Félix Lope de Vega y Carpio

EL CARDENAL DE BELÉN Y VIDA DE SAN JERÓNIMO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, El Cardenal de Belén, Marcelino Menéndez Pelayo (ed.), Obras de Lope de Vega IX: comedias de vidas de santos I. Madrid, Atlas (BAE, CLXXVII), tomo 4, 1964, pp. 209-252.
Codificación del texto digital para ARTELOPE:
  • Durá Celma, Rosa

EL CARDENAL DE BELÉN, COMEDIA DE LOPE DE VEGA CARPIO DIRIGIDA AL PADRE MAESTRO FRAY HORTENSIO FÉLIX PARAVICINO PREDICADOR DE SU MAJESTAD Y PROVIDENCIAL DIGNÍSIMO DE LA SAGRADA RELIGIÓN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, REDENCIÓN DE CAUTIVOS

Séneca, en el libro De la tranquilidad de la vida, y en el capítulo “De las amenazas de la muerte”, para prevenir lo que dijo Canio Julio a un tirano, le llama: Vir in primis magnus, y prosigue: Cujus admiratione ne hoc quidem obstat, quod nostro saeculo natus est. Notables palabras de aquel filósofo contra los que piensan que no se puede alabar ni estimar lo que habemos conocido y que solo es digno de fama lo que no vimos ni conocimos. Confieso a vuestra paternidad ingenuamente que en mi vida fui de esta opinión, antes bien me causaron mayor admiración las obras de los ingenios que vi y traté, si los hallé dignos de alabanza, al igual de los antiguos, en las mismas materias que escribieron. No sufren algunos la fama grande en los vivos; y por adquirirla ellos, se valen de tantas peregrinidades como Anáxoras, que para ostentar su ingenio llamó negra a la nieve, no sin risa de Cicerón, cuyo camino precipita a muchos malcontentos de la verdad común, por irse solos. Otros, que siendo ignorantes, juzgan, non quantum ad quid rei, sed quantum ad quid nominis, como en el segundo de los Físicos dijo por los ciegos Aristóteles, son opuestos ex diámetro a la luz, y les ofende la claridad del nombre ajeno. Y como no pueden escribir, ni para deleitar ni para enseñar, amenazan con que pueden reprehender. Finalmente, no se halla quien, por esta o por aquella razón, no remita la fama a las cenizas. Fama post cineres, dijo Ovidio; gloria non moritur, Claudiano; vivitur ingenio caetera mortis erunt, Virgilio; y que a Livio contradiga Boecio en el metro séptimo del segundo libro, Mors spernit altam gloriam, y pregunte por los huesos de Fabricio, el rígido Catón y el valeroso Bruto. ¡Desdicha humana, remitir precisamente la fama para el sepulcro, donde, callando la lengua, hablen los mármoles, y que lo que se merece en vida, se reserve para la muerte, cuando el que no vio ni conoció al que escribe (y él tenga tan poco que le agradecer, como quien ya no siente), haga tan diferente idea de su rostro! Si no dijese vuestra paternidad que es bien que hable el bronce de una sepultura, como trompeta, a los oídos de la envidia, sordos a la alabanza de los buenos, sabios y virtuosos. No niego la obligación a la propia fama, premio de la virtud y de la honesta vida, pues dijo Cicerón que: Futurae post obitum famae, etiam detracto sensu consulendum est, pero si la virtud máxima carece de envidia, por opinión de tantos, ¿por qué no gozará de la fama en vida quien la merece muerto? Engáñase quien piensa que los que ya lo son no tienen enemigos, pues dejando aparte suma de ejemplos, en nuestros días el Bocalino, ignorante y maldiciente, escribió en sus Raguallos del Pa´rnado que el Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba no merecía llamarse grande. A cuyas frías razones respondió docta y bastamente, y en libro particular, Antonio de Porras, cuyo nombre se sacó de su anagrama, por cuyos temores justos bien puedo yo decir de vuestra paternidad lo que Séneca de Canio Julio: Vir in primis magnus, y que no obste a su alabanza quod nostro saeculo natus est. Al doctísimo P. Ibáñez, al discreto Castro Verde, al clarísimo ingenio de Fr. Plácido de Tosantos y otros padres dignísimos, ¿qué objeción puede ser haber nacido en este siglo? ¿Por qué ha de perder la historia del Dr. Mariana, de Alonso López de Haro, de Luis Cabrera de Córdoba y Gil González de Ávila, del valor que les han de dar los futuros siglos por haber nacido en este? ¿Qué debe el valenciano Salat a Hipócrates, ni el granadino Berrio a Bértulo, Fernando de Herrera a Horacio, el Mudo a Apeles, y Felipe Roger a Orfeo Tracio? Yo, doctísimo padre, con diferente opinión, daré siempre alabanza y admiración a Vuestra Paternidad y a los divinos frutos de su peregrino ingenio. Y cuanto más le he tratado, en mayor veneración pienso tenerle. Y así Non ego (con Horacio) meis chartis in ornatum silebo, sino que algún día me dilataré a sus loores, si bien con ruda, pero ya conocida pluma. Bien atento a esta verdad, hizo Su majestad a vuestra paternidad uno de sus predicadores, y su sagrada religión su provincial dignísimo. Grados sobre que vendrá bien alguno de mis deseos cumplido, y conforme a la esperanza de tal sujeto, non ex amore judicium hoc, sed ex judicio amor, como dijo Filipo Beroaldo en una epístola. Y porque esta no exceda del justo límite, ofrezco a vuestra paternidad esta comedia intitulada El Cardenal de Belén, por la devoción grande que tiene al gran P. san Jerónimo, y la veneración con que lee y trae sus lugares en el púlpito, donde aseguro a vuestra paternidad que pienso, cuando le escucho, que con el ingenio de Crisólogo, habla la lengua que mereció en la de Grecia llamarse de oro. Et absit assentatio, pues como dijo un sabio, no puede ser especie de adulación, cum laus postulationem non praecedit. Con lo referido, pues, paga vuestra paternidad a quien le escucha con más afecto, pues aunque fuese tan docto como Pico de la Mirandola, podía responderle lo que Angelo Policiano en una epístola, que por ser tan notable como breve, la pondré toda: Quod honoris mei causa, tu quoque sederis inter auditores meos, non habeo gratiam, nam si placui, jam retuli, si non placui, nec debeo. Dios guarde a vuestra paternidad, como sus altas virtudes, grandes letras y peregrino ingenio merecen, y yo deseo.

Capellán y aficionadísimo servidor de vuestra paternidad,
Lope de Vega Carpio


PERSONAS

GREGORIO, obispo
JERÓNIMO
MALCO
ELISA
MARINO
EL DEMONIO
EL MUNDO
SABINO
UN JUEZ
PAULA
EUSEBIO
VICENCIO
LAMBERTO
SAN AGUSTÍN
PASCUAL
BRAS
ANTÓN
ROMA
EUSTOQUIA
SAN DÁMASO
DARÍO
TREBELIO
LIBANIO
SULPICIO
EL EMPERADOR JULIANO
LICENO
GERARDO
NUMANCIO
MACRINO
SAN MERCURIO
PAULINIANO
RUFINO
OROSIO
GASPAR
MELCHOR
BALTASAR
ESPAÑA
FELICIA
JESÚS
MARÍA
JOSÉ
ÁNGELES
CARDENALES
OBISPOS
ROMANOS Y ROMANAS
SOLDADOS
MÚSICOS
CRIADOS
HEBREOS

Acto I

Salen GREGORIO NACIANCENO, obispo de Constantinopla, y SAN JERÓNIMO, mancebo, en hábito de estudiante.

Gregorio
Redondilla
0001
No quiero de tu intención,
0002
jerónimo, disuadirte.

San Jerónimo
0003
¿Quién pudiera persuadirte
0004
que es divina vocación!
Redondilla
0005
Yo he nacido es Esclavonia,
0006
en Estridón, celebrado
0007
lugar, y que está asentado
0008
entre Dalmacia y Panonia.
Redondilla
0009
A Roma, imperio del mundo,
0010
nuestros padres nos trajeron
0011
a mí y a una hermana, y dieron
0012
aquel principio en que fundo
Redondilla
0013
el fin de mi salvación,
0014
que fue el bautismo sagrado,
0015
que no viene bautizado
0016
a Roma desde Estridón,
Redondilla
0017
que hasta tener cierta edad
0018
no dan aquel agua pura
0019
agora, si por ventura
0020
no obliga necesidad.
Redondilla
0021
Al estudio me pusieron
0022
de las artes liberales,
0023
dándome maestros tales
0024
y tan célebres, que fueron
Redondilla
0025
en gramática Donato,
0026
y en retórica el divino,
0027
como Platón, Victorino,
0028
a los cuales no fui ingrato,
Redondilla
0029
pues antes de haber cumplido
0030
veinte años, de Roma fui,
0031
para enseñar lo que oí,
0032
con grande aplauso elegido.
Redondilla
0033
Las fiestas, que ocioso estaba
0034
de mis lecciones, con puras
0035
lágrimas las sepulturas
0036
y los templos visitaba
Redondilla
0037
de los apóstoles santos
0038
y los mártires divinos,
0039
que por tan varios caminos
0040
vencieron peligros tantos;
Redondilla
0041
y por tener ocupada
0042
el alma en más perfección,
0043
dime a la santa lección
0044
de la Escritura Sagrada;
Redondilla
0045
y como oyese nombrarte,
0046
gran Gregorio Nacianceno,
0047
vaso de virtudes lleno,
0048
y en Italia celebrarte
Redondilla
0049
por único inteligente
0050
en la Escritura Sagrada,
0051
diome, aunque larga jornada,
0052
de verte un deseo ardiente.
Redondilla
0053
Así la ambición se doma,
0054
pues vine a aprender de ti,
0055
y tu discípulo fui
0056
cuando era maestro en Roma.
Redondilla
0057
En Constantinopla hallé
0058
tus letras y santidad;
0059
estudié con humildad,
0060
que en tu virtud estudié;
Redondilla
0061
pero como la gran fama
0062
de los padres que en distrito
0063
moran del desierto Egito,
0064
por el mundo se derrama,
Redondilla
0065
hame dado este deseo
0066
de ver su vida, y probar
0067
si puedo mortificar
0068
los afectos que en mí veo.
Redondilla
0069
Ya de Evagrio, obispo santo
0070
y mi tío, una heredad
0071
vendí, que en esta ciudad
0072
se estimó algún tiempo en tanto.
Redondilla
0073
Réstame tu bendición,
0074
maestro, si eres servido.
0075
Esta y tu licencia pido,
0076
y de mis faltas perdón.
Redondilla
0077
Dámela, padre bendito,
0078
y apartémonos los dos,
0079
que quiero buscar a Dios
0080
por los desiertos de Egito.

Gregorio
Redondilla
0081
Jerónimo, no pudiera
0082
venirme, al fin de mi vida,
0083
nueva como tu partida,
0084
que tal tristeza me diera.
Redondilla
0085
Como a hijo te he tenido,
0086
y como tan estimado,
0087
no mis letras enseñado,
0088
mas las tuyas aprendido.
Redondilla
0089
Santísimos padres fueron
0090
los que tuviste, y bien sé
0091
con qué oraciones y fe
0092
tantas veces te pidieron.
Redondilla
0093
Hijo fuiste de oraciones;
0094
y así, el nombre que te han dado,
0095
en griego dice sagrado.
0096
¡Mira qué nombre te pones!,
Redondilla
0097
que aunque es Eusebio el primero
0098
por tu padre así llamado,
0099
es Jerónimo o Sagrado
0100
el que después considero.
Redondilla
0101
Bien cumple la obligación
0102
del nombre, pues es sagrado,
0103
y vas a Dios consagrado
0104
en aquesta vocación.
Redondilla
0105
Al sagrado celestial
0106
de la soledad te acoges;
0107
sagrado principio escoges
0108
para aquel fin inmortal,
Redondilla
0109
que supuesto que te veo
0110
tan tierno y en años tales,
0111
el cielo te dará iguales
0112
las fuerzas con el deseo.
Redondilla
0113
Santísimos padres son
0114
los que viven en Egito
0115
y en Nitria, por el distrito
0116
de tan áspera región.
Redondilla
0117
Tú vivirás a su ejemplo,
0118
y de su suerte vivirás,
0119
que por Dios a ser vendrás
0120
gran columna de su templo.
Redondilla
0121
Él te dé su bendición,
0122
y a mí que antes de morir
0123
oiga mil cosas decir
0124
de tu rara perfección.

San Jerónimo
Redondilla
0125
¡Adiós, mi padre querido!

Gregorio
0126
¡Adiós, hijo!

San Jerónimo
¡Adiós, señor!

Gregorio
0127
Lágrimas me pide amor.

San Jerónimo
0128
Con las mismas me despido.
Redondilla
0129
Queda con mucha alegría.

Gregorio
0130
¿De qué la puedo tener?

San Jerónimo
0131
DE que nos hemos de ver
0132
en mejor patria algún día.

Vanse. Sale MALCO, viejo, padre del yermo.

Malco
Canción
0133
Puesto que le parezca
0134
al sabio Estagirita,
0135
¡oh, soledad!, que es Dios o es bestia él solo,
0136
sin que de él se carezca,
0137
es bien que me permita
0138
que vive el más feliz de polo a polo.
0139
Si cuando el rojo Apolo
0140
de dormir se levanta,
0141
se levanta sediento
0142
el mísero avariento,
0143
a quien ni el hielo ni el calor espanta,
0144
y solícito muere
0145
por el dinero que al dinero adquiere.
Canción
0146
Si al pleito y al litigio
0147
el causídico sale,
0148
y por ventura la verdad ofende;
0149
si el otro que es prodigio
0150
por lo que puede y vale,
0151
se levanta a escuchar al que pretende;
0152
si el otro que desciende
0153
del César o el Troyano,
0154
a gobernar el mundo,
0155
si el otro el mar profundo,
0156
de las espumas de sus naves cano,
0157
y en la mar y en la tierra
0158
todo es solicitud, trabajo y guerra.
Canción
0159
Si con armas doradas
0160
pasa la dura muerte
0161
el pecho del soldado y del que viste
0162
las telas delicadas,
0163
y el más robusto y fuerte
0164
con más débil flaqueza se resiste;
0165
toda la vida es triste,
0166
y alegre solo aquella
0167
que en soledad se pasa
0168
en tan estrecha casa,
0169
que a duras penas solo cabe en ella.
0170
¡Oh, bienaventurado
0171
quien vive solo, estando acompañado!
Canción
0172
No quiso el alto cielo
0173
que soledad gozase,
0174
mas que en el yermo tenga compañía,
0175
y que en desierto suelo
0176
mujer me acompañase,
0177
pero tan buena como el sol al día.
0178
Desciende, Elisa mía,
0179
comamos, si te agrada;
0180
baja del monte al prado,
0181
de flores coronado,
0182
ya jaspes vivos de esta fuente helada;
0183
desciende al viejo esposo,
0184
de tus dulces palabras deseoso.

ELISA, el cabello tendido, con un vestido de palma ceñido de hojas, vaya bajando de un monte con una cestica.

Elisa
Canción
0185
Ya el sol, esposo mío,
0186
que de estos altos montes
0187
las sombras igualaba con sus rayos,
0188
y el ver por lo sombrío
0189
de aquellos horizontes
0190
las aves y animales con desmayos,
0191
y los floridos mayos
0192
de estos prados volverse
0193
agostos calurosos,
0194
y sus campos frondosos
0195
por la fuerza del sol entristecerse,
0196
de reloj me servían,
0197
y que esperabas a comer decían.
Canción
0198
Siéntate en esta peña,
0199
para los dos bastante;
0200
pondré la mesa y comeremos juntos.

Malco
0201
Siempre, Elisa, me enseña,
0202
que te miro delante,
0203
esa alegre humildad divinos puntos.

Elisa
0204
Así, Malco, difuntos
0205
nos hallarán conformes
0206
los padres de este yermo.

Malco
0207
Si alguno queda enfermo,
0208
será mejor, Elisa, que te informes,
0209
y esto le lleva luego.

Elisa
0210
Todos tienen salud; come, te ruego.

Malco
Canción
0211
Bendigo el pan en nombre
0212
de aquel Dios trino y uno;
0213
bendigo la hortaliza que has traído.
0214
Y para que se asombre,
0215
si hay animal alguno,
0216
bendigo aquella fuente que ha servido,
0217
con cristal guarnecido
0218
de arenillas doradas,
0219
de copa tantos años
0220
que estos montes extraños
0221
habitamos los dos, tan olvidadas
0222
aquellas en que bebe
0223
vino el deleite sepultado en nieve.

En comenzando a comer, salga SAN JERÓNIMO, con una túnica de sayal y unas alforjas de libros y un báculo.

San Jerónimo
Redondilla
0224
Por esta senda que sigo,
0225
mundo, olvidado de ti,
0226
bien puedo decir por mí
0227
que traigo mi bien conmigo.
Redondilla
0228
Basta vuestra compañía,
0229
libros, en tal soledad,
0230
para estudiar la verdad
0231
que a tanta verdad me guía.
Redondilla
0232
Si un filósofo sin fe
0233
la hacienda en el mar echó,
0234
¿qué mucho que deje yo
0235
eso, que mi hacienda fue?
Redondilla
0236
Si otro se sacó los ojos
0237
porque a la especulación
0238
de las cosas que altas son
0239
le daba la vista enojos.
Redondilla
0240
¿Qué mucho que yo me prive
0241
de aquellas vistas livianas
0242
de las doncellas romanas,
0243
donde tal incendio vive?
Redondilla
0244
Hoy quiero estudiar en vos,
0245
sin ojos y sin hacienda,
0246
para que nada me ofenda.
0247
¡Oh, ciencia infinita, Dios!
Redondilla
0248
Por aquesta soledad
0249
os voy buscando, bien mío,
0250
y que os he hallar confío
0251
por silencio y humildad.
Redondilla
0252
Mas ¡ay, Dios! ¿Qué es lo que veo?
0253
Un monje y una mujer
0254
comen juntos. ¿Puede ser,
0255
o es ilusión del deseo?
Redondilla
0256
Allí en una peña he visto
0257
un viejo santo elevado,
0258
otro en una quiebra echado,
0259
mirando en éxtasis un Cristo;
Redondilla
0260
otro con una cadena
0261
atado a un árbol el pie,
0262
y tal la celda miré
0263
de hierros agudos llena,
Redondilla
0264
para no poder volver
0265
el rostro a ninguna parte.
0266
¡Y aquí, aunque pobre y sin arte,
0267
este con esta mujer!

Malco
Redondilla
0268
Gracias os damos, Señor,
0269
pues habéis sido servido,
0270
sin haberlo merecido,
0271
de hacernos tanto favor.
Redondilla
0272
¡Qué sabroso ha estado el pan,
0273
y qué linda la hortaliza
0274
que esa mano fertiliza,
0275
y que de balde nos dan!
Redondilla
0276
Vamos a beber, Elisa,
0277
que ya nos llama la fuente
0278
con el son de su corriente
0279
y con su música y risa.

San Jerónimo
Redondilla
0280
Detente, padre, por Dios;
0281
oye a un mancebo extranjero.
0282
Y tú también, porque quiero
0283
preguntaros a los dos.
Redondilla
0284
Huyendo el mundo, he venido
0285
a esta santa soledad,
0286
que me entró su santidad
0287
al alma por el oído.
Redondilla
0288
Grandes ejemplos me han dado
0289
padres que por ella he visto,
0290
de asperezas que por Cristo
0291
constantemente han pasado.
Redondilla
0292
¿Cómo estáis juntos los dos?
0293
¿Sois casados? ¿Qué es aquesto?

Malco
0294
Escucha, mancebo honesto,
0295
atentamente, por Dios.
Romance (tirada)
0296
Mis padres, de quien yo era
0297
único y solo heredero,
0298
viendo mi edad suficiente,
0299
me obligan a casamiento,
0300
porque su casa y su sangre
0301
fuese por mí procediendo.
0302
Respondo que yo tenía
0303
propósito verdadero
0304
de ser monje, con que irrito
0305
padres, amigos y deudos.
0306
Desprecio sus amenazas,
0307
salgo de mi patria huyendo,
0308
y entre Cálquidos y Minas
0309
hallo un espantoso yermo.
0310
Pido el hábito a sus monjes,
0311
la nueva vida comienzo
0312
poniendo a mis verdes años
0313
con mis penitencias freno.
0314
Después de larga oración,
0315
buscaba, amigo, el sustento,
0316
haciendo cestas de mimbres,
0317
menudas redes no anzuelos.
0318
Ya después de muchos años
0319
cayome en el pensamiento
0320
ver a mi patria, y también
0321
dar a mi madre consuelo
0322
–que en el yermo había oído
0323
que era ya mi padre muerto–,
0324
por vender mis posesiones
0325
y labrar un monasterio
0326
de lo que a mí me tocase…
0327
Pero ¿por qué me avergüenzo?,
0328
que también imaginé
0329
reservar para mi cuerpo
0330
alguna parte, después
0331
de la que a los pobres debo.
0332
Clamaba mi padre abad
0333
contra mi intento, diciendo
0334
que me tentaba el demonio,
0335
y que muchos que se han vuelto
0336
de aquesta manera al siglo,
0337
más que ganaron perdieron.
0338
Mil ejemplos me traía
0339
bañado en llanto, mas viendo
0340
que los atropello todos
0341
y que no bastan ejemplos,
0342
sus brazos cadena hacía
0343
de mis pies, que se partieron
0344
finalmente de sus brazos,
0345
para su daño ligeros.
0346
Hay una gran soledad
0347
entre Héroe y Adesa, pienso
0348
que de más de ochenta millas,
0349
donde moros sarracenos,
0350
con tiendas y pabellones
0351
hacen ciudad el desierto,
0352
por el temor de los cuales,
0353
los que han de pasar por ellos
0354
hacen un grande escuadrón;
0355
y así, nosotros haciendo
0356
bien de setenta personas,
0357
mozos, mujeres y viejos,
0358
el nuestro, nos atrevimos
0359
a oponer al suyo el nuestro;
0360
pero al medio del camino
0361
un grueso ejército vemos
0362
de bárbaros ismaelitas
0363
en caballos y camellos,
0364
los cuerpos, medio desnudos,
0365
con albornoces cubiertos,
0366
y de unas toscas listadas
0367
coronados los cabellos.
0368
Los arcos y los carcajes
0369
pendientes del hombro izquierdo,
0370
y los bien fornidos brazos
0371
vibrando lanzas de abeto.
0372
Fuimos cautivos, en fin,
0373
y yo, miserable, preso
0374
con una mujer de aquellas,
0375
que a los dos nos cupo un dueño.
0376
Carne cruda nos ponían
0377
y leche de los camellos
0378
por comida y por bebida,
0379
hasta que llegando al centro
0380
de la interior soledad,
0381
a su mujer e hijos vemos.
0382
Quitáronme mi vestido
0383
por el gran calor del cielo,
0384
y dándome sus ganados,
0385
de monje, pastor me vuelvo.
0386
Andaba solo en el campo,
0387
orando a Dios y diciendo
0388
las oraciones y salmos
0389
que aprendí en el monasterio;
0390
mas como me viese el moro
0391
Leal, y que iba en aumento
0392
por mi cuidado el ganado,
0393
para echarme grillos nuevos,
0394
con la cautiva mujer
0395
me manda casar. Yo luego
0396
replico que no es posible
0397
en la fe y ley que profeso;
0398
él, desnudando la espada,
0399
me hubiera pasado el pecho,
0400
si su piadosa mujer
0401
no se pusiera en medio,
0402
Danos una cueva, en fin,
0403
a los dos por aposento,
0404
donde yo, bañado en llanto,
0405
de mis desdichas me quejo,
0406
que viendo que era castigo
0407
de mi ignorante deseo,
0408
después de mil quejas tristes,
0409
saqué un cuchillo del seno,
0410
y díjele a la mujer:
0411
“Desdichada esposa, hoy quiero
0412
que, antes mártir que marido,
0413
me goce tu indigno pecho.”
0414
Ella, entonces, animosa,
0415
filo y mano deteniendo,
0416
“por Jesucristo”, me dijo,
0417
“que no pierdas alma y cuerpo,
0418
que si tú quieres ser casto,
0419
yo tanto más, que te ofrezco
0420
poner en tu santo amparo.
0421
Y si vivimos los dos
0422
nuestro concierto encubierto,
0423
¿quién duda que nuestros amos
0424
nos tengan amor inmenso?”
0425
Quedé mudo, quedé absorto,
0426
quedé tal, que te confieso
0427
que me puso su virtud
0428
a la virtud nuevo aliento.
0429
Amela como a mujer,
0430
pero con tanto recelo,
0431
que nunca toqué su carne
0432
ni vi desnudo su cuerpo,
0433
porque lo que había ganado
0434
en la guerra, tuve miedo
0435
que lo perdiese en la paz,
0436
siendo tan fácil perderlo.
0437
Viví con ella diez años,
0438
amándonos con exceso
0439
nuestros dueños, hasta tanto
0440
que me vino al pensamiento
0441
un día mi triste estado,
0442
y a la santa mujer ruego
0443
que nos huyamos. Huimos
0444
con sustento y con dos cueros.
0445
Estos, en llegando a un río,
0446
hinchamos, y los pies puestos
0447
sobre los dos, navegamos,
0448
llevando encerrado el viento.
0449
Caminamos por la orilla
0450
casi tres días enteros,
0451
ya sin sustento y sin agua,
0452
cuando caminando veo
0453
[con] dos camellos dos moros
0454
a toda furia, y sospecho
0455
por el súbito temor
0456
lo que sin duda fue cierto.
0457
Pero mirando una cueva
0458
de escorpiones y de régulos,
0459
que, abrasados de calor,
0460
buscaban las sombras dentro,
0461
en ella a morir entremos.
0462
Y obligándonos el miedo
0463
a quedarnos a una parte
0464
y no penetrar al centro,
0465
entró el criado y a voces,
0466
“Salid, ladrones”, diciendo,
0467
salió una fiera leona,
0468
que despedazó su cuerpo.
0469
Viéndole el moro tardar,
0470
a ver la causa soberbio
0471
vino a la cueva, y halló
0472
la misma muerte al encuentro.
0473
Nosotros toda la noche,
0474
tan fiero animal temiendo,
0475
solo por muro tuvimos
0476
la virginidad del pecho.
0477
Ya salía el alba, cuando,
0478
sus cachorrillos asiendo
0479
en la boca la leona,
0480
salió de su albergue estrecho.
0481
Nosotros, después de un rato,
0482
los camellos previniendo
0483
que el moro dejado había,
0484
venimos por el desierto
0485
al ejército romano;
0486
y porque en mi monasterio
0487
era ya muerto el abad,
0488
a mi casta esposa tengo
0489
de la manera que has visto,
0490
para dar tan alto ejemplo.

San Jerónimo
Redondilla
0491
Con notable admiración,
0492
padre mío, te he escuchado,
0493
que ninguno me la ha dado
0494
mayor en esta región,
Redondilla
0495
ni de semejante ejemplo.
0496
Y tú, mujer venerable,
0497
dame licencia que hable
0498
en tu castísimo templo.
Redondilla
0499
Muchas de la antigua edad
0500
del carro y trono se abajen,
0501
no a ti, mujer, sino imagen
0502
de pureza y castidad.
Redondilla
0503
Callen Sofronia romana,
0504
Marcia, Fara y Medulina,
0505
Eufrosina alejandrina
0506
y Edeltrudis anglicana.
Redondilla
0507
Es vuestra historia tan varia,
0508
y tales os hizo Dios,
0509
que estoy mirando en los dos
0510
un nuevo Crisanto y Daria.
Redondilla
0511
Dadme vuestra bendición,
0512
que vengo a las soledades
0513
huyendo las vanidades
0514
de la mortal presunción.
Redondilla
0515
Ya sin sospechas ningunas
0516
de este mar espero el puerto,
0517
si a la puerta del desierto
0518
he hallado tales columnas.
Redondilla
0519
Jerónimo me apellido,
0520
desde Roma vengo aquí;
0521
rogadle, padre, por mí
0522
a aquel por quien he venido.

Malco
Redondilla
0523
Él te dé, ilustre mancebo,
0524
lo que deseas.

Elisa
No hay duda
0525
de que a tus ruegos acuda.

Malco
0526
Tú serás un Pablo nuevo.

Elisa
Redondilla
0527
Tú serás un nuevo Antonio.

Malco
0528
Resiste, si quieres palma.

Elisa
0529
Busca la quietud del alma,
0530
que es divino patrimonio.

San Jerónimo
Redondilla
0531
¿Por dónde podré tomar
0532
mejor senda, padre mío?

Malco
0533
Pasa este pequeño río,
0534
sube aquel alto pinar,
Redondilla
0535
y entre unas sendas estrechas
0536
unas cuevas hallarás,
0537
por donde seguro vas,
0538
que van al cielo derechas.

San Jerónimo
Redondilla
0539
Adiós, mundo; adiós, ciudades;
0540
adiós, cuidados del suelo
0541
porque los bienes del cielo
0542
se hallan bien por soledades.

Vase.

Elisa
Redondilla
0543
¡Qué honestidad de mancebo!

Malco
0544
¡Qué hermosura y qué virtud!

Elisa
0545
¡Con cuánta solicitud
0546
va por camino tan nuevo!

Malco
Redondilla
0547
Dios le debe de guiar.

Sale MARINO en hábito seglar.

Marino
0548
¿Si le hallaré por aquí?
0549
¡Ay Dios, qué ocasión perdí
0550
de procurarme salvar!
Redondilla
0551
Padres, que prospere el cielo
0552
en santidad como en días,
0553
tantos que las carnes frías
0554
amortaje blanco pelo.
Redondilla
0555
¿Habéis visto por aquí
0556
un mancebo celestial,
0557
envuelto en pardo sayal,
0558
que huye del mundo y de mí?
Redondilla
0559
Que sabed que le servía,
0560
y que de él aficionado,
0561
ciencia y virtud he estudiado,
0562
que sin él perder podría.
Redondilla
0563
¿Dónde fue? ¿Por dónde va?

Malco
0564
Hijo, ese santo mancebo,
0565
cuyo propósito apruebo,
0566
cerca de este arroyo está;
Redondilla
0567
mas a lo que de él colijo,
0568
quiere buscar soledad;
0569
y aunque era justa piedad
0570
que con él vivieras, hijo,
Redondilla
0571
por agora no es razón;
0572
y si admites mi consejo,
0573
aunque ignorante, por viejo
0574
y antiguo en esta región,
Redondilla
0575
haz una verde enramada
0576
de aquellas peñas enfrente,
0577
y allí vive penitente,
0578
si la soledad te agrada.
Redondilla
0579
No perturbes su quietud,
0580
así Dios te favorezca,
0581
que basta que él resplandezca,
0582
para imitar su virtud.
Redondilla
0583
Desde lejos le verás,
0584
hasta que llegue ocasión
0585
que él conozca tu intención.

Marino
0586
No quiero ofenderle más.
Redondilla
0587
Pero dame, padre amado,
0588
un saco, si acaso tienes.

Malco
0589
Ven conmigo a ver mis bienes,
0590
y escoger el más bien tratado.

Marino
Redondilla
0591
Vamos, padre.

Malco
Ven, Elisa.

Elisa
0592
Por esta senda irás bien.

Marino
0593
¡Ay, mundo! Dichoso quien
0594
tus vanas riquezas pisa!

Vanse. Salen EL DEMONIO y EL MUNDO.

Demonio
Terceto
0595
¿Debían de faltar en los desiertos
0596
de Nitria, Siria, Egipto y Palestina,
0597
almas de vivos entre cuerpos muertos?
Terceto
0598
¿Faltaba un Juan egipcio, de divina
0599
vida, un Benón angélico, un Teonio,
0600
un Dídimo, que al cielo el mundo inclina?
Terceto
0601
¿Faltaban un san Siro, un Apolonio,
0602
un Macario, eremita alejandrino,
0603
un Pablo celestial y un áspero camino,
Terceto
0604
dejando a Italia y al romano suelo
0605
el monstruo de Jerónimo divino?
0606
¡Maldito sea aquel primero vuelo
Terceto
0607
que di desde los cielos a la tierra,
0608
si se llama volar caer del cielo!
0609
¿No tenemos acá quien nos dé guerra?
Terceto
0610
¿Estaban estas peñas sin vecinos?
0611
¿Ninguno a su aspereza se destierra?
0612
Si estos peñascos bárbaros y pinos
Terceto
0613
se alquilaran, acaso enriquecieran
0614
los dueños desde mar circunvecinos;
0615
mas todos juntos, Mundo, no me alteran
Terceto
0616
lo que solo Jerónimo, que tanto
0617
de su virtud mis celos consideran.

Mundo
0618
¿Ya juzgas a Jerónimo tan santo?

Demonio
Terceto
0619
Pues ¿no le ves, de ese peñasco Atlante,
0620
que apedrea el infierno con un canto?
0621
¿De qué me importa a mí ser arrogante,
Terceto
0622
si ese David, que el brazo en honda vuelve,
0623
derriba con la piedra a mi gigante?
0624
Nunca para su pecho la revuelve,
Terceto
0625
que no lastime aquel rebelde mío,
0626
que de espíritu en fuego se resuelve.
0627
Hoy habemos de entrar en desafío
Terceto
0628
con su imaginación. Estad alerta.

Mundo
0629
Podrá ser que le venza el poder mío.

Demonio
0630
¿Qué es verle estar en esa peña yerta,
Terceto
0631
tendido al sol, los huesos abrasados,
0632
que de pura flaqueza desconcierta;
0633
y a nosotros de velle tan helados,
Terceto
0634
con treinta años de edad tan valeroso,
0635
que volvemos corridos y afrentados?

Mundo
0636
Algunos del distrito peñascoso
Terceto
0637
de Egipto y Nitria tengo yo vencidos.

Demonio
0638
Agora es tiempo. ¡Oh, mundo cauteloso!,
0639
mueve con tus sirenas sus oídos.

Sale SAN JERÓNIMO.

San Jerónimo
Soneto
0640
Los que a tus plantas su hermosura aplican,
0641
y a tu divino sol hacen diadema,
0642
que con tan soberana epifonema,
0643
santo, mil veces, santo reduplican,
0644
tu inescrutable esencia testifican
0645
con ver que su poder al tuyo tema,
0646
divino Teos, Majestad Suprema,
0647
que tantos atributos significan.
0648
Si el triángulo santo que contiene
0649
tu círculo divino, el pensamiento,
0650
tal vez como veloz, confuso viene,
0651
en mi pequeño mundo mira atento
0652
tu semejanza, pues el alma tiene
0653
memoria, voluntad y entendimiento.

Demonio
Redondilla
0654
Mirad cómo se ha quedado
0655
en alta contemplación.

Mundo
0656
Como los misterios son,
0657
le han subido y elevado.

Demonio
Redondilla
0658
En aquel divino Teos
0659
y soberano Jehová,
0660
el alma poniendo está
0661
sus potencias y deseos.
Redondilla
0662
Vengan imaginaciones
0663
de las doncellas de Roma.
0664
Ea, Mundo, a cargo toma
0665
lascivas contemplaciones.
Redondilla
0666
Antonio ha resucitado,
0667
Fénix Jerónimo es;
0668
no aguardes a que después
0669
esté de su piedra armado,
Redondilla
0670
que si la pone en la honda,
0671
me ha de quebrantar la frente.

Mundo
0672
Ya tiene un coro presente,
0673
aunque en el cielo se esconda.

Salen tres ROMANOS y tres damas, coronados de flores, con los MÚSICOS. canten y dancen así.

Músicos
Romancillo o endecha
0674
A Venus divina
0675
vamos a ofrecer,
0676
no la palma ingrata
0677
ni el casto laurel,
0678
sino el verde mirto,
0679
y revuelta en él,
0680
verbena amorosa,
0681
violeta y clavel.
0682
Ardan corazones
0683
de quien quiere bien,
0684
en sus blancas aras,
0685
y viven después.
0686
Démonos las manos,
0687
los brazos también,
0688
y con lazos de ellos
0689
la vamos a ver,
0690
hecha reverencia
0691
dos veces y tres,
0692
a su templo hermoso
0693
sembremos por él
0694
tréboles, violetas,
0695
corona de rey,
0696
salvias y tomillos,
0697
verde mirabel.
Bailen.
Copla (estructura abierta)
0698
Que quien vive sin gustos de Venus
0699
soledades al hielo y al sol,
0700
como bestia pasa la vida,
0701
que no es hombre de razón.
0702
Amor es un dios
0703
de tanto valor,
0704
que no hay cosa más dulce que pida
0705
la humana imaginación.

San Jerónimo
Redondilla
0706
¡Aquí no quieren dejarme
0707
de las romanas doncellas
0708
sus corros y danzas bellas!
0709
¡Que vengan a atormentarme,
Redondilla
0710
entre tanta penitencia,
0711
estas imaginaciones!
0712
¡Que estos huesos, ya carbones,
0713
haciendo al sol resistencia,
Redondilla
0714
tengan fuerza contra mí!
0715
Pues esperad, miserables,
0716
que por cosas más estables
0717
viene Jerónimo aquí.
Redondilla
0718
Yo supondré de manera,
0719
que aún no me conozca yo.

Demonio
0720
¿Dónde, Mundo, se subió?

Mundo
0721
No lo entiendo. El fin espera.

Demonio
Redondilla
0722
Pues la danza proseguid.

Mundo
0723
Demonios, vaya adelante,
0724
hasta que os tire y espante
0725
con aquel canto David.

Músicos
Romancillo o endecha
0726
A Venus le pintan
0727
dos blancas palomas,
0728
que guían su carro,
0729
ceñidas de rosas.
0730
Con arrullos mansos
0731
las dos se enamoran,
0732
y a criar sus hijos
0733
cada luna tornan.
0734
Los peces del mar
0735
a amarse provocan;
0736
la aurora llaman
0737
nácares y conchas;
0738
las fieras serpientes,
0739
abiertas las bocas,
0740
viendo las murenas,
0741
dejan la ponzoña.
Bailen.
Copla (arte mayor)
0742
Que quien vive sin esta gloria
0743
soledades del yermo de Egipto,
0744
la naturaleza ofende,
0745
y sus ser pone en olvido.
0746
Amor es un niño
0747
tan tierno y tan lindo,
0748
que las almas heladas enciende,
0749
y es de sus penas descanso y alivio.

Véase SAN JERÓNIMO en lo alto, abierto el pecho de la túnica, con un canto en la mano, y un Cristo en una peña.

Demonio
Redondilla
0750
Parad, ¡pesar de quien soy!,
0751
que se está abriendo aquel pecho.
0752
¡Oh, pelícano deshecho
0753
de amor de Dios! Yo me voy.

Mundo
Decima
0754
Y todos vamos tras ti.

San Jerónimo
0755
Cristo mío, oíd mi canto,
0756
pues os canto con el canto
0757
que en soledad aprendí.
0758
En dos puntos, sol y mi,
0759
se encierra el canto, mi Dios;
0760
el sol que canto sois vos,
0761
yo soy el mi, y el compás
0762
este canto, que es quien más
0763
nos ha juntado a los dos.
Decima
0764
¡Ay, si pudiese hacer yo
0765
con canto tan entonado
0766
un solfa en mi costado,
0767
como la lanza os pintó,
0768
pues que de regla os sirvió
0769
para las gotas sangrientas,
0770
puntos para mis afrentas,
0771
donde, semínima vuelto,
0772
el sol en eclipse envuelto,
0773
desbarató el armonía
0774
del mundo, pues aquel día
0775
temió que estaba resuelto!
Decima
0776
Cantad, canto, en este pecho
0777
con un eterno dolor,
0778
de este piadoso Señor
0779
misericordias que ha hecho.
0780
Quede cantando deshecho,
0781
y ayúdenle los sentidos,
0782
a cinco voces heridos,
0783
o a tres mis potencias tres,
0784
que el alma quien canta es,
0785
y son de Dios los oídos.
Decima
0786
Despertad, Cristo bendito,
0787
al canto de quien os canta;
0788
despertad de la cruz santa,
0789
cama que os dio mi delito.
0790
Ya con el canto os imito,
0791
pues donde os amo me doy.

Una voz
0792
Jerónimo, ya lo estoy.
0793
Mucho tu canto me agrada.
0794
A tu voz, en mí templada,
0795
que soy piedra, ayudad ya,
0796
mis ángeles.

San Jerónimo
¿Quién dará
0797
voz a mi lengua turbada?

Él vaya subiendo hasta el Cristo que esté en la peña, y dentro cantando.
Música. Dentro.

[Músicos]
Redondilla
0798
Desde este desierto suelo
0799
sube Jerónimo tanto,
0800
porque le levanta un canto
0801
el pecho y la voz al cielo.

Ciérrese. Salgan MARINO, ya en hábito de monje, y SABINO, romano.

Sabino
Endecasílabos sueltos (tirada)
0802
Yo sé que la obediencia le es forzosa.

Marino
0803
Días ha que la quise hablar, y días
0804
que pienso que Jerónimo se ha ido
0805
–no sé si diga al cielo, pues no es muerto,
0806
mas no vive en la tierra el que en Dios vive–
0807
para aprender mejor la lengua hebrea.

Sabino
0808
¿Dónde?

Marino
A Jerusalén, que como intenta
0809
trasladar las divinas Escrituras,
0810
el no saberla bien le hace gran falta.

Sabino
0811
¿Dónde vivía?

Marino
En estas altas peñas,
0812
con penitencia que jamás se ha visto,
0813
que a la imagen santísima de Cristo
0814
tal música le daba con un canto,
0815
que no le agrada al cielo tanto.

Sabino
0816
Aquel sumo pontífice Liberio,
0817
que agora rige de san Pedro el barco,
0818
le enviaba a llamar con mucha prisa.
0819
Tal noticia le han dado de sus letras
0820
y su gran santidad, porque el demonio
0821
ha movido la lengua de un hereje
0822
llamado Arrio, a quien Constancio sigue,
0823
que tiene agora el cetro del imperio.
0824
Con aquesto persigue los católicos,
0825
y tengo para mí que no se excusa,
0826
por el bien de la Iglesia, el gran Jerónimo,
0827
de dar la vuelta a Roma a defenderla.

Marino
0828
Basta, Sabino, que lo mande el Papa,
0829
cuando no fuera la ocasión tan justa.
0830
Y pues es fuerza que criados lleve,
0831
hoy a Jerusalén los dos partamos,
0832
que no pienso dejalle hasta que muera.

Sabino
0833
Haces, Marino, tu provecho en esto.

Marino
0834
No dejaré mi sol por todo el mundo.
0835
Nací para heliotropio de Jerónimo,
0836
que adonde quiera que su sol se vuelve,
0837
como hierba del sol me voy volviendo.

Sabino
0838
Camina, y vamos juntos a buscarle.

Marino
0839
No habrá llegado a la ciudad sagrada.

Sabino
0840
No le busca la Iglesia sin misterio.

Marino
0841
Harale luego cardenal Liberio.

Vanse. Salen SAN JERÓNIMO y un hebreo.

San Jerónimo
Redondilla
0842
No es posible que yo pueda
0843
con esta lengua salir.

Hebreo
0844
Tu ingenio puede decir
0845
que atrás de ninguno queda.

San Jerónimo
Redondilla
0846
De la ambición de esta gloria
0847
por justa humildad me bajo.

Hebreo
0848
No hay cosa de que el trabajo
0849
no salga con la victoria.

San Jerónimo
Redondilla
0850
Torno a ver a Daniel.

Hebreo
0851
Di el capítulo tercero,
0852
que en el segundo o primero
0853
ya no hay que dudar en él.

Lee.

San Jerónimo
Endecasílabos sueltos (tirada)
0854
“Nabucodonosor hizo una estatua
0855
de oro, su altitud sesenta; codos
0856
de ancho tenía seis, y esta la puso
0857
en el campo de Dura, en Babilonia.”

Hebreo
0858
Aquí dice “envió”. Pasa adelante.

San Jerónimo
0859
“Sátrapas, magistrados, jueces, duques,
0860
tiranos, grandes y prefectos, príncipes...”

Hebreo
0861
“De las regiones” dice.

San Jerónimo
“Las regiones,
0862
para que cuando quiso dedicalla,
0863
viniesen todos juntos a adoralla.”

Hebreo
Redondilla
0864
Paréceme que vas bien.
0865
Yo tengo que hacer agora;
0866
mañana, al fin de la aurora,
0867
volveré a verte también.
Redondilla
0868
Que aquí puedes aguardarme.

San Jerónimo
0869
Ven, hebreo, por tu vida,
0870
porque esta lengua aprendida,
0871
la caldea has de enseñarme.
Vase el HEBREO.
Redondilla
0872
No hallo aquí la blandura
0873
que en Plinio y en Cicerón.
0874
Quiero un poco de Platón
0875
gozar la ingenua dulzura.
Lee en otro libro.
Endecasílabos sueltos (tirada)
0876
La Apología topé del docto Sócrates,
0877
y dice así: “¿Qué causa os ha traído?
0878
¡Oh famosos varones atenienses!
0879
¿Los que me acusan? No la sé por cierto.
0880
¿Por qué caso me olvidan de mí propio?
0881
Y aunque mintiendo pienso que os agraden,
0882
con tal fuerza de afecto os persuaden.”
Redondilla
0883
Mas dejemos a Platón
0884
que a su Sócrates defienda,
0885
y para que no se ofenda,
0886
oigamos a Cicerón.
Saque otro libro.
Endecasílabos sueltos (tirada)
0887
Habla aquí Cicerón con Junio Bruto
0888
de la naturaleza de los dioses,
0889
“como hasta agora estén mal explicadas
0890
en la filosofía muchas cosas
0891
que tú no ignoras por dificultosas...”
Redondilla
0892
¡Válame Dios! ¿Qué me ha dado?
0893
¡Ay, qué terrible calor!
0894
Parece que un grande ardor
0895
se ha en mis venas derramado.
Redondilla
0896
¡Jesús! ¿Qué tengo? ¡Qué es esto?
0897
Aquí me quiero subir
0898
aunque, ¿cómo puedo huir
0899
de fuego en el alma puesto?
Arrímese a una invención.
Redondilla
0900
¡Válgame Dios, que me abraso
0901
de una calentura ardiente!
0902
Con improviso accidente
0903
muero, y muchas muertes paso.
Romance (tirada)
0904
¡Ay cielo, piedad de mí!

Asido por el cuello a una invención, se descubra en ella un ángel, que le lleve el cabello de la otra parte, donde se descubra un tribunal con cuatro ángeles, y un presidente o juez, con una vara, en una silla o trono.

Ángel
0905
Aquí, Señor, ha llegado
0906
aquel hombre que mandaste.

Juez
0907
¿Quién eres?

San Jerónimo
Señor, cristiano.
0908
Esta es la fe que profeso
0909
por el bautismo sagrado,
0910
porque en Roma recibí
0911
agua y Espíritu Santo:
0912
cristiano en efecto soy.

Juez
0913
Mientes, que ciceroniano,
0914
que solo quien lee en Cristo,
0915
cristiano ha de ser llamado,
0916
que quien tiene el corazón
0917
en Cicerón, no es agravio
0918
llamarle del mismo nombre.
0919
¡Hola!

Ángel
¡Señor!

Juez
Azotadlo.

Ángel
0920
Las espaldas apercibe.

Azótenle.

San Jerónimo
0921
Pequé, Señor; Señor santo
0922
omnipotente, piadoso,
0923
perqué. Conozco mi engaño.
0924
Pequé, Señor.

Ángel
Gran Señor,
0925
de rodillas humillados
0926
los ángeles, te pedimos
0927
te dignes de perdonarlo.

San Jerónimo
0928
¿Quién, Señor, en el infierno
0929
llamará tu nombre sacro?

Ángel
0930
Perdona, Señor divino,
0931
yerros de sus verdes años.
0932
Dale tiempo en que se enmiende.

Juez
0933
Jure.

San Jerónimo
Señor soberano,
0934
óiganme cielos y tierra
0935
el juramento que hago.
0936
No leeré más en mi vida
0937
a los oradores sabios
0938
ni a los gentiles poetas.

Juez
0939
Ángeles.

Ángel
¡Señor!

Juez
Dejadlo.

San Jerónimo
0940
Bendigo tu santo nombre,
0941
y en trasladar los sagrados
0942
libros de tus Escrituras,
0943
prometo gastar mis años.

Ciérrese la cortina, tocando las trompetas, y acabe el primer acto.

Acto II

Salen PAULA, romana, y EUSTOQUIA, su hija, y MARINO en hábito de estudiante.

Paula
Redondilla
0944
Con razón su amparo toma.

Eustoquia
0945
No ha venido sin misterio.

Marino
0946
Obedeciendo a Liberio,
0947
vino Jerónimo a Roma.
Redondilla
0948
Ordenole cardenal
0949
de edad de treinta y tres años,
0950
porque en casos tan extraños
0951
tenga autoridad igual,
Redondilla
0952
que Arrio, el heresiarca
0953
mayor que la Iglesia tiene,
0954
con muchos secuaces viene
0955
para zozobrar su barca.
Redondilla
0956
Constancio, el Emperador,
0957
y no constate en la fe,
0958
y Juliano, el que hoy se ve
0959
del imperio sucesor,
Redondilla
0960
siguen su error detestable,
0961
a quien Jerónimo opuesto,
0962
altas cosas ha compuesto,
0963
dignas de un nombre admirable
Redondilla
0964
por letras y santidad.

Paula
0965
Liberio también sintió
0966
con Arrio en lo que escribió.

Marino
0967
Dices, ¡oh, paula!, verdad;
Redondilla
0968
y así, por Félix depuesto,
0969
volvió otra vez a la silla,
0970
dando al mundo maravilla
0971
ver que se implicase en esto.
Redondilla
0972
Constancio, perseguidor
0973
de la Iglesia, en sus cristianos
0974
puso las sangrientas manos
0975
para sustentar su error.
Redondilla
0976
Han muerto muchos, mas ya
0977
cesa la persecución.

Eustoquia
0978
Con este santo varón
0979
segura la Iglesia está.

Paula
Redondilla
0980
Lo que en ella ha padecido
0981
Atanasio, varón santo,
0982
espanta al mundo.

Marino
Otro tanto
0983
en el Oriente han temido
Redondilla
0984
el gran Basilio y Gregorio
0985
Nacianceno, a quien Juliano,
0986
fiero apóstata cristiano,
0987
como es a Roma notorio,
Redondilla
0988
promete quitar la vida
0989
cuando vuelva de vencer
0990
los persas.

Paula
Bien podrá ser
0991
que el mar su fiereza impida.

Marino
Redondilla
0992
Si a Roma vuelve, ¡ay de Roma!

Eustoquia
0993
Constancia la culpa tuvo.

Paula
0994
Matarle en su mano estuvo.

Eustoquia
0995
¡Qué hará, si la Persia doma,
Redondilla
0996
de crueldades en Oriente!
0997
Constancio se contentó
0998
de que clérigo ordenó,
0999
por temor a este insolente.
Redondilla
1000
Si la vida le quitara,
1001
seguro el mundo estuviera.

Paula
1002
Italia en quietud viviera,
1003
y Roma en paz descansara.

Marino
Redondilla
1004
Ha dado en ser hechicero,
1005
y sus hazañas consulta
1006
al demonio.

Paula
Así resulta
1007
de ellas efecto tan fiero,
Redondilla
1008
de sangre de los cristianos
1009
muertos, sus agüeros toma.

Eustoquia
1010
No venga tal bestia a Roma.

Marino
1011
Temblando están los romanos,
Redondilla
1012
y más los que van con él
1013
que los que quedan acá.

Eustoquia
1014
Sospéchase que será
1015
un Calígula cruel.

Paula
Redondilla
1016
¿Cómo podremos hablar
1017
a Jerónimo?

Marino
Señora,
1018
no será posible agora;
1019
mañana tendrás lugar,
Redondilla
1020
porque están los cardenales
1021
en cónclave a la elección
1022
del Papa en esta ocasión,
1023
y aun dicen que están neutrales,
Redondilla
1024
y se podrá detener.

Paula
1025
Dios los sabrá conformar,
1026
porque no se dé lugar
1027
al daño que puede haber.
Redondilla
1028
Mas cerca del Consistorio
1029
siento rüido de gente.

Mundo
1030
Voces dan alegremente.
1031
¿Si salió Paulo o Gregorio?

Paula
Redondilla
1032
Sin duda que la elección
1033
ha salido declarada.

Eustoquia
1034
Toda Roma está alterada.
1035
Alegres las voces son.

Marino
Redondilla
1036
El nombre, por Dios, oíd.

Un ROMANO, dentro.

[Romano]
1037
Dámaso, Dámaso, Roma,
1038
la llave de Pedro toma.

Otros dentro.

[Otros]
1039
¿Quién?

El romano
Dámaso, de Madrid.
Sale.
Redondilla
1040
Alégrate, Roma bella,
1041
con tan divina elección,
1042
pues en tanta confusión
1043
sale tan divina estrella.
Redondilla
1044
Da gracias por tal hazaña
1045
al Pontífice mayor.

Marino
1046
Tened un poco, señor,
1047
¿de dónde hay Papa?

Romano
De España,
Redondilla
1048
y de España, del famoso
1049
Reino de Toledo.

Marino
Oíd.
1050
¿Sábese el lugar?

Romano
Madrid.

Marino
1051
¡Oh, muchas veces dichoso!,
Redondilla
1052
porque reyes y soldados
1053
y hombres sabios ha tenido,
1054
que han puesto en eterno olvido
1055
la gloria de los pasados.
Redondilla
1056
Solo un Papa le faltaba.

Un romano
1057
No faltaba, que tenía
1058
a Melquiades, que hacía,
1059
cuando a Roma gobernaba,
Redondilla
1060
la silla santa dichosa.

Marino
1061
¿Que dos Papas han nacido
1062
en Madrid?

Un romano
Su tierra ha sido
1063
en producirlos famosa.

Marino
Redondilla
1064
Haga mil fiestas España.

Un romano
1065
¡Vive España!
¡España viva!

Marino
1066
Sus corrientes aperciba
1067
Tajo, que a Toledo baña
Redondilla
1068
para dar arenas de oro
1069
de albricias a nuestro mar.

Eustoquia
1070
Ya salen.

Paula
Quiero esperar.

Marino
1071
Desde aquí sus pies adoro.

Toquen chirimías, y con el mayor acompañamiento que puedan, salgan algunos obispos y cardenales, y detrás SAN DÁMASO, hablando con SAN JERÓNIMO, ya en hábito de cardenal.

Marino
Redondilla
1072
No te vayas, porque luego
1073
Jerónimo volverá,
1074
que el Papa se quedará,
1075
por dar a Roma sosiego,
Redondilla
1076
en esta casa primera,
1077
que es del decano Julián.

Paula
1078
¡Con qué aplauso y gozo van!

Salen DARÍO y TREBELIO.

Darío
1079
Roma su grandeza espera.

Trebelio
Redondilla
1080
Dámaso es pobre, y no tiene
1081
cosa que le pueda dar.

Darío
1082
Un discreto gobernar
1083
es lo que a Roma conviene.

Trebelio
Redondilla
1084
Dicen que Dámaso es santo.

Darío
1085
Pues reparta santidad,
1086
que no hay cosa en la ciudad
1087
que pueda importarle tanto.

Trebelio
Redondilla
1088
También dicen que es letrado,
1089
retórico y elocuente,
1090
en teología eminente,
1091
y en prosa y verso extremado.
Redondilla
1092
Roma bien imaginó
1093
que Jerónimo no fuera.

Darío
1094
A lo menos no perdiera,
1095
si con Dámaso ganó.

Trebelio
Redondilla
1096
Bien se ve la santidad
1097
de Dámaso, pues ha sido
1098
a tal varón preferido.

Darío
1099
Es notable el amistad
Redondilla
1100
que los dos santos se tienen.

Trebelio
1101
Jerónimo viene aquí.

Darío
1102
Gran gente sale.

Trebelio
Es ansí,
1103
que de acompañarle vienen.

Sale SAN JERÓNIMO.

Paula
Redondilla
1104
Dame esos pies, pastor santo.

San Jerónimo
1105
¡Oh, Paula! ¿Tanta humildad,
1106
si virtud y calidad
1107
en ti se igualaron tanto?
Redondilla
1108
Aún no te he podido dar
1109
el pésame de la muerte
1110
de tu esposo, pero advierte
1111
que me ha faltado lugar.
Redondilla
1112
Él goza, ¡oh, Paula!, de Dios.
1113
No pare tu pensamiento
1114
en cosas de polvo y viento.
1115
¿Cómo estáis, Eustoquia, vos?

Eustoquia
Redondilla
1116
Buena, señor, de salud,
1117
supuesto que no soy buena.

San Jerónimo
1118
De nobleza venís llena,
1119
y lo estaréis de virtud.
Redondilla
1120
Querría que consagréis
1121
toda esa hermosura a Dios.

Eustoquia
1122
Mi libertad pongo en vos;
1123
vos, señor, se la daréis.

San Jerónimo
Redondilla
1124
Una cándida azucena
1125
para el celestial jardín
1126
habéis de ser.

Eustoquia
A ese fin
1127
este principio se ordena.

San Jerónimo
Redondilla
1128
Paula, ¿qué os ha parecido
1129
de esta elección?

Paula
Santamente,
1130
que si es voz de Dios la gente,
1131
hoy la voz de Dios se ha oído.

San Jerónimo
Redondilla
1132
No se puede encarecer
1133
la virtud de este pastor.
1134
Téngole notable amor.

Paula
1135
Bien se os ha echado de ver.

San Jerónimo
Redondilla
1136
Hoy he visto la grandeza
1137
de Roma en esta elección,
1138
y rendida la ambición
1139
a los pies de la pobreza.
Redondilla
1140
Mas, ¡ay Dios! ¡Oh, Paula mía!,
1141
que en medio de la romana
1142
soberbia, del oro y grana,
1143
del aplauso de este día,
Redondilla
1144
a suspirar me aparté
1145
por la soledad de Egito,
1146
por aquel santo distrito
1147
en que mis peñas dejé.
Redondilla
1148
Dejé peñas, traje penas,
1149
penas por peñas troqué,
1150
que las peñas que dejé
1151
estaban de gloria llenas.
Redondilla
1152
Mucho la soberbia pompa
1153
de esta ciudad le detiene
1154
a quien del silencio viene;
1155
no hay libro que no le rompa,
Redondilla
1156
no hay quietud que no le quite,
1157
no hay tiempo que no le estrague.

Paula
1158
También hay premio que pague,
1159
y que esa pérdida esquite.
Redondilla
1160
Escribe, santo pastor,
1161
traslada, corrige, enmienda
1162
pon al desatino rienda
1163
de los que siguen su error.
Redondilla
1164
Mira que importas a Roma,
1165
donde ya su clerecía
1166
del camino se desvía
1167
que por tus castigos toma.
Redondilla
1168
No te canse esta grandeza,
1169
pues Anastasio y Basilio,
1170
por dar a la Iglesia auxilio,
1171
dejan la humilde pobreza
Redondilla
1172
–dejan, digo, en lo exterior–
1173
y sábete que quería,
1174
¡oh, Jerónimo!, este día
1175
pedirte un grande favor.

San Jerónimo
Redondilla
1176
Entra, Paula, entra segura,
1177
que pudo tu santidad
1178
merecer mi voluntad
1179
casta, honesta, limpia y pura;
Redondilla
1180
entra, y pide lo que quieres
1181
que yo pueda hacer por ti,
1182
que quien es ejemplo en sí,
1183
será espejo de mujeres.

Paula
Redondilla
1184
Entra, Eustoquia, pues que tantos
1185
frutos nos da la ocasión.

Eustoquia
1186
Tal es la conversación
1187
de los perfectos y santos.

Vanse. Salen SOLDADOS, cajas y bandera, LIBANIO, SULPICIO y el emperador JULIANO.

Juliano
Redondilla
1188
¿A mí se atreven los persas?
1189
¡Los persas viles a mí!
1190
¿Soy por dicha el que vencí
1191
tantas naciones diversas?
Redondilla
1192
¿Soy aquel que sujetó
1193
los franceses? ¿Soy Juliano,
1194
de cuya invencible mano
1195
toda la tierra tembló?
Redondilla
1196
¿Qué digo la tierra? EL cielo,
1197
que el cielo me ha de temblar,
1198
porque es pequeño lugar
1199
para mi grandeza el suelo.
Redondilla
1200
¡Por este sacro laurel
1201
que ciñe mi digna frente!,
1202
que sujetando el Oriente,
1203
tengo de vengarme de él.
Redondilla
1204
No pienso subir al cielo
1205
con montes como gigante,
1206
porque a sus rayos delante
1207
pondré montañas de hielo.
Redondilla
1208
Bastará decir Juliano
1209
para que se desencajen
1210
sus firmes polos, y bajen
1211
rotos a mi eterna mano.
Redondilla
1212
¿Qué se piensa el Galileo
1213
que ha de poder contra mí?
1214
Por fuerza cristiano fui,
1215
nunca lo tuve en deseo.
Redondilla
1216
Apóstata me han llamado,
1217
no lo niego, yo lo soy,
1218
aunque por disculpa soy
1219
que fui cristiano forzado.
Redondilla
1220
¡Oh, Libanio, mi maestro!
1221
Si a Roma vuelvo, yo haré
1222
que su cabeza a mi pie
1223
sienta el rigor que le muestro.
Redondilla
1224
Pisarla tengo más veces
1225
que Atila.

Libanio
Y harás muy bien,
1226
porque obediencia te den
1227
con el amor que mereces.

Juliano
Redondilla
1228
Déjame a Basilio, pues
1229
y a Gregorio Nacianceno.
1230
Viertan agora el veneno,
1231
que ha de ser sangre después.
Redondilla
1232
Déjame a Atanasio a mí,
1233
y a ese Cardenal que agora
1234
Roma venera y adora.

Libanio
1235
¿Dices Jerónimo?

Juliano
Sí.
Redondilla
1236
Es azote de arrianos,
1237
no respeta el sumo imperio.

Libanio
1238
Mucho se engañó Liberio,
1239
hechura fue de sus manos.

Juliano
Redondilla
1240
Él conocerá las mías.
1241
Mirad si es tiempo de entrar,
1242
como ellos dicen, a obrar
1243
mis locas hechicerías.
Redondilla
1244
Sacrificar al demonio
1245
quiero por este suceso,
1246
que soy su amigo confieso,
1247
y este es mayor testimonio,
Redondilla
1248
pues le sacrifico y doy
1249
honra, incienso y cuerpos muertos,
1250
que a sus oráculos ciertos
1251
en obligación estoy.
Redondilla
1252
Cristo no me respondiera
1253
como él me responde aquí.

Libanio
1254
Bien puedes entrar, que allí
1255
el difunto cuerpo espera.

Juliano
Redondilla
1256
Voy, Libanio. Y ¡ay de ti,
1257
Persia! Tomad el laurel,
1258
que no quiero entrar con él.
1259
Respeto al demonio ansí.

Vase.

Sulpicio
Redondilla
1260
Mal haces, Libanio amigo,
1261
en sufrir que Juliano
1262
blasfema a Dios soberano,
1263
ya que es de Dios enemigo.
Redondilla
1264
Cristo santísimo está
1265
a la diestra de su Padre;
1266
María, su Virgen Madre,
1267
Reina de los cielos ya,
Redondilla
1268
sobre los coros sentada
1269
de los ángeles, la luna
1270
tiene por trono, y ninguna
1271
nación, en la Scitia helada
Redondilla
1272
o en la zona más ardiente,
1273
la dejará de llamar
1274
bienaventurada, y dar
1275
esta corona a su frente.
Redondilla
1276
Mal está el Emperador,
1277
puesto que apóstata sea,
1278
que con blasfemia tan fea
1279
afrente al cesáreo honor.
Redondilla
1280
¿Qué fin espera tener,
1281
si con esta loca tema
1282
de Cristo santo blasfema
1283
y de su eterno poder?

Libanio
Redondilla
1284
Donaires tienes, Sulpicio.
1285
¡Qué apasionado cristiano
1286
te muestras contra Juliano!
1287
A no importar tu servicio,
Redondilla
1288
hoy a Roma te enviara.

Sulpicio
1289
¡Ojalá que así lo hiciera!

Libanio
1290
Quien su poder considera,
1291
poco en el cielo repara.

Sulpicio
Redondilla
1292
¿Qué poder puede tener,
1293
aunque más sofista seas,
1294
un hombre, aunque rey le veas,
1295
que a Dios se pueda oponer?

Libanio
Redondilla
1296
Tú me preguntas a mí,
1297
y yo quiero preguntarte.

Sulpicio
1298
Ya sabes que en cualquier parte
1299
sabré responderte a ti.

Libanio
Redondilla
1300
Pues dime, agora ¿qué hará
1301
el Hijo del carpintero?

Sulpicio
1302
Oye, responderte quiero.
1303
Labrando sin duda está
Redondilla
1304
un ataúd, en que entierren
1305
a Juliano.

Libanio
¿Al César?

Sulpicio
Sí.
1306
Para que más presto aquí
1307
sus viles huesos encierren,
Redondilla
1308
que el que, Libanio, has llamado
1309
el Hijo del carpintero.
1310
Es Dios, e Hijo verdadero
1311
de Dios eterno y sagrado.
Redondilla
1312
Tomad esa insignia allá,
1313
que a un hombre que, en testimonio
1314
de ser demonio, al demonio
1315
honra y sacrificio da.
Redondilla
1316
No es bien que le sirva y siga
1317
un cristiano capitán.

Libanio
1318
¡Matadle!

Sulpicio
Lleguen, verán
1319
a lo que esta causa obliga.

Libanio
Redondilla
1320
Dejadle, y vamos a dar
1321
cuenta al César.

Sulpicio
¡Qué locura!
1322
Dios es el que siempre dura,
1323
que el César ha de cesar.

Vanse. Salen LICENO y GERARDO, con sotanillas y herreruelos o como clérigos.

Liceno
Endecasílabos sueltos (tirada)
1324
Digo que salió Paula de su casa,
1325
y Eustoquia, por más señas.

Gerardo
Muchas veces
1326
Jerónimo, Liceno, las visita,
1327
pero su santidad es conocida
1328
y las costumbres de su limpia vida.

Liceno
1329
No digo yo tampoco que se puede
1330
poner esta objeción lasciva a Paula,
1331
ni hacer ofensa a la doncella Eustoquia;
1332
y ser santo Jerónimo es sin duda.
1333
Pero es alta ocasión para vengarnos
1334
de lo que nos persigue con su lengua,
1335
y la reformación en que nos pone,
1336
porque, como por él se rige el Papa,
1337
y a todo cuanto dice le da crédito,
1338
ya no hay clérigo en Roma o pretendiente
1339
que no procure ser santo o hipócrita.

Gerardo
1340
¿Quién mete con nosotros a Jerónimo?
1341
Escriba norabuena contra herejes.
1342
Cristianos somos, sacerdotes somos,
1343
y si no son tan buenas las costumbres,
1344
por lo menos la fe vive en las almas,
1345
de donde no saldrá con mil martirios.
1346
No todos pueden ser santos y buenos,
1347
aunque fueran mejor buenos y santos.
1348
¿Para qué nos persigue de esta suerte?

Liceno
1349
Su deshonra intentemos o su muerte.

Gerardo
1350
Si te digo verdad, ya su deshonra
1351
Macrino intenta con un raro embuste.

Liceno
1352
¿De qué manera?

Gerardo
Como a los maitines
1353
Jerónimo devoto se levanta
1354
todas las noches, esta ha concertado
1355
que le ponga un criado que es su amigo,
1356
donde tiene el vestido y el capelo,
1357
una ropa de seda roja encima
1358
de mujer, ya lo entiendes; y si acaso,
1359
si reparar en ella, se la viste,
1360
todos le aguardan al entrar del coro
1361
para darle la vaya, que esta afrenta,
1362
o le echará de Roma, o con el Papa
1363
le privará de crédito, de suerte
1364
que le entregue a las manos de la muerte.

Liceno
1365
La industria es extremada. Y también dicen
1366
que a Dámaso le informan de que tiene
1367
secreto amor con Paula, la viuda
1368
de Toxocio, romano caballero.

Gerardo
1369
De cualquiera manera es bien que salga
1370
de Roma este fantasma del desierto.

Liceno
1371
Por cierto que él es docto y gran letrado,
1372
mas poco sufridor de gente moza.
1373
Este es Martino, su privado grande.

Gerardo
1374
De allá dicen algunos que le trajo.
1375
Hagámonos amigos de este mozo,
1376
que si le pervertimos, será espía
1377
que nos revele sus secretos todos.

Liceno
1378
Perseguirle tenemos de mil modos.

Sale MARTINO.

Gerardo
Romance (tirada)
1379
¡Oh, generosos Martino!

Martino
1380
¡Oh, señores! ¿Dónde bueno?

Liceno
1381
A rondar un poco a Roma
1382
y a coger al Tibre el fresco.
1383
En alzando la sotana,
1384
hay calzón de terciopelo,
1385
y aun de tela de color.
1386
Espada, broquel y peto
1387
no lo tiene capitán
1388
como los dos le daremos
1389
si se pica de la hoja,
1390
que nos han dicho que es diestro.

Gerardo
1391
¡Oh, qué mozuelas, Martino,
1392
hoy de Nápoles vinieron!
1393
No hay marfil como sus manos,
1394
oro como sus cabellos,
1395
púrpura como sus labios,
1396
sol como sus ojos bellos,
1397
y perlas como sus dientes.
1398
Cantan en dos instrumentos,
1399
que parece que han hurtado
1400
el armonía del cielo.
1401
Una es flaca y otra es gorda;
1402
y porque anden Baco y Venus,
1403
habrá copia en abundancia
1404
de lágrimas y vino greco.

Liceno
1405
Tras esto, para la una,
1406
seis concertado tenemos
1407
ir a poner a Marfodio
1408
cierta pasquinada al pecho
1409
contra aquestos aranceles
1410
que por modo de gobierno
1411
hace Jerónimo agora,
1412
ese tu hipócrita dueño.
1413
Y luego habemos de ir
1414
a cierta casa, en que creo
1415
que hay más de treinta presutos
1416
y ciertos pavillos nuevos,
1417
que con pequeño trabajo
1418
nos dicen que alcanzaremos
1419
para cierta matinada,
1420
que el español llama almuerzo,
1421
porque, como lo es el Papa,
1422
estos vocablos sabemos.
1423
Ea, ¿de qué estás parado?

Martino
1424
Tiéneme, infames, suspenso
1425
el ver vuestra desvergüenza.
1426
¿Es posible –no lo creo–
1427
que profesáis orden sacro?
1428
¿Vosotros andáis con esto?
1429
Decid, infamia romana:
1430
¿Vosotros damas y juego?
1431
¿Vosotros hurtos y robos?
1432
¿Vosotros con deshonesto
1433
lenguaje habláis mal de un santo
1434
pasado por el desierto,
1435
que es el crisol más notable
1436
adonde el divino fuego
1437
apura las santas almas?
1438
¿Aquel heroico mancebo,
1439
nuevo Bautista, que pudo
1440
sufrir penitente el yermo
1441
en sus más floridos años?
1442
¿A Jerónimo que, haciendo
1443
más vida de ángel que de hombre,
1444
sustentaba en unos huesos
1445
un espíritu que en Dios
1446
estaba rodo suspenso?
1447
¿A Jerónimo, traidores,
1448
para ser columna electo
1449
del santo templo de Cristo,
1450
y antorcha de su Evangelio?
1451
¿Aquel que sus Escrituras,
1452
Viejo y Nuevo Testamento,
1453
de lengua caldea y sira
1454
y hebrea va traduciendo?
1455
¿El que por ruegos de Paula
1456
ha corregido el salterio
1457
del Rey profeta y pastor,
1458
y que fue de Cristo abuelo?
1459
¿El que en eterna oración
1460
pasa las horas del tiempo?
1461
¿El que al gran Dámaso ayuda
1462
en el pastoral gobierno,
1463
y que sirve de farol
1464
a la nave de san Pedro
1465
contra la gran tempestad
1466
de los piratas soberbios
1467
Arrio y Helvidio, el infame
1468
que puso lengua sin freno
1469
en la estrella de Jacob,
1470
en la Emperatriz del cielo?
1471
¿A Jerónimo, que estaba
1472
a sus inclemencias puesto
1473
en los desiertos de Nitria,
1474
donde algunos que le vieron,
1475
pensando que era peñasco
1476
–tan pardo estaba su cuerpo–,
1477
por pensar que no le vían,
1478
sin hablarle le volvieron?
1479
¿Aquel que con una piedra
1480
dando golpes en su pecho,
1481
le abriera Dios en el suyo
1482
si no le tuviera abierto,
1483
porque los dos se mostraron
1484
los corazones desechos,
1485
si Cristo por el costado,
1486
Jerónimo por el medio?
1487
¿Aquel que con el demonio
1488
carne y mundo acometieron,
1489
para volver resentidos,
1490
de infame vergüenza llenos?
1491
¿Aquel de quien toda Roma
1492
dice que es digno supuesto
1493
para que ocupe su silla,
1494
si falta, por ser ya viejo,
1495
el español que le rige?
1496
¿Hipócrita o con un hombre bueno
1497
en las costumbres morales,
1498
por humildad y silencio,
1499
letras divinas y humanas,
1500
prudencia, ingenio y consejo.
1501
Y para la ley divina,
1502
con una espada de fuego,
1503
un nuevo y divino Elías
1504
en el Testamento Nuevo?
1505
De Dios os venga el castigo,
1506
sacrílegos, viles, ciegos,
1507
apóstatas como Judas,
1508
que vendéis vuestro maestro;
1509
hombres que con esa capa
1510
del sacerdocio supremo,
1511
andáis a quitar la honra
1512
del que os la da por lo menos;
1513
salid del templo de Cristo,
1514
vendedores lisonjeros.
1515
Salid, salid.

Liceno
Tente, espera.

Gerardo
1516
No aguardes. Huye, Liceno,
1517
que está loco este ignorante.

Martino
1518
¡Oh, sabios de aqueste tiempo!
1519
El que os dice la verdad,
1520
ese es ignorante y necio.

Vanse. Salen el pontífice DÁMASO, NUMANCIO y CRIADOS.

Dámaso
Terceto
1521
Las letras de Jerónimo no tienen
1522
igual en todo el mundo, y sus costumbres
1523
con las letras, Numancio, bien convienen.
Terceto
1524
Así del Evangelio están las lumbres
1525
encima de los montes, dando al suelo
1526
divino resplandor sus altas cumbres.
Terceto
1527
Yo pienso que le trajo a Roma el cielo
1528
para que en el gobierno me ayudase
1529
con su divina pluma y santo celo,
Terceto
1530
y porque la Escritura trasladase,
1531
y escribiese tan altos aforismos,
1532
con que la vida el que es cristiano pase.
Terceto
1533
Ya tiemblan de él en los infiernos mismos
1534
estos pseudoprofetas, que destierra
1535
a los profundos báratros y abismos.

Numancio
Terceto
1536
Muchos estima la ignorante tierra
1537
por santos, gran pastor, que no son santos,
1538
que la opinión vulgar por puntos yerra.
Terceto
1539
¡Oh, cuántos, pescador divino, oh, cuántos,
1540
con velo de cubierta hipocresía,
1541
suelen llenos estar de vicios tantos!
Terceto
1542
Aquel que ser hipócrita porfía,
1543
en esta mortal vida el premio tiene;
1544
de su mano se paga el mismo día.

Dámaso
Terceto
1545
Eso, amigo Numancio, no conviene
1546
con lo que de Jerónimo trataba,
1547
que a ser materia muy distinta viene.
Terceto
1548
De santo y justo al cardenal alaba,
1549
y al que no le imitare vitupera.

Numancio
1550
Yo sé cuán a propósito te hablaba.

Dámaso
Terceto
1551
Mucho tu lengua, ya mordaz, me altera.
1552
¿Qué dijera el apóstata Juliano
1553
que de mayor exorbitancia fuera?
Terceto
1554
¿Jerónimo es hipócrita?

Numancia
Tan vano,
1555
pues me aprietas, señor, que tiene puesto
1556
en confusión tu cónclave romano.

Dámaso
Terceto
1557
No sé qué te responda, porque en esto
1558
la respuesta mejor era el castigo.

Numancio
1559
A que tú me lo des estoy dispuesto,
Terceto
1560
cuando no te probare lo que digo.

Dámaso
1561
Primero pensaré que es noche el día
1562
y el fiero lobo del cordero amigo.

Numancio
Terceto
1563
¿Conoces una Paula que vivía
1564
casada con Toxocio habrá seis meses,
1565
caballero que Roma obedecía?
Terceto
1566
¿Qué dirás de Jerónimo si vieses
1567
que visita su casa y él la suya,
1568
y que tratan de amor los dos supieses?

Dámaso
Terceto
1569
El cielo, ¡oh lenguas viles!, os destruya.
1570
¿A qué puede llegar malicia humana,
1571
que pueda compararse con la tuya?
Terceto
1572
¡Oh, matrona santísima romana,
1573
ejemplo de mujeres más famoso
1574
que cuantos nos dejó la edad anciana!
Terceto
1575
¡Oh, tú, varón perfecto y religioso,
1576
castísimo Jerónimo, que excedes
1577
al cristalino cielo luminoso!
Terceto
1578
Habla, Numancio bárbaro, bien puedes,
1579
porque de los secuaces de Liberio
1580
la lengua vil y la malicia heredes,
Terceto
1581
pues a mí me acusaron al imperio,
1582
como si fuera mi juez humano,
1583
no menos que de infamia de adulterio.
Terceto
1584
¿A qué no llega el pensamiento humano?
1585
Mas bien sé que lo hacéis porque corrige
1586
vuestro clero sacrílego romano.
Terceto
1587
Esto en el gran Jerónimo os aflige,
1588
porque os obliga a que imitéis a Cristo,
1589
que con limpieza sus ministros rige.
Terceto
1590
Bien sé que con vosotros me enemisto
1591
porque le favorezco, estimo y quiero
1592
por las virtudes que en su pecho he visto.
Terceto
1593
Salid de aquí, que al envidioso clero
1594
presto pondré.

Numancio
Pastor de Pedro, escucha.

Dámaso
1595
Ya, de piadoso, me volvéis severo.

Numancio
1596
Tienes razón, que la malicia es mucha.

Vanse. Salen MACRINO, LICENO y GERARDO.

Macrino
Redondilla
1597
Puse la ropa en lugar
1598
que sin duda la tomó.

Liceno
1599
Si él la ropa se vistió,
1600
en Roma no ha de parar.

Gerardo
Redondilla
1601
Yo lo tengo por sin duda
1602
si la puso entre el vestido,
1603
porque le es muy parecido.

Macrino
1604
Yo me espanto que no acuda
Redondilla
1605
a maitines, como suele,
1606
porque ya han hecho señal.
1607
La burla ha de ser igual,
1608
para que la fama vuele.
Redondilla
1609
Pero estoy muy admirado
1610
de aquel lego de Marino,
1611
que con tanto desatino
1612
os haya a los dos hablado.

Liceno
Redondilla
1613
Pensamos que descubriera
1614
alguna hilaza entre el oro,
1615
pero habló con el decoro
1616
que Jerónimo pudiera.
Redondilla
1617
Aún me traigo las colores
1618
de aquella reprehensión.

Gerardo
1619
Pienso que fue prevención
1620
de tenernos por traidores,
Redondilla
1621
que si los pechos supiera,
1622
no pudiera hablar mejor.

Macrino
1623
El descubriros fue error,
1624
antes que el suyo se viera.
Redondilla
1625
Pero ¿no es este Numancio?

Gerardo
1626
Triste viene.

Liceno
¿Qué tenemos?

Sale NUMANCIO.

Numancio
1627
Que es bien que menos echemos
1628
la libertad de Constancio.
Redondilla
1629
¡Ojalá que Juliano,
1630
aunque apóstata, viniera
1631
a Roma, y que la rigiera
1632
con aquella indigna mano,
Redondilla
1633
antes de sufrir sujeta
1634
tanto nuestra libertad!,
1635
que ya no hay adversidad
1636
que Dámaso no prometa.
Redondilla
1637
Hablele en el negro amor
1638
de Jerónimo y de Paula,
1639
y pensé cantar en jaula
1640
al son del hierro mi error.
Redondilla
1641
¡Cuál se puso contra mí,
1642
contándome el adulterio
1643
que de él se dijo al imperio!

Liceno
1644
¿Y qué hiciste?

Numancio
Enmudecí,
Redondilla
1645
viendo que Dámaso es santo
1646
y Jerónimo también.

Gerardo
1647
Que son santos dices bien,
1648
mas no nos opriman tanto.
Redondilla
1649
Mas presto tendrá remedio
1650
con la nuestra tu aflicción
1651
porque ha llegado ocasión
1652
que está del peligro en medio.

Numancio
Redondilla
1653
¿Cómo?

Gerardo
Entre el rojo vestido
1654
pudo Macrino poner
1655
una ropa de mujer,
1656
que pienso que se ha vestido.
Redondilla
1657
Aquí estamos esperando
1658
a ver su la tiene puesta,
1659
porque ha de haber grande fiesta.

Numancio
1660
Pues esperadle callando,
Redondilla
1661
porque sospecho que viene.

Liceno
1662
Marino viene con él.

Gerardo
1663
La burla ha de ser cruel
1664
si puesta la ropa tiene.

Sale SAN JERÓNIMO con la ropa, y MARINO detrás.

San Jerónimo
Endecasílabos sueltos (tirada)
1665
Sálvanos, gran Señor, cuando velamos,
1666
y guárdanos también cuando dormimos;
1667
velaremos con Cristo soberano,
1668
y en paz, con su favor, descansaremos;
1669
y guárdanos, Señor de cielo y tierra,
1670
como a las niñas de tus mismos ojos.

Marino
1671
Cúbrenos con la sombra de tus alas.

San Jerónimo
1672
Y ten misericordia de nosotros.

Marino
1673
Sobre nosotros tu piedad descienda,
1674
como de ti tenemos esperanza.

San Jerónimo
1675
Señor inmenso, mi oración escucha.

Marino
1676
Vengan a ti de mi clamor las voces.

San Jerónimo
1677
Aquesta habitación, Señor, visita,
1678
y de nuestro enemigo aparta lejos
1679
las asechanzas, y tus santos ángeles
1680
en ella habiten, porque en paz nos guarden.
1681
Tu bendición sobre nosotros venga
1682
por Cristo, que es tu Hijo y Señor nuestro.

Marino
1683
Amén.

Liceno
¡Hola! ¿No veis los dos hipócritas,
1684
que vienen a la iglesia a los maitines
1685
rezando cabizbajos?

Numancio
Razón tienes.
1686
Mas ¿no miráis que el cielo aquí descubre
1687
cuanto del hombre la malicia encubre?

Gerardo
1688
Dices bien, que el cardenal Jerónimo
1689
se ha puesto, en vez de los sagrados hábitos,
1690
la ropa de la dama que le agrada,
1691
y que deja en su cama por ventura.

San Jerónimo
1692
¡Marino! ¿Qué es aquesto?

Marino
No lo entiendo.

Liceno
1693
¿Esto dirá el Pontífice que es justo?

Marino
1694
¿Con esto hará sermones contra el clero?
1695
¡No estuviera aquí junta toda Roma!

San Jerónimo
1696
¡Yo ropa de mujer! Marino, toma.

Marino
1697
Señor, ¿qué es esto?

Macrino
Vamos, vamos todos,
1698
y llamemos, primero que se quite
1699
la ropa de mujer, toda la iglesia.

Gerardo
1700
Bien dices; vamos, porque todos sepan
1701
la gravedad del cardenal Jerónimo,
1702
que en forma de mujer viene a maitines.

San Jerónimo
1703
Paciencia, que ya entiendo vuestros fines.

Marino
1704
Das en vestirte solo, que aún no pides
1705
lumbre siquiera; y estos, por venganza
1706
de que los haces que en concierto vivan,
1707
y que tengan respeto a que a sus manos
1708
desciende aquel Señor de cielo y tierra,
1709
hante puesto esta ropa entre las tuyas.
1710
Y ahora digo que es razón que huyas.

San Jerónimo
Canción
1711
¡Ay, soledad amada!
1712
¡Ay, soledad querida!
1713
¿Quién te trocó por Babilonia fiera,
1714
Jerusalén sagrada,
1715
donde mi honesta vida
1716
pasaba entre dos peñas su carrera?
1717
¿Oh, confusión, que altera
1718
el alma y los sentidos!
1719
¡Oh, sirena engañosa,
1720
que con voz deleitosa
1721
los tienes encantados y dormidos!
1722
Quien gustara de tus bienes
1723
no sabe el hierro que en el oro tienes.
Canción
1724
¡Ay! ¡Cuán mejor vivía
1725
entre mis pardas peñas,
1726
al sol de Siria por el julio ardiente,
1727
donde la fuente fría,
1728
hallada por las señas
1729
del concertado son de su corriente,
1730
tan abundantemente
1731
satisfacía el pecho,
1732
cual vaso cristalino
1733
de aromático vino,
1734
el pecho hambriento, a solas hierbas hecho,
1735
que no hay mejor comida
1736
que la conciencia de una honesta vida.
Canción
1737
Quédate, invicta Roma,
1738
con tu soberbio fausto,
1739
tu envidia y ambición, que yo me vuelvo
1740
adonde beba y coma
1741
sin este censo infausto,
1742
púrpura roja en que ceniza envuelvo.
1743
Desde aquí me resuelvo
1744
a volverme a Egito,
1745
a ver mis montes santos,
1746
provocado de tantos,
1747
que de este mar las olas me han escrito
1748
adonde son la quilla
1749
en sus rocas tocó mi navecilla.
Canción
1750
Prevén, Martino, al punto
1751
cómo de Roma salga.
1752
No más, envidia; tu veneno he visto
1753
a tal peligro junto;
1754
huir de ti me valga.
1755
Deme perdón el sucesor de Cristo.

Marino
1756
Por bueno eres malquisto.
1757
Así camina el mundo.

San Jerónimo
1758
Otro envidie la grana
1759
de la corte romana,
1760
que yo en mi saco de sayal me fundo.
1761
Morir me da cuidado;
1762
y así es mejor vivir amortajado.

Vanse. Salen cajas y soldados, huyendo; JULIANO y LIBANIO.

Juliano
Romance (tirada)
1763
No es posible. ¿Que yo soy
1764
César del romano imperio,
1765
pues de dos persas descalzos
1766
huyendo sin honra vengo?
1767
¿Así el demonio ha mentido,
1768
que con tantos cuerpos muertos
1769
en su oráculo me dijo:
1770
“Subirás como este incienso?”
1771
Pero no me dijo mal
1772
si yo supiera entenderlo,
1773
que el incienso para el humo,
1774
y en humo subí deshecho.
1775
Oráculos fementidos,
1776
que dabais falsos agüeros,
1777
quien os cree y quien os sigue
1778
carece de entendimientos.
1779
¿Qué dirá Roma de mí?
1780
¿Qué dirá el mundo, que creo
1781
que estaba de mi valor
1782
todo temblando y suspenso?
1783
¿Qué es esto, inconstante diosa?
1784
Mujer fortuna, ¿qué es esto?
1785
¿Tú tienes tanto poder
1786
en los humanos sucesos?
1787
¿Tú derribaste los míos
1788
de donde yo los he puesto,
1789
con tanta fuerza de industria
1790
y con tan divino ingenio?
1791
¿No hay alguno de vosotros,
1792
soldados viejos o nuevos,
1793
que me mate?

Libanio
¿Ya, señor,
1794
pierdes el valor tan presto?
1795
¿De qué te espantas que mude
1796
tus pretensiones el tiempo,
1797
si al cielo importunan tantos
1798
que están temblando de miedo?
1799
Un monje llamado Saba,
1800
en las peñas de un desierto
1801
está en eterna oración
1802
pidiendo tu muerte al cielo.
1803
Dídimo, santo, lo mismo,
1804
y Gregorio Nacianceno
1805
con Basilio y Anastasio,
1806
el Papa, el romano pueblo,
1807
Jerónimo, aquel gran hombre
1808
que tiene la Iglesia en peso,
1809
Hércules, del Papa atlante
1810
con su pluma y su consejo.
1811
Pero, señor, no es valor
1812
que desanimes por esto
1813
este ejército romano,
1814
aunque ejército deshecho.

Toquen dentro.

Juliano
1815
Los persas vuelven, Libanio.
1816
¿Qué me aconsejas que puedo
1817
hacer en tanta desdicha?

Libanio
1818
Ya que en la fuga te has puesto,
1819
seguirla, y volviendo a Roma,
1820
castigar su loco exceso,
1821
que la fortuna se muda
1822
y el tiempo, en diversos tiempos.

Juliano
1823
Consejo, al fin, de sofista,
1824
acometed, que no quiero
1825
que cielo o tierra me ayude.
1826
Yo soy a morir dispuesto.

En acometiéndose unos a otros, diga JULIANO con la espada desnuda:

Juliano
1827
¡Maldito sea el laurel
1828
por quien a este punto vengo!
1829
Ya no conviene al vencido,
1830
sino al triunfador soberbio.
1831
¡Oh, gran Hijo de María!
1832
Bien cristianos me dijeron
1833
que ya el ataúd me hacía
1834
el Hijo del carpintero.
1835
¡Ay del pescador de Roma!
1836
¡Ay del barco de san Pedro!
1837
¡Ay del timón y las llaves!
1838
¡Ay de Italia, si allá vuelvo!

De una tramoya baje de golpe, con una lanza, SAN MERCURIO, armado todo.

San Mercurio
1839
Blasfemos del Hijo santo
1840
del gran Padre sempiterno,
1841
Dios me manda que te mate,
1842
y que se junten mis huesos
1843
en el sepulcro en que estoy;
1844
que de mi sepulcro vengo,
1845
de donde tomé esta lanza
1846
con que he de pasarte el pecho.

Ahora.

Juliano
1847
Detente, espera, visión;
1848
oye, escucha. No hay remedio.
1849
Muerto soy por mi soberbia,
1850
que mi soberbia me ha muerto.
1851
Galileo, ya venciste;
1852
vencísteme, Galileo.
1853
Tomar quiero de mi sangre
1854
para arrojársela al cielo.
1855
Toma, que ya te la doy.
1856
Hártate ya, Nazareno,
1857
que confieso tu poder,
1858
y mi flaqueza confieso.
1859
¡Oh, maldito el hombre sea
1860
que se fía de hechiceros,
1861
de agüeros supersticiosos
1862
y de oráculos inciertos!
1863
Adiós, romano laurel,
1864
que voy al eterno fuego
1865
porque quise contrastar
1866
la barquilla de san Pedro.


Acto III

Salen EUSEBIO, VICENCIO y PAULINIANO, monjes.

Eusebio
Redondilla
1867
Cansado, ¡oh, Paulinïano!
1868
Jerónimo de las iras,
1869
envidias, trazas, mentiras
1870
del libre clero romano
Redondilla
1871
(que no digo de mil buenos,
1872
para que no te alborotes,
1873
justos, santos sacerdotes,
1874
vasos de virtudes llenos),
Redondilla
1875
dejó a Roma, y en el puerto
1876
de Ostia a Siria se embarcó,
1877
y con bonanza llegó
1878
a tomalle en el desierto.
Redondilla
1879
Sintiendo Roma su ausencia,
1880
tormento a Numancio dio,
1881
porque Dámaso sintió
1882
la falta de su presencia;
Redondilla
1883
y él confesó en el tormento
1884
que, inducido del demonio,
1885
aquel falso testimonio
1886
tuvo primer fundamento.
Redondilla
1887
Confesó que había mentido
1888
por tener al Cardenal
1889
envidia y odio mortal;
1890
y de su error convencido,
Redondilla
1891
fue en público castigado,
1892
volviendo por su opinión
1893
Jerónimo, en ocasión
1894
que ya quedaba embarcado.
Redondilla
1895
Muchas cartas escribió
1896
a personas virtuosas,
1897
cuyas penas, con piadosas
1898
lágrimas Roma sintió.
Redondilla
1899
Llegado, en fin, al desierto,
1900
a sus monjes visitando,
1901
le recibieron llorando,
1902
que también es agua el puerto.
Redondilla
1903
Cuatro años vivió en él
1904
con áspera penitencia,
1905
hasta que la diligencia
1906
del Pontífice, y con él
Redondilla
1907
otros cardenales santos
1908
y obispos, fue de tal modo
1909
que le mudaron del todo,
1910
diciéndole que, pues tantos
Redondilla
1911
frutos seguirse podían
1912
de que a muchos enseñase,
1913
aquellas peñas dejase
1914
a los que en ella vivían;
Redondilla
1915
y que pues su pretensión
1916
no era la sacra tiara,
1917
fuese Moisés con la vara,
1918
y no sacerdote Aarón,
Redondilla
1919
que edificase siquiera
1920
algún monasterio santo;
1921
y aunque ha resistido cuando
1922
el más humilde pudiera,
Redondilla
1923
al fin a Jerusalén
1924
vino, donde ha visitado
1925
todo aquel mapa sagrado,
1926
tierra y mar de nuestro bien.
Redondilla
1927
Desde allí, con mucha gente
1928
que hasta Belén le siguió,
1929
el monasterio fundó
1930
que estás mirando presente.

Pauliniano
Redondilla
1931
Extrañas cosas contáis.
1932
¿Y tenéis regla?

Vicencio
Ya ha hecho
1933
una, digna de su pecho.

Pauliniano
1934
En puerto seguro estáis.
Redondilla
1935
Mas ¿qué se dice en Belén
1936
de Paula, aquella matrona
1937
que tanto la fama abona?

Vicencio
1938
Que viene a Jerusalén
Redondilla
1939
a ver los santos lugares
1940
que anduvo en su vida y muerte
1941
Cristo Jesús.

Pauliniano
De esa suerte,
1942
cuando a los sacros altares
Redondilla
1943
del sepulcro y del Calvario
1944
haya adorado, vendrá
1945
a ver su maestro.

Eusebio
Ya
1946
la espera, aunque el tiempo es vario,
Redondilla
1947
y en este mar peligroso.

Pauliniano
1948
¡Oh, santísima mujer!

Eusebio
1949
Los jardines quiere ver
1950
de su regalado esposo.

Vicencio
Redondilla
1951
Jerónimo viene aquí.

Salen SAN JERÓNIMO, MARINO, RUFINO y LAMBERTO, monjes.

San Jerónimo
1952
¡Qué bien llamaron portal
1953
al que es puerto celestial,
1954
y al que es cielo para mí!
Redondilla
1955
¡Oh, soberano Belén,
1956
divina casa de pan,
1957
donde en pajas nos le dan
1958
para nuestra hartura y bien!
Redondilla
1959
En ti colgaré el vestido
1960
de la soberbia romana,
1961
la roja púrpura y grana,
1962
que pongo en eterno olvido;
Redondilla
1963
no como los instrumentos
1964
de los hijos de Israel
1965
en cautiverio cruel,
1966
por no cantar descontentos,
Redondilla
1967
sino por haber salido
1968
de Babilonia a este bien.

Pauliniano
1969
¡Oh, Cardenal de Belén,
1970
Jerónimo esclarecido !

San Jerónimo
Redondilla
1971
¡Oh, Paulinïano amado!

Pauliniano
1972
Vengo, padre, al resplandor
1973
de tu sol.

San Jerónimo
Más al amor
1974
de aqueste portal sagrado.
Redondilla
1975
Hemos hecho un monasterio,
1976
amigo, en que se recojan
1977
los que del mundo se enojan
1978
y de su vil cautiverio;
Redondilla
1979
y una casa que, si fuera
1980
cosa posible que un día
1981
la Santísima María
1982
a Belén volver pudiera
Redondilla
1983
con el Hijo de Dios vivo
1984
en sus entrañas sagradas,
1985
y José con las honradas
1986
canas, padre putativo,
Redondilla
1987
hallaran en qué posar,
1988
sin que aquel huésped sin fe,
1989
por verlos venir a pie,
1990
no los quisiera albergar.

Pauliniano
Redondilla
1991
Padre, toda Palestina,
1992
toda Siria, todo Egipto,
1993
sabe que en este distrito
1994
muestra tan alta doctrina.
Redondilla
1995
Recibe en tu amparo santo
1996
a Pauliniano.

San Jerónimo
Quiero
1997
darte mis brazos.

Pauliniano
Espero
1998
de tu doctrina bien tanto,
Redondilla
1999
como es el puerto seguro
2000
de mi vida y salvación.

San Jerónimo
2001
Yo vengo a leer lección.

Pauliniano
2002
Y yo escucharte procuro.

San Jerónimo
Redondilla
2003
Padres, sentaos y escuchad.

Eusebio
2004
Toma, padre venerable,
2005
tu asiento.

Marino
¡Qué amor notable!

Vicencio
2006
¡Qué virtud!

Rufino
¡Qué santidad!

San Jerónimo
Endecasílabos sueltos (tirada)
2007
La distinción en general, ¡oh, padres!
2008
de las criaturas, escuchad atentos.

Lamberto
2009
Ya escuchamos, señor.

Marino
¡Y qué atentos!

San Jerónimo
2010
La criatura del mundo de tres suertes
2011
os quiero declarar: corporal una,
2012
como los elementos; otra, hijos,
2013
es espiritual, como los ángeles;
2014
otra de ellos compuesta, como el hombre.
2015
También la corporal naturaleza
2016
se distingue –escuchad– en cuerpos lúcidos,
2017
como son las estrellas, y en opacos,
2018
como la tierra, como el aire y agua.
2019
Creaturae quaedam habent esse tantum.
2020
Digo que tienen ser algunas solo,
2021
como las piedras; otras tienen vida,
2022
como las plantas; y otras sienten, como
2023
los animales: Quaedan intelligere
2024
ut homines et angeli.

Eusebio
¿Que entienden
2025
dices, señor, como los hombres y ángeles?

San Jerónimo
2026
El mundo se distingue de tres suertes.

Eusebio
2027
¿Y cuáles son?

San Jerónimo
La una el arquetipo.

Lamberto
2028
¿Qué es arquetipo?

San Jerónimo
Dios, que de archos viene,
2029
que es príncipe, y de typus, que es figura,
2030
porque es la principal, y es el ejemplo
2031
de este mundo sensible.

Eusebio
¿Cuántos dices?

San Jerónimo
2032
Tres digo, con el hombre, que se llama
2033
pequeño mundo de estos tres: oídme,
2034
san Juan, en el capítulo primero,
2035
In mundo erat: veis el primer mundo,
2036
adonde estaba Dios.

Eusebio
Bien, ¿y el segundo?

San Jerónimo
2037
Et mundus, dice luego, que per ipsum
2038
factus est.

Eusebio
¿Y el tercero?

San Jerónimo
El que se sigue:
2039
Et mundus eum non cognovit.

Marino
Padre,
2040
padre y señor, ¿qué es esto que aquí viene,
2041
que tal ferocidad y aspecto tiene?

Eusebio
2042
Huye, divino cardenal Jerónimo,
2043
que sin duda es león, que le ha traído
2044
la rabia de la hambre al monasterio.

San Jerónimo
2045
Hijos, hijos, oíd: esperad, hijos.
2046
Mas ¿qué me canso? Todos van huyendo.
Sale un león.
2047
¡Ah, Marino, Marino!

Marino
¡Ay, padre mío!
2048
¡Ah, fiera! No sepultes a mi padre,
2049
pues importa a la Iglesia, nuestra madre,
2050
que viva aqueste vaso cristalino.
2051
Libra, señor, a Danïel divino.

Llégase el león a SAN JERÓNIMO mostrándoles la mano.

San Jerónimo
Redondilla
2052
¡A mí vienes y a ellos dejas!
2053
No vienes sin ocasión.
2054
Espera, amigo león.
2055
¿Qué tienes? ¿De qué te quejas?
Redondilla
2056
¿Quién en ocasión igual
2057
te ha ofendido, cómo y cuándo?
2058
La mano me está enseñando.
2059
¿Si tiene en ella algún mal?
Redondilla
2060
Dámela, a ver quién te causa
2061
tal dolor. ¡Bondad divina!
2062
En ella tiene una espina;
2063
no se quejaba sin causa.
Redondilla
2064
¿Queréis que os la saque? ¿Sí?
2065
¿Sí decís? Tened paciencia,
2066
porque con vuestra licencia
2067
habrá de salir ansí.
Redondilla
2068
Veisla aquí. Pero también
2069
la materia ha de salir.
2070
Aquí os conviene sufrir,
2071
porque se ha de apretar bien.
Redondilla
2072
Sabed, amigo león,
2073
que traigo siempre conmigo
2074
ungüentos –a vos os lo digo–
2075
de una cierta confección,
Redondilla
2076
para las llagas del canto
2077
con que me doy en el pecho.
2078
Quizá os será de provecho.
2079
Esperad, no os quejéis tanto,
Redondilla
2080
y apretareos una venda.
2081
¡Oh, qué agradecido estáis!
2082
Los pies, hijo, me besáis;
2083
Dios en vuestra ayuda entienda.
Redondilla
2084
Volved por acá después,
2085
para que os vuelva a curar.
Vase el león.
2086
No pudiera con hablar
2087
ser más humilde y cortés.
Redondilla
2088
¡Oh, gran León de Judá!
2089
Después que vos sois cordero,
2090
parece que no es tan fiero
2091
el león del mundo ya.
Redondilla
2092
¿Cómo es posible que el hombre
2093
se os muestre ingrato, Señor,
2094
si este humilla su rigor?

Dentro.

Eusebio
2095
De león bastara el nombre.
Redondilla
2096
Huye, Vicencio.

Dentro.

Vicencio
No sé
2097
cómo le habemos de echar.

San Jerónimo
2098
Voces comienzan a dar.
2099
Sin duda que no se fue.

Dentro.

Pauliniano
Redondilla
2100
Huya, padre, al refectorio.
2101
Cierre la puerta, fray Juan.

Sale MARINO con un capacete y un lanzón.

Marino
2102
Supuesto que huyendo van
2103
de un peligro tan notorio,
Redondilla
2104
a mí me trae el amor
2105
de mi padre a un desconcierto,
2106
porque pienso que le ha muerto
2107
de aquella fiera el rigor.
Redondilla
2108
¿Si es aquel? Sin duda es él.
2109
¡Ah, padre!

San Jerónimo
¿Quién es?

Marino
Yo soy,
2110
que de aquesta suerte voy
2111
contra esta fiera cruel.
Redondilla
2112
Padre, ¿no es muerto?

San Jerónimo
Marino,
2113
no temas.

Marino
¿De qué manera
2114
mataré, padre, esta fiera,
2115
que de esas montañas vino?
Redondilla
2116
Deme su ayuda y favor,
2117
que estoy temblando de miedo.

Voces dentro.

[Voces]
2118
¡Guarda el león!

Marino
Ya no puedo
2119
tener la lanza, señor.
Redondilla
2120
Todo me ha cubierto un hielo.

San Jerónimo
2121
Mira que aqueste león
2122
no viene sin ocasión.

Marino
2123
Por mis pecados, recelo.

San Jerónimo
Redondilla
2124
Yo le saqué de la mano
2125
una espina que traía,
2126
curele, y con alegría
2127
de verse curado y sano,
Redondilla
2128
va por todo el monasterio,
2129
donde debe de querer
2130
esta deuda agradecer.
2131
Sirva de algún ministerio.
Redondilla
2132
¿Qué oficio podremos dalle?

Marino
2133
Que se vaya es el mejor,
2134
porque tiemblo de temor
2135
solamente de miralle.
Redondilla
2136
Padre, echémosle de aquí.
2137
Ven tu delante conmigo.

San Jerónimo
2138
No es justo, Marino amigo,
2139
si él quiere servirme así.

Marino
Redondilla
2140
¿De manera que seguro
2141
le podré ver y tocar?

San jerónimo
2142
Desde hoy le podrás mandar.

Marino
2143
¿Mandar?

San Jerónimo
Sí, yo le aseguro.

Marino
Redondilla
2144
Y si se descuida un día
2145
de la obediencia jurada,
2146
y me da una manotada,
2147
¿será obediencia la mía?

San Jerónimo
Redondilla
2148
Ve presto, y dale el pollino
2149
que el pan nos suele traer;
2150
di que se lleve a pacer.

Marino
2151
¿Qué dices?

San Jerónimo
Esto, Marino.
Redondilla
2152
Ve, por obediencia, luego.

Marino
2153
Iré, por ella, a morir.

San Jerónimo
2154
Yo sé que te ha de servir.

Marino
2155
Que pidas a Dios, te ruego,
Redondilla
2156
haya piedad de mi pecho,
2157
que para tan fuerte lid
2158
ni soy Sansón ni David.

Voces dentro.

[Voces]
2159
¡Guarda el león!

Marino
Esto es hecho.

Vase. Sale EUSEBIO.

Eusebio
Endecasílabos sueltos (tirada)
2160
Albricias, padre nuestro, dame albricias.

San Jerónimo
2161
¿De qué, mi Eusebio?

Eusebio
De que agora llegan
2162
Paula, Eustoquia y algunas santas vírgenes,
2163
que, dejando la patria insigne, Roma,
2164
han visitado los lugares santos.

Salen PAULA, EUSTOQUIA y FELICIA, y quien acompañe.

San Jerónimo
2165
¡Paula en mi monasterio!

Paula
Sí, Jerónimo.
2166
Dame esos santos pies.

San Jerónimo
Mejor dijeras
2167
si en albricias los brazos me pidieras.
2168
Y a no ser sacerdote, Paula santa,
2169
y en esta dignidad constituido,
2170
las manos te besara muchas veces.
2171
¿Cómo vienes, mi Paula? ¿Y tú, mi Eustoquia?
2172
¡Oh, soberano Dios! ¡Que en las mujeres
2173
haya tanto valor, virtud tan grande!

Paula
2174
Yo vengo a tu servicio, padre mío.

Eustoquia
2175
Y yo con mil deseos, padre amado,
2176
de volver a escuchar tu voz divina.

San Jerónimo
2177
Cuéntame, Paula, tu viaje santo.

Paula
2178
Escucha, mi Jerónimo, y advierte.
2179
Resumirele en breve de esta suerte.
Romance (tirada)
2180
Después de largos naufragios,
2181
¡oh, columna de la Iglesia!,
2182
que pasé, dejando a Roma
2183
ya en la mar y ya en la tierra,
2184
yo llegué, padre, a Sidón
2185
y a la ciudad de Sarepta,
2186
luego a Tiro y Tolemaida,
2187
y entré por Magedo, aquella
2188
donde murió el rey Josías.
2189
Dándonos luego licencia
2190
la tierra de palestina,
2191
de tantos misterios llena,
2192
vimos la ciudad de Lida,
2193
a quien dio tanta excelencia
2194
el divino apóstol Pedro,
2195
resucitando a Doreas.
2196
Pasé por Arimatía,
2197
ciudad de José. Desde ella
2198
a Jope, el puerto por donde
2199
huyó Jonás el profeta.
2200
Vi el castillo en que Cleofás
2201
y Lucas, viendo en la mesa
2202
a Cristo partir el pan,
2203
conocieron su presencia;
2204
y desde este a Gabaón,
2205
adonde fue la pelea
2206
en que Josué detuvo
2207
del sol la carrera eterna.
2208
Por no cansarte, llegué
2209
a Jerusalén, aquella
2210
sacra ciudad, que sentada
2211
está en medio de la tierra.
2212
Derribeme en el Calvario,
2213
donde aquella vida inmensa,
2214
muriendo, venció la muerte
2215
en la batalla postrera.
2216
Entré en el santo sepulcro
2217
con tantas lágrimas tiernas,
2218
que como fuentes mis ojos,
2219
lavaron sus blancas piedras.
2220
Desde allí subí a Sión,
2221
ciudad de David que, puesta
2222
sobre aquellos montes santos,
2223
la celestial nos enseña.
2224
Vi la casa donde Cristo
2225
celebró la postrer cena,
2226
y donde dejó a su Esposa,
2227
aquella divina prenda,
2228
que en un pequeño bocado
2229
encierra tanta grandeza
2230
que no puede Dios dar más
2231
que lo que ha dado con ella.
2232
Vi la columna en que estuvo
2233
atada su carne tierna,
2234
donde aún estaban señales
2235
de la sangre de sus venas.
2236
Salí de allí, y a la torre
2237
pasé donde Raquel bella
2238
oyó a Jacob los suspiros
2239
tantos años de firmeza;
2240
y donde oyeron también
2241
otros pastores las nuevas
2242
del recién nacido infante,
2243
gloria del cielo y la tierra.
2244
Pasé a la ciudad de Gaza,
2245
famosa por sus riquezas,
2246
donde bautizó Felipe
2247
al eunuco de la Reina;
2248
entré en la casa de Sara,
2249
y vi a la mano derecha
2250
aquel roble en que Abrahán
2251
oyó tan alta promesa.
2252
Vi luego a Hebreón, en quien dicen
2253
que duerme Adán, y que encierra
2254
a Abrahán, Jacob e Isaac,
2255
que no es pequeña excelencia.
2256
Dejé un desierto espantoso
2257
y las ciudades que anega,
2258
habiendo sido abrasadas,
2259
el mar con sus aguas muertas.
2260
Miré la estatua de sal
2261
y de Lot la oscura cueva;
2262
vi las viñas de Engaddí,
2263
que el rubio bálsamo llevan.
2264
Mas dejando el mediodía,
2265
y la tierra de la venta
2266
de José por sus hermanos,
2267
a Jerusalén doy vuelta.
2268
Vi el monte de las Olivas
2269
con las estampas impresas
2270
que, subiendo Cristo al cielo,
2271
dejó para eternas señas;
2272
la villa de Betfagé,
2273
la casa de Magdalena,
2274
la ciudad de Jericó,
2275
de quien las rosas celebran.
2276
Vi donde vieron los ciegos,
2277
y de Zaqueo la higuera,
2278
la fuente de amargas aguas,
2279
que el nuevo Eliseo trueca.
2280
Vi luego las del Jordán,
2281
donde aquellas doce piedras
2282
los apóstoles señalan,
2283
fundamentos de la Iglesia,
2284
y donde, cuando el Bautista
2285
bañó a Cristo la cabeza,
2286
dijo el Padre: “Este es mi Hijo,
2287
que me agrada y me deleita”.
2288
Pasé a Egipto y a Socot,
2289
en que Sansón, de gran fuerza,
2290
derribó con la quijada
2291
tanta gente filistea.
2292
Vi las peñas que habitaste,
2293
y vi los monjes por ellas,
2294
que hoy admiran tus virtudes,
2295
vigilias y penitencias.
2296
No quiero cansarte más,
2297
sino decirte que creas
2298
que me traen desde Roma
2299
tus virtudes y excelencias.
2300
Ya de mi largo viaje
2301
paré en Belén; este sea
2302
centro de toda mi vida.
2303
Dame tu hábito y regla
2304
para que, como en Belén,
2305
de Cristo casa primera,
2306
tenéis monasterio de hombres,
2307
mujeres también le tengan.

San Jerónimo
2308
Paula, como yo conozco
2309
tus virtudes y tus prendas,
2310
no es menester que me digas
2311
qué fin, qué centro deseas.
2312
Ya sé, Paula, a lo que vienes,
2313
quién te guía y quién te enseña.
2314
Ven conmigo, que despacio
2315
quiero que mi vida entiendas,
2316
la regla y el instituto
2317
que aquestos padres profesan,
2318
conforme al cual a tus monjas
2319
la darás, para que puedan,
2320
adonde Cristo nació,
2321
nacer de nuevo a su Iglesia,
2322
como soberanas palmas,
2323
fuertes lirios y azucenas.

Paula
2324
Todas, santísimo padre,
2325
la recibirán contentas.

San Jerónimo
2326
Dios os dé su bendición,
2327
para que velando atentas
2328
os halle el divino Esposo
2329
cuando llame a vuestras puertas.

Vanse. Salen SAN AGUSTÍN, de obispo, y OROSIO, español, en hábito de estudiante.

San Agustín
Octava real
2330
Gran consuelo he tenido, Orosio amigo,
2331
tal tienes de tus letras digna fama,
2332
en ver tu rostro y en hablar contigo.

Orosio
2333
La tuya por el orbe se derrama,
2334
sol de la Iglesia, cuyos rayos sigo,
2335
pues que mirando su divina llama,
2336
de España, y desde Córdoba, en persona
2337
he venido, Agustín, a verte a Hipona.
Octava real
2338
Y no digo yo a la África desierta,
2339
en medio de los trópicos fundada,
2340
pero a la Libia y Scitia más incierta,
2341
aquella por el fuego y esta helada.
2342
Agora, pues, que la verdad concierta
2343
con la fama, en tu vista declarada,
2344
puesto que me bastaban tus escritos,
2345
de tanta erudición como infinitos,
Octava real
2346
dime, Agustín divino, con tu raroN
X
Nota del editor

Octava real incompleta.

2347
y soberano ingenio milagroso,
2348
esta quistión del alma, que al más claro
2349
tiene en España tímido y dudoso.
Octava real
2350
Platón y otros filósofos afirman
2351
que antes de ser las almas infundidas
2352
fueron criadas, y esto nos confirman
2353
adonde son por ellos definidas.
2354
Mil por allá sus opiniones firman,
2355
después de ser muy bien controvertidas,
2356
mas yo, que de tu ingenio solo fío,
2357
el que es tu parecer tendré por mío.

San Agustín
Octava real
2358
Erró Platón, Orosio, aunque digamos
2359
lo que dijo Aristóteles, pues vemos
2360
que es más amiga la verdad, y estamos
2361
más obligados a quien más queremos.
2362
Lo que por esta parte disputamos,
2363
escrito para España te daremos;
2364
pero con un concierto, y de otra suerte
2365
no esperes que contigo me concierte.
Octava real
2366
Vive en la Tierra Santa un peregrino
2367
que de Belén el Cardenal se llama,
2368
cuyo nombre es Jerónimo divino,
2369
mayor gigante que su misma fama.
2370
Sin él ninguna cosa determino;
2371
ámole en Cristo, y él también me ama.
2372
Los dos familiarmente nos tratamos,
2373
aunque tan lejos como ves estamos.
Octava real
2374
Llevarás una carta, y de mi parte
2375
visitarás el santo penitente
2376
del pesebre de Cristo, en cuya parte
2377
halló su centro y tiene a Dios presente.
2378
Este a la Iglesia desde allí reparte
2379
el oro de sus obras eminente;
2380
este es agora el santo patriarca,
2381
que para sus diluvios funda el arca.
Octava real
2382
Llevarás a tu España gran consuelo,
2383
y reliquias también de haberle visto,
2384
después de las que tiene el santo suelo,
2385
vestigios ya del sacerdote Cristo.

Orosio
2386
¡Oh, padre amado! veré abierto el cielo
2387
si su vista santísima conquisto.
2388
Dame la carta.

San Agustín
Ven, y escriberela,
2389
y luego al viento y más darás la vela.

Vanse. Sale MARINO con un pollino y el león.

Marino
Redondilla
2390
Como digo de mi historia
2391
el hermano león vino,
2392
advierta señor pollino
2393
pues es flaco de memoria,
Redondilla
2394
con una espina en la mano;
2395
nuestro padre le curó,
2396
y como ve, le dejó
2397
–esté atento– bueno y sano;
Redondilla
2398
de suerte que, agradecido,
2399
a servir se quedó en casa.
2400
Todo lo demás que pasa,
2401
si no lo ha visto, lo ha oído,
Redondilla
2402
que no lo podrá negar,
2403
pues tales orejas tiene.
2404
Agora sepa que viene
2405
a llevarle a pasear.
Redondilla
2406
Váyase al campo con él,
2407
y pacerá a sus anchuras,
2408
pues tendrá espaldas seguras
2409
y salvoconducto en él.
Redondilla
2410
Y él, oiga, hermano león,
2411
guárdele bien de algún lobo,
2412
fiera venenosa o robo
2413
de algún cuatrero ladrón.
Redondilla
2414
¿Entiende? ¿Dice que sí?
2415
Ahora, pues, tome el cabestro,
2416
y lleve ligero y diestro
2417
al señor asno de aquí.
Redondilla
2418
Vayan al campo los dos,
2419
y él pazca de buena gana
2420
hasta que oiga la campana.
2421
Ea, pues, vayan con Dios.

Tome el león el cabestro, y lleve el pollino, y salga SAN JERÓNIMO.

San Jerónimo
Redondilla
2422
¿En qué entiende, fray Marino?

Marino
2423
¿No lo ve, mi padre amado?
2424
Nuestro león ha enviado
2425
que lleve al campo el pollino.

San Jerónimo
Redondilla
2426
¿Hale ya perdido el miedo?

Marino
2427
Si un jumento le perdió,
2428
¿es mucho que pierda yo
2429
todo el que tenerle puedo
Redondilla
2430
al rey de los animales?

San Jerónimo
2431
Vaya a ver qué estado tiene
2432
el monasterio, pues viene
2433
siempre en ocasiones tales;
Redondilla
2434
y diga a Paula que iré
2435
mañana a ver su edificio.

Marino
2436
Es de tu piedad oficio.
2437
Lo que me mandas diré,
Redondilla
2438
y hasme dado un gran consuelo
2439
en que vaya a ver la hermosa
2440
pura, honesta y santa esposa
2441
del dulce esposo del cielo.

Vase.

San Jerónimo
Lira
2442
Aquí, Señor divino,
2443
aquí sí que descansa dulcemente
2444
quien a buscaros vino
2445
desde aquel polo donde estuvo ausente;
2446
aquí sí que ejercita
2447
la profunda humildad, en que os imita.
Lira
2448
Mi Dios, entre otras cosas
2449
que he compuesto, por dicha importunando
2450
por almas religiosas
2451
y el romano Pontífice sagrado,
2452
sabed que unos maitines
2453
me han enseñado a hacer los serafines,
Lira
2454
que como en el pesebre
2455
santísimo, en que fuiste vos nacido
2456
vivo, es bien que celebre
2457
el nacimiento, vuestro esclarecido,
2458
y que a la misma hora
2459
se digan a tal sol y a tal aurora.
Lira
2460
Plublícoos, gloria mía,
2461
que aunque es cosa tan vil quien los ha hecho,
2462
la común alegría
2463
los cante vuestra Iglesia, que sospecho
2464
que será su memoria
2465
para su devoción y vuestra gloria.
Lira
2466
Mas antes, Dios eterno,
2467
que perfeccione estos oficios santos,
2468
el canto dulce y tierno
2469
escuche yo de serafines tantos,
2470
se vea de qué suerte
2471
nació la vida a remediar mi muerte.
Lira
2472
Vea yo al dulce Esposo
2473
y a la divina Emperatriz del cielo,
2474
al niño Dios hermoso,
2475
con el fuego de amor sufriendo el hielo,
2476
y a pastores y reyes
2477
besar el pie del Rey que al sol dio leyes.

Levántenle en alto, y descúbrase una cortina en que se vean María, José y Niño; y por un lado del monte bajen pastores, y por otro tres reyes.

Pascual
Redondilla
2478
Llega, y darémosle, Bras,
2479
el presente a la parida.

Bras
2480
¡Quién le diera el alma y vida,
2481
y trescientas cosas más.

Antón
Redondilla
2482
Digámosle una canción.

Pascual
2483
Digámosla enhorabuena.
2484
Oye, que música suena.

Blas
2485
Los mismo ángeles son.

Canten.

[Ángeles]
2486
Mañanicas floridas
2487
del frío invierno,
2488
recordad a mi Niño,
2489
que duerme al hielo.

Pascual
2490
Mañanas dichosas
2491
del frío diciembre,
2492
aunque el cielo os siembre
2493
de flores y rosas,
2494
pues sois rigurosas,
2495
y Dios es tierno…

Música
2496
recordad a mi Niño,
2497
que duerme al hielo.

Por la otra parte diga un rey:

Gaspar
Redondilla
2498
Llega, amigo Baltasar,
2499
que aquí la estrella paró.

Baltasar
2500
Tan grande la he visto yo,
2501
que el cielo puede alumbrar.

Melchor
Redondilla
2502
Aquellos sin duda son
2503
los padres de nuestro bien.

Baltasar
2504
Música suena en Belén.

Gaspar
2505
Escuchemos la canción.

Canten.

[Música]
2506
Alegraos, pastores,
2507
ya viene el albore.
2508
Tened alegría,
2509
que ya viene el día.
2510
Alégrese el suelo
2511
con tal regocijo,
2512
pues de Dios el Hijo
2513
hoy baja del cielo,
2514
y en humano velo
2515
por vuestros amores.
2516
Alegraos, pastores,
2517
ya viene el albore.
2518
Tened alegría,
2519
que ya viene el día.

Salgan abajo MARINO, azotando al león, y ciérrese todo, y el santo vaya bajando.

Marino
Redondilla
2520
¿Esa cuenta me habéis dado,
2521
y al monasterio volvéis?
2522
O vos dormido os habéis
2523
y la bestia os han hurtado,
Redondilla
2524
o con natural fiereza,
2525
traidor, os le habéis comido.
2526
Decid la verdad, ¿qué ha sido?
2527
¿‘No’ decís con la cabeza?
Redondilla
2528
No me pago de mentiras.
2529
Azote crudo ha de haber.
2530
¿Qué es del asno?

San Jerónimo
¿Puede ser
2531
que, no temiendo las iras
Redondilla
2532
de un animal tan feroz,
2533
a quien tanto ayer temías,
2534
hoy le azotas? ¿En qué fías,
2535
que aún osas darle una voz?

Marino
Redondilla
2536
Padre, en tu santa obediencia.

San Jerónimo
2537
¿Qué ha hecho?

Marino
Al campo llevó
2538
el pollino, mas volvió,
2539
como ves, a tu presencia.
Redondilla
2540
Sin duda se le ha comido.

San Jerónimo
2541
Antes se le habrán hurtado.
2542
¿Cómo os habéis descuidado?
2543
Dice que estaba dormido.
Redondilla
2544
Presto, volvedle a buscar,
2545
o ayunaréis cuatro días.

Vase el león.

Marino
2546
Él va furioso. Hoy podrías
2547
a tus monjas visitar,
Redondilla
2548
que desean tu presencia.

Salen EUSEBIO y OROSIO.

Eusebio
2549
Un español está aquí.

San Jerónimo
2550
¿Dice que me busca a mí?

Eusebio
2551
Con notable diligencia.

Orosio
Octava real
2552
Dame tus pies, ¡oh, padre venerable!

San Jerónimo
2553
¿Quién eres, hijo?

Orosio
Orosio me apellido.
2554
De España vine al África al notable
2555
ingenio de Agustín esclarecido,
2556
que todo aquel distrito miserable,
2557
agora en opiniones dividido,
2558
me enviaba a saber cuál era cierta
2559
de una quistión que a muchos desconcierta.
Octava real
2560
Agustín me mandó que de su parte
2561
con esta carta me partiese a verte,
2562
en que de todo debe de informarte.
2563
Mira la duda, y la respuesta advierte,
2564
porque dice que el cielo quiso darte
2565
tan alto ingenio y tan dichosa suerte,
2566
que te debe la Iglesia el rico estado
2567
a que por tus escritos ha llegado.
Octava real
2568
No acaba de contar tus traslaciones,
2569
epístolas, comentos y obras raras,
2570
trabajos que has pasado en las versiones,
2571
cuyas lenguas difíciles declaras.

San Jerónimo
2572
Póneme mi Agustín obligaciones
2573
cada día tan grandes, si reparas
2574
en lo poco que soy, que solo creo
2575
que de actos de humildad tiene deseo.
Octava real
2576
Es Agustín una ave caudalosa
2577
que a los rayos del sol atenta mira,
2578
cuya dulzura y elegancia hermosa
2579
obliga al cielo y a la tierra admira.
2580
Pasa del sol su pluma milagrosa,
2581
su corazón nos dice que suspira,
2582
que no tiene la Iglesia tal letrado,
2583
ni Dios un corazón tan abrasado.
Octava real
2584
Leeré las cartas, y daré respuesta
2585
más que a tu duda, a su humildad divina,
2586
en que la caridad me manifiesta
2587
con que a los cielos Agustín camina.

Salen tres hebreos huyendo del león.

Hebreo 1º
2588
¡Favor, favor, señor!

San Jerónimo
¿Qué gente es esta?

Marino
2589
Del león huye, y a tus pies se inclina.

Hebreo 2º
2590
Perdona, Cardenal de Belén santo,
2591
y cúbranos debajo de tu manto.

San Jerónimo
Octava real
2592
Tente, fiera. Vosotros, decid presto
2593
cómo venís así.

Hebreo 3º
Padre, un pollino
2594
estaba solo en ese campo, el puesto
2595
no de tu monasterio muy vecino.
2596
No vimos al león, que estaba en esto
2597
durmiendo entre la hierba al pie de un pino.
2598
Hurtámosle; confieso que fue culpa,
2599
aunque el hallarle solo nos disculpa.
Octava real
2600
Una recua llevamos de camellos,
2601
que aceite y otras cosas trajinamos.
2602
Volvíamos ya, mas luego en ellos
2603
vimos la fiera a quien la bestia hurtamos,
2604
porque erizando de temor los cuellos,
2605
luego sobre nosotros la miramos.
2606
Él, en efecto, tan cortés ha sido,
2607
que a todos a Belén nos ha traído.
Octava real
2608
En casa estamos todos y el pollino,
2609
del aceite te hacemos un presente,
2610
y déjanos volver nuestro camino.
2611
Mándale atar, que Dios tu vida aumente.

San Jerónimo
2612
Yo me voy con Orosio, Tú, Marino,
2613
da sus camellos a esta pobre gente.

Marino
2614
A fe, padre, que todos merecieran
2615
que entre las uñas del león se vieran.

Hebreo 1º
Octava real
2616
¡Ay, hermano! Por Dios, téngale un poco
2617
en tanto que nos vamos.

Marino
Ya le tengo
2618
por quien lo manda. Estate quedo, loco,
2619
pero aguárdame aquí, que luego vengo.

Hebreo 1º
2620
Huye, Ismael.

Hebreo 2º
La tierra apenas toco.

Marino
2621
¡Oh, que famosa cena le prevengo!
2622
Toque la mano, que ya soy su amigo.
2623
Al refectorio voy, venga conmigo.

Llévele. Salen RAFAEL, ángel, y EL DEMONIO.

Demonio
Quintilla
2624
Ángel, las manos detén.
2625
Bástame mi gran tormento,
2626
sin que mayor me le den.

Ángel
2627
¿Que tengas atrevimiento,
2628
vil, para entrar en Belén?
Quintilla
2629
Cuando no hicieras conceto
2630
de que Dios nació en efeto
2631
en el lugar que se ve,
2632
que aquí Jerónimo esté
2633
ha de obligarte a respeto.

Demonio
Quintilla
2634
Si a Dios en su mismo trono,
2635
y a Cristo en ese desierto,
2636
si le pierdo y no perdono,
2637
y encubierto o descubierto,
2638
de este laurel me corono.
Quintilla
2639
¿Tendré respeto a Belén
2640
y a su Cardenal? ¿No miras
2641
que soy cardenal también?

Ángel
2642
Por las puertas de mentiras
2643
que en tus entrañas se ven,
Quintilla
2644
¿con que eres cardenal sales
2645
al cabo de tanto duelo?
2646
Mas de equívocos te vales,
2647
porque quien cayó del cielo
2648
tendrá muchos cardenales.
Quintilla
2649
Mas no tratemos de cuántos,
2650
que ya entiendo tus encantos,
2651
y era honrarte en parte alguna,
2652
pues Cristo en una columna
2653
fue pontífice de tantos.
Quintilla
2654
En el desierto estuviste,
2655
a Jerónimo probaste,
2656
mas de cuanto en él hiciste,
2657
¿qué fruto, infame, sacaste?
2658
Tiempo y trabajo perdiste.
Quintilla
2659
Aquí ¿qué puedes hacer,
2660
pues que lo mismo ha de ser?

Demonio
2661
Pues ¿para qué me das voces,
2662
si ya mi envidia conoces
2663
y mi valiente poder?
Quintilla
2664
¿Aún no me ha de dar cuidado
2665
este santo monasterio
2666
que en Belén tiene fundado,
2667
Argel de mi cautiverio,
2668
adonde me tiene atado?
Quintilla
2669
Los cuatro que Paula ha hecho,
2670
esta divina matrona,
2671
¿no han de lastimarme el pecho?

Ángel
2672
Si esto te aflige, perdona,
2673
y escucha.

Demonio
Mi mal sospecho.

Ángel
Romance (tirada)
2674
Después que por las mudanzas
2675
del tiempo perdido quedan
2676
estos monasterios santos,
2677
tal es del tiempo la fuerza,
2678
en la venturosa España,
2679
y felicísima era
2680
del Onceno don Alfonso,
2681
verás cómo se renueva
2682
de Jerónimo sagrado
2683
el orden, hábito y regla,
2684
porque quiere Dios que a España
2685
su restauración le deba.
2686
De un camarero del Rey,
2687
don Pedro Fernández Pecha,
2688
tendrá principio en Lupiana
2689
su primer casa e iglesia.
2690
Tantos varones insignes
2691
irán procediendo de ella,
2692
que si quisiera contallos,
2693
fuera infinita la cuenta.
2694
Darales Bartolomé
2695
su nombre en esta primera
2696
casa, que es bien que un apóstol
2697
tan firme el principio sea.
2698
En la Sisla de Toledo,
2699
monte que el tajo hermosea,
2700
fundarán segunda casa,
2701
y en Guisando la tercera;
2702
luego procediendo irán
2703
en la plana de Jabea,
2704
en Gandía, en Guadalupe,
2705
donde habrá una imagen bella
2706
de la que pisó tu frente,
2707
que vuelva en cielo la sierra.
2708
Peñalonga en Portugal,
2709
y en Cataluña la reina
2710
de Aragón, darán principio
2711
al hábito que profesa
2712
El Cardenal de Belén,
2713
para tu envidia; y tras estas,
2714
san Blas de Villaviciosa
2715
y la Virgen de la Rueda,
2716
después de la mejorada;
2717
una casa en Talavera,
2718
la Trinidad de mallorca
2719
y la Murta de valencia;
2720
san Jerónimo de Espejo
2721
y san Miguel de Morcuera,
2722
Armedilla y Frex del Val,
2723
dos soberanas esferas
2724
de dos imágenes santas
2725
de la que es del cielo puerta,
2726
junto a Córdoba también.
2727
Valparaíso, que pueda
2728
ser del reino paraíso
2729
en religión y obediencia;
2730
en Sevilla y en Zamora,
2731
y para insigne grandeza,
2732
san Jerónimo de Yuste
2733
en la Vera de Plasencia.
2734
Madrid, el templo Real,
2735
que huéspedes de reyes sea,
2736
la Concepción, Corpus Cristi,
2737
y en Valladolid la Reina,
2738
que del Prado es su apellido.

Demonio
2739
Detén, Rafael, la lengua,
2740
que me consumes de envidia.

Ángel
2741
Pues ¿qué harás cuando refiera
2742
a san Lorenzo el Real?
2743
Porque ha de hacer competencia
2744
al templo de Salomón.

Demonio
2745
¿Que solo en España sea
2746
Jerónimo tan dichoso
2747
en que tales hijos tenga?

Ángel
2748
Si te contase varones
2749
santos y doctos en ella,
2750
¿qué sufrimientos tendrías?

Demonio
2751
Ángel, ya estoy sin paciencia.
2752
En tus postrimeros días
2753
a Jerónimo me enseña.

Ángel
2754
Pues pasemos por el tiempo,
2755
por sus virtudes y letras,
2756
por sus santos ejercicios,
2757
que como es luz de la Iglesia,
2758
que con su pluma la alumbra,
2759
quiere Dios, Luzbel, que sea
2760
larga su vida.

Demonio
¿Qué años?

Ángel
2761
Ciento menos uno.

Demonio
Venga.
2762
Venga el tiempo de su fin.

Ángel
2763
De esa edad quiero que veas
2764
a Jerónimo sagrado
2765
cómo vive y en qué piensa.

Corre el ÁNGEL una cortina, y véase una mesa, y SAN JERÓNIMO con una barba blanca muy larga, vestido de cardenal, escribiendo, el león echado a un lado.

San Jerónimo
2766
¿Quién no tiembla, Juez divino, eterno,
2767
de tu juicio, pues a nadie exceta?

Demonio
2768
¿Qué habla?

Ángel
De la muerte y del infierno.

Tóquele un ángel una trompeta al oído, y véase arriba un medio arco, en medio del cual, está un Juez, una boca de infierno a un lado, con algunas almas, y en la otra san Miguel con un peso.

San Jerónimo
Terceto
2769
¡Oh, cuánto me estremece la trompeta,
2770
que con su voz sonora y temerosa
2771
el alma más pacífica inquieta!
Terceto
2772
¡Oh santa humanidad! ¿Tan rigurosa
2773
la hermosa cara con tu humilde hechura,
2774
siendo esa misma la que amó la Esposa?
Terceto
2775
¿Quién no teme morir, por muy segura
2776
que le parezca que la cuenta tiene
2777
con quien el mismo pensamiento apura?
Terceto
2778
Señor, piedad, que ya mi muerte viene.
2779
Siempre tengo al oído la trompeta;
2780
mi espíritu, temiendo se detiene.
2781
En tus manos santísimas le aceta.

Tórnele a tocar la trompeta, y ciérrese la cortina del todo.

Demonio
Quintilla
2782
Del pleito teme la vista,
2783
y el premio que justamente
2784
debe Dios a su conquista,
2785
el hombre más penitente
2786
después de san Juan Bautista.
Quintilla
2787
Estese el otro avariento
2788
con su dinero adorado,
2789
el lascivo en su contento,
2790
viva el Señor regalado
2791
y muera Lázaro hambriento.
Quintilla
2792
En este mar van y vienen,
2793
o con bonanza o con calma;
2794
todos al fin se entretienen,
2795
mas cuando se aparta el alma,
2796
verán el temor que tienen.
Quintilla
2797
A mí no me da cuidado
2798
que este engañe, aquel blasfeme,
2799
pues cobraré de contado,
2800
mas si Jerónimo teme,
2801
¿quién puede estar descuidado?
Salen EUSEBIO, PAULINIANO, VICENCIO, MARINO; traen a SAN JERÓNIMO con un Cristo en la mano.
Quintilla
2802
Eusebio ¿De la cama, padre amado,
2803
no quieres aprovecharte
2804
aun al tiempo que has llegado?

San Jerónimo
2805
Viví desnudo y sin arte,
2806
no es bien que muera acostado.
Quintilla
2807
De rodillas moriré,
2808
que yo sé que estar podré,
2809
dándome Dios su favor.

Marino
2810
¡Ay, mi buen padre y señor!
2811
¿Qué haré si te vas? ¿Qué haré?

San Jerónimo
Quintilla
2812
Hijos, la regla os he dado
2813
con que os gobernéis. Nombrado
2814
queda Eusebio por prior.
2815
La obediencia y el temor
2816
de Dios os dejo encargado.
Quintilla
2817
Vivid en paz, que yo muero.
2818
Cristo, mi alma recibe
2819
en el tránsito postrero.

Pauliniano
2820
¿Murió?

Vicencio
Sí, pero en Dios vive.

Eusebio
2821
Cerrad.

Demonio
Ya murió. ¿Qué espero?

Salen ESPAÑA y ROMA.

Roma
Romance (tirada)
2822
¿Conmigo, España, te pones?

España
2823
Esta es santa competencia.

Ángel
2824
Roma y España compiten.

Demonio
2825
No hay naciones que aborrezca
2826
como estas dos, Rafael:
2827
Roma, porque vive en ella
2828
el gran sucesor de Pedro;
2829
y España porque profesa
2830
tanta lealtad a la fe.

Ángel
2831
No temas que falte de ella.

Demonio
2832
Mas lo quisiera temer.

España
2833
Si después que aquí se pierda
2834
por guerras y por tiranos,
2835
pues se esperan tantas guerras
2836
sobre el sepulcro de Cristo,
2837
el orden, hábito y regla
2838
de Jerónimo divino
2839
en mis reinos se renueva,
2840
¿no merezco yo esta gloria?

Roma
2841
No, porque puesto que sea
2842
junto al pesebre de Cristo,
2843
y en esta bendita cueva,
2844
de Jerónimo el sepulcro,
2845
vendrá tiempo en que le tenga
2846
Roma por tan gran tesoro.

Ángel
2847
Roma es bien que le merezca,
2848
y que traslade su cuerpo,
2849
como miembro su cabeza.

Roma
2850
Ángel santo, que guiaste
2851
por tantos mares y peñas
2852
este divino Tobías,
2853
¿cómo pintaré en mi Iglesia
2854
de Jerónimo la imagen?

Ángel
2855
Roma venturosa, espera,
2856
que te le quiero mostrar,
2857
porque a retratalle aprendas
2858
y de esta suerte le pintes.

SAN JERÓNIMO se descubra en unos peñascos, colgado el hábito y capelo de un árbol, con el canto en la mano, el pecho descubierto, el león a los pies, y mirando a un Cristo.

Demonio
2859
¿Esto me mandáis que vea?
2860
Roma, España, el mundo todo,
2861
oíd una cosa nueva,
2862
oíd: que yo, que el demonio
2863
de tal manera respeta
2864
este penitente santo,
2865
que no entraré donde sepa
2866
que está su imagen pintada.

Ángel
2867
Aquí da fin la comedia
2868
Del Cardenal de Belén,
2869
luz y doctor de la Iglesia.