Félix Lope de Vega y Carpio

LA RESISTENCIA HONRADA Y CONDESA MATILDE




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, La resistencia honrada y Condesa Matilde, Obras completas de Lope de Vega, Turner, Madrid. Colección Biblioteca Castro, 1994, Vol. VIII, pp. 725-830.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

MADAMA FLORIS
ENRIQUE
RUPERTO
CLARINO
LUIS, rey de Francia
CONDE GESUALDO
ARDENIO
MATILDE, condesa
BORBÓN, almirante
DON DIONÍS
DON TIBALTE
VALDUINO
DOS EMBAJADORES
ROSELA
LAURINO
VALGRIS
SEVERINO
UN VIEJO
UN SOLDADO
UN PAJE
[SOLDADOS]

Jornada I

Sale madama FLORIS, y RUPERTO, rompiendo un papel.

Ruperto
Redondilla
¡No la rasgues!

Floris
Ya está hecho,
y, ¡vive Dios!, que quisiera
que el papel que has visto fuera...

Ruperto
¡Tente!

Floris
... del Príncipe, el pecho.

Ruperto
Redondilla
5
¡Oh, qué celosa locura!
Déjame pues, juntaré
los pedazos.

Floris
¿Para qué?

Ruperto
Para darles sepultura.

Floris
Redondilla
No los juntes, que es hacer
10
su culpa más conocida,
que una necedad rompida,
juntarla es volverla a hacer.
Redondilla
Deja un poco al aire ahogarse;
pues ya está el papel rompido,
15
será reino dividido
y no podrá conservarse.

Ruperto
Redondilla
¿Qué te dijo?

Floris
Que venía
la condesa de Belflor,
cuya hermosura y valor
20
fama en el mundo tenía
Redondilla
de más rara y milagrosa,
aquí a casarse a París,
cuya boda en San Dionís
había de ser famosa;
Redondilla
25
que le diese las colores
que se había de vestir,
porque quería salir
muy galán de mis favores;
Redondilla
y que de las que le diese
30
un vestido me enviaría,
para que yo el mismo día
de sus colores saliese.
Redondilla
¡Lindo, a fe, gran cortesano!
¿La dama de más primor,
35
la condesa de Belflor,
de su letra y en mi mano?
Redondilla
¿Y luego querer salir
a su boda, muy galán?

Ruperto
Cosas enojo te dan
40
que harán a un muerto reír.

Floris
Redondilla
Bien sé que muerto estás,
porque los necios lo son,
que un cuerdo, en esta ocasión,
no se reirá jamás.

Ruperto
Redondilla
45
Argumentos persüades
con muy contrarios efetos,
porque es muy de los discretos
reírse de necedades.
Redondilla
Porque como un mal pintor
50
no ríe de su pintura,
porque como es propia hechura,
la tiene aquel propio amor,
Redondilla
así un necio no se ríe
de la necedad que hace,
55
que si es hijo el que le nace,
quiere también que se críe.

Floris
Redondilla
No estoy para argumentar.
¡Déjame aquí, majadero!

Ruperto
Responde.

Floris
Tampoco quiero.
60
Di lo que has visto pasar.

Ruperto
Redondilla
Matarame, ¡vive Dios!,
si esa respuesta le llevo.

Floris
Pues venga otro paje nuevo
y terná que matar dos.

Ruperto
Redondilla
65
¡Brava estás de pensamientos!
Voyme, y aún será forzoso,
que concertar a un celoso
es juntar los elementos.

Floris
Soneto
Aunque conozco la bajeza mía,
70
delfín de Francia, y tu grandeza veo,
y es tanta la distancia, que no creo
que hay más de donde nace al fin del día;
amor –di mi humildad y cortesía
de manera despeña mi deseo,
75
que ni alma tengo, ni corazón poseo,
pus solo vive en mí mi fantasía–,
quien sabe que es celoso pensamiento,
disculparame que parezca ingrata,
quien no, mis males llamará fingidos.
80
Celos son el primero movimiento,
que como aquel los celos arrebata,
así aqueste se lleva los sentidos.

Entra ENRIQUE.

Enrique
Redondilla
Es tu término de suerte,
que sin poder remediallo,
85
dejo a tu puerta el caballo
y de día vengo a verte.
Redondilla
¿Quién duda que ya estarán
satisfechas tus locuras?

Floris
¿Pues no, si salir procuras
90
a estas fiestas galán?
Redondilla
Sal, pues, que yo en ese fundo
el enojo de mi empresa,
que en verdad que la Condesa
es la más bella del mundo.
Redondilla
95
¿Pues a mí, papel así?
¿A mí, tanta libertad?
Yo me iré de la ciudad,
vete a las fiestas sin mí.
Redondilla
Yo tengo culpa, en efeto,
100
que en gozando una mujer,
allí le viene a perder
el hombre todo el respeto.
Redondilla
Mas luego mi fe te empeño,
que es como ropa traída,
105
que a dos días de vestida,
nunca más la dobla el dueño.
Redondilla
Vaya luego Vuestra Alteza
y vístase muy galán,
pues tal ocasión le dan
110
las prendas de esa belleza,
Redondilla
que yo allá en mi pobre granja
pienso estarme estos dos días
y hacer de una viñas mías
abrir allende una zanja.
Redondilla
115
Seré en tanto, en mi dehesa,
villana con un gañán,
que es vuestra Alteza galán
de la señora Condesa.
Redondilla
Que allá podrá, en mis terrones,
120
escribirme con cualquiera,
que calza saco y que cuera,
que plumas y que botones.
Redondilla
Y con esto, vuestra Alteza
vea si manda otra cosa.

Enrique
125
¡Qué pensión tan rigurosa
del censo de la belleza!
Redondilla
Vuelve, ingrata, que a no estar
tan satisfecha de mí,
ni me trataras así,
130
ni amor te diera lugar.
Redondilla
Como me has visto en la liga,
vaste despacio a cogerme,
que sabes que has de tenerme
seguro, si amor me liga.
Redondilla
135
¿Ahora, Floris, te vas
a tu granja con tu hacienda?
Luego en tener esta prenda,
no va más, ni importa más.
Redondilla
Ahora tratas de vella,
140
porque trato de la Corte;
no hay cosa que el amor corte
que celos sepa cosella.
Redondilla
Si son ciertos, no lo sé,
pero son tan ciertos tiros,
145
que me cuestan mil suspiros
hasta empeñarte la fe.
Redondilla
¿Yo bodas, mi bien, sin ti?
¿Yo escribí por ofenderte?

Floris
¿Luego escribir de esa suerte
150
no es hacer burla de mí?

Enrique
Redondilla
Si mi padre deudo tiene
con el Conde, y en su casa,
por honrarle más, le casa,
y esta noche el Conde viene,
Redondilla
155
¿qué ofensa te puede hacer
en pedirte una color
para servirte mejor?

Floris
No lo quieres entender.
Redondilla
Eso de que la Condesa
160
es la más bella del mundo
es en que mi enojo fundo.

Enrique
De haberlo escrito, me pesa.

Floris
Redondilla
Si no quiere un oficial
que digan que otro es mejor,
165
un platero, un escultor,
o algún arte liberal;
Redondilla
si cuando lee el papel,
se corre el más vil poeta,
que alguien diga y se entremeta
170
que otro escribe mejor que él;
Redondilla
bien sabes que la atropella
el que dice a una mujer
que acaba entonces de ver
la mujer más linda y bella.
Redondilla
175
Estoy con los perros bien,
que en extremo son celosos,
si sus dueños amorosos
lo están en otros también.
Redondilla
Yo soy temeraria en esto;
180
quien me ha de querer a mí
aun no ha de quererse a sí,
porque aún tengo celos de esto.
Redondilla
Y aquesta es resolución;
vuestra Alteza se ha de ir
185
de París y no asistir
a verse en otra ocasión,
Redondilla
o yo me iré donde apenas
tengan nuevas de mi nombre.

Enrique
Desventurado del hombre
190
que os está oyendo, sirenas!
Redondilla
Si en esto resuelta estás,
luego de París saldré,
aunque mi padre yo sé
que no me ha de hablar jamás.
Redondilla
195
Y porque entiendas que entiendo
qué es amor y qué es disgusto,
no volveré sin tu gusto,
pues con mi gusto te ofendo.
Redondilla
Parte, Ruperto, y al punto
200
haz que me tenga Clarino
aderezo de camino
y lo necesario junto,
Redondilla
que a los bosques partiré.

Ruperto
¿Que no ves las fiestas?

Enrique
No.

Floris
205
Ahora conozco yo
que es verdadera tu fe.

Enrique
Redondilla
¿Hay más en que te servir?
¡Habla!, que lo haré también.

Floris
No, mis dulces ojos, ven,
210
que quiero verte partir.

Vanse. Y sale el REY LUIS, y el ALMIRANTE, y dos EMBAJADORES ingleses.

Embajador 1º
Terceto
En esto el Rey se cansa; yo he venido
desde allá disculpado con el cargo
porque el embajador nunca lo ha sido.

Luis
Terceto
No me pone Eduardo justo cargo,
215
ni procura la paz de nuestra tierra,
que es su disgusto y nuestro cuento largo.

Embajador 1º
Terceto
Si no te agrada, rómpase la guerra,
pues que ya de la tuya y tu corona
la paz por tantos años se destierra.

Luis
Terceto
220
Yo estimaba su gracias y su persona,
pero también, milor, es cosa fuerte
que quiera el Rey quedarse con Bayona.
Terceto
Que me la vuelva, embajador, advierte;
donde no, Ingalaterra, no lo dudes,
225
verá otra vez a César.

Embajador 2º
Verná a verte.
Terceto
Mas cuando de propósito no dudes,
serás, como fue César, resistido,
si no es con mayor ventura acudes.
Terceto
Eduardo, mi rey, está ofendido;
230
Bayona, con presidio y bien guardada;
y yo, señor, mi comisión cumplido.

Luis
Terceto
Parte, por la cruz de aquesta espada,
que yo cobre a Bayona antes que venga
por enero otra vez la escarcha helada.
Terceto
235
Que aunque esta barba tanta nieve tenga,
tengo de fuego el corazón bizarro.

Embajador 1º
¡El cielo te prospere y te mantenga!

Luis
Terceto
¿Qué te parece del inglés desgarro,
buen mosiur de Borbón?

Almirante
¡Que esto dijera
240
de su Bayona el español navarro!
Terceto
La sangre, ¡por tu vida!, se me altera
cuando veo que en Francia los ingleses
blasonen del arnés de esta manera.

Luis
Terceto
Junta de acero tus lucidos arneses,
245
Borbón, en tanto que el inglés blasona,
y pon en campo armado mis franceses,
Terceto
que yo sabré si es suya o no Bayona.
Y esto, apenas las bodas sean pasadas,
cuando pueden saber que se pregona.

Almirante
Terceto
250
Dejando aquí las armas enojadas,
¿qué honras piensas prevenir al Conde,
que están las nuevas sangres alteradas?

Luis
Terceto
Lo que con ser mi deudo corresponde
y las que hiciera, si al Delfín casara:
255
esto a los mozos título corresponde.
Terceto
Y tú, porque yo estoy cansado, ampara
al Conde, con salir en nombre mío
a recibille, y este amor declara,
Terceto
que por cierta locura y desvarío
260
no hablo a Enrique ahora, que me cansa
verle tan arrogante de su brío.

Almirante
Terceto
Déjame el cargo; olvídate y descansa,
que yo pondré en ejecución tu gusto.

Luis
Querría ver si en mi desgracia amansa,
265
que aunque es mi luz, Borbón, me da disgusto.

Salen el conde GESUALDO, con galas de camino, DON DIONÍS, DON TIBALTE, VALDUINO; por otra parte, la condesa MATILDE.

Gesualdo
Quintilla
Sea vuestra señoría
mil veces en hora buena,
bien venida en este día,
que es, como fin de mi pena,
270
principio de mi alegría.

Matilde
Quintilla
Otras tantas lo seáis vos,
y si juntarnos los dos
tanta norabuena tiene,
¿quién duda que es porque viene
275
de la voluntad de Dios?

Gesualdo
Quintilla
Sin Él no hay cosa en la tierra
que pueda tener valor,
quien piensa que acierta yerra;
así tiene paz amor,
280
porque de otra suerte es guerra.
Quintilla
No quisiera aquí dejaros,
pero quieren abrazaros
mis primos, y también veros
todos estos caballeros
285
que vienen a acompañaros.
Quintilla
¡Lleguen vuestras señorías!
(¿Hay hombre más venturoso?
¡Oh, bien esperados días,
fin alegre, fin dichoso
290
de las esperanzas mías!
Quintilla
Bien puede un hombre tener
de renta un millón o dos,
por herencia o por saber,
pero la buena mujer
295
viene de mano de Dios.
Quintilla
Así me ha venido a mí,
para mi gloria, Matilde,
de que siempre indigno fui;
discreta, hermosa y humilde,
300
que estas gracias tiene en sí.)

Dionís
Quintilla
Yo, mi señora, estoy bueno,
y que pues vos lo venís,
estoy de mil bienes lleno.

Gesualdo
Es mi primo don Dionís,
305
de lisonjas siempre ajeno.
Quintilla
Créale vuestra señoría
cuanto diga en su alabanza,
que es mi sangre.

Matilde
Y yo este día,
por lo que de vos alcanza,
310
le doy lugar en la mía.
Quintilla
A los demás caballeros,
vos podréis satisfacer.

Tibalte
Y vos podréis responder,
que vos sola podréis ser
315
quien puede satisfaceros.

Valduino
Quintilla
Yo digo que si dichoso
hay algún hombre en el suelo,
es el Conde vuestro esposo.

Gesualdo
Tenéis razón, porque el cielo
320
me ha dado un bien prodigioso.

Tibalte
Quintilla
El Almirante está aquí.

Entra el ALMIRANTE.

Almirante
¿Piensan vuestras señorías
hacer su entrada sin mí?

Gesualdo
¿Tantas honras?

Almirante
Eran mías,
325
y así a buscarlas salí.
Quintilla
Y, fuera de ser mi gusto,
me manda el Rey en su nombre
visitaros, que el disgusto
de la edad, que acaba al hombre,
330
le impide lo que es tan justo.
Quintilla
Dice que él aquí viniera
si con salud se sintiera,
mas por mí os pide perdón.

Gesualdo
Señor mosiur de Borbón,
335
¿vos me habláis de esa manera?
Quintilla
Su hechura soy; tú mereces,
Matilde, por justa ley
los favores que hoy me ofreces.

Matilde
Yo beso los pies del Rey
340
y vuestras manos mil veces.

Gesualdo
Quintilla
Dádselas al Almirante,
y pasemos adelante.

Almirante
Yo las tomo y las adoro.
¿Qué os parece?

Dionís
Que en tal oro
345
se engasta bien tal diamante.

Entra ENRIQUE, RUPERTO y CLARINO.

Enrique
Redondilla
Quita, ¡pese a mi linaje!,
esas espuelas, Clarino.

Ruperto
¿Qué? ¿Se volvió del camino?

Enrique
¿Es Ruperto? Llama un paje.

Ruperto
Redondilla
350
Bien bastaremos los dos,
si has llegado de secreto;
mas di, señor, ¿a qué efeto
te vuelves?

Enrique
¡Bueno, por Dios!
Redondilla
Entendí, Ruperto amigo,
355
que aquel mandarme partir
era un celoso fingir
para burlarse conmigo.
Redondilla
Y que al pasar por sus rejas
algún ángel semejante
360
se me pudiera delante,
a la espalda de sus quejas,
Redondilla
que me mandara volver
de esta mi grande obediencia;
pero supo su paciencia
365
más que mi posta correr.
Redondilla
Dejome y salí, en efeto,
de París, pero a la noche
apenas su negro coche
sacó el silencio quieto,
Redondilla
370
apenas vi sus caballos
vertiendo espumas de olvido,
con perezoso rüido
al torpe sueño sacallos,
Redondilla
apenas luna miré,
375
apenas estrellas vi,
cuando a la tienda volví
y en palacio puse el pie.
Redondilla
Parte y mira si han llegado
los novios.

Ruperto
Bien, a fe mía,
380
por discreto te tenía,
pero aquí lo has confirmado.
Redondilla
Mas guárdate, no lo entienda
madama Floris.

Enrique
No hará,
que recogida estará,
385
como sabes, en su hacienda.

Ruperto
Redondilla
Yo voy.

Enrique
Tú, Clarino, en tanto,
dame una capa y sombrero.

Clarino
¿De gala?

Enrique
Oro y plumas quiero.
¡Oh, noche! ¡Oh, silencio santo!
Redondilla
390
¡Bueno es que deje de ver
la fiesta, aunque sea embozado!,
que no he de estar tan atado
al gusto de una mujer.
Soneto
Salte el cordero en el sembrado verde
395
que le veda el pastor; lo que le priva
el médico al enfermo, porque viva,
eso apetece, aunque la vida pierde.
Al animal atado, el perro muerde;
la presa el agua con furor derriba;
400
rompe la condición del padre esquiva
el hijo, aunque el castigo se le acuerde.
Desobedece a veces el vasallo
al señor, si le aprieta; y los recelos
más de ordinario a las mujeres ciegan;
405
deshace el freno el rígido caballo;
amor la privación, y así los celos
suelen ir a buscar lo que les niegas.

Sale CLARINO, con capa y sombrero.

Clarino
Redondilla
Aquí tienes el sombrero
y capa.

Enrique
Muéstrala, pues.
410
Desigual voy de los pies,
mas disfrazarme no quiero,
Redondilla
que es tarde, y para disfraz
lo desigual es mejor.
¡Ah, celos, guerra de amor!
415
¡Oh, amor, de los celos paz!

Sale RUPERTO solo.

Ruperto
Romance (tirada)
Llega, si por dicha quieres
ver la del cielo en la tierra,
serenísimo Delfín,
del gran palacio a las puertas.
420
Verás que en aqueste punto
madama Matilde llega
con el conde Gesualdo,
honra de la lis francesa.
Él como un sol, que entre todos
425
sus rayos morados muestra;
y ella, como blanca luna
en la noche más serena.
La confusión de los coches
apenas mirarlos dejan,
430
y la nobleza de Francia,
que todos vienen con ella.
Galán, mosiur de Borbón,
la sube por la escalera
de la blanca mano asida,
435
que otra tanta nieve aprieta.
Conocí a Tibalte Adonis,
a Roger de la Rochela,
a su primo don Dionís,
que iba a su mano derecha.
440
A la lumbre de las hachas
se escondieron las estrellas,
o porque vieron los ojos
de la divina Condesa.
La noche parece día;
445
unos salen, otros entran,
unos preguntan por él,
otros preguntan por ella;
cuál dice que se empleare
mucho mejor en su Alteza,
450
que siendo Delfín, el vulgo
quiere igualarte con ella.
Yo te digo que si el cielo
y la gran naturaleza,
que es su instrumento divino
455
y de sus obras maestra,
han hecho en mortaja de ángel
alguna mortal belleza,
es la condesa Matilde.

Enrique
¡Válgame Dios! ¿Que es tan bella?

Ruperto
460
¡Oh, Enrico, honor y esperanza
del mundo! Hablando de veras,
Floris es cosa de burlas.

Enrique
¡Oh, maldiga Dios tu lengua!
¿Qué tiene el cielo crïado,
465
fuera de él mismo, que sea
para comparar con Floris?

Ruperto
Si es tan bella, obedecella,
y volvamos a los bosques
hasta que a Belflor se vuelva
470
el Conde con su mujer.

Enrique
Primero veré la fiesta.
Ve adelante, que el amor
no recibe en esto ofensa.

Ruperto
¿Pues qué es aquesto que haces?

Enrique
475
Furia de mi sangre nueva.

Vanse. Salen el REY LUIS, la condesa MATILDE, el conde GESUALDO, el almirante BORBÓN, TIBALTE, DIONÍS, VALDUINO.

Luis
Redondilla
Tomad vos esta almohada
y el Conde tome esta silla.

Matilde
Tu favor me maravilla,
por tu hechura soy honrada.

Gesualdo
Redondilla
480
Vuestra Majestad me mande
estar en pie.

Luis
Ya es forzoso,
que con las leyes de esposo
se juntan las de ser Grande.
Redondilla
Aquí hablaremos los tres.

Matilde
485
A mí me estará mejor
recibir este favor,
pues me siento a vuestros pies.
Redondilla
Mas menos humilde soy
que los pies en que lo fundo,
490
pues tiene debajo el mundo,
diré que sobre él estoy.

Luis
Redondilla
Estaréis con más razón,
como del mundo corona,
porque la honesta matrona
495
es corona del varón;
Redondilla
y estad segura de mí,
que rindiera a vuestra frente
la mía, si todo Oriente,
si el mundo encerrara en mí.

Matilde
Redondilla
500
Él se os rinda como Francia.

Luis
¿Qué es, Conde, lo que escucháis?

Gesualdo
Que los requiebros me hurtáis,
por escuchar mi inocencia,
Redondilla
que un gran señor como vos
505
fuera más galán padrino
con ese ingenio divino
que os dio por milagro Dios.
Redondilla
Mas es a razón igual,
y en cortesía también,
510
oír a quien habla bien,
que hablar a quien oiga mal.

Luis
Redondilla
Los viejos de esto servimos;
somos galanes de lengua
con que doramos la mengua
515
que de la edad recibimos.
Redondilla
Los mozos, los cortesanos
a veces hablan de ocio,
mas remiten su negocio
a la práctica de manos.

Almirante
Redondilla
520
No será mala la fiesta,
que es a la usanza de España.

Dionís
Si de luces se acompaña,
bien va de galas compuesta.
Redondilla
Dadme a mí lo blanco y verde,
525
por vida del Rey.

Almirante
Tomaldo,
aunque el conde Gesualdo
nunca esas colores pierde.

Dionís
Redondilla
Verde es ya cosa sabida
cuán mal al Conde le alcanza,
530
que es baldía la esperanza
en quien la tiene cumplida.
Redondilla
Pues blanco, por castidad,
es en boda pertinente.

Almirante
Como el Conde se contente,
535
esas colores tomad.

Tibalte
Redondilla
Yo con solo anaranjado
y plata estaré contento,
porque traigo un pensamiento
corrido y desesperado.
Redondilla
540
Si esta me dejan, yo voy
con diez a la encamisada.

Valduino
Con mi color encarnada
y azul, satisfecho estoy.

Dionís
Redondilla
¿Tan crüel celo tenéis?

Valduino
545
Rabio de puro pesar
de querer averiguar
a cuál quieren entre seis.

Dionís
Redondilla
¿De eso perdéis el sentido?
Dejad tan locos cuidados,
550
que donde hay tantos llamados,
vos seréis el escogido.

Entra ENRIQUE embozado.

Enrique
Redondilla
Con algún atrevimiento
hasta la sala me entré,
bien que en virtud de la fe
555
de mi honrado nacimiento.
Redondilla
¡Buena está, por Dios, la sala!
Hoy todo el oro se apura;
bien parece la hermosura,
notablemente la gala.
Redondilla
560
Pero he sido desdichado,
que el Rey de hablar no cesa;
me ha encubierto la Condesa
del modo que está sentado.
Redondilla
¡Oh, si dejasen de hablar!,
565
¡oh, si ya se despidiesen!,
¡oh, si el Conde le pidiese
licencia para cenar!
Redondilla
¡Es imposible! En rigor,
pasarán seis horas grandes,
570
que en un viejo no hay más Flandes
que hablar de bodas y amor.
Redondilla
Alaban esta mujer,
y yo, por la privación,
más que por otra razón,
575
la vengo esta noche a ver.
Redondilla
El lugar que Floris vive,
confieso que en verle quito;
solamente el apetito,
le doy lo que le prohíbe.
Redondilla
580
Desde aquí podré mirar,
sin ser notado, mejor.
Quien sabe lo que es amor
comiénceme a disculpar.

Entra FLORIS en hábito de paje, con espada y rebozada.

Floris
Redondilla
No le parezca mi intento,
585
en materia de querer,
para celos de mujer
peregrino atrevimiento.
Redondilla
Esto, en fin, intento yo,
que por ser maravillosas
590
se suelen contar las cosas,
que siendo fáciles, no.
Redondilla
Quise cenar, no podía;
quise escribir, no escribí;
quise hacer labor y vi
595
que en ella me suspendía.
Redondilla
Abrí mi reja, miré,
vi el negro silencio roto
con las hachas y alboroto;
entristecime y cerré.
Redondilla
600
Quíseme acostar, no pude;
desnudeme, y la ocasión
hizo una mujer varón,
para que nadie lo dude;
Redondilla
avisome la sospecha;
605
seguila, trájome aquí.
¿Si este es el Príncipe? Sí.
¡Ser paje poco aprovecha!
Redondilla
Cielo en verano nublado,
nube con aire de fiera,
610
arco entre el cielo y la tierra,
pólvora con fuego echado,
Redondilla
cometa en aire encendido,
letras hechas en arena,
noche en octubre serena,
615
febrero del sol vestido,
Redondilla
tranquila mar de Levante,
que los de tierra aseguran.
Lo mismo son, y esto duran
las palabras del amante.
Redondilla
620
¿Quién va allá?

Enrique
¿Quién sois o cómo?

Floris
¿Eso a mí me preguntáis?
¿Yo, que de ver que aquí estáis,
esta pesadumbre tomo?

Enrique
Redondilla
¿Vos conmigo? ¿Pues por qué?
625
¿Conoceisme?

Floris
Sí, por Dios.

Enrique
¿Vos, de qué?

Floris
De que sois vos
quien da palabra sin fe.

Enrique
Redondilla
Por otro me habéis tenido;
id en buena hora, galán.

Floris
630
Buenas sé yo que serán
las que habéis aquí tenido.
Redondilla
Mas los nobles caballeros,
¿cómo tan grande bajeza
contra su misma nobleza
635
y sus honrados aceros,
Redondilla
cuando la palabra dada
no cumplen?

Enrique
Yo he conocido
que engañado habéis venido,
y hareisme tentar la espada;
Redondilla
640
si por otro me tuvistes,
excusad de darme enojos.

Floris
Que yo he visto aquesos ojos
más alegres y más tristes.

Enrique
Redondilla
Si algún caballero o dama
645
desea saber quién soy,
yo os lo diré, mi fe os doy,
que no soy hombre de fama.
Redondilla
Decidle que un escudero
se entró rebozado así
650
a pedir limosna aquí.

Floris
¡Qué bien!

Enrique
¡Ya sois majadero!

Floris
Redondilla
¿Y había de dar acaso
la limosna la Condesa?

Enrique
¡Cesa de hablar, necio, cesa!

Floris
655
¿Cómo que cese? ¡Hablad paso!

Enrique
Redondilla
¡Oh, pesar del mal nacido,
que a tal fuerza mi valor!

Luis
¿Qué es eso?

Floris
Huir es mejor.

Almirante
¿Qué es lo que has hecho, atrevido?

Tibalte
Redondilla
660
Metió mano.

Luis
¿Mano aquí?
¡Matadle!

Enrique
El Príncipe soy.

Luis
¡Muera, mejor!

Enrique
Aquí estoy.

Luis
¡Traidor!, ¿delante de mí?
Redondilla
¿Qué es lo que quisiste hacer?

Enrique
665
Embozado quise estar,
vínome un hombre a matar;
procureme defender.

Luis
Redondilla
¡Eso es embuste y malicia!
Da la palabra al Almirante.

Enrique
670
A mi amigo semejante
es razón, honra y justicia.

Almirante
Redondilla
Para guardalla la tomo,
y por tal prenda la beso.

Luis
Tomadla como de preso,
675
¿ahora salvas al tomo?
Redondilla
¡Vaya a una torre!

Enrique
Yo iré.

Luis
Llevadle luego, Almirante.
Vaya la guarda delante.

Enrique
Perdón te pido, si erré.

Vanse el ALMIRANTE y ENRIQUE.

Luis
Redondilla
680
¡Oh, qué gentil humildad!

Matilde
Pésame de haber yo sido
causa de haber recibido
enojo tu Majestad.

Luis
Redondilla
¿No veis, Condesa, no veis?
685
Este loco es el culpado;
él solo la causa ha dado
del alboroto que veis.
Redondilla
Id en buena hora esta noche,
y perdonad, que vais sola.

Tibalte
690
Coche de los novios, ¡hola!
Coche de los Condes, ¡coche!

Gesualdo
Redondilla
¿Cuándo Vuestra Majestad
quiere que sea la misa?

Luis
Pues no es negocio de prisa,
695
a las nueve os levantad.
Soneto
¡Furiosa guerra del entendimiento!
Gran pensión de su gusto es su cuidado,
es un hijo atrevido a un padre honrado;
mayor es su pesar que su contento.
700
Como va la barquilla con el viento,
así camina el padre atribulado,
cuando de la razón va desvïado
y no sale a su propio pensamiento.
Prueba el águila al sol sus hijos nuevos
705
y si miran de oriente el claro templo
ampara el nido en que los ha tenido.
¡Oh, vida desigual de los mancebos!
Mas, pues nos dan las aves este ejemplo,
yo he de probarle o le echaré del nido.

Sale el ALMIRANTE.

Almirante
Redondilla
710
Ya queda preso en la torre.

Luis
¿Qué habrá hecho de locuras
pintando sus desventuras,
y que nadie le socorre?

Almirante
Redondilla
No es esto hacer buen oficio
715
por lo que al Delfín me toca;
pero no ha abierto la boca
ni dado de enojo indicio.

Luis
Redondilla
Salir quiere por humilde,
¿sabéis vos la ocasión?

Almirante
720
Contrarios dicen que son.
Y ahora salió Matilde,
Redondilla
y con tantos embozados,
y alguno de ellos sería.

Luis
Vos y yo, ¡por vida mía!,
725
habemos de ir disfrazados:
Redondilla
lo uno, a gozar la fiesta;
lo otro, a ver quién serán
los que rebozados van.

Almirante
¡Gran salud y bien dispuesta!
Redondilla
730
Entra, y darante sombrero,
capa y espada.

Luis
Este amor
de hijo me da valor
cuando ya caduco y muero.

Vanse, y sale FLORIS.

Floris
Redondilla
¿A quién sino solo a mí
735
tal desgracia sucediera?
¿Y que no me conociera
cuando más señas le di?
Redondilla
Púsole el Rey en prisión,
y por aquí le he seguido,
740
laso y fuera de sentido,
de cólera y compasión.
Redondilla
¡Ay, mi bien, que preso estás,
que he dado causa a tu daño!
Bien dicen que de un engaño
745
vienen resultando más.
Redondilla
¿Pero cómo te disculpo,
amante desobediente?
Tu prisión es justamente,
y justamente te culpo.
Redondilla
750
Amor, que tu cielo vio
la traición que me hiciste,
y así el daño que tuviste
trazó, quiso y permitió;
Redondilla
miró la fe de los dos;
755
castigote a toda ley,
porque no se prende un rey
sin gran voluntad de Dios.
Redondilla
Esta es la torre en que está;
¡buenas estaciones ando!,
760
mas vame un ciego guiando,
¿qué otra luz darme podrá?
Redondilla
¿Qué haré, que por verle muero?
Quiero una piedra tirar
a esta reja, y ver si hablar
765
puedo a un paje o escudero.
Redondilla
¡Cosa que aquí no la halle!
¡Ah, caso jamás pensado!
¿Pues cómo que a un desdichado
falten piedras en la calle?
Redondilla
770
Pero son palabras locas;
quíselas para tirar,
que a ser para tropezar,
no se me ofrecieran pocas.
Redondilla
Hallela, tiré, acerté;
775
parece que dice así:
que vine, que vi y vencí.

Paje
¿Quién es, amigo?

Floris
¡Ce, ce!
Romance (tirada)
Decid al Delfín, amigo,
que meter no me han dejado,
780
de Floris dar un recado.

Paje
Esperad, que ya lo digo.

Floris
Romance (tirada)
¡Ah, lo que sabe el honor!
¡Verse una mujer así!
¡Ah, noche, lo que hay en ti,
785
con tu manto encubridor!

Paje
Redondilla
¿Qué sabes?

Floris
Volved allá
y decid que aquí se asome,
para que el recado tome.

Paje
Si es ella misma, vendrá.

Floris
Redondilla
790
¿Hay tal gusto? Aunque esto asombre,
¡oh, cuánta es la descreencia
de hacer esta diligencia
una mujer por un hombre!
Redondilla
¡Que forme el hombre disgusto
795
de hacer venir y volver!
¡Que ahora he echado de ver
que este andar aumenta el gusto!

Sale el príncipe ENRIQUE.

Enrique
Redondilla
Si oigo tu voz, saldré,
aunque no vea tu luz.
800
¿Miedo tienes a arcabuz?

Floris
Todo está falto de tu fe.

Enrique
Redondilla
Los cielos me son testigos
que te hablo con vergüenza;
habla, afréntame, comienza
805
o trae tú los enemigos
Redondilla
que como el ave al reclamo,
a tu dulce voz caeré.

Floris
Ya tus humildades sé,
tu bajo término infamo.
Redondilla
810
¿Ese es el bosque y la ausencia?
¡Oh, qué cortesano amante!
¡Oh, qué firme! ¡Oh, qué constante
de lo que jura en presencia!
Redondilla
¿De qué sirve que nos cuenten
815
los Píramos fabulosos,
habiendo acá mil famosos
que sus victorias afrenten?
Redondilla
Juró Leandro pasar
a Hero el estrecho fiero;
820
y aquel francés caballero
muchos años no hablar;
Redondilla
rey hubo que prometió
a la que hablaba tanto
dar la cabeza de un santo,
825
y la dio, porque juró.
Redondilla
Tú sí que les excediste,
que hoy saliste y hoy lloraste,
y no volver me juraste
sin mi gusto, y hoy volviste.
Fisgando.
Redondilla
830
“Si en esto resuelta estás,
luego de París saldré,
aunque mi padre yo sé
que no me ha de hablar jamás.
Redondilla
Y porque entiendas que entiendo
835
qué es amor y qué es disgusto,
no volveré sin tu gusto,
pues con mi gusto te ofendo.
Redondilla
Parte, Ruperto, y al punto
haz que me tenga Clarino
840
aderezo de camino
y lo necesario junto.”
Redondilla
A vuestra Alteza le ruego
me diga si era el pedir
aderezo para ir
845
o para volverse luego.

Enrique
Redondilla
¡Oh, qué temeraria estás!
Ya apuras mucho el delito.

Floris
Téngole en el alma escrito;
espera, que aún falta más.
Redondilla
850
Diga cómo está la prisión.

Enrique
Ahora bien, yo te he dejado,
sin haberme disculpado,
hablar, por ver tu pasión.

Floris
Redondilla
¿Luego hay disculpa?

Enrique
¿Pues no?
855
Sabe que esta tarde fui
a los bosques.

Floris
Ya te vi,
que eso te mandaba yo.

Enrique
Redondilla
Andando en traje villano
con el arcabuz al hombro,
860
dos guardas, con grande asombro,
con otros dos a la mano,
Redondilla
me llegaron a prender;
y sin estos, otros doce
y tanto, que así te goce,
865
no me pude defender.
Redondilla
Que puesto que les decía
que era el Príncipe, apuntaban,
y el fuego al grano aplicaban,
jurándome que mentía.
Redondilla
870
Vinieron a dar aviso
al Rey; supo que era yo
y a esta torre me mandó
me trajesen de improviso,
Redondilla
que estima en tanto su caza,
875
que con este ejemplo quiere
que nadie perdón espere
y a los demás amenaza.
Redondilla
Así vine a mi pesar,
así tu gusto rompí,
880
porque yo ofenderte a ti...
Antes me deje matar.
Redondilla
Antes con gusto excesivo
pedí mi muerte y enojos,
por no ofender esos ojos
885
que son la vida que vivo.
Redondilla
Así estoy preso, mi bien,
por villano y por la caza.

Floris
No ha salido mala la traza
y la disculpa también.
Redondilla
890
Pues, perro, si yo fui aquel
que a la sala entró a buscarte
y que quiso ocasión darte
a que riñeses con él...
Redondilla
Si dije que conocía
895
tus ojos y te pedí
la palabra, ¿cómo a mí
me enseñas esa osadía?
Redondilla
¿No me viste con vestido
de hombre?

Enrique
Y dime, señora,
900
¿estás de esa suerte ahora?

Floris
Así a buscarte he venido.

Enrique
Redondilla
¿Pues cómo te podré ver
–pesar del Rey y su nombre–
una vez en forma de hombre,
905
de cuantas te vi mujer?
Redondilla
¿Que tú entraste y que te hablé?
¿Que tú me hablaste y tú fuiste
la que la ocasión me diste,
y que la espada saqué?
Redondilla
910
No ha de pasar sin que sea
celebrada, ¡vive Dios!,
la paz luego entre los dos.

Floris
Eso de paz, no lo crea.
Redondilla
Que yo no he de entrar allá,
915
ni sus guardas me han de ver.

Enrique
Pues licencia he de tener,
que Borbón se partió ya.
Redondilla
Espera, que ya desciendo
y daré de puñaladas
920
a las guardas.

Floris
¡Ya me agradas!
Quítase de la ventana ENRIQUE.
Ven, que perdonarte entiendo.
Redondilla
Mas, ¡ay de mí!, que airado
él, no siendo obedecido
y tras lo que ha sucedido,
925
será el delito doblado.
Redondilla
¿En qué me traes, amor?
Celos, ¿en qué me traéis?
¿Qué os ha hecho o qué tenéis
la condesa de Belflor?
Redondilla
930
¿Qué tiene aquesta mujer?
¿Sabe de mercedes parte?

Enrique
Eso quiero preguntarte;
eso deseo saber.
Redondilla
Mas abrázame primero.

Floris
935
Con bajar te has disculpado.

Enrique
¡Bizarro traje!, ¡extremado!,
darte cien abrazos quiero.

Floris
Redondilla
Perdonará vuestra Alteza
aquí los noventa y nueve.

Enrique
940
Quien paga mal lo que debe,
aun en dar, muestra pereza.
Redondilla
Por tu vida, que estás bella;
¿qué amazona se te iguala?,
que en brío, hermosura y gala
945
puedes competir con ella.

Floris
Redondilla
Grandes, con hachas y ruido
vienen.

Enrique
¿Dónde me iré, pues?

Floris
Bueno, la Condesa es;
a mirarla habrá salido.
Redondilla
950
¡Huye!

Enrique
No puedo, que están
cuatro guardas donde estoy,
a mirarme, si me voy,
y luego voces darán.
Redondilla
Vendrán mil hombres a mí
955
y sabrá el caso mi padre.

Floris
Pues algo ha de haber que cuadre,
que no has de quedar aquí.

Enrique
Redondilla
Floris, a fe de quien soy,
de estar cerrados los ojos,
960
para no te dar enojos,
si con verla te los doy.
Redondilla
Mas, por mi fe, que no puedo
quitarme de aquí, ¿no basta
esa palabra?

Floris
No gasta
965
ya tus palabras ni miedo;
Redondilla
del que le rompe una vez
nadie se debe fiar,
que lo volverá a quebrar.

Enrique
¿Tan lejos está el juez
Redondilla
970
de mi vida?

Floris
¡Que no cesa
mi pena!

Enrique
¿Pues en qué estás?

Floris
No, no, que los abrirás
en llegando la Condesa.

Enrique
Redondilla
Pues átame un lienzo en ellos.

Floris
975
Que me place, que ya llega.

Enrique
¡Qué gentil gallina ciega!
¿Mas qué Cupido sin ellos?

Entran la condesa MATILDE, el conde GESUALDO, DON DIONÍS, TIBALTE, VALDUINO; el REY, detrás; el ALMIRANTE, RUPERTO, con una linterna en la mano, y CLARINO, con hacha.

Luis
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Posible es, Almirante, que ahora llegan?

Almirante
Llevaron a doña Alda a su posada,
980
hízoles apear y detuviéronse.
Gente hay aquí.

Floris
Huir conviene, ¡ah, cielos!

Vase.

Luis
¡Muestra esa luz!

Ruperto
Un hombre con un paño,
que parece que juega sobre apuesta.

Almirante
Otro se huyó de aquí.

Luis
Pues, Borbón, síguele.

Almirante
985
Voy tras él.

Luis
¡Cielos! ¿Qué es esto?

Enrique
¿Sois alguaciles? ¿Sois la ronda acaso?
Pasa adelante, porque soy el Príncipe.

Luis
Villano, loco, bárbaro, atrevido,
si no lo confesaras con la boca,
990
creerlo de sí mismo no pudiera,
ni fuera de la torre, ni en los tuyos.
Un lienzo atado, ¿qué haces de esta suerte?

Enrique
Más debieras culpar tus demasías,
que de mi muerte habrán de ser la causa,
995
y si quieres saber cuál es más cuerdo,
mira que en forma de justicia vienes,
perdiendo de tu ser con invenciones,
a buscar los rincones de palacio.

Luis
¿El rey no es la justicia?

Enrique
Hay diferencia
1000
del rey a la justicia y sus ministros.
Justicia es el Consejo de los reyes,
sonlo sus capitanes generales,
sus varas, sus alcaldes y otros muchos;
mas no ha de ser el rey ninguno de estos
1005
mayormente en los casos más humildes.

Luis
¿Si yo vengo a buscar sus enemigos?

Enrique
Harto bien los buscaste, si prendiéndome,
me deja el Almirante a buen recaudo,
y llegando a la puerta de esta torre,
1010
me cogen entre seis y me derriban,
y con aqueste lienzo están mis ojos,
que a no llegar del Conde aquellas hachas,
me hubiera muerto.

Luis
¡Válganme los cielos!

Almirante
Si son así los enemigos tuyos,
1015
no hay mucho que temer.

Luis
¿De qué manera?

Almirante
Esta dama escondida hallé en el muro,
vestida de hombre, con espada y daga.

Luis
¡Ah, traidor! ¿Tus enredos son aquestos?
¿Contigo estaba?

Ruperto
¿Cómo que conmigo?
1020
Ni en mi vida la vi.

Luis
Floris es esta,
¿no la conoces?

Enrique
¿Yo?, de ningún modo.

Luis
¿Quién sois vos?

Floris
Una dama de esta Corte.

Luis
¿Qué calidad?

Floris
Primero saber quiero
la tuya, que si el hombre, al dar la espada,
1025
se informa si es hidalgo a quien la rinde,
la mujer, al decir quién es, se debe
informar de quién es el que lo pide.

Luis
Yo soy el Rey.

Floris
No puede ser más noble.
Yo soy del conde de Abspurg su noble hija,
1030
que no se casó el Conde, como sabes.

Luis
¿Pues una mujer noble así se viste?

Floris
Amor, ¿qué no podrá?

Luis
¿Tanto, amor puede?

Floris
Olvídate, señor, de aquesas canas
y trae a la memoria el bozo negro;
1035
verás qué puede amor.

Luis
¿Amas al Príncipe?

Floris
No le conozco.

Luis
¿Pues a quién buscabas?

Floris
Dama he sido del conde Gesualdo,
y viéndole casar aquesta noche,
salí llorando a verle en este traje.

Luis
1040
Id al Conde, Borbón, y si por dicha
no estuviere acostado con su esposa,
decid que aquí se llegue con una hacha.

Ruperto
(Clarino, este negocio va perdido.)

Almirante
Yo voy.

Enrique
Mejor, señor, nacido hubieras
1045
para ministro de justicia humilde,
que para el ser de la justicia misma.
Deja esa dama, que esas son quimera,
pues cuando hubiera sido cosa mía,
no era ser desleal a su corona,
1050
ni tan desobediente a sus preceptos.

Luis
¿Cómo que no era ser desobediente?

Enrique
Cuantos nacieron tienen mocedades.

Luis
Cuantos nacieron, de quien nacen miran.

Enrique
Ninguno nace viejo cuando nace.

Luis
1055
Con sus obligaciones nacen todos.

Enrique
Y para dar al tiempo lo que es suyo.

Luis
Quien tiene mal principio mal fin tiene.

Enrique
Nerón tuvo también buenos principios.

Luis
Así vendré yo a ser como fue Francia.

Enrique
1060
No soy tirano yo, que soy tu hechura.

Entra el ALMIRANTE.

Almirante
Gesualdo está aquí.

Enrique
Yo sé que el Conde
dirá lo que es verdad.

Luis
Conde Gesualdo,
¿es tuya aquesta dama y la has tratado
hasta que te casaste con Matilde?

Gesualdo
1065
Pienso, señor, que no la vi en mi vida.

Enrique
Conde, decid verdad; no neguéis, Conde;
si lo dejáis ahora de vergüenza,
mirad que piensa el Rey que es cosa mía.

Gesualdo
Si eso es así, diré verdad en todo.
1070
Señor, si las flaquezas de los mozos
hasta el efecto de tomar estado
perdón merecen, yo traté esta dama;
pero ella sabe que a Matilde adoro,
y que desde que trato el casamiento,
1075
no he entrado por las puertas de su casa.

Luis
Conde, los hombres nobles, los que obliga
la sangre parental, la virtud propia,
ya que una vez yerran y pretenden
que la disculpa de los verdes años
1080
para el error pasado tenga fuerza,
deben mirar que no valdrá adelante,
pues desde que el mancebo toma estado
ya no corre por leyes de mancebo.
Matilde es bella, es cuerda, es virtuosa;
1085
ya es tiempo que a estas cosas deis de mano,
lo que espero de vuestro entendimiento.

Gesualdo
Yo hago en vuestras manos, señor ínclito,
pleito homenaje de, en mi vida toda,
no volver a tratar con esta dama.

Luis
1090
Pues alto, cuanto se trate de esta suerte;
que esta dama en prisión esté unos días,
y el Príncipe a la guerra parta luego,
por mi persona, donde esté a la orden
de monsiur de Borbón.

Ruperto
(¡Perdidos somos!)

Luis
1095
Id en buen hora, Conde, y a Matilde
decid que me perdone esta tardanza.

Gesualdo
Guárdete el cielo.

Luis
Mete en esa torre,
Ruperto, aquesta dama.

Floris
A ti mismo,
señor, apelo de este agravio.

Luis
Calla,
1100
que quiero hacer que el Conde te remedie.

Enrique
¡Ay, Floris, ten paciencia!

Floris
Y tú, memoria,
que esta, por ti, no es cárcel, sino gloria.

Vanse.

Jornada II

Salen DON DIONÍS y VALDUINO.

Dionís
Octava real
¿Que el Rey murió, en efecto, Valduino?

Valduino
En esta breve ausencia que habéis hecho
1105
veréis la vuelta que el cruel destino
ha dado a Francia, con feroz despecho.
Rodrigo, que a menos imperio vino,
porque de Enrique la gobierna el pecho,
ni que muriendo el rey Luis, no queda
1110
su mismo brazo que regirla pueda.
Octava real
Pero como en la muerte de los reyes
se sigue en todo general mudanza
y en tanto variar tiene con leyes,
y queda el bien con menos confianza;
1115
desde el villano que gobierna bueyes
hasta el que pone sobre el ristre lanza,
están pensando entre esperanza y miedo
a qué se inclina aquel feroz denuedo.
Octava real
Múdanse los oficios, y comienza
1120
la privanza y la envidia larga historia,
no porque el Rey ningún efecto venza,
que cierto es digno de su misma gloria.
Cubre al mancebo una real vergüenza
que admira a quien le mira, y la memoria
1125
que tiene de pagar los beneficios
de su pecho y clemencia ha dado indicios.
Octava real
Vino luego del cerco de Bayona,
donde París le recibió contenta,
alzando por su vida y su persona
1130
el estandarte en una plaza atenta;
diéronle el cetro, llaves y corona,
y apenas lo ha tomado cuando intenta
volver a la conquista comenzada,
y contra Ingalaterra alzar la espada.

Dionís
Octava real
1135
¡Viva mil años el famoso Enrique,
tan natural retrato de su abuelo,
para que las victorias amplifique,
que se han ganado con la lis del cielo!

Valduino
Que tal valor ahora signifique,
1140
en todos pone general consuelo,
que puesto que los reyes son espejo,
mejor se ven los rostros en el viejo.

Dionís
Octava real
No haber llegado, ya volverse, es cosa
que promete gallardas esperanzas.

Valduino
1145
Ya le parece mal la vida ociosa,
solo trata de espadas y de lanzas;
tampoco en el bien público reposa
por sosegar desdenes y mudanzas
que el claro sol le halló vestido un día.

Dionís
1150
¡Qué gloriosa ha de ser su monarquía!

Valduino
Octava real
El Rey sale.

Dionís
Yo estaba de camino
para Belflor; mirad si mandáis algo.

Sale el REY, ALMIRANTE y TIBALTE.

Valduino
Encomendadme al Conde.

Rey
Es desatino,
que no presumo lo que puedo y valgo;
1155
ir, Borbón, en persona determino.
Mañana de París marchando salgo,
que habiendo dado en el gobierno traza,
es justo resistir al que amenaza.

Almirante
Octava real
Cuando tan experimentado y viejo
1160
el que reina, señor, cuanto más mozo,
el que es leal le debe dar consejo,
desde las canas hasta el rubio bozo.
De encarecer tu pensamiento dejo
–sabe Dios lo que de él me alegro y gozo–,
1165
que nunca la lisonja halló en mi pecho
la puerta de la casa del provecho.
Octava real
Y así digo que alguno te dijera
que tu persona en esto se quietara,
que en el puesto que estoy mandar quisiera,
1170
sin que otro superior se lo estorbara,
que bastara que un hombre, cual yo, fuera,
y que el rey en su casa gobernara;
pero yo, que tu bien y el común miro,
no a mi provecho, que al de Francia aspiro.
Octava real
1175
Pues dejas quien asiste a tu gobierno,
parte, famoso Enrique, tú en persona,
a destruir al enemigo interno,
que en nuestro deshonor tiene a Bayona.
Tranza el arnés y pon el brazo tierno
1180
a la túnica fuerte de Belona,
que el Rey en el ejército parece
lo que el sol en el cielo resplandece.
Octava real
Yo sacará, no menos que esta tarde,
de franceses lucidos borgoñeses
1185
tu gente al campo, en dilatado alarde,
tremolando banderas y pendones.
Alma pondrá, señor, al más cobarde
ver que entre sus lucidos escuadrones
vaya con su bastón el César nuevo,
1190
tierno Alejandro y Scipión mancebo.

Rey
Octava real
Pariente, si cual vos los hombres fueran,
que están junto a los reyes noche y día,
y que así las verdades les dijeran,
¡qué pocos yerros en el reino habría!
1195
No pienso que más ágiles se alteran;
al son de la trompeta y chirimía,
con los armados dueños los bridones,
que yo con vuestras fáciles razones.
Octava real
Veré el alarde, y no habrá visto Delio
1200
del Pirineo el blanco extremo helado
cuando yo, como Emilio, el monte Celio
pase estas sierras con mi campo armado;
oiré misa, y al último Evangelio
el pergamino romperán templado
1205
las cajas a marchas, por más que viva
en sangre juvenil Venus lasciva.

Entra RUPERTO.

Ruperto
Redondilla
Darte quieren memoriales
tres o cuatro pobres.

Rey
Vengan;
de ningún modo detengan,
1210
Ruperto, personas tales.

Viejo
Redondilla
Retrato del gran Luis,
y esperanza de que a tanto
has de llegar como el Santo,
¡ten piedad!

Rey
¿Qué me pedís?

Viejo
Redondilla
1215
Dese pleito, en fin, no más.

Rey
Id con Dios.

Viejo
¡Dios te prospere!

Soldado
No hay otro bien en que espere,
si hoy, como dicen, te vas.

Rey
Redondilla
¿Arcabuzazo te han dado
1220
en Bayona?

Soldado
Sí, señor.

Rey
¿Mancebo estás?

Soldado
No en valor.

Rey
Denle aquí el sueldo doblado.

Sale FLORIS en hábito de peregrina, con toca de plata en el rostro.

Floris
Redondilla
Suplico a tu Majestad
lea este papel.

Rey
Sí haré.

Almirante
1225
(No es mala la moza, a fe.)

Tibalte
(¡Qué peregrina beldad!)

Valduino
Redondilla
¡Ah, señora peregrina!

Floris
¡Ah, señores cortesanos!

Valduino
¿Podemos tocar las manos,
1230
que vendréis medio divina?

Floris
Romance (tirada)
No soy rosario tocado
en reliquias, por su vida.

Rey
¡Qué peregrina escogida!

Almirante
¿Qué hay del papel?

Rey
Extremado.

Almirante
Redondilla
1235
¿Cómo?

Rey
Escucha, que es notable.
Veamos si tú lo entiendes.

Almirante
En esto tu ingenio ofendes,
que es, sin lisonja, admirable.

Rey
“La peregrina, de uno, dice que habiéndolo sido en todas sus estaciones y estados, de dos años a esta parte, ahora que le ha mudado su dueño, vive olvidada y desconocida. Suplica a Vuestra Majestad le haga limosna de sí mismo, que en ello recibirá lo que solía ser suyo.”

Almirante
Redondilla
¿Hay más discreto papel?

Rey
1240
¿Cúya sois que así os maltrata?

Almirante
Quítese el velo de plata;
diralo el rostro por él.

Floris
Redondilla
Hablad y tened la mano,
que descubrir sin querer
1245
la más humilde mujer
no es término cortesano.
Redondilla
Y los que andamos perdidos
en la peregrinación
traemos este bordón
1250
para perros atrevidos.

Almirante
Redondilla
Todo lo soy, que en leal
vuestro perro quiero ser,
y atrevido, solo en ver
ese rostro celestial.

Floris
Redondilla
1255
Dejad que hable el Rey, que ya
tiene edad para sin ayo.

Rey
De aquesos ojos un rayo
dentro del alma me da;
Redondilla
no sé qué he sentido en ellos;
1260
mas decidme, sol divino,
¿quién ha sido el peregrino
que vos llamáis dueño de ellos?
Redondilla
Que como ya con ninguno
guarda lealtad amor loco,
1265
en ese tiempo no es poco
ser peregrina de uno.
Redondilla
Y no entiendo que es, por Dios,
hombre principal y honrado,
pues porque mudó de estado,
1270
mudó de lealtad con vos.
Redondilla
Hay en esto mil engaños;
mas si agravio no lo impide,
crueldad es que un hombre olvide
obligación de dos años.

Floris
Redondilla
1275
Yo he sido tan peregrina
de uno solo, que jamás
quise ni menos ni más,
cosa más ni menos digna.
Redondilla
Y dejando otra malicia
1280
podréis, señor, entender
que la debe de tener,
pues vengo a pedir justicia.
Redondilla
El hombre es muy poderoso,
y por experiencia sé
1285
que en lo que es palabra y fe
es en extremo dudoso.
Redondilla
Déjome y fuese, y, por Dios,
que heredado está ya tal,
que es menester memorial
1290
como para hablar con vos.
Redondilla
Que es a vos tan semejante,
en cuanto os ha sucedido,
que su retrato habéis sido.

Rey
¡Bueno es aquesto, Almirante!
Redondilla
1295
Con todo esto me contento
que digáis que puedo yo
dar ese hombre.

Floris
¿Pues no?

Rey
Pues, ¡alto!, yo soy contento,
Redondilla
que no ha de quedar por mí.

Floris
1300
Aquí, para entre los dos,
muy bien podréis, señor, vos
daros a vos.

Rey
¿Cómo así?
Redondilla
Extrañas sois las mujeres...
¡Válame Dios, ciego estoy!,
1305
o eres Floris o no soy
el Rey de Francia.

Floris
Sí eres.

Descúbrese.

Rey
Redondilla
¡Floris!

Floris
¡Olvidado mío!

Rey
¿Pues así me has agraviado?

Floris
Que muda el mudar estado
1310
el imperio y señorío.

Rey
Redondilla
Esa ley no comprehende
mi amor.

Floris
Sí ha comprehendido
el testimonio tu olvido
de que mi lealtad se ofende.
Redondilla
1315
Dejásteme presa allí.

Rey
Dejé contigo mi gente.

Floris
Presto se olvida un ausente.

Rey
No fue esa ley para mí;
Redondilla
y si ahora no estuviera
1320
de partida, como estoy,
vieras, a fe de quien soy,
cómo te amara y sirviera.

Floris
Redondilla
¿Pues cómo de ayer venido,
hoy te vas?

Rey
Así me importa,
1325
pero la jornada es corta.

Floris
No es corta a quien me olvidó.
Redondilla
Mas, pues a la guerra vas
y acompañarte podré,
llévame; como yo iré,
1330
llevarás un paje más.

Rey
Redondilla
¿Que irás así?

Floris
Sí, señor.

Rey
Pues, ¡alto!, sáquente galas.

Floris
Hoy truco flechas en balas,
y por Marte, al niño Amor.
Redondilla
1335
Tú verás mi bizarría,
otro Héctor quiero ser;
vamos, que para vencer
bastan tus ojos, luz mía.
Redondilla
Seré un Héctor si me armas.

Almirante
1340
Tener silencio procura.

Rey
Camina, que tu hermosura
más vencerá que mis armas.

Salen el CONDE y DON DIONÍS.

Conde
Lira
Admirado me deja,
primo, la relación del nuevo Enrique.

Dionís
1345
Tan de veras se aleja
de cuanto indicios tiernos signifique,
que hasta la blanca cama,
por ser regalo, pienso que desama.
Lira
Ayer, con grave traza,
1350
en la insigne París, por triunfo, arcos
más rica que la plaza
de la ciudad famosa de San Marcos,
entró lleno de galas
del palacio de Carlos a las salas;
Lira
1355
y hoy, ceñida la espada,
y sobre el cuello la acerada gola,
entre su gente armada,
escucha el arcabuz y la pistola,
y haciendo de ella alarde,
1360
dice que ya para marchar es tarde.
Lira
En un bridón de Frisa,
armado el fuerte pecho, franja y anca
con la antigua divisa,
sobre las armas, de la banda blanca,
1365
aplicando la espuela,
saca la lanza de la cuja y vuela.
Lira
Admíranse los hombres;
da amor al propio y al extraño miedo;
dale el vulgo mil nombres:
1370
cuál le llama Luis y cuál Gofredo;
cuál, viendo gloria tanta,
dicen que ha de ganar la Casa Santa.
Lira
Borbón, el almirante,
va por su General y otros mosiures:
1375
el de Brava, el de Anglante,
de Bocaguisa, Ruiseñor y Plures
le van acompañando,
de quien ya Ingalaterra está temblando.

Conde
Lira
¡Oh, famosa señora!
1380
¡Oh, Matilde, mi bien, esposa cara!
Ahora es tiempo, ahora,
puesto que pierdo de mirar la cara
más bella de la tierra,
que licencia me des para la guerra.
Lira
1385
Bien sé que es fuerte caso
que tan recién casada sola os dejé,
y que el oscuro ocaso
de aquesta ausencia de rigor me alejé
cuando apenas la frente
1390
habéis visto del sol por el oriente.
Lira
Pero si toda Francia,
si todos sus valientes caballeros,
con debida arrogancia,
ofrecen, relumbrando los aceros,
1395
a su Rey las espadas,
¿por qué estarán las nuestras envainadas?
Lira
Ha de marchar Godofre,
[...........................................odos,]
Angelberto y Honofre,
1400
que todos son casados y aman todos,
¿y yo, en Belflor metido,
como conejo tímido escondido?
Lira
¿Han de llevar de plumas
coronados los fuertes morrïones,
1405
y como el mar espumas,
ver sus bravatas, furias y blasones,
y yo en esta ribera
con un pardo gabán y una montera?
Lira
¿Ha de regir un freno
1410
del caballo español, cuando le argenta
de blanca espuma lleno,
de furia, que la cincha le revienta,
y yo en aquestos prados,
ver que roban la yerba sus ganados?
Lira
1415
¿Han de tirar la bala
al pecho inglés detrás de la trinchea,
acometiendo en ala
a matar al contrario en la pelea,
y yo la flecha al gamo,
1420
cogiendo la perdiz con el reclamo?
Lira
¿Faltará quien murmure?
Pues si no lo pensáis, mi bien, pensaldo,
mientras la empresa dure,
y que digan que el conde Gesualdo,
1425
muy cobarde, reposa
entre los brazos de su amada esposa.
Lira
Y plega a Dios no diga
que está haciendo labor con sus criadas,
cuando a su Rey le obliga
1430
la furia de las bárbaras espadas;
que no hay hombre tan bueno,
de quien la envidia guarde su veneno.
Lira
¡Ay, honra!

Matilde
¡Paso, paso!
No os aflijáis, mi bien. ¿Qué enojo es ese?
1435
Salga mi lengua al paso
y ese discurso belicoso cese,
que para ser tan sabio
hacéis a mi valor notable agravio.
Lira
¿Qué lágrimas, amigo,
1440
habéis visto en mis ojos –que estas suelen
ser del alma testigo
que más afirma lo que en ellas duelen
de ausencia los tormentos–,
para hablarme con tantos sentimientos?
Lira
1445
¿Qué armas escondidas
tengo desde que supe la jornada
o qué espadas rompidas?
¿Qué puerta de la casa bien cerrada?
¿Qué caballo mi mano
1450
de las camas del freno tiene en mano?
Lira
¿Cuál noche en vuestros brazos,
bañándoos con mil lágrimas la cara,
con estrechos abrazos
pedí que la partida se quedara
1455
por esta vez, jurando
dejaros otra y no quedar llorando?
Lira
¿Qué indicios os he dado
de algún mal parto en la partida vuestra?
¿Qué terceros he echado?
1460
¿En qué cena o comida he dado muestra,
con llorosa presencia,
de que si os vais me moriré de ausencia?
Lira
Partid, Conde, en buen hora,
y ¡ojalá! que tuviera aquí dos hijos,
1465
que en la ocasión de ahora,
teniendo edad, con nuevos regocijos,
al Rey también los diera,
y yo, si fuera justo, también fuera.
Lira
No soy de las mujeres,
1470
que si os armo con estos dedos tiernos
que ponen alfileres
en mis tocas, hebillas pone y pernos,
en vuestras armas, Conde,
que esto a quien soy, y a no llorar, responde.
Lira
1475
Aquel espejo grande,
en que me toco, para armar es bueno,
¿queréis que traerle mande
mientras pedís las armas? Porque el freno
puesto terná el caballo.
1480
Id, que del Rey sois deudo y sois vasallo.

Conde
Lira
¿Por qué celebra el mundo
Semíramis, Cenobias y Camilas,
y con valor profundo,
Matilde, las deshaces y aniquilas,
1485
y en tu valor se advierte
que fue posible hallarse mujer fuerte?
Lira
Primo Dionís, ¿qué siente
ese pecho de ver esta matrona,
esta serena frente
1490
digna de verde lauro que corona
las sienes imperiales,
Aquiles, Daríos, Pirros y Anibales?

Dionís
Lira
Estoy, Conde, de suerte
que a no la conocer, que la fingía
1495
temiera, pero advierte
del divino valor con que porfía
a que tome la espada.

Conde
Dame esos brazos, ¡ah, Matilde amada!,
Lira
y pues me das licencia
1500
a que con tanta honra en este caso
no falte mi presencia,
importa que a París alargue el paso,
pues ya su rey se parte.
Dame y toma del alma media parte,
Lira
1505
que en lo demás que toca
a tu casa bien saben tu gobierno,
y en tu valor mi boca
no dice cosa, por el cielo eterno.

Matilde
Ahora bien, no lo digas,
1510
que mucho más callar con él me obligas.
Lira
Vamos, porque es ya tarde.

Conde
Quede contigo el ángel de tu guarda.

Matilde
Él mismo a ti te guarde.

Dionís
¡Oh, qué mujer tenéis, primo!

Conde
¡Gallarda,
1515
pero parto con celos!

Matilde
Que así se vaya y que me deje, ¡ah, cielos!

Caja, bandera, gente; FLORIS, con un escudo de paje; ALMIRANTE, con bastón; el REY con gola.

Rey
Quintilla
¡Bizarro, por vida mía!
¡Gallarda gente, Borbón!

Almirante
Francia estos árboles cría.

Rey
1520
Y yo espero en su sazón
coger su fruto algún día.

Almirante
Quintilla
Todo lo que ves se alista.

Rey
Alegra el alma y la vista
ver su número en exceso
1525
y en señal de buen suceso
de la presente conquista.

Almirante
Quintilla
Ellos la llevan igual,
como son de buena ley.

Rey
De llevar tal General.

Almirante
1530
Más de servir hoy al Rey.

Rey
Quien ama no sirve mal.

Almirante
Quintilla
Alejandro así vencía,
porque era en extremo amado
de la gente que traía.

Rey
1535
Amor de rey a soldado
bizarros aceros cría.

Almirante
Quintilla
Todos me juran, a fe
de francés y por la vida,
no volver atrás el pie.

Rey
1540
¡Qué linda gente!

Almirante
Escogida.

Rey
Primo, esperad, bajaré.

Almirante
Quintilla
Bien puedes, pues desde arriba
no has visto el paje que sigo.

Rey
¡Así gallardo, así viva!
1545
Por ese paje lo digo.

Floris
¿Su calidad?

Almirante
¿Qué es?

Floris
Me derriba.

Almirante
Quintilla
¿Por qué?

Floris
Porque desde alto
era muy a plomo el salto.

Almirante
Hoy andas gallardo en todo.

Floris
1550
Cumplo, señor, de este modo
mil cosas de que estoy falto.

Almirante
Quintilla
Basta el valor que se encierra
en ti.

Floris
Quien dice que no
para ir a la guerra, yerra,
1555
que los que son como yo
no suelen dar para guerra.
Quintilla
¡El Rey!

Rey
¡Oh, Borbón amigo!

Almirante
Tu esclavo soy.

Rey
¡Oh, famosos
franceses! ¡Dios me es testigo
1560
que los más dificultosos
hechos emprender me obligo!
Quintilla
¡Oh, Valduino! ¡Oh, Tibalte,
de esta joya rico esmalte!
¡Oh, Clarino! ¡Oh, buen Ruperto!,
1565
para el buen suceso es cierto,
¿qué puede haber que me falte?
Quintilla
(¡Oh, Floris!)

Floris
(¡Acabara yo
para mañana de verme!)

Rey
(Siempre el cuidado te vio,
1570
porque nunca el alma duerme,
que siempre el alma veló.)
Quintilla
Estáis muy galán soldado.

Floris
Razonable estoy de todo.

Rey
Bravas galas has sacado.

Floris
1575
¿No ves qué bien me acomodo
a las armas que me han dado?

Rey
Quintilla
Ese es gran peso, así vivas,
que con armas defensivas
nunca yo te pensé ver,
1580
que las solías tener
por todo extremo ofensivas.

Floris
Quintilla
No sé si ofendo o defiendo;
sé que te vengo a servir.

Rey
Y yo que pagarte entiendo.

Sale el CONDE y DIONÍS.

Conde
1585
Bizarra cosa es oír,
de las cajas, el estruendo.

Dionís
Quintilla
Con tal gana las oís,
con qué bizarro valor
quieren salir de París.

Conde
1590
Aquí tienes, gran señor,
al Conde y a don Dionís.

Rey
Quintilla
¡Jesús, Conde, sea en buen hora!
¿Cómo queda la Condesa?

Conde
Vuestra humilde servidora
1595
rogando a Dios que esta empresa
venza el Rey y Francia ahora.

Rey
Quintilla
¿A qué venís por acá,
que ya yo estoy de partida?
Mas buen despacho tendrá.

Conde
1600
Vengo a ofreceros la vida,
que es la que mi sangre os da.

Rey
Quintilla
Dejad, Conde, cumplimientos;
conozco vuestro favor.

Conde
En mis palabras e intentos
1605
no hay cumplimientos, señor,
sino honrados pensamientos.
Quintilla
Yo vengo con voz expresa
de servir en esta empresa.

Rey
Créolo; ya lo sabía.
1610
Mas no habéis, por vida mía,
de dejar a la Condesa.

Conde
Quintilla
Señor, Vuestra Majestad
no podía esta vez tener
el freno a mi voluntad.

Rey
1615
Borbón, ¿aquesto ha de ser?

Conde
Como es la verdad, verdad.

Almirante
Quintilla
Pues Gesualdo ha venido,
¿quién duda que habrá tenido,
para emprender la jornada,
1620
con su mujer y su espada
resolución y rüido?
Quintilla
No hay replicarle, que es hombre
del valor que ya tú sabes.

Conde
Poco te ofrezco en mi nombre;
1625
pero entre personas graves
quiero que Dionís se nombre.
Quintilla
Puedes hacerle merced,
que a servirte también viene.

Rey
Que lo he estimado, creed.
1630
Y a la gente, que se ordene;
el campo en orden poned.
Quintilla
No hay sino marchas, ¡adiós,
París, que volver a vos
Dios lo puede hacer!

Almirante
Sí hará.

Rey
1635
(¡Floris!)

Floris
(¡Señor!)

Rey
(¿Quién dirá
que a guerra vamos los dos?)

Vanse. Y sale la CONDESA y ROSELA.

Rosela
Redondilla
¿A quién no dará espanto,
pues es cosa nunca oída,
verte alegre a la partida
1640
y después deshecha en llanto?
Redondilla
Deja de bañar el lienzo,
que parece que le lavas.

Matilde
¡Ay, Rosela, que no acabas
de ver que a llorar comienzo!
Redondilla
1645
El no llorar, cuando ya
partió el Conde, mi señor,
era del alma un dolor
que la sangre me le da.
Redondilla
Pero este llanto de ahora,
1650
cuando ya no está en presencia,
a los ojos de su ausencia
dásele el alma que adora.
Redondilla
Y como si es detenida
más furiosa el alma vuela,
1655
así mi llanto, Rosela,
sale con mayor corrida.
Redondilla
Y como donde hay dolor
y en el abrir hay pereza,
acude naturaleza
1660
con mayor sobra de humor;
Redondilla
así yo, que he detenido
la furia de ver su ausencia,
rompo con mayor violencia
por el lugar resistido.
Redondilla
1665
¡Ay, Gesualdo! ¡Ay, mi bien!
De cuatro días casado,
¿posible es que habéis mostrado
conmigo tanto desdén?
Redondilla
Tan cansado estáis de mí;
1670
sin duda claro se ve
que no es guerra a la que fue,
sino la que yo le di.
Redondilla
¡Cuánta diferencia alcanza
desde el amor al desdén,
1675
y de poseer el bien
a tenelle en esperanza!
Redondilla
¿Qué presto no se la damos,
mudanza en sus pareceres?
¿Qué tenemos las mujeres
1680
que así a los hombres cansamos?
Redondilla
Sin duda alguna, que siento
que el hombre en esta ocasión
cobra alguna imperfección
de nuestro conocimiento;
Redondilla
1685
y como entonces mostramos
nosotras el amor junto,
puede ser que en aquel punto
otra perfección cobramos.
Redondilla
También se aprueba y conforma
1690
con esto, que la mujer
suele al hombre parecer
cual la materia a la forma.
Redondilla
No sé si en esa flaqueza
de amar y no ser amadas
1695
nos ha dejado agraviadas,
sin razón, naturaleza.

Rosela
Redondilla
Señora, si desvaneces
tu entendimiento en quimeras,
mezclando burlas a veras
1700
del bien o mal que padeces,
Redondilla
vendrás a perder el seso,
que es principio de locura
cuando una persona apura
lo imposible de un suceso.
Redondilla
1705
Que el cielo del Conde sabe
que no fue falta de amor,
sino gran fuerza de honor
en una ocasión tan grave.
Redondilla
Tú también culpa tuviste,
1710
que es, proponiéndote el caso,
ni le detuviste el paso
ni mostraste el rostro triste.
Redondilla
La guerra es breve y segura;
Enrique en persona va;
1715
presto el Conde volverá
a gozar de tu hermosura.

Matilde
Redondilla
Plega a Dios, que sabe bien
cuánto su peligro siento,
que es muy bravo el pensamiento,
1720
y amigo de honor también.
Redondilla
Temo una bala, una flecha,
una desgracia y azar.

Rosela
Siempre el temer y el amar
vive en una casa estrecha.
Redondilla
1725
Mas quiera Dios, mi señora,
que vuelva a su patrio suelo
con salud.

Matilde
A la del cielo,
lo encomienda de hora en hora.

Entra LAURINO.

Laurino
Redondilla
Todo el fuerte está cerrado,
1730
sin que quede puerta en él,
en el patio, ni el vergel.

Matilde
Mucho contento me has dado.

Laurino
Redondilla
Las llaves son estas.

Matilde
Muestra,
que yo las quiero guardar.

Rosela
1735
¿Que ya no hay salir ni entrar?
¿Qué vida ha de ser la nuestra?

Matilde
Redondilla
¿Mandaste decir las misas
por el Conde, mi señor?

Laurino
Hago yo con mucho amor
1740
las cosas que tú me avisas;
Redondilla
y más tocando a salud
y vida del Conde ahora,
que le he criado, señora,
y conozco su virtud.

Rosela
Redondilla
1745
Llorad vos también un poco,
que eso habemos menester.

Laurino
Hasta el cielo ha de llover
de tristeza.

Rosela
¡Callad, loco!

Entra ARDENIO.

Ardenio
Redondilla
¡Dame albricias!

Matilde
¿Yo? ¿De qué?

Ardenio
1750
Quebrando queda el aldaba
del fuerte...

Matilde
¡Prosigue! Acaba,
que estoy entre miedo y fe.

Ardenio
Redondilla
El Conde, mi señor.

Matilde
¡Bueno!
Toma esas llaves cualquiera;
1755
y a fe que a abrirle saliera;
pero esta humildad condeno,
Redondilla
no entienda flaqueza en mí.

Laurino
Voy volando.

Ardenio
Yo también.

Matilde
¡Jesús, que el Conde, mi bien,
1760
Rosela amiga, está aquí!
Redondilla
¡Oh, buen Rey, discreto y sabio!
No le ha consentido ir.

Rosela
Si verdad se ha de decir,
hiciérate mucho agravio.
Redondilla
1765
Siempre, señora, pensé
que el Rey no consentiría
que fuese.

Matilde
¡Ay, Rosela mía,
que estoy entre miedo y fe!

Entra el conde GESUALDO.

Conde
Redondilla
Cuando tus antepasados
1770
ganaron este castillo
o por la puerta, o por portillo,
o a escala vista arrojados,
Redondilla
no es posible que costó
a nadie tanta paciencia
1775
de sufrir tu resistencia,
como ahora tuve yo,
Redondilla
que deseaba tus brazos,
tanto, que me maravillo
que mi fuego a este castillo
1780
no le volase en pedazos.
Redondilla
Ya combatirle quería,
ya le asestaba los tiros
el alma de mis suspiros
que envuelta en ellos salía;
Redondilla
1785
ya mis soldados deseos
querían en su conquista,
combatille a escala vista
para ganar más trofeos.

Matilde
Redondilla
¡Qué gallarda entrada hacéis!,
1790
¡qué estudiada la trajistes!
¡Jesús, qué bravo salistes!,
¡Jesús, qué tierno volvéis!
Redondilla
Si esos no son nuevos modos,
¿cómo venís de esa guerra?
1795
Hasta en vuestra propia tierra
nos la queréis dar a todos.
Redondilla
¿Queda Bayona ganada?
¿Qué me traéis del despojo?

Conde
¡Basta!, que os ha dado enojo
1800
ser tan breve la jornada.
Redondilla
Pues sabed, señora mía,
que el campo marcha y que voy
con él, a fe de quien soy,
que el volver no es cobardía.
Redondilla
1805
El Rey, un poco apartado
del ejército, esta noche
viene aquí cerca en un coche
a ser vuestro convidado,
Redondilla
[.......................ino]
1810
y a ver esta fortaleza.

Matilde
¡Jesús!, ¿en tanta pobreza?
Pena por tus ojos vino;
Redondilla
mas si o se ha de excusar,
en lo que importa repara,
1815
que el huésped jura en la cara
si puede o no puede entrar.
Redondilla
Yo voy a hacer prevenir
el aposento.

Conde
Camina,
¡qué condición peregrina!
1820
¡Qué extraño hacer y decir!
Redondilla
Caminad, Laurino, vos,
y avisad toda esa gente.

Laurino
¡Qué cosa es un Rey pariente!
¡Extraño favor, por Dios!

Salen el REY, FLORIS, TIBALTE, DON DIONÍS, VALDUINO y ALMIRANTE.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
1825
No vi en mi vida tan gallardo fuerte.
¡Qué foso, barbacana, puente y muro!
Una joya, señor, parece de oro.

Dionís
Aquí está el Conde.

Conde
Si esta fuerza fuera
1830
el mundo todo, la rindiera el dueño
a vuestros pies invictos.

Rey
¡Alzaos, Conde!

Almirante
La Condesa, a besar vuestros pies, sale.

Matilde
Seáis, señor, mil veces bienvenido
a honrar nuestra humildad con tu grandeza.

Rey
1835
Matilde, la humildad siempre está honrada
de sangre, de valor y de hermosura.
Traigan sillas aquí; tráigannos sillas,
que no quiero que estéis en almohada,
sino cerca e igual de mi persona.

Conde
1840
Ya están silla aquí.

Rey
¡Sentaos, Condesa!
(¡Borbón!

Almirante
¡Señor!

Rey
Notable mujer.

Almirante
Brava.
¿Nunca tu Majestad visto la había?

Rey
Nunca, por Dios.

Almirante
Pues es de Francia el fénix.

Rey
1845
¡Poneos a las espaldas de esta silla,
¡válame Dios, qué hermosura!

Almirante
¡Grande!

Rey
Floris, salte allá fuera.

Floris
Ya te entiendo.
¡Oh, cómo el alma nunca miente! ¡Oh, cielos!
¡Y cómo se cumplió lo que temía!

Rey
1850
¡Tibalte!

Tibalte
¡Señor!

Rey
Id y haced de suerte
que aunque quiera, no entre aqueste paje.

Tibalte
Harelo así.)

Rey
Gallardo es el castillo,
madama, en mi fe.

Matilde
Él y sus dueños
han estado y están para serviros.

Rey
1855
Sentaos, Condesa. (¡Ay, primo, que me pierdo!

Almirante
¡Jesús, ¿qué dices?

Rey
Lo que oyes.

Almirante
Mira
que es el Conde tu huésped y tu sangre.

Rey
¿Para qué tiene el Conde, si es mi huésped,
en su casa, Almirante, basilisco?)
1860
¿Belflor, madama, dónde cae?

Matilde
Un tiro
de piedra puede estar de este castillo;
no le vio, por ser tarde, vuestra Alteza,
que ya el sol declinaba cuando vino,
y aunque fuera de día era imposible,
1865
porque le cubren todo huertas y árboles.

Rey
¿Tiene gran vecindad?

Matilde
Poca y lucida.

Rey
(Borbón, este negocio va perdido.
No quieras más de que me esfuerzo y bajo
los ojos a la tierra, como César,
1870
cuando a Cleopatra visitó en Egipto,
y me los arrebata y vuelve al cielo
de los suyos, de suerte, que me tiembla
la sangre en cuantas venas tengo.

Almirante
¡Oh, cielos,
cuánto fuera mejor no haber venido!)

Rey
1875
¿Hay caza en este bosque?

Matilde
Anda espantada
de aquestos labradores convecinos.

Rey
¿No hay penas?

Matilde
Graves.

Rey
(¿Mas qué sirven penas,
si la caza es sabrosa y si se alcanza?)
¿Cuánto hay de aquí a París?

Matilde
Habrá tres leguas.

Conde
1880
¿Quiere cenar su Majestad?

Rey
¡Oh, Conde!,
¿no sabéis que es de san Dionís la víspera?
Hoy hago colación.

Conde
Matilde, tráiganla.

Rey
No os levantéis y oíd que, por mi vida,
que si se sirve más que una conserva,
1885
de entrarme en mi aposento y no tomarla.

Matilde
Tráiganla sola, si de aquesto gustas.

Conde
Es Enrique, Matilde, un santo.

Matilde
Créolo.

Conde
¡Qué ejemplo, caballeros, en rey mozo!

Rey
(Esto es fuego, Borbón.

Almirante
Señor, si el daño
1890
ha llegado a este punto, no te aflijas;
pretende, sirve, pide.

Rey
Dios te guarde.

Almirante
Bien sé que lo contrario fuera justo,
y que, señor, mal hecho lo que intentas,
siendo tu sangre el Conde y hoy su huésped;
1895
mas en amar no hay ley que se parezca
a la necesidad de no guardalla.)

La mesa con servicio y conserva.

Conde
Ya está aquí la conserva, que nos tratas
como a pobres.

Rey
Pues, ¡alto!, aquí me siento.

Conde
¡Qué llaneza tan grande!

Rey
Vos, señora,
1900
no os levantéis; estaos así sentada.

Matilde
Yo pensé que cenabas, y aunque juntos
llegaron el aviso y tu persona,
caza te diera el monte y pesca el río,
y cuando les faltara, la engendrara
1905
la voluntad del Conde y mi deseo.

Rey
Dejaré de cenar por escucharte.

Floris
(Y yo cenaré lágrimas y celos.)

Rey
¿Quién ha dejado entrar aquí este paje?

Almirante
Salte, Floro, allá fuera.

Floris
Poco importa,
1910
que ya lo estoy de mí.

Almirante
Calla, ignorante.

Rey
Sentaos aquí, Condesa, por mi vida;
llegadle aquella silla, caballeros.

Matilde
Aquí estoy bien.

Rey
Llegad junto a la mesa.

Dionís
(No me contentan, primo, los favores.

Rey
1915
Esto es bondad del Rey.

Dionís
El Rey es mozo;
Matilde, hermosa.

Conde
Sí, pero es Matilde.)

Rey
Por mi vida, Condesa, que reciba
este favor de vos; cenad conmigo,
que juro que estas verdes ensaladas
1920
muestran bien el gusto de su dueño.

Matilde
Señor, yo nunca ceno sin el Conde.

Rey
Cene el Conde también.

Almirante
(¡Bueno va esto!)

Conde
Yo he de cenar con estos caballeros.

Rey
Pues dad licencia a la Condesa.

Conde
1925
Es tanta la merced, gran señor, que de rodillas
puede cenar con vos.

Rey
Sentaos, Condesa.
Denme a beber.

Almirante
Id, Conde, por el agua.

Conde
Yo voy, pues lo mandáis.

Rey
(¡Qué bien hiciste!)
Señora, muchos días han pasado
1930
que deseaba ver vuestra hermosura;
(¡cuán por mi mal la vi!)

Matilde
Estas yerbas cría
esta tierra, señor.

Almirante
(La razón trueca.)

Rey
Y como es cierto que estas yerbas cría,
y a fe que no son poco ponzoñosas.

Dionís
1935
(¡Conde!

Conde
¿Qué quieres?

Dionís
Oye, por tu vida;
este negocio está ya declarado.
Yo he visto al Rey perdido, y por sin duda
tengo que por gozar de la Condesa
te han de matar.

Conde
¿Qué dices, primo?

Dionís
Digo
1940
que está el Rey tan turbado, que no hay ciego
que no vea que el Rey tu esposa adora;
créeme y dale en esa copa...

Conde
¿Cómo?

Dionís
La contrayerba de tu honra y muerte.

Conde
Redondilla
Yo tengo buena mujer,
1945
cuando el Rey intente tal;
yo tengo sangre leal
donde la debo tener.
Redondilla
Esta que mi pecho cría,
hará, como estando en mí,
1950
que esa, que ha faltado en ti,
no pienso que es sangre mía.
Redondilla
Retírate y no me hables.

Dionís
Creo que anduve atrevido,
amigo fui, pero han sido
1955
mis experiencias notables.)

Rey
Redondilla
¡Qué buen agua!

Matilde
Aquí en el muro
la vierte una hermosa fuente.

Rey
¿Bebéis vino?

Matilde
Esta corriente
me lo ofrece fresco y puro.

Rey
Redondilla
1960
¿Que en eso me parecéis?
Dadle a beber.

Almirante
Ya está aquí.

Matilde
¡Jesús, Borbón!, ¿vos, a mí?

Rey
Tomadlo, no os levantéis;
Redondilla
tomadlo.

Matilde
Pues de rodillas.

Rey
1965
Bebed.

Matilde
Creed que me pesa.

Rey
Desviad de aquí la mesa.

Almirante
(Hoy se han de ver maravillas.)

Rey
Redondilla
Idos todos a cenar,
que yo aquí me entretendré
1970
con Matilde.

Dionís
¡Bueno, a fe!

Almirante
¡Ea, pues, no hay qué aguardar!
Redondilla
¡Alto, a cenar, caballeros!

Conde
(Yo aquí me quiero esconder
para ver si puedo ver
1975
algo con mis celos fieros.)

Rey
Redondilla
Matilde, como las leyes
de amor funden en disculpa,
se esfuerza y es menos culpa
admitir el de los reyes.
Redondilla
1980
Y como a la guerra voy,
tan aprisa como ves,
que en la furia soy francés
y en el agravio rey soy,
Redondilla
no puedo, haciendo el oficio
1985
de galán y cortesano,
dar a los ojos la mano,
para dar del alma indicio.
Redondilla
No puedo con grandes fiestas,
ni con papeles, mostrar
1990
que en un hora de mirar
el alma y vida me cuestas.
Redondilla
Yo me voy, y tan resuelta
el alma para servirte,
que una mano he de pedirte
1995
en prenda hasta la vuelta.
Redondilla
¡Dámela, por vida mía!

Matilde
¿Es posible que tal soy?
¿Qué ocasión, señor, te doy
para tan gran osadía?
Redondilla
2000
¿Y es posible que si he sido
por mí misma desdichada,
no merezco ser honrada
en virtud de mi marido?
Redondilla
Si es aquesto entretener
2005
una mujer, norabuena.

Conde
(¿Tiene el infierno más pena
como esto que vengo a ver?)

Rey
Redondilla
No, Matilde, no va en ti,
ni en mí, ni en el Conde. Amor
2010
tiene culpa de ese error.

Matilde
¿Tú, enamorado de mí?
Redondilla
¿Pues cómo?

Rey
Porque miré.

Matilde
¿Qué miraste?

Rey
Tu hermosura.

Conde
(Eso no, que si eso dura
2015
la vida perder podré.)
Redondilla
¿Quiere vuestra Majestad
descansar?

Rey
¿Habéis cenado?

Conde
Sí, señor.

Rey
No estoy cansado,
si no es de la voluntad.

Almirante
Redondilla
2020
Bravos regalos ha habido.
¿Cómo no cenastes, Conde?

Conde
Tuve que hacer.

Rey
(Mal se esconde
amor.) ¿Ah! ¿Cómo?

Conde
(¡Estoy perdido!)

Almirante
Redondilla
¿Quiérese luego acostar
2025
tu Majestad?

Rey
No querría.

Almirante
Pues juguemos hasta el día.

Valduino
Dados hay.

Rey
Mostrad.

Almirante
¿Azar?

Rey
Redondilla
Ese es el que eché, Borbón.
Paradme todos.

Conde
No juego.
2030
(¡Oh, primo, que estuve ciego
a la luz de tu razón!

Dionís
Redondilla
Pues qué, ¿hay algo?

Conde
Con mis ojos,
pedirle una mano, vi.

Dionís
Cuanto a su honor me atreví,
2035
no fueron vanos antojos.
Redondilla
No hay peligro en la Condesa,
porque es una firme torre;
solo el de tu vida corre,
de que en extremo me pesa.)

Rey
Redondilla
2040
Más, a diez.

Almirante
Estos escudos.

Rey
Topo.

Conde
(¿Pues qué me aconsejas?

Dionís
Que des a los ciegos quejas,
que no descansan los mudos.

Conde
Redondilla
¡Y quiéranme remediar!)

Rey
2045
No he visto suerte tan buena.
Más, a ocho.

Almirante
Esta cadena.

Rey
Digo.

Almirante
Que no, no hay azar.
Redondilla
¡Gallarda suerte, por Dios!
No sé en qué estoy desdichado.

Rey
2050
Una cadena he ganado;
Condesa, ponéosla vos.

Matilde
Redondilla
Beso a vuestra Majestad
los pies.

Rey
Mayor es la mía.

Dionís
(Mira, Conde, si porfía.)

Rey
2055
¡Ah, Conde!

Conde
¡Señor!

Rey
Tomad.

Conde
Redondilla
(¿Barato?

Rey
¿Pues no, Borbón?
Hoy aquí he de volver
a gozar esta mujer.

Almirante
¿Pues cómo o con qué ocasión?

Rey
Redondilla
2060
Vos diréis que enfermo estoy,
y luego yo y Valduïno
nos pondremos en camino.)
Condesa, a acostar me voy,
Redondilla
que tengo de madrugar.

Almirante
2065
¡Alto de aquí, caballeros!

Matilde
Pues no he de volver a veros,
la mano os quiero besar.

Rey
Redondilla
No tratéis de eso, Condesa.

Conde
Pues, señora, ¿cómo ha sido?

Matilde
2070
Gran merced he recibido.

Conde
¡Gentil cadena, bien pesa!

Matilde
Redondilla
Más pesa que vos pensáis.

Conde
El peso no importa nada,
porque no hay cosa pesada,
2075
si vos con vos la pesáis.
Redondilla
Ni me puede dar pesar
cosa tan segura en vos.
(Barato nos dio a los dos,
que caro me ha de costar.)

Matilde
Redondilla
2080
¿Qué dices?

Conde
Que os acostéis,
si sois servida.

Matilde
En buen hora.

Conde
Y aunque madrugue, señora,
no quiero que os levantéis.

Matilde
Redondilla
No me levantan a mí
2085
los pensamientos dormidos,
reyes idos y venidos;
solo vos reináis aquí.
Redondilla
Y en aquesto se resuelva
quien sabe lo que yo soy.

Conde
2090
¡Ah, cielo santo! Yo voy
donde plega a Dios que vuelva.

VALGRIS, caja y gente y SEVERINO, duque.

Severino
Canción (canzone)
Digo que el campo a toda prisa marcha,
que no la helada escarcha
ni la fuerza de Febo
2095
os hará perdonar el Rey mancebo.
Por eso mira bien cómo das traza
de resistir la furia,
porque para tu injuria te amenaza.
Canción (canzone)
Dícese que, muriendo Luis famoso,
2100
su padre belicoso,
con un discurso largo,
de acabar esta guerra le dio cargo.
Y que él tiene jurado, sobre un ara,
de tomar a Bayona,
2105
si Aquiles en persona la repara.

Valgris
Canción (canzone)
¿Esos aceros, duque Severino,
y ese valor divino
muestra el mancebo Enrique?

Severino
No hay hombre en Francia que por él no aplique
2110
el diestro puño al de la fuerte espada,
que en siendo el rey soldado,
ningún honrado la tendrá envainada.

Valgris
Canción (canzone)
Sea el que fuere Enrique, o fuerte o flaco,
no es esto que yo saco
2115
fuerzas de la flaqueza,
sino reconocer la fortaleza
de vuestros invencibles corazones,
que sujetarle esperan,
y no vencieran tigres ni leones.
Canción (canzone)
2120
Venga el francés soberbio y arrogante,
armado de diamante,
con blanca pluma y bandas,
la valona de puntas y de randas
suelta sobre la gola, que no creo
2125
que entrará tan gallardo
donde le aguardo con mayor deseo.
Canción (canzone)
Ya su lirio conoce nuestra rosa,
que no es de vergonzosa
el estar colorada,
2130
sino de sangre de francés manchada.
Ni temo su furor, ni edad envidio,
que la ciudad le aguarda,
con buena guarda y con gentil presidio.
Canción (canzone)
Repárense los fosos y trincheras,
2135
y donde acaso veas
alguna parte flaca,
repara el muro y el temor aplaca.

Severino
¿Tienes sustento?

Valgris
Para muchos días.

Severino
Pues recoged la gente,
2140
alzad el puente y prevenid espías.

Salen la CONDESA y ROSELA.

Matilde
Redondilla
Y sospecho yo de mí,
que es cosa contra mi honor.

Rosela
Celos son hijos de amor.

Matilde
Eso es ya viejo.

Rosela
¡Ay de mí!
Redondilla
2145
Pero no debéis culpar
que quien quiere bien los tenga,
pues no hay cosa que convenga
como temer con amar.
Redondilla
Alguna ocasión tenéis
2150
los dos, pues al despediros
todo ha sido con suspiros
con que habláis y enmudecéis.
Redondilla
Toda la noche os oí
que el Rey estuvo en la fuerza,
2155
y harto a obligaros se esfuerza,
mas está fuera de sí.
Redondilla
¿Por qué tú, pues que los cielos
de tan gran ingenio dotan,
cuando ves que te alborotan
2160
no le sosiegas los celos?
Redondilla
¿Qué tiene el Conde? ¿Qué ha sido
la causa de este pesar?
Bien puedes conmigo hablar,
que nací junto al olvido.

Matilde
Redondilla
2165
¡Ay, amiga, quién dijera
que el Rey...!

Rosela
No me digas más.
¿Sabe algo el Conde?

Matilde
Jamás
le di ocasión, ni pudiera.
Redondilla
Dios sabe que al Conde adoro,
2170
que es mi señor, que es mi bien;
y que es mi honra también
en mí un precioso tesoro.
Redondilla
Y él lo debe de saber,
que no está de mí celoso,
2175
pero de un Rey poderoso,
¿cuál hombre no ha de temer?
Redondilla
Porque mi lealtad sabida,
tan segura le deshonra,
no terná miedo a su honra,
2180
pero ternala a su vida.

Entra ARDENIO.

Ardenio
Redondilla
Por Dios, que esta vez, señora,
me has de dar albricias grandes.

Matilde
¿De qué?

Ardenio
Cuando me la mandes.

Matilde
¡Habla!

Ardenio
El Conde llega ahora.

Matilde
Redondilla
2185
¿El Conde? ¡Jesús! ¿Qué es esto?

Rosela
Las piedras en esto caen;
celos le llevan y traen.

Matilde
Toma esa llave; abre presto.
Redondilla
¿Hay celos más temerarios?

Rosela
2190
Con ninguno guarda ley.

Matilde
Verná a ver si está aquí el Rey
escondido en los armarios.
Redondilla
¿Cómo verná?

Rosela
Por la posta.

Entra el REY, y VALDUINO.

Rey
¿Y es mucho, mi bien, por vos?

Matilde
2195
¡Conde...! Mas, ¡válame Dios!

Valduino
Que le tuviera de costa
Redondilla
el darle vueseñoría
un abrazo, o dos, o tres.

Matilde
¿Quién es?

Valduino
¡El Rey!

Matilde
¿El Rey es?
2200
Debe de ser fantasía.
Redondilla
Aguárdese un poco aquí
y entrará en este aposento.

Rey
¿A qué irá?

Valduino
No sé su intento.

Rey
¡Vergüenza tengo de mí!
Redondilla
2205
Mal hemos hecho en dejallo...
¡Oh, amor villano y grosero!
Era en ausencia parlero
y ahora en presencia callo.
Redondilla
Venía determinado
2210
que luego, en llegando a vella,
había de usar con ella
bizarría y desenfado;
Redondilla
y apenas su rostro vi,
cuando del cabello al pie
2215
temblé, ¡a fe de rey!, temblé,
y más que a un rayo temí.
Redondilla
No se ha visto al condenado
así delante del jüez,
ni el medroso alguna vez
2220
con truenos en despoblado,
Redondilla
como yo viendo a Matilde.
¡Oh, inexpugnable mujer!

Valduino
Pensemos lo que has de hacer,
que estás, para rey, humilde.
Redondilla
2225
Si no te quisiere abrir,
rompamos el aposento.

Matilde
¡Ah, caballeros!

Rey
Ya siento
su voz.

Matilde
Procúrenme oír.
Romance (tirada)
En las casas de los nobles
2230
nadie con engaños entra,
y más los reyes, que el rey
hace llana su defensa.
El que ese nombre ha tomado
en otra parte lo sea,
2235
que el Rey, mi señor, yo sé
que ahora queda en la guerra.
Ni él dijera que era el Conde,
sino el Rey, cuando el Rey fuera,
porque era entrar en mi casa
2240
entrar en su misma tierra.
El famoso y fuerte Enrique,
entre cajas y trompetas,
marcha ahora con su campo
contra el rey de Ingalaterra.
2245
Glorioso va de sí mismo,
y por sus blancas banderas
mil lises de oro sembradas
con mil blasones y letras.
¡Mirad cómo puede ser
2250
que a engañar mujeres venga
quien va a ganar a Bayona
contra la soberbia inglesa!
Va a su lado mi marido,
que el mío gozar pudiera,
2255
blanca cama y mis regalos,
que por su deuda fue deuda.
¿Y había de darle en pago
esa deshonra y afrenta,
y más siendo de su sangre?
2260
Dios me guarde que tal crea.
Salga luego del castillo,
salga presto, salga fuera,
y en disparando una bala,
les tirarán una pieza.

Rey
2265
¡Extraña mujer, Valduino!
Me ha de matar.

Valduino
¡Huye!

Rey
Estémonos en Belflor,
aquesta pequeña aldea.
Desde allí quiero escribirla,
2270
y a toda Francia ofrecerla,
y si no, matar al Conde.

Valduino
Sí, señor; ¡el Conde muera!


Jornada III

Salen el ALMIRANTE y TIBALTE.

Almirante
Redondilla
El Rey se tarda.

Tibalte
En extremo.

Almirante
Alguna sospecho tomo.

Tibalte
2275
¿Cosa que se entienda?

Almirante
¿Cómo?

Tibalte
Al Conde y sus deudos temo.

Almirante
Redondilla
Pues tanto se ha detenido,
señal es que ha negociado.

Tibalte
Y que el tiempo no ha ganado,
2280
no habrá la ocasión perdido.

Almirante
Redondilla
Del Rey me espanto, que entró
en el gobierno tan bien,
que prometieron gran bien
las esperanzas que dio.

Tibalte
Redondilla
2285
No por eso se han perdido,
que solo se han estragado.

Almirante
Cuando yo le vi obstinado,
dejele correr corrido,
Redondilla
que adonde se determina
2290
un hombre con tal despejo,
sería darle consejo
dar al mundo medicina.

Tibalte
Redondilla
En fin, que aquesta tardanza,
¿es que la goza en secreto?

Almirante
2295
No creyera que este efeto
alcanzara su esperanza.
Redondilla
Por un diamante tenía
a Matilde.

Tibalte
Si el diamante
se labra, la más constante
2300
se rinde si le porfía.

Almirante
Redondilla
Está el buen Conde sirviendo,
sin desnudarse las armas,
a doscientos hombres de armas
como un Aquiles rigiendo;
Redondilla
2305
y una mujer, que, en efeto,
el mundo lo quiso así
poner nuestra honra en sí,
gozando al Rey en secreto.
Redondilla
¿Esto es lo que el Conde precia?

Tibalte
2310
Que se parece, imagino,
a la historia de Tarquino,
pero ella en nada a Lucrecia.

Almirante
Redondilla
Así de la guerra fue,
mas no tan bien negoció.

Entra el CONDE, y DON DIONÍS.

Tibalte
2315
¡El Conde!

Almirante
¿De quién se habló,
que luego allí no se ve?

Conde
Redondilla
¿Hase levantado el Rey?

Tibalte
¡Oh, señor Conde!, no ha estado
bueno, que anda resfriado.
2320
Es muy sujeto a la ley
Redondilla
del fiero Marte, de suerte
que a las del cielo la iguala.

Almirante
Es valor, es honra, es gala
ser tan sujeto y tan fuerte.

Conde
Redondilla
2325
Yo tengo cierta ocasión,
que gustaré que la entienda,
y entraré a hablarle en la tienda,
si dais licencia, Borbón.

Almirante
Redondilla
Tened, Conde, el paso atrás,
2330
que no se entra a hablarle así.

Conde
¡Cómo, Borbón! Pues a mí
no se me negó jamás.

Almirante
Romance (tirada)
Ni fuera justa razón.
El Rey reposa, dejaldo,
2335
que bien sabéis, Gesualdo,
que no es ahora ocasión.
Redondilla
Levantarse ha esta tarde
el Rey, y hablarle podéis.

Conde
Suplícoos que vos entréis.
2340
Entrad, ¡así Dios os guarde!
Redondilla
Y si acaso está despierto,
decidle que estoy aquí.

Almirante
Yo sé que duerme, y así
lo tengo por desconcierto.
Redondilla
2345
Id, señor, en hora buena,
que yo os enviaré a llamar.

Conde
(No hay aquí más que esperar,
primo. Mi mujer no es buena.

Dionís
Redondilla
¿Sospechas?

Conde
Que en Belflor
2350
está el Rey con la Condesa.

Dionís
Sospecha infalible es esa.
¡Muera el Rey! ¡Venga tu honor!

Conde
Redondilla
No me espanta el Rey injusto,
que es hombre, al fin, aunque es Rey,
2355
y en su poca edad no hay ley
que valga más que su gusto.
Redondilla
Mas de mi fiera mujer,
que tuve por tan humilde...
Pero era mujer Matilde,
2360
harto la disculpa el ser.
Redondilla
Pero, ¡cielos!, si me engaño,
¿qué fuerza en mí se resiste?,
que este pensamiento triste
es el autor de mi daño.
Redondilla
2365
¿Mas cómo puedo engañarme,
Dionís, si el Rey está ausente,
que en decir que duerme, miente,
Borbón, que es por desvelarme?
Redondilla
¡Vive Dios, que no está Enrique
2370
debajo de aquella tienda,
sino con mi propia prenda,
donde mi persona aplique!

Dionís
Redondilla
¡Ah, infame Rey!N
X
Nota del editor digital

Verso hipométrico. Falta la rima.

¡Pese al Rey y a ti también!

Conde
2375
Pésame de querer bien,
por quien tal deshonra paso.
Redondilla
Mujer que de su marido
se despide secamente,
que a mil peligros ausente
2380
está en la gloria ofrecido;
Redondilla
mujer que le da licencia
y una lágrima no llora
es falsa, es fiera, es traidora,
es adúltera en ausencia.
Redondilla
2385
Venga el Rey, que ¡vive Dios!,
que verná en hora tan mala,
que has de tirarle una bala,
y yo, con la tuya, dos.
Redondilla
Y luego con estos dientes
2390
matar la que está en sus brazos
y enviarla hecha pedazos
a sus infames parientes.
Redondilla
Y esto era de importancia,
si Francia engañada estuvo,
2395
porque vea qué fruto tuvo
el claro ejemplo de Francia.

Dionís
Redondilla
Retírate, que la furia
da voces con la pasión,
y eso es llamar a Borbón
2400
por testigo de tu injuria.
Redondilla
No te entienda, aunque más prive,
que será mayor deshonra,
porque el que vive sin honra,
mientras no lo entiende, vive.
Redondilla
2405
Pero si sabe que sabes
que estás sin ella, ese día
la pierdes.

Conde
¡Ay, honra mía,
que di a una mujer tus llaves!)

Almirante
Redondilla
Estas voces y esta rabia
2410
no me agradan en el Conde,
que, al que es honrado, se esconde
mal que su mujer le agravia.
Redondilla
¡Ah, mancebo rey de Francia!

Tibalte
Siempre en esas más y menos,
2415
que yo juro que mil buenos
viven con harta ignorancia.

Sale RUPERTO, y luego el REY.

Ruperto
Redondilla
(Oíd, señor Almirante,
al oído.

Almirante
¡Oh, buen Ruperto!

Tibalte
¿Pajes del Rey?

Almirante
¿Cierto?

Ruperto
Cierto,
2420
y no hay ninguno delante.)

Almirante
Romance (tirada)
Tibalte, toda la gente
de la tienda retirad.

Tibalte
Harelo.

Ruperto
¡Señor, llegad!

Rey
En buen hora estéis, pariente.

Almirante
Redondilla
2425
¡Oh, mi Rey y mi señor!
¿Cómo os ha ido?

Rey
Muy mal.

Almirante
Aquí llegó el Conde, y tal,
que va llorando su honor.
Redondilla
Y que como entró en la tienda,
2430
de vuestra ausencia ha pensado
que ya se la habéis quitado.

Rey
Pues es razón que se entienda.
Redondilla
Dadme una ropa y traed
aguamanos, y entretanto
2435
fingiré que me levanto.

Ruperto
Aquí está la ropa.

Rey
Poned.
Redondilla
Y trae paño y agua, y llama
al Conde.

Ruperto
Yo voy.

Almirante
Aquí
tienes fuente y agua.

Rey
Así,
2440
di que salgo de la cama,
Redondilla
y a fe, que si en el infierno
las hay como la he tenido,
que es justamente temido,
Borbón, su tormento eterno.

Almirante
Redondilla
2445
¿No la has gozado?

Rey
¿Qué es eso?

Almirante
¿Mandose negar?

Rey
Bien creo
que sabes de mi deseo
que le dijera el suceso.
Redondilla
¿No es mujer?

Almirante
¿Pues qué?

Rey
¡Serpiente!

Entra el CONDE, y DON DIONÍS.

Almirante
2450
¿No habló?

Rey
Quísome matar.

Almirante
¿Pues qué hiciste?

Rey
Porfiar.

Almirante
¡El Conde!

Rey
Llega esa fuente.

Conde
Redondilla
Deme los pies vuestra Alteza.

Rey
Eso no, entre amigos llanos.

Conde
2455
Pues desocupad las manos.

Rey
Cubrid, Conde, la cabeza.

Conde
Redondilla
El Almirante me dijo
que andáis desasosegado.

Rey
Creo que estoy resfriado;
2460
aunque no es mal, es prolijo.

Almirante
Redondilla
Aunque dicho se lo hubiera,
no le respondiera así.

Conde
Las armas lo harán.

Rey
No fui
tan tierno cuando lo era.
Redondilla
2465
Y más ahora robusto,
¿pero qué es lo que queréis?

Conde
Vestíos y lo sabréis,
que creo os ha de dar gusto.
Redondilla
(Primo, ¿qué os parece de esto?)

Dionís
2470
[Aparte.]
(Que fue ilusión del demonio,
y que un falso testimonio,
Conde, se levanta presto.)

Conde
Redondilla
(¡Jesús, lo que he blasfemado
de aquel ángel de mi esposa!

Dionís
2475
Es, ¡vive Dios!, valerosa;
de ofenderla me ha pesado.

Conde
Redondilla
¿Que aquí estaba el Rey?

Dionís
¿Pues no?
Infaliblemente veo
que se levanta.

Conde
Eso creo.

Dionís
2480
¿Qué penitencia haré yo?,
Redondilla
que, por Dios, que estoy corrido
de hacer a Matilde injuria.
Pero, perdona, que es furia
la sangre en honor perdido.

Conde
Redondilla
2485
Dionís, el perdón acorta;
deja salva y humildad,
que ello no sea verdad
es lo que ahora importa.
Redondilla
El Rey está ya vestido
2490
y con botas, que es señal
que ha de salir al real
o al asalto prevenido.)
Redondilla
¿Puédote hablar?

Rey
Bien podéis.

Conde
Cierto inglés, hombre seguro,
2495
por cierta parte del muro
rompió ocho codos o seis.
Redondilla
Dice que quiere llevarme,
cuando tú el asalto des.

Rey
¿Entrará un caballo?

Conde
Pues.

Rey
2500
Habladle y volved a hablarme.

Conde
Redondilla
Voy.

Rey
¡Almirante!

Almirante
¡Señor!

Rey
Mirad qué os quiero decir:
hoy el Conde ha de morir.

Almirante
¿El Conde? ¡Es fiero rigor!

Rey
Redondilla
2505
Borbón, cuando el Rey ya tiene
un caso determinado,
que le replique el criado
no es cosa que le conviene.

Almirante
Redondilla
Si el que está cerca del Rey
2510
no le va a la mano a la ira,
al mismo trata mentira
y a Dios no guarda su ley.

Rey
Redondilla
¡Predicadme, por mi vida!

Almirante
No es cosa que suelo hacer,
2515
¿pero por una mujer,
ayer vista y hoy querida,
Redondilla
quitar la vida a un pariente
como el Conde?

Rey
¡Pese al hombre,
al parentesco y al nombre!
2520
¿Esto mi furor consiente?

Almirante
Redondilla
Señor, goza la mujer,
ya lo había consentido,
pero matar al marido
no es cosa que puedo hacer.

Rey
Redondilla
2525
¿No mató David a Urías?
¿Soy yo más santo, Borbón?

Almirante
¿Y ternás tu devoción
para llorar tantos días?
Redondilla
[...........................eve.]
2530
Si en eso tus manos dan,
no te faltará un Natán.

Rey
Ahora bien, el campo mueve,
Redondilla
que hoy quiero dar un asalto.

Almirante
Allí seré yo el primero.

Rey
2535
No faltará un caballero.

Almirante
Yo en estos asaltos falto.

Rey
Redondilla
¡Valduino!

Valduino
¡Gran señor!

Rey
Oye bien.

Valduino
Beso tus pies.

Almirante
(Ese sí, que es Magancés,
2540
que es bueno para traidor.)

Vanse. Y sale VALGRIS, y SEVERINO y SOLDADOS.

Valgris
Octava real
No es tan bravo el león como le pintan,
menos bravo el francés se nos presenta.

Severino
Siempre todas las cosas se despintan
que la fama vulgar parlando aumenta.

Valgris
2545
Parece que al ejército le quitan,
si no es que acaso el encubrille intenta,
y de mi parecer, nobles ingleses,
salgamos de tropel a los franceses.
Octava real
Ellos están, cual veis, desordenados;
2550
démosles un rocío, y no del cielo,
que por el campo están desalojados,
las armas esparcidas por el suelo;
bisoños son los más de los soldados,
y ya en la barba no se muestra pelo,
2555
y apenas oirán nuestros mosquetes
cuando irán más ligeros que jinetes.
Octava real
Servirá de espantar al enemigo
y acobardalle para todo encuentro,
fuera de darle ahora este castigo,
2560
viendo las gentes que tenemos dentro.

Severino
Milor, tu parecer apruebo y sigo;
ya me parece que los rompo y entro.
Pues, ¡alto!, ¡alarma! ¡Inglaterra viva!

Todos
¡Viva!

Valgris
¡Abre esa puerta presto o la derriba!

Salga el ALMIRANTE con espada desenvainada, y TIBALTE y DIONÍS.

Almirante
Octava real
2565
¿Hay tal atrevimiento? ¿Hay furia tanta?
Ponte a caballo. ¡Alarma! ¡Sube, corre!
¿Adónde vais, soldados? ¿Qué os espanta?

Tibalte
Como enjambre han salido de esta torre.
Ya está a caballo el Rey, y ya levanta
2570
la espalda y el ejército socorre.

Dionís
¡Acudid, gran señor!

Almirante
Dionís, ¿qué es eso?

Dionís
Que el Rey no escapará de muerto o preso.

Almirante
Octava real
¿Cómo?

Dionís
Que en medio de un escuadrón de ingleses,
que con pistolas a caballo, en tropa,
2575
acudieron a ochenta o cien franceses,
entra furioso y rompe lo que topa,
atruena, y los cañones milaneses,
y desde el muro arrojan pez y estopa;
tan aquí se retira y tal se acerca
2580
hay peligro en el campo y en la cerca.
Octava real
El conde Gesualdo le ha seguido
y a libralle se entró por la batalla.

Almirante
¡Ah, buen Conde leal, que vas perdido!
Pero vamos a ver cómo se halla.

Dionís
2585
Leal al Conde por extremo ha sido,
que aunque le agravia el Rey, su ofensa calla;
mas bien hace, que causa poca pena
si el hombre es bueno y la mujer es buena.
Saca una carta de la faltriquera.
Octava real
Denantes vino al campo un mensajero
2590
de Matilde, con esta para el Conde
no se la quiero dar, abrirla quiero;
veremos si la ha escrito o qué responde.
Lee.
“Conde, si sois honrado caballero,
aunque la guerra a serlo corresponde,
2595
veníos a vuestra casa, que os importa,
que no estoy buena, y honra y vida es corta.”
Octava real
El Rey, sin duda, por aquesta carta
se ve que en su propósito porfía.

Conde
¡Subid presto, señor! ¡Aparta, aparta!

Rey
2600
Yo me acordaré, Conde, de este día.

Dionís
¡Humíllesete Grecia, Roma, Esparta,
famoso Conde! ¡Extraña valentía!
Al Rey saca del campo en su caballo
y él viene a pie. ¡Qué amigo! ¡Qué vasallo!
El REY con un pedazo de lanza.
Octava real
2605
Ya se apea en la tienda.

Rey
Conde amigo,
notable obligación me queda.

Conde
Creo
que sois, señor, de mi lealtad testigo,
que solo agradecéis mi buen deseo.
Dionís, llega una silla.

Rey
El enemigo
2610
halló en nuestro descuido su trofeo,
aunque no lo ha comprado muy barato.
Buen Conde, no seré con vos ingrato,
Octava real
que ya el caballo muerto, allí, sin duda,
el fiero inglés me hiciera mil pedazos
2615
si no llegara vuestra fuerte ayuda.

Conde
Dadme, señor, los pies.

Rey
Tomad los brazos.

Entran el ALMIRANTE, VALDUINO y TIBALTE.

Almirante
Huyó la gente, de valor desnuda,
a puras cuchilladas y picazos.

Rey
¡Oh, Almirante!

Almirante
¡Oh, señor!

Rey
¿Qué hay?

Almirante
No hay persona
2620
que esté fuera del muro de Bayona.

Rey
Octava real
Espantarnos quisieron.

Almirante
Sus espías
les avisaron del descuido nuestro.

Rey
¡Cuán cerca estuve de acabar mis días!

Almirante
(Es el Conde, señor, pariente vuestro.

Rey
2625
Hoy pretendo que cesen mis porfías;
no muera el Conde.

Almirante
Al de Maganza diestro,
la da ese aviso.

Rey
Escucha, Valduino,
que ya no muera el Conde determino.

Valduino
Octava real
No muera el Conde, pues que no te agrada.)

Rey
2630
¡Borbón!

Almirante
¡Señor!

Rey
Aquesta gente inglesa
ha gastado en aquesta rociada
pólvora y munición.

Almirante
Verdad es esa.

Rey
Ha entrado rota, herida y maltratada;
ahora que descansa es alta empresa
2635
dar un asalto a la ciudad.

Almirante
¡Qué acuerdo
de capitán tan valeroso y cuerdo!
Octava real
Cuando la gente inglesa está cansada,
y a la ciudad herida se retira,
la nuestra en orden y a caballo armada
2640
cómo se escapa blasfemando, mira.
No salgas de la tienda, si te agrada,
que estás cansado y lo pasado admira,
y tentar el discreto no debría
la fortuna dos veces en un día.
Octava real
2645
Yo haré la arremetido, y de manera
que de ellas tengas presto buenas nuevas.

Rey
¿Y si, del pelear, el son me altera?

Almirante
Imagina que has hecho heroicas pruebas.

Rey
Parte, Borbón, y en la canalla fiera
2650
haz lo que a patria y Rey y a ti te debas.

Almirante
Tú verás si te sirvo.

Rey
(Corresponde
a ti mismo, Borbón, guardar el Conde.)
Octava real
¡Ea, franceses fuertes, que es el día
de mostrar el valor de aquesos pechos!

Conde
2655
Seguro puede ir de parte mía
contra sus armas, fuerzas y pertrechos.

Valduino
Hoy verás la francesa gallardía.

Dionís
A morir o vencer, vamos derechos.

Tibalte
El cielo nos prometa la victoria.

Almirante
2660
Si nos la da, darémosle la gloria.

Vanse.

Rey
Quintilla
¡Casos pasan, por mi vida,
sucedidos de tal suerte!
¡Ay, dura, hermosa homicida,
que parece que la muerte
2665
está de verme aburrida!
Quintilla
Advierte que tu marido,
más que tú, piadoso ha sido,
pues que la vida me ha dado,
y tú me has muerto y dejado
2670
en las manos del olvido.
Redondilla
Diome su propio caballo
y del peligro sacó,
sin otras cosas que callo
en que a mí mismo mostró
2675
la lealtad de buen vasallo,
Quintilla
en que se ha visto que estriba
solamente que el Rey viva;
y tú sola en que el Rey muera,
que solo el ver que te quiera
2680
te obliga a ser vengativa.
Quintilla
¡Ay de mí!, ¿qué estoy diciendo?
Porque si el Conde es leal,
soy yo, pues que yo le ofendo,
el que le ha pagado mal.
2685
¡Oh, amor, que me estás haciendo
Quintilla
decir locuras, que luego
conozco que estoy tan ciego,
para que alabarte puedas
que voy atado a las ruedas
2690
de los triunfos de tu fuego!

Dentro.

[Voces dentro]
Quintilla
¡Viva Enrique! ¡Francia, Francia!

Rey
Ya suena la fiera guerra,
de ira, sangre y arrogancia.
¡Cuánto fuera de importancia
2695
mi persona en esta tierra!

Dentro.

[Voces dentro]
Redondilla
¡Viva, viva Ingalaterra!

Rey
Ya no lo puedo sufrir.
¡Vive Dios, que he de morir
o que he de ganar la tierra.

Éntrase. Y sale el CONDE con flechas en el pecho, y DIONÍS.

Dionís
Redondilla
2700
¡Animaos, primo, por Dios!

Conde
Ya me animo, primo amado.

Dionís
Si no he muerto a vuestro lado,
hoy moriremos los dos,
Redondilla
que yo volveré y haré
2705
en los ingleses venganza.

Conde
¡Qué vana es nuestra esperanza
y qué cierta en Dios la fe!
Redondilla
¡Qué fuerte y qué sin sospecha
los nuestros acometí,
2710
y qué humilde que volví
derribado de esta flecha!

Dionís
Redondilla
Sentaos, Conde, en esta silla.

Conde
¡Ay, primo, ya he descansado
en haberme confesado!

Dionís
2715
¿A quién no causa mancilla?

Sale el REY, ALMIRANTE y VALDUINO con espadas desnudas.

Rey
Redondilla
¿El Conde es muerto? ¿Qué dices?
¿El Conde muerto?

Almirante
Hoy expira.
Vuelve y muriendo le mira
en brazos de don Dionís.

Rey
Redondilla
2720
¡Jesús, Conde, Dios os guarde!

Conde
¡Oh, mi Rey, ya moriré
contento que os vi y hablé!
¡Ven, muerte, ya llegas tarde!
Redondilla
Antes de ahora te juro
2725
que en el alma me pesara.

Rey
¡Nunca el asalto intentara!,
¡nunca me acercara al muro!,
Redondilla
¡nunca cobrara a Bayona!,
¡nunca con Ingalaterra
2730
hubiera rompido guerra!,
¡nunca viniera en persona!,
Redondilla
¡nunca os dejara venir
del lado de la Condesa!

Conde
Mirad, señor, que me pesa
2735
de eso más que de morir.
Redondilla
En mí perdéis a un soldado
leal, os prometo a Dios,
y que, aunque muero por vos,
quisiera que a vuestro lado.

Rey
Redondilla
2740
Quiero apartarme de aquí.

Almirante
El Rey se limpia los ojos.

Conde
Dile que tales enojos
son muy indignos de mí.
Redondilla
¡Ay, Matilde! Mete, primo,
2745
la mano en la faldriquera
derecha, que es tesorera
de un bien que en el alma estimo.
Redondilla
Y dámele por un rato.

Dionís
Será bien que hable con él;
2750
aquí tienes un papel.

Conde
Dentro de él hay un retrato.

Dionís
Redondilla
Dices bien.

Conde
¡Ay, gloria mía!
¡Ay, mi Matilde! ¡Ay, mi esposa!

Dionís
Mira que no es justa cosa
2755
para el trance de este día.

Conde
Redondilla
¡Y que no tengo de verte!

Rey
¿Qué es lo que besa, Borbón?

Almirante
Santa de su devoción
como en la vida la muerte.

Rey
Redondilla
2760
No entiendo qué puede ser.

Almirante
De su mujer un retrato.

Dionís
¡Ea, Conde, basta un rato!

Conde
¿Pues, primo, no es mi mujer?

Dionís
Redondilla
Aunque sea, no conviene
2765
que más que a Dios adoréis.

Conde
Suplícoos me la dejéis.

Rey
¡Oh, qué larga vida tiene!
Redondilla
Luego que muera, Almirante,
el retrato le tomad;
2770
tenga yo de su beldad
otro rostro semejante.
Redondilla
Tenga yo de aquella fiera,
con quien descansar ausente,
otro retrato presente.
2775
Tomadle luego que muera.
Redondilla
Ya muero por él.

Almirante
Señor.
No te fatigues así.

Dionís
Conde, haced esto por mí,
volved por vuestro valor.
Redondilla
2780
Deja el retrato, por Dios,
y tomad el de la cruz,
que el Príncipe de la luz
tuvo por cama por vos.

Conde
Redondilla
Tomad, primo, en hora buena,
2785
que ofenderle no pensé;
mas llamadme al Rey.

Dionís
Sí haré.
Oiga lo que el Conde ordena,
Redondilla
señor, vuestra Majestad.

Rey
¿Qué es, Conde, lo que queréis?

Conde
2790
Buen Enrique, ya sabéis
mi sangre, amor y lealtad.
Redondilla
Como a deudo solamente
os encargo mi mujer.
Si se quiere recoger,
2795
ayudadla honestamente;
Redondilla
si se quisiere casar,
sin vuestro gusto no sea,
que yo os hago mi albacea
y a vos la quiero fiar.
Redondilla
2800
En lo demás de mi hacienda,
toda se la doy, sacando
dos cosas que a vos os mando,
fuera de mi amada prenda:
Redondilla
la una es aquel caballo
2805
en que esta tarde os libré,
porque os acordéis que fue
su dueño vuestro vasallo;
Redondilla
la otra es un buen azor,
que en Belflor os le darán.

Rey
2810
Ojos que esto viendo están,
no digan que hay más dolor.
Redondilla
Yo os juro de mirar tanto
por la Condesa, pariente,
como estando vos presente.

Conde
2815
Dejar, mi buen Rey, el llanto.

Rey
Redondilla
Lo demás de las dos prendas
estimo en lo que es razón.

Dionís
Primo, en aquesta ocasión,
¿qué es lo que a mí me encomiendas?

Conde
Redondilla
2820
Que sirvas al Rey, no más,
[........................ora]
y porque llega la hora...

Rey
No he de alegrarme jamás.

Conde
Soneto
Cruz soberana, donde el Verbo humano
2825
estuvo por mis culpas crucifijo,
donde entre las palabras que le dijo
a su Padre divino y soberano,
fue pedirle perdón del más tirano,
y en darles penas, áspero y prolijo,
2830
con cuya santa absolución bendijo
al que clavó su pie, costado y mano.
Para que más se entienda que perdono
mis enemigos, esta triste historia
en mi postrero tránsito refiero.
2835
Cruz de mis deudas, verdadero abono,
pues sois llave de cruz, abrid la gloria,
que es del alma centro verdadero.

Almirante
Redondilla
Hoy muere.

Dionís
¡Conde! ¡Jesú!
¡Gesualdo!

Almirante
¡Hoy expiró!

Rey
2840
¿Quién tiene el retrato?

Dionís
Yo.

Rey
No es bien que le tengas tú.
Redondilla
Yo que he de tener el vivo,
de quien ya soy albacea,
es bien que aqueste posea.

Dionís
2845
Yo le doy.

Rey
Yo le recibo.
Redondilla
Ponelde en el inventario
y hacedme a mí cargo de él.

Dionís
No hay tanto valor en él,
ni es contigo necesario.

Rey
Redondilla
2850
Quede el marqués Diatristán
por general en Bayona,
que a Belflor, en persona,
a honrar tan buen capitán,
Redondilla
vengan conmigo Borbón,
2855
don Dionís y Valduino
y don Tibalte.

Almirante
Él fue digno
de tan alta admiración.
Redondilla
Díganle luego al Marqués
el cargo con que aquí queda,
2860
y porque llevarse pueda
el cuerpo, ayudad los tres.

Dionís
Redondilla
¡Oh, trágica y triste empresa!

Rey
¡Qué buen amigo he perdido!

Almirante
(¿Tú te vas?

Rey
Todo es fingido,
2865
que a gozar voy la Condesa.)

Sale la condesa MATILDE, y ROSELA, y LAURINO, su tío.

Matilde
Quintilla
¿Traéis vos vuestra labor?

Laurino
Aquí tu almohadilla tienes.

Matilde
¡Qué ociosa, Rosela, vienes!

Rosela
Tengo desde hoy un dolor
2870
que me parte las dos sienes.

Matilde
Quintilla
Por mi fe, que has de velar,
porque habemos de acabar
los anchos de esta camisa.

Rosela
¿Para qué con tanta prisa?
2875
¿Vuélveste ahora a casar?

Matilde
Quintilla
Vendrá el Conde, mi señor,
y fuera de que el marido
es con esta bien servido,
conócese en la labor
2880
que el tiempo no se ha perdido.
Quintilla
Y la guerra nadie duda
que a los más nobles desnuda,
¿qué sé yo cómo vendrá?
Siéntate y prisa te da,
2885
y de propósito muda.

Rosela
Quintilla
Ya, señora, ya comienzo
esta vainilla; ya empieza
a dolerme la cabeza.

Laurino
No me ha dado solo un lienzo,
2890
y cortó ayer media pieza;
Quintilla
pues coserme no hay remedio.

Rosela
¡Callad!

Laurino
Si no me remedio
y fuera la ropa envío
no hay pensar que soy su tío,
2895
aunque la abriese por medio.

Rosela
Quintilla
¿Delante de mi señora,
sin saber lo que conviene
y la tristeza que tiene
habláis así?

Laurino
¡Mira ahora!
2900
Pues con esto se entretiene.

Matilde
Quintilla
Déjale, Rosela, hablar,
que así me suele quitar
muchas veces la tristeza.

Laurino
Luego duele la cabeza
2905
en comenzando a labrar.
Quintilla
Pues aunque de mí se burla,
un remedio quiero dalle.

Rosela
Dile, señora, que calle,
que crece mucho la burla.

Matilde
2910
¡Bueno es el doctor y talle!
Quintilla
Déjale diga.

Laurino
Ha de ser
cuando quiera amanecer
dos gargarismos no más,
y dar dos pasos atrás.

Matilde
2915
Mudanza debe de ser.

Laurino
Quintilla
Luego puesta de rodillas,
revuelta con dos plumillas
de las alas de Cupido,
dos onzas de agua de olvido
2920
y leche de las cabrillas.
Quintilla
Bébalo y coma un confite
hecho de átomos del sol,
con el humo del crisol,
en que el oro se derrite,
2925
y ande un poco en caracol.
Quintilla
Y si no se le quitare,
que se queje del consejo.

Rosela
Frialdades, en fin, de viejo,
¡plegue a Dios que en esto pare!

Matilde
2930
¡Ay! ¿Qué ha sonado?

Rosela
Un espejo.

Matilde
Quintilla
Idlo a ver.

Laurino
Iré volando.

Matilde
¡Triste yo!

Laurino
No se cayó.

Matilde
¿Pues colgado se quebró?

Laurino
Así lo hallé.

Matilde
¿Cómo o cuándo
2935
sin tocarle se rompió?
Quintilla
¡Jesús, y qué mal agüero!
Hoy, cuando el alba rompía,
soñé que a mi puerta había
un sangriento caballero
2940
que me hablaba y no podía.
Quintilla
Háblame, que me entristezco.

Laurino
Yo, ¡pardiez!, como me abrocho
con buen vino y buen bizcocho,
muy sin enfado amanezco.
2945
[..................................ocho.]
Quintilla
Sueño que soy rey o papa
que a caballo con gualdrapa
me voy ribera del río;
que como y bebo y es mío
2950
cuanto hay pintado en un mapa.

Matilde
Quintilla
¡Jesús! Otra vez, Rosela,
¿qué armas suenan allí?

Rosela
Ahora yo las oí.

Laurino
Y yo.

Matilde
¿A quién no desvela?
2955
¿Cerraste?

Laurino
Señora, sí.

Matilde
Quintilla
¿Quién está fuera en la sala?

Laurino
Ardenio.

Matilde
Llámale acá.

Laurino
¡Ardenio!

Matilde
¿Duerme?

Laurino
Una bala
aun no le despertará,
2960
ni la voz del maestresala.
Quintilla
¡Ardenio!

Ardenio
¿Quién llama?

Laurino
Entrad.

Matilde
Ardenio, ¿has hecho ruido?

Entra ARDENIO.

Ardenio
Antes, señora, he dormido.

Matilde
¿Nadie ha entrado?

Ardenio
No, en verdad.

Matilde
2965
Extraño prodigio ha sido,
Quintilla
pero escuchad, que ya suena.
¿Cómo ruido a tal hora?

Rosela
¡Ah! El Conde es, mi señora,
vuelto en sombra y alma en pena.

Entra el CONDE, armado, y en el rostro una toca negra y un pedazo de lanza en la mano.

Matilde
2970
¡Válgame nuestra señora!

Ardenio
Quintilla
¡Jesús!

Laurino
Mil veces le nombra.

Ardenio
¿Qué es esto que nos asombra?

Rosela
El Conde es.

Laurino
¿El Conde?

Rosela
Cierto.

Laurino
¡Ay, santo cielo, si es muerto,
2975
que nos viene a ver con sombra!
Quintilla
¿La Condesa?

Rosela
¿No la ves?
Está desmayada.

Laurino
Llama
algún médico de fama.

Ardenio
¿Iré a París?

Laurino
Parte, pues.

Rosela
2980
Llevarla quiero a la cama.

Laurino
Quintilla
¡Ah, señora!

Rosela
No hay hablar.

Laurino
La gente voy a llamar
del castillo, que soy muerto.

Rosela
Que lo es el Conde, es cierto,
2985
o que acaba de expirar.

Métenla en brazos. Salen FLORIS y RUPERTO.

Floris
Redondilla
¿Esta carta, en fin, te ha dado?

Ruperto
Floris, esta orden tengo,
y de parte del Rey vengo
solo a darte este recado.
Redondilla
2990
Él fue, cual ves, con el Conde
a Belflor.

Floris
Es muy piadoso,
y, como Rey, generoso,
a sus deudos corresponde.
Redondilla
A Gesualdo debía
2995
esta honra que le hace;
bien finge, que de amor nace
lo que es fina alevosía.
Redondilla
Dícenme que es su albacea,
y que queda en su poder
3000
esta gallarda mujer,
moza, viuda y en aldea.

Ruperto
Redondilla
No tomes de eso molestia.

Floris
Perdone el muerto, Ruperto,
que, en verdad, a no ser muerto,
3005
dijera que era una bestia.
Redondilla
¡Qué bien se ha trazado el robo!
Él fue bien aconsejado,
hermosamente ha entregado
la oveja al hambriento lobo.
Redondilla
3010
¿Quién duda que el alcahuete
de Borbón anduvo aquí?

Ruperto
No hables, Floris, así;
lee primero el billete.

Floris
Redondilla
¿Qué puede escribir?

Ruperto
No sé.

Floris
3015
Oye, ¿hay cosa semejante?
La firma dice Almirante.

Ruperto
Es que por su mano fue.
Lee.
“El Rey me mandó, partiéndose, que te escribiese que le conviene, por atajar murmuraciones, que no le hables; por esto dice que escojas casarte con Clariano, criado de su cámara, o meterte en un monasterio.”

Floris
Redondilla
¡Oh, qué linda necedad!

Ruperto
Pues, en verdad, que Clarino
3020
era de tus prendas digno.

Floris
¡Ah, paje de majestad!
Redondilla
Afuera, que no son cosas
para poderse sufrir.
Hoy, Ruperto, has de morir.

Ruperto
3025
Detén tus manos hermosas.

Floris
Redondilla
¿Cómo tente?

Ruperto
¿Estás loca?

Floris
¡Perro alcahuete, aquí mueres!
Escoge qué muerte quieres:
¿cuchillo, cordel o toca?

Ruperto
Redondilla
3030
¿Hasme hallado en adulterio?

Floris
¡Basta! Tú lo has de pagar.

Ruperto
Pues déjame confesar,
que aquí cerca hay monasterio.

Floris
Redondilla
Iraste y no volverás.
3035
¿Piensas ese engaño hacerme?

Ruperto
Por mi fe, de detenerme
cuanto confiese, no más.

Floris
Redondilla
No habrá freile que te absuelva.

Ruperto
¿Por qué? ¿Yo soy renegado?

Floris
3040
Porque estás descomulgado.

Ruperto
Pues no bastará que vuelva.

Floris
Redondilla
Descomulgado no es nada.

Ruperto
Por eso en irme prosigo,
porque si hablas conmigo
3045
estarás descomulgada.
Redondilla
Mas no sé cómo incurrí
en esta descomunión.

Floris
Sí, porque hurtaste un cordón
a la Condesa.

Ruperto
Es así.
Redondilla
3050
Pero, por mi fe, que al cura
de la parroquia lo he dado,
y ya se le ha vuelto. (Aspado
he de morir si esto dura.)

Floris
Redondilla
¿Hay más claro desconcierto,
3055
que siendo el Rey mi galán
se haya vuelto sacristán
y vaya a enterrar un muerto?
Redondilla
Ven acá, Ruperto, di,
¿estaba ordenado el Rey?

Ruperto
3060
¿Pues no?

Floris
¿Luego en Francia es ley
que se ordene el Rey así?

Ruperto
Redondilla
Digo que dices razones
que un niño no las dijera.
¿Sin órdenes no pudiera
3065
curar de los lamparones?

Floris
Redondilla
Tienes razón.

Ruperto
(¡Dolor fiero!)

Floris
Yo también quiero curar.
¡Muestra!

Ruperto
¿Quieres comenzar
en mí como mal barbero?

Floris
Redondilla
3070
Aguarda.

Ruperto
No tenga nada,
por Dios.

Floris
Un bulto hay aquí.

Ruperto
¿No ves que es la nuez?

Floris
¿Ah, sí?

Ruperto
Floris, suelta si te agrada.

Floris
Redondilla
¿Cómo? ¡Matarete a coces!

Ruperto
3075
Creo que huir es mejor.

Floris
Yo te seguiré, traidor,
dando por los campos voces.

Vanse. Y entra el CONDE, armado, en hombros de TIBALTE; VALDUINO, DIONÍS, ALMIRANTE y el REY detrás.

Rey
Redondilla
¿Y sabe ya la Condesa
todo el suceso?

Almirante
Ya sabe
3080
el fin de esta triste empresa.

Rey
¿Llora?

Almirante
Es en extremo grave;
pero en el alma le pesa.

Rey
Redondilla
Pienso que es piedra tan dura,
que en aquesta desventura
3085
no la obligaré a llorar.
El cuerpo podréis llevar
a su antigua sepultura,
Meten al CONDE.
Quintilla
que me dicen que este fuerte
tiene la iglesia en que está.
3090
No baje; de aquesta suerte
vea el cuerpo, que será
renovar su triste muerte.
Quintilla
Ponedle en el medio de ella,
en tanto que le enterramos.

Almirante
3095
Ya sale.

Rey
Muero por vella;
hoy su fuerza conquistamos,
que ya no hay alcaide de ella.

Sale la CONDESA de luto.

Matilde
Quintilla
Si mis sentidos ajenos,
gran señor, mirando vas,
3100
y mis ojos de agua llenos,
advierte que siento más
en tanto que hablaré menos.
Quintilla
Más merece de amor palma,
a quien el dolor en calma
3105
a más razón corresponde,
muerto mi señor el Conde,
que fue de este cuerpo el alma.
Quintilla
Aguardábale, triunfando
entrar por aqueste fuerte,
3110
no en hombros, muerto, sonando
roncas cajas de mi muerte
y su bandera arrastrando.
Quintilla
Aguardábale en mis brazos,
esperando sus abrazos,
3115
no pasando de una flecha,
a tiempo que no aprovecha
ser leona en sus pedazos.
Quintilla
Mas ya que este sacrificio
me le ha quitado del suelo,
3120
para quitarme el juicio,
solo me queda un consuelo:
que haya muerto en tu servicio.
Quintilla
Pero no me satisfizo
la cruel flecha que hizo
3125
su vida. ¡Pluguiera a Dios
que nos matara a los dos,
como la de amor lo hizo!

Rey
Redondilla
Condesa, ¡es tan justo llanto!
Yo no os puedo aconsejar
3130
que dejéis de llorar tanto,
y porque se sabe cuánto
descansa el alma en llorar.
Quintilla
Vos perdistes vuestro esposo
galán, discreto y hermoso;
3135
yo perdí el mayor amigo,
pero tras de aquesto os digo
que es el consuelo forzoso.
Quintilla
Llegadnos sillas aquí,
que tengo que hablar con vos
3140
de lo que él me dijo a mí.
Borbón, quedaos aquí vos.
¡Sentaos!

Matilde
Yo estoy bien así.

Rey
Quintilla
No hay que replicar en eso.
Siéntase.
Condesa, el triste suceso
3145
del Conde, vuestro marido,
no es para ser referido,
que es para quitar el seso.
Quintilla
Solo quiero que advirtáis
que me hizo su albacea,
3150
y que en mi poder estáis.

Matilde
Y aun es razón que así sea,
que vos me honráis y amparáis.

Rey
Quintilla
Díjome que si queréis
recogeros, os ayude,
3155
cosa que hacer no debéis,
que no hay en que ahora estéis
triste, que el tiempo no mude.
Quintilla
Si os quisiéredes casar,
dijo que fuese a mi gusto,
3160
y esto os quiero aconsejar,
porque parezca más justo
y en esto os puedo amparar.

Matilde
Quintilla
Señor, ¿cuando a mi marido
me traéis muerto y sangriento,
3165
me tratáis de casamiento?

Rey
No, Condesa, aquesto ha sido
deciros su testamento.
Quintilla
Solo os pido, porque aquí
muy triste os ha de poner
3170
ver al Conde muerto así,
y porque os he de tener
conmigo y cerca de mí,
Quintilla
que en habiéndolo enterrado,
a mi palacio os vengáis,
3175
que conmigo y a mi lado
más segura en todo estáis,
y yo con menos cuidado,
Quintilla
que esto de ser albacea,
quieren las leyes que sea
3180
con gran cuidado y amor.

Matilde
No permitas, gran señor,
que así en la corte me vea.
Quintilla
Tras eso, no sois casado;
yo soy viuda y vos soltero.
3185
¿Qué dirán a vuestro lado?

Rey
Que por lo que al Conde quiero
os guardo con gran cuidado.
Quintilla
Y creed que no serán
las niñas de aquestos ojos
3190
más miradas.

Matilde
Mal podrán
las mías estos enojos
llorar bien si con vos van.
Quintilla
Mira, señor, que no es justo.

Rey
Yo soy albacea y rey;
3195
no me deis ese disgusto,
que fuera de aquesto, es ley.
Lo habéis de hacer por mi gusto.
Quintilla
Y ¿qué os cansáis? Que os adoro,
y con aqueste retrato
3200
he venido, como un moro,
si no es ser al cielo ingrato
no estimar tan gran tesoro.
Quintilla
¡Ea, aquí no hay ya marido!
[.......................]

Levántase.

Matilde
3205
¿Con esa resolución?

Almirante
¡Ah, señor!

Rey
¡Calla, Borbón,
que soy rey y estoy perdido!

Matilde
Quintilla
Señor, si como Daciano,
a un martillo con la mano
3210
mi cuerpo y vida pusieses,
no hayas miedo que tuvieses
lo que pretendes es vano.
Quintilla
Y eso, Enrique, no es amor,
pues, ayer muerto mi esposo,
3215
me hablas con tal rigor.
¡Qué premio tan generoso
querer quitarle el honor!

Almirante
Quintilla
Señor, advierte que sea
tu amor de hombre racional,
3220
que es esto cosa muy fea.

Rey
¿Llevarla es hacerlo mal,
si soy, Borbón, su albacea?

Matilde
Quintilla
Si tú das en ser furioso,
yo también lo soy, y digo
3225
que tu poder ni castigo
me apartarán de mi esposo.

Rey
¡Mi mala suerte maldigo!
Quintilla
Pues un remedio ha de haber:
yo te quiero por mujer.

Matilde
3230
Tampoco, que es muy temprano.

Almirante
Ese es negocio inhumano;
reina de Francia has de ser.

Matilde
Quintilla
Como el Rey me espere un año,
y en él no me haga daño,
3235
eso mi fe le promete.

Rey
Condesa, esperaré siete,
y otros siete si hay engaño.
Quintilla
Digo, mi bien, que seré
en el tierno amor Jacob,
3240
un David en Betsabé,
un paciencia de Job.

Almirante
Y un rey de Francia en la fe.
Quintilla
¿Qué aguardas de tu ventura?

Matilde
¡Basta! Lo hecho está hecho.

Rey
3245
Jura y no seas perjura.

Matilde
¡Por el amor que en mi pecho
tengo al Conde!

Rey
¡Infame, jura!
Quintilla
¡Oh, pese al Conde!

Matilde
Señor,
tampoco has de decir mal
3250
del Conde.

Rey
¡Qué extraño amor!
¿Fue más de un noble leal?

Matilde
Tuvo un divino valor.
Quintilla
¿Esto sufro, airados cielos?
¡Oh, amor, todo eres locura!

Almirante
3255
Deja ya de llorar duelos.

Rey
¿Que hasta en una sepultura
hable amor en que da celos?

Entra FLORIS, loca, y RUPERTO.

Ruperto
Redondilla
No entres, que esa porfía
pasa de locura ya.

Floris
3260
Todos estamos acá,
a la fe, señora tía.
Redondilla
No os están mal, por mi fe,
las hopalandas de luto.

Matilde
¿Qué es esto?

Floris
Si es verde el fruto,
3265
¿qué importa que negro esté?

Rey
Redondilla
Ruperto, ¿es Floris?

Ruperto
La propia
que tu papel le ha quitado
el seso.

Matilde
En tanto cuidado,
locos, Rey, es cosa impropia.
Redondilla
3270
No entre aquesta gente aquí
o dame licencia.

Rey
El loco
se irá.

Floris
No, vengo a estar poco,
que hay mucha desdicha en mí.
Redondilla
¿Vos sois Matilde?

Matilde
Yo soy.

Floris
3275
¡Cuánto mal me habéis costado!

Rey
Mejor estuviera atado.

Floris
¡Harto del alma lo estoy!

Matilde
Redondilla
Lleven este hombre de aquí.

Floris
No soy hombre, soy mujer,
3280
y que lo pensaba ser
del Rey, que ya reina en ti.

Matilde
Redondilla
¡Jesús, qué extraño portento!

Rey
Llevadla de aquí, Borbón.

Floris
Ya con la buena ocasión
3285
trataréis del casamiento.
Redondilla
¡Ea, ya os podéis casar,
si están hechos los conciertos!
Porque quien entierra muertos
también puede desposar.
Redondilla
3290
Ninguna cosa se esconde,
que todo es público a Dios;
Él sabe que entre los dos
le distes la muerte al Conde.
Redondilla
¡Ea, no os podéis casar!
3295
Clandestino es este trato;
apelo de vos, ingrato,
apelar y repelar.

Rey
Redondilla
¡Asidle!

Floris
¡Apelo al Sofí,
al gran Turco y al Soldán!

Ruperto
3300
Muy bien la despacharán.

Almirante
¡Ea, Floris, vuelve en ti!
Redondilla
Ya este amor es acabado.
El Rey te dará remedio.

Floris
No estando vos de por medio,
3305
señor alcahuete honrado.
Redondilla
Idos y dejadme aquí,
que ya os conozco, ladrón;
para el Rey fuiste Borbón,
pero borrón para mí.

Rey
Redondilla
3310
¡Hola, llevadla o matadla!
¿Veis la pena que recibo?

Floris
Matadme, que por Dios vivo,
que será mayor piedad.

Rey
Redondilla
¡Ea, llevadla!

Floris
Ya voy
3315
a donde la vida acabe.

Almirante
¡Extraño amor!

Matilde
¡Caso grave!
¡Confusa en extremo estoy!

Rey
Redondilla
No tengáis, señora, pena,
que siempre aquesta mujer
3320
fue loca.

Matilde
Mi amor y ser
afrenta, culpa y condena.
Redondilla
Si esta, perdiéndote vivo,
ha dado en tal desconcierto,
yo, que pierdo al Conde muerto,
3325
¿cómo me consuelo y vivo?

Rey
Redondilla
En esta es más justa ley,
que perdiendo un rey, ahora
no halle un conde; y vos, señora,
perdáis conde y halléis rey.
Redondilla
3330
Yo la haré curar, y os juro
de darle honrado remedio,
si amor lo consiente, en medio
de celos, un mal tan duro.

Matilde
Redondilla
Creceréis mi obligación,
3335
que es, en efecto, mujer.

Entra CLARINO con cartas.

Dionís
Él muestra en su gran placer
cuán buenas las nuevas son.

Clarino
Redondilla
Dame albricias.

Rey
¡Oh, Clarino!,
las nuevas te las darán.
3340
¿Son del marqués Diatristán?

Clarino
Del mismo.

Rey
Ya lo adivino.
Carta.
Quintilla
“En partiendo tu persona
de este campo y su jornada,
cuatro asaltos di a Bayona,
3345
injustamente usurpada
del inglés a tu corona.
Quintilla
A partido se me dan
y con sus armas se van.
Esta tarde entrarla espero.
3350
De este tu campo, y de enero
siete. El Marqués Diatristán.
Redondilla
Mil ducados te den luego,
Clarino.

Clarino
¡El cielo te guarde!

Rey
¿Que la entraba aquella tarde?

Clarino
3355
O si no, a sangre y fuego.

Rey
Redondilla
¡Bizarra nueva!

Almirante
El Marqués
es un gallardo soldado,
puesto que envidia me ha dado.

Rey
Besad, mosiures, los pies
Redondilla
3360
a Matilde, porque es ya
la Reina vuestra señora.

Dionís
Esa es mejor nueva ahora.
Gran Reina, los pies nos da.

Rey
Redondilla
Y porque en su casamiento
3365
siempre han sido justas leyes
hacer mercedes los reyes,
de hacéroslas soy contento.
Redondilla
Hago duque de Calés
a don Dionís, y de Andino
3370
hago conde a Valduino;
Tibalte, de Orlán marqués.
Redondilla
Doyle a mi primo Borbón
a Marsella y Mompeller,
y a vos mi reino y mi ser,
3375
soberana perfección.
Redondilla
Reina de Francia os he hecho,
y esto no lo agradezcáis
sino a saber que moráis
en la mitad de mi pecho.

Matilde
Redondilla
3380
El año, señor, cumplido
la merced recibiré,
que entretanto cumpliré
las honras de mi marido.

Rey
Redondilla
Seréis de mí acompañada.

Matilde
3385
Honráis un vasallo honrado.

Rey
Vamos.

Almirante
Aquí da, senado,
fin La resistencia honrada.