Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

BELARDO EL FURIOSO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, Belardo el furioso, Obras completas de Lope de Vega, Manuel Arroyo Stephens (ed.), Madrid, Turner, 1993, pp. 459-552.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

FLORIPENO, pastor
LERIDANO, pastor
BELARDO, pastor
JACINTA, pastora
PINARDO, viejo, tío de JACINTA
NEMOROSO, pastor
CRISTALINA, pastora
SIRALBO, pastor
BATO, villano
AMARILIS, pastora
GALTERIO, viejo, padre de BELARDO
PERUÉTANO, alcalde
CORNADO, alcalde

Jornada I

Sale FLORIPENO, pastor.

Floripeno
Octava real
Quedaos, ovejas tristes, derramadas
por esos altos y empinados riscos,
que mejor andaréis que mal guardadas,
paciendo a solas malvas y torviscos;
5
las hierbas, del rocío aljofaradas,
sin que os detengan el redil ni apriscos,
podéis pacer, primero que el aurora
la copia esmalte de la bella Flora.
Octava real
Paced, siquiera, adelfas venenosas,
10
y entre ellas el postrero paroxismo;
bebed las aguas turbias y dañosas
y, despeñadas, id al propio abismo,
que mal tendrá cuidado de otras cosas
el que apenas le tiene de sí mismo;
15
perded cuidado que, perdido, os cobre
rico de males y de bienes pobre.
Octava real
No ha menester el solo compañía,
ni consejo el que está desesperado,
que yo no soy pastor como solía,
20
perdido guardo, ya que no ganado;
para solo buscar la muerte mía
desnudo voy mejor, y sin cuidado;
ni quiero que pastor mi hacienda herede,
pues mis desdichas heredar no puede.
Octava real
25
Pasado ha el sol por su dorada cinta,
bordada de figuras celestiales,
donde calienta, abrasa, adorna y pinta
marinos y terrestres animales,
diez cursos desde el punto que Jacinto
30
fue dulce causa de mis largos males;
diez años la he servido, y en diez años
no tengo más provecho que mis daños.

Sale LERIDANO, pastor, por otra puerta.

Leridano
Octava real
Quien dice que en mujeres hay flaqueza
y que es su condición varia y mudable
35
conquiste de Jacinta la dureza
y el alma dura de su pecho afable;
verá que en estas peñas no hay firmeza
que se compare a su rigor notable,
y que de cera son estas montañas
40
si quieren competir con sus entrañas.
Octava real
No siembra en la arena, o piensa en vano
coger el viento en redes, quien alcanza
a ser pastor dichoso de su mano,
y el regalado fin de su esperanza;
45
canta, pastor alegre, canta ufano,
seguro para siempre de mudanza,
que pues con oro la conquisto y huye,
grande lealtad en adorarte arguye.
Octava real
El oro, que conquista las ciudades,
50
perdona muertes y deshace enojos,
corrompe las mayores amistades
y a la misma verdad pone en despojos;
el inventor de ofensas y maldades
no ha podido jamás cegar los ojos
55
de esta cruel, porque a su luz no vale
cuanta del oro codiciado sale.
Octava real
¿De qué me sirve, pues, ser de este valle
un rico mayoral, un nuevo Midas,
ni acompañar un razonable talle,
60
de galas por ventura nunca oídas,
si un pastor, que me enfado de nombralle,
con unas antiparas mal vestidas,
ha conquistado, pobre, roto y solo,
lo que no osaran Endimión ni Apolo?

Vuelve FLORIPENO la cabeza y ve a LERIDANO.

Floripeno
Quintilla
65
¡Oh, famoso Leridano!

Leridano
¡Oh, gallardo Floripeno!

Floripeno
¿Dónde bueno?

Leridano
Ya es en vano
ir buscando tiempo bueno,
ya se nos fue de la mano.
Quintilla
70
¿Dónde mal? me has de decir,
que no hay lugar donde ir
para decir dónde bueno.

Floripeno
¿Tanto penas?

Leridano
Tanto peno:
fuera dichoso en morir.

Floripeno
Quintilla
75
¡Bueno es ir un desdichado,
a buscar algún consuelo,
y hallar un desesperado!

Leridano
Eso le debes al cielo.

Floripeno
¡Cómo!

Leridano
Consuelo has hallado.

Floripeno
Quintilla
80
¿Yo, en tu desesperación?

Leridano
Y con bastante razón.
¿Qué consuelo hay más notable
al que es triste y miserable,
que hallar muchos que lo son?
Quintilla
85
Mal de muchos, ¿no es consuelo?

Floripeno
De la causa que este nace,
le tengo por desconsuelo;
mas di, mayoral, ¿qué hace
aquel páramo de hielo?
Quintilla
90
¿Cómo te ha ido con ella?
¿No la rinde y atropella
tanto oro a sus ojos puesto?

Leridano
Del cielo podré más presto
bajar la más alta estrella;
Quintilla
95
ahora estoy más perdido
y de su desdén más loco,
más ciego y menos valido.

Floripeno
¿Luego a ti te tiene en poco?

Leridano
Y es milagro.

Floripeno
Y no lo ha sido.
Quintilla
100
Dime, ¿qué imposible ves
que no venza a interés?
¿Hay, dime, entrañas tan duras
de su conquista seguras?

Leridano
¿No ves que mujer no es?

Floripeno
Quintilla
105
¿No es mujer?

Leridano
No, porque está
ya convertida en un hombre
que estos consejos le da,
y es río que pierde el nombre
si en mayor entrando va.
Quintilla
110
Esta amaba la riqueza,
entró en la misma pobreza,
perdió el nombre, y en lo amado
quedó su ser transformado.

Floripeno
Tú vencerás su firmeza,
Quintilla
115
que como tengas paciencia,
que lo más difícil rompe,
cesará su resistencia.

Leridano
Ya nuestro hablar interrompe
no menos que su presencia;
Quintilla
120
y aun aquí viene la ingrata
que le da vida y nos mata.

Floripeno
Pues ¿cuándo los viste solos?

Leridano
Más se adora que los polos
en que el cielo se remata.
Quintilla
125
Ponte detrás de ese roble,
que yo aquí me cubriré
con aqueste laurel noble.

Escóndense los dos pastores, y salen BELARDO y JACINTA.

Belardo
No es tan delgada mi fe,
que a cualquier viento se doble,
Quintilla
130
que aunque en altura compite
con los cielos, y le imite
el valor que en ti se encierra,
tiene un tronco acá, en la tierra,
que no hay valor que le quite.

Jacinta
Quintilla
135
No vengo yo sospechosa,
Belardo, de fe tan alta,
que al cielo sube gloriosa.

Belardo
Pues ¿qué quieres?, ¿qué me falta?
Más firme soy que tú hermosa.
Quintilla
140
¿Qué dije? ¡Oh, traidor de mí!
Tu hermosura presumí
igualar con mi firmeza,
siendo inmortal tu belleza,
sin duda al cielo ofendí.
Quintilla
145
Mas si no puede la muerte
esa hermosura del alma
gastar de ninguna suerte,
¿cómo podrá llevar palma
de una firmeza tan fuerte?
Quintilla
150
Que si amo tu hermosura,
y ella, inmortal, vive y dura,
mi firmeza es inmortal.

Jacinta
No me ha parecido mal.

Belardo
Mi propia fe te asegura.

Jacinta
Quintilla
155
¡Que has metido de razones
para olvidar mi razón!

Belardo
¿En eso otra vez te pones?

Jacinta
Pensarás que celos son;
darasme satisfacciones.

Belardo
Quintilla
160
Si en corro, baile ni fiesta
te ha ofendido esta alma, esta
que huye casos tan feos,
jamás des a mis deseos
un dulce sí por respuesta;
Quintilla
165
no haya venganza o castigo
que en mí no venga a parar;
que me mate mi enemigo
y que te venga a gozar
el que fuere más mi amigo,
Quintilla
170
y a mis ojos, abrazada
como tórtola casada,
le des, con arrullo, besos
en su falsa boca, impresos
con esa tuya dorada.
Quintilla
175
¡Ah, Jacinta!

Jacinta
Pues qué, ¿ayer
no miraste a Cristalina?

Belardo
¿Mirar? No la puedo ver;
quien mentiras adivina
verdades quiere coger.
Quintilla
180
Dime, amores, si me engañas.

Jacinta
No pueden ya mis entrañas
sufrir que engañarte intente.
Dame esos brazos.

Belardo
¡Detente!

Jacinta
Cosas, ¡por Apolo!, extrañas.

Jacinta
Quintilla
185
¿Así me arrojas de ti?

Belardo
Estoy ahora enojado.

Jacinta
¡Vengarte quieres de mí!
¿Tú no ves que me he burlado?

Belardo
Pues por eso estoy así,
Quintilla
190
de burlas me has de matar.

Jacinta
Que yo lo sabré sanar.
Ven a estos brazos que obligas.

Belardo
Iré, al fin, porque no digas
que me hago de rogar.

Abrázanse BELARDO y JACINTA.

Leridano
Quintilla
195
¡Si aquí paciencia me basta...!
¿Qué fuego es este?, ¿qué digo,
que alma y vida me contrasta?
¿De esto vengo a ser testigo?
¡Oh, Jacinta, honesta y casta!
Quintilla
200
Bien dicen que oye su daño
quien busca su desengaño.
¡Abrazados! ¡Plegue a Dios
que un rayo os pase a los dos!
¡Ah, celos! ¡Rigor extraño!

Vase LERIDANO.

Floripeno
Quintilla
205
Quien esto ha querido ver
no busque de quien quejarse;
pero amor, ¿qué puede ser
que con lo que es justo helarse
se venga el alma a encender?
Quintilla
210
¡Yo me abraso! ¡Plegue al cielo
que no quede en este suelo
culebra ni áspid herida
que no os aparte y divida!
¡Ah, celo, rabioso celo!

Vase FLORIPENO.

Belardo
Quintilla
215
Gran gusto el amistad
cuando el enojo precede.

Jacinta
No puede mi voluntad
sufrillos mucho.

Belardo
Mal puede
si es voluntad con verdad.

Jacinta
Quintilla
220
¿Eso dudas?

Belardo
No, mi bien.

Jacinta
Pues ¿qué temes?

Belardo
Tu desdén.

Jacinta
¿Fingido?

Belardo
Aunque lo haya sido.
pJacinto ¿Estás loco?

Jacinta
Estoy perdido.

Jacinta
Y bien pagado.

Belardo
También.
Quintilla
225
Mas dime, Jacinta mía,
¿hasme de olvidar?

Jacinta
Yo sé
que antes en la noche fría
el sol ardiendo veré,
y el Norte en el Mediodía;
Quintilla
230
el cabritillo inquieto
al león tendrá sujeto,
y antes vivirán concordes
los elementos discordes
y el necio con el discreto;
Quintilla
235
Y habrá, Belardo, primero,
riberas de aqueste río,
verdes frutas por enero,
y nieve en el seco estío
como en el diciembre fiero;
Quintilla
240
y primero, aunque me dejes,
se romperán los dos ejes
en que el cielo se sustenta.
¡Mira tú si es bien que sienta
que de mi lealtad te quejes!

Belardo
Quintilla
245
No en balde, sino forzoso,
los pastores de este prado
me llaman pastor dichoso,
de todos siempre envidiado
y de ninguno envidioso.
Quintilla
250
Bien dirás que tengo en poco
tu valor, y que provoco
a tu desdén contra mí,
puesto esto escucho de ti
sin dar voces como loco.
Quintilla
255
¿Cómo en perder me detengo
este seso que me culpa,
cuando a tanta dicha vengo?
Mas sospecho es disculpa,
que creo que no le tengo,
Quintilla
260
¡que nunca me olvidarás!

Jacinta
Yo pienso quererte más,
mi bien, después de mi muerte.

Belardo
Ruido he sentido.

Jacinta
Advierte
que solo y conmigo estás.

Belardo
Quintilla
265
¡Que me tengo de ir de aquí!

Jacinta
Cuando menos, es Pinardo.

Belardo
¿Tú tío, mi gloria?

Jacinta
Sí.

Belardo
Yo pagaré, si me tardo,
lo que he gozado de ti.

Vase BELARDO y sale PINARDO, viejo, tío de JACINTA.

Pinardo
Terceto
270
Huélgome de que a solas vengo a hallarte,
¡oh, mi amada sobrina, en quien el cielo
tanta gracia y valor pone y reparte!
Terceto
Que para solo verte no recelo
que el calor de la Libia pasaría,
275
y de la Scita riguroso el hielo.

Jacinta
Terceto
Debes aquese amor al alma mía,
donde es lo menos ser tu sangre, y tanto,
que ya del parentesco se desvía;
Terceto
mas ¿por qué hiciste admiración y espanto
280
de hallarme a solas, cuando no lo vivo,
cuando no estoy en soledad y llanto?

Pinardo
Terceto
Si a responderte libre me apercibo,
temo enojarte si vencerme dejo,
algún agravio en mi verdad recibo.
Terceto
285
Jacinta, yo te vengo a dar consejo
como experimentado y como amigo,
como piadoso padre y como viejo.
Terceto
En el discurso de él verás que digo
por qué me espanto de que a solas te halle,
290
y estime hablarte sin algún testigo.
Terceto
Todo este monte, prado, soto y valle,
hasta los propios árboles y piedras
adoran tu hermosura, gracia y talle;
Terceto
tú, sin tomar ejemplo de las yedras
295
asida creces a un humilde muro,
donde más daño que provecho medras;
Terceto
si esto es amor o tema, no procuro
inquirir la verdad: al fin se alaba.

Jacinta
¿Se alaba?

Pinardo
Y yo por Júpiter lo juro,
Terceto
300
que cierto día en esa fuente estaba
en un corrillo de otros de tal seso,
donde por dicho algún papel mostraba.
Terceto
No digo yo, Jacinta, que este exceso
ni la murmuración del valle todo,
305
a quien es tan notorio tu suceso,
Terceto
te obliguen a dejalle de algún modo,
mas solamente a no vivir tan loca
si algún sano remedio te acomodo.

Jacinta
Terceto
Cualquiera cosa de esas me provoca,
310
Pinardo, a aborrecerle, y que en mi vida
su nombre escuche nadie de mi boca.

Pinardo
Terceto
Es lástima de ver que andas perdida
por un mozuelo aborrecible y bajo,
de fuente en fuente como cierva herida;
Terceto
315
y es lo peor que llega tu trabajo
a que te pague en versos y papeles,
y tales, que a Virgilio le aventajo.
Terceto
¿Posible es que con esto te consueles,
con papeles discretos? Ve a la plaza
320
para comprar lo que otras veces sueles.
Terceto
No es moneda que corre, demos traza
que no te pierda más este perdido.
Mira que la fortuna te amenaza.
Terceto
¿Es posible que pierdes el sentido
325
por un llorón cual otro Adonis tierno,
tú que la Circe de este valle has sido?
Terceto
¿Cómo piensas pasar el frío invierno,
a lumbre de papeles y palabras?

Jacinta
(Este dice verdad.)

Pinardo
¡Gentil gobierno!
Terceto
330
Tú lo verás cuando los ojos abras.
Veamos, ¿por qué dejas mayorales
por un pastor de cuatro o cinco cabras?
Terceto
De los que ahora son más principales,
un mancebo que llaman Nemoroso,
335
de hacienda y talle juntamente iguales,
Terceto
tiene por cielo aquese rostro hermoso,
por estrellas, tus ojos, y esa boca,
por paraíso del amor glorioso.
Terceto
Si con honesta fe tu mano toca,
340
si le muestras amor, aunque forzado,
y en darle algún contento no eres loca,
Terceto
mira esos montes llenos de ganado,
que desde aquí parece blanca nieve,
huertas, sembrados, viñas, hierba y prado,
Terceto
345
y esas colmenas que de nueve en nueve
de ese cercado las paredes cubren;
que hacerte dueño suyo amor le mueve.
Terceto
Por todo este horizonte no descubren
los ojos tierra en que no tenga hacienda.

Jacinta
350
Mal la codicia y el amor se encubren.

Pinardo
Terceto
Este es amor, aquesta sí que es prenda;
y no que, por seguir a un pobre y roto,
una loca mujer las suyas venda;
Terceto
si no puedes pasar sin un devoto,
355
búscale rico, y rico de buen talle,
aunque este es el mejor de mi ruin voto.
Terceto
Pobres parientes tienes en el valle;
solían comer de tu favor, solían;
déjaslos ya. ¿Quién ha de haber que calle?
Terceto
360
Otro tiempo sus casas guarnecían
de los ricos presentes de tu mano,
con que los mayorales te servían.
Terceto
Ahora, ¡por Apolo soberano!,
y yo el primero, de hambre están muriendo
365
por un rapaz, por un rapaz villano.

Jacinta
Terceto
No te vayas, Pinardo, enterneciendo,
no llores, que a tu edad es cosa impropia.
Yo me conozco, y enmendarme entiendo,
Terceto
mil veces, lo que dices, en mí propia
370
imaginado tengo y remediaros
para que enriquezcáis en mayor copia.
Terceto
¿Qué tal es ese mozo?

Pinardo
De los raros
que con gusto formó naturaleza:
gran talle, bella boca y ojos claros.
Terceto
375
Y baste ser tan grande su riqueza
para que no haya en él falta ninguna,
las galas son pincel de la belleza;
Terceto
mas ¿para qué te cansa y te importuna
este discreto viejo? ¡Ah, Nemoroso!

Jacinta
380
Pues ¿dónde está?

Pinardo
Detrás de esa laguna.

Jacinta
¿Quieres que así me vea?

Pinardo
Ya es forzoso.

Sale NEMOROSO, mayoral.

Nemoroso
Quintilla
Temblando, señora, allego
a tus ojos, cuya lumbre
me tiene abrasado y ciego
385
por imitar la costumbre
de la que muere en el fuego;
Quintilla
mas no seré mariposa,
solo en el morir dichosa;
Fénix, Jacinta, seré,
390
que muriendo viviré
de la muerte victoriosa.
Quintilla
Pinardo te habrá contado
al extremo que he venido
de solo haberte mirado,
395
y el premio que he merecido
por el tiempo que he callado.
Quintilla
Si una fe, si un casto amor
merecen algún favor,
el no morir en tu olvido
400
es el remedio que pido,
que no para mi dolor.

Jacinta
Quintilla
Nemoroso, era tan justo
satisfacer tu afición,
visto tu buen talle y gusto,
405
que el no te haber visto son
mi disculpa y mi disgusto.
Quintilla
No he sabido yo que aquí
vivía en pena por mí
un mayoral tan gallardo,
410
hasta el punto que Pinardo
me ha dado nuevas de ti.
Quintilla
Tarde vengo a conocerte,
pero no será muy tarde
para servirte y quererte.

Nemoroso
415
Yo, señora, estoy cobarde
e indigno de merecerte;
Quintilla
ni a tal cosa me atreviera
si el buen Pinardo no hubiera
lastimádose de mí.

Pinardo
420
De velle me enternecí
ayer en esta ribera,
Quintilla
que sobre la hierba echado
tantas lástimas decía,
que a compasión y cuidado,
425
como otro Orfeo, movía
los árboles de este prado.
Quintilla
Los cumplimientos son vanos
entre amigos y entre hermanos;
quien ama le ha de excusar,
430
de aquí no me he de quitar
primero que os deis las manos.

Nemoroso
Quintilla
¿Yo?, ¿no ves que soy indigno?

Pinardo
¡Anda, loco vergonzoso!

Nemoroso
Paréceme desatino
435
que un humano, aunque dichoso,
se atreva a lo que es divino.
Quintilla
Si yo aquella mano toco,
¿no puede amor, como a loco,
castigarme con un rayo?

Pinardo
440
Llega.

Nemoroso
A fe, que me desmayo.

Pinardo
El cobarde alcanza poco.
Quintilla
pJacinto ¡Oh, cuánto mi voluntad
vence, humilla y satisface
una amorosa humildad!

Pinardo
445
Dásela tú.

Jacinta
Que me place,
aunque sea libertad.

Pinardo
Quintilla
Di que ahora no la quieres
si penas por ella y mueres.

Nemoroso
Sí quiero, y desde este día
450
soy tuyo, Jacinta mía.

Jacinta
Y desde hoy mi dueño eres.

Nemoroso
Quintilla
¿Tu dueño? Tú lo serás
de cuanto hasta aquí lo he sido;
en fin, que tu fe me das.

Jacinta
455
Por la que ahora te pido.

Pinardo
Por ahora no haya más.
Quintilla
Yo soy de todo testigo,
y por lo que aquesto digo,
es porque he sentido gente.

Nemoroso
460
Adiós, sol resplandeciente.

Jacinta
Adiós, regalado amigo.

Nemoroso
Quintilla
Mañana, Pinardo, irás,
y cien ovejas muy buenas
a tu casa llevarás,
465
y diez jarras de miel llenas.

Pinardo
¡Vivas mil años y más!

Vanse NEMOROSO y PINARDO, y sale BELARDO.

Belardo
Quintilla
No me desagrada, a fe,
la conversación.

Jacinta
Yo sé
que nadie ofensa te ha hecho.

Belardo
470
Hablaría en mi provecho
este que de aquí se fue.

Jacinta
Quintilla
¿Quién, mi tío?

Belardo
Y Nemoroso.
Todo lo he visto, cruel.
¿Era yo el pastor dichoso?
475
¿Qué es lo que hablabas con él?

Jacinta
Bueno vienes de celoso.
Quintilla
No, nada pasaba acaso.

Belardo
De tantos celos me abraso,
que si algún hombre quisieras,
480
antes que me lo dijeras
te matara sobre el caso.
Quintilla
Primero me avisa, y piensa
que con eso podré hacer
a mi deshonra defensa,
485
que si estás en mi poder,
mal puedo sufrir ofensa.
Redondilla
Jacinta, si has de engañarme,
presume que has de avisarme,
que si me tienes en poco,
490
te mataré como loco,
y después...

Jacinta
¿Qué harás?

Belardo
Matarme.

Jacinta
Quintilla
Eres honrado, y yo creo
que te obliga honra y amor.

Belardo
Este bien de ti deseo,
495
porque perderte es mejor,

Jacinta
(Confusa y triste me veo.
Quintilla
Este está loco y no dudo
que entienda, como es agudo,
el engaño que le hago,
500
y será terrible estrago
si el propósito no mudo.
Quintilla
Pero también considero
que darle estos desengaños
será cuchillo más fiero
505
al cabo ya de seis años
que le he querido y le quiero.
Quintilla
Pero también, ¿qué he de hacer?
¿Téngome yo de perder
más años por un perdido
510
y mi linaje afligido
con sentille padecer?
Quintilla
Mas también, ¿cómo podré
vivir sin él si le adoro?
Pero ¿por dicha hallaré
515
en el talle y con el oro
el gusto que en este hallé?
Quintilla
Sustenta a amor el regalo;
este es pobre, luego es malo,
pues que no sustenta amor,
520
sin duda el rico es mejor;
con el mismo amor le igualo.
Quintilla
El dar engendra amistad
en los hombres, y es razón,
y en nosotras, voluntad.
525
Esta es ya resolución;
Quiero hablar con libertad.)
Quintilla
Belardo, mi parentela,
como en mi bien se desvela,
lleva con mucho rigor
530
mi gran pobreza y tu amor,
que como público vuela.
Quintilla
Con esto, y haber venido
a tal miseria por ti,
la razón me ha persuadido
535
que quiera un hombre que aquí
muchos años me ha querido:
Quintilla
digo querer...

Belardo
No haya más,
no más, ¡ah, Jacinta!, basta,
basta, que me matarás.
540
¡Oh, interés!

Jacinta
Las piedras gasta.

Belardo
¡Oh, cielo!

Jacinta
Tente, ¿dó vas?

Belardo
Quintilla
A buscar alguna rama
en que dejase la fama
que Ifis dejó en la reja,
545
y a ti, con la misma queja
que en el infierno su dama.

Siéntase en el suelo JACINTA y finge que se desmaya.

Jacinta
Quintilla
Vuelve y mira que me muero.

Belardo
¿Desmáyaste?

Jacinta
¿No lo ves?

Belardo
El suelo está ahí.

Jacinta
No quiero,
550
sino que el pecho me des.

Belardo
Máteme un tigre primero.

Jacinta
Quintilla
¿En el suelo me has dejado?

Belardo
Muy buen lugar has hallado
para desmayo fingido,
555
y has, donde ahora has caído,
tu pensamiento imitado.
Quintilla
Caes, ingrata, en el suelo,
porque eres ave ratera
que no puede alzar el vuelo.
560
¡Ojalá que yo cayera!,
en que voy del suelo al cielo,
Quintilla
que en el infierno he vivido
el tiempo que de él he sido
por tu hermosura apartado.
565
¡Qué buen galardón me has dado
del tiempo que te he servido!
Quintilla
¡Pero yo, con esta rabia
y esta daga, estoy aquí
sin matar a quien me agravia!
[Hace BELARDO ademán de darla con la daga, y ella se levanta.]
570
¡Muere, cruel!

Jacinta
¡Ay de mí!

Belardo
¡Oh, Medea astuta y sabia!
Quintilla
¿Ves como todo es fingido?
Como la daga has sentido,
sin ayuda en pie te has puesto.

Jacinta
575
Desvariado, ¿qué es esto?

Belardo
Probar tu desmayo ha sido.
Quintilla
Y ¿qué mucho que lo hiciera
si el repentino disgusto
bien se mira y considera
580
sin ofensa? ¿Es esto justo?
¡Que no te doy...!

Jacinta
¡Tente, espera!
Quintilla
¿Esto habría de durar
toda la vida, o cesar
como cesa cuanto vive?

Belardo
585
Quien tal agravio recibe,
¿qué ha de hacer sino callar?
Quintilla
¿Era acaso el movimiento
de los cielos este amor,
o estrella del firmamento?
590
Que era agua, dirás mejor,
humo, niebla, polvo y viento.
Quintilla
¿Es aquesto, fiera arpía,
cuando decías: “Yo sé
que antes en la noche fría
595
el sol ardiendo veré,
y el Norte en el Mediodía;
Quintilla
el cabritillo inquieto
al león tendrá sujeto,
y antes vivirán concordes
600
los elementos discordes
y el necio con el discreto;
Quintilla
y habrá, Belardo, primero,
orillas de aqueste río,
verdes frutas por enero?”
605
Ahora de ti me río,
y de esto me desespero.
Quintilla
Si a las palabras que dieses
el cielo obligar pudieses,
mudarían fundamentos
610
sol, noche, Norte, elementos,
leones, hombres y meses.
Quintilla
Ahora bien, necesidad,
aquesta crueldad te obliga.

Jacinta
Y que te trato verdad.

Belardo
615
Haz una cosa, enemiga,
que será amor y piedad.
Quintilla
Esa cuitada haciendilla
que mis padres en la villa
me dejaron, venderé,
620
y el interés te daré.

Jacinta
¡Qué cosa para sufrilla!
Quintilla
Eso sí que era mal hecho.

Belardo
¿Que esto no admites tampoco?

Jacinta
¿Yo, tu daño en mi provecho?

Belardo
625
Bien respondes, soy un loco.
Basta. Ya entiendo tu pecho.
Quintilla
Quédate, Circe, sirena,
viento, puñado de arena,
áspid, sierpe, mar nublado,
630
mal eterno, bien prestado,
mujer, al fin, y no buena;
Quintilla
juez sobornado e injusto,
vela de gavia, veleta,
píldora de oro y disgusto,
635
como azogado inquieta,
y como necia, sin gusto;
Quintilla
moneda falsa que engaña,
tierra extranjera y extraña,
veneno en taza de oro,
640
sueño de gloria y tesoro
que al despertar desengaña;
Quintilla
en el pedir, niño tierno,
que cuanto ve se le antoja,
y bárbaro en el gobierno,
645
colérico que se enoja,
gloria que para en infierno;
Quintilla
y en él me vea, cruel,
si aqueste pecho fiel
no se vengare de ti.

Jacinta
650
¿Así te vas?

Belardo
Voyme así.

Jacinta
Mas ¡que te vuelve un papel!
[Vase BELARDO y queda JACINTA.]
Quintilla
Él se fue, vaya, ¿qué importa?
A mujer determinada,
ningún miedo le reporta.
655
Vaya y dé un filo a su espada,
que más nuestra lengua corta.
Quintilla
Ya no más necesidad
ni prisión de libertad;
no se compara al tesoro
660
la libertad, esa adoro:
diga el alma libertad.

Vase y salen LERIDANO y FLORIPENO.

Leridano
Endecasílabos sueltos (tirada)
Traigo que descubrirte un pensamiento
para remedio de este amor tan loco,
que parece venganza y no remedio;
665
y no me va tan mal con los principios,
que no sienta mi alma mejoría,
descanso el corazón, quietud el pecho.

Floripeno
¿Dónde has hallado, Leridano amigo,
tan saludable antídoto al veneno
670
que tanto tiempo el pecho te consume?
¿Quién te dio la triaca, quién las hierbas
con que comienza tu salud dichosa?

Leridano
¿Conoces la pastora Cristalina?

Floripeno
Soy peregrino yo de aquesta valle
675
para no conocella, o he nacido
en la extendida falda de este monte?

Leridano
Pues esa, Floripeno, es mi remedio.

Floripeno
¿De qué manera?

Leridano
Pienso conquistalla,
que me han dicho pastores que en mi ausencia
680
dice bien de mis cosas y le agradan.

Floripeno
No creas que saldrás con lo que piensas,
que esa puente la guardan por lo menos
los mismos enemigos de Jacinta.

Leridano
No lo he entendido bien.

Floripeno
Pues es el caso
685
que Cristalina por Belardo muere,
y él la quiso primero que a Jacinta,
y cuantos más desprecios y desdenes
y más agravios la hace, más le adora.
Bien puede ser que el tiempo la mudase
690
valiéndose de tantas sinrazones,
mas quien sabe la historia y lo que ha sido
esclava Cristalina de ese loco,
dándole, por ventura, su hacienda
en fe de casamientos y palabras,
695
por imposible tiene que te quiera.

Leridano
Pésame de saberlo, ¡por los dioses!
Aunque todas las causas que me pones
para que Cristalina no me quiera
esfuerzan lo contrario, y es muy propia
700
en las mujeres siempre la venganza.
Amaré, finalmente, a Cristalina,
que no ha de ser tan necia que desprecie,
por el que la desprecia, el que la adora.

Floripeno
Sigue tu intento, ¡oh, mayoral discreto!,
705
que es principio del bien el desearle,
porque tras el deseo luego viene
la diligencia con que el bien se alcanza.
¡Dichoso tú si mudas pensamiento!
Llámate entonces verdadero rico,
710
que ahora sin contento estás bien pobre.

Leridano
Escucha amigo, que ella baja al prado.
¿Hay ventura como esta?

Floripeno
Amor permita
que la otra olvides, de esta enamorado,
que un clavo a otro de su puesto quita.

Sale CRISTALINA, pastora.

Cristalina
Quintilla
715
¿Habréis los dos visto acaso
por aquí un manso ligero
corriendo como suelto paso,
con una esquila de acero
y un collar azul de raso?
Quintilla
720
Que ha una hora que ando cansada
por esta sierra elevada
por volvelle a mi ganado,
que, siendo mi regalado,
le he tirado la cayada;
Quintilla
725
y él parte con este enojo
sin mirar cardo ni abrojo
en que dejará la lana,
peinada, blanca y lozana,
por testigo y por despojo.
Quintilla
730
Decídmelo, por mi vida.

Leridano
Bien es que vayas corrida,
pues siendo tu regalado,
la cayada le has tirado.

Floripeno
Que ya vendrá arrepentida.
Quintilla
735
Con los hombres sois así,
que al mismo que despreciáis
tratándole mal aquí,
allí luego le buscáis.

Cristalina
¿Hate sucedido a ti?

Floripeno
Quintilla
740
No, pero selo de amigos,
que son bastante testigos.

Leridano
¿Quieres hacerme un placer?

Cristalina
¿Qué placer pueden hacer
nuestros propios enemigos?

Leridano
Quintilla
745
Que me aguardes, Cristalina,
mientras que busco tu manso,
sentada al pie de esta encina.

Cristalina
Negociarás mi descanso;
parte en buena hora, camina.

Floripeno
Quintilla
750
Pues yo quiero acompañalle.

Cristalina
Yo, esperarte y esperalle.

Leridano
Con los ojos contar pienso
las peñas de aqueste inmenso
monte y las hierbas del valle.

Vanse y queda CRISTALINA.

Cristalina
Quintilla
755
Sola quedar deseaba,
que de enviarme avisar
ahora Belardo acaba,
que quiere en este lugar
hablar su dichosa esclava;
Quintilla
760
y es tan nuevo para mí,
aunque jamás le ofendí,
que no sé qué reina en él;
mas darame pruebas de él
Siralbo, que viene aquí.

Sale SIRALBO.

Cristalina
Quintilla
765
Siralbo, amigo, ¿no viene
mi Belardo?

Siralbo
Queda atrás.

Cristalina
¿Pues qué razón le detiene?

Siralbo
No saber con quién estás,
que el guardarse le conviene.

Sale BELARDO.

Belardo
Quintilla
770
¿Puedo llegar?

Siralbo
Llegar puedes.
¿Qué temes?

Belardo
Que las paredes
han visto, a veces, y oído.

Cristalina
Algo te habrá sucedido.

Belardo
Vengo a que con Dios te quedes,
Quintilla
775
que me cumple hacer ausencia
del Arcadia a Italia luego.

Cristalina
¿Es esto acaso pendencia?

Belardo
¿No lo ves en mi sosiego?

Cristalina
Gentil dama, en mi conciencia,
Quintilla
780
a pendencias te ha obligado.

Belardo
Y aun a matar cuando menos.

Cristalina
¡Ay, Dios, que me has alterado!
Y ¿a quién fue?

Belardo
Fue de los buenos
de este monte, valle y prado.
Quintilla
785
La justicia anda a buscarme;
si tienes algo que darme,
muestra aquí tu piedad,
aunque mi mucha maldad
te desobligue ayudarme.

Cristalina
Quintilla
790
Aunque he sido despreciada
por otra, siempre te he sido
amparo y madre engañada;
sin duda el cielo ha querido
castigarte.

Belardo
¡Oh, madre honrada!
Quintilla
795
Conozco que a mi mal celo
ha dado castigo el cielo,
que a quien tanto bien dejó
y tanto mal escogió,
le ha de faltar cielo y suelo.
Quintilla
800
Locura fue y mocedad,
y más fue mi mala estrella,
si va a decir la verdad.

Cristalina
Esa Angélica la bella,
¿no ve tu necesidad?

Belardo
Quintilla
805
Yo no puedo detenerme;
esto es hecho, tú eres noble.
¿De qué sirve reprenderme?

Cristalina
Colmena de miel en roble
sabes con tu lengua hacerme.
Quintilla
810
Tus desdichas me hacen dura,
y en ese tronco y dureza
hallas miel sabrosa y pura
de mi amorosa terneza
para tus daños segura.
Quintilla
815
Llorar la desconfianza
de verte quieren mis ojos,
y el creer vuestra mudanza
templa mis daños y enojos,
contenta de la venganza,
Quintilla
820
que pues yo no te gozaba,
muerta aquella que me daba
celos sobre tanto olvido...

Belardo
Quédate, adiós, que este ha sido
el bien que de ti esperaba.

Cristalina
Quintilla
825
No, no, detente, yo voy
a mi casería, adonde
verás, Belardo, quién soy
y si el alma corresponde
con los indicios que doy.
Quintilla
830
Ve luego, que en la ventana
me hallarás de buena gana;
echarete una cadena
y una bolsa de oro llena,
que soy necia y no villana.
Quintilla
835
Mataste por otra el hombre,
y págole yo por mí.

Belardo
Tu mucha nobleza asombre;
dame esos pies desde aquí.
¡Viva en mi alma tu nombre!

Cristalina
Quintilla
840
¡Adiós, adiós!

Vase CRISTALINA.

Belardo
Marca y sella
con aquesta mano bella
el rostro de aqueste esclavo
con todo aquesto no acabo
conmigo poder querella.
Quintilla
845
Muestra, Siralbo, el zurrón,
saquemos tanto papel,
yesca, piedra y eslabón;
haz fuego, quémense en él
prendas que inútiles son.

Va sacando papeles de un zurrón que traerá SIRALBO.

Siralbo
Quintilla
850
Vesle aquí.

Belardo
¡Qué de papeles
saqué juntos! ¡Ah, crueles,
que vosotros habéis sido
los que a este paso han traído
mis esperanzas fieles!
Quintilla
855
No solo cada renglón
es mentira y fingimiento,
empero cada razón;
es la firma el mismo viento,
y las letras falsas son.
[Lee un billete.]
“Ingratísimo Belardo: Si a dejarme tan de improviso te mueve el verme perseguida de la nobleza de este valle, vuelve y no me desesperes, que yo lo dejaré todo por ti. Si te parece que eres pobre y que no puedes acudir a mis cosas, cuando yo gaste mis galas en tu servicio, no he de parecerte mal con una pellica parda, pues por tu causa...”
Quintilla
860
¡Cielos! ¿Es posible aquesto?
Estas son falsas razones.

Siralbo
Extremado presupuesto
si esto que llaman doblones
no lo venciese tan presto.

Belardo
Quintilla
865
Que, en fin, yo te dejé a ti,
y aquí me dejas a mí
por lo mismo, ¡ah, fiera ingrata!

Siralbo
Llora lágrimas de plata.

Belardo
Mira lo que dice aquí:
Lee otro billete.
“Hoy que todos los zagales de este valle han sacado sus galas al nacimiento y fiestas del hijo del mayoral, Gridonio, me has parecido más bien con tus antiparas de sayal pardo, que ellos con sus pellicos de grana y seda.”
Quintilla
870
Enciende, enciende ese fuego,
que no es esto de sufrir.
¡Que pudo un ingenio ciego
tales cosas escribir,
y pudo mudarse luego!
Quintilla
875
¡Oh, enemigos declarados,
aunque de fuego engendrados,
con agua en el viento escritos!
¿Más sacas?

Siralbo
Son infinitos.

Belardo
E infinitos mis cuidados.

Siralbo
Quintilla
880
Una bandilla está aquí.

Belardo
¿Qué color?

Siralbo
Verde.

Belardo
¡A buen tiempo!
¿No hay cabellos también?

Siralbo
Sí.

Belardo
Vuélvalos en plata el tiempo.

Siralbo
¡Ojalá que fuese así,
Quintilla
885
que es de plata tan amiga,
que no le dará fatiga
tener de plata el cabello
para aprovecharse de ello!

Belardo
Es plata que a tierra obliga.
Quintilla
890
¿Hay más?

Siralbo
Aquí está un retrato.

Belardo
No le quiero ver ni al dueño.
Cubre aquese rostro ingrato,
que aún no quiero ver pequeño
dueño de tan bajo trato.
Quintilla
895
¿Aún no está el fuego encendido?

Siralbo
Si has de estar arrepentido
en habiéndolos quemado,
¿no es locura?

Belardo
Y yo abrasado,
¿qué han de hacer?

Siralbo
¡Calla, perdido!
Quintilla
900
Pues júntalos, porque Albano
se los lleve, para que él,
que es amigo, como hermano,
se los lleve a la cruel
y se los dé de su mano.

Belardo
Quintilla
905
Vuelvan aquestas centellas
al fuego que el oro apura,
que si me hallasen con ellas
y tanta falsa escritura,
castigáranme por ellas.
Quintilla
910
¡Ay, quién te vio tan sencilla,
y hoy te ve que de traiciones
te puede dar cetro y silla!

Siralbo
Es mujer y con doblones.
No es muy grande maravilla.

Belardo
Quintilla
915
¿Cristalina no es mujer?

Siralbo
Bueno será recoger
los que ella nos ha de dar.

Belardo
Si habemos de caminar,
por fuerza son menester.

Siralbo
Quintilla
920
Vamos donde concertaste.

Belardo
¡Qué presto al cielo subí!
¡Qué presto me derribaste!
¿Quién te dijo mal de mí,
que tan presto me olvidaste?


Jornada II

Salen BELARDO y SIRALBO

Belardo
Quintilla
925
Si aquesto llaman ausencia,
muerte dijeran mejor,
que, puestos en competencia,
la muerte es solo un dolor
en que sobra la paciencia.
Quintilla
930
Pero aquí quieren los cielos,
si no hay cartas y consuelos
y voluntades iguales,
que se sientan tantos males
cuantos dan olvido y celos.
Quintilla
935
Yo, ¡triste!, pues, olvidado,
y fuera de ser celoso,
ofendido declarado,
lloro ausente aquel dichoso
y alegre tiempo pasado.
Quintilla
940
¡Oh, enemiga, y cuántos daños
padezco por tus engaños,
si por dicha los supieses,
en ausencia de tres meses
y en dolor de tres mil años!

Siralbo
Quintilla
945
¿Cuándo acabarás de hacer
tantos sonetos y endechas
por este ángel o mujer,
o cuándo, acaso, sospechas
que nos hemos de volver?
Quintilla
950
¿Cuándo, por ventura, piensas,
pues ya no valen defensas
de ausencias, desdén y agravios,
no dar tormento a tus labios
con su nombre y tus ofensas?
Quintilla
955
Ya Jacinta te ha ofendido.
Tú la dejaste de honrado
por el curso sucedido,
ahora no es acertado
no la poner en olvido.
Quintilla
960
¿Qué te lamentas, que has
por quien te está bien que más
no la veas ni la nombres?
Mujer que quiere a dos hombres...

Belardo
Sanos consejos me das;
Quintilla
965
no me podré yo volver
a mi patria, aunque la quiera,
y procurar no la ver,
que, ¡ojalá nunca la viera!

Siralbo
Y ¡cómo si puede ser!
Quintilla
970
¿De qué Telamón o Aquiles
has de huir, para que afiles
la espada, o cuándo la saca
el hombre contra la flaca
mujer y sus fuerzas viles?
Quintilla
975
¿De una mujer no sabrás
defenderte, imaginando
que de ella ofendido estás?

Belardo
Deja tú que llegue el cuándo,
que un Alcides me verás,
Quintilla
980
que cuando seca la viese
como a Eco que voces diese,
vuelta loca de improviso,
a imitación de Narciso,
no hayas miedo que la oyese.
Quintilla
985
Fuera de eso, mi Siralbo,
si a Troya puso por tierra
y a Sagunto el tiempo calvo,
de aquesta amorosa guerra
no podrá ponerme en salvo.
Quintilla
990
¡Ea, a la patria volvamos,
que no como el Griego estamos
con Calipso o con el Lotos,
sino en pacíficos sotos,
cubiertos de oliva y ramos!
Quintilla
995
Dame luego ese retrato.

Siralbo
Rasgalle quieres, recelo.

Belardo
Tener pienso mejor trato;
cava con la daga el suelo,
o el pecho a su dueño ingrato.

Siralbo
Quintilla
1000
¿Quieres darle sepultura?

Belardo
Sí; y en esa piedra dura
con un lápiz escribir:
“Aquí yacen, sin morir,
mi lealtad y tu hermosura.”

Siralbo
Quintilla
1005
¡Gentil imaginación!
¡Qué buen Codro y qué Pompeyo
cuando aquel grave renglón
sobre el sepulcro plebeyo
escribió con el carbón!
[Cava SIRALBO en la tierra con la daga.]
Quintilla
1010
¡Ea, empieza a sepultallo!

Belardo
Sin razón pretendo honrallo.

Siralbo
Eso no te escandalice,
que de Alejandro se dice
que hizo enterrar su caballo.

Belardo
Quintilla
1015
De la culpa me reservo,
pues Tiberio, emperador,
dio noble sepulcro a un cuervo.

Siralbo
Y Troya le dio mejor,
de Silvia, el famoso ciervo.

Belardo
Quintilla
1020
Muestra, pues.

Siralbo
De mala gana
te doy.

Belardo
Muestra esa villana,
¡pesia aquel que la pintó!

Siralbo
¿Por qué?

Belardo
Porque la dejó,
siendo ella divina, humana.
Quintilla
1025
¡Ay, bello retrato mío,
la tierra os ha de acabar!

Siralbo
Y al original, yo fío.

Belardo
Ese no puede faltar.

Siralbo
¡Oh, loco, de ti me río!
Quintilla
1030
¿Cuál hombre mortal viviente,
cuál cosa que crece y siente
de la muerte lleva palma?

Belardo
Muerta, ¿no queda en el alma
su hermosura eternamente?

Siralbo
Quintilla
1035
Muchos cuerpos habrá feos
que tengan almas hermosas,
mas aquestos devaneos
son quimeras fabulosas
para entretener deseos.
Quintilla
1040
¿Tú no quieres enterralle?

Belardo
¡Vive Dios, que ha de tragalle
la tierra! ¡Cúbrele aquí!

Mete BELARDO el retrato entre un poco de tierra que estará con ramos junto al vestuario.

Siralbo
¿Temes que salte?

Belardo
Eso sí.

Siralbo
¿Tengo también que pisalle?

Belardo
Quintilla
1045
¡Oh, sepulturero, a precio
vil e infame conducido,
de un ángel haces desprecio!
¡Ángel del cielo caído,
perdonad aqueste necio!
Quintilla
1050
Apriétale poco a poco.

Siralbo
¡Por mi fe que no le toco,
ya queda bien escondido!
¡Ángel de infierno salido,
perdonad aqueste loco!

Belardo
Quintilla
1055
Ponle encima aquestos ramos
para señal y por honra.

Siralbo
¡Por mi fe, despacio estamos!
El original deshonra,
y acá su retrato honramos.

Belardo
Quintilla
1060
¿Queda bien?

Siralbo
Sí, vámonos,
y dile el último adiós.

Belardo
Naced como ingrata palma,
que si os pintaron sin alma,
mi alma queda con vos.

Vanse y salen PINARDO, y NEMOROSO y JACINTA.

Nemoroso
Redondilla
1065
Si a vuestro merecimiento
no igualó vuestro favor,
no pongáis falta en mi amor,
ponedla en mi entendimiento,
Redondilla
que no alcanza a conocer
1070
más de lo que os ha de amar,
y así no sabe estimar
lo que no puede entender.
Redondilla
Solo aseguraros puedo
que a cuanto por mí hacéis
1075
el alma que allá tenéis
sabe que obligado os quedo.
Redondilla
Poned los ojos, mi bien,
en ese campo extendido,
y veréis cómo habéis sido
1080
señora de cuanto ven.
Redondilla
Vos tendréis aquí en invierno
la liebre, el pato y paloma,
que el hurón o el lazo toma,
y el perdigón nuevo y tierno;
Redondilla
1085
la leña de aquesas sierras,
que vendrá vertiendo nieve,
y el vino mejor que bebe
algún príncipe en sus tierras.
Redondilla
Tendréis dentro del erizo
1090
la castaña sazonada,
la avellana coronada
con el membrillo pajizo,
Redondilla
la seca nuez en sazón,
del alto pino la fruta,
1095
la camuesa y serba enjuta,
el níspero y el melón;
Redondilla
tendréis...

Jacinta
No más, ya es en vano
querer ganar mi afición;
basta aquesa descripción,
1100
no hagas la del verano,
Redondilla
que cuando muy pobre fueras,
solas tus prendas adoro.

Pinardo
Ya era justo que de coro
aquestas cosas supieras.
Redondilla
1105
(Por qué le has interrumpido?
¿No ves que has de procurar
un siempre lisonjear,
dando a todo atento oído?

Jacinta
Redondilla
Ya sé lo que me conviene.

Pinardo
1110
Escuchalle fuera justo,
que al rico le da gran gusto
blasonar de lo que tiene.)

Jacinta
Redondilla
¿Sabes, mi bien, qué soñaba
esta noche?

Nemoroso
¡Ojalá sea
1115
de lo que el alma desea,
que aun soñando me bastaba!

Jacinta
Redondilla
Que tú llevarme querías
a cierto bosque por fuerza,
y que esforzando esta fuerza,
1120
tiernas cosas me decías,
Redondilla
pero a caballo conmigo
era imposible, de suerte
que antes me diera la muerte,
mis amores, que ir contigo.
Redondilla
1125
Tú, viéndome tan ajena
de tu deseo y amor,
me echaste con gran rigor,
de oro, al cuello una cadena,
Redondilla
con la cual tiraste tanto,
1130
que al fin en el bosque entré,
pero luego desperté
con los gritos y el espanto.

Nemoroso
Redondilla
¡Dichoso sueño, y dichoso
agüero para mi gloria,
1135
si en esa dormida historia
despertara Nemoroso!
Redondilla
Mas porque no todo sea
sueño, verdad quiero hacello:
ponte esta cadena al cuello,
1140
harás que el alma lo crea.

Jacinta
Redondilla
No, no que también querrás
llevarme al bosque contigo.

Nemoroso
Porque te sirvas, lo digo,
de la cadena no más.

Pinardo
Redondilla
1145
(¡Con qué discreta invención
se la ha sabido pedir!)

Jacinta
Ya no podré yo decir
que los sueños, sueños son.
Redondilla
Liberal eres y honrado.
1150
¡Ay, ay de mí!

Nemoroso
Gloria mía,
¿qué es eso?
pJacinto Una niñería,
deja, no tengas cuidado.

Nemoroso
Redondilla
¿Cómo no? ¿Qué se ha perdido?

Jacinta
Pinardo volverá al valle,
1155
que puede ser que la halle;
una sortija ha sido.

Nemoroso
Redondilla
Y ¿tenía algún valor?

Jacinta
Era vidrio no más.

Nemoroso
¡Por mi fe, graciosa estás!
1160
¿No será de oro mejor?
Redondilla
Deja, no vayas, Pinardo.
He aquí dos, si una perdiste:
un zafiro y amatiste,
que el uno y otro es gallardo.

Jacinta
Redondilla
1165
Esos no tomaré yo.

Nemoroso
No me hagas desesperar.

Jacinta
Pinardo, vela a buscar.

Nemoroso
Toma y acaba.

Jacinta
Eso, no.

Nemoroso
Redondilla
¡Por Júpiter! De arrojallas,
1170
por cierto una grande cosa.

Pinardo
Ea, no estés vergonzosa.

Jacinta
Ahora bien, quiero tomallas.

Pinardo
Redondilla
(¡Oh, astuta!)

Nemoroso
Yo estoy corrido
de ver su poco valor.

Jacinta
1175
¡Oh, qué graciosa color
para hacer de ella un vestido!

Nemoroso
Redondilla
¿Dices, mi bien, lo morado?

Jacinta
Adivinásteme el gusto.

Nemoroso
El tuyo es bueno, y es justo
1180
cumplir lo que ha deseado.
Redondilla
Pinardo, el cargo te doy
de hacelle aqueste vestido,
muy galán y guarnecido.

Jacinta
¡Sí, por cierto, en eso estoy!

Nemoroso
Redondilla
1185
No repliquemos, Jacinta.
En esta bolsa hallarás,
Pinardo, con qué le harás
como ella le pide y pinta,
Redondilla
y busca bien la color
1190
que como la piedra sea.

Pinardo
Quien servirte no desea
no conoce tu valor.

Jacinta
Redondilla
En fin, que con cuanto quieres,
Nemoroso, has de salir.

Pinardo
1195
(Hija, enmiéndate en pedir
porque la caza no alteres,
Redondilla
que hoy ha sido un gran pedazo
y con cosas semejantes
tengo temor que le espantes.

Jacinta
1200
Calla, que está ya en el lazo;
Redondilla
gaste, deshaga, consuma
en joyas, cadena y saya;
no hayas miedo que se vaya
aunque no le quede pluma.)

Nemoroso
Redondilla
1205
¿Qué tratáis los dos?

Pinardo
No es nada.

Jacinta
Sí es, y es justo decillo.
¡Muy bueno fuera encubrillo
a mi alma y prenda amada!
Redondilla
Sabe, amigo, que he tratado
1210
dar a Amarilis marido,
que seis años me ha servido
con gran lealtad y cuidado;
Redondilla
en la boda te has de hallar,
y al dote ayudar con algo.

Nemoroso
1215
En cuanto a servirte valgo,
Jacinta, me has de mandar.
Redondilla
Diez vacas le mando luego,
treinta cabras, seis colmenas
y dos viñas harto buenas.

Pinardo
1220
(¡Por Júpiter, que está ciego!)

Jacinta
Redondilla
Dame esas manos, amigo,
por tal liberalidad.

Nemoroso
Prueba tú mi voluntad,
verás lo que haré contigo.
Redondilla
1225
Y ¿cuándo ha de ser la fiesta?

Jacinta
Esta noche se han de dar
las manos.

Nemoroso
¿Podré yo entrar?

Jacinta
No merecieras respuesta:
Redondilla
o público o embozado,
1230
como dueño, entrar podrás,
y con esto no haya más,
que yo sé que me he tardado,
Redondilla
pero ríñanme por ti,
que no lo estimo en un clavo.

Nemoroso
1235
¿Irá contigo tu esclavo?

Jacinta
Sí, amigo.

Nemoroso
¡Dichoso sí!

Vanse y queda PINARDO.

Pinardo
Redondilla
Este sí que es amador,
y no de estos mozalbillos
pobres, rotos y loquillos,
1240
propios zánganos de amor.
Redondilla
Jamás el zángano deja
miel alguna en la colmena,
y cómese la más buena
que dio la mejor abeja.
Redondilla
1245
Quieren aquestos comer
al amante verdadero,
y con dos galas y un fiero
sujetar una mujer;
Redondilla
y aun las ponen en aprieto,
1250
y sabido en qué se funda
toda aquesta baraúnda
es un papel y un soneto.

Salen BELARDO y SIRALBO.

Belardo
Redondilla
¡Con buena sombra encontramos!

Pinardo
¿Aquí está aqueste mocito?

Siralbo
1255
¡Viejo caduco y maldito!

Belardo
¡Con mal agüero llegamos!

Pinardo
Redondilla
¿No decían que era ido
a desesperarse a Italia,
o a los montes de Tesalia
1260
por la hierba del olvido?
Redondilla
Amargo estaba de ver,
que luego se volvería.

Belardo
Este es propiamente arpía,
nunca me dejó comer;
Redondilla
1265
de la suerte que a Fineo
la limpia mesa ensuciaban,
los consejos de este helaban
de Jacinta el buen deseo.

Pinardo
Redondilla
Tarde ha venido, ¡por Dios!
1270
Tomada está la posada.

Belardo
Hablémosle, si te agrada.

Siralbo
Ya nos ha visto a los dos.

Belardo
Redondilla
¡Oh, Pinardo!

Pinardo
¡Oh, buen Belardo!
No sé quién me había mentido
1275
que muy lejos eras ido.

Belardo
Verdad te han dicho, Pinardo,
Redondilla
lejos fui, pero ya he vuelto.

Pinardo
Si es con salud, por bien sea.

Siralbo
(¿Crees tú que la desea?

Belardo
1280
A creello estoy resuelto.)
Redondilla
¿Qué hay por acá que sea nuevo?

Pinardo
Solo el haberse casado
Jacinta, y haber hallado
un rico y galán mancebo.

Belardo
Redondilla
1285
¿Casado?

Pinardo
Casado digo,
porque las manos se dieron
y de sus firmas hicieron
a todo el valle testigo.
Redondilla
Y porque sin esto, creo
1290
que a hurto se gozarán.

Belardo
¿Se gozarán?

Pinardo
Sí, pues dan
fianzas del himeneo.
Redondilla
Yo ya los he visto andar
como palomos en nido,
1295
un pico del otro asido
con un ronco murmurar.
Redondilla
Hale dado joyas grandes,
más de rey que de pastor,
ricas sayas de color,
1300
tapicerías de Flandes;
Redondilla
collar, cintura, cadenas,
granates y perlas finas,
corales, aguamarinas,
arracadas y patenas;
Redondilla
1305
copete a lo cortesana,
sortijas, banda, manillas,
arandelas, gargantillas,
botín y calzas de grana;
Redondilla
cofres, camas, espetera...

Belardo
1310
¡Calla, viejo mal nacido,
que me has quitado el sentido
como si yo le tuviera!
Redondilla
Desvanécete de mí,
pues eres sombra infernal,
1315
o te haré que de mi mal
resulte la pena en ti.

Siralbo
Redondilla
¡Tente, por Dios!

Pinardo
Pues ¿a un viejo
pierdes en respeto?

Belardo
¡Muera!
Que este enseña a aquella fiera
1320
con su dañado consejo.
Redondilla
Este ha sido el alcahuete
del negocio sucedido.

Pinardo
Eres un mozo atrevido,
despeñado y matasiete.
Redondilla
1325
¡Por los dioses soberanos,
déjale, Siralbo, un poco,
que yo le haré cuerdo al loco
con estas caducas manos!
Redondilla
¡Yo, alcahuete!

Belardo
¡Tú, mal viejo,
1330
que aquella hechicera vendes!

Pinardo
Estás loco, no me ofendes,
y como a loco te dejo;
Redondilla
mas, ¡vive Apolo!, que tengo
quien en tus espaldas doble
1335
una rama de buen roble.

Belardo
¿Esto escucho y no me vengo?

Siralbo
Redondilla
Váyase, que es mucho hablar
y le sirvo en detenelle.

Pinardo
¡Plegue a Dios que venga a velle
1340
de esta encina pernear!

Vase PINARDO y quedan los dos.

Belardo
Redondilla
Qué, ¿le dejas ir así
y consientes mi deshonra?

Siralbo
Antes procuro tu honra,
que yo lo hiciera por ti;
Redondilla
1345
mas créeme que le dejo
porque es muy para villanos
querer infamar las manos
sobre las canas de un viejo.

Belardo
Octava real
¡Válame Dios! ¡Casada está Jacinta!
1350
Siralbo, ¿qué es aquesto?

Siralbo
¿Qué te importa?

Belardo
¡Que una firmeza tan breve, tan sucinta,
el verde tronco a mi esperanza corta!
¡Oh, maldito papel! ¡Oh, negra tinta!
Y aun a la mano a maldecir me exhorta
1355
que con tal escritura dio sentencia
de olvido y muerte a mi inocente ausencia.
Octava real
¡Oh, maldito el primero movimiento
que de casarte, infame, apercibiste,
el sí traidor y el mal consentimiento,
1360
la mano y el abrazo que le diste!
¡El día del injusto casamiento
se cubra el cielo de nublado triste,
y de tu casa, chimenea y tejas,
de murciélagos, búhos y cornejas!
Octava real
1365
¡Canten con triste voz funestos cantos,
y siempre con torcido rostro y feo
ciprés lúgubre, en vez de ramos santos
de verde oliva, Venus e Himeneo!
¡Oíganse aquella noche tristes llantos
1370
que interrumpan, cruel, tu mal deseo;
maten un hombre en tus umbrales, y ande
toda la casa en alboroto grande!
Octava real
¡Séase rico cuanto Craso o Midas,
y fáltete con él el contento y gusto;
1375
siempre tengáis a cenas y comidas,
por ser él importuno, algún disgusto;
jamás te dé las galas que le pidas,
respóndate colérico y robusto,
dete más celos que requiebros diga,
1380
tráigate a casa hijuelos de su amiga!
Octava real
Siralbo, ¿quién hablaba aquí?

Siralbo
¡Oh, qué bueno!
¿Luego no hablabas tú contigo mismo?

Belardo
¿Yo, conmigo?

Siralbo
¡Pues no!

Belardo
Todo está lleno
el mundo de un confuso barbarismo,
1385
ya las abejas dan por miel veneno;
furias, el cielo; estrellas, el abismo;
el principio del bien, malos sucesos;
amor, desdenes; y Jacinta, besos.
Octava real
¡Cómo, paloma, tú, con Nemoroso!
1390
¡Tú, ingrata; tú, cruel, en nuevo nido!
Tu pico muerde, tierno y amoroso,
un extraño pastor de ayer venido!
¡Que pudiste llamar a nadie esposo
y dar al río del eterno olvido
1395
los títulos y nombre que algún día
esa fingida boca me decía!
Octava real
Siralbo, ¿cuál es más, un rey ya muerto,
o un labrador que está en su arado vivo?

Siralbo
¡Ah, pobre seso!

Belardo
Si hecho está el concierto,
1400
un desafío a ese villano escribo.
¿Sabes qué pienso?

Siralbo
¿Qué?

Belardo
Que estoy abierto,
según el aire y el dolor recibo,
desde el cuello hasta el pie, y que dentro el pecho
se me parece el corazón deshecho.
Octava real
1405
¿Está Jacinta en él, por vida mía?
¿Cómo está el corazón con tanta mengua?
¿Hay fuego, o sola la ceniza fría?
¿Hay llamas, hay incendio, crece o mengua?
¿Quéjase el corazón como solía?
1410
¿Qué me miras y callas? ¿Tienes lengua?

Siralbo
¡Válame Dios! De lástima he callado;
estás hecho ceniza de abrasado.
Octava real
Ni tienes hiel, ni tienes asadura,
ni se parece más que el espinazo;
1415
el corazón es un carbón.

Belardo
Procura
mirar mejor el hígado y el bazo,
que como aquella tierna vestidura
que hizo de uno y otro fuerte lazo
el gusano de seda, un ave rompe
1420
que nace ya después que él se corrompe,
Octava real
así yo el corazón ya consumido
y Jacinta el gusano ya quemado,
un ave como Fénix ha salido,
que aquí estará si no es que se ha volado.

Siralbo
1425
Ya no la veo, y la razón ha sido
que el pecho con un golpe se ha cerrado.

Belardo
Dices verdad: de golpe el pecho tengo,
pues tantos he sufrido y no me vengo.
Octava real
¡No me vengo! ¿Qué es esto? ¡Vive el cielo
1430
que tengo de escribir el desafío!
Daca papel, Siralbo.

Siralbo
Aquí está el suelo,
que no hallarás otro papel, yo fío.

Belardo
¿Qué?, ¿no me das papel?

Siralbo
¿Papel? Recelo
que en todo el bosque no le habrá.

Belardo
Ese río,
1435
¿no tiene buenos olmos y bien altos,
que de lisa corteza no están faltos?

Siralbo
Octava real
¿En corteza de un olmo, a un hombre quieres
una carta escribir de desafío?

Belardo
Ya antiguamente ¿en qué escribieron? Que eres
1440
un necio porfiado, un mármol frío.

Siralbo
Tú en buen seso a Cicerón prefieres,
mas para que no digas que porfío,
escríbelo a lo egipcio, con figuras.

Belardo
Daca papel, o dejarete a oscuras.

Siralbo
Octava real
1445
No tengo yo cuchillo, aunque quisiere
descortezar un olmo en lo más liso.
¿El suelo no es papel?

Belardo
¡Que no advirtiese
que es de papel el suelo donde piso!
Muestra aquese cayado.

Siralbo
¿Yo? ¿Cuál?

Belardo
Ese.
1450
No le escondas.

Siralbo
Pues mira que te aviso
que me le has de volver y estarte quedo.

Belardo
Calla, que escribo.

Siralbo
Ya le tengo miedo.
[Escribe BELARDO con el cayado en el suelo.]
Octava real
¡Mísero aquel que a tanto daño viene,
dándole el cielo libertad loable,
1455
por la cosa más vil que el mundo tiene,
más fiera, más indómita y mudable!
Las lágrimas me hiela y me detiene
ser tanto el mal de aqueste miserable;
el mal pequeño llórase y desmedra,
1460
el grande vuelve el corazón en piedra.
Octava real
Ya he escrito; lee.

Siralbo
¿Yo?

Belardo
¿No está bien claro?

Siralbo
Temo el cayado; leer atento quiero.
[Lee SIRALBO lo que está escrito en el suelo.]
“A ti, ruin hombre, rico, vil y avaro,
tirando de aquel bien que adoro y quiero,
1465
yo, solo en padecer único y raro,
con armas blancas de lustroso acero
te desafío, espero y matar pienso.”

Belardo
Bien lees mi letra, ¡por Apolo inmenso!
Octava real
Ea, toma el papel, y en un momento
1470
se le pon en la mano a Nemoroso.

Siralbo
¿El suelo he de tomar?

Belardo
Y de mi intento
le avisarás, como orador famoso,
que yo me voy a armar a mi aposento,
porque a las dos en este bosque umbroso
1475
se haga la batalla. Adiós, te queda.

Vase BELARDO.

Siralbo
No hay fuera de él quien remediarle pueda.
Octava real
¡Quién vio este mozo y su desdicha mira!
¡Quién vio su ingenio y su locura advierte!
¡A quién su loca perdición no admira,
1480
que fuera menos mal el de la muerte!
Pues si de esto en que da no se retira,
he menester buscar de alguna suerte
industria con que venza el desafío.
Tal estoy, que en un punto lloro y río.

Vase y salen LERIDANO, FLORIPENO y CRISTALINA.

Leridano
Redondilla
1485
Ya después que te fuiste
y en el bosque no te hallé,
Cristalina, imaginé
qué manso fue el que perdiste.
Redondilla
Perdiste, ingrata, a Belardo,
1490
que del valle se ausentó,
porque su bien le quitó
otro pastor más gallardo,
Redondilla
que aunque en tu pecho amoroso
nadie le iguala en el talle,
1495
sin muchos que hay en el valle,
le ha vencido Nemoroso.

Floripeno
Redondilla
En voluntad de mujer,
que siempre da en lo peor,
¿quieres tú, con tal rigor,
1500
ley de justicia poner?
Redondilla
Cristalina amó ese mozo,
ella se sabe por qué,
que un tiempo en la villa fue
escándalo y alborozo,
Redondilla
1505
mas ya de su entendimiento
creo que está arrepentida.

Cristalina
¡Por mi fe, que estoy corrida
de vuestro mal pensamiento!
Redondilla
Si aquel manso no perdiera,
1510
¿había de hacer buscalle?

Leridano
Los dos cercamos el valle,
el prado, bosque y ribera,
Redondilla
pero nunca apareció;
y como el cuento supimos
1515
de ese pastor, colegimos
fue el manso que se perdió.

Cristalina
Redondilla
No le nombréis, mas dejadle,
que solo el nombre me enfada.

Floripeno
Qué, ¿ya estás desengañada?

Cristalina
1520
No es temprano ni de balde,
Redondilla
que hay alguien que no creyera
que el tiempo hubiera vencido
con las fuerzas del olvido
las de mi fe verdadera.

Leridano
Redondilla
1525
Floripeno, escucha un poco.

Floripeno
¿Qué me quieres?

Leridano
Ya tú sabes
que aquellos ojos suaves
desde ayer me vuelven loco,
Redondilla
y como al fin estoy ciego,
1530
no se lo acierto a decir,
antes procuro encubrir
de su vergüenza mi fuego.
Redondilla
Este es oficio de amigo:
dile mi mal, que te juro
1535
que del premio estés seguro
y esta mano sea testigo.

Floripeno
Redondilla
Yo, Leridano, deseo
tu remedio como el mío.

Leridano
Pues parte, que en ti confío
1540
el bien que de mí no creo.

Floripeno
Redondilla
Desvíate un poco allí.

Leridano
Detrás de este árbol estoy.

Floripeno
Yo voy, y a hacer por ti voy
lo mismo que haré por mí.
[Apártase a un lado LERIDANO.]
Endecasílabos sueltos (tirada)
1545
Cristalina, ya sabes que los dioses
por conservar la máquina del mundo,
pusieron un deseo en los mortales
que propagase, como el árbol ramas,
su frágil y mortal caduco género;
1550
dicen que este es amor hijo de Venus,
no la que del mar nació en la espuma,
sino la hija del purpúreo cielo,
que obliga con la fe del matrimonio.
Entre los que en el valle te han amado
1555
y lo que ahora digo pretendido,
se ofrecen dos, y el uno es Leridano,
que me rogó que aquesto te dijese,
y aunque por él aqueste oficio hago,
más quisiera que a darme te inclinaras
1560
un dulce sí con esa mano hermosa,
porque solo en hacienda me aventajas,
que en pena y afición es imposible.

Leridano
¡Qué bien debe de hablalle en mi negocio!

Floripeno
Si tú eres rica, ¿qué te importa el rico,
1565
si el rico que te busca es rico y necio?
Un pobre de buen gusto no es tan pobre,
que una rica no pueda enriquecelle;
ya sabes tú que es preferida el alma,
digo, sus bienes, a los de fortuna,
1570
y que no tiene el mundo más castigo
que por el interés vender el gusto.
Este es un necio, un mísero, un avaro,
un hombre sin gobierno y sin ingenio,
y aun pienso que en la sangre tiene falta.

Leridano
1575
¡Qué debe de decille de alabanzas
de mi disposición, trato y costumbres!

Floripeno
¿Qué me respondes?

Cristalina
Bien atentamente,
Floripeno, hasta el fin, desde el principio,
tus razones e intentos he escuchado,
1580
vestidas de artificio y de retórica
en eso de los dioses y de Venus;
yo tengo ya el deseo en otra parte,
que para rico, yo le tengo rico,
con más entendimiento y más hacienda,
1585
y para pobre, yo le hallara pobre,
con más valor y menos arrogancia.
Esta es resolución.

Floripeno
Basta, no quiero
argumentar contra mujer resuelta.
Leridano, ya es hecho.

Leridano
¡Oh, mi señora!
1590
Dame esos pies por un favor tan grande;
yo soy tu esposo indigno.

Cristalina
¿Qué es aquesto?

Floripeno
No te digo que es hecho el matrimonio,
sino que por ahora no responde.

Leridano
¡Por Marte, que la sangre me has helado!
1595
Mas di, ¿por qué razón no te resuelves?

Cristalina
Esta noche me dicen que Jacinta
casa una secretaria de sus cosas;
yo no la he visto, y lo deseo en extremo.
Venid los dos por mí, que en el camino
1600
trataremos despacio de esta plática.

Leridano
Sean en buen hora, pues que tú lo quieres.

Floripeno
Iremos embozados.

Cristalina
¿Quién lo duda?

Sale BELARDO, armado graciosamente con una caña por lanza.

Belardo
Pase delante todo lo que es cajas,
póngase en ala los sonoros pífanos,
1605
el maese de campo le asegure,
y los padrinos solos me acompañen.

Cristalina
¡Válame Dios, a no ser este loco,
que era Belardo juramento hiciera!

Leridano
¿Qué tienes de dudar? Este es Belardo.

Floripeno
1610
Belardo es, ¡por los dioses! Qué, ¿lo dudas?
Que de esta suerte de la guerra viene,
las armas destrozadas y el vestido.

Cristalina
Roto el vestido y roto el seso, ¡ah, cielo!
Llegalde a hablar, veamos lo que dice.

Floripeno
1615
¡Ah, caballero de las armas negras!
¿De dónde bueno? ¿En qué se entiende ahora?

Belardo
¡Eres tú embajador de mi enemigo?
¿Cómo no viene el desafío aplazado?
Dile que aguardo y estos caballeros
1620
que me han hecho merced de apadrinarme.

Floripeno
Caballeros bien puede haber algunos,
que más de algunos cubrirán las armas,
mas diga con quién es el desafío.

Belardo
Con un pastor que llaman Nemoroso,
1625
que con el son de unos doblones solo,
ha derribado de primero cielo
mis papeles, mis versos y mis lágrimas.

Floripeno
¿Habéislo ya entendido?

Cristalina
Hablarle quiero.
¿Conócesme, Belardo?

Belardo
¿Soy tan necio,
1630
o de memoria deleznable y vana,
que no sepa quién eres y conozca?

Cristalina
Pues ¿quién soy yo?

Belardo
La burra del alcalde
que se vistió la saya de su ama
para cumplir por ella una visita,
1635
que estaba con un recio mal de madre.

Floripeno
Y yo, ¿quién soy?

Belardo
Un remendón de viejo,
hombre de autoridad, aunque ruin hombre.

Leridano
A mí falta, no más, que me conozcas.

Belardo
Sin duda que me muero, pues que todos
1640
vienen a preguntar si los conozco.
¡Que no conozco a nadie. Fuera, fuera!
¡Desocupad el campo! ¡Ah, de la guarda!
¡No quede aquí persona!

Cristalina
¡Oh, grave lástima!
Vamos de aquí, que es piedra quien tal mira.

Leridano
1645
¡Cuánto de esto me huelgo, Floripeno!

Floripeno
Y yo, que voy de risa y placer lleno.

Vanse y queda BELARDO.

Belardo
Redondilla
Parece que el campo ya
está un poco sosegado,
hasta la fuente del prado
1650
duerme y en silencio está.
Redondilla
¿Qué hace aquel mi enemigo?
¿Cómo se tarda en venir?
¿Si no le deja salir
la enemiga que maldigo?
Redondilla
1655
¿Quién duda que puede ser
que por su causa se tarde?
Que hace al hombre cobarde
el amor de la mujer.
Redondilla
Los brazos al cuello presos,
1660
por ventura le tendrá,
y el rostro le bañará
de lágrimas y de besos.
Redondilla
¡Suéltale, vid; suelta, hiedra.
Deja el olmo, deja el muro,
1665
pues el más firme y seguro
menos con vosotras medra!
Redondilla
¡Suéltale, zarza intrincada;
desenlázale, desprende,
mira que la lengua ofende
1670
más que la herida y la espada!
Redondilla
Mas ya viene, este es, ¿qué dudo?

Sale SIRALBO también armado graciosamente, fingiendo ser NEMOROSO y con una caña por lanza.

Siralbo
¿Eres tú quien me ha llamado?

Belardo
Yo soy quien te espera armado
por lo que gozas desnudo.
Redondilla
1675
¿No te llamas Nemoroso?

Siralbo
Yo soy, ¿qué es tu pensamiento?
Dichoso, alegre y contento
en ser de Jacinta esposo.

Belardo
Redondilla
¡De Jacinta! ¡Oh, perro, mientes!

Siralbo
1680
¿Que miento? ¿Y no lo confirma
su mano, escritura y firma
y el sí que oyeron mil gentes?

Belardo
Redondilla
¿Que eres tú a quien ella ha dado,
como paloma, mil besos
1685
que están como en cera impresos
de aquel pico regalado?
Redondilla
¿Que eres tú aquel venturoso
rico de hacienda no más,
que de ingenio pobre estás?

Siralbo
1690
Digo que soy Nemoroso,
Redondilla
y es de muy pobres, hermano,
esa ordinaria razón
que los ricos necios son;
no os engañéis de liviano.
Redondilla
1695
Dicen ese pensamiento
pobres locos como vos,
como si no hiciera Dios
ricos con entendimiento.
Redondilla
Hay mil ricos muy discretos,
1700
aunque mi materia toco,
y muchos que saben poco
a gran pobreza sujetos;
Redondilla
sino que es ya su venganza
hacerlos necios por fuerza.

Belardo
1705
¡Oh, cuánto este necio esfuerza
contra su pecho mi lanza!
Redondilla
Mira, yo no arguyo ahora
si eres necio o lo contrario;
que dejes es necesario
1710
el bien que mi alma adora,
Redondilla
y donde no, tú eres muerto.

Siralbo
Digo que en ese desprecio
se ve que eres necio y pobre.

Belardo
Tu escritura, tu concierto...
Redondilla
1715
Eso no. ¡Muere, villano!

Siralbo
¡Muere tú!

Belardo
¡Muere, traidor!

Aquí combaten, y SIRALBO se hace vencido y cae al suelo.

Siralbo
Grande es tu fuerza y rigor,
grande el poder de tu mano.
Redondilla
Confieso que me has vencido.

Belardo
1720
¿Dasme a Jacinta?

Siralbo
Sí doy.

Belardo
Pues alto, por ella voy,
victorioso, aunque rendido.
Redondilla
Rendido de su hermosura
y victorioso de ti.

Siralbo
1725
Bien se ha remediado así
de este pobre la locura.

Vanse y salen a la boda de AMARILIS ella y BATO, villano, su esposo; NEMOROSO, padrino; JACINTA, madrina, y otros labradores con tamboril y gaita, y siéntanse en bailando.

Nemoroso
Redondilla
Cese por ahora el baile.
Haced traer un estrado.

Jacinta
Basta el que está aparejado,
1730
si este no bastare, traile.

Nemoroso
Redondilla
Los desposados se sienten.

Bato
Yo presto soy de sentar.

Amarilis
Eso sí, tomad lugar
de los que más os contenten.

Bato
Redondilla
1735
¿Téngome de estar en pie?

Amarilis
¿Veis vos sentada a señora?

Bato
Y ¿hale de faltar ahora
a donde sentada esté?
Redondilla
Desde el requiebro primero
1740
que os dije con afición,
tenéis esa condición,
buen testigo es el humero,
Redondilla
que un ladrillo me tirastes
todo aforrado en hollín,
1745
que pensé que era mi fin.

Amarilis
Mal hay que no os finastes.

Bato
Redondilla
¿Tan mal os he yo tratado
después que casé con vos?

Amarilis
¡Por cierto, gracias a Dios,
1750
alabaos de bien casado!
Redondilla
¿Hoy me habéis dado la mano
y del trato os alabáis?

Bato
Lo que no importa negáis;
ya, Amarilis, es en vano.

Nemoroso
Redondilla
1755
Mi Jacinta, ¿no os agradan
los requiebros de esta gente?

Jacinta
Es su afición diferente;
cuando se quieren se enfadan,
Redondilla
cuando se dicen regalos
1760
se dan pellizcos y coces,
[...] nor a voces
y que en fin acaba en palos.

Amarilis
Redondilla
Mirad, Bato, que sois loco
en descubrir lo pasado.

Bato
1765
Después de con vos casado,
no es por teneros en poco.
Redondilla
¿Qué os va a vos que sepan todos
que estando un día dormida
en un hoyo, os tuve asida
1770
y aun...?

Nemoroso
Buscad mejores modos,
Redondilla
Bato, para hablar en eso.

Amarilis
Y ya que aqueso dijistes,
¿no diréis cómo salistes?

Bato
1775
Bien pellizcado, os confieso,
Redondilla
todo el pescuezo mordido
y aun con un bigote menos.

Amarilis
Por ser los amos tan buenos,
sois vos tan descomedido.
Redondilla
1780
¿Aquesto se ha de sufrir?
[Ásganse los desposados.]
Mas yo os haré conocer...
¡Villano!

Nemoroso
¡Tener, tener!
No los puedo despartir.

Jacinta
Redondilla
¡Ah, necios!

Bato
Ya es acabado.
¡Ea, ladrona borracha!

Amarilis
1785
Vuestra fe siempre esa tacha,
que no lo bebéis aguado.

Bato
Redondilla
¡Ea, tonta!

Jacinta
No haya más.
Abrázale.

Nemoroso
¿De qué llora?

Bato
1790
Veis, que lo manda señora.

Jacinta
¡Ea, pues, qué necia estás!

Amarilis
Redondilla
Por ti lo haré, no por él.

Bato
Apriétame, borregona,
y si te ofendí, perdona.

Nemoroso
1795
¡Qué humilde y necio está él!

Salen FLORIPENO, y LERIDANO y CRISTALINA, embozados.

Cristalina
Redondilla
¡No están los padrinos malos!

Leridano
Harán su boda, en efeto.

Floripeno
¿Qué se dirán en secreto
de requiebros y regalos?

Cristalina
Redondilla
1800
¡Hermosa es Jacinta!

Leridano
¡Bella!

Floripeno
Y el pastor, de muy buen talle.

Cristalina
No hay zagala en todo el valle
que pueda igualar con ella.
Redondilla
Disculpa tiene Belardo
1805
de perder por ella el seso.

Leridano
Calla, no tratemos de eso,
que en celos me abraso y ardo,
Redondilla
que harto mejor empleada
estará con Nemoroso.

Cristalina
1810
Por ser rico fue dichoso,
que el pobre muy presto enfada.

Leridano
Redondilla
Aún te tienes la afición
en el lugar que primero.

Cristalina
No habla lo que le quiero,
1815
sino la misma razón.

Leridano
Redondilla
Que, en fin, ¿le quieres?

Cristalina
No apures,
Leridano, el pecho ajeno.

Nemoroso
¡No es malo en rebozo!

Jacinta
Es bueno;
bien es que verle procures.
Redondilla
1820
¡Ah, mi señora embozada,
lugar hay, siéntese aquí!

Nemoroso
Qué, ¿te has enojado?

Jacinta
Sí,
y de veras enojada.

Cristalina
Redondilla
Por serviros lo haré,
1825
aunque volverme quería.

Jacinta
Siéntese, ¡por vida mía!

Nemoroso
Zagales, no estén en pie;
Redondilla
siéntense.

Leridano
Por agradaros.

Nemoroso
¡Ah, mi bien, estáis celosa!

Jacinta
1830
Es la rebozada hermosa.

Nemoroso
¿Por eso habéis de enojaros?

Sale BELARDO con las misma armas y lanza.

Belardo
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Está Jacinta aquí?

Jacinta
¿Qué es esto? ¡Cielos!
¿Quién es esta visión?

Nemoroso
Sin duda alguna,
debe de ser Belardo aqueste mozo.

Jacinta
1835
¿Belardo es este?

Belardo
Como vengo armado,
no soy de aquestos necios conocido.
Belardo soy, que por Jacinta vengo,
que en el campo he vencido a Nemoroso
y me rindió las armas y la dama.

Levántese NEMOROSO del estrado.

Nemoroso
1840
Hermano, si estáis loco, en esta casa
no suelen entrar locos, sino cuerdos;
andá con Dios, que yo soy Nemoroso
y el de que vos se ofende, cuerdo o loco,
y aun muerto se ofendiera, y aun pintado.

Belardo
1845
¡Traidor! ¡No te maté en el desafío
y me dijiste que era mía Jacinta?
Ya no hay pedirle besos de paloma.
¡Hoy morirás!

Nemoroso
¡Oh, pesia con el loco!

Esgrime BELARDO el bastón a dos manos.

Jacinta
¡Ay, mísera de mí, que va de veras!
1850
¡Pastores, socorredle, que le mata!

Leridano
No es de aguardar la furia de este. ¡Huyamos!
Sígueme, Cristalina.

Cristalina
¡Ay, triste, vamos!

Huyen todos de BELARDO, y vanse, echando a rodar el tambor y gaita, y queda solo Belardo, descansando.

Belardo
Redondilla
Aunque sin Jacinta quedo,
no he hecho pequeño estrago.
1855
¿Qué Escipión en Cartago
puso semejante miedo?
Redondilla
¡Oh, brazos de Hércules chico,
haced que por fuerza cobre
su alma perdida un pobre
1860
entre doblones un rico!


Jornada III

Sale JACINTA, huyendo de BELARDO

Jacinta
Quintilla
¡Defiéndeme, santa Palas
de aqueste loco furioso!

Belardo
¿Qué importa si al viento igualas?
Que ya Mercurio piadoso
1865
me dio prestadas sus alas.

Jacinta
Quintilla
¡Que ha de ser tu furia tanta!

Belardo
Párate un poco, Atalanta,
pues paraste tu decoro
a las tres manzanas de oro
1870
de aquel...

Jacinta
Miralle me espanta.

Páranse los dos, y JACINTA temerosa.

Belardo
Quintilla
... De aquel pastor extranjero
por quien tan presto olvidaste
tu amor querido primero.

Jacinta
Belardo, tú me dejaste;
1875
como te quise te quiero,
Quintilla
que no es mudar voluntad
mostrar fingida amistad
a quien de este valle es rey,
pues sabes tú que es sin ley
1880
la estrecha necesidad.
Quintilla
De tu partida se arguya
mi amor, y aqueste te avise
de si he sido tuya o suya,
pues en partiéndote quise
1885
matarme con prenda tuya.
Quintilla
Ya me tragaba un diamante,
aunque era prenda bastante
a dar vida al corazón,
si en esta dulce ocasión
1890
no hubiera gente delante.
Quintilla
Sin eso, estuve más loca
que ahora, mi bien, lo estás.

Belardo
¡Todo aqueso me provoca,
traidora, a culparte más!
1895
Condenado te ha tu boca,
Quintilla
que si tanto me querías,
bajamente padecías
por el ajeno tesoro.
Fuiste Craso a quien el oro
1900
abrasó las venas frías;
Quintilla
fuiste aquella vil mujer
del infelice Anfiarao,
fuiste, en fin, tu mismo ser.
Mas, dime, ¿qué era el sarao
1905
que celebrabas ayer?
Quintilla
¿Cómo estaba Nemoroso,
ese tu adorado esposo,
vivo? ¿No le maté yo?
¿Qué Apolo vida le dio
1910
o que Esculapio famoso?
Quintilla
¡Bien digo yo, que es lo cierto,
que eres, Jacinta, hechicera,
pues que diste vida a un muerto!

Jacinta
(¡Cielos, haced de manera
1915
que llegue mi vida a puerto!)
Quintilla
¿Piensas tú que vivo estaba?

Belardo
¿Luego yo no vi que hablaba?

Jacinta
Es que tu imaginación
te pone aquesa ilusión.

Belardo
1920
Pues ¿quién loco me llamaba?

Jacinta
Quintilla
Alguno, acaso, sería
de los muchos embozados
que en el desposorio había,
que ese y otros malogrados
1925
los cubre la tierra fría,
Quintilla
que como tú le mataste
y en el campo le dejaste
al pie de un olmo, la tierra
su mísero cuerpo encierra.

Belardo
1930
Mas ¿que allá fuiste y lloraste?

Jacinta
Quintilla
Nunca más me acordé de él.

Belardo
¿Qué se hizo la escritura
y aquel firmado papel?

Jacinta
En la misma sepultura
1935
quedó enterrada con él.

Belardo
Quintilla
¿Luego ya ni da ni toma
los besos de la paloma,
puestos como sello en cera?

Jacinta
Solo ya su cuerpo espera
1940
a que la tierra le coma.

Belardo
Quintilla
Según eso, ¿a mí me quieres?

Jacinta
¿No ves que el primer amor
siempre dura en las mujeres?

Belardo
Y entre los hombres, mejor.

Jacinta
1945
Fui yo...

Belardo
¿Luego no lo eres?
Quintilla
Y así, señora, querría
que desde este alegre día
me volvieses a querer.

Jacinta
¿Luego no lo pienso hacer?
1950
Digo que eres alma mía.

Belardo
Quintilla
¿Que soy tu alma?

Jacinta
¡Pues no!

Belardo
¿Quién, siendo tan buena amiga,
con el oro te engañó?
Mas el oro, ¿a quién no obliga?
1955
¿A cuál César no rindió?
Quintilla
Confírmese esta amistad
en que con gran voluntad
me abraces.

Jacinta
Sí, pero quiero
1960
que en el cielo veas primero
aquella gran novedad.

Belardo
Quintilla
Pues ¿qué tiene el cielo ahora?

Jacinta
¿No ves, a donde el Oriente
las nubes esmalta y dora,
1965
bañándose en una fuente
sus hermosos pies la aurora?

Elévase a mirar al cielo BELARDO, y vase JACINTA sin que la vea.

Belardo
Quintilla
Hacia el Oriente he mirado,
y como hijuelo enseñado
del águila, el sol vencido,
1970
y más que Faetón sufrido
la luz del carro dorado.
Quintilla
Pero ni fuente parece,
ni está tan sucia el aurora,
que harto lavada amanece
1975
con el rocío que llora
cuando la tierra humedece.
Quintilla
¡Jacinta! ¡Jacinta amiga!
Mejor dijera enemiga,
que me engañó, que se fue,
1980
pero yo la alcanzaré
aunque el mismo viento siga.
Quintilla
Dicen que el hombre ha de hacer,
por no obligalla a mudanza,
confianza en la mujer;
1985
quien tiene esa confianza,
corrido vendrá a correr.

Vase y sale SIRALBO.

Siralbo
Quintilla
Con extremada invención
vencí, de aquel pobre amante,
la loca imaginación,
1990
aunque esto no fue bastante
a templalle el corazón,
Quintilla
que en todo el valle se suena
que estando la casa llena
de la gente de la boda,
1995
la echó por las puertas toda,
no perdonando la cena,
Quintilla
donde, sin salsa ni especia,
comió el traidor como un lobo,
dejando la casa necia
2000
y sacando mejor robo
que Paris sacó de Grecia.
Quintilla
Mas ¿no es aquel?

Sale BELARDO.

Belardo
¡Que haya sido
tan desdichado!

Siralbo
¿Qué ha habido
por acá, señor galán?

Belardo
2005
No era yo su piedra imán,
que yo la hubiera atraído.

Siralbo
Quintilla
¿Cómo vienes tan sudado?

Belardo
Por toda aquesta arboleda
he corrido, y no alcanzado
2010
otra Eurídice que queda
del áspid muerta en el prado.

Siralbo
Quintilla
Y ¿fue tras Jacinta acaso?

Belardo
Ese fue, Siralbo, el caso:
quise abrazarla, engañome,
2015
y, viendo al cielo, dejome
el cielo por quien me abraso.
Quintilla
Fui tras ella y no la vi,
de donde alguna culebra
que ella pisó, colegí,
2020
que cortó la sutil hebra
de la vida que perdí.
Quintilla
Murió Jacinta sin duda,
y ya su alma, desnuda
de aquesta cárcel mortal,
2025
bajó al Cocito infernal
que los espíritus muda.
Quintilla
Ya Carón la habrá pasado
a los Campos Eliseos;
¡triste yo, que lo he causado
2030
por imitar los deseos
de aquel pastor desdichado!
Quintilla
Pero pues yo fui Aristeo,
no dudes que seré Orfeo;
al infierno he de bajar,
2035
y de él el alma sacar
que metió mi mal deseo.

Siralbo
Quintilla
(¡Notable imaginación,
muy peor que la pasada!)
¿Tú no ves que es ilusión
2040
y quimera imaginada
de tu furiosa afición?
Quintilla
Si no viste la pastora,
¿cómo presumes que ahora
un áspid su pie mordió
2045
y que al infierno bajó?

Belardo
Como el alma nada ignora,
Quintilla
digo que Jacinta es muerta
y que en el infierno está,
que hay cartas y nueva cierta,
2050
y que yo no excuso ya
de ver su abrasada puerta,
Quintilla
donde, no triste cantando,
sino escribiendo y llorando,
que lo sé mejor hacer,
2055
su guarda pienso mover.

Siralbo
¿Y cuándo irás?

Belardo
Luego es cuándo.

Siralbo
Quintilla
¿Que al infierno quieres ir?
¿Eres Hércules acaso?

Belardo
Si aquesto fuera subir,
2060
fuera más difícil caso,
y cansado de sufrir,
Quintilla
pero ir siempre cuesta abajo
¿a quién le dará trabajo?
Que en viniéndome a cansar,
2065
se puede echar a rodar,
y aun lo tengo por atajo.

Siralbo
Quintilla
(Muerto llegará más presto.)
Mas di, ¿sabes el camino?

Belardo
¿Hayle más llano y dispuesto?

Siralbo
2070
No he visto yo peregrino
que lleve tal presupuesto.

Belardo
Quintilla
Por esos montes iré
de peña en peña, y veré
por dónde podré bajar.

Siralbo
2075
(Mas ¡que se ha de despeñar!
¡Oh, triste de mí! ¿Qué haré?
Quintilla
Mas bueno será engañalle.)
Dime, ¿no llevas alguno
de los valientes del valle?

Belardo
2080
De llevar me holgara alguno;
no es posible que le halle.

Siralbo
Quintilla
Pues ya que bajar deseas,
animoso como Eneas,
yo quiero ser la Sibila,
2085
aunque el temor me aniquila
del agua y ondas leteas.
Quintilla
Pero vamos, que por ti
me dejaré hacer pedazos.

Belardo
Siempre de ti lo creí.
2090
Dame, Siralbo, esos brazos.

Siralbo
¿Hemos de irnos luego?

Belardo
Sí.

Siralbo
Quintilla
Alforjas hacer quisiera,
ya que vas de esa manera.

Belardo
Ventas habrá por allá;
2095
no te detengas, que ya
goza el alma el bien que espera.

Siralbo
Quintilla
¿Nos llevaremos un queso,
una bota y algún pan?

Belardo
Anda, no tratemos de eso,
2100
que por allá nos darán
por dinero todo eso.

Siralbo
Quintilla
¿Quién será guía y gobierno?
Que en esto soy muy moderno.
¿Hay, por dicha, quien escriba...

Belardo
2105
De este risco te derriba.
Bajarás presto al infierno.

Vanse y sale GALTERIO, viejo, padre de BELARDO, y CORNADO y PERUÉTANO, alcaldes villanos.

Galterio
Terceto
Aunque a vuestra justicia me querello,
vuestra misericordia es la que pido,
que está mi vida y honra en un cabello.

Cornado
Terceto
2110
Galterio, aunque no fuera conocido
por aquestas montañas comarcanas
que sois honrado, noble y bien nacido,
sobraba el ver por esas blancas canas
Terceto
las lágrimas que vierten esos ojos,
2115
que no son juveniles ni livianas.

Peruétano
La causa proponed que os causa enojos,
Terceto
y vuestro fiero mal comunicadle,
que aquí no juzgan interés ni antojos;
no tengo aquesta vara yo de balde
Terceto
2120
que un buen real costó cuando era nueva,
luego que fui la vez primera alcalde.

Galterio
Ya sabéis, y daré bastante prueba
Terceto
de que Jacinta es perdición del valle,
que tras sus ojos a los hombres lleva,
2125
que no suelen al búho importunalle
Terceto
tantas aves que siguen su hermosura,
como pastores su donaire y talle.
Un hijuelo engendré, por mi ventura;
Terceto
ya sabéis que es Belardo este enemigo,
2130
que ha borrado mi honor con su locura.
Este, seis años, creedme lo que os digo,
Terceto
perdido anduvo por aquesta dama,
que al uno y otro con razón maldigo,
al cabo de los cuales, o la llama
Terceto
2135
del rapaz se templó, o ella le olvida,
que en esto es varia la parlera fama,
o porque es su costumbre conocida,
Terceto
que no quiere que sea el que ella ha amado
hombre para con otras en su vida,
2140
que un hechizo me dicen que le ha dado,
Terceto
con que por esos montes anda loco
y cerca de morir precipitado.
Si ahora mi corazón tenéis en poco,
Terceto
si ahora mi dolor no os causa pena
2145
ni esas entrañas a piedad provoco,
ireme peregrino a tierra ajena,
Terceto
donde diga que aquí bárbaros viven,
gente sin ley y de malicias llena;
diré que aquí los míseros reciben,
Terceto
2150
que habitan vuestra tierra más estragos,
aunque de dioses vengan y deriven,
que entre escitas y fieros lotofagos,
Terceto
bracamadas e infieles trogloditas,
que de la sangre humana cubren lagos.

Cornado
2155
No creo que estas cosas hay escritas.
Terceto
Temblando estoy, alcalde, como azogue,
de estos brazos sin manos y estas chitas.

Galterio
No os espantéis que mi dolor desfogue,
Terceto
que no es amenazaros lo que digo,
2160
sino excusar que la pasión me ahogue.

Peruétano
Preciara más comerme un buen bodigo,
Terceto
que andar en este pleito, ¡voto al soto!

Cornado
Aconséjame en esto como amigo.

Peruétano
¿Pensáis que tengo yo poco alboroto
Terceto
2165
de esto que ha dicho aquí de los estragos?
¡Por Dios, no sepa encaminar mi voto!
Y más que ha dicho aquí de sangre y lagos,
Terceto
y que no nos podremos valer presto
de puras golondrinas y cuartagos.

Cornado
2170
Yo soy alcalde o, como dicen, cesto.
Terceto
¡Yo os voto al sol, Peruétano compadre,
que tengo aquesta vez de echar el resto!
Galterio, aunque es Jacinta mi comadre,
Terceto
el delito no cata algún respeto,
2175
porque fuera lo mismo ser mi madre.
Vos decís que a Belardo dio, en efeto,
Terceto
eso con que hace gestos como mona.

Peruétano
Hablad bien, que era hechizo; sed discreto.

Cornado
Por cierto, que sois vos gentil persona;
Terceto
2180
hechizo, ¿era pastel?

Galterio
Llámase hechizo
de mal que hace.

Cornado
Eso hacerlo abona.
Mas ¿qué queréis en fin?

Galterio
Que el mal que hizo
Terceto
lo pague en una cárcel, hasta tanto
que le deshaga el fiero bebedizo.

Peruétano
2185
¿Que deshacelle puede?

Galterio
Y todo cuanto
Terceto
tiene el rapaz de amor y de locura.

Peruétano
Cornado, esto requiere algún espanto.
A su casa nos vamos, que es cordura
Terceto
cogella de repente, y vaya luego
2190
a la cárcel más húmeda y oscura.

Galterio
Eso, ¡por Dios!, tan solamente os ruego.

Vanse y salen SIRALBO y JACINTA.

Siralbo
Redondilla
Si tantos años de amor
y encendida voluntad
mueven tu pecho a piedad
2195
y el sentimiento a dolor;
Redondilla
si las obras que yo vía
el tiempo de vuestro trato,
que del pecho más ingrato
vencieran la nieve fría;
Redondilla
2200
si tantos arrojamientos,
peligros y aventurarse;
si tanto firmar y darse
palabras y juramentos,
Redondilla
sin esto que ahora medra
2205
de locura y perdición,
no obligan tu corazón,
tu corazón es de piedra.

Jacinta
Redondilla
Sabe Dios si me provoco
a llorar cuando le veo,
2210
y su remedio deseo.
Mas ¿qué he de hacer por un loco?
Redondilla
Sabe Dios si vive en mí
como cuando le adoré.
Mas, ¿por un hombre qué haré,
2215
que no me conoce a mí?
Redondilla
Bien veo que esa locura,
Siralbo, por mí se causa,
pero ¿qué ha de hacer la causa
a donde falta cordura?

Siralbo
Redondilla
2220
Lo que yo en esta ocasión
te pido: su muerte excusa.
Mira tú si aquí te acusa
amor, justicia y razón.

Jacinta
Redondilla
¿Qué tengo de hacer por él?

Siralbo
2225
Él dice que tú eres muerta,
y en lo que es con él acierta,
que ya eres muerta con él;
Redondilla
pero dice que corriendo
te mordió un áspid el pie,
2230
y que tu espíritu fue,
del infierno al lago horrendo,
Redondilla
y que quiere, como Orfeo,
sacar su bella Euridice,
sin otras cosas que dice,
2235
hijas de un loco deseo.
Redondilla
De forma, que ya él camina
donde se ha de despeñar,
que al infierno va a buscar
a Plutón y Proserpina;
Redondilla
2240
y el hallando un alto risco,
lleva arrojarse propuesto,
porque ha de llegar más presto.

Jacinta
¡Oh, amor, dulce basilisco!
Redondilla
Y ¿dónde ahora le dejas?

Siralbo
2245
A la boca de un peñasco,
un poco cerrado el casco
y el sentimiento de quejas.
Redondilla
Hele dicho que me aguarde,
que vuelvo por un papel
2250
para conjurar con él
del infierno el negro alarde;
Redondilla
y hete venido a llamar
por los pasados amores,
que entre ti y otros pastores
2255
le habemos de remediar.

Jacinta
Redondilla
Y ¿quién son los que has hablado?

Siralbo
Leridano y Cristalina
y Floripeno.

Jacinta
Camina.
Con eso me has obligado,
Redondilla
2260
que tanto verla deseo,
que ella sola me obligara,
que un tiempo me fue más cara
que las niñas con que veo:
Redondilla
fue grandísimo sujeto
2265
de Belardo.

Siralbo
Ya tú sabes
que aquesos ojos suaves
hicieron aqueste efeto.

Jacinta
Redondilla
¿Por dónde van a la peña?

Siralbo
Al infierno has de decir.

Jacinta
2270
¿Que al infierno tengo de ir?

Siralbo
Y no por causa pequeña.

Vanse y salen los alcaldes y GALTERIO, viejo, y labradores con chuzos.

Galterio
Redondilla
Esta entiendo que es la casa.

Peruétano
Pues alto, llamemos luego.

Galterio
Abrásete el mismo fuego
2275
que mis entrañas abrasa,
Redondilla
o si no, del alquitrán
que dentro de ti se labra,
con un donaire o palabra
por quien ya tantos lo están.

Cornado
Redondilla
2280
¡Ah de la casa! ¡Oh la gente!

Galterio
Si callan, es de malicia.

Dice BATO dentro:

Bato
¿Quién es?

Peruétano
¿Quién es? ¡La justicia!

Bato
¿Ella sola?

Peruétano
Solamente.

Bato
Redondilla
Pues entre, buena mujer.

Cornado
2285
Salid acá, noramala.

Bato
Para vos no está el escala
adonde la podáis ver.

Peruétano
Redondilla
Esperad, entraré allá.

Galterio
Que no se esconda querría,
2290
que con esta hechicería,
por donde quiera se irá.

Cornado
Redondilla
De estas he oído decir
que sin que nadie las vea
se van por la chimenea
2295
a hacer mal y destruir.

Galterio
Redondilla
Es esa una junta y banda
que a los niños da la muerte;
esta en niños poco advierte
que tras mancebos se anda.

Saca el alcalde a BATO y AMARILIS.

Peruétano
Redondilla
2300
Salí afuera; acabad, pues.

Amarilis
Poco a poco saldrán fuera.

Bato
No empujéis de esa manera,
que esta no es muerte.

Peruétano
Sí es.

Bato
Redondilla
Peruétano, ya sabemos
2305
que sois alcalde de hogaño.
¡Mirad que no me hagáis daño!

Peruétano
¿Ya vos? ¿Que no os conocemos?
Redondilla
Alcalde soy, que entre honrados,
hogaño mi suerte fue,
2310
y aun si quiero lo seré
todos los años pasados.

Galterio
Redondilla
Vamos a lo que es de esencia,
y callad, Bato, en mal hora.

Cornado
¿Dónde está vuestra señora?

Bato
2315
Ha hecho una larga ausencia.

Peruétano
Redondilla
Decid luego la verdad.

Bato
¿Soy yo, acaso, su escudero?

Cornado
¿Dónde está?

Amarilis
Con menos fiero,
2320
no tanta riguridad.
Redondilla
Ella, ¿qué puede haber hecho?

Cornado
¿Ser hechicera es poco?

Amarilis
Son estas cosas del loco,
que nunca nos dio provecho;
Redondilla
2325
ellos en venir lo son
a buscar la gente honrada.

Galterio
Callad vos, dueña taimada,
tablilla de este mesón.

Amarilis
Redondilla
¿Quién sois vos?

Galterio
Su padre triste
2330
de aquese desventurado
que aquí me habéis hechizado.

Amarilis
¡Quién tanto necio resiste!
Redondilla
Si, por lo que está presente,
no fuera esas canas blancas...

Bato
2335
¿Cómo no se las arrancas
a este viejo impertinente?

Cornado
Redondilla
¡Teneos, teneos digo!

Sale NEMOROSO.

Nemoroso
¡Paso, amigos, no haya más!

Bato
¡Oh, Nemoroso! ¿Aquí estás?

Nemoroso
2340
¿Qué es aquesto, Bato amigo?

Bato
Redondilla
Que han venido, cuando menos,
a prender a mi señora.

Nemoroso
¿A Jacinta?

Cornado
[...] -mera ahora.

Nemoroso
2345
¡Tantas armas y hombres buenos!

Peruétano
Redondilla
Y más que esto es menester.

Nemoroso
¿Por qué?

Cornado
Porque es hechicera,
y puede por donde quiera
salir, entrar y volver.

Peruétano
Redondilla
2350
Y aun, ¡voto al sol!, que sospecho
que cuando la entré a buscar,
se me debió de colar
por un resquicio del techo.

Nemoroso
Redondilla
Hablen bien, que es muy honrada,
2355
y eso parece malicia,
y miren que la justicia
a hablar bien está obligada.
Redondilla
¿De qué nace esta invención
de decir que es hechicera
2360
una mujer que pudiera
dar honra a nuestra nación?

Galterio
Redondilla
De que anda mi hijo loco,
de que la olvidó.

Nemoroso
Ella ha sido
la que le ha puesto en olvido,
2365
y de eso vos sabéis poco.
Redondilla
Yo entiendo bien el suceso,
y sé que en el valle es fama
que aun en gracia de esta dama
nunca le sobraba el seso;
Redondilla
2370
si él ni tiene qué perder,
¿por qué a Jacinta culpáis?
¿Por qué hechicera llamáis
a tan hermosa mujer?
Redondilla
El más verdadero hechizo
2375
fue su hermosura y belleza;
prended la naturaleza
porque hechicera la hizo.
Redondilla
La mistad es hechicera
y el largo trato hechicero;
2380
que a la mujer que no quiero,
me obliga el trato a que quiera.
Redondilla
En dejando una mujer
los que la persiguen y aman,
luego hechicera la llaman,
2385
venganza a más no poder.
Redondilla
¿Cómo, cuando un hombre deja
una mujer deshonrada,
no dice que está hechizada
ni en público de él se queja?
Redondilla
2390
Ea, vuélvanse, y corridos
de haber su casa infamado.

Galterio
Vos sois quien ha deshonrado
un padre e hijo afligidos;
Redondilla
mas la justicia está aquí
2395
y del negocio informada.

Nemoroso
Ella se irá, si le agrada,
por hacerme gusto a mí.

Galterio
Redondilla
Debéis de ser el galán
y dueño de casa ahora,
2400
que tiene aquesta señora
una cierta piedra imán.
Redondilla
Tan lindos cascos tenéis
como el que tenéis en poco.

Nemoroso
¡Oh, viejo caduco y loco,
2405
mi valor desconocéis!
Redondilla
¿Sabéis que soy Nemoroso?

Galterio
Sois un rico mal nacido.

Nemoroso
Vos, como viejo, atrevido,
y como el hijo, furioso.
Redondilla
2410
¿Qué me puede a mí costar
sacar del mundo esas canas
sucias, locas y livianas?

Galterio
Puedes, como rico, hablar;
Redondilla
que pensáis con el dinero
2415
comprar las ajenas vidas.

Cornado
Aunque buscarla me impidas,
andar todo el valle quiero,
Redondilla
y hecha nuestra información,
ella quedará aquí presa.

Nemoroso
2420
Ya de sufriros me pesa
vuestra loca pretensión.
Redondilla
¡Oh, villanos que no entienden,
guiados por sus antojos,
que suelen ser unos ojos
2425
hechizos que el alma encienden!
Redondilla
¡Oh, naturaleza fiera,
bárbara, indigna y furiosa,
milagros que son de diosa,
piensan que son de hechicera!
Redondilla
2430
La que tiene ojos de estrellas,
lengua y voz de fuego puro,
donde el diamante más duro
se puede labrar con ellas;
Redondilla
la que espira ámbar y algalia
2435
de aquel aliento divino
cuando a buscarle convino
hierbas y aguas de Tesalia.
Redondilla
¡Qué vejez o qué fiereza
para enseñarse a hechizar,
2440
y qué hermoso conquistar
mal talle y mucha pobreza!
Redondilla
¿Donde hay tantos Apolos
sujetos al gusto suyo,
buscara, del hijo tuyo,
2445
versos y requiebros solos?
Redondilla
A la fe, tú le debieras
querer más, pues el juicio
que ha perdido ha dado indicio
del valor que vituperas,
Redondilla
2450
porque de haberle tenido,
cosa que no se creyó,
satisfechos nos dejó
con solo haberle perdido.
Redondilla
Id con Dios, que yo me ofrezco
2455
de dar cuenta de Jacinta.

Galterio
¡Cómo a su gusto la pinta!

Nemoroso
Grosero pintor parezco,
Redondilla
que siendo el original
del artífice del cielo,
2460
ningún pintor en el suelo
puede retratarle igual;
Redondilla
del mismo cielo te informa,
no de mi flaca miseria,
porque a tan alta materia
2465
solo Dios pudo dar forma;
Redondilla
yo la daré como digo,
aunque en el valle no esté;
del alma la sacaré,
donde la traigo conmigo...
Redondilla
2470
A esto obligo mis prendas
y lo que valgo.

Cornado
Está bien.
Con esto, Galterio, ven,
y a Nemoroso no ofendas.
Redondilla
Vuelvan Bato y su mujer
2475
a su reposo y partamos.

Galterio
Con ese concierto vamos,
y después podréis volver.

Cornado
Redondilla
Pues ¿quién duda? hasta cogella
no pienso calentar poyo.

Peruétano
2480
En haciendo un cerco, un hoyo,
no basta el diablo a prendella.

Vanse los alcaldes y GALTERIO.

Nemoroso
Redondilla
Bato, ¿está acaso escondida
Jacinta? ¿Hase puesto en salvo?

Bato
Antes se fue con Siralbo,
2485
descuidada y atrevida.

Nemoroso
Redondilla
¿Con Siralbo? ¿Con aquel
que un tiempo fue su tercero?
No sin causa saber quiero
lo que va a tratar con él.
Redondilla
2490
¿Por dónde fue?

Amarilis
El prado abajo,
mas seguille ¿qué aprovecha?

Nemoroso
¿Luego no es esta sospecha
de Ixión igual trabajo?
Redondilla
¿Luego no es esta la rueda
2495
en que va de noche y día?
¡Oh, celosa fantasía,
en quien el alma se enreda!
Redondilla
¡Quitaos delante de mí!

Bato
¿Otro loco?

Amarilis
Éntrate acá.

Vanse y queda NEMOROSO.

Nemoroso
2500
¡Que Jacinta hablando va
con Siralbo! ¡Montes, sí,
Redondilla
hundid vuestras pesadumbres
sobre ellos! Mas no queréis,
porque el sol oscurecéis
2505
que amanece en vuestras cumbres.
Redondilla
Si es ida a ver a Belardo,
¡ah, primero amor, que has hecho
que vuelva su alma al pecho
de aquel sayal tosco y pardo!
Redondilla
2510
Mi riqueza, ¿qué aprovecha?
¿Qué efecto ha tenido el dar,
pues no me puede sacar
de esta celosa sospecha?
Redondilla
¿Qué fueron perlas? ¿Qué pudo
2515
el oro, el brocado y seda?
No hay perlas y oro que pueda
cubrir un niño desnudo.
Redondilla
¡Venció una lágrima tierna!
¡Venciome un loco! ¿En qué estoy?
2520
¿Cómo a interrumpir no voy
su gloria y mi pena eterna?
Redondilla
¡Árboles, troncos y vides,
tenedme si vuelvo luego,
porque habéis de ser el fuego
2525
para quemar otro Alcides!

Vase y salen BELARDO y SIRALBO, con sus alforjas y azagayas.

Belardo
Quintilla
Mucho tardaste en volver.

Siralbo
De aquí al mundo, hay gran altura.

Belardo
¿Cuándo el infierno he de ver?

Siralbo
¿Soy yo diablo, por ventura,
2530
que eso tengo de saber?
Quintilla
Aun es verdad que se ha hallado
a quién preguntarlo.

Belardo
Has dado
en que no vamos por ventas,
y a cada paso te asientas
2535
a merendar un bocado.

Siralbo
Quintilla
¿Piensas tú que me darán,
si allá desciendo una vez,
de este vino, queso y pan?
Muy buenas tortas de pez
2540
y empanadas de alquitrán;
Quintilla
malvasía de veneno,
eso todo el vaso lleno.

Belardo
Párate a ver.

Siralbo
Esta incierta
cueva es, Belardo, la puerta
2545
del reino de luz ajeno;
Quintilla
esta es una de las bocas
de Mongibelo y volcán;
quemárate si la tocas,
¿no ves que alaridos dan,
2550
del dolor, las almas locas?

Belardo
Quintilla
Dices bien. Y qué ¿está aquí
mi hermosa Jacinta?

Siralbo
Sí.

Belardo
Pues llama al maldito muro.

Siralbo
Ha de ser con un conjuro.

Belardo
2555
¿Sábesle tú?

Siralbo
Sí.

Belardo
Pues di.

Siralbo
Soneto
Jacinta, alto sujeto de hermosura,
por quien se abrasa, de Belardo, el alma
en gentileza como verde palma,
que no en la condición áspera y dura.
2560
Siralbo por el agua te conjura,
no del olvido y su espaciosa calma,
mas por la que llorando le desalma
y hasta la sangre de su pecho apura.
Conjúrote por esta lastimosa
2565
historia de su vida y hechos raros,
vida que cuelga ya de tu cabello,
que salgas luego tierna y amorosa
del cielo puro de tus ojos claros,
no como furia, mas como ángel bello.

Sale JACINTA y dice:

Jacinta
Redondilla
2570
¿Cómo puedo a tu conjuro
excusarme de salir,
si este bien, para vivir,
entre mis males procuro?
Redondilla
Ni saldré a palabras tales,
2575
ángel de mi puro cielo,
que los ángeles del suelo
son pasibles y mortales;
Redondilla
saldré de mi duro infierno
y del fuego que me abrasa
2580
como furia que traspasa
con furia mi pecho tierno;
Redondilla
saldré de mí misma luego,
que es como Fénix salir,
para de nuevo vivir
2585
entre cenizas y fuego;
Redondilla
saldré de la antigua Troya
sobre los brazos de Eneas,
en quien es justo que creas
que tanta esperanza apoya;
Redondilla
2590
saldré de otro laberinto
como ciego Minotauro,
por quien la vida restauro
en un momento sucinto.
Redondilla
¿Qué me quieres, hechicero?
2595
Encantador, ¿qué me nombras?
Haces nuestras almas sombras
sin morir, puesto que muero;
Redondilla
no estoy tan muerta en olvido,
que ya en sombra pueda andar;
2600
si estoy muerta, es de pesar,
de llorar mi bien perdido.
Redondilla
¡Loco mío, loco amado,
no por eso os tengo en poco,
que no fuera menos loco
2605
quien fuera menos honrado!
Redondilla
Yo os he dado la ocasión,
mas no para aborreceros,
y baste para volveros
esta humilde confesión.
Redondilla
2610
¡Maldito interés infame
que a tal maldad me obligó;
harelo ceniza yo,
y que el viento lo derrame!
Redondilla
No me ha de quedar ya prenda
2615
del tirano Nemoroso,
que en fuego honrado y celoso
no se deshaga y encienda.
Redondilla
Yo os quiero mi pobre, rico
del alma, que baste y sobre.
2620
¿De qué sirve un rico pobre
ni un grande que fue tan chico?
Redondilla
(Siralbo, ¿respondo bien?
¿Hago buena furia acaso?

Siralbo
¡Oh, Jacinta, en este paso,
2625
de un ángel, nombre te den!
Redondilla
Mas ¿no miras arrobado
el loco en tus ojos bellos?

Jacinta
Debe de leer en ellos,
Siralbo, el libro borrado.
Redondilla
2630
Leed, mi bien, y veréis
que no le falta una letra.

Siralbo
Hasta el alma te penetra.)

Jacinta
¿Qué decís, no le entendéis?

Belardo
Querido manso mío, que viniste
2635
por sal mil veces junto aquesta roca,
y en mi grosera mano, vuestra boca
y vuestra lengua de clavel pusiste.
¡Por qué montañas ásperas subistes,
que tal selvatiquez el alma os toca?
2640
¿Qué furia os hizo condición tan loca
que la memoria y la razón perdistes?
Paced la anacardina, porque os vuelva
de ese cruel interesable sueño,
y no bebáis del agua del olvido.
2645
Aquí está vuestra vega, fuente y selva,
yo soy vuestro pastor y vuestro dueño;
vos, mi ganado, y yo, vuestro perdido.

Siralbo
Redondilla
(Jacinta ya tiene seso;
de otra suerte habla y mira.

Jacinta
2650
Está de suerte que admira.

Siralbo
¡Solo en verte, raro exceso!)

Jacinta
Redondilla
Mi bien, ¿cómo estás?

Belardo
Ya bueno,
después que a verme viniste;
como la víbora fuiste,
2655
que es antídoto y veneno.
Redondilla
Fue mi seso como hielo,
que a tu sol se desató,
y luego suelto corrió,
y yo el hacha vuelta al suelo.
Redondilla
2660
Muy al vivo me retrata,
que lo mismo con que tiene
sustento, eso mismo viene
a ser después quien la mata.
Redondilla
Y el hacha volvió a su ser,
2665
y la cera a sustentalla.

Salga NEMOROSO, y acéchelos, y estese escondido.

Siralbo
Llega, Belardo, a abrazalla,
que eres necio y bachiller;
Redondilla
y tú, mi Jacinta llega
y abraza a tu cuerdo amante.

Belardo
2670
¡Oh, bello sol radiante,
cuya luz me abrasa y ciega!
Redondilla
¿Eres tú, mi bien?

Jacinta
Yo soy
tu Jacinta, amigo mío.

Belardo
De mis ojos no me fío,
2675
porque crédito les soy.
Redondilla
Deja que te toque, amores,
si eres espíritu viva,
porque el alma no aperciba
como ciego los colores.

Jacinta
Redondilla
2680
¡Mírame, mírame!

Belardo
Veo
que estos tus cabellos son
lazos, redes y prisión
de mi alma y mi deseo.
Redondilla
Esta es, señora, tu frente,
2685
campo en que amor desafía
la nieve más alba y fría
y el cristal más transparente.

Jacinta
Redondilla
¡Mírame, mírame!

Belardo
Ya
he conocido tus ojos,
2690
a cuya luz, en despojos
el amor ardiendo está;
Redondilla
aunque él dice que está así
para solo herir con ellos,
y miente, que ojos tan bellos
2695
no le han menester allí.

Jacinta
Redondilla
¡Mírame, mírame!

Belardo
¡Oh, boca
hecha de un rojo alelís,
que mil perlas descubrís
con risa graciosa y poca!
Redondilla
2700
¿Oh, garganta que sustenta
un templo de perfecciones,
la cifra de mis pasiones
y de mis males la cuenta!

Jacinta
Redondilla
¡Mírame, mírame!

Belardo
¡Oh, manos
2705
que afrentáis la blanca cera!
¡Oh, brazos, si en vos me viera!
Pero fuístesme tiranos,
Redondilla
que por un bajo interés
otro os goza y yo lo lloro.

Jacinta
2710
Belardo, si no te adoro,
que cien mil muertes me des.
Redondilla
No hablemos de lo pasado,
que si tú tienes sentido,
yo soy la misma que he sido.

Belardo
2715
Sentido en verte he cobrado.
Redondilla
¿Arrepentida estás?

Jacinta
Sí.

Belardo
Y ¿querrasme?

Jacinta
Sí querré.

Belardo
Mas qué, ¿me dejas?

Jacinta
No haré.

Belardo
Por ti muero.

Jacinta
Yo, por ti.

Nemoroso
Soneto
2720
Cayó la Troya de mi alma en tierra,
abrasada de aquella griega hermosa
por quien fui Paris cuando fue mi diosa,
y ahora el rey que desprecio y destierra.
Mas como las reliquias dentro encierra
2725
de la soberbia máquina famosa,
de la troyana reina victoriosa
renace el fuego y la pasada guerra.
Tienen dentro del alma inmortal vida
aquellas prendas que en su centro apoya
2730
mi tierno amor sobre los otros ciego;
mas, ¡ay de mí!, que con estar rompida,
aún no puedo decir: “¡Aquí fue Troya!”
Porque es lo que era en tierra, ahora en fuego.

Siralbo
Redondilla
Hechas ya las amistades,
2735
con casamiento se afirme,
porque vuestro amor sea firme
por esta y por mil edades,
Redondilla
que ya no es tiempo de andar,
del Tajo, por las orillas
2740
espantando tortolillas
y dando risa al lugar.

Belardo
Redondilla
Eso quiero. Ven conmigo
para que a tu tío hablemos.

Jacinta
Hará graciosos extremos.

Belardo
2745
Conozco que es mi enemigo,
Redondilla
pero yo le ablandaré.

Jacinta
Y yo sé con qué podrás.

Belardo
Mas qué, ¿es interés?

Jacinta
No es más.

Nemoroso
¿Cielos, esto sufriré?
Redondilla
2750
¡Si les quitaré la vida...!

Siralbo
Ea, palomos casados,
¿en cuál de estos acopados
olmos vuestro gusto anida?
Redondilla
¿Adónde habéis de parar,
2755
Venus y Adonis?

Vanse y queda NEMOROSO.

Nemoroso
No creo
que es verdad esto que veo,
pues no los llego a matar.
Redondilla
¡Oh, rabia; oh, fuego; oh, furor,
2760
que así me abrasas el pecho!
Mas yo de nueve estoy hecho,
que resisto a tanto ardor.
Redondilla
Fuera el vestido y el seso.
Celos, ¿queréis más de mí?
2765
¡Celos, el seso perdí!
Mirad si cumplo con eso.
Redondilla
Yo los vi, yo lo he sufrido;
mas quizá que no era yo.
¿Si alguno mi ser me hurtó,
2770
y ando en otro convertido?
Redondilla
Y es verdad, porque este prado
no estaba donde está ahora,
que ayer, al salir la aurora,
estaba en aquel sembrado.
Redondilla
2775
Hay mil fuentes por aquí
que estuvieran secas ya;
mas ¿cómo no las habrá,
si todas llueven de mí?
Redondilla
Tú, traidora, tú, enemiga,
2780
causarás mi muerte. Vete,
que no menos bien promete
mujer que interés obliga.
Redondilla
¡Ay, de mí, que no es posible
que viva con este fuego!,
2785
pero cuando a morir llego,
es el efecto imposible.

Entran los alcaldes y GALTERIO.

Galterio
Terceto
Si bajó, como dicen, a la fuente,
¿qué pones duda que prenderla puedas,
tan lejos del socorro de la gente?

Peruétano
Terceto
2790
¿No pernotáis que entre estas alamedas
sabrá fingir algún enredo extraño?

Cornado
Peruétano, tened las plantas quedas,
Terceto
que el defensor de su persona y daño
la debe de buscar al pie del monte.

Peruétano
2795
¿Es Nemoroso?

Cornado
El mismo, o yo me engaño.

Nemoroso
Terceto
Ponte en el cerco de la luna, ponte
en el rayo más claro de su hermano,
o desciende a la barca de Aqueronte;
Terceto
pásate al indio fiero, al inhumano
2800
scita cruel del más helado clima,
que allí te seguirá mi fuerte mano.
Terceto
Belardo, a mí, Belardo, a mí la cima
de estos montes de nieve coronados,
cuya plata escarchada el sol la estima,
Terceto
2805
no me podrá templar los inflamados
ojos de fuego que en el alma arrojan,
no ya sospechas, celos confirmados.
Terceto
Hombres aquestas ramas se me antojan,
pues de todas seré envidioso agosto,
2810
cuando de sus verduras se despojan.

Peruétano
Terceto
¡Arre allá, noramala! ¿Ha sido mosto?
¿Qué tenéis que os lleva?

Nemoroso
¿Lengua tenéis?
Yo haré que el campo te parezca angosto.

Cornado
Terceto
¿Cómo, pastor, de esa manera vienes?
2815
Vuelve en tu seso, que tan noble mozo
es justo.

Nemoroso
Haré que la arrogancia enfrenes,
Terceto
Jacinta, con Belardo, si su gozo
durase un día.

Galterio
¿Veis lo que yo digo?

Nemoroso
2820
¡Hagan de mis entrañas vil destrozo!

Cornado
Terceto
¿Qué tienes, Nemoroso?

Nemoroso
¿Tú, conmigo?

Galterio
Sin duda, que le ha muerto esta hechicera;
mirad si tiene de su amor castigo.
Terceto
¿Ya no estáis informados de quién era?

Nemoroso
2825
¡Que Jacinta me deja por Belardo!

Galterio
Ved lo que dice.

Nemoroso
Pues ¡Jacinta muera!

Peruétano
Terceto
¿Qué más información, Cornado, aguardo?
A todos los hechiza de esta suerte.
¡Mirad cuál tiene este pastor gallardo!

Cornado
Terceto
2830
Digo que es digna de violenta muerte.
Vamos, Galterio, vamos a buscalla.

Galterio
Vamos, y prevenid cordel más fuerte.

Vanse y queda NEMOROSO.

Nemoroso
Terceto
Hable la lengua, pues el alma calla,
y a tantas esperanzas engañosas
2835
venzan mis celos en igual batalla.
Terceto
¡Oh, soberano autor de tantas cosas,
si pudieras hacernos sin mujeres,
pues hay tantas espinas con dos rosas!
Terceto
Y tú, que más que todas frágil eres,
2840
caña inútil, del viento sacudida,
oscura ley de varios pareceres,
Terceto
¿cómo se llama fe la que es fingida?
Fealdad dirás mejor, si no es fiereza.

Sale CRISTALINA.

Cristalina
Mi muerte sigo por hallar mi vida;
Terceto
2845
pastor, que por los montes y aspereza
de estas encinas viejas e intricadas,
buscas de tu Jacinta la belleza;
Terceto
así tus vacas blancas y manchadas
dos veces en el año te den fruto,
2850
y tus cercados frutas sazonadas;
Terceto
así te rinda julio su tributo,
de espigas santas lleno campo y parva,
y encierres en la troj su grano enjuto;
Terceto
y así del fiero amor que el pecho escarba
2855
te veas con Jacinta victorioso,
y veas hijos con espada y barba,
Terceto
que me digas si has visto aquel furioso,
aquel Belardo que por ella muere,
que voy siguiendo con amor celoso.

Nemoroso
Terceto
2860
¡Que esta enemiga así mi pecho altere!
¡Estoy..., pero no muera, pues la mata
la misma espada que matarme quiere!
Terceto
Esa Jacinta, a Nemoroso ingrata,
agrazada la vi con ese ingrato,
2865
que como en olmo vid se enreda y ata.
Terceto
Falso conmigo fue su celo y trato.
Todo era falso, todo pues la adora.
¡Qué adora te confieso, y no me mato!
Terceto
Quédate, boba, por leal pastora,
2870
que la has querido y dado el bien que tiene,
que yo me voy a donde muera ahora
o la venganza de los dos ordene.

Vase NEMOROSO y queda CRISTALINA.

Cristalina
Redondilla
¿Es posible? ¿Si será...?
Basta ser desdichada mía.
2875
¡Llegó de mi muerte el día,
ya soy muerta, muero ya!
Redondilla
¡Oh, falso loco fingido!
¡Oh, celos ya declarados!
¡Oh, pensamientos burlados
2880
y honesto amor ofendido!
Redondilla
¿Qué haré? Rasgareme el pecho,
saldrá siquiera el calor,
pero no saldrá el traidor,
mas saldrá pedazos hecho.
Redondilla
2885
¿Yo era madre, yo era aquella
loada de tus hazañas?
¡Sal, traidor, de las entrañas
y el alma, no estés en ella!
Redondilla
Hoy triunfo, hoy será mi palma,
2890
mas si convertido está
en el alma, no podrá
salir si no sale el alma.
Redondilla
Todo cuanto veo me ofende.
¿Qué hace aqueste roble aquí?
2895
¡Hola! ¿Duéleste de mí?
¿Qué dirá? Si no me entiende.

Salen los alcaldes y GALTERIO.

Galterio
Redondilla
Sentí una voz de mujer
que puede ser que ella sea.

Cristalina
¡Quién hay que ser quien soy crea
2900
después que he perdido el ser!
Redondilla
¡Que una prenda, que una cinta
no tenga para ahorcarme!
Árbol, ¿queréis ayudarme?

Galterio
Esta es Jacinta. ¡Ah, Jacinta!

Cristalina
Redondilla
2905
No soy sino aquella triste
a quien Jacinta mató.

Peruétano
¡Cristalina!

Cristalina
No soy yo,
sino quien su sombra viste.

Cornado
Redondilla
¿Qué tienes?

Cristalina
Estoy furiosa.

Cornado
2910
¡Cómo!

Cristalina
Jacinta lo ha hecho.

Peruétano
Ya el prenderla es sin provecho.
¡Oh, qué hechicera famosa!

Cornado
Redondilla
¡Par Dios, de no la prender
si me dan todo el lugar!

Peruétano
2915
Ni yo la pienso tocar.

Galterio
Esta, ¿es demonio o mujer?

Salen FLORIPENO y LERIDANO riñendo.

Floripeno
Redondilla
Si porfías, Leridano,
la vida te quitará.

Leridano
Y yo entonces me estará
2920
con seguro pecho y mano.
Redondilla
¡Cristalina ha de ser mía!

Peruétano
Tened, ¿qué cuestión es esta?

Floripeno
¡Ah, encuentro y gente molesta!
¡Guarda, Galterio, desvía,
Redondilla
2925
desvía y verá el villano
por qué ha de osar emprender...!

Galterio
¡Paso!

Cornado
¿Quereisos tener?

Floripeno
¡Tú su hermosa y blanca mano...!

Peruétano
Redondilla
¿Hay tal desacatamiento?
2930
¿Esta es vara, o no es persona?

Galterio
¿Qué tenéis?

Leridano
Tu engaño abona
mi amoroso pensamiento.
Redondilla
Dijístele de mí mal,
y aborreciome por eso.

Galterio
2935
¿Es celos?

Leridano
Celos y exceso
de un amigo desleal.

Galterio
Redondilla
¿Por quién son?

Floripeno
Por Cristalina.

Galterio
Pues veisla allí dónde está.

Floripeno
Ella a los dos nos dirá
2940
a cuál de los dos se inclina.

Galterio
Redondilla
Está furiosa.

Leridano
¿Por quién?

Cornado
Por Belardo.

Leridano
¿No hay justicia
que castigue su malicia?

Peruétano
Justicia y vara también.

Leridano
Redondilla
2945
Pues ese es el hechicero,
no es Jacinta la hechicera.

Cornado
Pues alto, ¡Belardo muera!

Galterio
¿Cómo así?

Cornado
Prenderle quiero,
Redondilla
que este es el encantador
2950
que, estando loco, ha sembrado
la enfermedad en el prado
que llaman de mal de amor.

Galterio
Redondilla
¡A mi hijo!

Cornado
¿Luego no?

Cristalina
Ya he pensado la venganza;
2955
hoy vivirá la esperanza
que Jacinta me mató.
Redondilla
Hoy daré muerte a Jacinta
y a buscar voy una daga.

Vase CRISTALINA.

Peruétano
¡Que tales hechizos haga!

Leridano
2960
Cuanto quiere, forma y pinta;
Redondilla
mira como Cristalina
va huyendo en busca suya.

Galterio
De eso tu envidia se arguya,
que a quererle mal se inclina.
Redondilla
2965
¿En qué has visto, Leridano,
que mi hijo es hechicero?

Leridano
El cómo probarte quiero.

Floripeno
Palabras gastáis en vano.

Galterio
Redondilla
¡Cómo!

Floripeno
Que Jacinta y él
2970
vienen con su viejo tío.

Salen BELARDO y JACINTA y NEMOROSO detrás, con una daga para matar a BELARDO, y por la otra parte CRISTALINA, con otra para matar a JACINTA.

Pinardo
Que será Belardo fío
tanto como espero de él.
Redondilla
Ya puede padre llamarme.

Belardo
Yo soy tu esclavo, Galterio.

Nemoroso
2975
No sufriré el vituperio
de casarte y deshonrarme;
Redondilla
pasaré a Belardo el pecho.

Cristalina
A Jacinta he de matar,
porque no me ha de quitar
2980
a Belardo a mi despecho.

Nemoroso
Redondilla
Parece que aquella apunta
a Jacinta. Sí, ¡oh, cruel!

Cristalina
Parece que apunta aquel
a Belardo y a él se junta.

Nemoroso
Redondilla
2985
¿Han de matar a mi bien?

Cristalina
¿A mi bien han de matar?

Nemoroso
También lo quiero estorbar.

Cristalina
Quiero estorbarlo también.

Abrázanse los dos y tiénense las dagas.

Nemoroso
¡Tente!

Cristalina
¡Tente tú!

Nemoroso
¡Detente!
2990
¿Tú, a Jacinta?

Cristalina
¿Tú, a Belardo?

Nemoroso
Yo esto quiero.

Cristalina
Yo esto aguardo.

Belardo
¡Oh, falsa y traidora gente!
Redondilla
¡Juntos matarnos querían!

Peruétano
¡Teneos!

Nemoroso
¡Suéltame!

Galterio
¿Qué intentas,
2995
Nemoroso?

Nemoroso
¿A ti, esas cuentas?

Cornado
Para soltarse porfían.

Galterio
Redondilla
¡Prendedlos!

Cristalina
Qué, ¿no me dejas
matar a Jacinta?

Nemoroso
No,
que tampoco mato yo
3000
a la causa de mis quejas.

Belardo
Redondilla
Suéltalos ya, suelta un poco.

Jacinta
Deja, y llegue Cristalina.

Cornado
¿Quiéreslo tú?

Belardo
Sí.

Cornado
Camina.

Cristalina
¿Sois vos el fingido loco?

Belardo
Redondilla
3005
Yo soy de Jacinta esposo,
esto lo ha ordenado Dios.
¡Dadnos la muerte a los dos!

Jacinta
¡Mátame a mí, Nemoroso,
Redondilla
que este fue mi amor primero!

Pinardo
3010
Nemoroso, yo he casado
a Belardo.

Nemoroso
¿Tú has trazado
este matrimonio fiero?

Pinardo
Redondilla
Yo, porque en una mujer
3015
es grande la obstinación.
Esta fue resolución.

Nemoroso
Y la mía lo ha de ser
Redondilla
si Cristalina me quiere;
no hallo yo mejor venganza.

Cristalina
3020
Si eso alcanza mi esperanza,
no es bien que otro bien espere.

Nemoroso
Redondilla
Tuyo soy.

Cristalina
Dame esa mano.

Floripeno
¿Así nos queréis dejar?

Peruétano
También se pueden casar
3025
Floripeno y Leridano.

Cornado
Redondilla
Yo le doy mi hija al uno.

Peruétano
Yo, al otro.

Galterio
Por muchos años.

Floripeno
¿Qué es amor?

Leridano
Falsos engaños.

Floripeno
¿No tiene algún bien?

Leridano
Ninguno.

Floripeno
Redondilla
3030
Contento estás, Nemoroso.

Leridano
Y todos lo estamos ya
si el auditorio lo está.

Belardo
Este es Belardo el furioso.