Autoría: Dudosa
Texto utilizado para esta edición digital:
Lope de Vega, La competencia en los nobles, Emilio Cotarelo (ed.), Obras de Lope de Vega, IV: obras dramáticas. Madrid, RAE, 1917, pp. 261-294.
Adaptación digital para EMOTHE:
- Durá Celma, Rosa (Artelope)
Hablan en ella las personas siguientes
| DON JUAN GIRÓN |
| DON PEDRO |
| HERNANDO |
| GUZMÁN |
| DON DIEGO |
| DOÑA MARÍA |
| DOÑA JUANA |
| REY |
| LEONOR, criada |
| BELTRÁN |
| ALGUACIL |
| ESCRIBANO |
| TOREADOR 1 |
| TOREADOR 2 |
| DON LUIS |
| GUZMAN y BELTRÁN |
Acto I
Salen don Juan Girón, Hernando y Leonor
Leonor
Redondilla
Siendo el entrar imposible,
¿de qué sirve porfiar?
Don Juan
Si es posible el entrar,
el morir será posible.
Redondilla
5
Déjame siquiera ver
en este eclipse mortal
el esplendor celestial
del cielo de una mujer.
Redondilla
Mas ¿cómo, triste de mí,
10
remiso estoy de esta suerte
cuando publican tu muerte
y tengo mi vida en ti?
Redondilla
Yo la he de ver.
Leonor
Harás mal.
Don Juan
¿Por qué?
Leonor
Porque no es razón
15
aventurar la opinión
de una mujer principal.
Redondilla
Demás que es solamente
un desmayo que la dio
y, precipitada yo,
20
di voces y llamé gente.
Don Juan
Redondilla
Pues ¿por qué no puedo entrar
si tan bien te pude oír?
Leonor
Porque tú entras a sentir
cuando otros a consolar.
Redondilla
25
Déjame, que yo entraré
y veré si ha vuelto en sí.
Don Juan
Aquí te espero.
Leonor
Y aquí
nuevas de su mal traeré.
Vase
Hernando
Redondilla
Si viniste a pretender
30
un hábito y has gastado
en andar enamorado
de este sol o esta mujer
Redondilla
el dinero y la paciencia
con una y otra porfía,
35
¿cuándo, di, será aquel día
que te traiga la experiencia
Redondilla
al último desengaño?
Don Juan
Solo en mi muerte podrá.
Hernando
A gentil tiempo vendrá
40
el remedio de tu daño.
Redondilla
Acuérdate que ha dos días
que de milagro comemos,
señor, y que no tenemos
otro cuervo como Elías;
Redondilla
45
de pedir vienes prestado
solo un doblón, y recelo
que ignora el arco del cielo
las colores que ha mudado.
Redondilla
Doña Juana de Castilla
50
tiene muy bien saneados
de renta dos mil ducados,
y es octava maravilla
Redondilla
y la hermosura de España;
y, siendo ansí, solo advierte
55
que para andar de esta suerte
algún demonio te engaña.
Redondilla
Con don Pedro de Toledo
su casamiento se trata,
y aunque agora se dilata,
60
casi asegurarlo puedo;
Redondilla
hombre es que de una sentada
juega doce mil ducados
y viste veinte criados
sin pedir a nadie nada.
Redondilla
65
Y tal has llegado a estar,
que en el día que tenemos
más ventura, si comemos,
nos quedamos sin cenar.
Don Juan
Redondilla
Quien ama por elección
70
puede abstenerse de hacella.
Yo amo por fuerza de estrella
y sigo mi inclinación.
Hernando
Redondilla
¿Resuelto, en efecto, estás?
Don Juan
Si de mi vida pudiera
75
darle parte, se la diera
para que viviese más.
Hernando
Redondilla
Su hermosura reverencio;
pero tú eres ya, señor,
en el infierno de amor,
80
amante nulla est redemptio.
Sale Beltrán con un vaso de plata
Don Juan
Redondilla
¿Qué es esto, señor Beltrán?
Beltrán
Ya está menos afligida,
y voy por una bebida
que recetado le han
Redondilla
85
con oro y coral molido.
Hernando
Codiciosito es el mal
que tiene en oro y coral
el remedio.
Don Juan
Id advertido
Redondilla
que suelen echar escaso
90
el oro.
Beltrán
Lo que he de hacer
es solamente poner
la diligencia y el vaso,
Redondilla
lo demás yo no lo entiendo,
Don Juan
Este doblón por mi cuenta
95
hará menos avarienta
su condición.
Beltrán
Conociendo
Redondilla
la de mi ama, sería
el tomarle grande error.
Hernando
El darle es mucho mayor.
Don Juan
100
Esto haced ¡por vida mía!
Beltrán
Redondilla
Solo por no porfiar
y la prisa con que estoy,
le tomo, obedezco y voy.
Vase
Hernando
Todo, menos el tomar,
Redondilla
105
me estaba muy bien a mí.
¡Qué liberal has andado!
¡Buenos habemos quedado!
¿El doblón le diste?
Don Juan
Sí;
Redondilla
y también el corazón
110
a ser posible le diera,
porque en la bebida fuera
a informar de mi pasión.
Hernando
Redondilla
A lo menos tu poder
o tu industria es ya sabida,
115
pues hoy has hecho bebida
lo que era para comer.
Don Juan
Redondilla
Aunque de poco valor,
este diamante nos queda.
Hernando
No hay cosa que a mí me pueda
120
consolar en tal dolor
Redondilla
si no es eso.
Don Juan
El no saber
qué es amor te hace hablar.
Hernando
Y a ti el no considerar
que no hay amor sin comer.
Sale Leonor, alegre
Leonor
Redondilla
125
Dame albricias.
Don Juan
Di que yo,
Leonor, las mando.
Leonor
En sí ha vuelto,
y, con un suspiro envuelto
en lágrimas, descansó.
Don Juan
Redondilla
Si a este diamante estuviera
130
la luz del sol reducida,
en albricias de tal vida
también, Leonor, te le diera.
Redondilla
Toma.
Hernando
(¡Juro a Jesucristo
que da también el diamante!)
Don Juan
135
¿Hay más venturoso amante?
¿Quién en el mundo se ha visto
Redondilla
tan dichoso?
Leonor
Aunque no pido,
le tomo sin replicar.
Don Juan
¿Qué tengo más que te dar?
Hernando
140
(La camisa y el vestido.)
Leonor
Redondilla
Yo le diré a mi señora
lo que has sentido su mal,
y en mí tu pecho leal
una fiel procuradora
Redondilla
145
tendrá.
Vase
Don Juan
Yo lo creo ansí.–
Un diamante y un doblón
me han dado en esta ocasión
la vida.
Hernando
(Y la muerte a mí.)
Don Juan
Redondilla
Yo he de sufrir esperando
150
por merecer padeciendo.
Hernando
(Y yo he de sufrir gruñendo
por no reventar callando.)
Vanse. Sale doña Juana de Castilla y Leonor
Leonor
Redondilla
Parece que ya en tu pena
te alivias más.
Doña Juana
Sí, Leonor;
155
algo me siento mejor,
aunque no del todo buena;
Redondilla
y temo esta adversidad,
porque tal vez un desmayo
es relámpago del rayo
160
de una grave enfermedad.
Redondilla
¿Cómo, dime, se juntó
la gente que en casa estaba?
Leonor
A las voces que yo daba,
despulsada y muerta, entró;
Redondilla
165
y como eres comúnmente
querida por varios modos,
en las entrañas de todos
se repartió el accidente.
Doña Juana
Redondilla
¿Quién, de todos los que entraron,
170
ha sentido mis enojos
con más efecto?
Leonor
Unos ojos
que a la puerta se quedaron,
Redondilla
y a quien yo detuve allí
por los extremos que hacía:
175
vivas lágrimas vertía.
Doña Juana
¿Es don Juan?
Leonor
Señora, sí.
Redondilla
¿Quién sino él puede ser
en estos tiempos constante,
verdadero y firme amante
180
en sentir y en padecer?
Doña Juana
Redondilla
No soy de piedra, Leonor;
bien siento y bien sé obligarme;
pero es fuerza no mostrarme
agradecida en su amor;
Redondilla
185
porque tú sabes con quien
se trata mi casamiento,
y supuesto que al aumento
de mi casa le está bien,
Redondilla
y que mis deudos por mí
190
lo tratan, ¿qué puedo hacer?
Leonor
Muy lejos de agradecer
está quien responde así.
Doña Juana
Redondilla
Dame tú que en mí no fuera
bajeza el arrepentirme,
195
y me vieras menos firme,
con voluntad verdadera.
Redondilla
¿Qué he de hacer?
Leonor
(Hoy es el día
que en sus extremos advierte.
Del primer foso del fuerte
200
pasa ya a la artillería.)
Sale Beltrán
Beltrán
Redondilla
Entra, señora, a tomar
la bebida que he traído.
Doña Juana
¿Qué echaron?
Beltrán
Oro molido
y coral para alegrar
Redondilla
205
tu corazón desmayado,
y una advertencia amorosa
la hace venir copiosa
y traer el oro doblado.
Doña Juana
Redondilla
Pues ¿cómo?
Beltrán
Don Juan Girón,
210
porque tal vez la malicia
suele obrar en la codicia
el oro, me dio un doblón
Redondilla
para que lo hiciese echar
demás de lo que ordenaba
215
la receta que llevaba.
Doña Juana
¿Hay tal modo de obligar?
Redondilla
¿Hay tan extraño advertir?
¡Miren en qué niñerías
repara el Amor!
Leonor
Podrías,
220
puniéndote a discurrir
Redondilla
sus finezas, admirarte.
Tan amante en todo está,
que pienso que puedes ya,
por justicia, enamorarte.
Redondilla
225
Por solo decirle yo
que habías ya vuelto en ti,
con mil abrazos a mí
este diamante me dio.
Doña Juana
Redondilla
Pues ¿es posible, Leonor,
230
que para no le tomar
no te pudo a ti obligar
su pobreza? ¡Extraño error,
Redondilla
que le dejaste sin él!
Leonor
[Aparte]
(¡Albricias, Amor, que ya
235
cerca de quererle está
quien se va doliendo de él!)
Hernando
Redondilla
Corrido de no poder
don Juan, mi señor, mostrar
su intención en el obrar
240
y su amor en su poder,
Redondilla
dice, hermosa desmayada,
que en fe de lo que quería
mostrar el alma, os envía
y que os sirve con no nada.
Caénsele los barros, y vase
Redondilla
245
(Él se fue por el atajo
y dio en el suelo con todo.
Leonor
No me descontenta el modo
de presentar hacia abajo.
Redondilla
Sin duda que se cortó
250
de ver a don Pedro aquí.
Guzmán
Y ella, ¿se ha turbado?
Leonor
Sí;
turbada está.)
Don Pedro
Cuando yo
Redondilla
de vuestro rostro, señora,
no supiera vuestro mal,
255
de un corazón tan leal
como el mío, y que no ignora
Redondilla
vuestros males, informado,
llegar pudiera ¡por Dios!
de ese desmayo que en vos
260
tanto disgusto me ha dado.
Redondilla
¿Cómo estáis?
Doña Juana
Mucho mejor
con la merced que me hacéis.
Don Pedro
(¡Ah, celos! ¿Qué me queréis?)
Doña Juana
(Demudado está, Leonor.
Leonor
Redondilla
265
¡Jesús, Dios me libre de él!
Doña Juana
¿Y en qué tu temor repara?
Leonor
En que pienso que a la cara
se le ha subido la hiel.)
Don Pedro
Redondilla
Mucho quisiera, señora,
270
teneros tan obligada,
que sin reparar en nada
pudiera decir agora
Redondilla
parte de mi condición;
pero a tiempo os la diré
275
que puede juzgarse a fe
mi resuelta inclinación.
Redondilla
Por vuestra salud mirad,
que de ella consta la mía,
y creed que no podía
280
hacer vuestra voluntad
Redondilla
más acertada elección
para vivir más querida,
más estimada y servida;
y agora, en esta ocasión,
Redondilla
285
solo hacer me satisfizo
el regalo que miráis,
porque en barro no bebáis,
que suele ser quebradizo.
Redondilla
En plata y cristal podéis
290
beber más seguramente,
si con el nuevo accidente
lo peor no apetecéis.
Redondilla
Advirtiendo que este error
en nada os disculpa ahora,
295
supuesto que está, señora,
el peligro en lo peor.
Doña Juana
Redondilla
Señor don Pedro, el presente
estimo como es razón;
pero culpo la intención,
300
que dar maliciosamente
Redondilla
con intento de injuriar,
no es dar, sino introducir
la malicia en el decir
con la grandeza del dar;
Redondilla
305
y aunque el modo es cortesano,
a más ira me provoca
ver maliciosa la boca
y generosa la mano.
Redondilla
Si vuestra me habéis de hacer,
310
es el regalo mayor
el fiaros de mi honor;
y si en mí halláis qué temer,
Redondilla
vos sois el culpado aquí,
pues, con pecho liberal,
315
pagáis con oro y cristal
las sospechas que hay en mí.
Don Pedro
Redondilla
Bien sé lo que sois, señora;
pero cuando considero
partes de un gran caballero
320
en don Juan, el alma llora
Redondilla
lo que ya tímida siente
mis pocas partes ¡por Dios!
Doña Juana
Yo no soy buena por vos,
sino por mí solamente,
Redondilla
325
y esto lo debo a mi honor;
que fundar en causa ajena
una mujer el ser buena,
no es virtud, sino temor.
Don Pedro
Redondilla
Escuchadme agora a mí.
Doña Juana
330
Las que son tan principales
como yo, en malicias tales
se determinan ansí.
Don Pedro
Redondilla
Mandad que esta niñería
se reciba.
Doña Juana
Hacerlo es justo,
335
que en mí faltar puede el gusto,
pero no la cortesía;
Redondilla
y quiero, por no ser yo
solo en esta parte escasa,
que el presente quede en casa,
340
pero la malicia no.
Vase
Guzmán
Redondilla
(Esto va malo, y tan malo,
según el caso se ordena,
que nos llevamos la pena
y se queda acá el regalo.)
Don Pedro
Redondilla
345
Que puede en ella faltar
el gusto dijo. Esto es hecho.
A don Juan Girón sospecho
que ha de venir a premiar.
Redondilla
El perder esta mujer
350
es poderoso a matarme,
y ansí pienso aventurarme
a cuanto pudiera hacer.
Guzmán
Redondilla
Del don Juan puedo informar
que es un César en reñir.
Don Pedro
355
Con el riesgo de morir
me determino a matar.
Sale don Juan y Hernando
Hernando
Redondilla
(Aquí está, y será razón
volver atrás.
Don Juan
No será,
habiéndome visto ya.
Hernando
360
Eso cuentan del león,
Redondilla
y solo debo yo aquí
ser el trueno de ese rayo,
y dar cuenta del lacayo,
que es lo que me toca a mí.)
Don Pedro
Redondilla
365
Guárdeos el cielo.
Don Juan
Y a vos
lo que merecéis os dé.
Guzmán
(¡Aquí fue Troya!)
Hernando
(Aquí fue
la de “aquí yacen los dos”.)
Don Pedro
Redondilla
Señor don Juan, muchos días
370
ha que en esta casa os veo
salir y entrar, y deseo
saber si vuestras porfías
Redondilla
no son con más ocasión
de la que vos mismo os dais
375
en el amor que mostráis;
que siendo ansí, no es razón
Redondilla
que en casa de una mujer
tan principal, sin licencia
con una y otra asistencia,
380
os atreváis a ofender
Redondilla
su opinión y mi decoro.
Don Juan
Confieso el haber entrado;
pero mi amor me ha costado
y vuestra ventura ignoro.
Redondilla
385
¿Qué cédula me mostráis
en que doña Juana diga
que a daros a vos se obliga
la mano que deseáis?
Redondilla
A lo que vos venís vengo
390
y pretendo lo que vos;
demás de que entre los dos
el derecho que yo tengo
Redondilla
es justo ser admitido,
que si es en la voluntad
395
mérito la antigüedad,
yo he de ser el preferido.
Don Pedro
Redondilla
Pues haré yo aquí…
Don Juan
Eso no,
que no es bien que sea aquí.
Don Pedro
Pues ¿dónde?
Don Juan
Venid tras mí,
400
que esto es lo que pienso yo
Redondilla
que me habéis de agradecer,
pues quiero en esta ocasión
que no pierda la opinión
la que tan vuestra ha de ser.–
Redondilla
405
¿Dónde vas?
Hernando
A ser testigo
por solo no preguntar.
Don Juan
Las piernas te he de cortar
si vas, Hernando, conmigo.
Vase
Don Pedro
Redondilla
Lo mismo te digo a ti.
Vase
Hernando
410
No es pendencia de criados,
pues nos dejan tripulados
como a los cientos.
Guzmán
Aquí
Redondilla
¿qué habemos de hacer?
Hernando
Señor,
supuesto que los debemos
415
imitar, que nos matemos
los dos también por Leonor.
Guzmán
Redondilla
Ella nos puede sacar
de esa dudosa porfía.
Hernando
Para un amante con tía
420
y abuela, es buen negociar,
Redondilla
señor, el de la doncella.
Guzmán
¿Qué doncella?
Hernando
La de Juanes.
Yo no soy de los galanes
que dicen “dígalo ella”;
Redondilla
425
que es muy de algunos mozuelos
que, al fuego de su rigor,
hacen gavilla el amor
con llamarada de celos,
Redondilla
por su gusto y por su amiga
430
el irse al campo a matar,
para venirse al lugar
a solo que ella lo diga.
Redondilla
Pues, maricón, que a reñir.
A la gente
ibas, ¿qué tiene que ver
435
lo que tú puedes hacer
con lo que ella ha de decir?
Redondilla
Yo voy.
Guzmán
Paréceme bien.
Salen doña Juana y Leonor
Doña Juana
¿Adónde?
Hernando
A matarnos vamos.
Doña Juana
¿Por qué?
Hernando
Porque nuestros amos
440
se van a matar también.
Doña Juana
Redondilla
¿Son celos?
Guzmán
Señora, sí.
Doña Juana
A sus padres avisad,
pues están en la ciudad.
Hernando
445
Seré un corzo.
Guzmán
Yo un neblí.
Vanse los dos
Leonor
Redondilla
¿De cuál de los dos, señora,
sientes el peligro más?
Doña Juana
Tú misma lo juzgarás
en lo que verás agora.
Redondilla
450
Esos pedazos, Leonor,
de aquel presente caído,
mal dado y bien recibido,
levanta.
Leonor
Ya de tu amor
Redondilla
en esto me ha informado.
Doña Juana
455
Quien da cuando pobre está
es solamente quien da,
pues da en su amor su cuidado.
Redondilla
Recoge en ese lenzuelo
estas partes divididas,
460
pues son almas y son vidas
estos barros que en el suelo
Redondilla
mi vida han tenido en calma;
porque, como no le sobre,
en los presentes del pobre
465
cada pedazo es un alma.
Leonor
Redondilla
Huélgome tanto, señora,
de verte tan advertida,
tan noble y agradecida,
que quisiera ser agora
Redondilla
470
el mismo agradecimiento
de don Juan para ofrecerte
una vida hasta la muerte
con todo mi entendimiento.
Doña Juana
Redondilla
Mucho temo, Leonor mía,
475
que se han de matar.
Leonor
No harán,
que sus padres los pondrán
en paz.
Doña Juana
Enviar quería
Redondilla
otro recaudo mayor;
que suelen, si los criados
480
son propios, ser descuidados.
Leonor
¡Vitoria por el Amor!
Redondilla
Todos los de casa irán,
si tú gustas, con la priesa
que es justo.
Doña Juana
Solo me pesa
485
por el pobre don Juan.
Vanse, y salen don Juan y don Pedro
Don Juan
Redondilla
Aquí me podéis decir
vuestro enojo y vuestro intento,
excusando el sentimiento
de quien nos pudiera oír.
Redondilla
490
Allá empuñaste la espada,
y se quedó para aquí
el sacarla. Solo a mí
me toca el no decir nada.
Don Pedro
Redondilla
Primero quiero saber
495
en lo que estáis admitido,
premiado y favorecido
del amor de esta mujer.
Don Juan
Redondilla
Aquí os sobre el preguntar,
supuesto que a reñir vengo
500
tan sin dicha, que aun no tengo
nada que poder callar.
Redondilla
Doña Juana no es mujer
que pueda dar ocasión
a más que una remisión
505
de intentar y padecer.
Don Pedro
Redondilla
¿Y si le hago declarar
que yo soy el venturoso?
Don Juan
Ya será entonces forzoso
el sentir y no inquietar.
Don Pedro
Redondilla
510
Pues volvamos, y le haré
que así lo diga.
Don Juan
En rigor,
en cuanto toca a su amor
satisfecho quedaré.
Redondilla
Pero de hacerme salir
515
al campo desde el lugar,
yo no lo puedo excusar
sino solo con reñir.
Redondilla
Muchos que al campo han venido
no riñen en la ocasión
520
solo por tener razón,
sino porque ya han salido;
Redondilla
y aquí pretende tener,
olvidado de mi amor,
satisfacción mi valor.
Don Pedro
525
Alto, pues, si ello ha de ser.
Redondilla
Gente viene al desafío.
Don Juan
Pues esa barca tomemos
y con ella pasaremos
a esotra parte del río.
Don Pedro
Redondilla
530
Al fin, Girón.
Don Juan
El poder
de vuestra espada me absuelve,
que el que con vos se resuelve
a todo se ha de atrever.
Vanse. Salen don Luis y don Diego, viejos; Hernando y Guzmán
Hernando
Redondilla
En la barca se han metido,
535
y pienso que a reñir van
a esotra parte.
Don Diego
¿Ah, don Juan?
Don Luis
¿Ah, don Pedro?
Don Diego
En el oído
Redondilla
hace defensa el valor
540
a las voces que les damos,
que ya en vano los llamamos,
aunque nos miran mejor.
Don Luis
Redondilla
Con tan noble valentía
pienso que quieren los dos
545
darnos que invidiar ¡por Dios!
Hernando
Echarme, señor, quería
Redondilla
al agua.
Don Diego
¿Sabes nadar?
Hernando
Poco contra la corriente,
y por eso solamente
550
pienso que lo he de dejar.
Don Luis
Redondilla
Cien ducados le daré
al que de los dos, volando,
por la puente rodeando,
a tiempo llegue.
Guzmán
Seré
Redondilla
555
un torbellino.
Hernando
Eso no.
Guzmán
Suelta.
Hernando
Arrancaste primero,
y a toda ley llevar quiero
esto de ventaja yo.
Vanse
Don Luis
Redondilla
Señor don Diego, esto es hecho;
560
las espadas han sacado;
mídase con mi cuidado
el valor de vuestro pecho;
Redondilla
y pues no lo remediamos,
volver el rostro es mejor
565
al peligro y al dolor.
Don Diego
Bien decís, no los veamos.
Redondilla
Sois valeroso y prudente.
Don Luis
No los quiero ver.
Don Diego
Ni yo.
Don Luis
Nunca el alma se animó
570
en mí tan cobardemente,
Redondilla
porque ya en tales enojos
me resisto arrepentido,
que el hijo menos querido
siempre es imán de los ojos.
Don Diego
Redondilla
575
Aunque quisiera volver,
no me sé determinar,
que el alma quiere mirar
y el honor no quiere ver.
Redondilla
Pues está igual en los dos
580
la nobleza y la osadía,
propongo de parte mía,
haciendo testigo a Dios,
Redondilla
de perdonar, si muriese
mi hijo, al vuestro.
Don Luis
Eso es dar
585
a mi valor que envidiar.
No porque si el mío fuere
Redondilla
no os doy, como caballero,
la misma palabra, no,
sino que quisiera yo
590
haberlo dicho primero.
Don Pedro
Redondilla
(dentro)
¡Muerto soy!
Don Luis
¡Válgame el cielo!
Aquel, si yo no me engaño,
es mi hijo.
Don Diego
Y mío el daño,
aunque con algún consuelo.
Redondilla
595
¡Ojalá que se trocara
la suerte; pluguiera a Dios!
Don Luis
Lo mismo os dijera a vos
si a vos el daño os tocara.
Sale un Alguacil y un Escribano
Alguacil
Redondilla
El uno cayó en el suelo
600
y el que le dio viene ya
con la barca.
Don Luis
Aquí tendrá
amparo en mi desconsuelo.
Redondilla
¡Teneos!
Saca la espada
Alguacil
El que viene allí
deja muerto a un caballero.
Don Luis
605
Ese es mi hijo, y no quiero
que le prendáis, que yo aquí
Redondilla
soy la parte solamente.
Alguacil
Cuando eso a mí me constara,
lo que solo me obligara
610
es prender al delincuente.
Don Luis
Redondilla
Aquí no hay que replicar,
y esto en efecto ha de ser,
que le sabrá defender
quien le sabe perdonar.
Alguacil
Redondilla
615
¡Aquí del Rey!
Don Luis
Yo, villano,
le doy al rey mi favor;
pero tiene el ofensor
hoy el sagrado en mi mano.
Don Diego
Redondilla
Mirad, señor, que os perdéis.
Don Luis
620
Poned vuestro hijo en cobro,
que para estos dos yo sobro.
Mételos a cuchilladas
Don Diego
Eterno al mundo os hacéis.
Sale don Juan con la espada desnuda y la valona ensangrentada
Redondilla
¿Qué es lo que has hecho, traidor?
Don Juan
A don Pedro dejo herido.
625
¿Qué es aquello?
Don Diego
Ha defendido
tu prisión con valor.
Don Juan
Redondilla
Pues siendo ansí, no es razón
que agora, señor, me cuadre,
que hijo de tan noble padre
630
se muera sin confesión.
Redondilla
Por él vuelvo.
Don Diego
¿Solo? Advierte,
demás de estar convencido…
Don Juan
Nunca a un noble agradecido
le hizo estorbo la muerte.
Vase
Don Diego
Redondilla
635
Mi confusión dividida,
mis sentidos tiene en calma,
que allí me llevan el alma
y aquí me dejan la vida.
Sale el rey don Fernando con gente de caza y don Luis
Don Luis
Redondilla
Vuestra majestad, señor,
640
me escuche.
Rey
¿Quién fue el herido?
Don Luis
Mi hijo, señor, ha sido,
y defiendo al ofensor;
Redondilla
que don Diego, que está aquí,
lo mismo pienso que hiciera
645
si su hijo, señor, fuera
el desdichado. ¡Ay, de mí!
Rey
Redondilla
(Casi tengo envidia yo.)
¿Adónde el herido está?
Don Luis
Con él, señor, viene ya
650
el mismo que le hirió,
Redondilla
y no se atreve a llegar.
Rey
Advertilde que aquí estoy
y por seguro le doy
mi palabra.
Don Diego
Eso es mostrar
Redondilla
655
tu católica grandeza,
inmortal contra el olvido.
Vase
Rey
En todos ha competido
el valor con la nobleza.
Redondilla
¿Por qué riñeron?
Don Luis
Yo creo
660
que por celos, y no sé
quién, señor, la causa fue.
Rey
Ni yo saberla deseo;
Redondilla
que de cualquiera mujer
que sea, es justa razón
665
no aventurar la opinión,
y no lo quiero saber.
Saca don Juan a don Pedro en los brazos herido, y don Diego con los lacayos
Don Juan
Redondilla
Señor…
Rey
No me digas nada,
que ya tu culpa sabida
y de don Luis defendida,
670
de mí ha de ser perdonada.–
Redondilla
¿Cómo estáis?
Don Pedro
Con tal favor
de estar don Juan perdonado,
me siento más alentado.
Rey
(No he visto mayor valor
Redondilla
675
en mi vida.) En un caballo
de esos llevarle podéis.–
Y vos, don Juan, no dejéis
su persona hasta curallo;
Redondilla
que quien supo convertir
680
la ofensa en obligación,
(...)
sabrá obligar y asistir.
Don Juan
Redondilla
De su lado, gran señor,
no me apartaré un momento.
Rey
685
Sea vuestro sentimiento
castigo de vuestro error;
Redondilla
al lugar volverme quiero,
pues donde vine a buscar
una garza que matar,
690
hallo herido un caballero.
Éntranse con el Rey, llevando en peso a don pedro, con que se da fin a la jornada primera
Acto II
Salen Beltrán, doña Juana y Leonor
Beltrán
Redondilla
Pasa, sin que falte un punto,
como aquí lo he referido.
Doña Juana
Si después de estar herido
volvió por él, te pregunto;
Redondilla
695
que siendo ansí, no creo yo
que sucedido en España
tan piadosa y noble hazaña.
Beltrán
A los pies del Rey llegó
Redondilla
con el herido en los brazos,
700
haciendo en esta piedad,
delante su majestad,
caracteres de sus lazos.
Redondilla
Y pienso que si bajara
Marte a matar desde el cielo
705
y en la humanidad del suelo
su valentía ostentara
Redondilla
con poder irresistible,
herir pudiera matando;
pero ofender obligando
710
parece cosa imposible.
Leonor
Redondilla
El negocio es como quiera.
Comparado con don Juan,
lo que cuentan de Roldán
es fábula y es quimera.
Doña Juana
Redondilla
715
Cuando él no hubiera hecho más
que teneros obligados
siendo vosotros criados
y él pobre, no me dirás
Redondilla
tanto como yo, Leonor,
720
creeré; mas de su parte
tengo yo para escucharte
los principios de tu amor.
Redondilla
Mas porque no me juzguéis
tan fácil en mis acciones,
725
que fundo mis opiniones
en mí, quiero que me deis
Redondilla
vuestro parecer, a quién
me está más a cuenta a mí
el dar la mano.
Beltrán
Al que a ti
730
te pareciera más bien,
Redondilla
y así será en tus enojos
el error menos injusto,
porque las culpas del gusto
se han de comprar con los ojos.
Redondilla
735
Y aunque ya pasan los bienes
por méritos, yo, señora,
a don Juan me inclino agora.
Doña Juana
Bonísimo gusto tienes.–
Redondilla
¿Y tú?
Leonor
Lo mismo te digo,
740
y el primer voto concedo.
Doña Juana
De esa suerte muy bien puedo
resolverme yo conmigo.
Redondilla
Don Juan, a mi parecer,
no me quiere ya, Leonor,
745
porque es el fin del amor
principio de aborrecer.
Redondilla
Hoy hace que no le veo
ocho días justamente,
y pienso que se arrepiente,
750
cansado ya en su deseo,
Redondilla
de esperar y de asistir.
Beltrán
Don Juan está disculpado.
Doña Juana
¿Qué disculpa le has hallado?
Beltrán
La de no poder venir.
Redondilla
755
Su majestad le mandó
que a don Pedro no dejase
en tanto que le curase,
y de suerte obedeció
Redondilla
el valiente caballero,
760
que un punto no se ha quitado
de su cama y de su lado.
Leonor
¡Qué valor tan verdadero!
Beltrán
Redondilla
Tal ha sido su asistencia,
que en lo que asiste y padece
765
pariente pobre parece
con esperanza de herencia.
Doña Juana
Redondilla
¿Don Juan, en efecto, ha sido
su enfermero?
Beltrán
Y tan piadoso
como he dicho.
Doña Juana
Valeroso
770
por dos caminos ha sido,
Redondilla
pues ha sabido mostrar,
según se deja advertir,
que es valiente para herir
y piadoso en el curar.
Redondilla
775
Su mismo presente quiero
enviarle de sangría
a don pedro, Leonor mía,
con dos fines: el primero,
Redondilla
porque empiece a conocer
780
mi poco gusto, pues yo
le vuelvo lo que él me dio
sin que se pueda ofender;
Redondilla
y el segundo solo mira
a despertar a don Juan,
785
que los celos siempre dan
desvelo a quien se retira,
Redondilla
y así podremos quedar
conformes con nuestro intento.
Leonor
A tu claro entendimiento
790
rindan la tierra y el mar
Redondilla
suspensas admiraciones.
Doña Juana
Ya por don Juan y por mí
se han de reputar aquí
por lisonjas tus razones.–
Redondilla
795
Mucho me importa, Beltrán.
que mi intento logres bien,
que sí harás como estén
juntos don Pedro y don Juan;
Redondilla
que yo de tu entendimiento
800
confío esta vez ¡por Dios!,
el conocer en los dos
el gozo y el sentimiento.
Beltrán
Redondilla
¿Y podré decir tu amor
al que quieres?
Doña Juana
No, Beltrán,
805
que mis disgustos están
cifrados en ese error.
Redondilla
Déjale desconfiar
si le quieres firme amante,
que nunca hay amor constante
810
en llegando a confiar.
Vanse, y salen Hernando y Guzmán
Guzmán
Redondilla
La buena comodidad
con que en casa habéis estado
pienso, Hernando, que os ha dado
prestada la caridad.
Redondilla
815
Piadoso enfermero hacéis,
y presumo cabalmente
que os ha inclinado al doliente
lo que a su costa coméis.
Redondilla
Y aun pienso, si a tantear
820
me pongo vuestra alegría,
que tomarais cada día
una herida que curar.
Redondilla
No hay en esto más sustancia
que lo espléndido del gasto,
825
que sois enfermero a pasto
como caminante en Francia.
Redondilla
Ya está bueno.
Hernando
¿Qué nos vamos
queréis? Aún no está cerrada
la herida.
Guzmán
No importa nada,
830
que por cerrada la damos.
Hernando
Redondilla
¡Juro a Dios que no ha de haber
señal de que allí se dio
estocada cuando yo
me vaya!
Guzmán
Eso es hacer
Redondilla
835
mi razón mal entendida;
pues ¡vive Dios! que os estáis
porque el hambre matáis
más que por curar la herida.
Hernando
Redondilla
Eso está mal dicho.
Guzmán
Aún bien,
840
que mal pensado no está:
mi amo está bueno ya
y bien curado también,
Redondilla
y quien en eso ha dudado
no sabe de cirugía.
Hernando
845
Ya no está la enfermería
para ningún hombre honrado.
Salen don Pedro y don Juan
Don Pedro
Redondilla
Tanto obligado me habéis,
que por justa recompensa
se me ha olvidado la ofensa
850
con la merced que me hacéis;
Redondilla
y dudo cuál en su grado
mayor extremo haya sido,
el valor de haberme herido
o el bien de haberme curado.
Redondilla
855
Y vengo a considerar
que solo sabéis herir
para enseñar a reñir,
pero no para matar;
Redondilla
y el alma, al fin, dividida
860
en la piedad y el rigor,
por el gusto del favor
os agradece la herida.
Don Juan
Redondilla
Tan generoso os preciáis
de honrar y de agradecer,
865
que no os quiero responder
cuando sé que me obligáis.
Redondilla
En el campo conocí
vuestro animoso valor,
y que sois el vencedor
870
en todo os confieso aquí.
Redondilla
Que si os herí peleando
esa fue ventura mía,
y la mayor valentía
es el vencer obligando.
Don Pedro
Redondilla
875
Solo que advirtáis es justo
que en un tan gran caballero
no cabe el ser lisonjero.
Don Juan
Tanto hablando en vos ajusto
Redondilla
lo que siento a lo que digo,
880
que nacen de una impresión
la alabanza y la intención.
Don Pedro
Sois mi verdadero amigo,
Redondilla
y os ruego que lo dejéis.
Hernando
(Aprended.
Guzmán
Lo que en los dos
885
es pura nobleza, en vos
cariño a lo que coméis;
Redondilla
y en mi ignorancia sería
hacer, Hernando, igualdad
de lo que es noble amistad
890
con pura glotonería.
Hernando
Redondilla
Plebeyo al fin.
Guzmán
Pero sano
y en los tiempos prevenido,
que un lacayo mal vestido
solo vive en el verano.
Hernando
Redondilla
895
Agradeceldo al respeto
que debo.
Guzmán
¿Tan pobre estáis
que aun respeto no pagáis?
Hernando
Ando, Guzmán, en efeto
Redondilla
con la cara descubierta.
Guzmán
900
Y con el cuerpo también.
Hernando
Como lacayo de bien
puedo andar…
Guzmán
De puerta en puerta.)
Don Pedro
Redondilla
¿Qué es esto?
Guzmán
Retazos son
que de un enojo han sobrado.
Hernando
905
(Sois un necio confiado.
Guzmán
Vos un pobre comilón.)
Don Pedro
Redondilla
¿Quereisme, don Juan, decir
una verdad, satisfecho
de la lealtad de mi pecho?
Don Juan
910
Nada os tengo de encubrir.
Don Pedro
Redondilla
Lo que yo saber querría
es solo si os da cuidado,
con el desvelo pasado,
vuestro amor.
Don Juan
¡Por vida mía,
Redondilla
915
que pongamos en olvido
disgustos que ya pasaron,
supuesto que me obligaron
a ser con vos atrevido!
Don Pedro
Redondilla
Pues esta merced, don Juan,
920
me habéis de hacer, que no es justo
que puedan darnos disgusto
los que ya pasado han.
Redondilla
Y si recatado os veo,
diré que me habéis curado
925
la herida que me habéis dado,
pero no la del deseo.
Don Juan
Redondilla
Bien sé que fue un imposible
el que pretendió mi amor
con tan gran competidor;
930
pero tampoco es posible
Redondilla
el poderme persuadir
a olvidar y no querer,
supuesto que el padecer
es menos mal que el morir.
Redondilla
935
Y cuando a volver atrás
se reducen mis intentos,
son mis propios pensamientos
los que me enamoran más.
Redondilla
Quiero resistirme y temo,
940
quiero alentarme y suspiro,
cierro los ojos y miro,
huyo del fuego y me quemo.
Redondilla
Y, viéndome padecer,
me determino, en rigor,
945
por no acrecentar mi amor,
a no dejar de querer.
Don Pedro
Redondilla
De una causa los extremos
padecemos igualmente,
siendo en un mismo accidente
950
un dolor el que tenemos;
Redondilla
y estimo mucho que aquí
me deis vos esa disculpa,
porque después de mi culpa
no podáis culparme a mí.
Don Juan
Redondilla
955
De vuestro padre y el mío
quedamos aliccionados
(...)
en la pendencia del río;
Redondilla
pues viendo en los dos igual
960
el intento y la osadía,
con gallarda valentía
y con pecho liberal
Redondilla
se pusieron a esperar
conformes el mal y el bien,
965
resolviéndose también
a sentir y a perdonar.
Redondilla
Y pues en ellos tenemos
una imagen que nos da
vivo ejemplo, bien será
970
que también los imitemos.
Redondilla
En este amor compitamos
sin que se ofenda ninguno,
y pretenda cada uno
el premio que deseamos.
Redondilla
975
Sea el más favorecido
el que más dicha tuviere,
y no se ofenda el que fuere
de los dos el excluido.
Redondilla
Introduzca la nobleza
980
su valor en la codicia;
que el pretender con malicia
toca en acto de bajeza.
Don Pedro
Redondilla
Solo aceptaré el partido
en competencia de amor;
985
que a ser en las del valor
yo me diera por rendido.
Redondilla
Cada uno ha de oponerse
fiado en su diligencia,
sin que en esta competencia
990
pueda ninguno ofenderse.
Redondilla
Y, porque en nada podáis
tener queja de mí, quiero
desengañaros primero
que vuestro amor resolváis.
Redondilla
995
Con doña Juana he tratado
mi casamiento, y ha sido
solamente detenido
por lo que se ha dilatado.
Redondilla
Y como no juzgo en ella
1000
disposición de quereros,
en el alma siento el veros
tan lejos de aborrecella.
Don Juan
Redondilla
Hasta que lleguéis a unir
las almas podrá durar
1005
este engaño en que he de estar
por no dejarme morir;
Redondilla
y después de vos casado
pagaré el haber vivido
de mi ignorancia ofendido
1010
con morir desengañado.
Sale Beltrán con el presente
Beltrán
Redondilla
Doña Juana, mi señora,
cuidadosa justamente…
Don Pedro
Esperad; pues sois prudente,
que lo mostraseis agora
Redondilla
1015
quisiera con tal valor
en no escuchar el recado
que me trae este criado,
que presumo que es favor.
Redondilla
Y cuando en este lugar
1020
este y otros muchos entren
no quiero yo que se encuentren
mi dicha y vuestro pesar;
Redondilla
que saben, don Juan, los cielos
cuánto mi gusto limito
1025
si a esta gloria no le quito
la pena de vuestros celos.
Redondilla
Porque aunque pretendo yo
el premio de mis suspiros,
solo quiero competiros,
1030
pero disgustaros no;
Redondilla
y en decir que os vais os doy
el más conveniente medio.
Don Juan
Pues con irme ¿qué remedio,
si sé por lo que me voy?
Redondilla
1035
Consuela fuera al dolor
irme sin saber por qué,
pero no con lo que sé;
y supuesto que en mi amor,
Redondilla
viendo favores ajenos,
1040
es fuerza volver atrás,
cada desengaño más
es una ignorancia menos.
Redondilla
Demás de que solo en mí
será consuelo, por Dios,
1045
el ver que se emplea en vos
la dicha que yo perdí;
Redondilla
y con irme hago mayor
en la desdicha el desvelo,
porque aquí nace el consuelo
1050
de la causa del dolor.
Redondilla
Da tu recado.
Beltrán
Si aquí…
Don Juan
No tienes de qué turbarte;
que también me cabe parte
del bien de don Pedro a mí.
Redondilla
1055
Y si el haberte turbado
es de parte de tu dueño,
este generoso empeño
del alma está disculpado;
Redondilla
porque tan bien obra y piensa,
1060
que con muy justa razón
se acredita en su elección
y se disculpa en mi ofensa.
Beltrán
Redondilla
(No he visto en toda mi vida
tan hidalgo competir.
1065
¡Qué bien se sabe medir
una paciencia ofendida
Redondilla
con un noble corazón!)
Don Pedro
Dad el recado, Beltrán;
que de esto gusta don Juan,
1070
y obedecerle es razón.
Beltrán
Redondilla
Mi señora, doña Juana,
en fe del gusto que siente
de veros convaleciente,
piadosa, amante y humana,
Redondilla
1075
a suplicaros me envía,
por el cuidado en que está,
que le digáis cómo os va
de salud y mejoría.
Don Pedro
Redondilla
Cuando en mi vida faltara
1080
natural conocimiento,
justamente en mi contento
mi salud se acrecentara.
Redondilla
Y porque quede mejor
mi regocijo entendido,
1085
si solo que he recibido
su presente y su favor;
Redondilla
y ven, llevarás, Beltrán,
una joya de diamantes.
Vase
Guzmán
Estos sí que son amantes.
1090
Al tope el pobre don Juan
Redondilla
boqueó en la competencia;
porque el amo y el criado
por ser pobres se han quedado
a la luna de Valencia.
Don Juan
Redondilla
1095
Aquí, Hernando, se acabó
mi esperanza y mi quietud.
Hernando
Que no tuviera salud
don Pedro quisiera yo;
Redondilla
porque en esta adversidad
1100
como sanguijuela he sido,
supuesto que estoy asido
a su misma enfermedad.
Redondilla
Y tengo razón, señor,
de sentir su mejoría;
1105
pues la buena dicha mía
consta de su mal humor.
Don Juan
Redondilla
¡Oh, nunca el cielo pluguiera
que el esplendor oriental
del sol en ningún metal
1110
alma de luz infundiera;
Redondilla
y que, sin ser diferentes
el poder y la pobreza,
constara nuestra riqueza
de los campos y las fuentes!
Redondilla
1115
Porque el ser noble repugna
con injusta emulación
la desigual división
de los bienes de fortuna.
Redondilla
¡Ay, Hernando!
Hernando
¡Ay, mi señor!
Don Juan
1120
¿Quejaste también?
Hernando
Me admiro,
y aforro en otro suspiro
el tuyo.
Don Juan
¿Hay tan gran dolor
Redondilla
como el verse despreciado
un hombre?
Hernando
El verse acabar,
1125
sin poderlo remediar,
con un dolor de costado,
Redondilla
es mayor.
Don Juan
Desde este punto
entre mil ansias escribo:
“En este sepulcro vivo
1130
yace un corazón difunto.”
Redondilla
Ya murió mi sufrimiento.
Paséase
Hernando
¡Háyale Dios perdonado!,
que murió de enamorado
por falta de entendimiento.
Don Juan
Redondilla
1135
Sola el alma viva está,
Paséase furioso
supuesto que nunca muere,
y miente quien no dijere
que yo estoy sin vida ya.
Hernando
Redondilla
Conforme el libro del duelo
1140
de los difuntos, quedara
cargado si replicara.
Téngate Dios en el cielo,
Redondilla
que eras una palomita,
y agradezco a tu dolor
1145
que te hayas muerto, señor,
sin paso de locurita.
Sale Beltrán
Beltrán
Redondilla
¿Qué tiene don Juan, Hernando?
Hernando
Caprichos de buen amante;
pero no os pongáis delante,
1150
que pienso que está rabiando.
Redondilla
Que en vuestra ama es cosa clara,
según se ha visto en don Juan,
que está mordiendo, Beltrán,
un palmo de buena cara.
Beltrán
Redondilla
1155
Pues ella ¿en qué puede ser
ocasión de estos desvelos,
siendo un ángel de los cielos?
Hernando
También lo fue Lucifer,
Redondilla
y trata ya solamente
1160
de afligir y atormentar.
Beltrán
Pues yo le he de consolar.
Hernando
Si habéis traído un presente
Redondilla
que es causa de este dolor,
¿qué nos queréis?
Beltrán
Yo confieso
1165
que le he traído.
Don Juan
¿Qué es eso?
Hernando
Beltrán está aquí, señor.
Don Juan
Redondilla
El sin dicha, al fin, he sido.
¿Es esta la recompensa
de mi amor?
Beltrán
Quien eso piensa
1170
a sí mismo se ha ofendido.
Don Juan
Redondilla
¿Qué llevas a doña Juana?
Beltrán
Una joya de diamantes,
señor; pero no te espantes
de que, piadosa y humana,
Redondilla
1175
disfrace su inclinación;
que en esto hay mucho escondido
para ti, y no has entendido
el alma de la intención.
Redondilla
Si verte dichoso quieres,
1180
asiste, espera y confía,
y corran por cuenta mía
los desaciertos que hicieres.
Don Juan
Redondilla
¿Qué dices?
Beltrán
Que tus cuidados
tienen el mejor lugar,
1185
y que no dejes de amar,
si es que quieres ver premiados
Redondilla
tus intentos siempre buenos;
que ella, aunque afligido estás,
ni puede quererte más
1190
ni puede ofenderte menos.
Vase
Don Juan
Redondilla
Ya vuelvo a vivir con esto,
con más alma y más sentido.
Hernando
¡Gracias a Dios que has venido
del otro mundo tan presto!
Don Juan
Redondilla
1195
¿Hacía extremos?
Hernando
¿Pues no?
Solo te faltó el dejar
caer la capa y pensar
que era doña Juana yo.
Redondilla
Y si Dios no lo remedia,
1200
hay requiebro y tarquinada,
una cosa muy usada
en amantes de comedia.
Redondilla
Don Pedro viene hacia aquí;
por ser su criado me holgara
1205
que el viento se nos trocara.
Tráeme sin juicio a mí
Redondilla
con tu pobreza.
Don Juan
Pues fía
de mí el sufrir y el callar;
que siempre, Hernando, ha de estar
1210
tu suerte asida a la mía.
Salen don pedro y Guzmán
Don Pedro
Redondilla
En las pendencias de amor
dos corazones leales
deben, con armas iguales,
mostrar, don Juan, su valor.
Redondilla
1215
Y, según esto, querría
que en aquesta competencia
no hubiese más diferencia
que vuestra suerte y la mía.
Redondilla
En lucir y en pretender
1220
mi hacienda habéis de gastar;
que en nada os ha de llevar
la ventaja mi poder,
Redondilla
y así mostraréis mejor
lo que sois, porque es vileza
1225
que perturbe la pobreza
los méritos del valor.
Redondilla
Que seamos quiero los dos
iguales en el vencer,
que en nada me he de valer
1230
de lo que no podéis vos.
Redondilla
Su Majestad quiere honrar
las fiestas que ha publicado
Toledo, y me ha convidado;
y después de tornear
Redondilla
1235
entrar en las cañas quiero,
porque Toledo me deja
que pueda yo en mi pareja
elegir el compañero;
Redondilla
y que lo fueseis querría,
1240
que doña Juana ha de estar
en la fiesta, y es lograr
los dos igualmente el día.
Don Juan
Redondilla
Tanto me habéis obligado,
que cuando en algo pudiera
1245
competiros, no lo hiciera
llevándome a vuestro lado;
Redondilla
y quiero que solo vos
esta ventura logréis,
que por la que a mí me hacéis,
1250
que no haré, os juro por Dios,
Redondilla
jamás diligencia alguna
que a vos os pueda estorbar,
si no es dejarme llevar
en brazos de mi fortuna.
Sale don Luis
Don Luis
Redondilla
1255
Bien puedes, hijo, atreverte
a tu mal, bizarreando,
que el Católico Fernando
entra en casa y viene a verte.
Redondilla
Y ya con razón podrán
1260
en el tiempo volador
hallar con este favor
mis años otros Jordán.
Redondilla
Que, por justísimas leyes,
en la mayor senectud
1265
pueden infundir salud
las visitas de los Reyes.
Don Juan
Redondilla
Inadvertencia sería
el esperarle yo aquí;
que ya, por lo menos, fui
1270
delincuente, y no querría
Redondilla
que pruebe este atrevimiento
lo que con él merecéis.
Don Pedro
Antes quiero que fieis
de mí su agradecimiento.
Sale el Rey don Fernando y acompañamiento
Redondilla
1275
Deme Vuestra Majestad
los pies.
De rodillas
Rey
Que os levantéis quiero,
si no es que esperáis primero
el premio de esa humildad.
Redondilla
¿Cómo os sentís?
Don Pedro
1280
Ya, señor,
pudiera verse en mi vida
mi salud restituida
con tan inmenso favor,
Redondilla
cuando no hubiera tenido
1285
a don Juan por enfermero,
porque es tan buen caballero,
que dejarme no ha querido
Redondilla
un punto desde aquel día
que noblemente me hirió.
Rey
1290
En mi vida he visto yo
tan hidalga valentía.
Redondilla
Estos los soldados son
que yo he menester llevar
cuando vaya a conquistar
1295
a Granada; al fin, Girón,
Redondilla
muy bien nos dais a entender
de vuestra sangre el valor.
Don Juan
Esto ha sido, gran señor,
solamente obedecer.
Redondilla
1300
Vuestra Majestad mandó
que un punto no le dejase
en tanto que se curase;
y hasta que le he visto yo
Redondilla
levantarse no he querido
1305
apartarme de su lado.
Rey
Lo que sois habéis mostrado,
de que estoy agradecido.
Don Pedro
Redondilla
Tan en su favor están
sus méritos, que podré
1310
suplicar por él.
Rey
Bien sé
lo que merece don Juan.
Don Juan
Redondilla
Tanto, señor, ha servido
en diversas ocasiones,
que puede, por mil razones,
1315
ser a muchos preferido;
Redondilla
y demás de esto, señor,
su calidad…
Rey
Bien está:
por mi cuenta corre ya
el premio de su valor.
Redondilla
1320
Vos, al fin, salud tenéis.
Don Juan
Y tan alentado estoy,
señor, que de fiestas soy
con la merced que me hacéis.
Rey
Redondilla
Antes que parta a Granada
1325
venturosa hacer querría
con principios de alegría
la intención de mi jornada.
Redondilla
¿Don Juan?
Don Juan
¿Señor?
Rey
Informado
de vuestra nobleza, quiero
1330
consultar el compañero
a quién he de dar mi lado
Redondilla
con vos.
Don Juan
Si posible fuera
que nuevos mundos criara
el cielo, en ello faltara
1335
quien merecerlo pudiera;
Redondilla
pero supuesto, señor,
que es forzoso el darle aquí,
nadie me parece a mí
que lo merece mejor
Redondilla
1340
que don Pedro.
Rey
Al fin, tú has hecho
elección muy acertada.
Don Luis
Humilde rinda Granada
a tu católico pecho
Redondilla
su coronada cabeza.
Don Pedro
1345
Rendida veas también
de la gran Jerusalén
la inexpugnable grandeza.
Rey
Redondilla
La dama de la pendencia
¿por quién quedó?
Don Pedro
Por quien fuere
1350
más venturoso y tuviere
en aquesta competencia
Redondilla
mejor fortuna.
Rey
¿Ha de ver
las fiestas?
Don Pedro
Pienso que sí.
Rey
1355
Armas te da contra sí
don Juan, pues te quiere hacer
Redondilla
mi compañero ese día,
favorable en vuestro amor.
Don Pedro
Los que compiten, señor,
1360
con prudencia y cortesía
Redondilla
no de su naturaleza
degeneran deseando;
que el competir estorbando
es en los nobles bajeza.
Redondilla
1365
El que en sí no pudo hallar
partes para competir
solo aspira a deslucir
las que pudiera envidiar;
Redondilla
y como don Juan por sí
1370
tiene su causa segura,
aventajarse procura
honrándome siempre a mí.
Rey
Redondilla
Venid conmigo los dos.
Don Juan
Segundo Pílades nuevo,
1375
la vida y el ser os debo.
Don Pedro
Y yo mi salud a vos.
Vanse
Guzmán
Redondilla
Hombre rico a toda ley;
¿qué le dice al seo Reclamo
esto de correr mi amo
1380
parejitas con el Rey?
Hernando
Redondilla
Sí; pero fue menester
que el mío se lo dijese
para que el vuestro corriese.
Guzmán
Eso fue a más no poder.
Redondilla
1385
Con esta grandeza humana,
que ha de ser, apostar quiero
a pagar de mi dinero,
de mi amo doña Juana,
Redondilla
y Leonor me toca a mí.
1390
¿Qué será de verme entrar
en la plaza a torear
con el brillante tabí,
Redondilla
segurísimo decoro
de todo peón gallego?
Hernando
1395
Lo seguro es lo que niego;
porque hay en Jarama toro
Redondilla
que anda desde mayo a mayo
y de San Juan a San Juan
pensando, hermano Guzmán,
1400
en las calzas de un lacayo.
Redondilla
Y yo en tales ocasiones
a más de uno he visto entrar
en la plaza a torear
cargado de sus rejones,
Redondilla
1405
fiado en su buen gobierno,
su ligereza resuelta,
y andar a la primer vuelta
hecho arracada de un cuerno,
Redondilla
muy desgobernado y flojo
1410
al pueblo que está mirando,
como cíclope, mostrando
la cara con solo un ojo.
Guzmán
Redondilla
¡Juro a Dios que le he de dar
al mejor toro en la cola
1415
una cuchillada sola,
y que se la he de cortar!
Hernando
Redondilla
Solo advertid que tenéis
muchas cuchilladas vos
por quien mirar.
Guzmán
¡Vive Dios,
1420
que lo he de hacer!
Hernando
Bien podéis,
Redondilla
si sois tan determinado
con la de Juanes desnuda;
pero yo me atengo, en duda,
al toro y pierdo doblado.
Vanse, y sale doña Juana y Leonor
Leonor
Redondilla
1425
Muy pensativa te veo.
Doña Juana
En pensamientos de honor
pienso que pago a mi amor
las tardanzas del deseo.
Leonor
Redondilla
Pues no es bien, si ya se van
1430
tus deseos aumentando,
que ansí vayas engañando
a don Pedro por don Juan;
Redondilla
y dar, al fin, es error
con aparentes favores
1435
causa a dos competidores
siendo uno solo el amor.
Doña Juana
Redondilla
Que en parte tienes razón
confieso; pero no ha sido,
Leonor, lo que has entendido
1440
el alma de mi intención.
Redondilla
Don Pedro es muy poderoso,
y fue a quien primero di
las esperanzas del sí
que pretende cuidadoso;
Redondilla
1445
y despedir con desdén
resueltamente sería
faltar a su cortesía
y a mi obligación también.
Redondilla
Demás de que pienso yo
1450
que un poco le satisfizo
favor, Leonor, que se hizo
de lo mismo que él me dio.
Sale un Paje
Redondilla
Paje Doña María de Luna
dice que te quiere hablar,
1455
y me ha empezado a informar
de su contraria fortuna
Redondilla
con los ojos, porque viene
muy afligida y llorosa.
Doña Juana
Dile que entre; cuidadosa
1460
de su venida me tiene.
Sale doña María de Luna con manto
Doña María
Redondilla
Esperaos todos ahí.
Vase Leonor
Doña Juana
Señora doña María,
¿en mi casa?
Doña María
Aunque este día
pudiera ser para mí
Redondilla
1465
de mucho gusto, mis penas
no me deja alegrar.
Doña Juana
Si os venís a consolar
conmigo, aunque son ajenas,
Redondilla
seguramente podéis
1470
creer que las siento tanto
como vos. Toma este manto,
Leonor.
Doña María
Solo que escuchéis
Romance (tirada)
os suplico, doña Juana
de Castilla y de la Cerda,
1475
amiga del alma mía
y dignamente heredera
de la más ilustre sangre
que en España se celebra.
Como a mujer, como a noble,
1480
como a prudente y discreta,
mi pasión vengo a deciros
y a confesar mis flaquezas.
A don Pedro de Toledo…,
–¡triste yo, y cómo quisiera
1485
olvidar memorias mías,
por no referir ofensas!–,
creí, y marchitó las flores
de mi cándida pureza,
dilatando con engaño
1490
su intención dos primaveras.
Vivas lágrimas vertía
escribiendo en cada letra,
y en el papel iban todas
con su rejalgar envueltas.
1495
Pero lágrimas vertidas
sobre razones discretas
aún resistencia no hallaran
en un corazón de piedra.
¡Ay de mí! Que yo pensaba
1500
que siempre en los hombres eran
las palabras y las obras
hijas de una causa mesma,
y a un mismo tiempo conozco
el desengaño y la ofensa
1505
cuando voy pagando yo
mi ignorancia con mis penas.
Más de lo que yo pedía
me ofrecieron sus cautelas;
que todos so generosos
1510
entre tanto que desean,
y he venido a conocer
en lo que agora me niega
que solo para engañarme
tenía el alma en la lengua.
1515
Tan dulcemente obligaban
sus palabras halagüeñas
que, aun cometida la culpa,
están negando la ofensa.
Tales fueron sus razones,
1520
que entonces es cosa cierta
que hizo más en fingirlas
que agora en desconocellas.
Esta cédula presento
de su firma y de su letra
1525
ante el tribunal supremo
de tu piadosa clemencia.
Este fue el primer ardid
y esta la industria postrera
con que rindió mis sentidos
1530
y sujetó mis potencias.
Y agora, después que ya
triunfó de mi honor, alega
que los contratos del gusto
hasta alcanzar tienen fuerza,
1535
y, finalmente ¡ay de mí!,
porque te adora me deja,
y por solo hacerte suya
quiere que yo no lo sea.
Mi honra, puesta a tus pies,
1540
te pide que solo adviertas
que a ti sin él no te falta
y que yo quedo sin ella;
y, si no lágrimas mías,
tu misma sangre te mueva,
1545
pues, siendo mujer, te hago
jüez en tu casa mesma.
Desagravia y favorece
sin pasión, porque se vea
si mi agravio en mis desdichas,
1550
tu virtud en mi sentencia.
Doña Juana
Quintilla
De suerte has sabido aquí
justificarte obligando,
que quisiera, fía de mí,
querer mucho deseando
1555
para hacer algo por ti.
Quintilla
Noble soy y te has fiado
de mí; en mi casa has entrado
a rogar y persuadir,
y de ella no has de salir
1560
sin remediar tu cuidado.
Quintilla
Tanto me dejo obligar
de quien de mí se confía,
que quisiera yo comprar
agora con sangre mía
1565
lo fácil de remediar.
Quintilla
Pero poco he de poder
o esta cédula ha de ser
cumplida sin argüir,
y para hacerla cumplir
1570
jüez y parte he de ser.
Doña María
Quintilla
Déjame besar tus pies
por tan dichoso interés,
que solo a tan grave mal
pudiera en nobleza tal
1575
hallar remedio.
Sale Beltrán
Beltrán
Quintilla
Después
que yo a don Pedro di
el presente y el recado
que llevaba, me dio a mí
esta joya, en que ha mostrado
1580
su voluntad.
Doña María
¡Ay de mí!
Doña Juana
Quintilla
Poco satisfecha está
quien se turba de esa suerte.
Que has puesto en mis manos ya
toda tu justicia advierte.
Doña María
1585
Ese recado podrá…
Doña Juana
Quintilla
Solo en la apariencia son
culpas las que tú has de ver:
pon la fe en el corazón
y resuélvete a creer,
1590
sin los medios, la intención.
Sale Leonor muy alborotada
Leonor
Quintilla
¡Jesús mil veces!
Doña Juana
¿Qué tienes
que tan demudada vienes?
Leonor
Hoy verás, por nuestro mal,
una batalla campal
1595
si el remedio no previenes.
Quintilla
Por dos puertas diferentes
a un mismo tiempo han entrado
en casa tus pretendientes,
y los dos, en igual grado,
1600
son resueltos y valientes.
Doña Juana
Quintilla
Pues don Pedro no ha de verte.
Doña María
¿Qué quieres que haga?
Doña Juana
Esconderte.
Doña María
Amiga, hermana, señora,
que está mi remedio agora
1605
en tus manos solo advierte.
Vase, y salen don Juan y don Pedro, cada uno por su parte, y quítanse los sombreros a un tiempo
Don Pedro
Quintilla
Señora…
Don Juan
Señora mía…
Don Pedro
Proseguid, que solo espero
a que habléis ¡por vida mía!
Don Juan
1610
Empezasteis vos primero,
y será descortesía…
Doña Juana
Quintilla
Dos almas quisiera agora
para escucharos.
Don Juan
Señora,
1615
si merece algún favor
el siempre constante amor
de un corazón que os adora,
Quintilla
que aquí a don Pedro escuchéis
primero que a mí os suplico.
Doña Juana
1620
Tanto obligado me habéis,
que obedezco y no replico.
Ya es fuerza que vos habléis.
Don Pedro
Quintilla
Lo que os vengo a suplicar
es que me deis un favor
1625
para entrar a tornear.
Leonor
(Nunca se puede olvidar
el noble de su valor.)
Don Pedro
Quintilla
Y que en la plaza os halléis
si es que celebrar queréis
1630
mi ventura, pues me ha dado
el Rey, mi señor, su lado
en las cañas que veréis.
Doña Juana
Quintilla
Bien mostró su Majestad
su prudencia en su elección,
1635
como yo mi voluntad
en la justa estimación
de tanta felicidad,
Quintilla
y el pláceme tanto bien
será muy justo que os den,
1640
porque si algo en él faltó,
es el no haber sido yo
a quien se da el parabién.
Quintilla
El favor que habéis pedido
es este: en la gorra quiero
Dale su misma joya
1645
que le saquéis, advertido
que es mi amor tan verdadero,
que no le habéis conocido;
Quintilla
que en esta casa tenéis
persona a quien vos debéis
1650
más de lo que imagináis.
Don Pedro
Bien, señora, la mostráis
en la merced que me hacéis.
Quintilla
Y para que mi ventura
fuese en todo más segura,
1655
que hiciésedes hoy quisiera
la plaza dichosa esfera
del sol de vuestra hermosura;
Quintilla
que con esto será el día
más festivo en su alegría,
1660
más nobles mis pensamientos,
y lograré mis intentos
con gustosa gallardía.
Doña Juana
Quintilla
Seguro podéis entrar
de que en la plaza ha de estar
1665
quien ha de ser vuestra esposa.
Don Pedro
Con suerte tan venturosa
ya no tengo a qué aspirar.
Doña Juana
Redondilla
Agora os toca el decir
a vos lo que pretendéis.
Don Juan
1670
Fácil está de advertir
tras lo que ya dicho habéis ,
que no tengo que os pedir,
Quintilla
y solo ya mi impaciencia
llega a culpar mi imprudencia;
1675
que con tal competidor
fue ignorancia de mi amor
esperar vuestra sentencia.
Acto III
Salen doña Juana, doña María y Leonor
Doña Juana
Redondilla
Yo pensé, doña María,
que me estabas escuchando
1680
lo que con él pasé hablando.
Doña María
Torpe bajeza sería.
Redondilla
Tus nobles intentos sé,
y así no quise escuchar
por no desacreditar
1685
los méritos de mi fe.
Redondilla
En ti puse mi esperanza,
y no sería razón
que donde hay satisfacción
faltase la confianza.
Doña Juana
Redondilla
1690
Holgárame porque vieras
dos pechos tan ajustados
en dos amantes osados,
que apenas juzgar pudieras
Redondilla
la desdicha y el contento;
1695
porque en esta competencia,
dudosa la diferencia,
se encubría el sentimiento
Redondilla
cuando pensé que hallaría
esta sala en que yo estaba
1700
sangrienta, porque no hallaba
remedio a su valentía,
Redondilla
tan cortésmente se hablaron
y tan cuerdos anduvieron,
que, no solo no riñeron,
1705
pero a mí me consolaron.
Redondilla
Y tal fue su gallardía,
que, con causas de reñir,
vinieron a competir
en solo la cortesía.
Leonor
Redondilla
1710
Poco en esto se parecen
los amos a los criados;
animales encubados,
no rifan y se enfurecen
Redondilla
como los dos.
Doña Juana
Es bajeza;
1715
que esos pagan por tributo
a su ser, porque es el fruto
que da su naturaleza
Redondilla
sangre, nobleza y valor
a toda ley.
Doña María
Si me queda
1720
consuelo que serlo pueda
en la culpa de mi error,
Redondilla
es solo el haberme dado
palabra de ser mi esposo
un hombre tan valeroso.
Doña Juana
1725
Pues pierde, amiga, el cuidado,
Redondilla
que yo de tu parte estoy,
y tú, si puedo, has de ser
su legítima mujer,
o no he de ser la que soy.
Redondilla
1730
Yo dije, hablando por ti,
que la que ha de ser su esposa
irá a la plaza, y forzosa
será tu asistencia allí;
Redondilla
pero advierte que has de estar
1735
cubierta en ella de suerte
que no puedan conocerte.
Doña María
¿Dónde?
Doña Juana
En el mismo lugar
Redondilla
que yo para mí tenía;
que esto solo va trazado
1740
para engañar su cuidado
mientras ocupo yo el día
Redondilla
en lugar menos sabido.
Leonor, llámame a Beltrán;
que quiero hacer a don Juan
1745
un favor desentendido.
Leonor
Redondilla
Volando voy.
Vase
Doña Juana
Si este fuera
tu dueño en tu voluntad,
con menos conformidad
de tu gusto te sirviera.
Redondilla
1750
¿Qué juzgas de mi intención?
Doña María
Que está muy bien empleado
tu amor y que me has mostrado
tu buen gusto en tu elección.
Salen Leonor y Beltrán
Leonor
Redondilla
Beltrán está aquí.
Doña Juana
Beltrán,
1755
hoy fío mi pensamiento
de tu buen entendimiento.
Tú has de decir a don Juan,
Redondilla
como que tú se lo adviertes,
que no soy de fiestas hoy
1760
y que a mi jardín me voy
por no ver ajenas suertes.
Beltrán
Redondilla
Está tan desconfiado,
que no ha de saber lograr
la ocasión que le has de dar.
Doña Juana
1765
En el pecho enamorado
Redondilla
de un amante, si es fiel,
cuando más muerto se vio
nunca del todo faltó
el fuego que estuvo en él.
Redondilla
1770
Que él piense que yo lo ignoro.
Beltrán
Yo, señora, pensaré
el modo y te serviré
con el debido decoro
Redondilla
que debo a ser tu criado.
Doña Juana
1775
Así lo debes hacer.
Beltrán
(El amor de esta mujer
trae a don Juan mareado.)
Vase
Doña María
Redondilla
Por curiosidad quería
saber, si le quieres bien,
1780
por qué quieres que le den
por sombras esta alegría.
Doña Juana
Redondilla
Desconfiado le quiero
por no le vanagloriar;
que esto es para conservar
1785
el camino verdadero.
Redondilla
Demás de que es poderoso
su contrario, y su poder
limito con no le hacer
públicamente dichoso.
Doña María
Redondilla
1790
La disposición y el modo
muestran tu ingenio de suerte,
que en todo quiero creerte
para obedecerte en todo.
Redondilla
A la plaza voy a ver
1795
al dueño de mi albedrío.
Doña Juana
Y yo al campo a darle al mío
la ocasión que ha de tener.
Vanse, y salen don Pedro y Guzmán. Don Pedro con gorra, capa corta y borceguíes
Guzmán
Redondilla
Narciso, pienso, señor,
si te vieras como estás,
1800
que no pudiera hacer más
por su gala y por su amor.
Redondilla
Segunda vez se pudiera
Júpiter, para morir
en tus manos, convertir
1805
en toro.
Don Pedro
Como yo viera
Redondilla
trocar en satisfacción
la gala, entrara, Guzmán,
más alegre y más galán
1810
y más quieto el corazón.
Guzmán
Redondilla
Pues ¿qué te falta?
Don Pedro
No sé.
Guzmán
¿No eres tú el favorecido
de doña Juana, y no ha sido
1815
premiada sola tu fe?
Redondilla
¿No te dijo que estaría
la que tu esposa ha de ser
en la plaza, para hacer
mayor tu dicha y la mía?
Redondilla
1820
¿Qué causa te puede dar
disgusto en esta ocasión
que esté fundada en razón?
Don Pedro
El no poderme alegrar.
Redondilla
Doña Juana me ha mostrado
1825
poco amor, y me entristece
el ver que me favorece
con lo mismo que la he dado.
Redondilla
Esta joya que me dio
es la misma que le di,
1830
y los búcaros que a mí
presentados me envió
Redondilla
son los que le di también,
y con justa causa siento
alterado el pensamiento
1835
y poco seguro el bien.
Guzmán
Redondilla
Fácil remedio tendrán,
si te confías de mí,
esos rigores en ti.
Don Pedro
¿Cómo?
Guzmán
Matando a don Juan;
Redondilla
1840
y no hay culpa que te den,
aunque aquí el rigor te sobre,
que antes el matar un pobre
pienso que es hacerle bien.
Don Pedro
Redondilla
¡Viven los cielos, traidor,
1845
que si no advirtiera ahora
lo que tu bajeza ignora,
que te matara!
Guzmán
Señor,
Redondilla
esto va solo fundado
en remediar tu disgusto.
Don Pedro
1850
¿Qué remedio, siendo injusto,
lo será para el cuidado?
Redondilla
Haz que empiecen a sacar
los caballos que han de ir.
Guzmán
¿Cómo se han de repartir
1855
los jaeces para entrar?
Don Pedro
Redondilla
Don Juan lo dirá.
Guzmán
Señor,
¿quién será tan de tu parte,
que no procure engañarte,
siendo tu competidor?
Don Pedro
Redondilla
1860
Quien no funda en tu bajeza
los pareceres que da.
Guzmán
(Poco a poco me va ya
cansando tanta nobleza.)
Vase. Sale don Luis
Don Luis
Redondilla
Ya, hijo, este es el día
1865
en que con justa razón
se aumentará tu opinión
y crecerá mi alegría.
Redondilla
También yo rompí rejones
cuando mozo, y quiero darte,
1870
solo a fin de aconsejarte,
algunas breves licciones.
Redondilla
Procura entrar muy airoso,
que es lo que más satisface,
advirtiendo que esto nace
1875
de un descuido cuidadoso.
Redondilla
Y aunque anduvieses querría
con la gorra lisonjero,
porque allí el lance primero
consiste en la cortesía.
Redondilla
1880
Resuelto y determinado,
busca al toro frente a frente,
y sacarás fácilmente
el caballo por un lado.
Redondilla
No le acometas volviendo
1885
las espaldas en tu vida;
que nunca es buena la herida
que se ejecuta huyendo.
Redondilla
Si vieres necesitado
a algún hombre de tu ayuda,
1890
socorre sin poner duda
en el premio del cuidado,
Redondilla
aunque el temor te lo impida;
que el excusar una muerte
es siempre la mejor suerte
1895
y la más agradecida.
Redondilla
Y, finalmente, procura
de tu parte en la ocasión
poner siempre el corazón,
y obre siempre la ventura.
Vase. Sale don Juan y Hernando
Don Juan
Redondilla
1900
Muy presto, a mi parecer,
será hora, que aguardando
os están.
Don Pedro
Y yo esperando
os estoy para saber
Redondilla
1905
qué jaeces se pondrán.
Don Juan
Yo me conformo y ajusto
con vos, que de vuestro gusto
ya me ha informado Guzmán.
Don Pedro
Redondilla
Entra y avisa que espero.
Don Juan
1910
También puedes ayudar.
Hernando
El caballo que ha de dar
principio a las fiestas quiero
Redondilla
aderezar de mi mano.
(Las cinchas he de poner
1915
tan flojas, que ha de caer.
Don Juan
¡Viven los cielos, villano!
Redondilla
que a no ser tu pensamiento
tan fácil de remediar,
que te había de cortar
1920
las manos por el intento.)
Don Pedro
Redondilla
Adiós.
Don Juan
Hágaos tan dichoso
como vos lo merecéis;
[por]que siendo así, saldréis
de la fiesta victorioso.
Don Pedro
Redondilla
1925
Todo venga a sucede
como vos lo deseáis.
Don Juan
¡Galán en extremo vais!
A caballo os quiero ver.
Vanse. Sale Guzmán, de fiestas
Guzmán
Redondilla
¿Qué le dice el vestidillo
1930
al competidor de a pie?
Hernando
Que a la noche lo diré.
Guzmán
Y agora puede decillo
Redondilla
sin miedo de terminada;
porque es, para no mentir,
1935
un determinado huir
reliquia contra cornada.
Redondilla
Haciéndole mil mamonas,
por vida de doña Juana,
le he de hacer desde mañana
1940
un serrallo de fregonas.
Hernando
Redondilla
¡Pícaro!
Guzmán
¡Pobre!
Hernando
¡Indigesto!
Guzmán
¡Pobre, tengo dicho ya!
Hernando
¡Sois un corito!
Guzmán
¡Efetá!
Hernando
Y un gallego descompuesto,
Redondilla
1945
hecho de polvo y de lodo,
y aun menos para conmigo.
Guzmán
Pobre he dicho y pobre digo;
que en esto se encierra todo.
Vase. Sale don Juan
Hernando
Redondilla
¿Fuese el enjaezado ya?
Don Juan
1950
En este punto se ha ido.
Sale Beltrán
Beltrán
¡Qué desdichado he nacido!
Mi ama al jardín se va,
Redondilla
y soy tan aficionado
a toros yo, que quisiera
1955
que tu favor le pidiera
licencia.
Don Juan
Si ha consultado
Redondilla
mi pena tu pensamiento
y me consuelas así,
¿para qué te importa a ti
1960
conservar mi entendimiento?
Redondilla
¿A don Pedro no le dio
palabra de que estaría
en los toros? Ya sería,
Beltrán, ignorante yo
Redondilla
1965
si creyere que se va
al campo la que ha de ser,
según dijo, su mujer.
Beltrán
En lo que fácil está
Redondilla
de probar, sería error
1970
atreverme yo a mentir:
al campo puedes salir
y verla.
Hernando
Vamos, señor;
Redondilla
que en esto ¿qué perderá
tu amor?
Don Juan
El haber creído,
1975
cuando sin dicha he nacido,
lo que a mí tan bien me está.
Hernando
Redondilla
En aquesta competencia
sus ojos me han advertido
que en ella hay algo escondido.
Don Juan
1980
¿Darate, Beltrán, licencia
Redondilla
si la pido para ti?
Beltrán
Y tan satisfecho estoy
si al campo vas, que me voy
a la plaza desde aquí.
Vase
Don Juan
Redondilla
1985
Y yo al campo a idolatrar
esta fénix de hermosura;
que si he de tener ventura,
ella me vendrá a buscar.
Vanse. Salen doña Juana y Leonor
Doña Juana
Redondilla
Verde está el campo, Leonor.
Leonor
1990
Pagole la primavera,
y desde su edad primera
se viste de este color.
Redondilla
Ya don Juan tarda.
Doña Juana
¡Ay de mí!
Que no vendrá, según creo.
Leonor
1995
¿Por qué?
Doña Juana
Porque lo deseo.
Salen Hernando y don Juan
Hernando
¡Juro Dios que están aquí!
Redondilla
Este es ya lance jugado;
no hay sino embestir.
Don Juan
Espera,
que es discreta y no quisiera,
2000
Hernando, entrar desairado.
Hernando
Redondilla
En mi vida pensé el modo
que he de tener en hablar
que después, al empezar,
no se me olvidase todo.
Leonor
Redondilla
2005
¡Don Juan!
Doña Juana
Vuelve el rostro acá;
no conozca en tu cuidado
que le habemos esperado,
y quizás ensanchará.
Hernando
Redondilla
Esto, en efecto, ha de ser.
2010
Llega, o dame a mí el recado;
hablaré de desposado
que se casa por poder.
Leonor
Redondilla
Él viene ya.
Doña Juana
Pues, Leonor,
cojamos flores agora.
Leonor
2015
Eso pienso yo, señora,
que es la verdadera flor.
Don Juan
Redondilla
El venir, señora mía,
aquí ha sido ocasionado
de Beltrán, vuestro criado,
2020
y disculpa mi osadía.
Redondilla
La falta que hoy os ha hecho
suplico le perdonéis,
de la merced que me hacéis
confiado y satisfecho,
Redondilla
2025
que la grandeza del día
permite cualquier error.
Doña Juana
Cuando este fuera mayor,
por el padrino que envía
Redondilla
también se lo perdonara.
2030
Pero ¿cómo no estáis vos
en la fiesta?
Don Juan
¡Sabe Dios,
señora, cuánto me holgara
Redondilla
de ver en ella lucir
a don pedro, en quien ya veo
2035
bien logrado mi deseo,
tanto, que, sin discurrir,
Redondilla
le llego a considerar
tan valiente y atrevido,
que aun la envidia no he querido
2040
que halle en mi pecho lugar.
Leonor
Redondilla
(¡Qué discreción cortesana!
Doña Juana
Es pobre.)
Hernando
(¡Dios me destruya,
si no tiene de aleluya
los ojos la doña Juana.)
Dentro ruido de silbar
Leonor
Redondilla
2045
¡Jesús, mil veces, señora!
Un toro viene hacia acá.
Doña Juana
¡Triste de mí! ¿Quién podrá
defenderme de él agora?
Don Juan
Redondilla
El que ha guardado su vida
2050
para aventurarla aquí.
Vase
Hernando
Hoy verás, Leonor, en mí
un lacayo toricida.
Vase
Doña Juana
Redondilla
¡Jamás vi tan gran valor
ni hombre tan determinado;
2055
al toro ha desjarretado!
Leonor
¿Díjete bien?
Doña Juana
Sí, Leonor;
Redondilla
mi esposo ha de ser.
Leonor
Ya estoy
más vana que un penitente
de túnica transparente,
2060
y a mí el parabién me doy.
Doña Juana
Redondilla
¿Qué hace Hernando?
Leonor
Está cortando
la cola, como pudiera
Rodamonte, si viviera.
¡Vítor la cola de Hernando!
Salen don Juan y Hernando con la cola en la mano
Don Juan
Redondilla
2065
Ya podéis seguramente
cuando fuéredes servida,
iros menos afligida.
Doña Juana
Con defensor tan valiente,
Redondilla
ignorancia fue temer.
Don Juan
2070
Ese animal pienso yo
que de la plaza salió
por veniros a ofrecer
Redondilla
su vida, entre sus enojos;
y tan acertado vino,
2075
que el norte de su camino
fue la luz de vuestros ojos.
Redondilla
Y viéndose en tal presencia,
por conseguir su ventura,
ofreció a vuestra hermosura
2080
el no hacerme resistencia.
Doña Juana
Redondilla
Su vida pudo perder;
pero más he agradecido
la que me habéis defendido
que la que él vino a ofrecer.
Redondilla
2085
Y, porque veáis que estoy
en extremo agradecida,
con el alma y con la vida,
llegad, que la mano os doy,
Redondilla
por valor tan peregrino,
2090
para que a mi casa vamos
vos y yo, por si encontramos
otro toro en el camino.
Don Juan
Redondilla
Con favor tan impensado
un nuevo ser me he vestido,
2095
y de mi forma he sido
segunda vez engendrado.
Vase
Hernando
Redondilla
¿Qué es aquello?
Leonor
¿Qué ha de ser?
Ir de las manos los dos,
como se lo manda Dios
2100
al marido y la mujer.
Hernando
Redondilla
De esa suerte, Leonor mía,
tuyo de derecho soy.
Y adiós, que a la plaza voy
esto que falta del día.
Vanse. Dentro silbos y voces; sacan a Guzmán en los brazos desatacado dos o tres Toreadores
Toreador 1
Redondilla
2105
Déjenle, que es hombre honrado,
y el solo se atacará.
Toreador 2
¿Es por aquí?
Guzmán
Por acá.
Pienso que estoy destripado.
Toreador 1
Redondilla
Solo está el daño en el terno.
Toreador 2
2110
Como una lesna tenía
las puntas; coger podía
una paja con el cuerno.
Redondilla
Si no le hace jigote
vuestro amo a cuchilladas,
2115
os hace, a puras cornadas,
salpicón.
Toreador 1
Aquí el cogote
Redondilla
brujulea hocicadura.
Toreador 2
Nadie llegue, o ¡vive Dios!
que lo ha de haber con los dos.
Guzmán
2120
¡Jesús, Jesús, qué ventura!
Toreador 1
Quintilla
Vos solo os podéis coser;
y adiós, que quieren cerrar
la puerta, y me vuelvo a entrar.
Vanse los Toreadores y sale Hernando
Hernando
Por aquí, si puedo entrar,
2125
dentro en la plaza ha de ser.
Redondilla
¿Qué es aquesto?
Guzmán
¡Qué sé yo?
Hernando
Pues el brillante tabí
¿de qué provecho fue aquí?
Guzmán
De la puta que os parió.
Hernando
Redondilla
2130
¡Lindamente lo habéis hecho!
Guzmán
Aunque lo hiciera peor,
para ser mía Leonor
tengo adquirido derecho;
Redondilla
porque mi amo mató
2135
el toro, y a la ventana,
disfrazada, doña Juana
todo cuanto hizo vio.
Hernando
Redondilla
Aquí pudiera encajar
aquel refrán de Castilla:
2140
“Uno piensa y otro ensilla.”
Guzmán
Yo pienso y he de ensillar.
Vase
Hernando
Redondilla
Pues para mi amo solo
está la dicha y la mano,
y para mí, que esta, hermano
2145
es la verdadera cola.
Vase. Sale doña Juana, doña María y Leonor
Doña Juana
Redondilla
Algo cansado vendrás,
aunque hayas estado bien.
Doña María
Y tú lo estarás también
por lo que has andado más.
Doña Juana
Redondilla
2150
Que me contases querría
lo que en la fiesta ha pasado.
Doña María
En lo que puse el cuidado
fue solo en la gallardía
Redondilla
de mi don Pedro, y así
2155
de él solo podré contarte.
Doña Juana
Por solo lisonjearte
en tu gusto escucho; di.
Doña María
Romance (tirada)
Después que dieron principio
silbos y voces del pueblo
2160
a la salida de un toro
a sus propias manos muerto,
entró mi dueño al segundo
en un bayo, cabos negros,
tal que informaba en senados
2165
de un alza sus movimientos.
Quitando la gorra andaba
las cuatro esquinas midiendo
de la plaza, y la ocasión
le estorbó los cumplimientos.
2170
Toma el rejón, parte airoso,
y él y el brazo a un tiempo dieron
rotas astillas al aire,
miedo al toro y sangre al suelo,
y vistoso, aunque ofendido,
2175
sacó el animal soberbio
por penacho de la frente
la tercer parte del fresno.
Tocaron las chirimías,
y acabó con él el pueblo;
2180
que a detenerse, esta gloria
fuera del golpe primero.
Espera el tercero, y sale
tan vengativo y resuelto,
que un volcán en dos pedazos
2185
eran sus ojos sangrientos.
Puso en don Pedro la vista;
parte a buscarle, y torciendo
el camino, a Guzmán coge
atravesado en los cuernos.
2190
Encarnizado le aflige,
y el valiente caballero
saca la espada y le embiste,
anhelando y socorriendo;
y tal anduvo en la fiesta
2195
el animoso don Pedro,
que trinchando un toro vivo,
fue maestresala del pueblo.
Cayó tan hecho pedazos
el bruto, que no tuvieron
2200
las heridas de la plebe
lugar suyo en todo el cuerpo.
Vitoréanle igualmente
los nobles y los plebeyos;
y él, por salir en las cañas,
2205
con dos almas dejó el puesto;
entró gallardo a jugarlas.
Decirte el alma en los cuerpos,
la destreza en el batir
y el parar a un mismo tiempo;
2210
el esconderse en la adarga
sobre el revolver ligeros;
el acometer tirando
y volver el rostro huyendo,
quien más sepa te lo diga,
2215
que en mi corto entendimiento
es el decirlo imposible,
aunque no lo ha sido el verlo.
Doña Juana
Redondilla
Pues, doña María, advierte
en lo que agora te digo,
2220
para que después conmigo
no tengas de qué ofenderte.
Redondilla
Hombre que con tal valor
acrecienta nombre y fama
y delante de su dama,
Salen Beltrán y Guzmán
2225
estando firme en su amor,
Redondilla
mata un toro, ha de ser mío,
si se juntara en el suelo
todo lo que no es el cielo
contra mi propio albedrío.
Redondilla
2230
Antes que el sol de mañana
a otro hemisferio se ponga
y abismos de luz trasponga
entre celajes de grana,
Redondilla
será, sin que yo lo arguya,
2235
mi esposo con fe cumplida
el que defendió una vida
aventurando la suya.
Doña María
Redondilla
¿Qué dices?
Doña Juana
Que lo que digo
he de hacer por ser razón.
2240
(Déjala en su confusión,
Leonor, y vente conmigo.)
Vanse las dos
Beltrán
Redondilla
De parecer ha mudado;
sin duda se enamoró
por la relación que oyó;
2245
y pues he de ser criado
Redondilla
de don Pedro, ganar quiero
las albricias. Luego vamos,
y a tu amo le digamos
lo que pasa.
Guzmán
(El majadero
Redondilla
2250
de Hernando ha de ver agora
cifrado su mortuorio
con aqueste desposorio.)
Vanse
Doña María
¿Qué has hecho, lengua traidora,
Redondilla
basilisco, en mis agravios,
2255
que para matar mejor
se disfrazó en un error
y se escondió entre dos labios?
Redondilla
¿Qué hiciste? Pero ¡ay de mí!,
que eres lengua, y no cumplieras
2260
con tu ser si no hicieras
el daño que has hecho aquí.
Redondilla
Mi propia muerte he buscado;
con alabanzas ajenas,
yo solicité mis penas,
2265
yo acrecenté mi cuidado.
Redondilla
Y en aquesta adversidad
solo mi error me castiga,
pues de mi propia enemiga
confié mi voluntad.
Redondilla
2270
¡Oh, nunca el cielo pluguiera
que yo a don Pedro alabara;
nunca las fiestas contara,
nunca su valor dijera!
Sale Leonor
Redondilla
Ya se acabó, Leonor mía,
2275
con mi necia confianza,
una engañada esperanza
y una ignorante alegría.
Leonor
Redondilla
Doña Juana, mi señora,
te llama.
Doña María
¿Con qué disculpa
2280
podrá, en tan resuelta culpa,
disculpar la suya agora?
Leonor
Redondilla
Mejor con ella podrás
dar alivio a tus enojos.
Doña María
Bien dices; lloren mis ojos.
Leonor
2285
Pues entra, y descansarás.
Doña María
Redondilla
En desventura tan cierta
llorando descansaré;
mas ¿cómo, Leonor, podré,
si de ofendida estoy muerta?
Vanse, y salen don Diego y don Juan
Don Diego
Redondilla
2290
Según lo que me has contado,
convencida de tu amor,
de tu fe y de tu valor,
la fortuna te ha premiado.
Redondilla
¿Que te dijo que sería
2295
tu esposa?
Don Juan
Y tan cierto estoy
de que el venturoso soy,
que antes faltará del día
Redondilla
el sol, en su carro atado,
y luz clara en una estrella,
2300
que pueda faltar en ella
la palabra que me ha dado.
Sale Hernando
Hernando
Redondilla
Tu contrario entra, señor,
en casa.
Don Juan
Si algo he sentido
es solo el haber vencido
2305
contra tal competidor.
Salen don Luis y don Pedro
Don Pedro
Redondilla
Muy mal pudiera mostrar
lo que yo os estimo y quiero
si otro os trujera primero
las nuevas que os vengo a dar.
Redondilla
2310
Merced el Rey os ha hecho
de Capitán de su guarda,
de persona tan gallarda
confiado y satisfecho,
Redondilla
y en una encomienda os da
2315
tres mil ducados de renta.
Don Juan
De Alejandro es avarienta
la opinión desde hoy, y ya
Redondilla
cuanto soy os debo a vos.
Don Diego
En hijo y padre tenéis
2320
dos esclavos.
Don Luis
Bien podéis
juzgar lo mismo en los dos.
Redondilla
Y pues por mayor elijo
siempre vuestra cortesía,
que nos honraseis querría
2325
en la boda de mi hijo
Redondilla
cuando la mano le dé
doña Juana de Castilla.
Don Diego
(¡Qué confusión!
Don Juan
¡Qué mancilla!
¡Vive el cielo que no sé
Redondilla
2330
si le desengañe aquí!
Pero ya es fuerza en su error,
so pena de ser traidor,
y que él se queje de mí.)
Redondilla
No quiera Dios que entendáis,
2335
cuando vos me estáis haciendo
tanto bien, que yo os ofendo,
ni que engañado viváis.
Redondilla
Concierto fue entre los dos
que el que más dicha tuviere
2340
la gozara, sin que hubiere
queja del contrario, y vos
Redondilla
lo dijistes.
Don Pedro
Es verdad;
yo lo dije.
Don Juan
Pues tened
paciencia, y de mí creed
2345
que la injusta voluntad
Redondilla
de doña Juana ha elegido
otro dueño, otro cuidado,
y que vivís engañado
si os juzgáis favorecido.
Redondilla
2350
Y ya que de vuestro daño
no soy el remedio aquí,
no quiero que os falte en mí
la verdad del desengaño.
Don Pedro
Redondilla
Pues ¿en qué fundó el decir
2355
doña Juana que era mía?
Don Juan
En que con eso quería
entretener y fingir.
Salen Guzmán y Beltrán
Los dos
Redondilla
¿Señor…?
Guzmán
Yo llegué primero.
Beltrán
Aún no había visto a don Juan.
2360
Yo te renuncio, Guzmán,
el derecho.
Guzmán
Albricias quiero.
Don Pedro
Redondilla
¿Qué buena nueva hay que llegue
menos que a matarme a mí?
Si son de muerte, di,
2365
seguro que no las niegue.
Redondilla
Corrido estoy ¡vive el cielo!
Guzmán
Yo sé que te has de alegrar,
señor, y que me has de dar
desde la capa al lenzuelo.
Redondilla
2370
Doña Juana se ha resuelto
en que luego quiere ser
tu legítima mujer.
Don Pedro
¿Qué dices?
Guzmán
Libre y absuelto
Redondilla
de tus temores, te pido
2375
des el pésame a don Juan
y algo de plus a Beltrán.
Beltrán
Por las nuevas que ha traído.
Guzmán
Redondilla
Habla tú, ¿qué estás dudando?
Beltrán
Doña Juana, mi señora,
2380
se quiere casar agora
con don Pedro; porque cuando…
Redondilla
Pero, sabe Dios, señor…
Don Juan
Detente, y no digas más,
que bien sé cuán libre estás
2385
en la parte de mi error;
Redondilla
y yo solamente he sido
en mi ignorancia culpado,
pues dos veces engañado,
son tres las que la he creído.
Redondilla
2390
En aquello que ignoraba
pagaré lo que perdí,
pues fácilmente creí
lo mismo que deseaba.
Don Pedro
Redondilla
Otro que no os conociera
2395
como yo, imaginaría
que vuestro amor pretendía
que del mío desistiera.
Redondilla
Pero yo, que he conocido
vuestra lealtad, muy bien sé
2400
que de algún engaño fue
vuestro ingenio persuadido;
Redondilla
pero ya todo se acaba
con olvidar y creerme.
Don Juan
Muy bien hacéis en volverme
2405
el desengaño que os daba;
Redondilla
y habéis sabido enseñarme
con tal prudencia a sufrir
en las causas del sentir,
que aún no me atrevo a quejarme.
Redondilla
2410
Mi padre y yo, es justa cosa
que ahora os acompañemos,
os sirvamos y os llevemos
a casa de vuestra esposa.
Redondilla
Y desde allí iré a besar
2415
la mano al Rey, mi señor.
Don Pedro
Solo admito este favor
por iros a acompañar
Redondilla
a palacio yo también.
Don Juan
(Corazón, tened paciencia,
2420
si es que ha de ser la prudencia
igual en el mal y el bien.)
Vanse
Guzmán
Redondilla
Basta, que el día ha llegado.
¿No escucha?
Hernando
No es este el mío,
y esa ha de dar en vacío,
2425
ya que he sido desgraciado.
Vanse. Salen doña Juana y Leonor
Leonor
Redondilla
¡Por amor de Dios, señora,
que la desengañes ya,
que de lágrimas está
hecha un mar! Y como ignora
Redondilla
2430
la cifra, el peligro siento,
porque no hay en esta vida
seguridad conocida
cuando es tanto el sentimiento.
Doña Juana
Redondilla
Enviar quiero a llamar
2435
a don Juan porque me dé
la mano, y así podré
desengañarla.
Leonor
Eso es dar
Redondilla
fin a todos sus enojos,
y pagar, señora mía,
2440
con réditos de alegría
las lágrimas de sus ojos.
Doña Juana
Redondilla
Llama a Beltrán.
Sale Beltrán
Leonor
Aquí viene.–
Hoy eres, Beltrán, dichoso.
Doña Juana
Que me llames a mi esposo
2445
luego al momento conviene.
Beltrán
Redondilla
Ya, señora, viene aquí
con bravo acompañamiento,
porque de tu pensamiento
sabe ya el alma…
Doña Juana
¡Ay de mí!
Redondilla
2450
¿Qué es lo que has hecho, traidor?
¿Quién duda que no has pensado
que es don Juan el que he llamado?
Beltrán
¡Bueno estuviera el error,
Redondilla
si tú misma le advertiste
2455
tu gusto a doña María!
¿Soy tan necio yo que había
de trocar lo que dijiste?
Redondilla
Don Pedro esta dicha tiene,
y así viene a ser tu esposo
2460
muy contento y muy glorioso,
y acompañándole viene
Redondilla
el mismo don Juan.
Doña Juana
¡Leonor,
este hombre me ha destruido!
Leonor
¡Esta, Beltrán, buena ha sido!–
2465
Señora, todo este error
Redondilla
nació de tu pensamiento.
Quisiste en ajeno daño
hacer un gustoso engaño,
y hásenos trocado el viento;
Redondilla
2470
mira lo que se ha de hacer,
que vienen.
Doña Juana
Aunque turbada
estoy, confusa y cortada,
mi ingenio me ha de valer.
Redondilla
Todo lo que ha sucedido
2475
le cuenta a doña María,
y dile que hoy es el día
en que ha de ser su marido
Redondilla
don Pedro.
Leonor
Yo ruego a Dios
que me lo crea.
Doña Juana
Sí hará.
2480
Entretenla un poco allá
y salid juntas las dos.
Vase Leonor. Salen don Juan, don Pedro, don Diego y los demás
Don Pedro
Redondilla
A vuestros pies tenéis hoy
el que es vuestro.
Doña Juana
Y vos aquí
una servidora en mí.
Don Juan
2485
(Esto es hecho. ¡Muerto soy!)
Dentro doña María
Doña María
Redondilla
Déjame, entraré llorando,
aunque su fe se perjure.
Doña Juana
(Justo es que yo la asegure
de lo que ella está temblando.)
Don Pedro
Redondilla
2490
¿Qué es aquello?
Doña Juana
Un acreedor
que pide que le paguéis
una deuda que debéis;
y, como sabe mi amor,
Redondilla
viene a ver si le pagáis,
2495
que es una joya estimada,
que dice que os dio fiada
y que vos se la negáis,
Redondilla
aunque consta por escrito
el deberla.
Don Pedro
Avergonzado
2500
del crédito que habéis dado
a semejante delito,
Redondilla
si parece firma mía,
palabra os doy de pagar
en este mismo lugar
2505
antes que se pase el día,
Redondilla
si yo quedo convencido.
Doña Juana
Es mucha la cantidad.
Don Pedro
No importa, siendo verdad.
Doña Juana
Pues esa palabra os pido.
Redondilla
2510
Y porque veáis, señor,
que esta es deuda sin respuesta,
la cédula vuestra es esta
y aqueste es el acreedor.
Salen doña María y Leonor
Redondilla
Y, porque podáis primero
2515
animaros a pagar,
en mí misma os quiero dar
un ejemplo verdadero.
Redondilla
En obligación estoy
a una voluntad que apruebo,
2520
y por pagar lo que debo
la mano a don Juan le doy.
Don Juan
Redondilla
(¡Cielos, si esto no es soñado,
fuerza es perder el sentido!)
Hernando
Este ¡juro a Dios! que ha sido
2525
de limiste golpeado.
Don Luis
Redondilla
¡Traición hay aquí!
Don Pedro
Eso no;
que tal nombre se le dé
no consiento, que esto fue
lo que don Juan me avisó.
Beltrán
Redondilla
2530
Trocado el sentido fue;
a ti te juzgué el dichoso.
Don Pedro
En parte soy venturoso,
si debo lo que pagué.
Redondilla
El honor y la opinión
2535
le debo a doña María.
Doña María
Tu voluntad es la mía.
Don Luis
Y tuya mi bendición.
Doña María
Redondilla
Vuestra esclava os da, mi bien,
todo el ser de su albedrío.
Hernando
2540
¿Y este?
Guzmán
Tampoco es el mío,
y así, soy sordo también.
Hernando
Redondilla
Elija Leonor aquí.
Leonor
Tuya de derecho soy,
y así, la mano te doy.
Guzmán
2545
Pues denme un cordel a mí.
Hernando
Redondilla
Con sus dobles y redobles
fue su esperanza enterrada.
Don Juan
Y aquí da fin, perdonada,
2550
La competencia en los nobles.
