Jornada I
Salen ANSELMO y ROSELO , caballeros; MARÍN , criado.
ANSELMO
Redondilla
Árdese la casa toda
de fiesta y de regocijo.
ROSELO
¿Casa alguna hija o hijo?
ANSELMO
O es el concierto, o la boda.
ROSELO
Redondilla
5
Ve por tu vida, Marín,
y entra al descuido.
MARÍN
¡Harto bien!,
¿porque en colación me den
las exequias de mi fin
Redondilla
en casa de tus enemigos,
10
me mandas entrar a ver?
ROSELO
¿Pues quién te ha de conocer?
MARÍN
Para mal, siempre hay testigos,
Redondilla
son gente crüel y fiera
los del bando Castelvín.
ROSELO
15
Tú, lindo gallina, en fin.
MARÍN
Pluguiera a Dios que estuviera
Redondilla
junto el bando de esa gente,
y en aquesta calle armada,
y yo con capa y espada
20
contra todos solamente,
Redondilla
que tú vieras si de alguna
hubiera hazañas tan ciertas;
pero coger entre puertas,
eso es desgracia perruna.
ANSELMO
Redondilla
25
Si tienes tanto deseo
de ver aqueste festín,
donde el bando Castelvín
junto y con cuidado veo,
Redondilla
ponte una máscara y entra;
30
pensarán que eres pariente.
ANSELMO
Podrás, si nadie te encuentra
Redondilla
que quiera saber quién eres.
ANSELMO
35
Hecha un paraíso está
de hermosísimas mujeres;
Redondilla
pero el peligro es notable,
porque del bando Montés
tu padre cabeza es,
40
y aun no sufre que se hable
Redondilla
desta gente en su presencia,
cuanto más verla en su casa,
que luego en furor se abrasa,
sin modestia y sin paciencia.
Redondilla
45
Pues Antonio, donde agora
se celebra este festín,
es cabeza Castelvín,
que en estos bandos adora
Redondilla
y aborrece vuestras vidas.
ROSELO
50
Basta, que el cielo reparte
en la una y en la otra parte
dos cosas bien conocidas.
Redondilla
A nuestro bando Montés
ha dado valientes hombres,
55
de tan excelentes nombres
como en las historias veis;
Redondilla
y en el de los Castelvines,
mujeres de tal belleza,
que hurtó la naturaleza
60
la estampa a los serafines.
Terceto
Pienso que si se juntaran
los bandos, por casamientos
de su venganza dejaran
Redondilla
tuviera la Italia envidia
65
de los hombres de Verona.
MARÍN
No solo en cualquier persona
me cansa, enoja y fastidia
Redondilla
ver el odio que en vosotros
es causa de tantos yerros.
70
Pero el ver que hasta los perros
se muerdan unos con otros,
Redondilla
que es ver salir de las puertas
Monteses y Castelvines,
bravos gozques y mastines,
75
las bocas de furia abiertas;
Redondilla
que si los dientes sutiles
espadas pudieran ser,
bastaban a enriquecer
por horas los alguaciles.
Redondilla
80
No hay hombre que sin carlanca
traiga su alano valiente;
que parece linda muerte
sobre la piel negra o blanca;
Redondilla
pues los gatos, tan airados
85
andan en sus bandos juntos,
que hacen campaña por puntos
las cocinas y tejados.
Redondilla
Si maúllan, es por fin
de declarar su interés,
90
porque unos dicen Montés,
y otros dicen Castelvín.
Redondilla
Hasta en los gallos se ve
de aquestos bandos la furia,
porque tienen por injuria
95
que alguno cantando esté.
Redondilla
Y con tantos intereses,
que si un Castelvín primero
comienza en su gallinero,
responden treinta Monteses.
ROSELO
Redondilla
100
Tus discursos son muy propios
de tu ingenio y condición.
MARÍN
Los tuyos pienso que son
harto más locos y impropios,
Redondilla
pues en casa van a entrar,
105
donde están mil enemigos,
que de pasados castigos,
en ti se pueden vengar,
Redondilla
que si estos discursos hago,
es por solo entretenerte.
ROSELO
110
Pues yo, Marín, de otra suerte
mi condición satisfago.
Redondilla
Desprecio lo que es posible,
lo difícil apetezco.
Anselmo, si algo merezco,
115
con tu prudencia invencible,
Redondilla
pierde esta vez de su humor
y acompaña el loco mío,
porque la sangre y el brío
son temerario furor.
Redondilla
120
Dos ropas nos vestiremos,
con dos rostros de Ferrara,
y en la parte menos clara
de la sala nos pondremos.
Redondilla
Ven, que en tanta confusión
125
no seremos conocidos.
ANSELMO
Los rostros y los vestidos
nuestro pasaporte son.
Redondilla
Vamos, que a ti la hermosura
de las damas te ha imitado.
ROSELO
130
Y la privación me ha dado
ánimo a tanta locura.
MARÍN
Mas, ¿que vuelves con disgusto?
ROSELO
Los peligros en el gusto
135
despiertan siempre el deseo.
(Éntrese y salga la música del festín, ANTONIO y TEOBALDO , viejos hermanos, las damas que puedan, JULIA , hija de ANTONIO , y OTAVIO de TEOBALDO .)
ANTONIO
Redondilla
Aquí estaremos mejor,
por el calor de allá dentro.
OTAVIO
Yo prima, ni salgo, ni entro,
todo es un mismo calor.
JULIA
Redondilla
140
A falta de algún galán,
favor me queréis hacer.
JULIA
¿Y estas damas no os lo dan?
OTAVIO
Redondilla
¿Cómo, si no se los pido?
OTAVIO
No quiero,
por querer donde no espero
ser para siempre admitido.
ANTONIO
¿Cuáles están nuestros hijos?
TEOBALDO
150
No fueran los regocijos
menos buenos para mí,
Redondilla
ANTONIO
Primos son, bien pueden ser,
y bien lo pueden hacer,
155
hermanos tan concertados.
(Dos máscaras: CELIO y FABIO .)
ANTONIO
¿Por qué no, si vós queréis?
CELIO
Redondilla
160
una mudanza que veo,
que en el alma el son me toca;
unas quejas con la boca
y un favor con el deseo.
(Entren con máscaras ANSELMO , ROSELO y MARÍN , de mascara graciosa.)
MARÍN
165
Siempre por acá es lenguaje
de danza.
ROSELO
La voz se baje.
Pienso que danzaron ya,
Redondilla
y se han salido al jardín
solo a hablar.
ROSELO
Brava hermosura,
170
así Dios me dé ventura,
que sois cielo, Castelvín.
Redondilla
Perdono todo el rigor
que con la leche me han dado
los padres que me han crïado.
ANSELMO
175
¿Quién te parece mejor?
ROSELO
Redondilla
La que habla aquel dichoso
que merecïó lugar.
ANSELMO
Tú puedes también hablar.
ROSELO
¡Qué rostro tan enfadoso!
ANSELMO
Redondilla
180
¿La máscara te has quitado?
ROSELO
No reparé en lo que hacía.
ROSELO
Sería
dar a esta gente cuidado,
Redondilla
que imaginas en traición.
185
Mejor es estarme ansí.
ANTONIO
Redondilla
¿Hay mayor atrevimiento?
¡Roselo en mi casa!
TEOBALDO
Solo advertid
lo que deste mozo siento
Redondilla
que es una noble llaneza,
y que con su poca edad
no siente la enemistad
195
que es en el naturaleza,
Redondilla
y es señal que no ha tenido
odio jamás a esta casa,
pues sabiendo lo que pasa,
a donde veis, ha venido.
ANTONIO
Redondilla
200
¿No puede venir armado
y intentar una traición?
TEOBALDO
Eso es hablar con pasión,
de noble el mancebo ha entrado,
Redondilla
sin reparar si era error,
205
estando junto un linaje.
ANTONIO
¿Y no es de mi casa ultraje?
ANTONIO
Redondilla
Yo lo juzgo de otra suerte,
y le quisiera matar.
TEOBALDO
210
Pues yo no os pienso ayudar
a hacer tan cobarde muerte.
Redondilla
Este, como simple azor,
se ha entrado en el palomar
a ver si puede cazar
215
algunas aves de amor.
Redondilla
No alborotéis a Verona,
ni el bando resucitéis.
TEOBALDO
La edad
Antonio me abona,
Redondilla
220
y si tenéis hija aquí,
yo también.
TEOBALDO
Lo que importa os aconsejo.
ANSELMO
Redondilla
No dices mal, pues mirando
225
con tanta contemplación,
ha dado justa ocasión
a los del contrario bando
Redondilla
para que te den la muerte.
ANSELMO
230
Por ventura juzgarán
tu necedad de otra suerte.
ROSELO
Redondilla
Déjame, Anselmo, que vea
aquel ángel celestial,
y sucédame tan mal
235
como esta gente desea;
Redondilla
que si es fuerza que la vida,
para llegar hasta el cielo,
se ha de perder en el suelo,
la muerte es justo que pida,
Redondilla
240
si matan los Castelvines,
con basiliscos mirando.
¡Oh, quién fuera de su bando!
ANSELMO
No me espanto que te inclines
Redondilla
DOROTEA
¡Qué hermoso talle
de mancebo!
ROSELO
Cuando calle
mi temor, mi amor procura,
Redondilla
Anselmo, hablando por mí,
dará a entender mi pasión,
250
que estos mis contrarios son.
ANSELMO
Bien haces, piénsalo ansí.
JULIA
Redondilla
Si el amor se disfrazara,
para disfrazar su hecho,
pienso que deste mancebo,
255
el talle y rostro buscara.
Redondilla
Y yo pienso que amor es,
que para quitar la paz
viene con este disfraz.
ROSELO
¡Ay, cielos, que fui Montés!
Redondilla
260
¿No fuera yo Castelvín?
¿Tanto le costaba al cielo?
JULIA
Entre las flores del suelo
de aqueste verde jardín,
Redondilla
el abril debe de haber
265
resucitado a Narciso.
ROSELO
Si aqueste es el paraíso,
¿mi bando que viene a ser?
Redondilla
Claro está, pues es contrario,
que es el infierno, por fuerza.
270
Amor, mi temor esfuerza.
Loco soy, soy temerario,
Redondilla
creo que me he de atrever.
JULIA
¡Oh, si se llegase a mí,
que de cuantas hay aquí,
275
más lo pienso agradecer!
DOROTEA
Redondilla
Mi hermano con Julia está,
sin duda que a mí se llega
la máscara.
ROSELO
El amor me ciega,
y el mismo me alumbra ya.
JULIA
Redondilla
280
¡Ay, mancebo, si yo fuese
tan dichosa!
DOROTEA
Ay Dios, si amor me tuviese.
(Siéntese al lado de JULIA ROSELO y ANSELMO al de DOROTEA , y diga OTAVIO .)
OTAVIO
Redondilla
Habrá parecido amor
285
para enseñarme a querer,
que había yo menester
tan cerca el competidor.
Redondilla
Mas en vano gasta el fuego,
aunque está fresco el jardín.
290
Perdóneselo, que en fin
todos me dicen que es ciego.
ROSELO
Redondilla
Aunque atrevimiento ha sido,
señora, el haber tomado
el lugar de vuestro lado,
295
de mí tal mal merecido.
Redondilla
Bien me podéis perdonar,
pues que vós tenéis la culpa,
y para vuestra disculpa
ya no me podéis culpar.
Redondilla
300
De vuestra rara hermosura
mi atrevimiento nació.
Ella misma me llamó,
con su luz divina y pura.
Redondilla
Como mariposa anduve,
305
alrededor de la llama,
que para morir con fama,
cobarde al principio estuve.
Redondilla
Di tornos al rayo hermoso,
hasta que vine a tener
310
atrevimiento de ser
Faetón en morir dichoso.
Redondilla
Abrásame vuestro cielo,
que más estimo a este lado
morir, señora, abrasado,
315
que vivir conmigo en yelo.
Redondilla
Y no os parezca mi bien
atrevimiento y locura,
que si es rayo la hermosura,
su efeto es rayo también.
Redondilla
320
Presto digo lo que os quiero,
presto me siento mortal,
no es mal sino mata el mal,
bien puedo hablar,
pues hoy muero.
JULIA
Redondilla
Tierno la máscara viene,
325
razones fingidas son.
OTAVIO
No habla como es razón,
pues ya quitada la tiene.
ROSELO
Redondilla
Como máscara he tenido,
Otavio, este atrevimiento,
330
que solo el calor que siento
me puede hacer atrevido.
Redondilla
Si os canso, levantareme.
OTAVIO
Bien podéis, si gusto os da.
JULIA
¿Para qué? Bien estará
335
junto a vós, si el calor teme,
Redondilla
que de lo que a mí me heláis,
le podré helar de tal modo
que le vuelva en yelo todo.
OTAVIO
Prima, mirad como habláis.
JULIA
Redondilla
340
Favorezco a un hombre estraño,
porque a vós no es menester.
OTAVIO
Sí, mas no me habéis de hacer
por tan vuestro, tanto daño;
Redondilla
que si pierdo el bien, creed
345
que no le quiero sin vós;
y hareme estraño, por Dios,
para que me hagáis merced.
ROSELO
Redondilla
Señora, si yo he tenido
la culpa, ireme de aquí.
ROSELO
Redondilla
No lo puedo estar mejor;
pero si soy descortés...
JULIA
Nunca es descortés el que es
355
digno de hacerle favor;
Redondilla
estaos quedo, y ojalá
que este necio se enojase,
de suerte que nos dejase.
Otavio, llégate acá.
OTAVIO
Redondilla
360
¿Qué me tengo de llegar,
si al otro lado te vuelves?
JULIA
Presto a enojos te resuelves.
Mas quiero contigo hablar.
(Vuélvese a él, y da la mano al otro.)
OTAVIO
Redondilla
¡Agora sí que me pagas!
365
El enojo que tenía,
te perdono.
JULIA
Redondilla
de que pues mi atrevimiento
llega a no mirar mi honor,
370
no puedo hacerte favor
de más encarecimiento.
(Adviértase que JULIA hable con OTAVIO , pero la intención y señas sean con ROSELO , y él lo mismo, pero OTAVIO piense que es por él.)
ROSELO
Redondilla
No ha menester quien le brinde
el que a beber se resuelve.
JULIA
El que las espaldas vuelve,
375
a su enemigo se rinde.
OTAVIO
Redondilla
Cuando tú me las volvías,
y a mi enemigo la cara,
no era mucho que pensara
Julia que me aborrecías.
JULIA
Redondilla
380
Aborrézcote de modo
que todo por ti lo dejo.
ROSELO
Bien por mí lo dice todo.
JULIA
Redondilla
Esto de no poder más
385
obliga a descortesías.
OTAVIO
Ya entendí yo que lo hacías,
por el lugar en que estás.
JULIA
Redondilla
Bien tienes que agradecerme,
aunque te parezca poco.
OTAVIO
390
Digo que me vuelvo loco.
JULIA
Redondilla
Si aquí me dieran lugar,
tú vieras mi atrevimiento.
OTAVIO
¡Bien haya mi pensamiento!
ROSELO
395
¿Hay tal manera de hablar?
JULIA
Redondilla
Grande es la fuerza de amor.
OTAVIO
¡Tanto bien, tras tal desprecio!
ROSELO
Habla conmigo, y el necio
piensa que le da favor.
JULIA
Redondilla
400
En mi vida, Otavio, vi
cosa que más agradase.
OTAVIO
Mil veces amor me abrase.
JULIA
Redondilla
No te parezca que ha sido
405
libertad este favor.
OTAVIO
No hay liviandad en amor.
ROSELO
Redondilla
que de la suerte que yo
te quise cuando te vi,
410
pudo sucederte así.
JULIA
Mucho el verte me agradó.
Redondilla
OTAVIO
Seré un ángel si me quieres.
ROSELO
Espejo a lo menos eres,
415
adonde sus rayos dan,
Redondilla
que aunque dan agora en ti
porque del sol estoy lejos,
salen de ti los reflejos
y queda la luz en mí.
Redondilla
420
Presumes que el sol me asombra
porque le tienes enfrente,
pero como es transparente,
ni tiene espaldas, ni sombra.
OTAVIO
Redondilla
Paréceme que he sentido
el eco de mis razones.
JULIA
Redondilla
440
No me espantan tus recelos,
ni me agravia tu temor,
que de las voces de amor
siempre son ecos los celos
Redondilla
Y aunque la voz se reparte,
445
por haber más gente aquí,
como sale y topa en ti,
resurte el eco a otra parte.
OTAVIO
Redondilla
En fin, Julia, que los celos
son ecos de amor.
(Pone JULIA a ROSELO un anillo en la mano que le tiene.)
JULIA
Redondilla
Luego no me has entendido.
JULIA
Puse la mano
en el corazón, que es llano,
455
que te le ha dado y rendido,
Redondilla
y por eso te decía:
«guarda aqueste.»
OTAVIO
Y dices bien,
porque tus manos le den
y le guarde el alma mía.
ROSELO
Redondilla
460
Qué divina discreción,
de oírla me maravillo.
Dice que guarde el anillo,
y él piensa que el corazón
Redondilla
matome el entendimiento,
465
si me rindió la hermosura.
ANTONIO
Por ti he tenido cordura.
TEOBALDO
Lo que te aconsejo siento.
Redondilla
Cese la fiesta, que es tarde.
ANTONIO
470
Mañana hablemos los dos.
(Todos se vayan y quédense allí JULIA y CELIA , criada; y adviértase que al salir ROSELO , se vayan él y JULIA mirando.)
JULIA
Redondilla
Espérate Celia aquí,
que tengo un poco que hablarte.
CELIA
Bien tengo yo que contarte,
475
y más si te importa a ti.
JULIA
Redondilla
¿Has visto más gallardía
que la de aquel gentilhombre
que me habló?
JULIA
Redondilla
480
porque en la vista primera
hizo tal efeto en mí,
que pienso que el galán fui,
de atrevida y lisonjera.
Redondilla
Mas el oído que se ponen
485
hechizos muchos mancebos,
con que a pensamientos nuevos
las más altivas disponen,
Redondilla
y este sin duda traya
algo destos, porque ya
490
sin su vista no podrá
sosegar el alma mía.
CELIA
Redondilla
Buen lance habemos echado,
pero no juzgues a hechizo
lo que este mancebo hizo,
495
siendo en Verona estimado,
Redondilla
por su talle y discreción,
de las más hermosas damas,
pero haz cuenta si le amas,
que es tu misma perdición,
Redondilla
500
porque este mozo es Roselo,
hijo de Arnaldo, cabeza
de aquel bando.
JULIA
¡Qué tristeza!
No me digas más, ¡ay, cielo!
CELIA
Redondilla
Pues bien, ¿de qué es el pesar?
505
¿No fuera mejor avisarte
para que puedas guardarte,
cuando te puedes guardar?
JULIA
Redondilla
¿Cómo puedo?, que le di
livianamente la mano.
510
Pero, ¿cómo ese villano
osó, Celia, entrar aquí?
CELIA
Redondilla
A fe que vi yo tratar
a los viejos de matalle,
y quiera Dios que a la calle,
515
o le salgan a matar.
JULIA
Redondilla
Escucha... ¡Válgame Dios,
asómate! Mas no es nada,
toda estoy alborotada...
Y va solo.
CELIA
Redondilla
520
Pero Teobaldo, tu tío,
sé yo que le reportaba.
JULIA
¿Para qué este mozo entraba
en casa? ¿Hay tal desvarío,
Redondilla
hay tal locura? Y si entró,
525
con máscara se estuviera;
ni mi padre se ofendiera,
ni me enamorara yo.
CELIA
Redondilla
Calla, que es mayor locura
decir que le quieres.
JULIA
Quiero
530
mi honor, ¡ay tirano fiero,
visto por mi desventura!
CELIA
Redondilla
Pues tú, ¿qué honor has perdido,
si aun la espalda le volvías
en el estrado, y tenías
535
a Otavio favorecido?
JULIA
Redondilla
Con Otavio hablaba. ¡Ay, cielo!
CELIA
¿Pues de qué triste te pones?
JULIA
De que todas las razones
las dije siempre a Roselo,
Redondilla
540
de suerte que hablaba a Otavio
y Roselo me entendía.
CELIA
Todo el sarao lo sufría.
No hay en el honor agravio.
JULIA
Hice concierto
que me viese en este güerto.
CELIA
Redondilla
Olvidalle, porque es hombre,
que antes te darán a un moro
550
tus padres.
JULIA
¡Con qué decoro
le hablara, a saber su nombre!
Redondilla
¡Ha, qué mal que me atreví!
No dudes, hechizos tiene,
si él a verme otra vez viene,
555
no sé que ha de ser de mí.
Redondilla
Mañana, Celia, mañana
le busca, y di que he sabido
quién es, y di que le pido
ya que he sido tan liviana,
Redondilla
560
que no atraviese esta calle.
CELIA
Yo lo haré, y cree que a mí
me pesó cuando te vi,
con tanto despejo hablalle.
CELIA
565
Cayome, señora, al lado
su crïado.
CELIA
Redondilla
Y te juro que si tiene
talle y discreción el dueño,
570
que el del mozo no es pequeño.
JULIA
Redondilla
del mozo, si quiere bien
Roselo en alguna parte.
Procura, Celia, informarte,
575
que me va el honor también.
CELIA
Redondilla
¿Para qué, si has de olvidalle?
JULIA
¡Ah, sí!, ya no me acordaba,
dile que inocente estaba,
y que no pase esta calle.
Redondilla
580
¿Pero qué puede dañar
que sepas si quiere bien?
CELIA
Eso es locura también.
Déjale, señora, amar
Redondilla
a donde le diere gusto,
585
pues para ti no ha de ser.
JULIA
¡Oh, qué enfadosa mujer!,
siempre me ha de dar disgusto.
Redondilla
¿Qué se te da que yo quiera,
que no quiera a nadie?
CELIA
Ven, que la cama te espera.
CELIA
Iré a llamar a Roselo,
que te lo ruegue.
JULIA
Consuelo
595
me da el oírte nombrar.
Redondilla
Ponte mañana el vestido
con que ayer vi a Dorotea.
CELIA
Plega a los cielos que sea
Roselo.
JULIA
Redondilla
600
¿No ves que no puede ser?
JULIA
Agora hablaste mejor,
¡oh, qué discreta mujer!
Redondilla
Y aprende deste disgusto,
605
que no hay remedio importante
para templar un amante
como hablar bien de su gusto.
(Éntrense, y salga de camino FABRICIO , viejo padre de ROSELO , con un criado.)
FABRICIO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Quítame, Lidio, estas espuelas.
LIDIO
¿Vienes
cansado de la villa?
FABRICIO
No me cansa
610
la soledad del campo, que a Verona
el cuidado me trae de mi casa,
que a no ser por la hacienda y la familia,
mejor estoy cazando en el aldea.
Toma aqueste arcabuz.
LIDIO
Mucho me pesa
615
que vayas solo y vengas.
FABRICIO
Mira Lidio
donde le pones.
FABRICIO
Si lo que trae en el cañón, tuviera
Antonio Castelvín dentro del pecho,
gozara agora más descansado el mío.
620
¿Qué hay de mi hijo?
LIDIO
Bueno está, a Dios gracias.
LIDIO
Poco, pero no le faltan
liciones virtüosas.
LIDIO
La esgrima,
el caballo, y un poco de pelota.
LIDIO
Entre los nobles,
625
se tiene por virtud este ejercicio,
como dados y naipes por mal vicio.
LIDIO
Yo me acuesto luego.
Su privanza es Marín; ellos se entienden.
FABRICIO
Gran persona Marín. Yo te aseguro
630
que no le lleve a que sermones oiga.
¡Oh, qué de mujercillas que en mi ausencia
habrán entrado en esta galería!
LIDIO
Hasta que esté Marín en las galeras,
la galería pasará trabajo.
FABRICIO
635
En faltando a una fuerte barbacana,
entra quien quïera en ella fácilmente.
Mi hijo es mozo, y temo que estos bandos,
que saben que los ojos con que veo
me los eclipsen dándole muerte,
640
efeto fácil de la escura noche,
que cubre las traicïones fácilmente,
y se deleita en agradar la envidia.
LIDIO
Quitalle este Marín, que es el cabestro
con que le lleva manso donde quiera.
FABRICIO
645
¿Y faltarale otro Marín tan malo?
En los crïados dice una experiencia
toda mi vida.
FABRICIO
Si no me engaño,
aquel es el peor que entonces sirve,
y más si ha mucho tiempo que está en casa,
650
que entonces el señor es su crïado,
y más si acaso sabe algún secreto,
por no haber sido su señor discreto.
LIDIO
Si el crïado lo es, y bien nacido,
mientras más sirve, más leal parece.
FABRICIO
655
Lidio, yo quiero cautivar mi hijo;
con esto pienso que estaré seguro,
que no hay pasión para los tiernos años
de más fuerza que un noble casamiento.
Una de sus virtudes, que son muchas,
660
es dar seso a los mozos.
LIDIO
Mientras tenga
al lado un socarrón como Marín,
no haya miedo que baste el casamiento.
Antes será peor.
LIDIO
Porque cualquiera libertad que haga
665
siendo mancebo, esa disculpa tiene;
pero si este Marín, que le conduce
a casa de mujeres sospechosas,
casado, le cautiva con alguna,
¿cuál andará su honor y el de su casa?
670
Luego tendrás pendencia con sus suegros,
luego andarás pagando mil deudillas,
para que no se sepan sus flaquezas.
Luego hallarás a su mujer llorando
de celos de la libre mujercilla.
675
Quitarale las joyas y vestidos;
no comerá en su casa muchas veces,
y cuando coma, será mal y tarde.
Vendrá acostarse al alba, y la familia
estará desvelada y afligida.
680
Todo será pendencias y deshonras,
y más si pone alguna vez las manos
en su mujer celosa, que es muy cierto,
pues tenlo tú que es un infierno en vida,
galera donde vive el alma asida.
LIDIO
Ya me espantaba
que no juzgases mal de mis consejos.
FABRICIO
Malicias nunca faltan a los viejos.
Yo, siempre que un criado se apasiona,
690
en decir mal de otro pienso, y creo
o que le quiere mal, o que le envidia.
LIDIO
Eso será en las casas de los príncipes.
FABRICIO
Donde quiera la envidia se entremete.
LIDIO
¡Que tenga esta ventura un alcabuete...!
695
Pero pienso que a mí me ha sucedido,
diciéndote que sabe deste trato,
lo que al juez que el alcabuete azota:
que desde que le azota, le da fama.
Tú, como todavía te enamoras,
700
habrate parecido buen crïado
Marín para tus gustos.
FABRICIO
No respondo,
porque cansado estoy de ti, y del campo.
(Váyase.)
LIDIO
Las verdades carecen de respuesta.
Confieso mi pasión; mas todavía
705
me obliga la lealtad que te debía.
(MARÍN entre.)
MARÍN
Famoso Lidio, ¿qué hay desque ha venido
el gruñidor de casa?
MARÍN
¿Qué dice de su hijo?, ¿no pregunta,
como suele, prolijas sutilezas?
LIDIO
710
Pocas son, a sus voces, mil cabezas.
Aquí me estuvo agora examinando.
MARÍN
¿Preguntote de mí? Mas, ¿quién lo duda?
LIDIO
Hartas cosas me dijo, mas yo a todas
le respondí que no tuviese pena,
715
que mientras te tuviese por maestro,
y trajese por ayo, bien podía
dormir a sueño suelto, y confiado
en tu virtud y buen entendimiento.
Díjele los consejos que le dabas
720
y cuántas ocasiones le quitabas.
MARÍN
¡Bien haya el día que te di la mano
de amigo, el vino que bebimos juntos,
y las muchachas cuya limpia casa
fue de aquella merienda campo ilustre!,
725
pues yo te juro, Lidio, que no pierdas
en las fianzas nada.
LIDIO
A mí me basta
cumplir con lo que debo a bien nacido.
MARÍN
Hoy, por esta merced, quiero llevarte
en casa de dos bellas forasteras,
730
donde veras, con una guitarrilla,
todo el donaire que despierta el gusto.
LIDIO
Yo voy a ver agora si reposa
nuestro cansado viejo, tu entre tanto
prevén la casa.
LIDIO
735
De hoy más hemos de ser amigos grandes.
(Váyase LIDIO .)
MARÍN
Redondilla
Este es el mayor bellaco,
envidioso y socarrón,
que ha disfrazado traición,
con el rosario y el saco.
Redondilla
740
Pero quien quiere vivir
en paz en ajena casa,
ha de sufrir lo que pasa,
y ver, y callar, y oír.
Redondilla
Siempre ha de ser lisonjero,
745
y hasta el mal agradecer,
y para causar placer,
hablador y chocarrero.
Redondilla
Poco obrar, y gran parola
para no caer en mengua,
750
y cuando alargue la lengua,
ha de picar con la cola.
Redondilla
Esto del servir entiendo,
y que es, en fuerza o voluntad,
el que tratare verdad
755
medrará poco sirviendo.
(Sale ROSELO , y ANSELMO .)
ROSELO
Redondilla
Nunca mayor desventura
ha sucedido por hombre.
ANSELMO
Este es su linaje y nombre.
ROSELO
Redondilla
760
¿Que de Antonio Castelvín
este serafín nació?
Engañome, pues me dio
veneno en un serafín.
ANSELMO
Redondilla
¿Para qué fuiste a su casa?
MARÍN
En la tuya está
tu padre.
Presto sabrá
este furor que me abrasa.
ROSELO
Estoy
que pierdo el seso, Marín.
MARÍN
770
¿Sabes ya que es Castelvín
tu dama?
MARÍN
Redondilla
En los principios no hay mal
que el remedio dificulte.
ANSELMO
Harto temo que resulte
775
algún desatino igual;
Redondilla
y si toma mi consejo,
ha de hacer cuenta que entró,
y que una pintura vio,
y que se vio en un espejo,
Redondilla
780
que en quitándose de allí,
no se ve más la figura.
ROSELO
No importa si su hermosura
truje retratada en mí,
Redondilla
que fue Julia espejo digo.
785
Mas si la figura fui
que en sus bellos ojos vi,
esa me traigo conmigo.
ANSELMO
Redondilla
Pues Roselo, no hay que hablar
de querer esta mujer,
790
que es echaros a perder
y revolver el lugar.
Redondilla
Advierte que si algún día
pasases una vez sola
por su calle, una pistola
795
Castelvín te tiraría,
Redondilla
que las piedras y la casa
se moverán y caerán
sobre ti.
ROSELO
Qué mal sabes lo que pasa.
ANSELMO
Redondilla
800
¿Yo qué tengo que saber,
más de que eres su enemigo?
ROSELO
¿De lo que pasa conmigo
aquella hermosa mujer?
ANSELMO
Redondilla
¿Qué te pudo a ti decir
805
la que en su vida te vio?
ROSELO
¡Ay!, que la mano me dio.
ANSELMO
Redondilla
para que te den la muerte.
ROSELO
Diome este anillo también.
ANSELMO
810
Los ojos más ciegos ven
que te engañó desta suerte.
ROSELO
Redondilla
Quiere que por el jardín
la vea.
ANSELMO
Bien digo yo,
que para el jardín trajo
815
sobre Roselo tu fin.
ROSELO
Redondilla
Eres un necio, pues ella
no sabe con quien habló,
solo el amor la obligó,
como a mí el verla tan bella;
Redondilla
820
y porque no me canséis,
sabed que me voy a armar,
que esta noche la he de hablar,
aunque más me lo estorbéis
Redondilla
Anselmo, si eres mi amigo,
825
Marín, si eres mi criado,
en esta locura he dado,
y esto he resuelto conmigo,
Terceto
ANSELMO
Seguirete, aunque me pese,
830
y aunque mil muertes me den.
Redondilla
Pues que soy temerario,
a tu lado moriré.
Quien con tanto amor se ve,
no tiene mayor contrario.
Redondilla
835
Poco hiciera yo en quererte,
Julia, a ser amiga mía.
Ojalá llegase el día
que te obligase mi muerte.
(Váyanse, y entren OTAVIO , JULIA y CELIA .)
OTAVIO
840
Mira prima, que he venido
a lo que me has advertido.
OTAVIO
Redondilla
Y si es que no me aguardabas,
¿qué hacías en el jardín?
JULIA
845
Pienso que solo a este fin
de enojarme, si llegabas.
OTAVIO
Redondilla
En el festín me dijiste:
«Ven aquesta noche a verme».
JULIA
Primo, mi padre no duerme.
850
Yo lo dije, y bien hiciste;
Redondilla
sube a entretenerle un rato,
haz que se acueste, y después
verás, Otavio, si es
contigo mi amor ingrato.
JULIA
No hayas pena
que niegue lo que prometo.
OTAVIO
Voy a entretenerle a efeto
de que después de la cena
Redondilla
no recoja, como suele,
860
la familia.
OTAVIO
Haz sueño, que el más ligero
ministro, a esta casa vuelve,
Redondilla
CELIA
865
Que mientras tu padre esté
con Otavio entretenido,
Redondilla
desengañes a Roselo,
si acaso viniere aquí.
JULIA
870
Cruel sentencia; a amor apelo.
CELIA
Redondilla
Cuánto sabe una mujer:
del mismo competidor
se vale para el favor
que, a quien ama, quiere hacer.
Redondilla
875
A tu primo haces estar
con tu padre entretenido.
JULIA
Y entretengo a quien pretendo
aborrecer y engañar.
Redondilla
Si Otavio hablar me quitaba
880
mi Roselo, estese allá.
JULIA
Y ya
el corazón me avisaba.
JULIA
¿Pues dónde la pudo asir?
885
¡Oh!, plegue a Dios que al subir
no caiga.
JULIA
Redondilla
Si escala la tapia iguala,
alta ha sido.
(Entre ROSELO , muy galán.)
JULIA
Si fuera mi voluntad,
890
no era menester escala.
ROSELO
Romance (tirada)
¿Podré, querida señora,
llegar a verte?
JULIA
Bien puedes
con la modestia, que es justo,
más que a quien soy, a quien eres;
895
y antes, Roselo, que digas
palabras tiernas, que suelen
engañar nuestros oídos
lisonjera y fácilmente
(que las mujeres, en fin,
900
aunque discretas y fuertes,
son mujeres, y si escuchan,
responden como mujeres),
quiero que sepas que sé
quien eres, y que me duele
905
tanto que quien eres seas,
o que yo lo que soy fuese,
que estoy perdiendo el jüicio
y maldiciendo mi suerte,
pues soy de los Castelvines,
910
como tú de los Monteses.
Cuando en ti los ojos puse,
siguiose amarte de verte,
porque dicen en Verona
las damas que lo mereces.
915
Entonces te di licencia
para hablarme y para verme,
en fe de hacerte mi dueño,
si igual a mis prendas fueses.
Pero en sabiendo tu nombre,
920
atrás el amor se vuelve,
con el temor, que es razón
de mi daño y de tu muerte.
Hazme un favor, como noble:
No que el anillo que tienes
925
me vuelvas, no quiero digas
que me arrojaba a quererte,
sino solo que no hables,
y por las mismas paredes
te bajes, que estoy temblando,
930
y pues no pierdes, me dejes.
ROSELO
Sabe el cielo que lo hiciera
si pudiera obedecerte,
querida enemiga mía,
luz del alma que aborreces.
935
Mas, ¿cómo sera posible?,
pues será fácil volverte
el anillo y las palabras,
y el saltar estas paredes,
pero no dejaré de hablarte
940
y decirte que no pienses
que hay volver, si no hay peligro,
ni amor, que sin él se esfuerce.
Advierte pues, Julia mía,
que también de oírte y verte
945
te amé sin saber quién eras,
tú sabes si lo mereces;
y que cuando supe el nombre,
y vi el peligro presente,
amenazando mi cuello
950
si este mi amor se supiese,
procuré dejar de amarte,
mas amor, que siempre ofrece
industrias en imposibles,
y no hay mal que no remedie,
955
me dijo que no dejase,
Julia mía, de quererte,
pues de secreto, los dos,
si el amor nos favorece,
bien podremos, Julia mía,
960
bien, Julia mía.
JULIA
Detente,
detente pues; y no digas,
Julia mía, tantas veces,
que temo que harás en mí
los efetos que quisieres.
965
Que el nombre, en ajena boca,
alegra, enternece y mueve.
Mas di, ya que hablaste, cómo
podrás hablarme y quererme.
¿Qué intento llevas?, ¿qué fin?,
970
¿qué procuras?, ¿qué pretendes?
ROSELO
Que nos casemos los dos,
luz mía, secretamente,
en vuestra parroquia un día;
que con quien hacer lo puede,
975
yo tengo estrecha amistad;
y si el peligro le ofende,
bien podemos engañarle.
ROSELO
¡Ay, señora!,
980
¿qué desdicha te detiene,
si puede ser que estos bandos
con tu casamiento cesen?
Mira que por dicha el cielo
nos provoca ocultamente
985
a este amor honesto y santo,
con que todos en paz quede.
JULIA
¡Ay, sirena!, bien decía
que no hablases. Pero vete,
no venga acaso mi primo,
990
que a tu enemigo entretiene.
No sé cómo me engendró
para amarte.
JULIA
Que iré a la iglesia que dices,
si a quien nos case previenes,
995
que yo quise escucharte
y no fui discreta sierpe.
En taparme los oídos,
bien es que los ojos cierre.
Vete, pues que siento pasos.
ROSELO
1000
Voyme, pero no te quedes,
porque a tu primo no hables.
JULIA
Mira que de mí te acuerdes.
ROSELO
Eso dices, plega a Dios
que nunca mis cosas lleve.
JULIA
1005
No jures, que los que juran
mucho del crédito pierden.
Jornada II
Sale TEOBALDO y FESENIO .
TEOBALDO
Octava real
¿Y queda ya en la iglesia Dorotea?
FESENIO
En ella está; mas triste y con cuidado,
que dos Montesas: Dorida y Andrea,
de su lugar quitaron el estrado.
TEOBALDO
1015
¿No había un Castelvín allí?
FESENIO
Aunque sea
de todo el bando el más determinado,
solo no ha de atreverse; y fuera desto,
no ha de ser en la iglesia descompuesto.
Octava real
Ya quise hablar con él, pero en un punto,
1020
tantos Monteses juntos acudieron,
que parece que estaba el bando junto,
y así los Castelvines se rindieron.
TEOBALDO
Eso pregunto,
y aun en solo callar cobardes fueron.
1025
¿Y dónde está mi hija Dorotea?
FESENIO
Callando está, que tu quietud desea.
TEOBALDO
Octava real
En fin, ¿que las señoras Castelvines,
inferiores están a las Montesas?
FESENIO
No es bien que de esa suerte lo imagines,
1030
si en peso de la paz, tu quietud pesas.
TEOBALDO
Apostaré que echaron los cojines
dos leguas del estrado.
FESENIO
Si profesas
el sosiego y la paz de tus parientes,
¿por qué tu agravio en tanto estremo sientes?
Octava real
1035
¿Quieres dar ocasión a que por dicha
tomen las armas y se pierdan todos,
y se atribuya a ti tanta desdicha?
TEOBALDO
¿Pues sufriré tan descorteses modos?
FESENIO
Y si no hay libertad hecha, ni dicha...
TEOBALDO
1040
¿No es libertad hacerse de los godos,
y quitar un estrado de una dama
de nobles padres y de casta fama?
(Sale OTAVIO acompañando a JULIA , CELIA y CRIADOS .)
JULIA
Redondilla
¿Y vuestra hermana ha venido?
OTAVIO
Habrá una hora que salió.
OTAVIO
Pensó
que te hubieran advertido
Redondilla
de la fama deste padre
que hoy predica, y que vinieras
antes.
JULIA
Si tú lo dijeras
1050
a noche, primo, a mi madre,
Redondilla
ya estuviéramos acá,
que es devota por estremo.
OTAVIO
Que haya gente y damas temo.
Bien llena la iglesia está.
FESENIO
Sospecho
que la dama que acompaña
es su prima.
TEOBALDO
La deshonra me incita,
me premia y me solicita,
tanto esta gente desamo.
Redondilla
Yo, que siempre a mis parientes
la paz les aconsejaba,
1065
porque entonces no pasaba
por estos inconvenientes,
Redondilla
agora a la guerra incito,
que en juzgar cosas ajenas
o propias, malas o buenas,
1070
menos libertad permito.
(Salen OTAVIO y FESENIO .)
TEOBALDO
¡Qué descuidado que andas
de lo que me importa a mí!
Redondilla
1075
Para acompañar tu prima,
gran punto y lisonja vana,
pero no para tu hermana,
que tu amor en tanto estima.
Redondilla
¡Oh, qué bien echa de ver
1080
en esto tu liviandad!
La honra y la autoridad
dejas, Otavio, perder,
Redondilla
por andar tras los antojos
de un imposible.
OTAVIO
¿A qué efeto
1085
me riñes?
TEOBALDO
Yo te prometo
que no me faltan enojos,
Redondilla
Otavio, por tu ocasión.
Si con tu hermana vinieras,
y que lo es tuya hicieras
1090
alguna demostración,
Redondilla
no me viera yo corrido,
ni en el estado que estoy.
OTAVIO
¿Cómo corrido?, ¿pues hoy
qué puede haber sucedido?
TEOBALDO
Redondilla
1095
Si yo tuviera tus años,
si yo tus fuerzas tuviera,
hoy, hijo, la patria viera
sucesos varios y estraños;
Redondilla
y pues el tenerte amor
1100
no me puede reportar,
ya debes de imaginar
que me han tocado al honor.
TEOBALDO
No te alborotes
hasta que me escuches bien.
OTAVIO
1105
Eso es bueno, y que también
de ser cobarde me notes.
Redondilla
¿Quién te ha ofendido? Habla presto.
TEOBALDO
El estrado que a tu hermana
pusieron esta mañana,
1110
le han quitado y descompuesto.
TEOBALDO
No te animaba yo a ti
solo por quedarme acá;
Redondilla
1115
a tu lado estaré bien.
FESENIO
¡Que le ha querido incitar,
(Entrense los dos.)
y le vaya ayudar también!
Redondilla
Por Dios que es poca prudencia.
(Entren ROSELO y ANSELMO .)
ROSELO
1120
Aquí ha entrado acompañada
de Otavio.
ANSELMO
Por olvidada
la juzgaba en esta ausencia,
Redondilla
que no me has escrito cosa
en que de Julia tratases.
ROSELO
1125
Porque no te alborotases,
o no te fuese enojosa,
Redondilla
fuera de que tal secreto
no es para carta.
FESENIO
Estos son
Monteses, triste ocasión
1130
si el enojo llega a efeto.
Redondilla
Quiero entrar a ver qué intenta
Otavio.
ANSELMO
Secretos tienes
en su amor.
(Éntrese FESENIO .)
ROSELO
A tiempo vienes,
que es forzoso el darte cuenta
Redondilla
1135
del estado de mi amor,
porque hay una historia rara,
después que fuiste a Ferrara.
ROSELO
Romance (tirada)
La noche, Anselmo, que fuiste
1140
a acompañarme contento,
para que pudiese hablarla
por las paredes del huerto,
concertamos que algún día
que pudiese, con secreto
1145
ir a la iglesia, tuviese
para hacer el casamiento
prevenido o engañado
al beneficiado Aurelio,
porque quedasen allí
1150
nuestros desposorios hechos.
Yo puse tanto cuidado,
que aunque él no pensaba hacerlo,
se dispuso a mi gusto,
con lágrimas y con ruegos.
1155
Vino Julia a una capilla,
sola con Celia, diciendo
que quería confesarse.
Fuéronse los escuderos.
Entramos Aurelio y yo,
1160
y la voluntad sabiendo
de los dos, nos dio las manos.
ANSELMO
¡Qué notable atrevimiento!
ROSELO
Porque si vio que los dos
habíamos presupuesto
1165
la destruición de Verona;
si se escusaba de hacerlo,
porque si yo la robaba,
era poner a sus deudos
y los míos en peligro
1170
de mil trágicos sucesos,
finalmente nos casó.
ANSELMO
Mejor dijeras, Roselo:
«finalmente fue mi fin»;
pues el mismo daño espero,
1175
cuando se sepa el agravio.
ROSELO
No será queriendo el cielo.
ANSELMO
¿Puede dejar entenderse,
Roselo, tu pensamiento,
ya paseando de día
1180
su calle, a su reja atento,
ya, como agora, en la iglesia?
ROSELO
En eso, Anselmo, procedo
con la cordura que basta.
ANSELMO
¿Pues hay hombre, amando, cuerdo?
ROSELO
1185
No paseo yo su calle,
y de milagro a este templo
vengo a misa.
ROSELO
Poniendo una escala,
1190
las más noches con silencio,
a la pared del jardín
de los naranjos y cedros,
bajo; y Celia, que me espera,
me guía hasta su aposento,
1195
donde primero que el alba,
peine esos rubios cabellos.
Ya doy la vuelta a la escala,
donde Marín llega presto,
subo, y diciendo, y en casa
1200
de día descanso y duermo.
ROSELO
No Anselmo, que cuando llego
todos duermen en Verona.
ANSELMO
¿Y no está Otavio despierto?
ROSELO
1205
Otavio la quiere bien,
pero el peregrino ingenio
de Julia sabe engañarle.
ROSELO
Por el mismo huerto,
desde las diez a las doce,
1210
habla con él, y él con esto
vase acostar a su casa.
ANSELMO
Ingenioso pensamiento;
con eso andará seguro.
¿Pero tú no tienes celos
1215
de que hable con tu esposa?
ROSELO
No, porque los oigo y veo
muchas veces, escondido,
y sé que es lenguaje honesto
el que pasa entre los dos.
ROSELO
Licencia tengo
de marido.
ANSELMO
¿Luego ya
en la posesión te ha puesto?
ROSELO
Pues si ya estamos casados,
¿quién nos obliga a respeto?
ANSELMO
1225
Tiemblo de lo que me dices.
ROSELO
Yo con el calor no tiemblo.
ROSELO
Nada, Anselmo, me da miedo,
porque amor y posesión
1230
son valientes en estremo.
ANSELMO
Ya no sé qué aconsejarte.
ROSELO
Mi bien no quiere consejo,
porque es llover en la mar
dar consejo a casos hechos.
ANSELMO
1235
¿Pues qué habéis de hacer ansí?
ROSELO
Aguardar, Anselmo, al tiempo,
que levanta humildes valles
y humilla montes soberbios.
(Ruido de espadas dentro.)
ANTONIO
Décima
¡Fuera, cobardes Monteses!
FABIO
1240
¡Fuera, infames Castelvines!
TEOBALDO
No te imagines
tan soberbio.
ANTONIO
Aunque tuvieses
sobre ellos estos cojines,
de allí te los quitaría,
1245
y en el infierno pondría.
(Salgan al teatro las espadas desnudas, y póngase a una parte ANTONIO , CASTELVÍN , TEOBALDO , OTAVIO y FESENIO ; y de la otra: FABRICIO , LIDIO , MARÍN y ANSELMO , y en medio solo ROSELO .)
ROSELO
Quintilla
Anselmo, a mi padre llega,
1250
que Julia a ponerme obliga
en medio aunque me lo niega
la sangre.
ANSELMO
No hay más que diga,
quien de amor tanto se ciega.
ROSELO
Quintilla
¡Ah, caballeros!, teneos,
1255
que aunque soy Montés y mozo,
no con tan malos deseos
que en vuestro daño me gozo
de vengativos trofeos.
Quintilla
¿Sobre qué fue la quistión?
1260
¡Bueno está!, ¡bueno está ya!,
valga esta vez la razón,
pues que tan sigura está
la nobleza y la opinión.
Quintilla
Todos sois tan bien nacidos
1265
como Verona lo sabe,
todos fuertes y atrevidos.
¿Es el negocio muy grave?
OTAVIO
Los nuestros, los ofendidos.
ROSELO
Quintilla
¡Cuéntalo, Otavio, por Dios!
ROSELO
Refiérelo, Otavio,
que no es eso de hombre sabio.
OTAVIO
Mejor fuera entre los dos
averiguar este agravio,
Quintilla
y que se fueran los viejos.
ROSELO
1275
Padre tengo aquí, y me holgara
ya mejor para consejos;
pero en que te amo repara,
aunque de amarme estas lejos.
OTAVIO
Quintilla
Que no quiero yo tu amor.
ROSELO
Calla, Otavio, que es rigor
que me obligue a que te guarde
respeto tu mismo honor.
OTAVIO
Quintilla
Es bien que ponga su estrado
1285
de mi hermana su criado,
y que el tuyo se le quite.
ROSELO
Si satisfación permite,
no quedarás mal vengado.
ROSELO
Si con la paz os porfío,
es porque aquí no se vea
un notable desvarío.
Quintilla
Entrad, y pondré el estrado
1295
yo mismo en mejor lugar.
OTAVIO
Eso estará remediado,
pero el descompuesto hablar
hoy ha de ser castigado.
ROSELO
Décima
Si algo es agravio, eso sea
1300
causa de paz.
ROSELO
Cásate tú con Andrea,
y yo con Julia, tu prima.
OTAVIO
Primero mi muerte vea.
¿Con Julia tú?
ROSELO
Desta suerte
1305
se escusará alguna muerte.
OTAVIO
¡Cobarde, deja de hablar,
que te tengo de matar
como a mujer!
OTAVIO
Quintilla
No hay que advertir. Llega ya.
ROSELO
1310
Señores, séanme testigos
que provocándome está,
y que os quise hacer amigos,
y la ocasión que me da.
ROSELO
Julia mía,
1315
perdona, fuera villano,
que esto no fue cobardía,
sino tenerme la mano,
quien solamente podía.
ROSELO
1320
Huye, padre, por aquí.
(Húyanse los Monteses.)
ANTONIO
Quintilla
Entralde en la iglesia presto.
1325
Remedie si quiera el alma.
TEOBALDO
Que yo fui la causa desto.
FESENIO
Teobaldo estaba en la calma,
y en la tormenta se ha puesto.
Quintilla
Ello ha sido grande error,
1330
pero pues tuvo la culpa,
pida disculpa a su honor,
pues a Roselo disculpa
su defensa y su valor.
(Sale el SEÑOR DE VERONA con una alabarda, y gente armada con él, y un CAPITÁN .)
VERONA
Endecasílabos sueltos (tirada)
No ha de quedar un hombre solamente
1335
de los culpados vivo.
CAPITÁN
Del suceso,
Teobaldo Castelvín tuvo la culpa.
CAPITÁN
Otavio, de Teobaldo hijo.
CAPITÁN
Aquí, en la misma iglesia,
1340
donde se ha confesado y le han absuelto,
en brazos de su padre y sus hermanas.
CAPITÁN
Roselo Montés, hijo
de Fabricio Montés, mas todos dicen
que fue de Otavio el mozo provocado
1345
una y mil veces, tanto porque esta ofensa,
más que delito, fue propia defensa.
VERONA
¿Vós tenéis algo de Montés?
CAPITÁN
No tengo
de Castelvín y Montés un átomo,
ni soy parcial de alguno de los bandos.
FESENIO
1350
Yo soy criado de Teobaldo, y quiero
a Otavio como a hermano, que en su casa
me dieron este ser, hasta ser hombre;
pero no dejaré por mi conciencia
de confesar que Otavio fue culpado,
1355
provocando a Roselo con palabras
infames, de manera que Roselo
a todos dijo que testigos fuesen,
que solo su persona defendía
y la paz de Verona pretendía.
CAPITÁN
1360
Señor excelentísimo, no creo
que hallarás otra cosa.
FESENIO
Excelso príncipe,
infórmate de todos los presentes.
CAPITÁN
En esta torre,
donde con un lacayo se ha subido,
1365
que con piedras su dueño ha defendido.
(Sale ROSELO y MARÍN con piedras, en la torre.)
CAPITÁN
¿Ya no conoces al señor que tienes?
ROSELO
¿Qué me manda, señor, vuesa excelencia?
VERONA
Que bajes de la torre, que debajo
1370
de mi palabra, bien seguro puedes.
ROSELO
Si me la das, señor, de defenderme
de tantos enemigos que me cercan,
yo bajaré, y a tus reales plantas
las armas rendiré, de otra manera
1375
aquí pienso morir con hambre o fuego,
mas no en poder de fieros Castelvines.
VERONA
Baja seguro, que la doy al cielo
de defenderte contra todo el mundo.
ROSELO
Yo bajo en tu palabra confiado.
MARÍN
1380
Mira primero cómo bajas.
ROSELO
Calla,
que a nadie teme quien está inocente.
MARÍN
Yo sé que tierra en medio es linda cosa,
y no que andemos llenos de papeles
con el procurador y el escribano,
1385
sonando los dineros y los grillos,
a que jure un bellaco que lo ha visto,
y estaba cuatro leguas de la calle,
y aquel otro disponga el juramento
como se le pusiere en el capricho,
1390
con mil veces el dicho y sobredicho.
(Mientras baja, salga JULIA y CELIA .)
JULIA
Quintilla
Ya no tengo que temer
vanos respetos de honor,
ni me queda qué perder.
CELIA
Tente, que está aquí el señor.
JULIA
1395
Mas, ¿que le viene a prender?
JULIA
(Aparte.)
Soy quien desea su fin.
(Metan a ROSELO y a MARÍN presos.)
ROSELO
1400
Aquí esta Julia Marín.
MARÍN
Quintilla
Vendrá a jurar contra ti.
VERONA
Roselo, ¿mataste a Otavio?
ROSELO
Si es muerto, digo que sí,
provocado y con agravio,
1405
y defendiéndome a mí.
VERONA
Quintilla
Mira que está aquí presente
una prima del difunto,
que le amaba tiernamente.
ROSELO
Y yo a la misma pregunto
1410
si le maté, justamente.
JULIA
Quintilla
Aunque en Otavio perdí
gran señor, primo y marido,
digo que mil veces sí,
porque obligada he nacido
1415
a esta verdad contra mí.
JULIA
Desde la puerta
de la iglesia; y en aquesto
toda Verona concierta
que ese hombre estaba dispuesto
1420
a la paz segura y cierta,
Quintilla
cuando Otavio le importuna
a que se maten los dos,
soberbio desde la cuna.
¡Ay Celia, mal me haga Dios
1425
si he visto cosa ninguna!
VERONA
Quintilla
¿Y qué dice esa mujer
que viene con Julia?
CELIA
Digo
que le buscó desde ayer,
porque tras ser su enemigo,
1430
celos debieron de ser.
Quintilla
Para esto Otavio junta
sus deudos, con quien agora
a Roselo el pecho apunta,
mal me haga Dios, señora,
1435
si sé lo que me pregunta.
CAPITÁN
Quintilla
Esto mismo te dirán
cuantos parientes están
en esta iglesia con él.
JULIA
No hay testigo contra él.
VERONA
1440
¿Pues qué he de hacer, capitán?
CAPITÁN
Quintilla
Destiérrale de Verona,
porque será revolver
la ciudad, si se apasiona;
y es en peligro poner
1445
tu autoridad y persona.
Quintilla
Julia es su prima, y confirma
su ignorancia y su criada,
como lo has visto lo afirma.
CAPITÁN
1450
Dame un bando con tu firma,
Décima
con que el vulgo se sosiegue.
Pena de muerte.
CAPITÁN
Y antes que el bando se llegue,
guarda a Roselo se dé,
1455
que libre en Roma le entregue,
en Venecia o en Milán.
ROSELO
No es menester, Capitán,
yo me sabré defender.
VERONA
Con todo, es bien menester,
1460
mientras airados están.
Quintilla
Id vós, señora, en buen hora,
que yo llevaré a Roselo
a mi palacio.
JULIA
¡Oh!, si agora
me sacara el alma el cielo
1465
de la prisión en que mora.
VERONA
Quintilla
En mi palacio os tendré,
mientras os vais.
JULIA
Ven Celia, porque no dé
ocasión con mi disgusto
1470
a más mal del que se ve.
CELIA
Quintilla
Si aquí paran los enojos
de la furia deste día,
no son muchos los despojos.
JULIA
1475
¡Ay Roselo de mis ojos!
(Váyanse, y entre[n] TEOBALDO y DOROTEA .)
TEOBALDO
Octava real
Pues yo tuve la culpa, de ninguno
debo quejarme en desventura tanta.
DOROTEA
Por venganza, a los cielos importuno.
TEOBALDO
Que viva yo con tal dolor me espanta.
1480
¿Escribiose jamás de padre alguno,
aunque al amor la honra se adelanta,
que provocase un hijo hasta la muerte,
o furor de venganza, pasión fuerte?
DOROTEA
Octava real
Todos culpan a Otavio, que esto siento
1485
en incitar a su enemigo manso,
que intentaba la paz, con pensamiento
de dar a nuestra patria algún descanso.
Vuélvese el incitado sufrimiento
furor mil veces... ¿Pero qué me canso
1490
en lo que ya ningún remedio tiene?
TEOBALDO
Que se pierda la patria me conviene,
Octava real
con el mismo vestido, espada y capa,
en la bóveda lóbrega y escura
de sus mayores, una cosa tapa
1495
su verde edad, su joven hermosura.
Hija, si no es que aquel traidor se escapa
en las alas del viento, y su ventura
le lleva sin peligro a estraña tierra,
ya he dado la señal de guerra.
Octava real
1500
Enterralle vestido significa
que sus deudos se obligan a vengalle.
Ya por todos mis deudos se publica.
(FESENIO entre.)
FESENIO
Ya se cansan tus deudos en buscalle;
a Roma dicen que la posta pica
1505
y que ha mandado el duque acompañarle
alguna armada gente hasta Ferrara,
con que la furia de las armas para.
Octava real
Dicen que ha sido acuerdo conviniente
para templar los Castelvines fieros,
1510
y porque dice el vulgo que inocente
estaba el agresor para ofenderos,
todos culpan a Otavio de insolente,
y algunos envainaron los aceros,
en sabiendo...
TEOBALDO
No pases adelante,
1515
que no soy piedra yo, ni amor diamante.
Octava real
Bástame mi desdicha, sin que agora
me den la culpa, pues la pena tengo.
¡Oh, canalla cobarde, vil, traidora!
Pues muera yo si mi dolor no vengo.
1520
¡Qué bien consuelan al que un hijo llora!
Pero, ¿cómo en vengarle me detengo?
Quejarme quiero al duque deste agravio.
No viva yo, pues he perdido a Otavio.
FESENIO
No he perdido
1525
con la lisonja del servir, señora,
la verdad del honor con que he nacido,
que todos culpan a tu hermano agora.
DOROTEA
Aunque a Otavio perdí, perdón le pido
a la sangre de hermano que le llora,
1530
para alegrarme de que guarde el cielo
los tiernos años del Montés Roselo.
DOROTEA
Era estimado
Roselo de las damas de Verona,
y de las Castelvines celebrado.
1535
Por su brío, su ingenio y su presencia,
yo sé que fue de Julia codiciado.
FESENIO
Las cajas oigo, el bando se pregona.
DOROTEA
Parte a saber lo que es, que no querría
perder tras tanto mal la patria mía.
(Sale ROSELO de camino, y MARÍN , a lo gracioso.)
ROSELO
Redondilla
1540
¿Recogiste las escalas?
ROSELO
En fin, has entrado aquí.
MARÍN
Tu amor me ha dado las alas;
Redondilla
que te quiero defender,
1545
si algún peligro se ofrece,
que quien la vida aborrece,
ya no tiene que temer.
ROSELO
Redondilla
Al amor que a Celia tienes,
y no al mío, lo atribuyo.
MARÍN
1550
Al tuyo, señor, y al suyo.
ROSELO
¿Della a despedirte vienes,
Redondilla
MARÍN
Celia sola no pudiera
traerme desta manera.
1555
Todo, señor, se juntó;
Redondilla
pero viéndome en el puerto,
tu amor me tiene admirado,
que no sé cómo has entrado
y nos has sido descubierto,
Redondilla
1560
tanto tiempo por aquí
entrase sin ser sentido.
ROSELO
Mi dicha, Marín, ha sido;
mas ya todo el bien perdí.
MARÍN
1565
De aquestas fuentes,
pienso que son las corrientes.
(Sale JULIA y CELIA .)
JULIA
Romance (tirada)
¿Eres tú mi esposo amado?
ROSELO
¡Ay, cielos, dadme paciencia,
1570
que no me basta la vida
para perder la luz della!
Julia, yo soy, y tu esposo
en bien, en mal, gloria y pena.
Y como en presencia he sido,
1575
el mismo seré en ausencia.
Pienso que tendrás llorada
nuestra desdicha; no seas
mi muerte llorando aquí,
ni des causa a que te sientan,
1580
aunque si quieres que a entrambos
una misma espada sea
fin de desventuras tantas,
aquí estoy, las vidas mueran,
que no apartarán las almas
1585
los que mi muerte desean;
porque los cuerpos dividan,
que no hay en las almas fuerza.
Esto no fue culpa mía;
si de mi espada te quejas,
1590
vas contra toda opinión,
pues mil infamias y afrentas
por no perderte sufro
a su temeraria lengua.
Mas, si estimas a tu primo
1595
más que a tu esposo, no tengas
suspensos nuestros dos bandos;
toma esta daga, y con ella
pasa este pecho y su furia,
si esta en mi muerte, sosiega.
1600
¿No respondes?
MARÍN
Si por dicha
estas enojada, Celia,
de que he sido tan gallina
que a penas vi la pendencia,
cuando me subí a la torre,
1605
y en los chapiteles della
dije que era de corona
para provocar la iglesia,
vesme aquí: con esta daga
tu mismo pecho atraviesa,
1610
porque si me das a mí,
no des lugar que te prendan.
¿No respondes?
JULIA
¿Quién, esposo,
por ti tantas cosas deja?
¿En qué ha de estimar un primo,
1615
ni cuando su padre fuera?
Si de todo mi linaje
quieres que la sangre vierta
la destas venas, mi bien,
te ofreceré después della.
1620
Yo no tengo ya otro padre,
ni otro remedio me queda.
En ti consiste mi amparo,
basta que tú me defiendas.
Tú eres el bando que sigo,
1625
no el que mis padres profesan.
Castelvín soy en el cuerpo
y en el alma soy Montesa.
CELIA
Quien por ti, Marín querido,
de su casa no se acuerda,
1630
ni estima su ropa blanca,
ni sus vidros de conservas.
¿Por qué he de querer, me di,
que bravo y valiente seas?;
que a serlo, pudiera ser
1635
matarte en esta pendencia,
y no te gozara yo,
que me diera mayor pena.
Créeme que los galanes
han de ser de esa manera:
1640
gallinas para durar,
y darlas para comerlas.
Los cobardes son secretos,
los bravos con sus bravezas
desvelan a la justicia,
1645
y la vecindad despiertan;
mas te quiero yo gallina,
que si Rodamontés fueras,
las gallinas, Marín, ponen
vestidos, joyas, cadenas,
1650
los gallos quitan y riñen,
celan, sacuden y mesan.
Matarte yo no es posible
de la suerte que me enseñas.
Aquí tengo a tu servicio
1655
las llaves de la bodega.
Saca de lo tinto sangre,
que yo no tengo otra prenda
que me ampare: tú eres bando
que sigo para que creas
1660
que soy Marina en el alma,
aunque en el cuerpo soy Celia.
ROSELO
¿Qué quieres, mi bien, que haga
en tal desdicha?
JULIA
Que vengas
con gran secreto a Verona
1665
todas las noches que puedas,
hasta que llegue ocasión
que nos vamos a Venecia,
dando a estas paredes paso,
los de la escala de cuerdas,
1670
que hasta que viva contigo,
¿cómo puedo estar contenta?
¿Cumplirasme esta palabra?
ROSELO
¡Ay mi bien!, mucho me pesa
que pongas duda en mi amor.
1675
Plega a Dios que nunca vea
en paz mi padre y sus deudos
destas vengativas guerras,
que llegue muerto a Ferrara,
o en el camino me prendan
1680
celadas de Castelvines;
que para venganza fiera
me coman el corazón
y mi propia sangre beban,
si te faltare en algunas
1685
de todas nuestras promesas.
CELIA
¿Y él no ha de venir por mí?
MARÍN
¡Plega al cielo que no vea
cosa que me disgustó!,
ni en el camino, en las ventas,
1690
falten perdices que coma
y vino blanco que beba,
si hiciere cosa por ti
de que algún daño me venga.
¿Pero tú, tendraste firme?
CELIA
1695
No lo está tanto una rueda,
una nube, un viento, un dado,
como yo mientras tú quieras.
(Dentro.)
ANTONIO
Muestra, Lucio, esa alabarda,
que sospecho que nos cercan
1700
la casa.
MARÍN
Que no hay, Celia, que esperar.
CELIA
¿Qué has de decir a tu padre?
(Sale ANTONIO y LUCIO y TEODORO .)
LUCIO
Gente está junto a las yedras.
ANTONIO
No temas.
1710
¿Y quién más está contigo?
ANTONIO
¿Pues desta manera
estás en tiempo como este?
JULIA
¿Y en este quieres que duerma?
JULIA
Llorar mi primo,
1715
a donde nadie me oyera.
JULIA
No señor, ¿pero qué piedra
estará sin sentimiento
en fortuna tan adversa?
1720
Yo perdí marido en él.
JULIA
¿Pues no lo fuera?
Y si aun marido he perdido,
no te espantes que lo sienta.
Yo por mi marido lloro,
1725
soy mujer y no es flaqueza,
sino razón y justicia.
Tú con tus venganzas fieras,
no sientes más que un diamante.
¡Plega Dios que tantas guerras
1730
no paren en daño tuyo!
(Váyase.)
LUCIO
Octava real
¿De qué te espantas, pues te dice claro
que por vuestras venganzas ha perdido
marido de su sangre?
ANTONIO
Ya reparo,
1735
Teobaldo, en lo que dice de marido,
mas, pues yo me quedo, no le falta amparo.
Su padre soy en fin, y haber sabido
que amor tenía a mi sobrino Otavio,
no hubiera sucedido tanto agravio.
Octava real
1740
Hartas veces mi hermano me rogaba
que por mujer a Otavio se la diera,
y que della jamás le presumiera.
El efeto a sus ruegos dilataba,
lo que a saber su voluntad no hiciera;
1745
y es muerto Otavio, y más me pesa agora
que por marido, como veis, le llora.
Octava real
Mas yo soy padre, y padre que la quiero
con más estremo del que fuera justo.
Casarla quiero, y darla presto espero
1750
marido noble, rico y de su gusto.
El conde Paris me pidió primero
que fuese a acompañar al duque Augusto
mi hija por mujer, y ya ha venido.
¿Paréceos que mejora de marido?
LUCIO
Octava real
1755
¡Y cómo si mejora!, que es el Conde
gallardo caballero. Dile luego,
para ver si a su gusto corresponde,
el rico esposo que la das, te ruego.
ANTONIO
Es en toda mujer sol que se esconde
1760
el muerto esposo; todo queda ciego,
mas si otro sale en el siguiente día,
luego se olvida el que llorar solía.
(Váyanse, y entren el CONDE PARIS , y ROSELO y MARÍN .)
PARIS
Redondilla
Pesado estás en pesarte
de haber topado conmigo,
1765
que yo no soy tu enemigo,
ni de la contraria parte.
Redondilla
¿Cuándo tú decir oíste
que el conde Paris trató
de ser Castelvín?
ROSELO
Si yo,
1770
tan desesperado y triste
Redondilla
discursos pudiera hacer
de tu valor y mi pecho,
bien pasara satisfecho,
pero es forzoso el temer
Redondilla
1775
a un dudoso corazón,
a un pensamiento afligido.
Intercadencias han sido
del alma y de la razón.
Redondilla
Voy, señor Conde, de suerte
1780
que todo cuanto hay aquí,
pienso que es muerte, y en mí
todo es desear la muerte.
Redondilla
No sé en qué estado me veo,
entre morir y vivir,
1785
pues vengo yo mismo a hüir
de lo mismo que deseo.
Redondilla
Crea vuestra señoría
que con desear mi fin
soy más cierto Castelvín
1790
que el mismo que me seguía.
PARIS
Redondilla
Roselo, haberte amparado
en causa tan peligrosa
ha sido muy justa cosa,
y de que estoy muy pagado.
Redondilla
1795
Estimo en el camino
llegase a tal ocasión
que librase de traición
un hombre tan peregrino.
Redondilla
Y aunque he sabido después
1800
que has muerto un amigo mío,
sabiendo su desvarío
perdí mi propio interés.
Redondilla
Verdad es que pretendí
casarme con Julia yo:
1805
de Castelvín me quedó,
que algún tiempo la serví.
Redondilla
Mas viendo la dilación
que en dármela el padre tuvo,
corrida algún tiempo estuvo
1810
con mi valor mi afición.
Redondilla
Yo soy ya Castelvín,
pues a Julia no me dieron.
Montés soy, pues me pusieron
entre enemigos, en fin.
Redondilla
1815
Si quieres que hasta Ferrara
acompañe tu persona,
dejaré de ir a Verona.
ROSELO
Bien tu valor me declara,
Redondilla
conde Paris, que naciste
1820
de la sangre más real
que tuvo Italia, pues tal
para mis desdichas fuiste.
Redondilla
Por esclavo tuyo quedo,
pues desta fiera celada
1825
me sacó vivo tu espada,
que es lo más que decir puedo.
Redondilla
De aquí a Ferrara no hay ya
cosa que pueda temer,
y bien te puedes volver,
1830
que pienso que cerca está.
Redondilla
Que no es razón que Verona,
alterada la ciudad,
en tanta necesidad
carezca de tu persona.
Redondilla
1835
Oí decir que trataste
casar con una señora
Castelvín, pero ya agora
que mi pecho aseguraste,
Redondilla
más te tendré por Montés,
1840
y escribiré desde aquí
esto que has hecho por mí.
(FESENIO , de camino.)
FESENIO
A ti
traigo esta carta, señor.
PARIS
1845
Roselo, no hayas temor,
yo estoy a tu lado aquí.
Redondilla
ROSELO
No, Marín,
1850
déjale que en paz se parta.
MARÍN
Redondilla
¿Si en aquesta carta escribe
que en el camino te mate?
ROSELO
Ojalá de hacerlo trate.
Bien muere quien triste vive.
MARÍN
Redondilla
1855
Notables admiraciones
hace leyendo.
ROSELO
Sin duda
quiere que a matar me acuda.
MARÍN
Redondilla
si no le das de estocadas.
ROSELO
1860
¿Y podré matarle yo
si aquí la vida me dio?
MARÍN
Redondilla
Por la vida no hay traición;
y el que en esto fue cortés,
1865
tras quedar muertos después
deja en duda su opinión.
PARIS
Redondilla
Yo he leído, y porque veas
lo que esta carta contiene
y a lo que el crïado viene,
1870
quiero que también la veas.
Redondilla
Toma, Roselo, que es justo
tengas parte de mi bien,
y me des el parabién
de cosa de tanto gusto.
Redondilla
1875
Que no por ser yerno aquí
de aquel tu grande enemigo,
dejaré de ser tu amigo.
ROSELO
(Lea.)
Redondilla
«Si alguna cosa pudiera
1880
consolarme en tal dolor,
será que vengas, señor,
donde esta casa te espera.
Redondilla
Hónrala con tu persona,
porque a defender te inclines,
1885
no solo a los Castelvines,
pero a tu patria Verona.
Redondilla
Ya sabrás como Roselo
mató a mi sobrino Otavio,
cuya sangre y nuestro agravio
1890
dan juntos voces al cielo.
Redondilla
Todos te quieren aquí
por amparo y protector,
y yo por yerno y señor.
Julia te espera. ¡Ay de mí!
Redondilla
1895
Julia te espera. ¿Qué es esto?
ROSELO
De ver
que si es Julia tu mujer,
en gran peligro estoy puesto.
Redondilla
Toma, que no hay que pasar
1900
adelante, pues en fin,
siendo conde Castelvín,
me has de procurar matar.
PARIS
Redondilla
No te receles, detente;
que aunque esta carta ha llegado
1905
a tiempo que te habrá dado
sospechas forzosamente,
Redondilla
no soy yo sangre tan ruin
que, por lo que hacen conmigo,
dejase de ser tu amigo,
1910
aunque Julia Castelvín...
Redondilla
Yo te hallé desamparado
antes que esta carta viese;
que allí te favoreciese
es porque estaba obligado
Redondilla
1915
por ley de ser caballero.
Desfavorecerte agora,
porque esta hermosa señora
por mujer estimo y quiero,
Redondilla
desdice mucho a quien soy.
1920
Vete, que pues desterrado
vas de donde estoy casado,
libre de ofenderte estoy.
Redondilla
Fesenio hará como hidalgo,
pues este es gran testimonio,
1925
en que a su señor Antonio,
si para servirle valgo,
Redondilla
no diga que te amparé,
ni que dejé de matarte.
FESENIO
Fuera señor de agradarte,
1930
por mi voluntad lo haré,
Redondilla
que aunque sirvo a Castelvín,
quiero en estremo a Roselo.
PARIS
Roselo, guárdete el cielo
queda a Dios.
PARIS
Redondilla
1935
El miedo le tiene tal
que aun no responde.
PARIS
Mucho el ver la muerte corta
de hombre más principal.
(Váyanse el CONDE y su gente, y FESENIO .)
MARÍN
Romance (tirada)
¿Echas acaso de ver
1940
el peligro en que te hallas?
¿Sabes que nos pueden dar
mil muertes de aquí a Ferrara?
Deja el éxtasis de amor,
deja suspensiones vanas.
1945
Cásese Julia en buen hora,
pues para su mal se casa.
MARÍN
¡Santo Dios,
que voces das!
ROSELO
¿Quién pensara
que en aquel ángel, Marín,
1950
hubiera tantas mudanzas?
Los cielos dicen que mueve
con velocidad tan rara
un ángel, que en solo un día
de un polo al otro los pasa;
1955
o lo imitas, o lo eres,
pues en tan breve distancia,
las esferas del alma,
desde los cielos al infierno pasas.
Triste de mí, que creyendo
1960
tus ojos que siempre engañan,
que también por hermosura
son cielos que nunca paran,
dejé llevar mis deseos
de aquella dulce esperanza
1965
que halló su centro en tus ojos.
Niñas y ojos, todo es agua.
¡Agua, mis ojos, agua!,
que le abrasa la casa, y dentro el alma.
No fue locura quererte,
1970
aunque ninguno te amara,
si no es el que agora estimas,
sin estarlo por tu causa.
De tu parte hubo hermosura,
de la mía lo que basta
1975
para igualarte, no siendo
en lo que al cielo te igualas.
¿Quieres ver en quién has puesto
los deseos, Julia ingrata?
Mira que no te conoce,
1980
pues yo sé que no te ama,
mientras tu padre, ambicioso
del honor que no le falta,
te hace su mujer, perdona
a un hombre que a Otavio mata.
1985
Que si Paris te pretende
alegre, el ver que le llaman
es por ver que le desprecian,
que basta para venganza.
No como tú, que por ser,
1990
aunque es muy noble tu casa,
mas señora que naciste,
te casas... ¿Direlo?
ROSELO
¿Que calle?, ¿pues tú no ves
que en la creciente y mudanza
1995
de la luna hablan los locos?
MARÍN
Pues si lo confiesas, habla.
ROSELO
Señora fueras conmigo,
y no menos estimada,
que títulos son mercedes
2000
y la sangre antiguas armas;
que si no pongo en las mías
coroneles de oro y plata,
yo sé que traigo principio
de las coronas de Italia.
2005
Espero que te arrepientas,
no lo tengas a arrogancia,
que no está el gusto en las honras,
sino en que le tenga el alma.
¿Qué importa el dosel de día,
2010
cuyo cielo es sombra vana,
si lo parece de noche?
¿Quién lo ha de ser de tu cama?
Fuego, cielos, que mal da,
que hoy aborrece a quien ayer amaba.
2015
¿Mas, para que me enternezco,
habiéndome dado causa
para maldecir tus bodas
ver mi esperanza burlada?
Pero no permita el cielo
2020
que puedan tanto mis ansias,
que pierda aquella modestia
con que de tus cosas tratan.
Si porque maté a tu primo
tomas aquesta venganza,
2025
¿cómo no mataste Julia,
que vengas con tu infamia?
MARÍN
Calla, que no es de discretas
vengarse con las palabras.
ROSELO
Podré vengarme con obras.
MARÍN
2030
¿Pues no? En llegando a Ferrara.
ROSELO
Aguarda,
aguarda, Julia ingrata:
Ley es de amor que agravie a quien me agravia.
Jornada III
Salen ANTONIO y JULIA .
ANTONIO
Redondilla
2035
Quitarete yo la vida.
ANTONIO
Es mi gusto que te cases.
JULIA
Estoy del Conde ofendida,
Redondilla
si no me estaba bien,
2040
pues no dio muerte a Roselo
pudiendo.
ANTONIO
No quiere el cielo,
hija, que muerte le den.
Redondilla
JULIA
No se escapara aquel día
2045
del Conde, pues no tenía
más que su espada y su capa.
ANTONIO
Redondilla
¿Tanto a tu primo quería,
que porque no le mató
no te casas con él?
JULIA
Yo
2050
disimulé muchos días,
Redondilla
por mi propia honestidad,
mas no me siento tan fuerte
que pueda sufrir su muerte,
ni es ahora liviandad.
ANTONIO
Redondilla
2055
Bien estoy con tu venganza;
pero puédesla tener,
siendo del Conde mujer,
con más segura esperanza;
Redondilla
que él ha de ser nuestro amparo,
2060
y en sabiendo que deseas
que le dé muerte, no creas
que halle en el mundo reparo.
Redondilla
Él te matará a Roselo.
Cásate con él, y advierte
2065
que le he llamado, y que es fuerte
la palabra.
ANTONIO
Redondilla
Si tu voluntad supiera,
jamás al Conde llamara,
ni en casamiento le hablara,
2070
ni como a yerno escribiera.
Redondilla
Ya es hecho, ya lo escribí,
ya lo dije, ¿qué he de hacer?
Tú eres del Conde mujer.
¿Qué respondes?
ANTONIO
Redondilla
2075
Hija, no estés de esa suerte,
ni seas crüel conmigo,
que no soy yo tu enemigo,
ni el que a Otavio he dado muerte.
Redondilla
Mira que salir no puedo
2080
de mi promesa, y que soy
hombre principal.
JULIA
¿Que estoy,
cielos, temblando de miedo?
Redondilla
¿La muerte no sabré darme?
¿Pues que temo.
ANTONIO
No responde.
2085
¿Qué he de decir al Conde?
JULIA
Señor, ya quiero casarme.
Redondilla
Vengan esta tarde aquí,
que yo le daré la mano.
JULIA
Fuera en vano,
2090
señor, resistirme a ti,
Redondilla
y más tocando a tu honor,
porque yo debo perder
mi gusto. Ya soy mujer
del Conde.
ANTONIO
Redondilla
2095
has de manera aumentado,
si es que se pueda aumentar,
que sin lo que te he de dar,
y tu madre te ha dejado,
Redondilla
seis mil ducados te doy
2100
en dos joyas de diamantes.
Y a tu esposo para guantes
otros seis mil.
ANTONIO
Redondilla
Voy a concertar que sea
esta noche por lo menos
2105
el concierto.
JULIA
¿Qué venenos
mi pensamiento desea
Redondilla
ANTONIO
Fesenio, Fesenio, aprisa;
los Castelvines avisa,
2110
vengan a cobrar su honor.
JULIA
Soneto
Porcia puede buscar ardiente fuego;
yerro Lucrecia; Dido, espada en mano,
reliquias dulces del traidor troyano,
que al mar de Italia dio su llanto y ruego.
2115
Ifis cordel, por Anaxarte ciego,
y por las amenazas del romano.
Veneno Sofonisba, y agua en vano
Hero en la torre, y arrojarse luego
la punta al pecho, y el aliento en calma.
2120
Tisbe en la sangre mísera resbale,
del que muriendo fue de amantes palma,
que a mí, ni fuego ni cordel me vale,
pues un acto de amor degüella el alma,
y no hay cuchillo que al dolor se iguale.
(CELIA entre.)
CELIA
Redondilla
2125
Aurelio, señora, hablé
y tu billete le di.
CELIA
Sí,
y de verle me espanté
Redondilla
llorar con notable afecto,
2130
dando más suspiros juntos
que tiene letras y puntos.
Fuese a su estudio, en efeto,
Redondilla
y al cabo de más de una hora
este pomillo me dio
2135
para que le bebas.
JULIA
Redondilla
Pues escríbole que estoy
determinada a matarme
antes, Celia, que casarme,
2140
y asegúrole que voy
Redondilla
derecha a un yerro o cordel.
Conoce mi amor, y sabe
que antes que el papel acabe,
mi vida acaba con él.
Redondilla
2145
¡Y envíame confecciones!
CELIA
Ya sabes que es el más sabio,
sin hacer, señora, agravio
a los antiguos varones
Redondilla
que ha celebrado la fama,
2150
de cuantos su templo tiene.
JULIA
Bien sé, Celia, que nos llama
hijos a mí y a Roselo,
Redondilla
y él solo este caso nuestro,
desde su principio, sabe.
2155
Sé que es filósofo grave,
y en aguas y yerbas diestro;
Redondilla
pero temo que no sea
alguna cosa tan fuerte
que amor del Conde despierte,
2160
por el bien que me desea,
Redondilla
CELIA
Eso es desatino grave.
Vuestro casamiento sabe,
y antes el segundo impide.
Redondilla
2165
Él sabe que estás casada
y que no puedes casarte,
y pues para remediarte
esta confección le agrada.
Redondilla
Cierra los ojos y mira
2170
en el peligro que estás.
JULIA
Bien dices: ni ha de ser más
el mal cuando el cuerpo espira.
Redondilla
Y pues no puedo crecer,
tomo el agua, Celia. Adiós.
CELIA
2175
¿Adiós? ¿Luego ya las dos
no nos habemos de ver?
Redondilla
Calla, que es para esforzarte
en tantas melancolías.
JULIA
¡Ay de las entrañas mías,
2180
Celia, el alma se me parte!
Redondilla
¡Jesús!, ¿qué es lo que me has dado?
CELIA
Señora, lo que me dio
Aurelio.
JULIA
Pues pienso yo
que habrá las aguas errado,
Redondilla
2185
y que esta debió de ser
de algún vaso de veneno.
JULIA
El pomo nos llevó.
Triste, ¿qué tengo de hacer?
JULIA
Que me han rompido
2190
del cuerpo todas las venas,
y que tengo aliento apenas,
acabado y oprimido.
Redondilla
Siento sobre el corazón,
¡ay Jesús!, un grave peso,
2195
Celia.
CELIA
Redondilla
¡Nunca yo hubiera nacido
para ser la mensajera
de tu muerte!
JULIA
A Dios pluguiera
2200
que antes la hubiera traído.
Redondilla
¡Yo muero!, dile a Roselo
si le vieres.
JULIA
Dile que su esposa fui.
Dile que le guarde el cielo.
Redondilla
2205
Dile que muero por él
y por no ser de otro; y di
que no se olvide de mí.
JULIA
2210
No puedo tenerme en pie.
JULIA
No sé.
¡Qué triste fin de mi amor!
Redondilla
Pero ya voy consolada
con que mi Roselo vive.
2215
Celia, mi muerte le escribe.
JULIA
Redondilla
¡Ay, ay, ay de mí, que muero!
JULIA
Ya voy.
Padre, de Roselo soy.
(Váyanse, y entren FERNANDO y RUTILO , caballeros, con unos músicos.)
RUTILO
Y vive enfrente
el mismo que si saliera agora
fueran sus rejas las del mismo Oriente.
MÚSICO
Un forastero en ellas enamora,
2225
y aun a fe que le miran tiernamente,
y él dice en sus papeles que la adora.
FERNANDO
¿De tantas gracias le haya dotado el cielo?
RUTILO
Octava real
Sí, pero es vida que ningún discreto
2230
fundara en ella...
RUTILO
Yo sé que le persiguen de secreto
los Castelvines.
RUTILO
Dio muerte a Otavio. Vive tan sujeto,
que de que compitáis con él me ofendo.
FERNANDO
2235
Canten algo los músicos.
(ROSELO y MARÍN , de noche.)
ROSELO
Soy principiante,
y entra con sangre la primera letra,
fuera de que no soy tan de diamante,
2240
que aquel agravio el alma me penetra.
ROSELO
No te espante,
mas si del cielo un gusto amor impetra,
Marín, venganza yo la pido al cielo.
FERNANDO
Octava real
2245
Si fuera Castelvín, no me parece
que era mala ocasión.
RUTILO
Llega, Fernando,
y sepamos que busca.
MARÍN
Aquí se ofrece
gente, Roselo, que te está mirando.
ROSELO
Caballeros: si puede y si merece
2250
pedir un forastero, caminando,
que le dejéis la plaza, eso pregunto.
MARÍN
Bien has hecho, que viene el mundo junto.
FERNANDO
Octava real
La playa, hidalgo forastero, queda
en el fin de esa calle que pasaste.
ROSELO
2255
Dadme licencia que buscarla pueda.
FERNANDO
En buena hora volved por donde entrastes.
ROSELO
Si este es Roselo, del valor que hereda
a su linaje, mal os informastes.
FERNANDO
Como le siguen tantos, aunque es hombre,
2260
¿no os espantéis que de morir se asombre?
ROSELO
No Silvio, que allí suenan,
o me engaño, gentiles cuchilladas.
FERNANDO
Las piedras rompen, y la calle atruenan.
RUTILO
Vamos alla, sacando las espadas.
MÚSICO
2265
Para estas ocasiones se condenan,
Rutilo, las guitarras más templadas.
RUTILO
¿Ya es mal broquel, Mauricio, un instrumento?
MÚSICO
Yo tengo por mejor un aposento.
(Vuelvan ROSELO y MARÍN , las espadas desnudas.)
ROSELO
Redondilla
Bien se fingió la cuestión.
MARÍN
2270
Y allá van a ver lo que es.
ROSELO
Después
te diré, Marín, quién son.
MARÍN
A ti
de aquel balcón te han llamado;
2275
que si el hombre he tomado
desde aquí gentil nací.
SILVIA
¿Quién son los de la cuestión?
ROSELO
Si calláis, diré quién son.
SILVIA
2280
Sí haré, si me hacéis merced.
ROSELO
Redondilla
Sabed que somos los dos,
y estos los mismos aceros,
para que seáis majaderos
dejase de hablar con vós.
Redondilla
2285
Ellos van a ver lo que es,
y nosotros nos volvimos
donde hablaros merecimos.
SILVIA
Redondilla
Vós seáis muy bien venido,
2290
mas mirad que os atrevéis
a mucho.
ROSELO
Vós me debéis,
señora, el ser atrevido.
SILVIA
Redondilla
¿Qué hay de cosas en Ferrara?
ROSELO
Nunca yo
tuve en Julia fe tan rara.
Redondilla
Déjelo así, por memoria
de mis enemigos fieros.
ROSELO
2300
No hay pena con tanta gloria.
(ANSELMO entre.)
SILVIA
Redondilla
Aquí dicen que he de hallar
a Roselo en su posada.
MARÍN
La gente desengañada
vuelve a su puerto a causar.
Redondilla
ROSELO
Silvia bella,
gente vuelve, no es razón
que los habléis.
ROSELO
Redondilla
¡Qué sé yo!, que estoy de suerte,
2310
que no doy paso, Marín,
sin ser de mi vida fin
y principio de mi muerte.
MARÍN
Redondilla
Vámonos si estás sin gusto.
ROSELO
Así entretengo mi mal;
2315
pero como estoy mortal,
todo me causa disgusto.
Redondilla
¡Ay Julia!, amor me combate,
aunque el agravio me sigue.
ROSELO
Llegue,
2320
y plegue a Dios que me mate.
MARÍN
Endecasílabos sueltos (tirada)
MARÍN
Si no tiene
que hacer en esta calle, tome margen.
ANTONIO
Seguros pueden en cualquiera parte
hablar vuesas mercedes; que he llegado
2325
de fuera en este punto y busco un hombre.
ROSELO
Aquella voz parece que conozco.
¿De dónde sois, señor?
ANTONIO
Soy de Verona
y aquí en Ferrara busco cierto hidalgo.
Él es, no hay que dudar, Anselmo mío.
2330
¿Es Roselo?
ANSELMO
¡Ah, buena suerte
tengo el haberte hallado!
ANSELMO
Las cosas más estrañas y esquisitas
que han sucedido eternamente.
ROSELO
¿Pues qué cosas
2335
estrañas puede ser si no se casa?
ANSELMO
Diré hasta el fin, sin que te cause pena,
y sabrás a que vengo, y lo que pasa.
ROSELO
Comienza Anselmo, y vamos poco a poco
a la posada.
ROSELO
Estoy muriendo,
2340
todo el sentido de tu voz suspendo.
ANSELMO
Romance (tirada)
Propuso a Julia su hija,
ha tratado casamiento
Antonio de Castelvín,
pero ni el paterno imperio,
2345
ni los ruegos de su tío
y regalos de sus deudos
fueron parte a dar el sí;
mas como el padre soberbio
le hiciese fuerza, y quedase
2350
hecho, Roselo, el concierto,
para la siguiente noche,
cuando estaban previniendo
libreas, vestidos, hachas,
y la nobleza y el pueblo
2355
aguardando a ver al Paris
robador de tus deseos,
Julia, con mortales ansias,
cayó difunta en el suelo.
ANSELMO
Ya te previne
2360
que me aguardaras primero.
ROSELO
¿Qué te tengo de aguardar,
si mi Julia es muerta, Anselmo?
ANSELMO
2365
Toda lo noche lloraron
con notable sentimiento,
padres, deudos y ciudad.
ROSELO
Anselmo, amanece presto,
que se me acaba la vida.
ANSELMO
2370
Amaneció, pero viendo
que no habló, ni tenía
calor.
ROSELO
Anselmo, ¿qué es esto?
para anochecer cansado,
amaneciste muy necio,
2375
si aun no vive, no es de día.
ANSELMO
El día pasó, y creyendo
su muerte.
ROSELO
Si pasa el día,
mira Anselmo que soy muerto.
ANSELMO
A las cinco de la tarde
2380
se previno el triste entierro.
ROSELO
Si entierras, Anselmo, a Julia,
¿qué aguardo, Anselmo, y espero?
ANSELMO
No se ha visto en la ciudad
tan notable enterramiento.
ROSELO
2385
Mas que nunca para verle
ojos le dieran los cielos.
ANSELMO
Iban llorando detrás
niños, mancebos y viejos.
ROSELO
¿Qué aguardo que no me doy
2390
la muerte que ya deseo?
ROSELO
¿Qué he de esperar?
O estás loco, o no te entiendo.
¿Después de enterrada Julia,
dices que espere?
ANSELMO
No pienso,
2395
que tal historia se ha visto.
ROSELO
Ni en mí mayor sufrimiento
pensarás tú que he de ver.
Que no se case me alegro,
por muerte de un ángel.
ROSELO
2400
¿Qué hay más que oír?
ROSELO
Temo
que, como sangría, a pausas,
por mensajero discreto
me das Anselmo el dolor,
para que no pierda el seso.
ANSELMO
2405
Yo que estaba en mi posada...
ANSELMO
Esto es bueno.
Lo que queda es lo que importa.
ROSELO
Si queda, estareme quedo.
ANSELMO
2410
Enviome a llamar Aurelio,
y díjome desta suerte:
«Todo su triste suceso,
Anselmo, me escribió Julia,
y al fin me dijo: Yo entiendo
2415
que cuando el papel acabes,
acabaré, porque tengo
hierro y cordel en las manos.
Yo, viendo tan grave yerro,
dia Celia un pomo de agua,
2420
que es un notable veneno
que dos días naturales
infunde un helado sueño.
Llevole, y tomole Julia,
pensando morir más presto.
2425
Parte volando a Ferrara,
y dile, Anselmo, a Roselo,
que queda Julia en su iglesia,
en la bóveda que han hecho
sus pasados, en que está
2430
de Otavio su primo el cuerpo.
Que venga y de allí la saque,
donde con mucho secreto,
viva en Francia o en España.»
ROSELO
Anselmo, de oírlo tiemblo,
2435
si despertase entre tanto,
como es fuerza, pues sospecho
que no podremos llegar,
aun por los aires, a tiempo,
y se hallase a escuras Julia,
2440
entre tantos cuerpos muertos,
no se morirá de espanto.
ANSELMO
No, que es mujer; caminemos,
que Aurelio tendrá cuidado.
MARÍN
Que el miedo
2445
no me deja respirar.
ROSELO
Si he nacido para ejemplo
de amadores desdichados,
¡cielos!, ¿en qué me detengo?
Julia, aguarda.
MARÍN
¿Hay muchos muertos
en esa bóveda?
MARÍN
Pues a la puerta me quedo.
(El CONDE PARIS , con luto, y el SEÑOR DE VERONA .)
PARIS
Octava real
Por imposible tengo que mi vida
pueda alegrarme.
VERONA
Conde, el que es discreto
2455
sabe que la fortuna esta subida
sobre un globo que baña el inquieto,
con esto de las ondas impedida,
ya con alegre, ya con triste afecto,
conduce nuestras vidas a la muerte,
2460
los males junta y los contentos vierte.
PARIS
Octava real
Crea vuesa excelencia que si fuera
dueño de mil tesoros, y del mundo,
y por sus inconstancias lo perdiera,
fuera en reír Demócrito segundo.
2465
Mas para ver que un ángel, que me hiciera
dichoso Paris, con dolor profundo
de toda esta ciudad, difunto quede,
falta el valor, porque el dolor excede;
Octava real
y así fuera después de la alegría
2470
que da la boda a los recién casados,
un año, un mes, una semana, un día,
templara este consuelo mis cuidados.
Para que al dar el sí la mano fría,
responda, que la fuerza de sus hados
2475
la lleva a los umbrales de la muerte.
¿Qué bronce habrá para sufrir lo fuerte?
VERONA
Octava real
Antes fue más ventura que de un año,
de un mes, de una semana, ni de un día,
porque el amor creciera y fuera el daño
2480
mayor.
PARIS
Ya fuera tal la dicha mía.
No puede hacer a mi dolor engaño,
consuelo alguno, aunque el valor porfía.
(Un CRIADO .)
[CRIADO]
Antonio Castelvín hablar os viene.
VERONA
Tomad ejemplo del valor que tiene.
(Entre ANTONIO .)
ANTONIO
Octava real
2485
No vengo a lamentarme de mi suerte,
ni a enterneceros con mi justo llanto,
ni a deciros el hierro de la muerte
en perdonar quien ha vivido tanto.
Dicen que amor y muerte, en tiempo fuerte
2490
de invierno caminaban; no me espanto
que caminase amor con quien podía
templar su ardor, que es en estremo fría.
Octava real
Dicen que en una venta que pararon,
durmieron juntos, y que al despedirse,
2495
los arcos y las flechas se trocaron,
que la luz comenzaba a descubrirse;
con esto amor y muerte dispararon,
los mozos comenzaron a morirse
y los viejos después a enamorarse,
2500
porque nunca pudieron destrocarse.
Octava real
Esto se vee en mi casa, pues es muerta
Julia, mi hija, cuando a Otavio amaba,
y yo, porque mi casa está desierta
de quien sus mayorazgos heredaba,
2505
o por que así mi hermano lo concierta,
pues en los dos la sucesión se acaba,
con su hija y mi sobrina me es forzoso
casarme en esta edad.
ANTONIO
Octava real
Yo que pensaba descansar contento,
2510
casada Julia, ¡ay cielos con el Conde!,
con Dorotea trato casamiento;
y a Julia, como veis, la tierra esconde.
Este es el mundo. Sabe Dios que siento
el ver que Dorotea corresponde
2515
al gusto de su padre, que ya toma
cuidado de ir por la dispensa a Roma.
VERONA
Octava real
Si no hay otro remedio conviniente
para las dos haciendas, será justo
que os caséis, pues no hallaréis otro pariente
2520
que venga como vós, Antonio, al justo.
Vuestra sobrina, en vós tendrá presente
a su padre, y hará también su gusto,
pues muerto Otavio y Julia, a vuestra hacienda
no se podrá dar tal y igual prenda.
PARIS
Octava real
2525
Lo mismo digo yo que vuecelencia,
y que os gocéis, Antonio, muchos años.
En vós está mejor que en mí la herencia.
ANTONIO
No está, pero reparo ansí mis daños.
Vine a pediros a los dos licencia
2530
y a daros de sucesos tan estraños
la cuenta, que es razón.
VERONA
Soy en efeto
hombre de edad, de canas y respeto.
Octava real
Mal dije hombre de edad, respeto y canas;
mas no está aquí vuestra querida esposa;
2535
que todo ha de encubrise...
ANTONIO
A las livianas;
que no a quien es doncella virtüosa.
VERONA
Primas hermanas
la edad y la injuria.
ANTONIO
Venid los dos a ver a Dorotea.
PARIS
2540
Con todo mi pesar, para bien sea.
(Vanse, y entre JULIA .)
JULIA
Lira
¿Adónde me ha traído
mi desventura? ¿Cómo, si soy muerta,
hablo y tengo sentido?
¿Adónde estoy?, ¡o, sin ventana, o puerta,
2545
en tinieblas escuras!
Me niega el cielo ver sus lumbres puras.
Lira
Que soy muerta es sin duda.
Mas, ¡ay de mí!, ¿cómo no estoy agora
de carne y voz desnuda?
2550
¿Qué casa es esta, y quién en ella mora?
Mas, tan escura y fuerte,
sin duda que es la estancia de la muerte.
Lira
Paréceme que toco
cuerpos aquí y allí. ¡Cielos!, ¿qué es esto?
2555
Vuestra piedad invoco.
Si a caso no soy muerta, ¿quién me ha puesto
donde los muertos viven,
y en sus heladas cuevas me reciben?
Lira
Y si, como me acuerdo,
2560
Aurelio me mató con aquel pomo,
¿cómo, cielos, no pienso
este cuerpo mortal que tengo; y cómo
hablo y siento, y me asombro,
todas las veces que la muerte nombro?
Lira
2565
Allí una lumbre veo:
mira yo si en el infierno vivo,
si he pasado el Leteo,
y aquí la pena de mi amor recibo.
La luz se va acercando,
2570
si no soy muerta, moriré temblando.
(Sale ROSELO con una linterna, y MARÍN , detrás, lleno de miedo.)
MARÍN
Romance (tirada)
¿No me dejarás a mí,
y fuera mayor cordura,
a que la puerta guardara?
ROSELO
Anselmo basta que acuda
2575
a cualquier caso, Marín,
entra pues. ¿De qué te turbas?
MARÍN
¿No fuera mejor, señor,
que entrara acá dentro el cura,
con el hisopo y el agua?
ROSELO
Pues bien, ¿quién te ha de comer?
MARÍN
¡Santo Dios!, ¿quién me rempuja?
(Caigan, y maten la luz.)
ROSELO
¡Maldito seas, amén,
que habemos quedado a escuras!
JULIA
2585
¡Virgen santa, socorredme,
que donde estoy es sin duda
túmulo de mis mayores!
JULIA
Sin duda el pomo de Aurelio
2590
era confección infusa
en algún sueño, y mi padre
me ha enterrado en esta tumba.
ROSELO
¡Otra vez vuelven a hablar!
MARÍN
¡San Pablo! Et ne nos inducas ...
ROSELO
2595
Toma Marín esta vela,
y en la capilla segunda
de la iglesia enciende presto.
MARÍN
¿Cómo he de poder ir solo?
2600
¿No adviertes que me despulsa
el miedo?
MARÍN
¡Otra vez! ¿Quién me rempuja?
ROSELO
Quédate aquí, que yo iré.
MARÍN
2605
¿Pues qué purga de riobarbo
fuera más corriente purga?
JULIA
A donde la luz estaba,
oigo una voz que murmura,
y aun parecen dos personas,
2610
si hablan después de difuntas.
ROSELO
¿No sientes la voz agora?
MARÍN
La sangre dicen que busca
el corazón, mas la mía
ya pasa de la cintura.
ROSELO
2615
Paréceme que allí hablan.
MARÍN
¿Piensas tú que no se juntan
cuatro muertos habladores,
que no hay diablo que los sufra?
MARÍN
En la nuca
he topado cierto muerto...
¡San Antón, San Blas, San Lucas!
MARÍN
Topé con la barriga.
¡Gordo estaba! ¡Brava enjundia!
2625
Aquí está una calavera,
pero parece de mula.
¡Jesús, Jesús, que me muerde!
MARÍN
Todo me ofusca.
el dedo metí, Señor...
MARÍN
Entre dos tablas juntas,
y pensé que me mordían.
ROSELO
¿Dónde pusieron a Otavio?
MARÍN
¿Eso me acuerdas? ¡Ayuda!
MARÍN
¡Misericordia,
que no he tomado la bula!
Perdóname.
MARÍN
De que me comí las truchas
que faltaron la otra tarde,
2640
y las peras en azúcar.
JULIA
Ya no hay a donde me encubra.
Ya se acercan, ya no hay
más lugar a donde huya.
2645
Hombres, ¿sois vivos o muertos?
(Caigan juntos.)
ROSELO
Mi muerte anuncia.
¿Diéronte con algo?
MARÍN
Sí.
Si desta me escapo, nunca
a bóvedas, ni bobadas.
ROSELO
2650
¡O amor, con tu luz me alumbra!
MARÍN
Sin duda que aqueste muerto,
como el abejón, se burla,
que llama con la derecha
y sacude con la zurda.
ROSELO
2655
Quiero animarme a llamar
a Julia, a mi bien, Julia.
MARÍN
¿Cosa que despierte Otavio
con treinta muertos de runfla?
JULIA
2660
parece que me asegura;
pero si es la voz de Otavio...
Mas quiero llamarle en duda.
¡Otavio!
MARÍN
A Otavio llamaron.
¡Agora nos desconjuntan!
ROSELO
Anselmo
me dijo que la profunda
ciencia de Aurelio hizo el agua
2670
que fingió la muerte tuya;
y él mismo a llamar me envía,
porque mientras se deslumbra
con este engaño, te saque
de aquesta bóveda escura.
JULIA
2675
¿Qué te di yo aquella noche,
para nuestra desventura
la primera?
ROSELO
Dos piedras juntas
en un maridaje de oro.
ROSELO
Una pluma
que llevaba de diamantes.
JULIA
Las señas son muy seguras;
pero en el primer papel,
¿qué te escribí?
ROSELO
2685
«Al esposo de mi alma».
MARÍN
¡O, qué linda doña nutria!,
diga si es viva o si es muerta,
que hay entre los muertos nutrias
que no son carne, ni huesos.
JULIA
Llega, esposo de mi alma.
ROSELO
Tu voz en mi pecho infunda
la que me falta.
MARÍN
Acabose;
aquí el dolor se resuma.
2695
Pero mirad que parece
muy tarde.
ROSELO
Fuera locura
decirte que tengo seso.
MARÍN
Salid, porque no os descubra
la luz del alba al salir.
JULIA
Si procuras
que estemos más encubiertos,
hasta que la suerte cumpla
sus términos en nosotros,
y aquellas venganzas duran,
2705
en la hacienda de mi padre
nos librarán de su injuria
dos hábitos de villanos.
ROSELO
¡Ay!, temo que tu hermosura
descubra nuestro concierto.
JULIA
2710
¿Cómo, si muerta me juzgan?
ROSELO
Bien dices, sal por aquí.
MARÍN
Nunca
soy amigo de ir detrás.
(Dos labradores, padre y hijo, BELARDO y LORETO .)
LORETO
Redondilla
2715
Digo que vienen acá,
y que ya partir los vi.
BELARDO
¡Tantos señores aquí!,
el cortijo es corte ya.
LORETO
Redondilla
Vós, con vuestra siega y poda
2720
y libros de cultivar,
no habéis querido escuchar,
Belardo, la nueva boda.
BELARDO
Redondilla
Hijo, ya no es para mí
otro cuidado ni fiesta;
2725
pero di: ¿qué boda es esta,
si antiyer entierros vi?
LORETO
Redondilla
De esos entierros nació
a la fe, padre, esta boda.
BELARDO
¿Cómo, si la ciudad toda
2730
esta desgracia lloró?
LORETO
Redondilla
Antonio, mueso señor,
quedó sin Julia.
LORETO
Su hermano con cantidad
de hacienda, y de igual valor...
LORETO
Tiene a Dorotea;
y esta quiere hacer mujer
de su tío, para hacer
que uno el mayorazgo sea,
Redondilla
y de su casa no salga,
2740
y a aquesto vienen acá.
BELARDO
La razón entiendo ya,
y es buena, así Dios me valga
Redondilla
como Julia no apetezca
después algún mozo rubio,
2745
y se lleve algún diluvio
la hacienda, y todo perezca.
LORETO
Redondilla
¡Pardiez, padre! mejor fuera
que con ella me casara.
LORETO
2750
¿Y es mejor
que a un hombre quiera
Redondilla
que tiene dos treinta y nueves
sin poderse descartar?
(TAMAR , villana, entre.)
TAMAR
Que soy sorda, pensar debes.
LORETO
Redondilla
2755
Señor me mandó llamarte.
LORETO
Por no verte tirar coces,
muero, Tamar, por casarte.
TAMAR
Redondilla
¿Tú me has de casar a mí?
LORETO
2760
Yo tengo por mujer,
que no me habrás menester.
BELARDO
Redondilla
límpiese toda esa casa,
que viene el mundo a la güerta.
TAMAR
2765
¿Quién, padre, si es Julia muerta?
BELARDO
Redondilla
con la hija de su hermano.
BELARDO
Mientras a pedir se va
2770
al Pontífice romano
Redondilla
licencia y dispensación.
Querrán que no esté en Verona.
TAMAR
Todo la sangre lo abonas.
No ha sido mala invención;
Redondilla
2775
mas yo sola no podre
acudir a tantas cosas.
BELARDO
Dos mozas, las más curiosas
destas haciendas, traeré
Redondilla
BELARDO
2780
Vamos, Loreto, a buscallas,
a aquesto bien vas y callas.
LORETO
En verdad,
que corazón tan movido
2785
no se ha visto, si se ha oído.
(Váyanse los dos.)
TAMAR
Endecasílabos sueltos (tirada)
Todo el mundo se casa, y todo el mundo
anda al revés, los mozos a la tierra
y los viejos al tálamo. No envidio
2790
la boda de la hermosa Dorotea,
que más tengo en tener buena esperanza,
que quien ruin posesión tiene y alcanza.
(Entren de villanos ANSELMO , ROSELO , MARÍN y JULIA , con sus hoces y sombreros.)
ROSELO
Dios la guarde
a la señora della.
MARÍN
Dios prospere
2795
el pan y el vino; amén.
JULIA
Dios la dé un novio,
señora, si está en cierne de casada,
que se le envidien las que ya lo fueren,
y las que no, de pura rabia lloren.
TAMAR
El cielo, buena gente, los bendiga.
2800
¿Son desta tierra?
TAMAR
Quitaos, por vida mía, labradora,
el velo del rebozo y del sombrero.
JULIA
No puedo agora, que la noche toda
he caminado y vengo descompuesta.
2805
En tocándome, estoy para serviros.
TAMAR
¿Y de cuál de los tres es la señora?
TAMAR
Pardiez, que vós podéis ser bella,
pero que ya tenéis bellaco gusto.
¿Esto escogistes, donde están dos mozos
2810
cual los que veis?
JULIA
¿Y vós cuál escogiérades?
TAMAR
Al mayor, por el talle y brío.
ROSELO
¿A mí?, ¿no era mejor mi compañero?
JULIA
Aunque esto burla es, de celos muero.
TAMAR
Perdone Dios a Julia, mi señora,
2815
que tanto cuanto semejáis la cara;
mas, ¿qué es lo que buscáis?
TAMAR
Mi padre no está aquí, que él y mi hermano
van a buscar dos mozas que me ayuden,
que vienen a esta hacienda sus señores.
TAMAR
Como se ha muerto
Julia, la hija de mi amo, quiere
su hermano que se case con su hija,
y en tanto que les da licencia el Papa,
no quiere el viejo que en Verona viva,
2825
porque no se le antoje algún mancebo.
ANSELMO
Si se casa
tu padre, vuestra hacienda se destruye,
y yo quedo también sin Dorotea,
que desde el día del sarao la sirvo.
JULIA
2830
Mejor lo haga el cielo; pues, hermosa,
ya que habemos venido a tan buen tiempo,
yo la quiero ayudar, y estos zagales
la mano probarán por esas mieses.
TAMAR
Pues alto vós subid a ese aposento,
2835
y ellos prueben la mano.
MARÍN
Estraño cuento.
¿Qué fin han de tener vuestros amores?
(Éntrense los cuatro, y salgan ANTONIO y LIDIO .)
ANTONIO
Que lleguen tarde a nuestra hacienda.
LIDIO
¿Y no es mejor, si están los labradores
2840
descuidados, señor, de tu venida?
TAMAR
¡Señor Antonio de mi vida!
ANTONIO
Octava real
¿Sabe tu padre que a esta casa vengo?
TAMAR
Sabe tu casamiento, y le desea.
Solo tiene el cuidado que yo tengo
2845
de que tan presto como dicen sea.
ANTONIO
Lo que me puede suceder, prevengo.
Soy viejo y es muchacha Dorotea;
que si un año las bodas dilatara,
nuestra esperanza y sucesión burlara.
Octava real
2850
Bien quisiera avisaros; no he podido,
que luego al punto me mandó mi hermano
sacar a Dorotea.
TAMAR
Justo ha sido,
que no es lícito el trato cortesano
a quien ha de esperar viejo marido;
2855
que al bozo rubio siempre envidia el cano.
TAMAR
No eres muy viejo.
¿Nunca tus canas te mostró tu espejo?
ANTONIO
Octava real
Vete a hacer tus haciendas.
TAMAR
En tratando
de los años, a un viejo pierde el seso.
(Váyase.)
ANTONIO
2860
Ve, Lidio, a ver si vienen.
(Váyase.)
ANTONIO
Bien sé que en esta edad ha sido exceso;
pero voy el remedio procurando
de nuestra sucesión; y no es suceso
en el mundo tan nuevo; que esta culpa,
2865
en mil ejemplos hallará disculpa.
Octava real
Bajando va la fría, escura noche,
por las gradas de sierras enlutadas
en su medroso coche, y nuestro coche
no llega a estas paredes enramadas,
2870
pues no es razón que Dorotea trasnoche.
Estas palabras son enamoradas.
No hay cana edad que tanto enmudezca.
(Ruido en alto.)
Octava real
¡Válgame el cielo!, ¿qué ruido es este?
Pues no son truenos del airado cielo;
2875
parece que la máquina celeste,
rota de sus dos quicios, viene al suelo.
Valor mi sangre en tanta edad me preste,
¡Qué triste voy! Todo me eriza el pelo.
(Arriba, JULIA .)
ANTONIO
La voz conozco, muerto quedo.
ANTONIO
Esta es Julia, o me la forma el miedo.
JULIA
Romance (tirada)
Oye, ingrato padre mío,
si acaso sentido tienes,
estas últimas palabras,
aunque después de mi muerte.
JULIA
¿No conoces
mi voz? Pero bien parece
que hasta mi voz olvidaste.
ANTONIO
Hija, ¿adónde estas? ¿Qué quieres?
JULIA
Padre, pues del otro mundo
2890
vengo a hablarte; escucha, atiende...
ANTONIO
Hija, aunque tu voz conozco,
el no verte me entristece.
JULIA
¿Quieres que salga en la forma
que estoy, y a ti me presente?
ANTONIO
2895
No, hija, que no me siento
con fuerzas. Háblame y vete.
JULIA
Claramente.
Tú me casabas por fuerza.
ANTONIO
2900
Mi intento fue bueno.
JULIA
Advierte
que el Conde me merecía,
mas no quiso amor que fuese
mi esposo, porque ya estaba
casada.
ANTONIO
Culparte debes
2905
a ti misma en no decirme
lo que tan tarde me ofreces.
Dijérasme: «Padre mío,
yo soy mujer flaca y débil;
caseme contra tu gusto,
2910
yerros de amor oro tienen.»
Perdonárate yo entonces,
que no es posible eligieses
hombre tan vil, siendo cuerda,
y en virtud y ingenio un fenis.
JULIA
2915
Cualquier hombre te dijera,
por vil y bajo que fuese;
y no puede el que me dio
para marido mi suerte.
Casome Aurelio con él,
2920
que hasta tanto que tuviese
la bendición de la iglesia,
no fue posible moverme.
Dos meses fue mi marido.
ANTONIO
¿Que no se supo en dos meses?
JULIA
2925
No padre, porque el peligro
no hay cosa que más enfrene.
Pues como me vi casada,
y que casarme pretendes,
dime la muerte, y estoy
2930
a donde imaginar puedes.
Pues te casas, padre mío,
yo te doy mil parabienes,
que no es mi intención agora
que tu casamiento dejes.
2935
Solo te pido que honres,
y que en paz y amistad quedes
con el que fue mi marido,
y que su muerte no intentes,
que si lo haces te juro
2940
que los días que vivieres,
con el fuego que me abrasa
cada noche te atormente.
(Váyase.)
ANTONIO
Pues dime quién es el hombre.
JULIA
El que a Otavio dio la muerte,
2945
el hijo del que sustenta
tus enemigos Monteses,
Roselo, padre, se llama.
ANTONIO
Oye hija, escucha. Fuese.
¡Roselo!, ¡quién tal pensara!,
2950
el nombre solo me ofende;
mas yo te doy la palabra
de respetarle y tenerle,
por haber sido tu esposo,
por hijo mientras viviere.
(Entren TEOBALDO y DOROTEA , el CONDE PARIS , y alabardas, ANSELMO y ROSELO y MARÍN , atados.)
TEOBALDO
2955
Pasad adelante, infames.
TEOBALDO
Tu buena suerte.
Alégrate, que ya el cielo
en tu favor amanece.
ANTONIO
¿Qué gente es aquesta, hermano?
PARIS
2960
¿No conoces esta gente?
Roselo es este.
TEOBALDO
Roselo Montés es este;
que, en el hábito que miras,
el cielo quiso que fuese
2965
de mi gente conocido.
No le he muerto, por hacerte
deste y de sus dos amigos,
como a yerno, igual presente.
Belardo, que viene aquí,
2970
con solo no conocerle,
de tenerle se disculpa
en tu hacienda.
BELARDO
Bien entiendes
que si yo le conociera,
te escusara de ponerte
2975
en ocasión de matarle.
TEOBALDO
Si ofender al cielo temes,
mira, hermano, de qué modo
pretendes que le atormenten:
¿Quieres que a un árbol le liguen?,
2980
¿quieres que todos le flechen?,
¿quieres que le tiren balas?
Habla, pues. ¿Qué te suspendes?
ANTONIO
Paris, Teobaldo y vosotros,
todos los que estáis presentes
2985
oigo.
ANTONIO
Ninguna;
que Roselo vivir tiene.
Mi hija, amigos, mi hija,
a donde estáis me aparece,
y me dice que Roselo
2990
era su esposo.
ANTONIO
No hay que detener, Teobaldo,
por no sufrir que la fuerce
al casamiento del Conde,
con ponzoña se dio muerte.
2995
Dice que ha de atormentarme,
si más su enemigo fuere,
con el fuego que la queme.
TEOBALDO
Sospecho que te arrepientes,
y que esas quimeras finges.
ANTONIO
3000
Hermano, si no lo crees,
esta noche, y aun agora,
podrá ser que venga a verte.
TEOBALDO
No, no, Antonio, estese allá.
Yo lo creo.
ANTONIO
Pues advierte
3005
que Roselo fue mi hijo,
y que serlo tuyo tiene.
Hoy le has de dar a tu hija,
yo no la quiero, ni verme
en mas desdichas.
ANTONIO
3010
Tu hija, para que quede
hoy nuestra paz confirmada.
PARIS
Cuando los cielos decreten
que las paces destos bandos
desta suerte se comiencen,
3015
no hay que replicar, Teobaldo.
A Roselo le promete
tu hija.
TEOBALDO
Sin nuestras paces,
así el cielo ordena y quiere.
Yo se la doy.
(JULIA salga.)
JULIA
Eso no,
3020
¡oh, traidor, con dos mujeres!
JULIA
Padre, mira que estoy viva.
Vuelve tío, padre vuelve.
TEOBALDO
3025
¿Qué nos quieres, Julia, di?
PARIS
Dime, esposa, ¿qué nos quieres?
JULIA
No soy tuya, conde Paris,
de Roselo soy.
PARIS
No pienses
que te quiero ni verte yo.
ANTONIO
Hija, si vives
en el alma sola, ¿qué intentas?
¿Quieres que otra vez te entierren?
JULIA
Viva estoy, que aquel morirme
fue por un veneno fuerte.
3035
Roselo me trujo aquí.
Habla, esposo, que ya puedes.
ROSELO
Yo la saqué del sepulcro,
y así es mi mujer dos veces.
PARIS
Y yo digo que otras tantas
3040
de derecho se le debe.
ANTONIO
Dale la mano, y a mí
los brazos.
JULIA
Padre, detente,
porque primero a mi prima
cases con quien la merece.
ANSELMO
Yo soy,
mis partes sabréis en breve.
ANTONIO
No es tiempo, dale las manos.
MARÍN
¿Y a mí no hay quien me consuele?
¿No hay quien me paga el sacar
3050
esta muerte?
JULIA
Razón tiene.
Celia es suya y mil ducados.
ROSELO
Senado, pues ya se entiende
lo demás, aquí dan fin
Castelvines y Monteses.
3055
Fin desta comedia