Félix Lope de Vega y Carpio

EL CASAMIENTO EN LA MUERTE




Texto utilizado para esta edición digital:
Biblioteca Castro (Ed.), Obras completas de Lope de Vega, 4, Madrid, Turner Libros, 1993, pp. 325-409.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Martínez Fernández, Ángela (Artelope)

Elenco

CELIO, paje
CELIO, pastor
HERNÁN DÍAZ
RODRIGO RASURA
DON GARCÍA
DON RAMIRO
DON ALONSO
BERNARDO DEL CARPIO
DOÑA JIMENA
BELERMA
FLORDELÍS
MARCELIO, pastor
BRAVONEL, moro
MARSILIO, rey moro
CARLOMAGNO
ROLDÁN
REINALDOS
OLIVEROS
DUDÓN
DON BELTRÁN
MONTESINOS
DURANDARTE
BRANDIMARTE
DON SANCHO DÍAZ
ALCAIDE
PORTERO
MONJA
SOLDADO

“Don Alonso” en el elenco es “REY ALFONSO” en la obra.


Jornada I

 (Sale HERNÁN DÍAZ.)

HERNÁN DÍAZ
Octava real
El que fuere español no lo consienta,
y más el que ha nacido castellano
y en las reliquias y el valor se cuenta
de aquel famoso Príncipe asturiano;
5
porque es hacer a España eterna afrenta,
puesto que lo merezca Carlomagno,
quererla dar, por falta de heredero,
Alfonso el Casto a príncipe extranjero.

 (Sale RODRIGO RASURA.)

RODRIGO RASURA
Octava real
Primero que, de Francia, España sea
10
y yo consienta en ello, que yo basto
para no permitir que la posea,
conocerá quién soy Alfonso el Casto.
¿A efecto ha de llegar cosa tan fea?
Pero ¿por qué razón estas palabras gasto?
15
Salga la espada; que a la patria amada
la lengua no ha de hablar, sino la espada.

(Sale DON GARCÍA.)

DON GARCÍA
Octava real
A no ser rey, dijera sin respecto,
que son tus pensamientos desatinos.
¿A un extranjero Rey tienes electo,
20
donde tienes parientes y sobrinos?
¡Y es bueno que lo intentes en secreto,
como si ya por plazas y caminos
no dijesen en público que fuiste
quien a la libre España esclava hiciste!

(Sale DON RAMIRO.)

DON RAMIRO
Octava real
25
Algún villano montañés intonso,
de tosca piel y de grosera abarca,
que presto digan el postrer responso,
en tal locura tu bajeza abarca.
Mientras esto me ciño, casto Alfonso,
30
no ha de tener España otro monarca
sino el que descendiere de Pelayo,
o seré de estos truenos fuego y rayo.

(Sale el REY ALFONSO el Casto.)

REY ALFONSO
Octava real
¿En mis palacios voces, caballeros?
No han sido mis delitos tan atroces:
35
¡que así con vuestro Rey os mostréis fieros!

HERNÁN DÍAZ
Aquí la razón sola ha dado voces;
no somos, de tu reino, los primeros,
o vasallos o deudos que conoces,
que toman con rigor la vil hazaña
40
de hacer a Carlos donación de España.

REY ALFONSO
Octava real
¿Quién os ha dicho que esto verdad sea?

RODRIGO RASURA
La fama popular del común lloro.

REY ALFONSO
Y ¿paréceos que en Carlos mal se emplea,
que se obliga de echar de España el Moro?
45
porque esto sólo mi intención desea.

DON RAMIRO
Desdice mucho al español decoro:
de armas tienes las manos aquí llenas,
¿para qué le has de echas con las ajenas?

REY ALFONSO
Octava real
Si en muchos años eso no he podido,
50
y Carlos es un rey tan noble y santo,
que igualmente es amado y es temido,
que su grandeza canta España tanto;
faltándome herederos, porque ha sido
mi culpa tanta y vuestro engaño tanto,
55
¿por qué a un príncipe santo, bueno y justo
no habéis de obedecer con mucho gusto?

DON GARCÍA
Octava real
Yo no conozco rey, ni pienso hacello,
no siendo de mi sangre ni linaje.

DON RAMIRO
Yo no pienso por rey obedecello,
60
menos que de español decide y baje.

HERNÁN DÍAZ
Yo perderé la vida en defendello,
y no consentiré tan grande ultraje.

RODRIGO RASURA
Yo pienso ser de las montañas muro,
para que esté León muy más seguro.

REY ALFONSO
Octava real
65
Hernán Díaz, Ramiro, don García,
Rodrigo de Rasura, ¿qué es aquesto?
¿Esto decís en la presencia mía?

HERNÁN DÍAZ
Perdona si el dolor me ha descompuesto.

(Quiere entrar BERNARDO, y las guardas le detienen.)

BERNARDO
¿Qué me detiene vuestra vil porfía?
70
Dejadme entrar.

DON RAMIRO
No ha de parar en esto.

REY ALFONSO
¡Hola! ¿Qué es eso?

BERNARDO
Impídenme el camino.

DON GARCÍA
Es Bernardo del Carpio, tu sobrino.

(Entra BERNARDO del Carpio.)

BERNARDO
Romance (tirada)
Alfonso, al que llaman Casto,
pluguiera a Dios no lo fueras;
75
que no es justo que los reyes
de todo punto lo sean.
No vengo, como otras veces,
con aquella antigua tema
de que me des a mi padre;
80
que ya traigo otra querella.
Si a mi padre te pedía,
que tienes preso en cadena,
mi madre te pido ahora
con más razón y más fuerza.
85
No entiendas, digo, tu hermana,
la infanta doña Jimena:
Castilla te digo, Rey,
que también la tienes presa.
Dame a mi madre Castilla,
90
que me han dicho que la entregas
a Carlomagno de Francia,
y padre y madre me niegas.
Castilla es mi madre, Rey,
que este brazo y sangre engendra;
95
por mis hermanos la pido,
que nos viene por herencia.
Que tengas preso a don Sancho
y que sacarlos no quieras
porque acaso no se case
100
y legítimo yo sea,
ya parece que das causas,
puesto que ninguna tengas,
que bien pudiera heredarte
sólo en llevarte a la iglesia;
105
pero en prender a Castilla,
¿qué disculpa darle piensas,
si no es que digas: el Moro
hace adulterio con ella?
Si para echarlos de España,
110
esos caminos rodeas,
si tú dentro no has podido,
¿cómo podrán los de afuera?
Lo más cierto es que procuras
que extranjeros la posean,
115
por no dar a tus sobrinos
lo que justamente heredan.
Si yo soy bastardo, Rey,
que tú quieres que lo sea,
aquí está García y Ramiro,
120
escoge al que lo merezca,
y echarán ellos de España
los moros que están en ella,
mejor que desde París
el arrogancia francesa.
125
Si dices que Carlos es santo
y que saldrá a defendella,
Santiago es mejor Patrón,
y que acude a su defensa;
que aquí le hemos visto armado,
130
que con los moros pelea,
y yo doy fe que en sus pechos
he visto la cruz bermeja.
No han sido tus castellanos
tan cobardes en la guerra,
135
que no hayan hazañas hecho
que envidien Italia y Grecia.
Que yo, el más humilde y flaco,
antes que en rostro tuviera
señal de barba, he vencido
140
trece batallas con ésta.
Y mira si en san Isidro
algunas banderas cuelgan,
que a los moros he quitado
corriendo a Duero y Pisuerga.
145
¿Sabes qué he pensado, Rey?
Que España, que Dios no quiera,
por un Rey que fue lascivo
se perdió la vez primera,
y ahora por un Rey casto
150
es posible que se pierda,
porque todos los extremos
la virtud dañan y alteran.
Resuélvome, castellanos,
en que España quede nuestra;
155
que ahora hay tiempo y remedio,
y después ninguno queda.
Ea, leoneses hidalgos,
Nuños, Garcías, Fabelas,
Díaz, Ramiros, Pelayos,
160
Rasuras, Jimenas, Telas,
Gonzalos, Íñigos, Claros,
Ordóñez, Beneses, Velas,
Fortuños, Fueros y sangres
Vivares, Guevaras, Cuevas,
165
de mal villano de Asturias
pasado su pecho vean,
de azcona o dardo morisco
tirado con mano izquierda,
quien no siguiere a Bernardo
170
y no sacare de afrenta
a nuestra madre Castilla.

TODOS
Amén; don Bernardo, espera.

(Vase BERNARDO, y todos tras él, y queda solo el REY.)

REY ALFONSO
Soneto
Culpa he tenido, España belicosa,
sólo en quereros sujetar a Francia;
175
si Roma con su triunfo y arrogancia
jamás estuvo en paz, o guerra ociosa.
Diga Escipión lo que le fue costosa
Cartagena, Sagunto con Numancia;
si el África se alaba de ganancia,
180
traición se la entregó, que no otra cosa.
Pues vos, madre de un fuerte Virïato,
y que a Roma le dais emperadores
Teodosios y Trajanos sin segundo,
no es justo que tengáis un hijo ingrato;
185
yo os dejaré españoles sucesores
que den a vuestro reino nuevo mundo.

(Vase y sale BELERMA y CELIO, paje.)

BELERMA
Redondilla
¿Colores me pide a mí
para salir al torneo?

CELIO
Hartas tiene en su deseo
190
después que se mira en ti;
Redondilla
porque cualquiera que ama
iguala al camaleón:
siempre los colores son
de la color de su dama.

BELERMA
Redondilla
195
Celio, si la fiesta fuera
por mí, yo diera el color.

CELIO
Por ti sale mi señor,
que por otra no saliera.
Redondilla
Y él me dijo, a fe de hidalgo,
200
pidiéndoselo Oliveros:
"Piensan estos caballeros
que por sus cuadrillas salgo;
Redondilla
pues crean que sin licencia
de Belerma, mi señora,
205
no saliera."

BELERMA
¿Dó está ahora?

CELIO
Llorando estará tu ausencia.

BELERMA
Redondilla
Acaba, que ya sé yo
que no la sabe sentir
como tú, Celio, decir.

CELIO
210
Dentro en la sala quedó;
Redondilla
que como escogiendo están
los colores, no dio el sí
hasta saberlas de ti.

BELERMA
¿Quién queda con él?

CELIO
Roldán,
Redondilla
215
Danes, Urgel, Oliveros,
Dudón, Reinaldos, Celinos,
y su primo Montesinos
y otros muchos caballeros.

BELERMA
Redondilla
Dile que saque las calzas
220
verdes con moradas telas.

CELIO
Si con amor te desvelas,
con esperanzas lo ensalzas.

BELERMA
Redondilla
El faldamento, dirás
que lleve todo encarnado
225
sobre plata, acuchillado.

CELIO
¿Diré más?

BELERMA
No digas más.

CELIO
Redondilla
Voy a llevar la respuesta
que su esperanza asegura;
que crueldad en cintura
230
será por pintarse honesta.

(Vase CELIO.)

BELERMA
Redondilla
Disimulados mis celos,
quiero que mi amor se vea,
pues es aquésta la librea
de la color de los cielos.
Redondilla
235
Quédese, aunque furiosa,
que un poco azul turquí
no estuviera mal allí,
que, en efecto, estoy celosa.
Redondilla
Los celos de quien me quejo
240
han este amor aumentado;
que amor con celos criado
desde niño, es presto viejo.
Redondilla
Hame dado Flordelís
sospechas de su buen talle;
245
que no cesa de miralle
desde que vino a París.
Redondilla
Y aunque Durandarte ha dado
muestras de adorar mi nombre,
es hombre al fin, y no hay hombre
250
que ama de veras amado.

 (Sale FLORDELÍS.)

FLORDELÍS
Redondilla
Al regocijo, Belerma,
has dado tristes señales;
¿qué piensas, pues, que no sales?
Será porque estás enferma.
Redondilla
255
Ven al balcón, prima mía;
verás a París tan loca,
que hasta las piedras provoca
para tener alegría.
Redondilla
Verás tanto caballero
260
salir y entrar en palacio,
que apenas dejan espacio
desocupado el terrero.
Redondilla
Tantos corrillos y trazas
todo el vulgo las ordena;
265
todo es fiesta cuanto suena
por las calles y las plazas.
Redondilla
¡Cuán alegres están todos!
No estés triste, prima mía.

BELERMA
Pues ¿de qué es el alegría?

FLORDELÍS
270
De que hoy se rinden los godos.
Redondilla
Hoy la invencible nación
de España, y su buena ley,
a Carlos llaman su rey
de Zaragoza y León.
Redondilla
275
A este efecto son las fiestas;
antes de partir a España,
ven, ¡por tu vida!, acompaña
las damas, que están compuestas.
Redondilla
Y verás a Durandarte,
280
el más galán caballero
que ha visto Francia.

BELERMA
(Ya muero.)
Quiero, prima, acompañarte;
Redondilla
mas digo, ¿está muy galán?
Que le estará bien la gala.

FLORDELÍS
285
Digo que nadie le iguala,
aunque entre el mismo Roldán.

BELERMA
Redondilla
Debe de ser, Flordelís,
que te ha parecido bien.

FLORDELÍS
Luego ¿a ti no?

BELERMA
A mí, también.

(Entran DURANDARTE y MONTESINOS.)

DURANDARTE
290
¿Que sola estaba, decís?

MONTESINOS
Redondilla
Sola; pero ahora está
la que es mi vida con ella;
mi sol vi por vuestra estrella;
su luz llega, y ciega ya.

BELERMA
Redondilla
295
Al fin, ¿parécete bien?

FLORDELÍS
Por extremo me parece.

BELERMA
¿Él quiérete, o aborrece?

FLORDELÍS
No me trata con desdén.

BELERMA
Redondilla
¡Por mi vida! ¿Qué te dice?
300
¿Hate escrito?

FLORDELÍS
No le he dado
tanto lugar.

BELERMA
(¡Oh cuidado!
Con mi daño satisface.
Redondilla
Siempre de averiguar celos,
en más peligro resuelta.)

MONTESINOS
305
Lo que el temor dificulta,
han hecho fácil los cielos.
Redondilla
Llega, primo, y di a mi bien
cuanto sabes de mi mal.

DURANDARTE
Tú, con recompensa igual
310
me podrás rogar también;
Redondilla
que a Belerma has de decir
lo que de mi pecho sabes,
y que sus ojos süaves
me tienen para morir.

BELERMA
Redondilla
315
¡Oh Durandarte!

DURANDARTE
¡Oh mi bien!

MONTESINOS
¡Oh Flordelís!

FLORDELÍS
¡Montesinos!

DURANDARTE
¿Cómo esos ojos divinos
me han tratado con desdén?

BELERMA
Redondilla
Flordelís os lo dirá;
320
que tengo un poco que hacer.

 (Vase BELERMA.)

MONTESINOS
Celillos deben de ser:
¿qué le has hecho? Triste va.

DURANDARTE
Redondilla
Flordelís, ¿qué causa ha habido
para que Belerma así
325
se vaya, y me deja aquí
desesperado y corrido?
Redondilla
¿Sabes, dime, la ocasión
tanta desdicha mía?

FLORDELÍS
Quererla tanto sería,
330
que ésta es más cierta razón;
Redondilla
porque cualquier mujer,
cuando se ve que es amada,
es mal acondicionada
y se descuida en querer.
Redondilla
335
Hame preguntado a mí
si yo te amaba también
y tú me querías bien.

DURANDARTE
Y ¿qué dijiste?

FLORDELÍS
Que sí.

DURANDARTE
Redondilla
Que, en efecto, la engañaste
340
que la vida me has quitado.

FLORDELÍS
Antes la he puesto en cuidado,
y obligado, me quedaste;
Redondilla
que la más libre mujer
trueca en amor el olvido
345
viendo a quien quiere querido,
y le comienza a querer.

DURANDARTE
Redondilla
Yo, Flordelís, perdonara
tu cortesía y favor;
que al arte y el fiero amor
350
mis pensamientos declara.
Redondilla
Quien tiene merecimiento,
no ha de amar con invención;
que una sencilla afición
no ha menester fingimiento.
Redondilla
355
Y pues yo te ame a ti,
y tú a mí, Flordelís bella,
bien puedo formar querella
a Montesinos de ti.
Redondilla
Primo, mal término ha sido;
360
salidla luego a llamar.

MONTESINOS
Sois muy fácil de engañar,
no sé en qué os haya ofendido;
Redondilla
mas Flordelís, si mi vida
ahora en algo estimáis,
365
allá os ruego que vais
a hablarla, si sois servida,
Redondilla
y declaradle el engaño.

FLORDELÍS
Con vuestra licencia voy.

(Vase FLORDELÍS.)

DURANDARTE
En extremo triste estoy;
370
todo resulta en mi daño.

MONTESINOS
Redondilla
Mejor dirás en el mío.

DURANDARTE
Pues en esto, ¿qué sentís?

MONTESINOS
¿A qué efecto Flordelís
hizo tan gran desvarío?
Redondilla
375
Perdido estoy de celoso;
primo, si no os quiere bien,
una lanzada me den.

DURANDARTE
De mí no estaréis quejoso;
Redondilla
que bien creéis que no he dado
380
a Flordelís ocasión,
y tendréis poca razón
de estar conmigo enojado.
Redondilla
¡Por mi vida, que yo vengo
a buen puerto a descansar
385
si os tengo de consolar
cuando consuelo no tengo!

(Salen ROLDÁN, REINALDOS, OLIVEROS y DUDÓN.)

ROLDÁN
Redondilla
Bien queda trazado así.

REINALDOS
Y ¿a dónde será, Dudón?

DUDÓN
En la sala de Vermón,
390
que habrá más espacio allí.

ROLDÁN
Redondilla
¡Oh, señores caballeros!

DURANDARTE
¿Está ya todo tratado?

REINALDOS
Un poco está disgustado
de la color, Oliveros;
Redondilla
395
pero aconsejéle yo
que con vos salga.

OLIVEROS
Y lo hiciera
si de tornear hubiera;
mas dice Roldán que no.

DURANDARTE
Redondilla
¿Estás, acaso, ofendido
400
de que saque tus colores?

ROLDÁN
No es tiempo de hablar, señores,
si es ofensa o no lo ha sido;
Redondilla
saca, Oliveros, las mías
o las de todos, y acaba.

OLIVEROS
405
Ni de colores hablaba,
ni de que ofensa me hacías;
Redondilla
que no me puede ofender
ninguno en el mundo a mí.

DURANDARTE
Pues a mí, Oliveros, sí;
410
todos lo suelen hacer;
Redondilla
que cualquiera se me iguala,
sin que el ser quien soy lo impida.

OLIVEROS
Sospecho que se te olvida
lo que dijiste en la sala:
Redondilla
415
que muy feroz e iracundo
dijiste que sacarías
esas tres colores mías
a pesar de todo el mundo.
Redondilla
Y estoy en el mundo yo,
420
y no tan lejos de ti,
que si allí te lo sufrí,
aquí podrá ser que no.

ROLDÁN
Redondilla
Ea, que ésa es niñería:
¿sabéis que está aquí Roldán?

REINALDOS
425
Sin ti, otros buenos están;
no haya más, ¡por vida mía!

ROLDÁN
Redondilla
¿Eres tú el bueno?

REINALDOS
Yo soy.

ROLDÁN
¿Qué tan bueno?

REINALDOS
Tú lo sabes.

ROLDÁN
Bueno será que te alabes,
430
que humilde contigo estoy.

OLIVEROS
Redondilla
Tú hablas a pesar mío.

DURANDARTE
Puedo aquí y en otra parte.

OLIVEROS
Paso, paso, Durandarte;
al campo te desafío,
Redondilla
435
donde, si ahora te alegras
que de colores mejores,
podrá ser que estas colores
las lleves con otras negras.

(Vase OLIVEROS.)

DURANDARTE
Redondilla
Aguárdate, que ya voy.

DUDÓN
440
Sobrado has andado un poco.

DURANDARTE
¿Cómo, si he sufrido a un loco?

DUDÓN
Mal hablas donde yo estoy,
Redondilla
que soy deudo de Oliveros;
mas pues tienes un amigo,
445
salga algún otro contigo
de esos tus parientes fieros,
Redondilla
que en el campo os aguardamos.

MONTESINOS
A donde está Montesinos,
([Vase DUDÓN.])
decís, Dudón, desatinos;
450
no esperaréis, que ya vamos.

(Vanse DURANDARTE y MONTESINOS.)

ROLDÁN
Redondilla
Reinaldos, yo te confieso
que eres caballero honrado,
pero has andado sobrado
y atrevido con exceso.
Redondilla
455
¿Sabes que yo soy Roldán
que indignado y bravo estoy?

REINALDOS
¿Sabes que Reinaldos soy,
el señor de Montalbán?

ROLDÁN
Redondilla
Vente conmigo.

REINALDOS
Los pies
460
habrás menester si sales.

ROLDÁN
No tengo en diez hombres tales
para el primero revés.

(Vanse, y sale MARSILIO, rey de Aragón, y BRAVONEL.)

BRAVONEL
Octava real
No te responde el Rey, sino Bernardo,
que es el que toma a pechos tus injurias,
465
un hombre que en su ley llaman bastardo,
causa de sus hazañas y sus furias;
mas tal por su valor, que verle aguardo
rey de Castilla, de León y de Asturias,
porque dicen que el décimo se llama
470
de los nueve españoles de la fama.
Octava real
Puesto que no nos dice claramente,
según es el secreto de importancia,
que sólo se murmura entre la gente
que España sin consejo entrega a Francia;
475
si lo que intenta Alfonso no consiente,
en aquesto procura tu ganancia;
que si en España Carlos lanza empuña,
perderás a Aragón y Cataluña.
Octava real
Del Duero caudaloso al fuerte Miño,
480
y de Valladolid a Compostela,
hombre no queda, hasta el pequeño niño,
que no pida la espada y la rodela:
ya el viejo Alfonso cubre el blanco armiño
con la celada de Alemania bella,
485
hecho un Argos, las noches y los días,
desde León a las montañas frías.

MARSILIO
Octava real
Bravonel, si el intento del cristiano
tuviera efecto, y en rigor pasara
a Perpiñán y Rosas Carlomano,
490
y los montes de Jaca atravesara,
yo defendiera mi Aragón en vano.
Si desde aquella parte me apretara
Francia cruel, y de ésta los leoneses,
¿quién bastara a españoles y franceses?
Octava real
495
¡Viva Bernardo muchos años, viva!
¡Viva el famoso Carpio castellano,
que la pasada por Navarra priva,
a pesar de su Rey, a Carlomano!
Si falta sangre a Alfonso sucesiva,
500
al sobrino o pariente más cercano
de España puede dar la investidura.

BRAVONEL
Por odio de Bernardo lo procura.
Octava real
Tiene preso a su padre, el Conde triste,
don Sancho Díaz, en cruel cadena,
505
y en un recluso monasterio triste
su madre, a su pesar, doña Jimena:
es monasterio, si otra vez no oíste
aqueste nombre, casa santa, llena
de mujeres al culto, por sus vidas,
510
de Dios y de los santos ofrecidas.
Octava real
Para que no se casen, y ser pueda
legítimo Bernardo, los aparta,
y un extranjero injustamente hereda,
y a echarte de Aragón quiere que parta;
515
pero como a Bernardo le conceda
tu real condición lea esa carta,
¿estorbárele el paso?

MARSILIO
Leerla quiero.

BRAVONEL
Di, pues.

MARSILIO
Escucha.

BRAVONEL
La respuesta espero.
(De BRAVONEL la carta al REY, y léela.)
"Bernardo del Carpio a Marsilio, rey de Zaragoza: salud. Carlos, rey de Francia, está a punto para venir a echarnos de España porque mi tío ha pretendido darle a León, Asturias y Galicia: si me ayudas con algunos infantes y caballeros, estorbarles he el paso. Y para confirmación de nuestra amistad me has de dar la sobrina del Emperador de Constantinopla, que en tu poder tienes desde que su hermano Paleólogo pasó a España, que con ella y tu favor pienso heredar a Castilla y ser defensa de tu Aragón y Cataluña. Guarde Dios, etc.—Bernardo del Carpio."

BRAVONEL
Octava real
No te está mal ese partido.

MARSILIO
En todo
520
a Bernardo le quedo agradecido,
pues resistiendo a Carlos de este modo,
queda Aragón de Francia defendido.
Daréle gente al valeroso godo,
iré en persona al paso agradecido;
525
que, aunque tú representas mi persona,
la de Aragón defiendo y mi corona.
Octava real
La sobrina del muerto Constantino,
que llaman esmeralda de Toledo,
porque a Toledo con su padre vino
530
desde Constantinopla, darle puedo.
Y digo que, aunque no fuera sobrino
del casto Alfonso, el ánimo y denuedo
con que se hace temer y causa espanto,
si no merece más, merece tanto.
Octava real
535
Yo voy a darle parte a la cristiana
de cómo el gran Bernardo me la pide.

BRAVONEL
Tendrás la voluntad segura y llana,
según sus muchos méritos la mide.

MARSILIO
Tú, amigo Bravonel, por la mañana,
540
cuando del sol la noche se divide,
las calles con las cajas alborota,
salgan las armas que la paz embota.
Octava real
Límpiense los escudos y las picas,
los alfanjes de Túnez, las adargas
545
de Marruecos y Fez, las bandericas,
y los bagajes aperciban cargas.

BRAVONEL
A justa empresa tu persona aplicas,
y espero de tu fama historias largas.

MARSILIO
Todas son tuyas, Bravonel gallardo;
550
columnas sois de España tú y Bernardo.

(Vanse y salen DURANDARTE y OLIVEROS.)

OLIVEROS
Redondilla
No hay que pasar adelante,
bien estaremos aquí.

DURANDARTE
Bien poca ocasión te di,
Oliveros arrogante;
Redondilla
555
pero ya sé la ocasión.

OLIVEROS
Pues dila si es de importancia.

DURANDARTE
Envidia de ver que en Francia
tenga tan buena opinión.

OLIVEROS
Redondilla
Pues ¿de qué opinión te dan?

DURANDARTE
560
Presumo yo que se asombran
adondequiera que nombran
a Durandarte el galán.
Redondilla
Y si acaso de Aliarda,
como de otra, he sido
565
alabado, ya su olvido
con mil celos te acobarda.
Redondilla
No busques vana ocasión
de colores, para dar
más color a tu pesar,
570
que tu envidia es mi opinión;
Redondilla
que yo soy hombre, Oliveros,
más de campo que de salas,
que si aquí me visto galas,
desnudo allí los aceros.

OLIVEROS
Redondilla
575
Mil veces que guerra ha habido,
en la corte te has quedado
solo, hasta el partir soldado
con las plumas y el vestido;
Redondilla
que siempre disculpa dabas
580
de que partir no podías,
o estar ausente fingías,
o de París te ausentabas.
Redondilla
Yo no sé de qué pretendes
tener fama y opinión,
585
sino de alguna invención
cuando alguna fiesta emprendes.
Redondilla
Una máscara, una traza
de unas calzas, un bohemio,
llevar de gallardo el premio
590
en Palacio y en la plaza.
Redondilla
Traer muy bien puesto el cuello,
cabello y barba no dan
mas que opinión de galán
de los pies hasta el cabello.
Redondilla
595
Pero esa opinión y nombre
sospecho debe de ser
más opinión de mujer,
que no pensamientos de hombre.
Redondilla
No sé de que estás tan fiero,
600
que España has visto, que Italia…
quítate el guante de algalia
y mete mano al acero.

DURANDARTE
Redondilla
Aunque la satisfacción
de la espada es la más buena,
605
no es bien que mueras con pena
de no saber mi opinión;
Redondilla
yo, Oliveros, fui a la guerra
de África de quince años,
y viendo reinos extraños,
610
gané opinión en mi tierra.
Redondilla
El conde Dirlos, mi tío,
me llevó contra Aliarde.

(Salen DUDÓN y MONTESINOS.)

DUDÓN
Aquí hay lugar, que ya es tarde
para atravesar el río.

MONTESINOS
Redondilla
615
¡Brava ha sido tu arrogancia,
valentísimo Dudón!

DUDÓN
Gané con esta opinión
ser de los Doce de Francia.

(Entran ROLDÁN y REINALDOS.)

ROLDÁN
Redondilla
Aquí he de saber quién es
620
el señor de Montalbán.

REINALDOS
Aquí veré yo a Roldán,
señor de Brava, a mis pies,
Redondilla
porque, puesto que seáis bravo,
humilde esta vez seréis.

ROLDÁN
625
Juntos estamos los seis;
riñamos los tres a un cabo.

DURANDARTE
Redondilla
Yo y mi primo, caballeros,
y Reinaldos, aquí están.

DUDÓN
Y aquí, Dudón y Roldán.

ROLDÁN
630
Saca la espada, Oliveros.

(Echan mano, y entra CARLOMAGNO con guardas y alabarderos.)

CARLOMAGNO
Redondilla
¿Aquí dices?

CRIADO
Sí, señor.

CARLOMAGNO
Caballeros, ¿qué es aquesto?

ROLDÁN
Nadie se demude el gesto;
¡oh famoso Emperador,
Redondilla
635
a qué buen tiempo has venido!

CARLOMAGNO
¿Cómo así a los seis os veo?

ROLDÁN
En la folla del torneo
tres a tres nos han cogido;
Redondilla
que lo estábamos probando.

CARLOMAGNO
640
¿Probando?

ROLDÁN
Pues ¿a qué vienes?

CARLOMAGNO
A ver el seso que tienes,
siempre a París alterando.

ROLDÁN
Redondilla
Quien te ha dicho que esto ha sido
batalla habráse engañado,
645
porque, aunque hubieras llegado,
no la hubieras resistido;
Redondilla
que cuando estás de partida
para ir a ganar a España,
fuera desdichada hazaña
650
aventurar tanta vida;
Redondilla
y porque la verdad creas,
abracémonos, señores.

(Abrácense todos.)

MONTESINOS
Siempre te engañan traidores;
¿qué más amistad deseas?

CARLOMAGNO
Redondilla
655
Ahora bien, dense las manos,
y vuelvan todos conmigo.

ROLDÁN
A estar agraviado, amigo,
no volviéramos tan llanos.

CARLOMAGNO
Redondilla
En mi palabra real
660
las amistades recibo.

ROLDÁN
Sujeto a tu gusto vivo.

CARLOMAGNO
Mal lo hacéis, Conde.

ROLDÁN
¿Que mal?

CARLOMAGNO
Redondilla
¿A dónde están los caballos?

MONTESINOS
Junto a esos olmos están.

CARLOMAGNO
665
Veníos conmigo, Roldán;
que quiero a solas hablallos.

ROLDÁN
Redondilla
Y agradécelo al padrino,
porque si no, yo te hiciera…

(Vase el Emperador y ROLDÁN.)

REINALDOS
Ya hubieras, si no viniera,
670
pagado tu desatino.

(Vase REINALDOS.)

MONTESINOS
Redondilla
Tiempo habrá, señor Dudón,
que a Montesinos temáis.

(Vase MONTESINOS.)

DUDÓN
Yo os haré que conozcáis
la fuerza de mi razón.

DURANDARTE
Redondilla
675
Nuevamente os desafío
para otra vez, Oliveros.

 (Vase DURANDARTE.)

OLIVEROS
Y os cogeré sin terceros,
¡por vida del dueño mío!

(Vase OLIVEROS y salen BELERMA y FLORDELÍS.)

FLORDELÍS
Redondilla
Digo que perdón te pido
680
confesando mi inocencia,
y también la penitencia
del agravio recibido;
Redondilla
que si de las almas vuestras
la verdad imaginara,
685
aunque él me amara, excusara
de darle amorosas muestras.

BELERMA
Redondilla
Cuéstame mucho del alma,
Flordelís, amarle así,
después que siete años fui
690
ingrata como la palma;
Redondilla
al fin de los cuales tengo
este amor y obligación,
fundados en la razón
con que la vida mantengo.
Redondilla
695
Montesinos, Flordelís,
es gallardo caballero.

FLORDELÍS
Otro he querido primero
que está fuera de París;
Redondilla
y así en amar en tal parte
700
no tuvo buen fundamento.

BELERMA
Y de este tu pensamiento,
¿quién fue el dueño?

FLORDELÍS
Brandimarte,
Redondilla
que es sólo el hombre que adoro;
sino que ausencia y destierro
705
descubren mucho del hierro
y dejan poco del oro;
Redondilla
que es oro la voluntad
que el alma adora en presencia;
pero en llegando a la ausencia;
710
desdórase la verdad.
Redondilla
Desterróle el Rey de aquí
por una cuestión, y creo
que se le acaba el deseo,
pues se descuida de mí.

BELERMA
Redondilla
715
Ésta es muy buena ocasión
para que a servirte venga.

FLORDELÍS
Y esta alma su dueño tenga,
y esta pena, galardón.

BELERMA
Redondilla
Ya la gente de las fiestas
720
viene a ocupar la sala.

FLORDELÍS
Cogido nos ha su gala,
bien al descuido compuestas.
Redondilla
Si viene el Emperador,
pienso pedille el destierro
725
de Brandimarte.

BELERMA
Es yerro
que Carlos sepa tu amor.

FLORDELÍS
Redondilla
No, porque me estará bien
antes que se parta a España,
si no es que me desengaña
730
la ausencia con su desdén.

BELERMA
Redondilla
Procurar tu casamiento;
no debo en eso culparte,
pues, en fin, con Durandarte
tengo el mismo pensamiento.

(Entra CARLOMAGNO, ROLDÁN, REINALDOS, DURANDARTE, MONTESINOS, OLIVEROS y DUDÓN.)

CARLOMAGNO
Endecasílabos sueltos (tirada)
735
Siendo, pues, como sois, deudos y amigos,
y tomando a los seis pleito homenaje,
pasarán adelante vuestras fiestas.

ROLDÁN
Todos pretenden tu servicio y gusto.

CARLOMAGNO
Así lo fío del valor antiguo
740
de los famosos padres que desciendes,
y así, con eso, pienso dar principio
al grave caso que me ofrece España.

DUDÓN
De todos es razón que estés seguro:
siéntate, ínclito Príncipe, y declara
745
tu grave pecho a tus leales siervos;
que ninguno hay aquí que no le puedas
poner en el lugar que del gran Carlos,
cuya tragedia llora y siente Francia.

FLORDELÍS
A tus pies invictísimos allego
750
a pedirte mercedes, noble Príncipe.

CARLOMAGNO
¡Oh Flordelís bellísima! ¡Oh Belerma!
¿Qué es lo que me queréis?

FLORDELÍS
Vengo a ofrecerte
para estas guerras un soldado mío.

CARLOMAGNO
¿Es Brandimarte acaso?

FLORDELÍS
De su parte
755
vengo a pedir le emplees, que es muy justo,
en tu servicio.

CARLOMAGNO
Ya tu pecho entiendo;
venga a París tu esposo Brandimarte.

MONTESINOS
(¡Desdichado de mí! ¿Qué es lo que escucho?)

FLORDELÍS
Beso tus reales pies.

CARLOMAGNO
Y vos, Belerma,
760
¿mandáis alguna cosa?

BELERMA
Sólo vengo
a acompañar a Flordelís, que ha tiempo
igual merced espero de tu mano;
y porque en el Consejo de la guerra
no tienen voto damas, de la sala
765
nos salimos las dos con tu licencia.

CARLOMAGNO
Sois tan discreta como hermosa y bella.
([Vase BELERMA y FLORDELÍS.])
Ya no es tiempo de Venus, caballeros,
éste es el día que ya reina Marte;
queden atrás las galas y favores,
770
sólo se entienda en armas y defensa.
¡Oh España nuestra! ¡Oh venturosa España,
que tan gloriosa tuvo un tiempo a Roma!
Yo echaré de tus márgenes indignas
al Moro que te oprime y señorea,
775
y del alcázar fuerte de Toledo
las lunas quitaré, y pondré las lises,
éstas del cielo, aquéllas de Mahoma,
¿por qué parte os parece que la entremos?

DURANDARTE
Yo te la pintaré, señor invicto,
780
por la costa no más, porque tú puedas
escoger el lugar que más te agrade.

CARLOMAGNO
Darásme, Durandarte, gran contento.

DURANDARTE
Así digo.

CARLOMAGNO
Prosigue.

DURANDARTE
Estáme atento;
Romance (tirada)
España, que fue de Híspalo,
785
o de Hispero, así llamada,
de los scitas y fenicios
poseída edades largas,
veinte mil estados tiene
por su margen niveladas,
790
cuyas dos partes famosas
citerior y ulterior llaman.
Divídese en cinco reinos.
Y por la gran Lusitania
desde la tierra de Cuenca
795
Tajo al mar tributo paga.
Sigue el Duero caudaloso
hasta el Miño, donde lava
los peñascos de Galicia,
y pasa al Patrón de España.
800
La torre de Hércules luego
muestra las insignes playas
donde está el fin de la tierra
y comienzan las montañas,
las Asturias y León,
805
y desde Oviedo se pasa
a Colibre y a Laredo
y a la famosa Vizcaya,
cerca de Fuenterrabía,
Pirene su frente ensalza,
810
donde se ven los dos reinos
de Aragón y de Navarra.
Acaban los Pirineos
en Colibre la gallarda;
Cataluña empieza luego,
815
con las armas de Moncada.
Luego el mar Mediterráneo
contra el Poniente levanta
a Rosas, y Barcelona,
frontera ilustre de Italia,
820
y Mallorca, con sus islas,
enfrente descubren agua,
quedando en la tierra dentro
Valencia, que Turia baña.
Y allí está la gran Sagunto,
825
y luego en la costa larga
se ven Denia y Almería,
la antigua Cartago y Málaga.
Goza dentro el reino hermosa
de la morisca Granada,
830
y enfrente el mar africano
de Gibraltar suena y brama.
A Ceuta y las Algeciras
muestra con sangre y alcázar,
y en la Andalucía, Medina
835
y las columnas de España;
vese la insigne Tarifa
y de Sanlúcar la barra,
y Sevilla por el Betis,
insigne en letras y en armas.
840
Ésta es su costa, señor;
si por tierra le amenazas,
Gascuña te da las puertas
y las montañas de Jaca.

CARLOMAGNO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Oh, cuán alegre historia nos ofrece
845
la rica España y su famoso imperio!
Entonces sí que puedo dignamente
llamarme Magno por dos reinos tales.

MONTESINOS
Señor, aquí ha llegado, según dicen,
de España un caballero.

CARLOMAGNO
Todo viene
850
de la suerte que yo lo deseaba.
Entre, no se detenga. ¿Viene solo?

(Entra BERNARDO del Carpio.)

BERNARDO
Sólo vengo, que vengo a la ligera,
no como embajador, como correo,
de parte de mi rey Alfonso el Casto.

CARLOMAGNO
855
Denle silla a este noble caballero.

(Toma silla BERNARDO del Carpio con estruendo, y siéntase.)

BERNARDO
Porque bien la merezco, no replico;
y ya que estoy sentado…

ROLDÁN
(¡Qué alboroto
que trae este español!)

MONTESINOS
(No vi en mi vida
embajador tan arrogante y loco;
860
mudado trae el color.)

DUDÓN
(¡Y qué arrogante
ha tomado la silla!)

ROLDÁN
(El más ruin de éstos,
si pudiera tomar silla en el cielo,
no le faltara atrevimiento y fuerzas.)

BERNARDO
Estáme un poco atento, invicto Carlos,
865
y sabrás de mi Rey a lo que vengo.

CARLOMAGNO
¿Traes cartas?

BERNARDO
En la lengua remitidas,
firmadas con la sangre y con las armas
del sello de León y de Castilla.
En fin, Carlos, yo soy poco retórico,
870
que no me crió el cielo para Ulises;
y así, sin mucho prólogo, de parte
de Castilla, y León y las Asturias,
digo que, a su pesar de Alfonso el Casto,
no se te quieren dar, ni lo imaginan;
875
antes toman contra él las armas.
Que puesto que tú seas, claro Príncipe,
famoso en guerra y paz, y que te ha dado
nombre de Cristianísimo la Iglesia,
ellos dicen que tienen Rey legítimo,
880
cristiano y natural; y al fin, Alfonso
dice que le perdones, que no puede
cumplirte la palabra prometida.

CARLOMAGNO
¿Qué dices?

BERNARDO
Lo que escuchas; y si acaso
jornada tienes prevenida a España,
885
ya el Moro y el Cristiano están amigos,
y pienso que le quiere rendir parias.

CARLOMAGNO
¡Levántate!

BERNARDO
Sí haré, que estoy de priesa,
y no parece bien estar sentado.

CARLOMAGNO
Español, si no fueras mensajero,
890
cuya vida los reyes aseguran,
no salieras con ella de Palacio.
Dile a tu Rey que es un villano loco,
inconstante, sin fe y palabra, y dile
que yo le quitaré el reino por fuerza,
895
pues su locura y mi razón me esfuerza.

BERNARDO
Redondilla
Quien dijere que mi Rey
no es muy honrado y cristiano,
y que su palabra y mano
no tiene fuerza ni ley,
Redondilla
900
y que él y España no son
cabeza del mundo, ¡miente!

CARLOMAGNO
¡Matadle!

BERNARDO
¡Roldán, deténte!

ROLDÁN
Sí haré, que es mucha razón
Redondilla
que hombre que en Francia y aquí,
905
que es el supremo lugar,
pudo de esta suerte hablar
y empuñó la espada así,
Redondilla
más es que hombre. Di, ¿quién eres?

BERNARDO
Baste que yo mismo soy.

ROLDÁN
910
¿Tú?

BERNARDO
Yo, que yo mismo estoy
por mí mismo: ¿qué me quieres?

ROLDÁN
Redondilla
Pensando estoy qué diré:
¿has perdido el seso?

BERNARDO
No.

ROLDÁN
Pues ¿quién eres?

BERNARDO
Yo soy yo,
915
que soy más que tú.

ROLDÁN
No sé;
Redondilla
si conoces mi valor,
¿cómo has respondido así?

BERNARDO
Porque a mi Rey defendí,
que es digno de todo honor.

ROLDÁN
Redondilla
920
¿Fiástete en el seguro
que le dan al mensajero?

BERNARDO
No, sino en mi blanco acero,
que es el lugar más seguro;
Redondilla
que, así como estoy, aguardo
925
a cuantos conmigo están.

ROLDÁN
¿Sabes tú que soy Roldán?

BERNARDO
¿Sabes tú que soy Bernardo?

ROLDÁN
Redondilla
¿Bernardo eres tú?

BERNARDO
Yo soy.

ROLDÁN
Huelgo, Bernardo, de verte;
930
hombre eres robusto y fuerte,
mi espada y brazos te doy.

BERNARDO
Redondilla
Hazte allá.

ROLDÁN
¿De qué te guardas?

BERNARDO
Yo no abrazo a mi enemigo;
si quieres verte conmigo,
935
Roldán famoso, ¿qué aguardas?

ROLDÁN
Redondilla
No sé si eres Escipión
o tienes ventura igual,
pues miro como animal
tu presencia y opinión.
Redondilla
940
Vete en paz, y allá en España
me aguarda, que allá te quiero;
vete, porque aquí no quiero,
que será gloriosa hazaña.
Redondilla
Y dichoso yo si aguardo,
945
tras tantos triunfos y glorias,
poner entre mis historias
que di la muerte a Bernardo.

BERNARDO
Redondilla
Usas de tu gran valor;
las manos, Conde, te beso
950
por no matarme, que en eso
no sé a quién está mejor.
Redondilla
Id a España, que en España
conoceréis este acero.

(Vase BERNARDO.)

ROLDÁN
No he visto tal caballero.

CARLOMAGNO
955
Ni yo tan notable hazaña.
Redondilla
Si todos fuesen así
como en Bernardo se ve,
a Roma cercaran.

DUDÓN
Fue
porque tú estabas aquí.
Redondilla
960
Prevén jornada, y partamos
a ver esas bizarrías.

CARLOMAGNO
No pasarán cuatro días
que de París no salgamos:
Redondilla
partamos luego de aquí.
965
¡Oh Alfonso vil, engañoso!

ROLDÁN
¡Oh Bernardo valeroso,
envidia tengo de ti!


Jornada II

(Salen BELERMA, DURANDARTE y MONTESINOS.)

BELERMA
Redondilla
Montesinos, pues se parte
este soldado que adoro,
970
mientras que su ausencia lloro,
quiero mis cuidados darte.
Redondilla
Tenme gran cuenta con él,
mira que es mi propia vida.

MONTESINOS
De mí y dél seréis servida,
975
siendo yo firme y él fiel.

BELERMA
Redondilla
¡Ay, Montesinos, que temo
a un sueño duro y cruel,
que por ser amante fiel,
en él me transformo y quemo!

MONTESINOS
Redondilla
980
Nunca del dueño hagas caso.

DURANDARTE
¿Qué habéis, dulce amor, soñado?

BELERMA
Un sueño ha sido pesado,
para mí de mucho caso:
Redondilla
soñaba, mi Durandarte,
985
que en esta jornada triste,
apenas de mí partiste,
cuando en una inculta parte,
Redondilla
andando en fiera batalla
con Alfonso y su cuadrilla,
990
vi una extraña maravilla
que me espanto de contalla.
Redondilla
Y es, que un azor muy airado
bajaba en fiero semblante,
y con uñas de diamante
995
el corazón te ha sacado.
Redondilla
Y presentado ante mí
fue aqueste corazón triste;
pues mira, si no partiste
ni estás ausente de mí,
Redondilla
1000
y siento tu muerte ya
figurada, aquí adelante,
¿qué corazón de diamante
este dolor sufrirá?
Redondilla
Cáusame tal agonía
1005
aqueste sueño cruel;
que aqueste corazón fiel
está de noche y de día
Redondilla
imaginando perderte.

DURANDARTE
No os dé pena, mi señora,
1010
el sueño, pues hasta ahora
gozo de veros presente;
Redondilla
que aunque este azor que apuntáis
venga con tanta braveza,
llevando vuestra belleza
1015
no hay por qué mi mal temáis.
Redondilla
Y así, es mejor, dulce vida,
que, dando al sueño de mano,
me deis vuestra dulce mano
en esta triste partida.

MONTESINOS
Redondilla
1020
Belerma, dejad del llanto,
que causa pena mirallo;
poneos, primo, a caballo,
no nos detengamos tanto;
Redondilla
que parte el Emperador
1025
y no es razón hacer falta.

BELERMA
¡Dios con vos y con él parta!

DURANDARTE
Y con vos quede, mi amor;
Redondilla
¿que podré yo, Montesinos
subir a caballo?

MONTESINOS
¿Pues?

DURANDARTE
1030
Y ¿quién me podrá después
llevar por esos caminos?

MONTESINOS
Redondilla
No son cosas para dichas;
mira que la pena alargas.

DURANDARTE
Mal podrá con tantas cargas
1035
de cuidados y desdichas.

MONTESINOS
Redondilla
Arrimaréle la espuela,
y así podrá caminar.

DURANDARTE
Mi bien, qué ¿me has de olvidar?

MONTESINOS
¿Quién te lo dice y revela?
Redondilla
1040
Vamos, que así la hallarás
con el mismo gusto y fe.

DURANDARTE
Siete años cruel me fue,
y ausente lo será más.
Redondilla
¡Adiós, dulce gloria mía!

BELERMA
1045
¡Adiós, mi tierno soldado!

DURANDARTE
¡Tan triste día ha llegado!

BELERMA
¡Que llegó tan triste día!

DURANDARTE
Redondilla
Pues adiós.

BELERMA
El cielo os guarde.

DURANDARTE
¡Grave mal!

BELERMA
¡Grave dolor!

DURANDARTE
1050
¡Ay, Belerma!

BELERMA
¡Ay, mi señor!

DURANDARTE
¡Ay, muerte!

MONTESINOS
Vamos, que es tarde.

 (Vanse, y salen BERNARDO, MARSILIO y BRAVONEL; el REY ALFONSO y soldados; cajas y banderas, una con un león pintado, otra con el padre de BERNARDO, preso.)

REY ALFONSO
Terceto
Con tan favor, famoso rey Marsilio,
segura vive del Francés España;
que mal entrará en ella sin tu auxilio.

MARSILIO
Terceto
1055
De cuanto el Ebro, el Turia, el Segra baña,
y el mar desde Alicante a Barcelona,
la belicosa gente que acompaña,
Terceto
la más lucida de la gran Corona
del gallardo Aragón, las armas saca
1060
viendo en la empresa mi real persona.
Terceto
Dejo también un escuadrón en Jaca
porque defienda, de Biarne, el paso
por la parte más tímida y más flaca.
Terceto
Tráigote a Bravonel, otro Gradaso;
1065
otro valiente moro Ferraguto;
otro señor de Argel y rey Circaso.

REY ALFONSO
Terceto
Con esto puede ya quitarse el luto,
Marsilio fuerte, la famosa España,
cuyas lágrimas dieron tan buen fruto.
Terceto
1070
Dejé a León, Oviedo y su montaña,
y aquí vine a esperarte, que sospecho
que aquí viene el Francés y quien le engaña.
Terceto
Tiene un vasallo de dañado pecho,
que su deshonra y destrucción procura,
1075
y de poner su ejército en estrecho.
Terceto
Y aunque es cuñado del rey Carlos, jura
que ha de causar su muerte, astuto y sabio,
y cual otro Sinón, su desventura.

BRAVONEL
Terceto
¿Es Galalón el dueño de este agravio?

BERNARDO
1080
Diole Roldán un bofetón, sin culpa,
que le bañó de sangre barba y labio;
Terceto
y aunque para vengarse no es disculpa,
resulta en nuestro bien su pensamiento.

REY ALFONSO
Hasta esta corte le condena y culpa.
Terceto
1085
Mi ejército y el tuyo, dando al viento
las banderas cruzadas y las lunas,
tomarán de este valle el hondo asiento.
Terceto
Y ellos, que por sus propias infortunas
no temen nuestras armas, confiados,
1090
cual aves por el cebo en las lagunas,
Terceto
en un instante se verán cercados,
tiñendo con su sangre aquestos valles;
y mis leones, de fiereza armados,
Terceto
sin haber para huir más puerta o calles
1095
que las armas contrarias o la muerte.

BERNARDO
Éste será el famoso Roncesvalles;
Terceto
aquí, Roldán famoso, pienso verte.

REY ALFONSO
¿Qué Roldán como tú, sobrino mío,
y el bravo aragonés Bravonel fuerte?

BRAVONEL
Terceto
1100
En este brazo vencedor confío,
que por su mal verán los Pirineos,
sintiendo, de mi alfanje, el fiero brío.

MARSILIO
Terceto
Mirando estoy, Bernardo, los trofeos
de tu bandera, que en aqueste preso
1105
así muestra vencidos sus deseos.

REY ALFONSO
Terceto
Es de reyes vencidos el exceso
de aquesta hazaña; que bien puede, fío,
poner alguna de mejor suceso.

BERNARDO
Terceto
No fue, moro, ni fue, famoso tío,
1110
el que traigo pintado en la bandera,
sino el preso inocente, padre mío.
Terceto
Éste, Marsilio, hasta que Dios lo quiera,
y de otro faraón el pecho ablande,
antes que otro mar Bermejo muera,
Terceto
1115
tengo por bien que en mis banderas ande,
por armas, por blasón y por trofeo.

BRAVONEL
Mejor será que el Rey dártele mande.

REY ALFONSO
Terceto
Darle su padre, Bravonel, deseo.

BERNARDO
Otras veces, señor, lo has prometido,
1120
y como otras me engañas, no lo creo.

REY ALFONSO
Terceto
¿Cuántos castillos has ganado?

BERNARDO
He sido
dichoso en esto: diez y nueve tengo;
todos los doy, mi padre sólo pido.

REY ALFONSO
Terceto
Contigo en una cosa me convengo:
1125
dame el Carpio no más, que yo te juro
darte a tu padre vivo si allí vengo.

BERNARDO
Terceto
Yo te lo doy.

REY ALFONSO
Pues porque estés seguro,
en rojo campo de sangrientas olas,
leonado claro o leonado oscuro,
Terceto
1130
en tu escudo pondrás, por armas solas,
diez y nueve castillos de oro.

BERNARDO
Has dado
Corona a las grandezas españolas.
Terceto
Dame, famoso Rey, mi padre amado;
basten los años que en prisión le tienes.

REY ALFONSO
1135
Delante un rey lo juro.

MARSILIO
Hasme obligado.

BERNARDO
Terceto
Ya no espero de ti mayores bienes;
eres mi Rey, mi padre, eres mi tío;
ciña laurel tus gloriosas sienes;
Terceto
que un reino, un mundo conquistar confío,
1140
que no es Pirro tu igual, Héctor ni Aquiles:
tal valor en mi alma has puesto y brío.
Terceto
Yo y Bravonel, que son personas viles
haremos conocer a los franceses.

REY ALFONSO
Pues ¡sus! tocad las cajas y añafiles;
Verso suelto
1145
marchad, famosos moros y leoneses.

(Vanse todos, y quedan BERNARDO y BRAVONEL.)

BERNARDO
Redondilla
A la gloria de este día
sólo saber me faltaba
cómo, Bravonel, quedaba
la querida esposa mía.

BRAVONEL
Redondilla
1150
Aceptó tu casamiento,
y se tiene por dichosa.

BERNARDO
Ha sido su estampa hermosa
la luz de mi pensamiento;
Redondilla
pasó un pintor por León,
1155
que iba a Santiago, el santo
que vosotros teméis tanto,
y allá llamamos Patrón;
Redondilla
y enseñóme su retrato,
en que vi su cara honesta,
1160
cara por lo que me cuesta,
y por el precio, barato.
Redondilla
Y por lo que su pincel
quiso figurar allí,
pienso que el alma le di,
1165
y que de hoy más vivo en él.
Redondilla
Y es más llano que la palma,
que cuando el retrato vía,
como era casa vacía,
se pasó a vivir el alma.
Redondilla
1170
No estoy muy enamorado;
que es pequeño el corazón,
y un padre, con su prisión,
tiene lo más ocupado.
Redondilla
Pero lo que es voz y fama
1175
de mujer de tal valor
puede engendrar el amor
que en mis venas se derrama.
Redondilla
Pretendo libre a mi padre;
que sólo estorba el ser rey
1180
la cristiana y justa ley
de estar por casar mi madre.
Redondilla
Casados, y yo también,
haré que Marsilio vea
que si el bien mío desea,
1185
será por su propio bien.

BRAVONEL
Redondilla
Bernardo, si como tienes
merecimiento, te ayuda
la fortuna, que se muda
siempre de males a bienes,
Redondilla
1190
presumo que has de venir
al estado que deseas,
y en cualquiera que te veas,
Marsilio te ha de servir.
Redondilla
Y fía de Bravonel,
1195
y en lo que te ama Aragón;
que no ha de haber ocasión
en que no te acuerdes de él.

BERNARDO
Redondilla
Alejado nos habemos
para ir solos como vamos.

BRAVONEL
1200
Agua suena entre estos ramos,
¿qué cueva es ésta que vemos?

BERNARDO
Redondilla
Bien es que pases y calles,
y della guardes los pies,
porque ésta sospecho que es
1205
la cueva de Roncesvalles,
Redondilla
que dicen que es encantada:
(su esfuerzo de éste he de ver.)

BRAVONEL
Pues ¿por qué la he de temer
teniendo brazo y espada?
Redondilla
1210
Yo della cosas he oído
extrañas y prodigiosas.

BERNARDO
Pues si sabes estas cosas,
retira el pie y el oído.

BRAVONEL
Redondilla
¿Qué es retirar? ¡Por Alá,
1215
que he de ver lo que hay aquí!

BERNARDO
Ánimo tiene, es así:
¡Qué cuchilladas que da!
Redondilla
¿Quieres, por ventura, ayuda?

BRAVONEL
Si quieres, llega.

BERNARDO
Los dos
1220
nos cansamos, ¡vive Dios!,
pues que es piedra y no se muda;
Redondilla
¡la piedra ha dado una vuelta!

(Vuélvese una piedra, y vese una batalla pintada.)

BRAVONEL
Un escuadrón hay pintado.

BERNARDO
Ésta es de un campo formado
1225
una confusa revuelta;
Redondilla
Francia dice en esta parte.

BRAVONEL
España en de esta otra dice.

BERNARDO
Justa prevención te hice,
no quisiste desviarte.

BRAVONEL
Redondilla
1230
¿De qué te causa temor,
Bernardo, lo que parece,
pues en lo que el lienzo ofrece
lleva España lo mejor?

BERNARDO
Redondilla
Roncesvalles dice aquí,
1235
aquí Roldán y Bernardo.

BRAVONEL
Aquí Bravonel gallardo,
y Marsilio dice allí:
Redondilla
no ha sido malo el agüero,
pues victoriosos estamos
1240
de los franceses; veamos
lo que dice este letrero.
(Letrero.)
Redondilla
"Cuando esta ventura hallares
en defensa de tu ley,
¡ay de Francia y de su Rey,
1245
Roldán y los Doce Pares!"

BERNARDO
Redondilla
Notable ha sido el suceso:
según eso, cierto es
que, tras vencer al Francés,
me da el Rey mi padre preso.

(Suenan cajas.)

BRAVONEL
Redondilla
1250
Las cajas se oyen aquí;
Carlos debe de llegar.

BERNARDO
Ya no es tiempo de aguardar,
y corre peligro así;
Redondilla
súbete en esa montaña,
1255
a ver tu gente animosa.

BRAVONEL
Hoy quedarás victoriosa
de Francia, invencible España.

(Vase, y salen CARLOMAGNO, DON BELTRÁN, ROLDÁN, DURANDARTE, MONTESINOS, DUDÓN, REINALDOS, OLIVEROS, y con cajas y banderas.)

CARLOMAGNO
Quintilla
Haced alto en este llano,
franceses, honor del mundo,
1260
que hoy su defensa es en vano,
pues me habéis de hacer segundo
del griego Alejandro Mano.
Quintilla
Llegada la ocasión es,
de más honor e interés,
1265
de fama y mayor grandeza,
pues de España la cabeza
he de traer a mis pies.
Quintilla
Vos, valeroso Roldán,
pondréis vuestra gente en orden
1270
como fuerte capitán;
que no hay que temer desorden
si con vuestro amparo dan.
Quintilla
Y vos, Reinaldos famoso,
vuestro valor belicoso,
1275
hoy se consagra a la fama,
que hoy Francia su padre os llama,
y defensor valeroso.
Quintilla
Y vosotros, fuertes Pares,
que habéis hecho hazañas tantas
1280
en tan diversos lugares,
os pondréis las fuertes plantas,
de la fama, en los altares.
Quintilla
Quedará nombre de todos
cuando por tan varios modos
1285
ese esfuerzo irreparable
rinda al yugo la indomable
cerviz de los fuertes godos.
Quintilla
Éste es Roncesvalles donde
ya se ven nuestras ventajas,
1290
y que el Español se esconde;
que en sólo tocar las cajas,
Francia en sus ecos responde.
Quintilla
Si aqueste campo rompéis,
donde yo y todos le veis,
1295
para pasar a Pamplona,
en la lis de mi corona
un león de España ponéis.

ROLDÁN
Quintilla
Fuerte, e invicto Emperador,
yo sólo pienso que basto
1300
para causarles temor;
que es Alfonso también casto
en las armas y el valor.

CARLOMAGNO
Quintilla
Y te aseguro que halles
por el monte abiertas calles,
1305
y España en breve distancia
llore la entrada de Francia
por Pamplona y Roncesvalles.

DURANDARTE
Quintilla
Según cuenta Galalón,
trae poca gente, y ruïn,
1310
Alfonso en esta ocasión,
y montañeses al fin
de Asturias y de León.
Quintilla
Todos descalzos, desnudos,
mal disciplinados, rudos,
1315
y en vez de limpios arneses,
traen unos toscos paveses,
y haya y corcho en vez de escudos.
Quintilla
Marsilio, rey de Aragón,
y Bravonel con sus moros,
1320
le hacen rico escuadrón,
más que de armas y tesoros
que ya como nuestros son.
Quintilla
Y porque veas si crece
su temor, mira si ofrece
1325
en todo el monte un vasallo;
que ni relincha caballo,
ni un hombre armado parece.

DON BELTRÁN
Quintilla
Si a la experiencia de un viejo,
famoso Carlos, le dan
1330
licencia de dar consejo,
al viejo de don Beltrán,
un tiempo de Francia espejo.
Quintilla
España, que a Roma ha sido
tan rebelde, que ha podido
1335
su imperio arroja de sí,
¿tan fácil es para ti,
de ayer a España venido?
Quintilla
Mirad que es fuerte su tierra,
toda áspera y montuosa,
1340
y es gente muy animosa,
muy diestra para la guerra,
indomable y belicosa.
Quintilla
Desengañaros aguardo,
que no es sayal tosco y pardo,
1345
y que a vengar sus injurias,
con los mejores de Asturias,
sale de León Bernardo.
Quintilla
Ellos, que a la nieve, al rayo,
sufren el hielo y el sol,
1350
reliquias son de Pelayo,
aquel divino español
que fue de África rayo.
Quintilla
Marsilio, nuevo Gradaso,
temiendo algún triste caso,
1355
de moros cubre la tierra,
todos a punto de guerra,
a impedir a Francia el paso.
Quintilla
Sin esto, tantos agüeros,
tantas desdichas se ven;
1360
es menester, caballeros,
mirar cómo podéis bien
ofender y defenderos.
Quintilla
No porque yo os acobardo,
mas porque si de gallardo
1365
Galalón os trae aquí,
os desengañéis de mí
y del valor de Bernardo.

ROLDÁN
Quintilla
Si al Emperador pudiera
perderle presto el respeto,
1370
por ventura respondiera
a tu miedo y mal conceto,
don Beltrán, de otra manera.
Quintilla
¡Cuando está temiendo España
que derribe su montaña
1375
sola esta mano, esta sola,
diciendo que el brazo enarbola
y que Galalón me engaña!
Quintilla
Y a Francia, sin daño y pena
volverás, ganando fama,
1380
de despojos y honra llena,
do el Pirene agua derrama
de Tajo a Sierra Morena;
Quintilla
y de la tierra de Júcar
a la barra de Sanlúcar
1385
y a las columnas que aguardo,
sin que lo estorbe Bernardo,
Bravonel, Marsilio y Búcar.
Quintilla
Vuélvete a Francia, Beltrán;
que estás ya cansado y viejo.

DON BELTRÁN
1390
Yo sé también, don Roldán,
pelear y dar consejo
como cuantos aquí están.

CARLOMAGNO
Quintilla
Paso.

DON BELTRÁN
No hay paso; yo soy
don Beltrán.

CARLOMAGNO
Ved que aquí estoy.

DON BELTRÁN
1395
Yo, sin ser hombre encantado,
he vencido y peleado.

ROLDÁN
Yo la ventaja te doy;
Quintilla
vence lo que es de importancia,
que, como dije, estás viejo.

DON BELTRÁN
1400
El honor es mi ganancia;
hijo tengo, y no le dejo
holgando, Roldán, en Francia.
Quintilla
Agradeced que se queda
en la retaguarda.

CARLOMAGNO
Basta,
1405
que no hay quien venceros pueda;
son reliquias de la casta
de quien la soberbia hereda.

ROLDÁN
Quintilla
Si te he enojado, perdona.

CARLOMAGNO
Tu valor, Roldán, te abona
1410
con infinitas ventajas.

ROLDÁN
Toquen, señores, las cajas.

CARLOMAGNO
Marchad todos a Pamplona.

(Vanse, y sale BERNARDO y criados, que le van armando.)

BERNARDO
Redondilla
Acabadme bien de armar.

CRIADO
No falta una sola hebilla.

BERNARDO
1415
Llegadme, amigo, una silla
y dadme todos lugar.

CRIADO
Redondilla
Ya tienes la silla aquí.

BERNARDO
Siempre fue costumbre mía
que de la batalla el día
1420
armado descanse así.
Redondilla
Cierra a la tienda la puerta.

CRIADO
Y ¿dormiros heis armado?

(Vanse los criados y queda solo.)

BERNARDO
El que vela es el cuidado
y él quien al hombre despierta;
Redondilla
1425
que aunque es de gran pesadumbre
lo que ahora quiero hacer,
es imposible vencer
lo que es hábito y costumbre.
Redondilla
¡Oh Bernardo! Ya es llegada
1430
con las armas enemigas
la ocasión por quien obligas
a España, tu madre amada.
Redondilla
No quiera el cielo que venga
a poder de rey extraño,
1435
y que para tanto daño
extranjero dueño tenga.
Redondilla
Notable sueño es el mío;
es imposible excusalle;
lugar será justo dalle,
1440
vencerle en vano porfío.

(Duérmese BERNARDO, y salen CASTILLA y LEÓN con dos banderas.)

LEÓN
Redondilla
Ésta es gallarda ocasión
de hacer nuestro amparo, hermana.

BERNARDO
¿Qué quieres, di, visión vana?

CASTILLA
Castilla soy.

LEÓN
Yo León.

BERNARDO
Redondilla
1445
Pues ¿qué me queréis a mí?

CASTILLA
Pedirte que nos ampares
y nuestro daño repares.

BERNARDO
Pues ¿podré yo hacerlo?

CASTILLA
Sí.
Romance (tirada)
¡Oh venturoso mancebo,
1450
sangre del fuerte Pelayo,
gloria y honra de Castilla,
de León corona y lauro;
nuevo Macedón en Tebas,
y nuevo Escipión romano;
1455
desdichado en no nacer
donde César y Alejandro!
Que como España, oprimida,
no puede mover los labios,
y en vez de sutiles plumas,
1460
lanza cajas y dardos,
quedarán tus claros hechos,
por falta de cisnes claros,
o fabulosos, a oscuras
al revolver de los años.
1465
Hermelinda de Toledo,
que Constantino es su hermano,
y a España trajo el famoso
Paleólogo llamado,
será tu querida esposa,
1470
por donde después, pasando
las edades venideras,
herede Toledo al Carpio;
que ese castillo famoso,
junto al Tormes fabricado,
1475
será de los duques de Alba,
Fadriques, Garcías, Fernandos,
valerosos caballeros
y capitanes cristianos,
emperadores nacidos,
1480
y deudos tuyos cercanos.
Yo, la oprimida Castilla,
vengo a tus pies, gran Bernardo,
a pedirte que me libres
de venir a reino extraño;
1485
que es llegada la ocasión
por culpa de Alfonso el Casto,
en que si no me socorres,
me está amenazando Carlos.

LEÓN
¡No lo permitan los cielos!
1490
Castilla, sosiega el llanto,
que del venidero siglo
nos revelan reyes tantos.
Desde Alfonso, que heredó
a pesar de Mauregato,
1495
a Silo, Aurelio y Fruela,
Favila, Alfonso y Pelayo,
vendrán Ramiro y Ordoño,
y Alfonso, llamado el Magno,
García, Ordoño y Fruela,
1500
que negarán sus vasallos;
de donde tendrás los jueves
Nuño Rasura y Laín Calvo,
de la casa de Mendoza
origen ilustre y claro.
1505
Luego Alfonso y don Ramiro,
con dos Ordoños y un Sancho,
Ramiro, Bernardo, Alfonso
y otro Bernardo, y Fernando,
será en tiempo déste el Cid,
1510
azote del Africano.
Otro Sancho y otro Alfonso,
el Emperador llamado,
y Sancho, el que a Calatrava
fundó, Enrique y Hernán santo.
1515
Y con otro sabio Alfonso,
el famoso Sancho el Bravo;
don Pedro el Cruel, Enrique,
y el católico Fernando,
que de su Isabel famosa,
1520
Luna, claro Fénix raro.
Del duque de Austria, Filipo,
dará a España el quinto Carlos,
padre de Felipe heroico,
rey de España soberano,
1525
y otro Filipo, su hijo,
que ha de ser del mundo espanto.
Mira cómo puede ser
que Francia impida los hados
que tanto bien pronostican.
1530
Al arma, al arma, ¡Bernardo!

(Despierta BERNARDO, y vanse CASTILLA y LEÓN.)

BERNARDO
Ya me levanto, León;
Castilla, ya me levanto,
sino que tengo oprimidos
de un hombre francés los brazos.
1535
Espera, Roldán, espera:
¿Qué es aquesto, cielo santo?
Hoy se han de ganar las armas
de los paveses dorados.
Santiago, otra vez digo;
1540
yo soy Bernardo del Carpio!

(Vase. Aquí se da la batalla, y salen BRAVONEL y OLIVEROS peleando.)

BRAVONEL
Quintilla
¡Ríndete, loco Oliveros!

OLIVEROS
¿Quién eres, moro cruel?

BRAVONEL
Soy Bravonel.

OLIVEROS
¿Bravonel?
Pues ¿por qué me haces fieros?
1545
[...]

 (Vanse, y dice dentro ROLDÁN:)

ROLDÁN
Quintilla
¡Muertos somos, caballeros!
¡Engañónos Galalón!
Muchos los de España son;
morid todos como buenos.

 (Salen DUDÓN, MONTESINOS y DON BELTRÁN el viejo.)

DUDÓN
1550
Hoy es nuestra perdición.

MONTESINOS
Quintilla
¿Qué es esto, amigo Dudón?
Huyendo pienso escapar,
sin mirar en opinión;
que morir o pelear
1555
es ya desesperación.

DON BELTRÁN
Quintilla
Ahora veréis, franceses,
los consejos de este viejo
y el valor de los leoneses,
a quien tienen por espejo
1560
los moros aragoneses.
Quintilla
Mi hijo voy a buscar:
¡Ah villano Galalón!

(Vanse, y queda MONTESINOS, y sale DURANDARTE con la espada desnuda.)

DURANDARTE
¿Si podré a mi primo hallar,
que me saque el corazón
1565
entre el vivir y el penar?

MONTESINOS
Quintilla
¡Ah, mi primo!

DURANDARTE
¡Primo amado,
muerto soy, llegad a mí!
Cuando de Francia partí…

MONTESINOS
Mejor hablaréis sentado.

DURANDARTE
1570
A Belerma prometí…
Quintilla
¡Oh sueño, ya te cumpliste,
yo muero; sin duda fuiste
en hacer que con traición
sacasen el corazón
1575
que a Belerma en Francia diste!
Quintilla
Primo, oídme, estadme atento;
que quiero de mis desdichas
hacer breve testamento;
que ya mis bienes y dichas
1580
se las ha llevado el viento;
Quintilla
y pues ya de aquesta guerra,
que del vivir me destierra,
nos apartamos los dos,
el alma le mando a Dios,
1585
y el cuerpo mando a la tierra.
Quintilla
A quien mal no haya probado,
todo mi tiempo perdido
mando, y a mi amor olvido;
a la fama mi cuidado,
1590
y al más loco mi sentido.
Quintilla
Mi vida mando a la muerte,
al tiempo mi mala suerte,
al mundo mi pensamiento,
mis esperanzas al viento,
1595
y al amor mi fuerza fuerte.
Quintilla
Mi fuego mando a su esfera,
mis lágrimas a la mar,
mis suspiros a una fiera,
al infierno mi pesar,
1600
que ningún remedio espera.
Quintilla
Mando a un necio mi porfía,
a un enfermo mi alegría,
mis dolores mando a un sano,
mis servicios a un tirano,
1605
a un pobre mi fantasía.
Quintilla
Mi vista le mando a un ciego,
mis deseos a un avaro,
a un jugador mi sosiego,
a un cobarde mi reparo,
1610
y mis galas mando al fuego.
Quintilla
Mis glorias a la fortuna,
mis mudanzas a la luna,
a España mi triste historia,
a los libros la memoria,
1615
si della quedare alguna.
Quintilla
A Belerma el corazón;
sacadle, primo querido,
llevádsele, que es razón;
prendas que suyas han sido,
1620
en vida y muerte lo son.
Quintilla
Decidle que adiós se quede
y quedaos, mi primo, adiós.

MONTESINOS
¡Oh, primo! ¿Quién sufrir puede,
corazón, si no sois vos,
1625
pena que a la muerte excede?
Quintilla
Corazón del más valiente
que en Francia ha ceñido espada,
bien es que sacarte intente,
para que a tu prenda amada,
1630
vuelto a París, te presente;
Quintilla
que pues soy testamentario,
dame, primo, el corazón;
que al mío en esta ocasión
es el vuestro necesario
1635
para su conservación.
Quintilla
¡Salid, prenda triste y fuerte
de la más leal mujer
que ha visto el tiempo y la muerte!
De amor habéis hoy de ser
1640
claro ejemplo de esta suerte.
Quintilla
Y vos, cuerpo, ya sin él,
vení, que el tiempo cruel
nos hace un ejemplo igual:
a vos, de amante leal,
1645
y a mí, de amigo fiel.

(Vanse y salen tocando el arma; ROLDÁN herido y la espada desnuda.)

ROLDÁN
Octava real
¿Quién pudiera alabarse de esta hazaña,
ni de ver en su tierra a Roldán muerto,
sino la fuerte y belicosa España
y aquel valor en montes encubierto?
1650
Pero si a Carlos Galalón engaña
con el seguro del traidor concierto,
que alabó a España y sus leones de oro,
bramando estoy con en el coso el toro.
Octava real
Las fuerzas siento desmayar, cansadas;
1655
rendirme quiero a la mortal flaqueza;
mas ¡oh valor, qué tienes ocupadas
las lenguas de la fama en tal grandeza!
Yo soy quien de las bárbaras espadas,
poniendo el pie en la arábiga cabeza,
1660
tantas veces triunfé, y aquél tan fuerte
que no temió jamás herida o muerte.
Octava real
Ya Roldán, ¿de qué sirve hablar en esto?
Yo he de morir; en vano me resisto;
pero soy yo Roldán: soy el que ha puesto
1665
hasta Jerusalén la cruz de Cristo:
pues veo me amenaza mi fin presto,
¿por qué con mi flaqueza me enemisto?
Sin duda muero, y pues tan cierto muero,
ninguno ha de gozar mi fuerte acero.
([Tira ROLDÁN la espada.])
Octava real
1670
¡Romperte quiero en esta peña dura!
¡Ea, fuerte Durindaína! ¿Qué, no quieres?
¡Pues entra por la peña, y tú procura
que no te saque, ni otro dueño esperes!

(Hinca la espada en la peña, y entra DUDÓN.)

DUDÓN
Ninguno de la muerte se asegura:
1675
¡Ea, Conde fuerte, aquí favor!

ROLDÁN
¿Quién eres?
¿Qué es del Emperador? ¿Es muerto acaso?

DUDÓN
Estáme atento, oír podrás el caso:
Romance (tirada)
Por muchas partes herido,
sale el viejo Carlomagno
1680
huyendo de los de España,
que le han desbaratado.
Al pie estaba de una cruz,
por el suelo arrodillado,
diciendo palabras tiernas
1685
envueltas en duro llanto.
"¡Oh, Carlos, triste!" decía;
"¿qué es de tu esfuerzo pasado?,
¿qué es de tus Doce famosos,
que dieron al mundo espanto?
1690
¿A dónde están don Roldán?
¿Dónde el paladín Reinaldos,
Danés Urgel, Brandimarte,
Sansoneto, Alfonso insano,
Montesinos, Oliveros
1695
y Durandarte el gallardo,
el almirante Guarinos,
Gaiferos y el conde Naymo?
¡Ay, don Beltrán valeroso,
viejo noble, honrado y sabio,
1700
por no tomar tu consejo,
en Roncesvalles acabo!
¡Vendido me ha Galalón;
Dios por ello te dé el pago!"
Diciendo aquestas razones,
1705
cayó en tierra desmayado.

ROLDÁN
Vuelve, famoso Dudón,
donde queda el pobre Carlos;
ayúdale mientras voy,
que quedo aquí peleando.

DUDÓN
1710
Yo voy, valeroso Conde,
hasta morir a su lado.

(Vase DUDÓN.)

ROLDÁN
¿Qué furia es aquésta, cielos?
¿Quién nos trajo a tantos daños?
¡Ah, España! ¡Nunca pasara
1715
Francia de tus montes altos!
Pero ¿qué me desanimo?
¿A dónde estás, vil bastardo?
¡Ven, que aguardándote estoy;
Roldán soy, aquí te aguardo!

(Sale BERNARDO.)

BERNARDO
1720
¿Quién llama a Bernardo?

ROLDÁN
Yo.

BERNARDO
Yo soy Bernardo del Carpio.

ROLDÁN
Yo Roldán, que, herido y muerto,
en la campaña te aguardo
para ahogarte en mi sangre
1725
cuando no pueda con manos.

BERNARDO
¿Qué es de la espada, francés?

ROLDÁN
Entendí hacella pedazos,
y quedóse en esa piedra,
hasta la cruz, tremolando.

BERNARDO
1730
Pues alto, arrojo la mía,
porque no es hombre Bernardo
que te ha de matar así.

(Arroja la espada BERNARDO, y abrázanse riñendo.)

ROLDÁN
¡Ah, español!

BERNARDO
¡Ah, francés bravo!

ROLDÁN
¡Muere aquí!

BERNARDO
Morirás tú,
1735
aunque eres, Conde, encantado,
como el hijo de la Tierra
con Hércules el tebano.

ROLDÁN
¡Jesús, Jesús, Virgen pura,
san Dionis…!

BERNARDO
Salió bramando
1740
de entre los brazos el cuerpo,
y el alma de entre los brazos.
([Muere ROLDÁN.])
Ya lo más está vencido.
¡Ea, españoles gallardos,
al alcance, que huyen todos!
1745
¡Ea, tío Alfonso el Casto,
mira que a Roldán he muerto
y a los Pares desterrado!
¡Dame a mi padre, señor,
que ha que está preso veinte años!
1750
¡Ea, españoles, a ellos,
seáis moros o cristianos!
¡Santiago! decid todos.
Proseguid el triunfo ufanos,
alargad los pies corriendo,
1755
apercibiendo las manos:
éstas os dan la victoria;
yo soy Bernardo del Carpio.


Jornada III

(Salen MARCELIO y CELIO, pastores.)

CELIO
Redondilla
Huye, Marcelio, a la sierra;
que anda el Moro en el lugar.

MARCELIO
1760
Antes le viene a ayudar
el señor de nuestra tierra.

CELIO
Redondilla
Desamparemos la choza.

MARCELIO
No temas, que amigos son
Alfonso, rey de León,
1765
y el Moro de Zaragoza.

CELIO
Redondilla
¿Cómo ha llegado hasta aquí,
siendo en Navarra la guerra?

MARCELIO
Porque van de tierra en tierra
viendo a franceses así;
Redondilla
1770
que en Roncesvalles perdidos,
el paso a Francia ocupado,
por Castilla se han entrado
escuadrones divididos.
Redondilla
¿No has visto grullas que van
1775
a Extremo por varias partes?
Así van, sin estandartes,
siguiendo su capitán.
Redondilla
A Salamanca han llegado,
y a Ciudad Rodrigo fueron,
1780
y a nuestra sierra vinieron
como a defensa y sagrado.
Redondilla
Y como una legua, y más,
tiene esta tierra de Extremo,
aunque el Morisco que temo,
1785
viene al alcance detrás,
Redondilla
en ella se han defendido
y en su peña se han guardado.

CELIO
¿Qué así está el Francés cercado
y del Árabe oprimido?

MARCELIO
Redondilla
1790
Si dura el cerco, no creas
que les guarde la montaña.

CELIO
No saldrán vivos de España.

MARCELIO
Perdona si lo deseas.

CELIO
Redondilla
¿Son muchos los escondidos
1795
de aquestos pobres franceses?

MARCELIO
Sólo relucir arneses,
puesto que en sangre teñidos,
Redondilla
he visto por estas peñas,
robles, hayas y castaños,
1800
y que de sus tristes daños
daban los caballos señas,
Redondilla
cuyos relinchos se escuchan
hasta nuestra misma aldea;
y aunque entre ellos se desea,
1805
con la muerte a brazos luchan;
Redondilla
que no tienen qué comer
si no matan los caballos.

CELIO
¡Quién pudiera algo llevallos!

MARCELIO
Pudiéranme moros ver,
Redondilla
1810
y siguiéndote, ofendellos.

CELIO
¿Son muchos?

MARCELIO
Ciento serán.

CELIO
Y ¿quién es el capitán
a quien obedecen ellos?

MARCELIO
Redondilla
Ayer, solo a mi cabaña
1815
un pobre francés llegó,
que esta vida me contó
que pasan en la montaña;
Redondilla
y supe que el capitán
es el paladín Dudón,
1820
mozo de gran corazón
y pariente de Roldán.
Redondilla
Y como ya les avisa
la muerte que esperan de ellos,
a un preste que está con ellos
1825
hacen que les diga misa.
Redondilla
Yo siempre, al salir el sol,
me pongo a ver relucir
las armas, y a ver venir
el fiero árabe español;
Redondilla
1830
que cuando más resplandecen
de las armas los reflejos,
es que oyen misa de lejos;
cristal de espejo parecen.

CELIO
Redondilla
Y ¿tienen todo recado?

MARCELIO
1835
Sobre una peña, un altar.

CELIO
¿Y el pan para consagrar?

MARCELIO
Eso, entiéndalo un letrado:
Redondilla
quizá no consagrarán,
como en la mar acontece;
1840
bastará que el preste rece
sin que Dios descienda al pan;
Redondilla
que en las naves yo he sabido
que dicen la misa así.

CELIO
¡Oh, Francia, pobre de ti,
1845
a qué desdicha has venido!

MARCELIO
Redondilla
Déstos que en la peña viven,
envidia puedes tener.

CELIO
¿Envidia de no comer,
ya que a morir se aperciben?
Redondilla
1850
Aquésa tenéosla vos.

MARCELIO
No, sino porque sospecho
que gran penitencia han hecho,
y están bien puestos con Dios.
Redondilla
Yo no sé de dó han traído
1855
imágenes y campanas,
que al despertar las mañanas
su son me hiere el oído;
Redondilla
porque el francés me contó
que allí imágenes tenían
1860
donde la misa decían.

CELIO
No en balde los quiero yo;
Redondilla
y, sin duda, como saben
que allí tienen de morir,
de suerte quieren vivir
1865
que como santos acaben;
Redondilla
si mueren en la distancia
que esta peña nos enseña,
no es mucho que aquesta peña
se llame Peña de Francia.

MARCELIO
Redondilla
1870
Antes es cosa forzosa,
por memoria de esta hazaña,
que tendremos en España
Peña de Francia famosa.

CELIO
Redondilla
Yo, a lo menos, desde hoy
1875
Peña de Francia diré,
puesto que encubierta esté.

MARCELIO
En esa opinión estoy:
Redondilla
parece que siento gente.

CELIO
Guarda, Marcelio, del Moro
1880
que de vidas y tesoro
anda codicioso.

MARCELIO
Tente;
Redondilla
que no busca castellanos.

CELIO
Mientras la averiguación,
me dará algún pescozón;
1885
mis pies defiendan sus manos.
Redondilla
¿Tengo cara de francés?

MARCELIO
Más de español la arrogancia.

CELIO
Sube a la sierra de Francia,
que ahora de Francia es.

(Súbense los pastores a la peña; salen DUDÓN, BRANDIMARTE y otros soldados.)

DUDÓN
Redondilla
1890
Huélgome que hayáis venido,
buen paladín Brandimarte,
a aquesta segura parte
que nuestra defensa ha sido;
Redondilla
aunque ya el Moro feroz
1895
así mi paso me ataja,
que aquí sentimos su caja,
y allá sienten nuestra voz.
Redondilla
Salió de Ciudad Rodrigo,
según dicen Bravonel,
1900
y alguna gente con él
del Español enemigo;
Redondilla
y saben los que aquí están
en esta peña escondidos,
de los franceses huidos,
1905
parientes de don Roldán,
Redondilla
di cómo viene a destruilla
y con la muerte amenaza.

BRANDIMARTE
¿No queda ninguna traza,
Dudón, para resistilla?

DUDÓN
Redondilla
1910
Morir como caballeros,
levantando el francés lirio,
que en parte será martirio,
pues es entre moros fieros;
Redondilla
que cuando la banda blanca
1915
nos dieron en los altares,
tusón de los Doce Pares,
y mesa redonda y franca,
Redondilla
donde el orden recibimos
del Colegio apostolado,
1920
de los Doce que he nombrado,
que imitamos y seguimos,
Redondilla
juramos todos morir
en defensa de la fe.

BRANDIMARTE
Extraña desdicha fue
1925
entrar para no salir.
Redondilla
¿Qué se habrá hecho Roldán,
Carlos, Urgel, Oliveros,
y aquellos dos caballeros
padre y hijo, don Beltrán?

DUDÓN
Romance (tirada)
1930
Cuando de Francia partimos,
hicimos pleito homenaje,
que el que en la guerra muriese,
dentro den Francia lo enterrasen;
pasamos los Pirineos,
1935
llegamos a Roncesvalles,
donde nos escapamos tres
de todos los Doce Pares;
y como los españoles
prosiguieron el alcance,
1940
con la grande polvareda
perdimos a don Beltrane;
siete veces echan suertes
si habrá quién irá a buscalle;
todas siete le cupieron
1945
al buen viejo de su padre;
las tres le caben por suerte,
las cuatro por maldad grande;
mas aunque no le cupieran,
él no podía quedarse.
1950
"¡Volved a Francia, franceses,
los que habéis la vida infame,
que yo, por sólo mi hijo,
voy a morir o vengalle!"
Por la matanza va el viejo,
1955
por la matanza, adelante;
los brazos lleva cansados
de tanto los rodeare;
vido a todos los franceses,
y no vido a don Beltrane;
1960
vuelve riendas al caballo,
y vuelve solo a buscalle,
de noche por los caminos,
de día por los jarales;
y a la entrada de unos prados,
1965
saliendo a unos arenales,
vido estar un moro perro
que vela en un adarve;
háblale en algarabía,
como aquel que bien la sabe.
1970
"Caballeros de armas blancas,
¿vístele pasar, alarbe?
Si le tienes preso, moro,
a oro es poco pesalle;
y si tú le tienes muerto,
1975
dámele para enterralle,
porque el cuerpo, sin el alma,
muy pocos dineros vale."
"Ese caballero, amigo
¿qué señas tiene o qué talle?"
1980
"Armas blancas son las suyas,
y el caballo es alazane;
en el carrillo derecho
tiene juntas dos señales,
que cuando niño pequeño
1985
se las hizo un gavilane."
"Ese caballero, amigo,
muerto está en aquellos valles,
dentro del agua los pies,
y el cuerpo en los arenales.
1990
Siete lanzadas tenía;
pásanle de parte a parte."
Apenas le escucha el viejo,
cuando como rayo sale,
y metiéndose en los moros,
1995
quiere morir o vengalle,
y murió al fin peleando
el buen viejo don Beltrane.

BRANDIMARTE
Redondilla
¡Pobre viejo don Beltrán!
¡Que tanto pudo el valor!

DUDÓN
2000
Murió cual padre, en rigor,
y como buen capitán.
Redondilla
Allí también Durandarte,
gallarda espada francesa,
fue despojo de esta empresa,
2005
valeroso Brandimarte.
Redondilla
Y aun sospecho que Roldán
murió a manos del bastardo,
y acabó así aquel gallardo
Reinaldos de Montalbán.
([Tocan dentro una caja.])
Redondilla
2010
Pero ¿qué cajas son éstas?

BRANDIMARTE
Moro es aquel atambor.

DUDÓN
Ahora es tiempo, valor,
que hagáis a la muerte fiestas.
Redondilla
Éste es Bravonel, amigos,
2015
y de Aragón la arrogancia;
aquí es bien que deje Francia
de vuestros hechos testigos.
Redondilla
Morid todos como buenos
por la fe y por nuestro Rey:
2020
ésta es gente de otra ley;
al fin moros sarracenos.
Redondilla
Aquí no hay otra salida
sino la muerte a la espada;
que una muerte que es honrada
2025
suele honrar toda la vida.
Redondilla
Animad vos, Brandimarte,
la gente, y dadme lugar
hasta llegar al altar,
que está en peligrosa parte.
Redondilla
2030
En la peña esconder quiero
las imágenes que adoro,
porque no las queme el Moro,
que al fin es bárbaro fiero.

(Vase DUDÓN.)

BRANDIMARTE
Redondilla
¡Ea, soldados valientes,
2035
pues tenéis tanto valor,
no os ponga el morir temor,
ni los moros inclementes!
Redondilla
Aquí el morir es ganancia;
ya el cielo la luz enseña;
2040
decid, Francia, que esta peña
es ya la Peña de Francia.

(Vanse, y hacen luego la batalla, saliendo algunos moros y franceses peleando. Vuelve a salir DUDÓN con un Cristo y una imagen de Nuestra Señora, y herido.)

DUDÓN
Redondilla
¿A dónde os esconderé,
Hijo y Madre soberanos?
Quiero abrirme con las manos
2045
el pecho, en él podré.
Redondilla
Pero es aposento indigno;
mas aunque indigno aposento,
vos mismo, en el Sacramento
le habitáis, Señor divino.
Redondilla
2050
Ya, Troya, no es bien que veas
quién tu piedad ha pasado;
mi Padre y Madre he sacado,
que soy dos veces Eneas.
Redondilla
Sacó, cuando Troya ardía,
2055
las prendas de mil quilates,
y yo saco dos remates
del cielo, Cristo y María.
Redondilla
¿Cuál primero esconderé?
Quiero esconderos a Vos,
2060
porque como, en fin, sois Dios,
sois sin tiempo; y guardaré
Redondilla
luego a Vos, Virgen y Madre
que tal hermano nos distes;
que Vos también siempre fuistes,
2065
aunque en la vida del Padre.
Redondilla
Y no es nuevo ni os fastidia
huir con el Hijo amado,
pero está crucificado
y no le busca la envidia.
Redondilla
2070
Y según es el districto,
si tan hombre no la viera,
que vais otra vez dijera
huyendo con Él a Egipto.
Redondilla
Esperadme, Virgen pura;
2075
que en este risco elevado,
pues está crucificado,
quiero darle sepultura.
Redondilla
Haced que no me desangre;
que el Moro es perro, y podrá
2080
sacarle, si cerca está,
por el rastro de la sangre.
Redondilla
Dadme ayuda, que ya muero,
Vos, soberano Mesías,
por vuestro Abarimatías,
2085
imitador del primero.
Redondilla
Ya del vivir la distancia,
alma, en un punto tenéis;
Virgen, Josafat tendréis
en esta Peña de Francia;
Redondilla
2090
donde espero y veo muestras
que os han de hallar los cristianos,
agradeciendo a mis manos
las mercedes de las vuestras.
Redondilla
Y este Crucifijo santo
2095
también se hallará con Vos:
¡Adiós, Virgen, y Vos, Dios!
Flaco estoy y duro el canto.
Redondilla
Cavar con la daga quiero
donde los pueda poner;
2100
que compañía ha de hacer
a Dios quien fuere el tercero.
Redondilla
Estarán como el tesoro
en las venas de la tierra;
mas ya se aumenta la guerra,
2105
y viene sangriento el Moro.
Redondilla
¿Qué haré, que cavar no puedo?
([Ábrese la peña en cuatro partes.])
¡En cuatro partes se ha abierto
la peña! Misterio es cierto;
aunque os deje, con Vos quedo.
Redondilla
2110
Aquí en tan breve distancia,
Madre e Hijo es bien que estéis:
mirad, Virgen, que os llaméis
la de la Peña de Francia;
Redondilla
y que hagáis muchas mercedes
2115
cuando a ver el sol salgáis;
mas ¡ay, Virgen!, si aquí estáis,
traspasará las paredes.
([Pone las imágenes dentro la peña, y ciérrase la peña.])
Redondilla
Ya la peña se ha cerrado
y el Moro viene feroz.

(Entra BRAVONEL y moros, y dice:)

BRAVONEL
2120
La tragedia ha sido atroz;
sólo un francés no ha quedado:
Redondilla
murieron como valientes,
como una hazaña cruel.

DUDÓN
Si he quedado, Bravonel,
2125
bien es que entre ellos me cuentes.

BRAVONEL
Redondilla
Un cristiano ha hablado allí.

SOLDADO
En aquella peña está.

BRAVONEL
¿Podráse subir allá?

SOLDADO
Mal, pero entiendo que sí.

DUDÓN
Redondilla
2130
No trabajes por subir,
moro, que yo bajaré.

BRAVONEL
Baja, pues, Francés.

DUDÓN
Sí haré.

BRAVONEL
Pues bajarás a morir.

DUDÓN
Redondilla
No te costará de balde.
2135
Ya, moro, en el llano estoy.

BRAVONEL
Di, ¿quién eres?

DUDÓN
Dudón soy.

BRAVONEL
¿Dudón? ¡Matalde, matalde!

(Éntranse acuchillando, y salen las cajas, soldados y banderas, en orden; DON GARCÍA, DON RODRIGO de Rasura, BERNARDO del Carpio y el REY ALFONSO el Casto.)

BERNARDO
Octava real
Con justa causa a recibirte sale,
León de España, a tu León sujeto,
2140
pues que no hay en Albania quien te iguale
después que diste a tu esperanza efeto:
tu nombre la inmortal fama señale
de sabio Rey y capitán perfeto,
en láminas de bronce, plata y oro,
2145
del Cancro al Aries, de la Libra al Toro.
Octava real
Venciste a Carlos, que llamaban Magno,
cierta señal que tú mayor has sido,
y así te llamarán Máximo Hispano,
gloria del cristianísimo apellido;
2150
contigo el Scita, el Griego y el Romano,
el Persa, el Macedón, queda vencido;
que ya en España, que de nuevo fundas,
nuevos Césares hay y Epaminundas.
Octava real
No se ha visto otro príncipe glorioso
2155
aún que igualarse a tu valor presuma,
en la guerra, Trajano victorioso,
y en la paz, religioso y sabio Numa.
Descanso ahora, vencedor dichoso,
sin que temas que olvide y que consuma
2160
el tiempo, lleve el nombre que hoy se ha visto
volar desde el Antártico a Calisto.

REY ALFONSO
Octava real
Por más, Bernardo, que me encarecieres
ese valor que tu valor me ha dado,
es decir lo que vales y lo que eres,
2165
y con loarme a mí quedas loado;
todas esas grandezas que refieres,
por ti las he valido y conquistado;
tú has sido la columna de mi reino:
por ti, Bernardo, vivo, y por ti reino.
Octava real
2170
Tuyo ha sido esta célebre victoria,
con tu valor llegada a dulce efecto;
ya sosegada el alma y la memoria,
de mi honor he perdido el mal concepto:
descansaré y descansarás con gloria,
2175
pues nos libraste sólo de este aprieto
por ensalzar el nombre de los godos,
haciendo fiestas de diversos modos.
Octava real
Colgad en san Isidro esas banderas
que al soberbio Francés hemos ganado,
2180
las fuertes armas, las espadas fieras,
el claro escudo y el pavés dorado:
poned gallardos timbres y cimeras
sobre las armas que hoy habéis tomado;
que yo haré al león, por excelente,
2185
coronar con corona la alta frente.
Octava real
Dad una vista a la ciudad famosa,
y quédese Bernardo aquí conmigo.

BERNARDO
Prospere tu prosapia generosa
el alto cielo, a tu valor testigo.

REY ALFONSO
2190
Marchad, gente española belicosa,
abrazaréis al padre y al amigo;
y el que tuviere esposa no le cuente
hasta mañana lo que ha hecho ausente.
Octava real
Cuélguese el hijo de los brazos tiernos
2195
del padre amado, y el amado padre,
al hijo puede dar besos paternos
con la satisfacción que más le cuadre:
siglos le diga que ha esperado eternos
la tierna esposa o la llorosa madre;
2200
repartid los despojos sobre cena;
que es gloria hablar de la pasada pena.

(Vanse marchando, y quedan el REY y BERNARDO.)

REY ALFONSO
Quintilla
Bernardo, no sé si es cierto
lo que algunos me han contado,
y en preguntarlo es incierto:
2205
¿es verdad que te has casado,
o tienes hecho el concierto?

BERNARDO
Quintilla
Señor, no lo quiera Dios
que sin pediros a vos
licencia, que sois rey mío,
2210
disponga de mi albedrío.

REY ALFONSO
Solos estamos los dos;
Quintilla
dime la verdad, Bernardo.

BERNARDO
¿Quién, señor, ha de creer,
que aun decillo me acobardo,
2215
dar a un bastardo mujer
ni tener yerno bastardo?
Quintilla
Si vos, señor, me cumplís
lo que otras veces decís,
y esta postrera jurastes,
2220
vos diré que me casastes,
o si no, que lo impedís.
Quintilla
Dadme a mi padre, señor;
que injustamente os vengáis
en mí de su antiguo honor;
2225
que sois Rey casto, y mancháis
la limpieza del valor.
Quintilla
Mirad que os tengo obligado,
aunque haberlo vos jurado
es la más estrecha ley;
2230
que el juramento del rey
no puede ser quebrantado.
Quintilla
Que ligan, dicen las leyes
de sabios y antiguos nombres,
las maromas a los bueyes,
2235
y la palabra a los hombres,
el juramento, a los reyes.
Quintilla
Acordaos que os socorrí
cuando os cercaron sin mí
los moros de Benavente;
2240
matando un moro en la puente,
me disteis, señor, el sí.
Quintilla
Y cuando sobre Zamora
lidiasteis con Altomano,
caudillo de gente mora,
2245
me distes palabra y mano,
que os pido cumpláis ahora.
Quintilla
Y cuando a orilla del río
de Órbigo, junto de Astorga,
derribé el morisco brío,
2250
prometistes en Mayorga
darme libre al padre mío.
Quintilla
Y en la batalla de Oceso,
contra don Bueso, Francés,
me dijistes: "Yo confienso,
2255
estando yo a vuestros pies,
dar libre a tu padre preso."
Quintilla
Y cuando en el Valdemoro,
junto a Duero, en Portugal,
me distes, viendo mi lloro,
2260
vuestra palabra real
de darme al padre que adoro.
Quintilla
Y ahora en Navarra, un día
me lo prometiste dar
si la batalla vencía;
2265
y tomándola por mía
la vine al fin a alcanzar.
Quintilla
Todo, señor, lo he vencido;
en todo os di mi favor,
en todo os tengo servido;
2270
vos sois el mayor señor
que el mundo ha visto ni oído.
Quintilla
No lo podéis quebrantar,
a ser quien sois obligado;
si algún bien me habéis de dar,
2275
dadme sólo el ser honrado,
pues vos me podéis honrar.
Quintilla
¿Qué sirve que engrandecido
me vea, sin esperanza,
y de vos encarecido,
2280
pues que no cabe alabanza
en un hombre mal nacido?
Quintilla
Vos, a quien ha hecho el cielo
el príncipe más cristiano
de cuantos sustenta el suelo,
2285
que está el ejemplo en la mano
de vuestra piedad y celo,
Quintilla
pues ángeles han venido
del cielo llenos de luz
a ser, mudando el vestido,
2290
plateros de aquella cruz
que de Oviedo gloria ha sido,
Quintilla
mirad que no le pagáis
al cielo el bien que os ha hecho
si a mi padre no me dais,
2295
viejo, inútil, sin provecho,
y que en un muerto os vengáis.
Quintilla
Galardones muy cumplidos
de vos, mi señor, aguardo,
por servicios recibidos.

REY ALFONSO
2300
Hablarme has después, Bernardo.

BERNARDO
Servicios no merecidos.
([Vase el REY, y queda BERNARDO.])
Quintilla
¿Así os vais, Príncipe invito?
Príncipe heroico, ¿así os vais?
¿Cómo esta crueldad permito?
2305
Espada, no me sirváis;
ya del talabarte os quito.
Quintilla
Espada mal empleada
en servir un Rey injusto,
mejor estaréis colgada
2310
que no sufriendo el disgusto
de veros tan mal pagada.
Quintilla
O ya que tal habéis sido,
vuestro adorno sólo importe
para adornar el vestido
2315
como a la usanza de corte,
limpio el acero y bruñido.
Quintilla
Mejor andaréis dorada,
que no de la punta al pomo
de sangre alarbe manchada,
2320
pues no quiere el Rey que, como
sois teñida, seáis honrada.
Quintilla
Espada que habéis librado
la patria con tanta dicha,
bien os habéis empleado;
2325
más pegóseos la desdicha
de haber andado a mi lado.
Quintilla
Ya me tratáis sin razón
siendo un Héctor, un Leónidas,
como la suya a Escipión,
2330
pues me ganéis las heridas,
como perdéis la opinión.
Quintilla
Los castillos que mantengo,
que decís que habéis ganado,
hoy a volveros prevengo
2335
pues que no habéis derribado
uno en que a mi padre tengo.
Quintilla
Si no tuviérades mella,
como la tuvo mi madre,
fuérades más noble y bella,
2340
pues deshonráis a mi padre
con no haber sido doncella.
Quintilla
Si mi padre no guardó
el casto amor prometido,
¿qué culpa le tuve yo?
2345
Pues antes de ser nacido,
no pude estorbarlo yo.
Quintilla
Sólo un día que tuviera
del alma que Dios me diera
envuelta en carne sin forma,
2350
se los estorbara de forma
que sin casar no lo hiciera.
Quintilla
Mas antes de ser formado,
¿qué culpa, Rey, he tenido?
Miraras que te he servido,
2355
y que el haberte obligado
y el haberlo prometido.
Quintilla
¿Qué haré? ¿Qué medio tendré?
¿A quién pediré justicia?
¿Mataré al Rey? No haré;
2360
que en mí no ha de haber malicia,
puesto que en él no hubo fe.
Quintilla
Mas sí haré, que es un traidor.
Bernardo, ¿vos tan gran yerro?
Perdonad, Rey y señor,
2365
que ladro ahora cual perro
que castiga su señor.

(Sale HERNANDO DÍAZ.)

HERNÁN DÍAZ
Quintilla
¿Qué es esto, primo famoso?
¿Qué hacéis la espada desnuda?

BERNARDO
¡Hernán Díaz valeroso!

HERNÁN DÍAZ
2370
¿Quién, primo, el color te muda?
[...]
Quintilla
Alégrate, ten contento.

BERNARDO
¿Cómo, primero que parta
el alma a su propio asiento?

HERNÁN DÍAZ
2375
Aquí te traigo una carta
de tu padre.

BERNARDO
¿Hay más tormento?

HERNÁN DÍAZ
Quintilla
Sin que lo viesen las guardas,
papel y tinta le di.
¿Cómo, primo, en leerla tardas?

BERNARDO
2380
¿Dices de mi padre?

HERNÁN DÍAZ
Sí.

BERNARDO
¿De mi padre?

HERNÁN DÍAZ
Sí: ¿qué guardas?

BERNARDO
Quintilla
Y ¿está preso?

HERNÁN DÍAZ
¿No lo sabes?
¿Cómo primo, si está preso?
Bien es que de verla acabes,
2385
que ese valor, te confieso,
es de su prisión las llaves.

BERNARDO
Quintilla
Si ese valor en mí ves,
no hay por qué serlo me cuadre,
ni que este nombre le des;
2390
si está preso, no es mi padre;
si está libre, mi padre es.
Quintilla
"Hijo" dijo aquí; bien dijo,
pero yo confuso estoy
y juntamente me aflijo;
2395
si está libre, su hijo soy;
y si preso, no soy su hijo.
([Carta.])
Quintilla
"Hijo, si buen hijo fueras,
que te engendré te acordaras,
sangre que te di me dieras,
2400
vida que te di pagaras
con vida que me ofrecieras.
Quintilla
Pero pues tú tienes vida,
y yo la pierdo en prisión,
quedemos en conclusión,
2405
tú, de hijo parricida,
yo, de padre en opinión.
Quintilla
Mancebo entré aquí, Bernardo,
de pensar mancebo verte,
para librarme gallardo;
2410
pero yo aguardo mi muerte,
y ver tu rostro no aguardo.
Quintilla
A sola una curiosidad
te pudiera aquí traer,
de ver a quien te dio ser:
2415
mas donde cabe crueldad,
¿qué virtud puede caber?
Quintilla
Aquí me cuentan de ti
una hazaña y otra hazaña;
pero ninguna creí,
2420
pues das libertad a España
y me la quitas a mí.
Quintilla
Yo no sé por qué la gente
te da nombre de valiente
teniendo en prisión a un padre
2425
y sin casar a tu madre,
para que el mundo te afrente."

(Fin de la carta.)

HERNÁN DÍAZ
Quintilla
No leas más.

BERNARDO
¡Ah, Rey injusto!
¡Que por serte yo leal
haya de ser caso justo
2430
que sufra una afrenta igual
y que obedezca a tu gusto!
Quintilla
Si yo, Rey casto, quisiera,
mi padre libre estuviera.

(Sale RODRIGO RASURA.)

RODRIGO RASURA
Mal su palabra cumplió.

BERNARDO
2435
¿Eres tú, Rodrigo?

RODRIGO RASURA
No,
porque a ser yo, mejor fuera,
Quintilla
¡vive Dios!, Rey vil, tirano.

BERNARDO
¡Paso, primo; paso hermano,
que es mi señor, Rey y tío!

RODRIGO RASURA
2440
Tu padre, el Conde, lo es mío,
y aunque no es rey, no es villano;
Quintilla
partióse a Oviedo, en razón
de no verse importunar.

BERNARDO
¿Que se fue en esta ocasión?

RODRIGO RASURA
2445
Por eso quiere dejar
a la Reina y a León;
Quintilla
va cargado de monteros,
de sabuesos y lebreles,
que en esos montes primeros,
2450
como a Jezabel, crueles,
desangren sus miembros fieros;
Quintilla
ahora va monteando,
gallardo, alegre y contando,
a los que acá se quedaron,
2455
cómo las cosas pasaron,
qué hiciste peleando.

BERNARDO
Quintilla
¡Rodrigo, Hernando, señores,
vámonos tras él!

HERNÁN DÍAZ
Camina.

RODRIGO RASURA
¡Plegue a Dios que entre traidores
2460
te postre una jabalina
y despedacen ventores!

(Vanse y sale el REY DON ALFONSO, DON GARCÍA y DON RAMIRO.)

REY ALFONSO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Es mi intención que mi heredero seas;
Ramiro, vete, y en llamando a Cortes,
quiero tomar el parecer del reino.

DON RAMIRO
2465
Tus pies beso, señor humildemente;
acepto el nombre de heredero e hijo.

REY ALFONSO
Hijo fuiste de un rey, el gran Bermudo;
la corona te debo justamente.

DON GARCÍA
Bien se emplea, señor, en don Ramiro;
2470
no habrá quien contradiga y se te atreva
a una elección tan justa, y siendo tuya.

REY ALFONSO
En Oviedo hablaremos más despacio;
que voy a visitar la cruz preciosa
hecha por las preciosas manos santas
2475
de aquellos dos plateros celestiales,
que, como ya sabéis, fueron dos ángeles,
sin otras más reliquias benditísimas
de que es sagrario aquella santa iglesia;
y la casulla que la Virgen santa
2480
dio a su querido capellán Alfonso,
honor y gloria de la gran Toledo.
Irémonos cazando poco a poco
por estas altas y ásperas montañas,
tan llenas de diversos animales.
(Dicen de dentro con ruido:)
2485
¡Guarda el oso!, ¡hola!, ¡ao!, ¡el oso guarda!

DON GARCÍA
Ruido suena, y grita gente mucha.

(Baja un oso de la montaña.)

DON RAMIRO
Retírate, señor, que un oso viene,
a lo que siento, y suenan de muy lejos
los perros y monteros que le siguen.

REY ALFONSO
2490
No huye un rey así.

DON RAMIRO
Huye, García.
Huye, señor, y mátele la gente;
mira que al sucesor del gran Pelayo
le mató un oso: huye.

(Huyen todos, y quédase el REY.)

REY ALFONSO
¡Oh bestia fiera!
¡Qué furioso que vienes!, mas hoy quiero
2495
hacer un caso fuerte y valeroso.
([Tírale el venablo, y yérrale.])
Erré el golpe; a los brazos he venido:
¡Ah, gente! ¡Ah, don García! ¡Ah, don Ramiro,
que mata a vuestro Rey!

(Sale BERNARDO.)

BERNARDO
No hará si puedo,
que cuando todos faltan, Rey invicto,
2500
siempre te ayuda el mísero Bernardo.
¡Muere, bestia cruel!

(Da una cuchillada al oso, y tiéndele en el suelo.)

REY ALFONSO
¡Ah, buen sobrino,
siempre a mi lado como el ángel bueno!
Conozco que te he sido Rey injusto;
mas ya de lo que fui, perdón te pido.
2505
Pide mercedes, lo que quieres pide.

BERNARDO
A mi padre, señor, sólo a mi padre,
que ya sabes está sin culpa preso
después que prometiste darle libre;
que antes de prometerlo culpa tuvo.

REY ALFONSO
2510
Toma este anillo, y al punto vuelve
y di que te le den; parte, Bernardo.

BERNARDO
Voy, gran señor, y hasta llegar, os juro
abrir por los ijares al caballo.

(Toma BERNARDO el anillo, y vase.)

REY ALFONSO
Soneto
Aquésta ha sido permisión del cielo:
2515
¡Afuera, enojo de mi honor manchado;
que tal hijo merece ser honrado
y que de mi rigor triunfe su celo!
Cuando por la venganza me desvelo,
al cielo siento contra mí enojado,
2520
y por el homenaje quebrantado,
las hidalguías de la ley del suelo.
¡Cese esta vez la furia rigurosa
de aquel sangriento honor, que ha dado leyes
al mundo, sin razón, llenas de errores!
2525
¡Tenga perdón, porque en ninguna cosa
tanto imitan a Dios por los altos reyes
como es en perdonar los ofensores!

 (Salen DON GARCÍA, DON RAMIRO y monteros.)

DON RAMIRO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Acudid, acudid presto, monteros,
que está el Rey, mi señor, en gran peligro!

REY ALFONSO
2530
No os dé pena, Ramiro; ya está hecho:
quité la vida al oso, y la quitara
al más fuerte león con tal ayuda.

DON GARCÍA
¡Oh, más fuerte y gallardo que Favila,
que en las manos murió de un oso fiero!
2535
Si no fueras, señor, nuestro Rey mismo,
éstas tomaras por tus propias armas.

REY ALFONSO
Ahora bien, yo me huelgo de conoceros:
colgad, monteros, sobre aquesos ramos
este animal, y vámonos a Oviedo.
2540
¡Por Dios, que sois valientes, caballeros!

DON GARCÍA
Por mí lo ha dicho.

DON RAMIRO
Y aun por mí, sospecho.

REY ALFONSO
Entrambos, como hidalgos, lo habéis hecho.

(Vanse y sale RODRIGO RASURA y HERNÁN DÍAZ en el castillo de Oro.)

HERNÁN DÍAZ
Redondilla
Al punto que aquí llegó,
se cayó muerto el caballo.

RODRIGO RASURA
2545
Apenas pude alcanzallo
cuando de León salió.
Redondilla
Y por eso me quedé;
pero di, ¿cómo tan presto
negoció Bernardo?

HERNÁN DÍAZ
En esto
2550
propicio el cielo le fue.
Redondilla
No se sabe la razón,
más de que le dio un anillo
y que están en el castillo
quitándole la prisión;
Redondilla
2555
por eso te trajo aquí
para que el buen Conde veas.

(Sale BERNARDO.)

RODRIGO RASURA
Primo, bien venido seas;
presto vuelvo y presto fui.
Redondilla
Ya quedan al Conde honrado
2560
quitándole la prisión.

HERNÁN DÍAZ
¿Posible es que tu razón
ablandó aquel pecho airado?

RODRIGO RASURA
Redondilla
¿Amenazástele acaso
con algún atrevimiento?

BERNARDO
2565
Ni tuve tal pensamiento,
porque fuera infame acaso.
Redondilla
Él conoció mi razón,
y como Rey obligado,
libre a mi padre me ha dado,
2570
y hoy le saco de prisión.

(Entra un ALCAIDE.)

ALCAIDE
Redondilla
Ya, fuerte Bernardo, tienes
al Conde, tu padre, aquí.

BERNARDO
¿Es cierto?

ALCAIDE
Digo que sí.

BERNARDO
Padre y señor, qué, ¿ya vienes?
Redondilla
2575
Padre, en la piedad divina
tuve esta esperanza cierta.

ALCAIDE
Tira, Bernardo, esa puerta
y el paño desa cortina;
Redondilla
verás lo que has deseado.

(Descubren una cortina, y ve BERNARDO al CONDE muerto, sentado en una silla.)

BERNARDO
2580
¡Padre y señor, padre mío,
lágrimas de alegre envío
a vuestros pies, padre amado!
Redondilla
¡Canas honradas, bastantes
a honrar un hijo tan bueno,
2585
que no a mí, de faltas lleno!,
perdonad no veros antes.
Redondilla
Que he tenido un mármol duro
que conquistar y vencer,
y así lo pudiera ser,
2590
¡que le ablandara os juro!
Redondilla
¡Padre, no me harto de veros;
buena presencia tenéis;
tarde a vuestro hijo veis,
y tarde vengo yo a veros!
Redondilla
2595
Pero hoy, padre, hoy me engendráis;
hoy, señor mío y mi bien,
os conozco, y vos también
os pido me conozcáis.
Redondilla
Dadme esa mano a besar.
([Tómale la mano.])
2600
¡Bendecidme, mano mía!
¡Ay, cielos, cómo está fría!
Padre, ¿no queréis hablar?
Redondilla
Padre, ¿habéisos desmayado?
¡Oh, mi Alcaide, agua traed!

ALCAIDE
2605
La verdad, señor, sabed:
muerto es vuestro padre amado,
Redondilla
que ha tres días que expiró.

BERNARDO
¿Muerto?

ALCAIDE
Sin duda.

BERNARDO
¡Ay de mí!
¿Que esto vine a ver aquí,
2610
y que esto vengo a ver yo?

RODRIGO RASURA
Redondilla
¿Hase visto tal crueldad?

HERNÁN DÍAZ
¡Ah, Rey traidor, fementido!

BERNARDO
Y ¿de qué su muerte ha sido?

ALCAIDE
De su propia enfermedad.

BERNARDO
Redondilla
2615
¡Que vivo no te alcancé!
¡Oh, pobre de ti, Bernardo!
¡Que me he de quedar bastardo!
¡Que bastardo me quedé!
Redondilla
¡Ah, padre! ¿Así me dejáis?
2620
¿No merecí veros vivos?

RODRIGO RASURA
Lástima en verte recibo;
Bernardo, pues, ¿vos lloráis?

BERNARDO
Redondilla
No lloro; mas como el río
que a veces sale de madre
2625
yo también salgo de padre
después que lo he visto frío.
Redondilla
¿Quieres este alma, buen Conde,
para volver a vivir?
Que sí debe de decir,
2630
que otorga quien no responde.
Redondilla
¡Ah, padre, que te me han dado
como seco olmo sin yedra,
como sortija sin piedra,
como escritorio robado!
Redondilla
2635
¡Como quien compra al ladrón
el oro falso que vende;
como dineros de duende,
que se vuelven en carbón,
Redondilla
como dineros que están
2640
para volver sobre prenda;
como pleito sobre hacienda,
que cuando acaba se van;
Redondilla
como remate de cuenta,
que es el remate mayor;
2645
como sentencia en favor,
como embargante de afrenta;
Redondilla
como escritura cobrada,
que está viva y no ha corrido;
como convite fingido
2650
que da la muerte cifrada!
Redondilla
Ahora bien, amado padre,
esperad un poco aquí:
¿A dónde está, Hernán Díaz, di,
doña Jimena, mi madre?

HERNÁN DÍAZ
Redondilla
2655
¿No ves ese monasterio
que está enfrente de esa casa?
Pues allí su vida pasa
en eterno cautiverio.

BERNARDO
Redondilla
Aguardadme un poco aquí.
2660
¡Vive Dios, pobre Bernardo,
que no has de quedar bastardo!
¿Es esta iglesia?

HERNÁN DÍAZ
Sí.

BERNARDO
Verso suelto
¿Quién está acá, buena gente?
 ([Éntrase BERNARDO.])
¿Si es ésta la portería?
2665
Quiero entrar.

RODRIGO RASURA
¡Que en este día
Redondilla
que así os vi, famoso tío!
Don Sancho, ¡que muerto os vi!

(Habla BERNARDO y responde una monja.)

BERNARDO
¡Deo gracias!

MONJA
¿Quién está ahí?

BERNARDO
2670
Bernardo soy.

DOÑA JIMENA
¡Hijo mío!

(Dice de fuera HERNÁN DÍAZ:)

HERNÁN DÍAZ
Redondilla
¡Ah, buen Conde, que en prisión
al fin acabastes! Creo
que te mató mi deseo.

 (Dice de dentro la MONJA.)

MONJA
¡Jesús y qué alteración!

DOÑA JIMENA
Redondilla
2675
Hijo, yo me iré con vos.

MONJA
No lo quiero ni permito.

BERNARDO
Señoras monjas, pasito;
que haré un estrago, ¡por Dios!
Redondilla
Salid, madre, pese a mí.

(Salen BERNARDO y su madre, DOÑA JIMENA.)

DOÑA JIMENA
2680
Yo, Bernardo, voy contigo;
pero advierte, mira, amigo,
que voy indecente así.

BERNARDO
Redondilla
Madre, ¿sois monja?

DOÑA JIMENA
Yo no.

BERNARDO
¿Profesastes?

DOÑA JIMENA
No he podido,
2685
que está vivo mi marido.

BERNARDO
Vivo no, que ya murió;
Redondilla
pero pues no profesastes,
llegá, y veréis vuestro esposo.

DOÑA JIMENA
¡Conde y señor!…

BERNARDO
Ya es forzoso
2690
darme el bien que me quitastes.
Redondilla
Ya está muerto; no lloréis,
no os desmayéis, no os mováis,
pues hoy me legitimáis
como la mano le deis.

DOÑA JIMENA
Redondilla
2695
¿Posible es, esposo mío,
que muerto os viniese a ver?

BERNARDO
Mostradme, noble mujer,
infanta, varonil brío.
Redondilla
No lloréis, que ¡vive Dios,
2700
madre, que os pierda el respeto!

DOÑA JIMENA
Pues ¿qué queréis en efeto?

BERNARDO
Quiero que os caséis los dos;
Redondilla
dadme esa mano.

 (Toma la mano de su padre y junta las dos.)

DOÑA JIMENA
Sí doy.

BERNARDO
¿Casáisos con él?

DOÑA JIMENA
Yo sí;
2705
mas, ¿qué ha de importarte a ti?

BERNARDO
Así legítimo soy.
Redondilla
Padre, apretad bien la mano:
supuesto que muerto estéis,
decid sí, que bien podéis.
2710
Sí, dijo; no ha sido en vano.
Redondilla
Y si no le pronunciáis
con la boca bien el sí,
bajad la cabeza así,
como que este sí otorgáis.
([Toma la cabeza con la mano, y hácela bajar.])
Redondilla
2715
Sí, dice, sí, claramente;
y el que no dijere aquí
que soy legítimo así,
mil veces digo que miente.
([Estánse los dos asidas las manos, y DOÑA JIMENA muy llorosa.])
Redondilla
No hay más ley; si yo me fundo
2720
en que los dos se han casado,
y que me han legitimado
cuanto al cielo y cuanto al mundo.
Redondilla
Vamos; daré sepultura
a aquel que mi padre fue,
2725
y a vos, madre, os volveré,
a vuestra honrada clausura.
Redondilla
Que pienso que de esta suerte
mi desdicha se remedia:
y aquí acaba la comedia
2730
del Casamiento en la muerte.