Félix Lope de Vega y Carpio

LA BATALLA DEL HONOR




Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, III, Madrid, RAE, 1917, pp. 574-611.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

EL REY DE FRANCIA
EL ALMIRANTE DE FRANCIA
DOÑA BLANCA, su mujer
ESTELA, su hermana
DIONÍS
CLAUDIO
MARZAL
ROSICLER
PRUDENCIO
ENRIQUE, privado
CONDE ARNALDO
TEODORO
LEONELO
CLORIS, criada
FLORIS, criada
JACINTA, cirada
TANCREDO
REPOSTERO
DOS MÚSICOS

Acto I

Sale el rey de Francia y Enrique, privado suyo y dos músicos.

REY
Redondilla
Al paso de esta desdicha,
mi vida se ha de acabar.

ENRIQUE
No tiene el amor pesar
para contrastar tu dicha.

REY
Redondilla
5
¿Yo soy dichoso?

ENRIQUE
Eres rey,
recién heredado y mozo.

REY
El pagar pensión del gozo
fue siempre del mundo ley,
Redondilla
desde que el hombre primero
10
nos puso en tal sujeción,
pues cuantos mortales son
pasan por rigor tan fiero.
Redondilla
No vive el rey con seguro
de que el mal no se le atreva.

ENRIQUE
15
Sí, pero es cosa muy nueva
que su incontrastable muro
Redondilla
entre cualquier acidente,
pues ya por naturaleza
se les da la fortaleza
20
como atributo excelente.
Redondilla
Yo no hallo otra razón
para que a un rey se le den
de león.

REY
Dices muy bien,
porque yo imito al león.

ENRIQUE
Redondilla
25
Magnánimo, fuerte, grave
piadoso y noble ha de ser.

REY
Y querer a una mujer,
¿entre esas cosas no cabe?

ENRIQUE
Redondilla
No, señor, pues es ajena
30
y de hombre tan principal,
cuya virtud natural
tu indómito cuello enfrena.

REY
Redondilla
Necio, con mayor razón
soy león de esa manera,
35
pues es la cuartana fiera
que el cielo ha dado al león.
Redondilla
No fue sin gran providencia
templar tan fuerte animal,
ni en mi condición real
40
es de menos excelencia
Redondilla
esta cuartana de amor.

ENRIQUE
Sí; pero entonces lo fuera
que vuestra alteza quisiera
a quien le hiciera favor;
Redondilla
45
mas querer un imposible
de una mujer tan honrada,
de no más de imaginada
le parece inaccesible.
Redondilla
No se ha de llamar ansí,
50
otro nombre le conviene.

REY
¿Dirás que es locura?

ENRIQUE
Tiene
algo de locura en sí.

REY
Redondilla
Enrique, de la manera
que, dando a un hombre ocasión,
55
la ira, como pasión
natural, su sangre altera,
Redondilla
ansí también el amor,
como pasión natural,
viendo un rostro celestial
60
mueve la sangre mejor.

ENRIQUE
Redondilla
Pues ¿para qué es el discurso
de la razón?

REY
Para ver
que lo hermoso es de querer.

ENRIQUE
Más para atajar el curso
Redondilla
65
del natural apetito,
siendo ajeno.

REY
¡Extraño estás!
¿Y quieres a Estela más
que yo a Blanca solicito?

ENRIQUE
Redondilla
Señor, Estela es doncella;
70
no es casada como Blanca.

REY
Blanca, a quien la mano franca
de naturaleza bella
Redondilla
tan liberal se ha mostrado,
yo os amo con tal pasión,
75
que el discurso de razón
habéis al alma quitado.
Redondilla
Ya no vive el albedrío
con leyes de embajador,
que después que os tengo amor
80
vive más vuestro que mío.
Redondilla
Porfiad a aborrecer,
que yo sabré porfiar
a amar, porque tanto amar,
¿qué piedra no ha de vencer?
Redondilla
85
Esta noche a vuestra puerta
me ha de hallar la aurora blanca,
para ver si el sol de Blanca
a mis suspiros despierta.
Redondilla
Y esta y muchas ha de ser,
90
que, pues no os velo de día,
de noche a un ciego podría
vuestro sol amanecer.

ENRIQUE
Redondilla
¿Aquí te quieres estar
lo que de la noche falta?

REY
95
Ya Venus sube tan alta,
que al sol comienza a llamar.
Redondilla
Llamad vosotros el mío
con esas voces un poco.

MÚSICO
¿Qué diremos?

REY
Que estoy loco,
100
pues adoro un mármol frío.

Salen embozados el almirante, Leonelo y Dionís, criados.

ALMIRANTE
Redondilla
Aquí podéis retiraros.

LEONELO
Habla con todo seguro.

ALMIRANTE
¡Cielos! ¿qué es lo que procuro
viendo mis celos tan claros?
Redondilla
105
No por la parte que toca
a Blanca, mi esposa amada,
porque estará, conquistada,
como en la mar firme roca;
Redondilla
mas por la parte del rey,
110
mancebo, aunque honesto y sabio,
dispuesto a mi injusto agravio,
porque amor es rey sin ley.
Redondilla
¿Cómo le echaré de aquí
con el debido decoro
115
y dando a entender que ignoro
que no me lo guarda a mí?
Redondilla
Ahora bien, industria sea,
pues fuerza no ha de valer.

REY
(¿Sientes gente?

ENRIQUE
Puede ser
120
cierto galán que pasea
Redondilla
a Estela, de Blanca hermana.

REY
¿Quieres que de aquí le echemos?
Por dicha ocasión daremos
a que salga a la ventana.

ENRIQUE
Redondilla
125
No, señor, que ser podría
despertar al almirante.

REY
¿Y será poco importante,
Enrique, a la pena mía?
Redondilla
Despierte ¡cuerpo de tal!
130
del lado de la que adoro,
mientras envidioso lloro
yo su bien en tanto mal.

ENRIQUE
Redondilla
Mayor disparate harás,
porque despertar quien ama
135
gallarda y hermosa dama,
es dar ocasión…

REY
¡No más!
Redondilla
Pero advierte que es malicia
del hombre en llegarse acá.)

ALMIRANTE
¿Quién va, señores?

REY
¿Quién va?

ALMIRANTE
140
¿Quién va?

REY
¿Quién sois?

ALMIRANTE
La justicia.

REY
Redondilla
(¿Enrique?

ENRIQUE
¿Señor?

REY
¡Por Dios,
que es el almirante!

ENRIQUE
¿Quién?

REY
Su esposo mismo.

ENRIQUE
¡Qué bien!

REY
Que para echar a los dos
Redondilla
145
de su puerta se ha fingido
justicia.

ENRIQUE
Los celos son
todos industria.

REY
Invención
de celoso cuerdo ha sido.
Redondilla
¿Qué haré?

ENRIQUE
¿Qué puedes hacer?)

ALMIRANTE
150
¿Quién son? ¡Acaben!

REY
Mirad
que a gente de calidad
no se ha de reconocer.

ALMIRANTE
Redondilla
Los que la tienen no encubren
sus nombres a la justicia.

REY
155
Los que lo son de malicia,
los descubiertos descubren.

ALMIRANTE
Redondilla
Pues, ¿quién es el descubierto?

REY
El que en hábito, cual yo,
muestra que es noble y llegó,
160
en fe de serlo, encubierto.

ALMIRANTE
Redondilla
Aquí vive el almirante
de Francia, y cuando su hacienda
noble ladrón la pretenda,
será vuestro semejante.
Redondilla
165
Id en buen hora, y mirad
que os hago merced en esto.

REY
¡Soberbio sois!

ALMIRANTE
Vayan presto.

REY
Aguardad.

ALMIRANTE
No hay aguardad.

REY
Redondilla
Justicia, sois arrogante.

ALMIRANTE
170
Esto al mismo rey dijera,
mientras no le conociera,
a puertas del almirante.

REY
Redondilla
¿No puedo ser algún hombre
que pretenda casamiento
175
con su hermana?

ALMIRANTE
¡Extraño cuento!
Si sois tal, decid el nombre;
Redondilla
todos los conozco yo.

REY
Basta que aquesto sepáis,
y partíos, que estorbáis
180
a quien nunca os ofendió
Redondilla
y que os puede hacer merced.

ALMIRANTE
La mayor será partiros,
o tengo de descubriros.

REY
Si en eso os ponéis, creed
Redondilla
185
que me ponga también yo
en que luego me mostréis
si sois justicia o lo hacéis
de celos.

ALMIRANTE
¿Yo?

REY
¿Por qué no?
Redondilla
¿No hemos visto mil celosos
190
hacer industrias como estas?

ALMIRANTE
En demandas y respuestas
hay términos enfadosos.
Redondilla
Váyanse luego acostar,
que entre nobles esto es ley,
195
que si digo “¡Aquí del rey!”,
me han de salir a ayudar
Redondilla
de casa del almirante,
y aun él mismo.

REY
Podrá ser,
si no está con su mujer
200
en ocasión semejante.
Redondilla
Idos vos y estad seguro
que a Estela sirvo y adoro,
y que la guardo el decoro
que al almirante procuro.
Redondilla
205
Pues que trato de casarme,
que dar música no es cosa
de importancia.

ALMIRANTE
¿Y es honrosa
para quien puede culparme,
Redondilla
si sabe que aquí llegué,
210
de que no os reconocí,
los instrumentos rompí
y las armas os quité?

REY
Redondilla
Alguacil libre y cansado,
preguntador insufrible,
215
honrado, pero terrible
y curioso como honrado,
Redondilla
yo soy el mismo almirante
que acostarme vengo aquí.
¿Qué queréis?

ALMIRANTE
¿Vos?

REY
Yo.

ALMIRANTE
¿Vos?

REY
Sí.

ALMIRANTE
220
(¿Hay invención semejante?
Redondilla
El rey dice que soy yo
por poder disimular.
Ya no hay más que preguntar;
mi engaño el suyo venció.)
Redondilla
225
Suplico a vuestra excelencia
perdone mi demasía.

REY
No ha sido descortesía,
sino justa diligencia.
Redondilla
Yo haré que su alteza os haga
230
merced. El nombre decid,
y a la mañana venid
donde también satisfaga
Redondilla
la parte que me ha tocado
de guardar mi casa.

ALMIRANTE
El cielo
235
os guarde, que solo es celo,
solicitud y cuidado
Redondilla
de este oficio y de esta casa,
que en ser vuestra, el mismo rey
guardará su honor, y es ley,
240
que aun entre bárbaros pasa,
Redondilla
que las casas de los nobles
tienen más obligación
de guardarlas de traición,
de agravios y tratos dobles.

REY
Redondilla
245
Casas de tanto valor
guardadas están por sí.

ALMIRANTE
Créolo, como si aquí
lo oyera el rey, mi señor.-
Redondilla
¿Criados?

DIONÍS
¿Señor?

ALMIRANTE
No es gente
250
de sospecha.

DIONÍS
En esta calle
no es justo.

ALMIRANTE
(¿Quién hay que calle?
¿Quién hay que morir no intente?
Redondilla
¡Ah, poder, en pocos años
Dios alumbre tus sentidos,
255
que vasallos ofendidos
despéñanse a muchos daños!)

Vase el almirante.

ENRIQUE
Redondilla
El almirante, señor,
conociendo a vuestra alteza,
hizo esta loca fineza
260
para remediar su honor;
Redondilla
y a un obstinado amante
es de consejos capaz,
que no ha de ser pertinaz,
siendo a quien es importante,
Redondilla
265
dos cosas le están muy bien.

REY
¿Cuáles, Enrique?

ENRIQUE
Seguir
lo que acaba de decir:
que a mi dama quiere bien.
Redondilla
Dé a entender que sirve a Estela,
270
como al almirante dijo.

REY
¿La otra?

ENRIQUE
No ser prolijo
con quien ya su amor recela,
Redondilla
sino partirse de aquí,
que este no se ha de acostar
275
por ver en qué ha de parar.

REY
Bien dice, hablaste en mí.
Redondilla
No será mala invención
decir que sirvo a su hermana,
porque con eso se allana
280
el fin de mi pretensión
Redondilla
y se aseguran sus celos.
Tú de mí ¿no los tendrás?

ENRIQUE
De ti, ¿por qué, cuando estás
por Blanca en tantos desvelos?
Redondilla
285
Echa por aquí, señor,
porque no encuentres con él.

REY
Vamos. ¡Ay, Blanca cruel,
pues no te vence mi amor!
Redondilla
Pero presume también,
290
por más que tu honor lo impida,
que se ha de acabar mi vida
o he de vencer tu desdén.

Vanse. Salen doña Blanca y Estela.

ESTELA
Redondilla
¿Eres la mujer primera
que sientes con tanto exceso
295
ser amada?

BLANCA
Yo confieso
que si como el tuyo fuera
Redondilla
mi estado, Estela, me holgara
que el rey me tuviera amor,
y no el supremo señor
300
que al mismo sol se compara;
Redondilla
pero el más humilde y vil,
el más pobre y más villano,
que amor es un aire vano
que entra en las almas sutil.
Redondilla
305
De ser amada no hables,
que a nadie puede pesar,
pues dar ocasión de amar
es tener partes amables;
Redondilla
y si las que amables son
310
valor, gracia y hermosura,
honestidad, compostura,
limpieza, edad, discreción,
Redondilla
¿a qué mujer pesará
de ser hermosa, discreta,
315
graciosa, moza y perfeta
si en esto el amor está?
Redondilla
Mi pesar, Estela, nace
de tener estado yo
y de amar, que quien amó
320
de nada se satisface.
Redondilla
Es mi dueño la persona,
después del rey, de más nombre,
es gallardo, es gentil hombre
y el que tiene a su corona
Redondilla
325
de más cerca justa acción
si no tuviese heredero,
y basta que yo le quiero,
que es la mayor perfección.
Redondilla
Fuera de esto, soy querida,
330
y ansí me debo ofender
de verme, Estela, querer
y de ser de un rey servida.

ESTELA
Redondilla
Arguyes bien; mas en cosa
de que tú no eres culpada
335
es la tristeza excusada.

BLANCA
Como excusada, es forzosa;
Redondilla
que si a mi esposo le doy
celos, que son mal tan grave,
pues ya sospecho que sabe
340
(si no es que engañada estoy)
Redondilla
los pensamientos del rey,
su pena me la ha de dar;
que pesar de dar pesar
es de amor la mejor ley.

ESTELA
Redondilla
345
Poco sabes del rigor
con que apura amor su llama,
que dar celos a quien ama
es aumentarle el amor.

BLANCA
Redondilla
No corre con los casados,
350
Estela hermana, esa treta,
porque el marido se inquieta
con diferentes cuidados.
Redondilla
El galán quiere temiendo
que a otro tengan más amor;
355
mas el marido su honor,
con que va el amor perdiendo.
Redondilla
No hay hombre (si es de creer
que todos sienten deshonra)
que no quiera más su honra
360
que la más bella mujer.
Redondilla
Luego arguyes mal, Estela,
en dar celos por amor,
pues al marido el honor
más que el amor le desvela.
Redondilla
365
Allá con Enrique puedes
hacer, como con galán,
esas pruebas.

ESTELA
No me dan
licencia tantas paredes,
Redondilla
rejas, puertas y porteros
370
como ha puesto el almirante.

Sale el almirante.

ALMIRANTE
(¿Hay poder más arrogante
siempre en los años primeros?
Redondilla
Fuerza que no se resiste
es la de un rey ¡ay de mí!
375
¿Por acostar Blanca aquí?
¡No estoy yo sin causa triste!
Redondilla
Pues ¿cómo, no es hora ya
de que estuviera acostada?
Mas ¿cómo, si está avisada
380
que el rey en la calle está?
Redondilla
¿Si quiere por dicha hablalle?
¡Oh, sospecha mal nacida!
¡Blanca a estas horas vestida
y un rey de Francia en la calle!
Redondilla
385
Quiero, pues que no me ven,
acercarme y escuchar,
que las dos deben de hablar
de mi deshonra también.
Redondilla
Caminad con discreción,
390
pies, a saber mis recelos,
que bien dicen que los celos
tienen pasos de ladrón.
Redondilla
Mas no es posible que sea
culpada mujer tan noble,
395
que en tal valor trato doble
fuera liviandad muy fea.
Redondilla
Mas si no debo culpalle,
¿qué hacen ¡honra atrevida!
Blanca a estas horas vestida
400
y un rey de Francia en la calle?)

BLANCA
Redondilla
Mucho tarda, Estela mía.
¿Si estará jugando acaso?

ALMIRANTE
(Que tarda dice. Otro paso,
celos, que el honor os guía.
Redondilla
405
Pasemos más adelante.)

BLANCA
¿Dónde estará?

ESTELA
Divertido
con amigos.

ALMIRANTE
(Esto ha sido,
cuanto dañoso, importante.
Redondilla
Divertido, dice EstelaN
X
Nota del editor

Falta un verso en esta redondilla.

,
410
que estará el rey. Otro paso;
yo entenderé si hay cautela.)

BLANCA
Redondilla
Nunca tan tarde ha venido
a acostarse.

ALMIRANTE
(Esto es por mí;
mal denantes entendí
415
que por el rey había sido.
Redondilla
Cuando escuchamos tan bien,
celos, demos paso atrás,
pues no se pretende más
de que desengaño os den;
Redondilla
420
pero mal podré tomalle
cuando me quitan la vida,
Blanca a estas horas vestida
y un rey de Francia en la calle.)

ESTELA
Redondilla
Acuéstate ¡por tus ojos!
425
deja estos locos desvelos.

BLANCA
Doy celos y tengo celos,
doy enojos, tengo enojos;
Redondilla
puede ser que el almirante
me aborrezca.

ALMIRANTE
(Ocasión das.
430
Celos, volvistes atrás
para pasar adelante.
Redondilla
Pues dice que la aborrezco,
causa me ha dado. Otro paso
demos, celos, que me abraso,
435
y en vuestro amor me enloquezco.)

BLANCA
Redondilla
¿No sientes ruido?

ALMIRANTE
(Ya
me sintieron.)

ESTELA
Allí vi
salir un hombre.

BLANCA
¿Es ansí?
¿Hola? Ningún paje está
Redondilla
440
en esa sala. ¿Hola? ¿Hola?

ESTELA
Durmiendo están; es muy tarde.

BLANCA
Toda mujer es cobarde.
¡Yo me muriera a estar sola!
Redondilla
No es posible que hombre sea.

ESTELA
445
Pues ¿cómo aquello se nombra?

BLANCA
Sombra.

ESTELA
No creas que es sombra.

BLANCA
No hay sombra en que yo no crea.
Redondilla
Ven; despierta esas mujeres,
que tengo miedo.

ESTELA
Querría
450
hablar a Enrique.

BLANCA
Otro día.

ESTELA
¿Y si aguarda?

BLANCA
¡Extraña eres!

ESTELA
Redondilla
¿Cómo, si tu hermana fui?

BLANCA
Ven, no seas porfiada.

ESTELA
Blanca, pues estás casada,
455
déjame casar a mí.

Vanse. Salen el rey, Prudencio y Teodoro.

REY
Décima
Enrique está acostado
y el almirante también.

TEODORO
En fin, vuelves, y haces bien,
si así templas tu cuidado.

REY
460
Tiéneme Enrique cansado
con sus consejos, Teodoro.
No puedo más. Muero; adoro
a Blanca. Quien bien me quiere
diga que a esta puerta espere
465
del alba los rayos de oro.

TEODORO
Décima
Me espanto que se dilata
de alumbrar nuestro horizonte,
que el extremo de aquel monte
ya tiene un perfil de plata.

REY
470
Aquí me ha de hallar ¡ingrata!
la luz de los orientales
rayos, porque a tus umbrales
hallen a un rey, a quien tienes
muerto con tantos desdenes,
475
que son a mi amor iguales.
Décima
Puertas, ¿veré por aquí
alguna luz de ese cielo?

TEODORO
¿Quieres que aceche?

REY
Recelo
que vivo fuera de mí.

TEODORO
480
Ya miro.

REY
¿Qué has visto?

TEODORO
Vi
la caballeriza enfrente.
Así Dios tu vida aumente,
que hay una haca blanca allí.
¿No sirves a Blanca?

REY
Sí.

TEODORO
485
Pues háblala tiernamente.

REY
Décima
Teodoro, aunque tan grosero,
con tus donaires afeas
mi amor, hoy quiero que creas
que, como por Blanca muero,
490
a todas las cosas quiero
que son blancas.

TEODORO
Pues advierte
que será gallarda suerte
que al haca blanca que miro
le envíes algún suspiro;
495
quizá sabrá responderte,
Décima
que Blanca ya no podrá.

Sale Enrique, de noche.

ENRIQUE
(Mándame acostar el rey,
y, aunque obedecerle es ley,
otro rey me vuelve acá.
500
¡Ay, cielos! ¿Qué gente está
junto a las rejas de Estela?
Cosa que el rey con cautela
sirva a Estela y para mí
finja que le tiene así
505
Blanca por no me dar celos.)

REY
No han hecho cosa los cielos,
Blanca, más blanca que a ti.
Décima
La nieve, en tu competencia
es negra, y más si porfía
510
por lo que tiene de fría
a igualar tu resistencia.
La luna te diferencia
en ser creciente y menguante,
que tú, Blanca, eres constante.

TEODORO
515
¿Hablas con el haca ahora?
Sí, porque esotra señora
dormirá con su almirante.

REY
Décima
Maldígate el cielo, amén.
¿Un ángel dormir pudiera
520
con hombre mortal?

TEODORO
Si fuera
ángel, velara en tu bien.

ENRIQUE
(¡Que estos a la puerta estén
y que no sepa quién son!
¡Oh, flaco y vil corazón!
525
Mas mientras no sale Estela,
vanamente me desvela
celosa imaginación.)

Sale Blanca a la ventana.

BLANCA
Redondilla
¿Cuál pena a mi pena iguala
de cuantas quien ama llora?
530
Un paje me dijo ahora
que el hombre que entró en la sala
Redondilla
era mi querido esposo.
Pues escuchar y advertir
y en siendo sentido huir,
535
efetos son de celoso;
Redondilla
porque los mayores son
de que ya un hombre lo es
traer de fuego los pies
y de hielo el corazón.
Redondilla
540
Volver a salir tan tarde
no puede ser por mi bien;
viome vestida, y también
puede presumir que aguarde
Redondilla
celosa a verle venir
545
y esto le pudo cansar:
que celos ni se han de dar
ni menos se han de pedir.
Redondilla
Desespérase un casado
de ver su mujer celosa;
550
pues estarlo él mismo es cosa
de intolerable cuidado.
Redondilla
Hijos de amor mal nacidos,
¿para qué sois buenos, celos,
pues no os hicieron los cielos
555
para dados ni pedidos?-
Redondilla
Gente la calle pasea.
¿Qué puede ser a estas horas?

REY
Sol que otros celajes doras,
haz que este polo te vea,
Redondilla
560
da luz a mi noche escura.
¡Ay, cielo, el marco se mueve!
¿Amanecéis, sol de nieve?
¿Sois vos, divina hermosura?

BLANCA
Redondilla
(Si es este Enrique, el galán
565
de mi hermana?) ¿Ah, caballero?

REY
(¿Llamaron?

TEODORO
Pues ¿no?

REY
¿Qué espero?
Vida y licencia me dan.)
Redondilla
¿Quién llama?

BLANCA
Criada soy
de doña Blanca.

REY
Ansí el cielo,
570
sobre cuantas tiene el suelo,
os dé la dicha que os doy
Redondilla
en deseos desde aquí.
Que le digáis que a esta puerta
yace una esperanza muerta
575
de un rey que no reina en sí.

BLANCA
Redondilla
¿El rey sois?

REY
Pues ¿quién pudiera
llamar al sol más temprano
en su oriente soberano
que un rey de Francia no fuera?
Redondilla
580
Decilde que le suplico
salga un momento a abrasarme;
que, si sabéis obligarme,
el más gallardo, el más rico,
Redondilla
el más noble de mi casa
585
será vuestro esposo.

BLANCA
Creo
el amoroso deseo
que injustamente os abrasa;
Redondilla
pero sé que pretendéis
un imposible, señor,
590
y que vuestro gran valor
afeáis y escurecéis,
Redondilla
ya en hacer agravio a un hombre,
vuestro deudo, ya en querer
conquistar una mujer
595
de tan limpia fama y nombre.
Redondilla
Otras libres hermosuras
podéis, señor, pretender
con menos amor, y hacer
a vuestro gusto seguras,
Redondilla
600
que de doña Blanca sé
que si mil años viviera,
en todos no agradeciera
vuestro loco amor.

REY
¿Por qué?

BLANCA
Redondilla
Porque adora en su marido
605
y es quien es.

REY
Oíd.

TEODORO
Cerró.

ENRIQUE
(A Estela sin duda habló.
¡Oh, quién le hubiera entendido!
Redondilla
Mil veces quise acercarme;
mas, con temor de perderme,
610
he permitido ofenderme
por vivir para vengarme.)

Sale el almirante con Leonelo y Dionís.

ALMIRANTE
Endecasílabos sueltos (tirada)
No pido yo consejo, ni le quiero
de criado y amigo, si mi calle,
si mi puerta da voces a mi honra.
615
¿Qué importa que de Blanca esté seguro?
Los que vieren un rey, ¿cómo es posible
que no lastimen mi inocente fama?

LEONELO
Sí, pero no es remedio conveniente
a tu honor descubrirte de este modo.
620
Amor es ajedrez; mira que sabe
mucho más el que mira que el que juega.

ALMIRANTE
No me dejan los celos ni la honra
ni estar aquí ni dentro de mi casa.
Cuando estoy en mi casa, me parece
625
que en la calle, Leonelo, está el peligro;
cuando estoy en la calle, que está en casa;
y así no estoy en casa ni en la calle,
pues ¿cómo quieres tú que viva y calle?

ENRIQUE
(Los celos tienen tratas conocidas,
630
que pueden aprenderse, y que las toman
unos celos de otros. Esta noche
el almirante Carlos se fingía
justicia para echar de aquesta calle
a un hombre que le daba pesadumbre,
635
y, por lo menos, supo que le rey era.
Pues yo, para saber quién son aquestos,
bien puedo ahora usar la misma treta,
que si solo no pude, porque sola
no ronda la justicia, ni era justo,
640
con estos tres que llegan será fácil,
pues pensarán que son criados míos.
Sabré quién sirve a Estela por lo menos,
y por lo más me dejarán la calle,
pues ya no es justo que mis celos calle.)

TEODORO
645
(Un hombre viene armado, y a la esquina
deja otros tres. Hacia nosotros viene.

REY
¡Extrañas sombras esta calle tiene!)

ENRIQUE
Redondilla
¿Quién va, señores? ¿Quién son?

REY
¿Quién lo pregunta?

ENRIQUE
¿No ven
650
quién puede ser?

REY
Diga quién.

ENRIQUE
Quedo, que tienen razón.
Redondilla
La justicia soy.

REY
(No he visto
calle con tanta justicia.

TEODORO
Echáronla de malicia.)

ENRIQUE
655
(¡Qué mal los celos resisto!)

REY
Redondilla
(Este no es el almirante;
justicia, sin duda, es.)

ENRIQUE
¿No hablan?

REY
Sí.

ENRIQUE
Digan, pues,
quién son.

REY
Pasad adelante,
Redondilla
660
que soy hombre principal.

ENRIQUE
Eso tengo de saber.

REY
Pasad, que no puede ser.

ENRIQUE
¿Cómo? ¿A un ministro real
Redondilla
se responde de ese modo?
665
Llamar quiero a mis criados.

TEODORO
(No estemos más rebozados
si ha de descubrirse todo.

PRUDENCIO
Redondilla
Si estos cuatro, a cuchilladas,
te han de conocer, señor,
670
hablarle en paz es mejor.

REY
¡Qué de cosas tan pesadas
Redondilla
esta noche me suceden!)

ENRIQUE
¿No se quieren descubrir?

REY
Ya os lo queremos decir.

ENRIQUE
675
Fíen de mí, que bien pueden.

REY
Redondilla
No hay calle en esta ciudad
que tenga tanta malicia.

ENRIQUE
¿Malicia?

REY
Es toda justicia,
no tiene jamás piedad.
Redondilla
680
Llegaos aquí donde estoy
y sabréis quién soy de mí.

ENRIQUE
¿Es el rey, mi señor?

REY
Sí.
¿Eres tú, Enrique?

ENRIQUE
Yo soy.

REY
Redondilla
Pues ¿qué disparate es este?

ENRIQUE
685
Celos, señor.

REY
¿No te fuiste
a recoger?

ENRIQUE
¿No dijiste
que me vaya y que me acueste,
Redondilla
que lo mismo hacer querías?
Pues ¿cómo volviste aquí?

REY
690
Eso pregúntalo a ti
si amor y celos tenías.
Redondilla
¡Bien tomaste la lición
del almirante!

ENRIQUE
Aprendí
de sus celos. Ya te vi
695
hablar por este balcón.
Redondilla
¿Era con Blanca o Estela?

REY
Era con una criada
libre, cruel y enseñada
de Blanca en la misma escuela.
Redondilla
700
Mas ¿quién son esos que vienen
contigo?

ENRIQUE
Yo no lo sé;
mis criados los llamé,
aunque mejor talle tienen,
Redondilla
para poneros temor.

REY
705
¿Eso más?

ENRIQUE
Como lo digo.

REY
Luego ¿no vienen contigo
estos hombres?

ENRIQUE
No, señor.

REY
Redondilla
¡Que me maten si no es Carlos,
que anda celoso de mí!

ENRIQUE
710
¿Quieres que lo sepa?

REY
Sí.
Pero es fuerza acuchillarlos;
Redondilla
y acuchillar un marido,
si es que es él, es fuerte caso.

ENRIQUE
No sé qué tienen de raso
715
los celos.

REY
No lo he sabido.

ENRIQUE
Redondilla
Que acuchillados parecen
mejor y descubren más.

REY
Eso en galanes dirás,
que esa guarnición merecen;
Redondilla
720
pero en marido es error,
que celos imaginados
descubren, acuchillados
el aforro del honor.

ENRIQUE
Redondilla
¿Y si no es él?

REY
Sí será,
725
que no siendo tú ni yo,
no puede ser otro.

ENRIQUE
¿No?

REY
Segura la calle está.
Redondilla
Yo sirvo a Blanca, tú a Estela.
Mejor es aseguralle
730
con fingir en esta calle
alguna extraña cautela.
Redondilla
Di a voces: “Yo he de querer
a Estela, que la pretendo
por mujer.” “Y yo me ofendo
735
(te podré yo responder)
Redondilla
de tan loca pretensión,
porque Estela ha de ser mía”;
y con aquesta porfía
se fingirá una quistión,
Redondilla
740
en la cual huirás.

ENRIQUE
¿Y es bien,
si conoce el almirante
mi voz, que de mí se espante
y pierda mi honor también?

REY
Redondilla
No hará, que en llegando a mí,
745
porque luego llegará,
diré que Arnaldo, que está,
como ves, cerca de aquí,
Redondilla
es el que huyó, y callaré
la causa.

ENRIQUE
Va de invención.

ALMIRANTE
750
(¿Hablan estos de quistión?

DIONÍS
Ya por las voces es ve.)

ENRIQUE
Redondilla
Yo digo que la pretendo
por mujer.

REY
No puede ser,
que como de mi mujer
755
de que lo digáis me ofendo.

ENRIQUE
Redondilla
¿Cómo no? Pretenderela,
si no sois el rey.

REY
Yo soy
quien soy, y basta que estoy
favorecido de Estela.

LEONELO
Redondilla
760
(Estela dijo, señor.

ALMIRANTE
La quistión es por mi hermana.

LEONELO
¿Ves como es cosa muy llana
que te ha engañado el honor?

ALMIRANTE
Redondilla
Si riñen metamos paz,
765
y así sabremos quién son.

LEONELO
Ya perderás la opinión
en que estás tan pertinaz.)

REY
Redondilla
Caballero, el pretender
el honor del almirante,
770
que es celoso y loco amante
de su gallarda mujer,
Redondilla
me ha hecho que de la calle
no os echo, como lo hiciera,
si su ofensa no temiera.

ENRIQUE
775
¡Que esto sufra! ¡Que esto calle!
Redondilla
Vos, ni el mundo, aunque estoy solo,
me podréis echar de aquí.
A Estela sirvo, y si en mí
lloviese el norte y el polo
Redondilla
780
más adusto nieve o fuego,
dos mil años he de estar
en este umbral sin mudar
la vista en sus rayos, ciego.

REY
Redondilla
¡Matalde!

ENRIQUE
¿Tantos a uno?

REY
785
¡Muera!

ALMIRANTE
Caballeros, paz.

REY
Con hombre tan pertinaz
no miro respeto alguno.

ENRIQUE
Redondilla
Yo os cogeré solo.

ALMIRANTE
Ya
el caballero se fue.
790
¿Qué fue aquesto?

REY
No lo sé.

ALMIRANTE
Razón, señores, será
Redondilla
que de esto cuenta me deis;
que soy caballero yo,
si lo sois los dos.

REY
Yo no,
795
que soy, si no lo sabéis,
Redondilla
algo más que caballero.

ALMIRANTE
Cuando título seáis,
con alguno hablando estáis.

REY
Pues lo que deciros quiero
Redondilla
800
es que el conde Arnaldo fue
el que aquí me acuchilló
por Estela, y pues que yo
quién era el conde os conté,
Redondilla
buscad al conde y podrá
805
decir lo mismo de mí;
que lo que yo digo aquí
podrá decir él allá.

Vase con sus criados.

ALMIRANTE
Redondilla
¿Qué os parece?

LEONELO
Que me espanto
de que no hayáis conocido
810
al rey.

ALMIRANTE
¿Era el rey?

LEONELO
No ha sido
el sol más claro.

ALMIRANTE
¡Que tanto
Redondilla
celos me cieguen! ¿Qué es esto?
¿El rey sirve a Estela?

DIONÍS
Sí,
pues que se acuchilla así
815
en defensa de este puesto.

ALMIRANTE
Redondilla
Si el rey quiere bien a Estela,
¿para qué me da ocasión
¡ah, celos! de la opinión
que en los cercos del sol vuela?
Redondilla
820
¿No es mi hermana para ser
su mujer? ¿No es prima suya?

LEONELO
No te espantes de que huya
de tenerla por mujer
Redondilla
mientras anda en los conciertos
825
de Alemania.

ALMIRANTE
Ese misterio
es pretensión del Imperio.

LEONELO
¿No ves tus celos inciertos?

ALMIRANTE
Redondilla
¿No es culpa esta, pero honrosa,
que celos es no saber
830
una cosa que ha de ser
para el honor sospechosa?
Redondilla
Si yo la verdad supiera,
en ese instante cesara
de tener celos.

LEONELO
Repara
835
en la sinrazón que fuera
Redondilla
quererlos tener del rey
que es de Estela aficionado.

ALMIRANTE
Cuando la hubiera forzado,
mira, Leonelo, la ley
Redondilla
840
rigurosa del honor;
por ser hermana, tuviera
paciencia, mas no pudiera
si a Blanca tuviera amor.
Redondilla
Sirva a Estela, y si quisiere
845
yo su tercero seré,
no a Blanca.

LEONELO
Escucha.

ALMIRANTE
¿Qué fue?
No hay sombra que no me altere.

Sale Estela al balcón.

LEONELO
Redondilla
La celosía han abierto
del balcón.

ESTELA
¿Ce, Enrique, ce?

ALMIRANTE
850
(¿Dijo Enrique?

LEONELO
Eso escuché.

ALMIRANTE
Estela sale al concierto,
Redondilla
que su voz he conocido.
Quiérome Enrique fingir
para mejor advertir
855
si del rey engaño ha sido.)
Redondilla
¿Puédoos hablar?

ESTELA
Bien podéis,
aunque no sin sobresalto,
que andan los celos por alto.

ALMIRANTE
¿Por alto?

ESTELA
Pues ¿no lo veis?
Redondilla
860
¿paréceos que hay más altura
que en un rey y un almirante?

ALMIRANTE
Eso, Estela, no os espante,
que amor a nadie asegura.
Redondilla
¿Duerme Carlos, vuestro hermano?

ESTELA
865
No, Enrique, que fuera está.

ALMIRANTE
¿Cómo, si amanece ya?

ESTELA
Para celos es temprano.
Redondilla
Yo os juro que está perdido
de los del rey sin razón.

ALMIRANTE
870
¿Sin razón los celos son?

ESTELA
Blanca adora a su marido.

ALMIRANTE
Redondilla
Bien se lo debe.

ESTELA
Es verdad.

ALMIRANTE
Y ella, ¿qué está haciendo agora?

ESTELA
Aguardada, y de celos llora
875
con notable soledad.

ALMIRANTE
Redondilla
¿Celos tiene?

ESTELA
Ha sospechado,
de ver que Carlos no viene,
que otro gusto le entretiene.

ALMIRANTE
Los celos la han engañado.

ESTELA
Redondilla
880
Yo le doy hartos consuelos;
pero no aprovecha ya.

ALMIRANTE
Ansí el almirante está:
todo cuanto mira es celos.

ESTELA
Redondilla
Es mi hermano un ignorante.
885
Teniendo honrada mujer,
¿qué sirve dar a entender
desatino semejante?

ALMIRANTE
Redondilla
Quiere bien.

ESTELA
Que no es querer.
Quien los tiene no los nombre,
890
que es tenerse en poco un hombre
y advertir una mujer.

ALMIRANTE
Redondilla
(Creo que me ha conocido.
Mudar de plática quiero.)
Lo que yo temo y espero
895
también diréis que lo ha sido.

ESTELA
Redondilla
En parte os disculparé,
por ser pretendiente vos.

ALMIRANTE
Y más habiendo otros dos.

ESTELA
¿Otros dos? Eso no sé.

ALMIRANTE
Redondilla
900
¿Cómo no sé? Yo pensaba
que el rey, Estela, os quería.

ESTELA
¡Qué graciosa celosía!

ALMIRANTE
Aquí de decirlo acaba.

ESTELA
Redondilla
Pues, Enrique, si sois vos
905
a quien el rey ha contado
su pensamiento y cuidado,
si hemos reñido los dos,
Redondilla
¿por qué me decís que diga
a Blanca su voluntad?
910
¿Cómo puede ser verdad
que él mismo se contradiga?

ALMIRANTE
Redondilla
(¡Ah, celos, que os vi volver
en cielos; pero los cielos
aún no os pueden sufrir, celos!
915
¡De allá volvéis a caer!
Redondilla
¡Cuánto mejor me estuviera
no apurar tanto mi mal!)

ESTELA
¿Qué decís?

ALMIRANTE
Que un desigual
amor del aire se altera.
Redondilla
920
Del rey fui celoso en vano,
porque a mil dice que os quiere.

ESTELA
Eso en público refiere
por desvelar a mi hermano;
Redondilla
mas la verdad es que adora
925
a Blanca.

ALMIRANTE
(¿Qué aguardo más?)
Ya que esta disculpa das,
por lo que es el rey, señora,
Redondilla
¿qué dirás de Arnaldo, a quien
dar en esta calle vi
930
mil cuchilladas por ti?

ESTELA
¿Arnaldo me quiere bien?

ALMIRANTE
Redondilla
¿Eso preguntas?

ESTELA
¿No quieres
que lo pregunte?

ALMIRANTE
¡Por Dios,
que le acuchillaban dos,
935
y aun tres!

ESTELA
¡Qué medroso que eres!

ALMIRANTE
Redondilla
¿Medroso o celoso?

ESTELA
Todo,
que los celos son temor.

ALMIRANTE
Estos miedos al honor,
Estela, los acomodo.

ESTELA
Redondilla
940
Parece que el almirante
te ha dado algunas liciones.

ALMIRANTE
Y a ti ¿quién, pues que te pones
en liviandad semejante?
Redondilla
Rey, Arnaldo, Enrique y mil
945
te sirven, y lo que fuera
gala en uno, ya se espera
que será un ejemplo vil.

ESTELA
Redondilla
¿Hablas conmigo?

ALMIRANTE
Pues ¿no,
si una casa tan honrada,
950
y aquella sangre heredada,
de quien más a Francia honró,
Redondilla
tratas de aquesa manera?

ESTELA
Mira, Enrique, que los celos
te engañan.

ALMIRANTE
¡Plegue a los cielos
955
que tome venganza fiera
Redondilla
de tu pensamiento vil!

ESTELA
Quedo, Enrique, que bien basta
a una voluntad tan casta
decir que la sirven mil.
Redondilla
960
Y cuando mil me sirvieran,
¿qué importa, si uno prefiero,
que eres tú, pero primero
que a esotros mil te prefieran?
Redondilla
Mas ya tan mal empleados
965
pensamiento, será el día
noche, el fuego nieve fría
y los indios de ella helados.
Redondilla
Las estrellas andarán
por la tierra, y por el suelo
970
los peces, y de su vuelo
firmes los siete estarán;
Redondilla
caerase de los dos polos
su máquina.

ALMIRANTE
Oye.

ESTELA
Es de necios
osar hablar en desprecios
975
adonde hay requiebros solos.

Vase.

LEONELO
Romance (tirada)
Mal has hecho en alterar
a Estela, que puede ahora,
con el rey y con Enrique,
revolver alguna cosa.
980
Fuera de esto, el conde Arnaldo,
que por ventura la adora
y que si con él la casas
algo de este daño cobras,
celoso estará de Enrique;
985
ansí, que en una hora sola
has dado con todo en tierra.

ALMIRANTE
Cáigase la casa toda.
¡Plegue a los cielos, Leonelo,
que, de sus colunas rota,
990
cuanto dentro vive entierre
por que entierre mi deshonra!
¿Hay algún hombre nacido
que en tierra o mar procelosa
en una noche haya visto
995
tantas desdichas y sombras?
¿Qué tempestad por el mar,
cuando se atreven las olas
cara a cara a las estrellas
que van por las aguas locas
1000
las cuerdas de los navíos,
racamentas, trizas, trozas,
aflechates y brandales,
cables, gúmenas, maromas,
entre las voces confusas
1005
del amainar da a la bomba
hasta que Santelmo viene
a apaciguar la zaloma,
ha dado tanto tormento
en la Bermuda espantosa
1010
al mísero navegante?
¿O sobre una tabla angosta
flutuar entre las aguas
la nave deshecha en rocas?
¿Cuál pastor se ha visto ansí
1015
en noche tempestüosa,
tronando la artillería
del cielo por largas horas,
con mil culebras de fuego
que por momentos azotan
1020
el aire caliginoso,
hasta que por nubes rojas
asoma el sol la cabeza,
de sus diluvios paloma?
¿Qué enfermo con frenesí
1025
cuando las fuentes sonoras
le están poniendo a los ojos
las arenas bulliciosas?
¿Qué preso, la noche misma
que ha de morir al aurora,
1030
sube en su imaginación
la escalera de la horca,
como yo ¡triste!, Leonelo,
mar, tierra, prisión, congojas
en una noche me cercan?

LEONELO
1035
Tú propio tu pena tomas
con tus manos, que el honor
no las quiere tan curiosas.
Vete a acostar, que ya el día
por el blanco Oriente asoma;
1040
las aves le dan las gracias,
chillan, gorjean, entonan
mil villancicos al son
que fue el autor de su solfa;
acuéstanse las estrellas,
1045
la negra noche reposa,
reposa tú.

ALMIRANTE
¡Vive el cielo,
Banca, que si eres traidora,
que ha de ver Francia y el mundo,
en lo que falta a mi historia,
1050
la batalla del honor
y la fuerza de la honra.


Acto II

Sale el conde Arnaldo con botas y espuelas y Tancredo, entrambos de camino.

ARNALDO
Quintilla
¿Está todo apercibido?

TANCREDO
Cuando quisieres podrás
partirte.

ARNALDO
¿Fabio ha venido?

TANCREDO
1055
Ya no hay que aguardarle más,
Pienso que adelante es ido.

ARNALDO
Quintilla
Adiós, París, celebrada
por la ciudad más famosa,
más rica, más bien fundada
1060
que mira del sol la hermosa
lumbre en toda su jornada.
Quintilla
Adiós, palacios de Carlos;
adiós, muros, que envidiarlos
hoy Babilonia pudiera,
1065
aunque sus huertos hiciera
Semíramis celebrarlos.
Quintilla
El gran deseo de ver
a los hombres, natural,
y el ocio, que suele hacer
1070
en la patria mayor mal
que la edad y que el poder,
Quintilla
me llevan a Italia, y creo
que podrá tanto el deseo,
que daré la vuelta a España.
1075
Adiós, patria, que en la extraña
quiero hacer del ocio empleo.

Sale Leonelo, criado de Carlos.

LEONELO
Silva (tirada)
El almirante, mi señor, suplica
a vuestra señoría que le espere
solo un momento, porque hablarle quiere.

ARNALDO
1080
¿Yo no fuera a saber lo que mandaba,
ya fueran cartas o encomiendas fueran?
Decid a su excelencia que le espero,
pues gusta de hacer honra a este vecino.

Sale el almirante.

LEONELO
Ya viene.

ALMIRANTE
Señor conde, ¿de camino?

ARNALDO
1085
Pensé que lo sabíades, y tuve
mi jornada pro causa de esta honra.
Suplícoos perdonéis el haber hecho
tan mala vecindad, que en todo un año
que vivo junto a vos no me he atrevido
1090
a visitaros ni besar las manos
a mi señora doña Blanca.

ALMIRANTE
Pienso
que confesar vuestro delito, Coonde,
es prevenir el justo enojo mío,
la templanza, que apenas tener puedo.
1095
Aquí conmigo os retirad.

ARNALDO
He sido,
por natural inclinación, un hombre
tan encogido, que aunque mi deseo
fue de serviros, no os he visitado
por faltarme ¡por Dios! atrevimiento.

ALMIRANTE
1100
¿No debéis de querer que concertemos
nuestras quejas los dos?

ARNALDO
¿De qué manera?

ALMIRANTE
Vos dais satisfaciones de no verme,
y yo vengo quejoso de que sea
tan a mi costa, conde, el visitarme.
1105
Quitémonos las máscaras, Arnaldo,
y hacedme a mí`, si es justo y lo merezco,
la vecindad que os hago.

ARNALDO
¡Por Dios vivo,
que no os entiendo!

ALMIRANTE
Cuando un hombre honrado
o digo yo de Francia el almirante,
1110
sino Carlos no más, que este es mi título,
habla de esta manera con vos, conde,
no querer entenderme no es respuesta.
Cuando vos a mi hermana me pidiérades,
tan bueno sois como ella, y yo os la diera,
1115
honrado de emplearla en vuestros méritos;
pero servirla en competencia injusta,
con secreto, y de noche alborotando
la calle con espadas y broqueles,
no es cosa digna de quien sois, ni creo
1120
que pasaré porque lo hagáis, Arnaldo.

ARNALDO
¿Yo sirvo a vuestra hermana? ¿Yo tenido
tal pensamiento? ¿Yo?

ALMIRANTE
Vos.

ARNALDO
Almirante,
¡Vive Dios que os han hecho algún engaño!
Y para que entendáis cómo os le han hecho,
miradme de camino y que me parto
1125
a Italia por mi gusto, donde quiero
gastar dos años viendo sus grandezas,
y aun pienso dar la vuelta por España.

ALMIRANTE
Con eso habéis firmado mi sospecha,
que el veros de camino lo confirma,
1130
porque si acuchilláis a un rey de noche,
¿qué mucho que el temor por la mañana
os saque de París y a Italia os lleve?
Carlos soy de Valoes, señor conde;
Estela es mi mujer, aunque es mi hermana,
1135
que, como daña Blanca, es honra mía;
quien la mirare para no pedirla
por su mujer, después que su igual sea…

ARNALDO
¡Señor!

ALMIRANTE
Que le sabré matar me crea.

Vanse el almirante y Leonelo.

ARNALDO
Redondilla
¿Hay suceso semejante?

TANCREDO
1140
¿Cuchilladas has tenido
que no las haya sabido,
y a puertas del almirante?
Redondilla
¿Su hermana sirves, señor?
¡Qué poco de mí confías!

ARNALDO
1145
Tancredo, en lo que podrías
conocer el grande error
Redondilla
en que el almirante está
es en que no hayas sabido
lo que ni me ha sucedido
1150
ni sucederme podrá.
Redondilla
¿Yo a Estela? Si he visto a Estela
más de una vez en París,
y esa en misa en San Dionís,
donde el cuello y arandela
Redondilla
1155
tan engastada tenían
la cara, que pienso que hay
más quien digan el Cambray
que de la cara que vían,
Redondilla
aquí mi vida se acabe.

TANCREDO
1160
¿Qué no la has servido?

ARNALDO
¿Yo?

TANCREDO
Pues ¿qué infame le engañó?

ARNALDO
Tancredo, el alma no sabe
Redondilla
lo que no sabes de mí.
Si la amara, tú supieras
1165
que la amara.

TANCREDO
¿Hablas de veras?

ARNALDO
Necio estás.

TANCREDO
Siempre lo fui.
Redondilla
¿No has oído cierto cuento
de una mujer que quería
a un hombre que no tenía
1170
de quererla pensamiento,
Redondilla
y, hablando a su confesor,
se quejó que la infamaba,
y cuando el otro pensaba
que volvía por su honor,
Redondilla
1175
fue de que los dos se hablasen,
el alcahuete y tercero?
Pues lo mismo considero
que Estela y Carlos tratasen.
Redondilla
Ella se quiere casar
1180
contigo, que cada día,
por aquella celosía,
te ha visto salir y entrar,
Redondilla
y ha buscado esta invención
de hacer tercero a su hermano.

ARNALDO
1185
¡Alto ingenio!

TANCREDO
¡Soberano!

ARNALDO
¿Hay tan notable afición?
Redondilla
¡Vive Dios! ¿Qué está perdida
la mujer por mí?

TANCREDO
Sin duda.

ARNALDO
El propósito me muda.

TANCREDO
1190
¿Cómo?

ARNALDO
Cese mi partida.
Redondilla
Quítame estas botas luego,
¿En qué Italia, España o dónde
hallará, Tancredo, el conde
más que ver? Tancredo, hoy llego
Redondilla
1195
a lo más que le mundo tiene
sin correr tierra ni mar.
Los pajes haz desnudar.
Esto a mi gusto conviene,
Redondilla
y a mi honor diré mejor;
1200
visitan de rúa y colores.
¿De Estela hay tales amores?
¿Hay tal invención de amor?

TANCREDO
Redondilla
¡Por Dios, que te está muy bien
quedarte en París!

ARNALDO
Y ¡cómo!
1205
Desde hoy por impresa tomo
servirla.

TANCREDO
Intenta también
Redondilla
sosegar al almirante.

ARNALDO
Calla, que eres majadero;
que quien viene a ser tercero
1210
no habrá cosa que le espante.

Vanse. Salen el almirante y Leonelo.

LEONELO
Redondilla
No pienso que has acertado.

ALMIRANTE
Como no juegas, Leonelo,
ves mucho. No quiso el cielo
darme este dolor templado.
Redondilla
1215
Si tú vieses la batalla
que hace en mi pecho el honor,
vestido de su valor,
que es una divina malla,
Redondilla
con el poder, su enemigo,
1220
que armado con armas dobles
se ha desnudado las nobles
para matarse conmigo,
Redondilla
verías que la razón
tan sujeta está a la ira,
1225
que de que viva me admira
un hombre en tal confusión.
Redondilla
Todo soy batalla en mí;
mas, como el honor batalla
contra el poder, sufre y calla
1230
la razón que ya perdí.
Redondilla
Por allí viene un soldado
que a la venganza me anima;
otro por allí, que estima
la lealtad que le he jurado.
Redondilla
1235
Ya se juntan de tropel;
ya por los sentidos entran,
pues donde tantos se encuentran,
¿qué hará mi lealtad sin él?

Sale Dionís y un repostero.

DIONÍS
Redondilla
Aquí como me mandaste,
1240
traigo el repostero.

ALMIRANTE
¡Perro!
sin o quieres que este hierro
dentro de tu pecho engaste,
Redondilla
dime cuál es la razón
porque hasta en la mesa veo
1245
del rey de Francia el deseo
y de mi honor la traición.
Redondilla
¿Qué quiere significar
que hasta en los manteles vea
cifras del rey donde lea
1250
su placer y mi pesar?
Redondilla
Si pones flores, parece
que pones una corona
que mi deshonor pregona,
y mil sospechas me ofrece;
Redondilla
1255
si doblas una toalla
corona formas también;
no hay vidrio que a Blanca den
con agua…

REPOSTERO
Escúchame.

ALMIRANTE
¡Calla!
Redondilla
que no sea el tapador
1260
corona, o corona al pie;
no hay tarta donde no esté
corona o lis por labor;
Redondilla
hasta en la sal ayer vi
lises de Francia estampadas,
1265
que me las da el rey saladas,
dañándose para mí.
Redondilla
Mas no le darán igual
el fruto de sus amores;
que nunca he visto echar flores,
1270
para que duren, en sal.
Redondilla
¡Anda bueno el honor mío!
¡Que ayer sirváis alcorzada
una caja de perada,
ya fuera veneno frío,
Redondilla
1275
y en el círculo y esfera
de aquel azúcar mortal
esté un águila real
a los pies de una cordera!
Redondilla
Bien la cifra conocí,
1280
que dice en lengua latina
Quid ultra, aunque no camina
mal este sentido a mí,
Redondilla
pues para mi deshonor,
Quid ultra ¡perros traidores!,
1285
que hay más de tratar amores
el poder contra el honor.
Redondilla
Ahora bien, ya me has oído.
Responde ahora.

REPOSTERO
No puedo,
ya por lealtad, ya por miedo,
1290
negar el pan que he comido.

ALMIRANTE
Redondilla
Si has negado; que aun el pan
que sirves por cifras tiene
lises; que aun en el pan viene
el veneno que me dan;
Redondilla
1295
que creo que si pudieran,
según son de desleales,
hacer en agua señales
cifras en agua me dieran;
Redondilla
más no querrán que con rabia
1300
de quien mi amor atropella,
vea a quien me muerde en ella,
porque es el rey quien me agravia.

REPOSTERO
Redondilla
Señor, el rey me llamó;
señor, el rey me ha forzado.
1305
No soy yo solo el culpado,
más culpados hay que yo;
Redondilla
damas tienes en tu casa
cohechadas por el rey.

ALMIRANTE
¡Ah, gente de baja ley!
1310
¿Esto con los nobles pasa?

REPOSTERO
Redondilla
Sin que mi señora entienda
cosa alguna, dan favores
al rey.

ALMIRANTE
¡Cielos vengadores!
¿cómo detenéis la rienda?

REPOSTERO
Redondilla
1315
Ellas han dado lugar
que por un resquicio vea
a mi señora.

ALMIRANTE
Que sea
por donde pueda entrar
Redondilla
la vista, ya es de rigor
1320
principio de la conquista,
que por donde entra la vista
suele salir el honor.
Redondilla
¿Cuántas son culpadas?

REPOSTERO
Tres.

ALMIRANTE
¿Los nombres?

REPOSTERO
Madama Cloris,
1325
Jacinta Angulema y Floris.

ALMIRANTE
Vete y háblame después,
Redondilla
Que pienso que viene aquí,
y no te asustes.

REPOSTERO
No haré.

Vase.

ALMIRANTE
Batalla de honor, ya sé
1330
más de lo que pretendí.
Redondilla
Mucho ha dicho este espía
del campo del enemigo;
de vista ha sido testigo
de lo que hacer pretendía,
Redondilla
1335
con pólvora de favor
de estas infames criadas,
minas, resquicios, entradas
para volarme el honor.
Redondilla
¿Cómo he de tener paciencia?
1340
Mas las dos vienen aquí.

Salen Blanca y Estela.

ESTELA
¿Que así le trataste?

BLANCA
Sí,
Y aun me espanta mi paciencia.

ESTELA
Redondilla
Carlos está aquí.

ALMIRANTE
¡Señora!

BLANCA
¡Carlos mío!

ALMIRANTE
(De su amor
1345
estoy cierto, que mi honor
es el que batalla ahora
Redondilla
con el poder de un tirano.
¿Tirano? Eso no, jamás;
de mi honor, sí; en lo demás
1350
es mi señor soberano.)

BLANCA
Redondilla
¿Qué haces aquí?

ALMIRANTE
Pensaba, señora mía,
que nuestra casa este día
tiene gran máquina en sí.
Redondilla
1355
Sangrar quiero las dos venas
del cuerpo de los criados
y criadas, o excusados
o antiguos, que están muy llenas.

BLANCA
Redondilla
¿Ya dais en reformaciones?

ALMIRANTE
1360
No es camino de ahorrar
¡por dios!

BLANCA
Pues bien, ¿qué es?

ALMIRANTE
Pagar
debidas obligaciones. –
Redondilla
Ve tú para lo primero;
llama a Floris y a madama
1365
Cloris, y a Jacinta llama.

LEONELO
Voy.

BLANCA
(Las tres son que más quiero.

ESTELA
Redondilla
Sospecho que ha sospechado.

BLANCA
¿Qué tiene que sospechar?

ESTELA
No tiene que te culpar,
1370
mas puede haberlas culpado.)

Salen Cloris, Floris y Jacinta con Leonelo.

LEONELO
Redondilla
Ya las tres están aquí.

ALMIRANTE
(Pues antes que den las tres
no estarán donde las ves,
ni el rey cruel contra mí
Redondilla
1375
tendrá tres soldados tales
dentro en mi ejército mismo,
que es muy grande barbarismo
sustentar los desleales.)
Redondilla
Cloris, grande obligación
1380
te tengo; casarte quiero.

CLORIS
De ti, gran señor, espero
mi remedio.

ALMIRANTE
Es ya razón.
Redondilla
(Tres hombres hay en mi casa
enfadosos y del bando
1385
del rey; yo la iré sangrando,
porque si adelante pasa
Redondilla
la enfermedad, podría ser
que viniese a ser mortal.)
Llama, Leonelo, a Marzal,
1390
a Claudio y a Rosicler.

LEONELO
Redondilla
Los mismos vienen, que está
temblando la cosa toda.

ALMIRANTE
¿De qué si aquí se acomoda
Y remedio se les da. –
Salen Claudio, Marzal y Rosicler.
Redondilla
1395
¿Marzal?

MARZAL
¿Señor?

ALMIRANTE
Yo quiero
casar.

MARZAL
Tu criado soy.

ALMIRANTE
A Cloris, Marzal, te doy.

MARZAL
Tal bien de tu mano espero.

ALMIRANTE
Redondilla
¿Claudio?

CLAUDIO
¿Señor?

ALMIRANTE
Bien querría
1400
que conocieses mi amor
en hacerte un gran favor.

CLAUDIO
Tu voluntad es la mía.

ALMIRANTE
Redondilla
A Floris le da la mano.

CLAUDIO
De la tuya es tanto bien.

CLORIS
1405
Yo te las beso también,
por lo que en las ferias gano.

ALMIRANTE
Redondilla
Con esto ya, Rosicler,
sabrás que Jacinta queda
por tuya.

ROSICLER
¿Quién hay que pueda
1410
a tanto bien responder?
Redondilla
Parece que adivinabas
mi amor.

JACINTA
Y el mío, señor,
que, según le tengo amor,
en mi pensamiento estabas.

ALMIRANTE
Redondilla
1415
Oídme: iréis desde aquí
al tesorero los seis,
y que os dé el dote diréis.

CLAUDIO
¿El dote tan presto?

ALMIRANTE
Sí.
Redondilla
Reparte diez y ocho mil
1420
escudos entre los tres.

MARZAL
Dote de tus manos es.

ALMIRANTE
(Mal me entendéis, gente vil;
Redondilla
Pero advertid que en contando
el dinero, por la puerta
1425
habéis de salir, abierta
para haceros merced cuando
Redondilla
se os ofrezca la ocasión.)

ROSICLER
(¿Esto es destierro o casar?

MARZAL
Uno y otro es desterrar
1430
la libertad sin razón.

CLAUDIO
Redondilla
¡No lo entiendo!

ROSICLER
¡Extraño cuento!)

ALMIRANTE
Id con dios, buenos criados.
Dios os haga bien casados.

CLAUDIO
(¿Destierro con casamiento?)

CLORIS
Redondilla
1435
(Danos, señora, los pies.

BLANCA
No lloréis, que estoy de suerte
que más quisiera la muerte
que veros ansí a las tres.)

ALMIRANTE
Redondilla
¿No os vais?

JACINTA
¿Pues ya te cansamos?

MARZAL
1440
(Si despedirnos quería
¿sin castigo no podía?

ROSICLER
Luego ¿castigados vamos?

MARZAL
Redondilla
Cuanto a los seis mil ducados
que tocan a cada esposo,
1445
cierto que fue premio honroso,
pero no el salir casados.
Redondilla
Ahora bien, paciencia.

BLANCA
¡Adiós,
amigos!)

ALMIRANTE
(El llanto crece.)

MARZAL
(Una máscara parece
1450
de a seis y de a dos en dos.

CLAUDIO
Redondilla
¿Qué despedidas son estas?

MARZAL
Calla, que en peligro estamos.

ROSICLER
Como caracoles vamos,
con toda la casa a cuestas.

CLAUDIO
Redondilla
1455
Caminemos, que estas trazas
Caminan donde imagino.

ROSICLER
Caluroso es el camino,
pues nos dan tres calabazas).

Vase.

LEONELO
Redondilla
Parece que han entendido
1460
alguna cosa.

ALMIRANTE
No sé;
solo sé que los eché
desde mi gracia a mi olvido.
Redondilla
No es el honor para pruebas;
por eso, al primer aviso,
1465
eché de mi paraíso
tres Adanes y tres Evas.

Vase con su criado.

BLANCA
Redondilla
¿Fuese Carlos?

ESTELA
¿No lo ves?
¿Irá a hacer que el tesorero
les dé el dinero?

BLANCA
El dinero
1470
fue castigo de los tres.
Redondilla
Todo lo tengo entendido.
Declarándose va todo.

ESTELA
¡Qué notable ha sido el modo
con que los ha despedido!
Redondilla
1475
¡Plegue a dios, Blanca, que pare
en bien este pensamiento!

BLANCA
Segura, Estela, me siento.
¿Qué puedo hacer? ¡Dios me ampare!
Redondilla
Él batalla con su honor,
1480
de su campo soy soldado,
pelear tengo a su lado
para mostrar mi valor.
Redondilla
Si alguna bala me diere,
por desdicha me dará,
1485
que por culpa no podrá
por más que el mundo se altere.
Redondilla
Haz cuenta que es tempestad;
rayos descienden del cielo,
si alguno me diere, apelo
1490
de su injuria a su verdad.

ESTELA
Redondilla
¡Lástima me das notable!
Espero en dios que el rey vea
que no es bien que aquí lo sea
de esta Troya inexpugnable.
Redondilla
1495
¡Solo el pesar de mi hermano
me da pena!

BLANCA
Con razón.
¿Quién viene?

ESTELA
Dos hombres son.

BLANCA
Ministros son del tirano.

Sale Enrique y Teodoro.

TEODORO
Terceto
¿Aquí dicen que estaba el almirante?

ENRIQUE
1500
(Aquí, a lo menos, mi gallarda Estela.)
¡Guárdeos el cielo!

BLANCA
¿Hay cosa semejante?

ENRIQUE
Terceto
Con recado del rey, no con cautela,
los dos habemos, donde veis, entrado.

BLANCA
Yo no puedo esperar.

ENRIQUE
¿Qué tanto os cela?

Vase Blanca.

ESTELA
Terceto
1505
Pues, ¿cómo esperará quien ha escuchado,
Enrique, tales cosas de tu boca?

ENRIQUE
Aguarda.

ESTELA
¿Que te aguarde?

ENRIQUE
Estoy turbado.
Terceto
Si el miedo de tu hermano te provoca
ya se fue su mujer.

ESTELA
No es miedo suyo,
1510
sino de tu maldad y afición loca.
Terceto
¿Qué quiere ya del mío el amor tuyo?
¿No te juré que nunca te hablaría?

ENRIQUE
De tus palabras tu locura arguyo.
Terceto
¿Cuándo tal me juraste, prenda mía?

ESTELA
1515
¿Prenda, destinado?

ENRIQUE
Desatino
de amor.

ESTELA
Ya no hay amor, desvía.

ENRIQUE
Terceto
¿Qué dices?

ESTELA
Que me dejes el camino
y te acuerdes que anoche me infamaste.

ENRIQUE
¿Yo a ti? Junto al Cielo te imagino.

ESTELA
Terceto
1520
Tú, con celos del rey, que imaginaste;
tú, con celos de Arnaldo, que fingiste.

ENRIQUE
¿Anoche te hablé yo?

ESTELA
Pues ¿no me hablaste
Terceto
y tantas libertades me dijiste
de Arnaldo y de otros muchos, que no verte
1525
mientras tuviese honor, jurar me hiciste?

ENRIQUE
Terceto
Que te engañaron, mi señora, advierte.

ESTELA
¿Que me engañaron? ¿Haste arrepentido
y quieres remediarlo de esa suerte?

ENRIQUE
Terceto
¿Celos de Arnaldo yo, que no he sabido
1530
que Arnaldo te sirviese?

ESTELA
Tarde niegas.
Mi hermano a nuestras voces ha salido.

ENRIQUE
Terceto
Si amas al rey o si de amor te ciegas
de Arnaldo, ¿de qué sirven invenciones?

ESTELA
Ya sin disculpa y sin remedio llegas.

TEODORO
Terceto
1535
No te ciegues ¡por Dios!

ENRIQUE
Tales razones
ya son de quien, con otro pensamiento,
intenta mejorar sus pretensiones.
Calla, ¡por dios!, que al almirante siento.

Sale el almirante con Leonelo y Dionís.

ALMIRANTE
Redondilla
¿Señor Enrique?

ENRIQUE
¿Señor?

ALMIRANTE
1540
¿Qué buena venida es esta?

ENRIQUE
Dadme albricias.

ALMIRANTE
¿De la fiesta
que hoy hace vuestro valor?

ENRIQUE
Redondilla
No puede en casa tan grande
ser fiesta el que es tan pequeño.

ALMIRANTE
1545
Vos sois de sus dueños dueño,
vuestra voluntad la mande.
Redondilla
Mas ¿de qué pedís, señor,
las albricias a mi pecho?

ENRIQUE
De que hoy el rey os ha hecho…

ALMIRANTE
1550
¿Qué?

ENRIQUE
Su cazador mayor.

ALMIRANTE
Redondilla
Beso a su alteza los pies,
y a vos las manos, que es cosa
de mi gusto y muy honrosa,
y basta que el suyo es.
Redondilla
1555
De albricias os quiero dar
dos caballos españoles
que, a haber carros de dos soles,
se los pudieran llevar.
Redondilla
No sé qué dar a su alteza;
1560
mas, pues, es mozo y galán
y anda de noche, y le dan
ocasión, gracia y belleza
Redondilla
de alguna mujer dichosa
para andar a cuchilladas,
1565
yo tengo buenas espadas;
darele la más famosa
Redondilla
y una rodela, que creo
que no pase una pistola
lo que es la cubierta sola.
1570
Esto es mostrar mi deseo,
Redondilla
que no son estos los dones
para un rey.

ENRIQUE
Bésoos las manos
por el mío.

ALMIRANTE
Los más llanos
declaran las intenciones.
Redondilla
1575
¿Quién es este caballero?

ENRIQUE
Es un cierto cazador
que quiere el rey, mi señor,
que viva con vos.

ALMIRANTE
(¿Qué espero?)
Redondilla
Así, ¿conmigo ha de estar?

TEODORO
1580
Un esclavo en mí tendréis.

ALMIRANTE
(Yo os haré que no cacéis
lo que venís a cazar.)

TEODORO
Redondilla
Soy diestro en todos los montes
de esta tierra, y sé la estancia
1585
de cualquiera fiera en Francia
por todos sus horizontes.
Redondilla
Sé de las aves también,
que soy famoso en su cría.

ENRIQUE
Hablar a Blanca querría
1590
para dalle el parabién.

ALMIRANTE
Redondilla
Entrad, y hareisle el favor.

TEODORO
¿Iré yo allá?

ALMIRANTE
Bien podéis,
Vanse los dos.
(para que principio deis
a la caza de mi honor).
Redondilla
1595
¿Leonelo}

LEONELO
¿Señor?

ALMIRANTE
¿Qué es esto?

LEONELO
No lo sé. ¿Qué intenta el rey?

ALMIRANTE
Yo sí, y un ciego lo ve:
redes y cebo me ha puesto.
Redondilla
Soy la caza que procura,
1600
y hanme hecho cazador.
La batalla de mi honor
la caza imitar procura;
Redondilla
su imagen es de la guerra,
todo es conquista y porfía;
1605
pero crea de la mía
que no ha de ganar la tierra.
Redondilla
Que al infame cazador
que me envía, por que pueda
conocer por la vereda
1610
las estampas de mi honor,
Redondilla
yo le quitaré la vida.

LEONELO
Háblale, señor, primero;
que quizá es cierto el montero,
aunque la caza fingida.

ALMIRANTE
Redondilla
1615
Bien has dicho; ven conmigo.
Poca paz mis guerras tienen,
aunque embajadores vienen
del campo del enemigo.

Vanse. Sale el rey de Francia y Prudencio.

PRUDENCIO
Redondilla
Sosiega solo un momento.

REY
1620
¿Cómo puede sosegar
quien va por el mar de amar,
corriendo tanto tormento?
Redondilla
¿Hay mayor desasosiego?
Pero ¿cómo le tendrá
1625
mi pecho, si en él está
toda la esfera del fuego?
Redondilla
Del modo que por cristal
pequeño la lumbre pasa
del sol y una mano abrasa
1630
con rayo piramidal,
Redondilla
ansí el infierno de amor
en la esfera de mi pecho
cifras sus rayos han hecho
que quepa en mí su rigor.
Redondilla
1635
Dame el Bembo, por tu vida.

PRUDENCIO
voy por él.

REY
Mas no es tan tierno
como el Petrarca. ¡Qué eterno
mal! ¡Qué pena nunca oída!
Redondilla
Deja, y darasme a Ausías.

PRUDENCIO
1640
El poeta limosino
es más honesto.

REY
Es divino.
No lo son las ansias mías.
Redondilla
¿Ovidio será mejor
que fue maestro de amor?

PRUDENCIO
1645
ESTE NO RIMA Lee El arte de olvidar,
escrito del mismo autor.

REY
Redondilla
Ríete de él y de mí.
¡Si en mil partes dice él mismo
que no se cura su abismo
1650
con hierbas!

PRUDENCIO
Y aun es así.

REY
Redondilla
Al maestro de armas llama;
pero, no; dame papel,
que quiero poner en él
los efectos de mi llama.

PRUDENCIO
Redondilla
1655
Abrasarase con ella;
que el papel aprende luego.

REY
Sí, que, aun escrito, mi fuego
puede abrasar.

Salen Enrique y Teodoro.

TEODORO
No es tan bella
Redondilla
como yo la imaginaba,
1660
viendo al rey loco.

ENRIQUE
¡Ay, Teodoro!
El más bajo plomo es oro
luego que es el alma esclava.

REY
Redondilla
¿Es Enrique?

ENRIQUE
Sí, señor.

REY
¡Ay, Enrique! ¿Qué tenemos?

ENRIQUE
1665
Celos, desdenes, extremos,
y a más amor, más honor.
Redondilla
Hablé a Carlos, y en él vi
que tus intentos sospecha:
vio la aljaba y vio la flecha.

REY
1670
¿Y no a Blanca?

ENRIQUE
Señor, sí.

REY
Redondilla
¿Qué dice Blanca?

ENRIQUE
Tan poco,
que una palabra no habló,
y como es ángel, voló.

REY
¿Hay tal desdén? ¡Estoy loco!

ENRIQUE
Redondilla
1675
No sé qué demonio ha entrado
en las dos, porque ya Estela
lindamente se rebela.
Mil maldiciones se ha echado
Redondilla
de que no me iba a ver más.

REY
1680
¿A ti, por qué?

ENRIQUE
yo qué sé.

REY
Lición de Blanca.

ENRIQUE
Eso fue.

REY
Y tú, Teodoro, ¿no estás
Redondilla
con el almirante?

TEODORO
Sí;
pero póneme una cara
1685
en que el odio me declara
que concibe contra mí.
Redondilla
De buena gana seré
tercero tuyo, señor,
aunque de Blanca el amor
1690
sirve de muro a su fe;
Redondilla
pero temo ¡vive dios!
al almirante, que es hombre.

REY
Cobarde, ¿es bien que te asombre
hombre humano?

TEODORO
Si los dos
Redondilla
1695
hubiéramos de reñir
cuerpo a cuerpo y cara a cara
yo sé que no me asombrara.
Mas en caso de vivir
Redondilla
allá en su casa con él,
1700
y que alguna vez, en fin,
me ha de hallar en mal latín,
aunque a tu gusto fiel,
Redondilla
hará tomar una manta
o repostero, y llamando
1705
al lacayfero bando,
de quien el diablo se espanta,
Redondilla
ayudando con buen pecho
todo el colegio pajuno,
no habrá boleo ninguno
1710
que no me estrelle en el techo.

REY
Redondilla
Pierde, Teodoro, el temor;
que no él tendrá atrevimiento,
ni tú tan mal fundamento
para decirle mi amor.
Redondilla
1715
Ve y cázame esta fiera,
cual lebrel más despreciado
tal vez alcanza el venado.

TEODORO
¡Oh, pues si venado fuera
Redondilla
cualquiera se le alcanzara!
1720
Mas si es jabalí, y me vuelve
los colmillos…

REY
Hoy resuelve
tu vida.

TEODORO
En mi muerte para.
Redondilla
Ten esta espada y rodela,
Prudencio.

REY
¿Qué es eso?

ENRIQUE
Advierte
1725
que quiere Carlos hacerte
seguro de su cautela.

REY
Redondilla
¿Cómo?

ENRIQUE
En presente te envía
esta rodela espada.

REY
¿Es cifra esta?

ENRIQUE
Pintada
1730
te muestra aquí su osadía.

REY
Redondilla
¿Qué es esto?

ENRIQUE
Un paraíso,
y en su puerta un ángel luego
con una espada de fuego.

REY
Si no es malicia, es aviso.
Redondilla
1735
¿Y tiene letra?

ENRIQUE
En latín.

REY
¿Qué dice tanto rigor?

ENRIQUE
Custos honoris, señor.

REY
Guarda del honor, en fin.

TEODORO
Redondilla
Pues si un ángel para ti
1740
muestra una espada, ¿qué hará
para mí Carlos, que ya
tiene sospechas de mí?

REY
Redondilla
Parte, necio, que esta cifra
es pintar como querer.
1745
¿No sabes tú que el poder
todas las cifras descifra?

TEODORO
Redondilla
Por si no volviere acá,
haz que unas misas me digan.

Vase.

LEONELO
(Más estas cosas me obligan.
1750
Amor, furioso estoy ya.)

Sale el Repostero.

REPOSTERO
Octava real
¿Está su alteza aquí?

REY
¿Quién es este hombre?

REPOSTERO
¿Ya desconoces a Rufino?

REY
¡Amigo!

REPOSTERO
Ya no merezco tan precioso nombre.

REY
¿De qué suerte?

REPOSTERO
Yo he sido tu enemigo.
1755
Mas ¿qué mortal no es justo que se asombre
de ver la muerte?

REY
Di el suceso.

REPOSTERO
Digo
que a mí y a otros criados con bastante
razón ha examinado el almirante.
Octava real
Las cifras vio, las puertas, los resquicios,
1760
y ha despedido a todos los culpados.
Tres doncellas casó, cuyos servicios,
para disimular, fueron premiados.
Los porteros y todos los oficios
de su casa, señor, ya están mudados.
1765
Ya se declara Carlos de tal suerte,
que a Blanca…

REY
¿Cómo?

REPOSTERO
Quiere dar la muerte.

REY
Octava real
Eso no puede ser, porque mi vida
de la de Blanca hermosa está colgada,
y pues que vivo yo, no es su homicida,
1770
que acá sintiera el golpe de la espada.

REPOSTERO
Pues, ¿para qué la tiene recogida,
y de una hora a esta parte tan cerrada,
que sólo ve el jardín y el cielo?

REY
Teme,
y encierra al sol para que no me queme.-
Octava real
1775
Ya, Enrique, me ha faltado el sufrimiento.
¿Cuál es mejor: que muera yo o que viva?

ENRIQUE
Que vivas y te guarde el cielo.

REY
Intento
una amorosa fuerza vengativa.

ENRIQUE
¿Quieres hacer algún atrevimiento?

REY
1780
¿No es su vecino Arnaldo?

ENRIQUE
Ya te priva
el seso la pasión.

REY
Corre, Prudencio,
y llama al conde Arnaldo con silencio.

PRUDENCIO
Octava real
En el retrete estaba.

REY
Parte luego.

ENRIQUE
Pues ¿qué quieres hacer?

REY
Un desatino.
1785
Romper una pared.

ENRIQUE
¡Qué amor tan ciego!
Entra Arnaldo y Prudencio.
Mas no le pesará de eso al vecino.

REY
¿Cómo?

ENRIQUE
Adora a Estela.

ARNALDO
Triste llego.

PRUDENCIO
Pues no tenéis de qué.-Ya el conde vino.

REY
¿Arnaldo?

ARNALDO
¿Gran señor?

REY
Por estar cierto
1790
de tu lealtad, no estás ahora muerto.

ARNALDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿Yo te ofendí jamás?

REY
El almirante
conjura contra mí sus deudos todos.
Yo sé que tú no tienes culpa de esto.

ARNALDO
¡Si lo he sabido, gran señor…!

REY
No digas
1795
cosa en disculpa tuya, que te agravias,
y la fe de tus claros ascendientes.
Dame lugar, aunque rompiendo sea
alguna parte o puerta de tu casa,
para que yo los halle en esta junta,
1800
porque quiero en persona castigarlos.

ARNALDO
Lisonjeros te han dicho esa mentira,
porque es el almirante el caballero
de más lealtad que tienes en tu casa,
y en tu sangre también decir pudiera.

REY
1805
Conde, a mí me conviene asegurarme.
Ven conmigo.

ARNALDO
¡Señor!

REY
Conde, si quieres
a Estela, no te obligue el amor suyo
más que mi vida.

ARNALDO
Guarde Dios tu vida.

REY
Yo haré que a Estela goces, si esto es fábula.

ARNALDO
1810
Pues tenlo por sin duda.

ENRIQUE
(Envidia y celos
llevo del conde; envidia de que ahora
será el rey por fuerza la privanza,
y celos de mi Estela y su mudanza.)

Vase. Salen el almirante, y Teodoro, atadas las manos, Leonelo y Dionís.

ALMIRANTE
Redondilla
Atadle muy bien las manos.

TEODORO
1815
Desde allá lo diré yo.

LEONELO
Di lo que el rey te mandó.

TEODORO
Suéltenme estos alanos,
Redondilla
que yo diré la verdad.

ALMIRANTE
Dejadle.

TEODORO
No ha media hora
1820
que al rey, que tu Blanca adora;
Blanca, escudo de humildad;
Redondilla
Blanca, que vale un millón;
Blanca, que todo su estado
no renta tanto ducado
1825
que alcance su estimación;
Redondilla
Blanca, de tan buena ley;
Blanca, de virtud tan rara,
que pienso que la tomara
de limosna el mismo rey;
Redondilla
1830
Blanca, tan blanca que en ella
se mostró el cielo tan franco;
Blanca, que ha dejado en blanco
a un rey que muere por ella;
Redondilla
Blanca, que con tal cuidado
1835
no ha querido a toda ley,
que en cuentas de ti y del rey
pueda pasar por cornado;
Redondilla
Blanca, que, como paloma,
trae el arca de tu honor,
1840
la oliva del resplandor
del sol que a tu cielo asoma;
Redondilla
Blanca…

ALMIRANTE
Calla, que te juro
que me das que sospechar;
porque tanto blanquear
1845
es señal que hay algo escuro.
Redondilla
Di lo que el rey intentó
con traerte a mi servicio.

TEODORO
¿No te lo dice el oficio?
Pero sabe Dios que yo
Redondilla
1850
no vine con intención
de hacer a tu honor agravio.
El rey ama; tú eres sabio;
yo sirvo.

ALMIRANTE
Tienes razón.
Redondilla
Ni matarte me conviene
1855
ni que salgas de mi casa,
pues ya sabes lo que pasa;
mira el peligro que tiene
Redondilla
tu vida en esta ocasión.
Haz como bueno y fiel.

TEODORO
1860
Quítenme este cordel.

ALMIRANTE
Desatadle. (¿Hay confusión?
Redondilla
Ya la espía que prendí
en la batalla de honor
vuelvo a soltar, que es mejor,
1865
pues su designio entendí.
Redondilla
Segura está la victoria;
corazón, ya no hay que temas,
pues que las estratagemas
se han de volver en tu gloria.)
Redondilla
1870
Dad a Teodoro a comer.
Regaladle como a mí.

TEODORO
Guardete Dios. Eso sí,
Carlos, si quieres vencer,
Redondilla
que, viéndose regalados
1875
de tan noble capitán,
del rey se le pasarán
a tu campo los soldados.

ALMIRANTE
Redondilla
No ha de ver Blanca, por Dios,
más del jardín más que el cielo.

Vase.

TEODORO
1880
Hijos, vamos al tinelo,
que rabio de hambre.

LEONELO
Los dos
Redondilla
seremos tus convidados.

TEODORO
Como fuere la ración;
que es terrible quitación
1885
dos lebreles a los lados.

Salen doña Blanca y Estela.

BLANCA
Lira
Verdes, hermosas plantas,
que producís tal variedad de flores
con diferencias tantas
de significaciones y colores;
1890
la mía solo admiro,
que de dolor con las demás suspiro.
Lira
No quiero alegría
de la encarnada rosa, que ha pasado
la que tener solía.
1895
La clavellina del color dorado
no muestre su riqueza,
que no la puede haber donde hay tristeza.
Lira
La violeta morada,
que significa amor, me causa miedo.
1900
Pues ¿Por qué soy amada
del rey, ahora aborrecida quedo
de mi querido esposo,
con causa triste y sin razón celoso?
Lira
No representes celos
1905
azul estrella mar, pues mi inocencia
saben los altos Cielos.
Verde laurel, no muestres la violencia
del rayo, pues no injuria
tus hojas firmes la celeste furia.
Lira
1910
¡Oh, tú, hierba doncella;
mira mi honesto pecho! ¡Oh, jazmín blanco
y tú, azucena bella,
aquí de vuestra Blanca le veis franco!
Si amáis, no más belleza;
1915
marchitad la blancura en mi tristeza.

ESTELA
Lira
¿Acabose, por dicha,
la oración de las flores?

BLANCA
Si ocupaba
la mía en tu desdicha,
bien puedes comenzar en lo que acaba.

ESTELA
1920
¿Qué culpa he yo tenido,
plantas de este jardín verde y florido,
Lira
para estar encerrada
entre cuatro paredes? Azul lirio,
¿yo no era ayer amada?
1925
¿Cómo me muestras hoy tanto martirio
de celos y temores,
que aun no se libran del amor las flores?
Lira
¡Hermosa adormidera
no durmiera mi vida, y con su llave
1930
mi libertad tuviera
preso al amor! Angélica suave,
pues libras de la peste,
¿qué accidente mortal, qué fuego es este?
Lira
Hermosos alhelíes,
1935
de tan varios colores jaspeados,
que, ya sois carmesíes,
ya blancos, ya pajizos, ya morados,
¿ansí mezclan los Cielos
bien, mal, desdén, amor, olvido y celos?

BLANCA
Lira
1940
¡Válame dios, Estela!
¡Qué terrible ruido!

ESTELA
Hase caído
una tapia.

BLANCA
Recela
que mi firmeza honrosa la ha vencido.

ESTELA
Sin duda en cas del conde
1945
traen obra.

BLANCA
Un hombre viene.

ESTELA
Aquí te esconde.

Sale el rey solo.

REY
Redondilla
Ya es tarde para esconderte.

BLANCA
¿Es su alteza?

REY
El mismo soy.

BLANCA
¿Adónde va?

REY
¿Adónde voy?
Blanca, al banco de mi muerte.

BLANCA
Redondilla
1950
¿Por dónde ha entrado?

REY
No sé.
Soy ya demonio, y caí.

BLANCA
Bien dice Infierno ¡ay de mí!
En el infierno no hay fe.

REY
Redondilla
Y tú la tienes de suerte
1955
con Carlos, dulce homicida,
que le has de costar la vida
o me has de costar la muerte.

BLANCA
Redondilla
¡Válgame dios, qué mal hace!
Mas, pues dice que me quiere,
1960
¿no es razón que considere,
aunque esto de su amor nace,
Redondilla
que si le ven da ocasión
a que me quiten la vida?
Sálgase.

REY
Ya está perdida
1965
el alma con la razón.
Redondilla
Rey soy yo; tengo poder
de liberarte, si tú quieres.

BLANCA
¿Cómo a las nobles mujeres
esta fuerza se ha de hacer?

ESTELA
Redondilla
1970
Señor, volveos a salir;
mirad que la matará.

Sale el almirante.

ALMIRANTE
(¿Qué es esto? ¿El rey aquí está?)

REY
Déjame, Blanca, vivir
Redondilla
este momento en tus ojos.
1975
Ten lástima a un rey.

ALMIRANTE
(¿Por dónde
pudo entrar? ¡Ah, traidor conde,
Sinón de tantos enojos,
Redondilla
en ti mi afrenta se apoya;
que aunque del rey son quimeras,
1980
solo tú meter pudieras
tan grande caballo en Troya!
Redondilla
Tentándome está la ira
y enfrenando la lealtad;
matarle es cruel maldad,
1985
dios en su imagen se mira.
Redondilla
Ya, batalla del honor,
al rey contrario tenemos
donde matarle podemos;
pero si fue tanto error
Redondilla
1990
cortar de Saúl ungido
David la ropa en la cueva,
no quiera dios que me atreva
de mi rey ni aun al vestido.)

BLANCA
Romance (tirada)
Señor, vuestra pretensión
1995
tiene tantos imposibles,
que el menos es derribar
los muros de estos jardines.
Cuando no fuera quien soy,
sino una mujer humilde,
2000
adoro a Carlos de suerte
que para que de él me olvide
el cielo me ha de quitar
los ojos con que le mire,
las manos con que le toque,
2005
la razón con que le estime,
la memoria, por que cese
la que de él tengo tan firme,
y todo el entendimiento.

ALMIRANTE
(¡Oh, mujer, corona y timbre
2010
de todas cuantas nacieron!
Quiero de estos jazmines
encubrirme, y hablar alto,
para que puedan sentirme.)

Escóndese.

REY
¿Es posible, Blanca hermosa?
2015
Hermosa Blanca, ¿es posible
que de esta suerte me trates?

ALMIRANTE
¡Hola! ¿No acabáis de oírme?
¡Hola! ¿No hay un paje ahí?

BLANCA
Carlos viene. ¡Ay de mí, triste!

REY
2020
Detrás de estos arrayanes
me escondo.

ESTELA
¿Hay hombre tan libre?

BLANCA
Es poderoso, ¿qué quieres?

Sale el almirante de donde estaba escondido.

ALMIRANTE
¿Blanca?

BLANCA
¿Mi bien?

ALMIRANTE
Mal resistes
la soledad.

BLANCA
Antes bien,
2025
que no hay ley más invencible
para mí que ser tu gusto,
no digo yo que me prives
de las calles y palacios,
ni que entre estos apacibles
2030
cuadros de hierbas y flores
mi libertad deposites;
pero si en cárcel obscura,
adonde jamás reside
la luz del sol, me pusieres,
2035
como el tuyo no me quites,
viviré con gran contento.

ALMIRANTE
¡Oh, cuán justamente mides,
Blanca, mi amor con el tuyo;
no como las hembras viles
2040
que nacieron para infamia
de las que su frente ciñen
de palma y casto laurel,
como matronas insignes,
y cuya memoria santa
2045
en bronce inmortal se escribe.
¡Vive dios! que de manera
te adoro, y ansí me imprime
amor tu virtud, que creo
que cuando fuese posible
2050
que el mismo rey te sirviese,
que nunca los reyes sirven
las mujeres de sus deudos,
mayormente los que siguen
los pasos de sus mayores,
2055
y más donde es bien que imiten
tantos, tan santos abuelos,
tantos Carlos y Luises,
que creo que le mataste;
que la honra, Blanca, es tigre
2060
que por sus hijos no teme
puntas de lanzas terribles,
cuanto más las de coronas,
que, al fin, son flores de lises.
(Ya volvió a salirse el rey,
2065
muy bien oyó lo que dije,
que entre estas murtas estaba
con gran silencio.) Mas dime,
Estela, ¿Cómo está rota
esta pared?

ESTELA
Pudo hundirse,
2070
o traen obra en su casa
del conde.

ALMIRANTE
Muy bien dijiste,
obra traen; mas no es obra
que tiene el cimiento firme,
y así no es mucho que caiga.
2075
Menester será advertirle
que nos hace mala obra
con su obra. (Amor es lince,
mas no pasó la pared,
pues quiere que la derriben.)
2080
Entraos, que por esta quiebra
le quiero hablar.

BLANCA
¡Dios te libre,
no se caiga lo demás!

Vanse las dos.

ALMIRANTE
No hará, que en mis hombros firmes
bien puede cargar más peso
2085
que allá se cuenta de Alcides.
¡Ah, cielos! ¿Qué fin tendrá
entre Scilas y Caribdis
la batalla del honor
contra el poder invencible?

FIN DEL ACTO SEGUNDO.

Acto III

Salen el conde Arnaldo y el almirante.

ARNALDO
Quintilla
2090
Tratadme, Carlos, mejor.

ALMIRANTE
Si la pared se ha caído,
ya os vuelvo, Arnaldo, el honor;
pero si invención ha sido,
tercero sois de su amor;
Quintilla
2095
y del delito primero
no está lejos el tercero
que a tres cómplices está.

ARNALDO
Oíd mi disculpa ya.

ALMIRANTE
¿Cómo?

ARNALDO
Decírosla quiero.
Quintilla
2100
El rey me dijo que vos,
almirante, y otros dos
tratábades conspirar
contra su corona y dar
muerte, esto es verdad ¡por dios!,
Quintilla
2105
y que por verlo quería,
esta pared derribando,
entrar de repente un día
para cogeros hablando
en tan gran alevosía.
Quintilla
2110
Si no dije: “Esta es traición
de algún envidioso fiero
de mil que en París lo son,
que Carlos es caballero
de sangre y satisfacción”,
Quintilla
2115
máteme un rayo, almirante.
Pero el rey, mal informado,
me hizo fuerza semejante;
la fe no me ha derribado,
que es muralla de diamante;
Quintilla
2120
la pared sí. Yo la haré
reedificar.

ALMIRANTE
Eso os ruego,
y que esta noche lo esté.

ARNALDO
Partid y tened sosiego,
que aquí por guarda estaré
Quintilla
2125
mientras con tablas siquiera
al rey se estorba la entrada.

ALMIRANTE
¡Oh, qué batalla tan fiera,
pues que ya en la empalizada
mi honor al contrario espera!
Quintilla
2130
Un muro el competidor
ha derribado al honor;
mas ya enmienda su ruina
con terrapleno y fagina
el ingeniero mayor.
Quintilla
2135
La mina se ha descubierto
y el portillo del concierto
que daba al rey puerta franca.
A saber voy, torre Blanca,
si algún soldado me ha muerto.

Vase.

ARNALDO
Quintilla
2140
Basta que el rey me ha engañado,
basta que a Blanca servía;
pero ya que aquí he quedado
hablar a Estela podría,
de quien soy tan estimado.
Quintilla
2145
¡Cuánto la invención mostró,
pues a su hermano obligó
a que me pidiese celos!
¡No lo ordenan mal los cielos!
Estela al jardín salió.

Sale Estela al jardín.

ESTELA
Quintilla
2150
Aunque trato con desdén
por su libertad a Enrique,
ver que él se olvida también,
que no hay cosa que más pique
al juego de querer bien,
Quintilla
2155
me causa un desasosiego
tan mortal, que a veces llego
a más tristeza que amor,
con ser el amor mayor
que el elemento del fuego.
Quintilla
2160
Pero ¡ay, dios! ¿quién está aquí?

ARNALDO
Una guarda de este muro,
que está seguro por mí.

ESTELA
No sé yo si está seguro.
¿Sois nuestro?

ARNALDO
Señora, sí;
Quintilla
2165
a lo menos vuestro soy
con mayor verdad que mío.
Por testigo el alma os doy.

ESTELA
(No fue, Enrique, desvarío
tu enojo. ¡Confusa estoy!)
Quintilla
2170
¿Vos mío? ¿De qué maneraN
X
Nota del editor

En esta quintilla sobra un verso.

?

ARNALDO
Vos me habéis dado ocasión,
que sin vos no la tuviera.

ESTELA
¿Yo a vos?

ARNALDO
Ya sé la intención
con que de aquella manera
2175
le contaste mi afición
Quintilla
al almirante, que ha sido,
solo en haberme reñido,
quien mi amor ha despertado,
pues con lo que me ha contado
2180
vuestro amor tengo entendido,
Quintilla
de cuyo agradecimiento
nació, Estela, esta afición.
Ya sé vuestro pensamiento,
y pues que las vuestras son
2185
para nuestro casamiento,
Quintilla
yo haré que el rey, o Enrique,
al almirante suplique
nos case luego, que es justo,
que pues que vos tenéis gusto,
2190
el que tengo os sinifique.

ESTELA
Quintilla
¿Yo, conde, a vos os deseo
y a mi hermano le he contado
que me queréis?

ARNALDO
(No la veo
con semblante aficionado.
2195
Que me han engañado creo
Quintilla
mis locas satisfacciones.
Quiero enmendar las razones,
mas no enmendaré el error,
porque ya tiene el amor
2200
posesión de mis pasiones.)

ESTELA
Quintilla
Suplícoos que os retiréis,
que no sé quién viene aquí.

ARNALDO
Yo, que de mí os acordéis.
(Necio en decírselo fui.
2205
¡Celos, qué poco sabéis!)

Vase y sale Blanca.

BLANCA
Quintilla
¿Hablabas con alguien?

ESTELA
Sí.

BLANCA
¿Quién?

ESTELA
El conde estaba aquí,
que por la pared pasó,
y en mi vida he visto yo
2210
tan gran necio.

BLANCA
¿Cómo así?

ESTELA
Quintilla
No está de balde quejoso
Enrique de mi desdén,
porque este presuntuoso
dice que le quiero bien.

BLANCA
2215
¿A sí?

ESTELA
Sí.

BLANCA
¡Cuento donoso!

ESTELA
Quintilla
Yo no sé que hombre discreto
jamás dijese a mujer
que es querido, aunque en efeto
se viese de ella querer
2220
y lo creyese en secreto;
Quintilla
que mostrar desconfianza
es gala y es discreción,
y obliga amor y esperanza,
porque la satisfacción
2225
fuerza a desdén y a mudanza.
Quintilla
Mas todos cuantos se ofrecen
por necios, Blanca, merecen
el nombre y la cantidad,
y aun dicen que la mitad
2230
de los que no lo parecen.

BLANCA
Quintilla
Mis desdichas me han traído
a que de noche no duerma.
Lugar, Estela, te pido
para dormir, como enferma,
2235
del agua al manso ruido.
Quintilla
Aquí me quiero sentar.

ESTELA
Duerme, pues el murmurar
de este arroyo te convida,
que yo voy adonde pida
2240
a Enrique me venga a hablar.

Vase.

BLANCA
Soneto
¡Blando sueño amoroso, dulce sueño,
cubre mis ojos porque vaya a verte,
o ya como la imagen de la muerte,
o por que viva un término pequeño!
2245
Con imaginaciones me despeño
a tanta pena y a dolor tan fuerte,
que solo mi descanso es ofrecerte
estos sentidos, de quien eres dueño.
Ven, sueño; ven revuelto en aura mansa
2250
en entretener mi mal, a suspenderme,
pues en tus brazos su rigor amansa.
Ven, sueño, a remediarme y defenderme;
que un triste cuando sueña que descansa,
por lo menos descansa mientras duerme.

(Duérmese)
Sale el almirante

ALMIRANTE
Redondilla
2255
Estela me dijo agora
que aquí mi Blanca dormía.
¡Ay, cielos! ¿cómo es día
si está durmiendo el aurora?
Redondilla
Quisiera hablarla, y no es justo
2260
despertarla. Pues ¡por dios!
que anda el sueño de los dos
tan lejos como anda el gusto.
Redondilla
Quiero, por no despertalla,
dormirme en estos laureles,
2265
pues de sus ojos crueles
huye el sol y el viento calla.
Redondilla
Aquí hay silla y podré estar,
aunque despierte, escondido.
Sueño, licencia te pido
2270
para poder descansar.

Sale el rey con Arnaldo.

REY
Redondilla
Retírate, Arnaldo, allí,
que aquí la he visto durmiendo.

ARNALDO
Amores la está diciendo
el aire.

REY
Hablará por mí.
Redondilla
2275
Sus palabras hará tiros
para que pueda entender
mi mal, que debe de ser
el aire de mis suspiros.

ARNALDO
Redondilla
Sutil cosa es un amante.

REY
2280
Vete.

ARNALDO
A la pared me voy.

REY
Alegre y confuso estoy
de verte firme y constante.
Redondilla
Parece que se ha parado
el primero movimiento
2285
y que el mismo sol, atento,
mira su rostro elevado;
Redondilla
parece que está la luna
en su epiciclo clavada,
y a su misma rueda atada
2290
la siempre varia fortuna.
Redondilla
A la fe, cruel desdén,
que te abrazo.

ALMIRANTE
No hagas tal.

REY
¡Extraña voz! Mas mi mal
es sordo.

ALMIRANTE
Míralo bien.

REY
Redondilla
2295
¿Que lo mire bien? Pues ¿quién
hay ahora en el jardín
que estorbe mi bien? En fin,
la abrazo.

ALMIRANTE
Míralo bien.

REY
Redondilla
Que lo mire bien o mal,
2300
¿qué importa a quien quiere bien?
Durmiendo está mi desdén,
hoy la abrazo.

ALMIRANTE
¡No hagas tal!

REY
Redondilla
¡No hagas tal! ¡Míralo bien!
¿No es eco de mi razón?
2305
Causado me ha confusión
y helado el alma también.
Redondilla
Alguno habrá respondido
fuera del jardín acaso,
que no hay por donde yo paso
2310
quien lo estorbe.

ALMIRANTE
Su marido.

REY
Redondilla
Arnaldo debe de ser,
que conmigo está burlando.
Voz, lo que estoy deseando,
¿qué te importa?

ALMIRANTE
Es mi mujer.

REY
Redondilla
2315
¡Caso extraño! Allí he sentido
la voz, pues verelo. ¡Ay, cielos,
o la he fingido de celos
o duerme aquí su marido!
Redondilla
Si durmiera no pudiera
2320
responder, aunque soñara,
a propósito, y es clara
razón que me oyó y que espera
Redondilla
a que me vaya, avisando,
por respeto que me tiene.
2325
Irme y perder me conviene
la ocasión que amor me ha dado.
Redondilla
No quiero andar descubierto
con hombre tan bien nacido,
que quien me avisa dormido
2330
me sabrá matar despierto.

Vase.

BLANCA
Redondilla
Ruido y no de la fuente
me ha despertado ¡ay de mí!
¿Si ha entrado algún hombre aquí?
En los laureles se siente.
Redondilla
2335
Mas ¡ay, cielo! entre sus ramas
duerme Carlos sin sosiego.

ALMIRANTE
Que mires, señor, te ruego
que a un hombre noble difamas.
Redondilla
Y tú, Blanca de mis ojos,
2340
pues yo te soy tan leal,
¿para qué me tratas mal?
¿para qué me das enojos?

BLANCA
Redondilla
¿Yo, mi bien? Bien se parece
que duermes, pues eso dices;
2345
pero si no te desdices
despierto, no lo merece
Redondilla
el grande amor que te tengo
y la lealtad que te guardo.

ALMIRANTE
A saber de cierto aguardo,
2350
pues a tal desdicha vengo,
Redondilla
si tratas verdad conmigo.

BLANCA
Pues ¿no la trato, señor?

almirante
Mira, Blanca, a tu valor,
que tengo un grande enemigo.
Redondilla
2355
Esas galas, que aumentaron
tu hermosura, he de quitarte;
yo tengo de desnudarte,
pues que tanto mal causaron,
Redondilla
porque la mayor belleza,
2360
vestida con humildad,
no enciende la voluntad,
que es honesta la pobreza.
Redondilla
El oro, el olor, la seda,
el cuidado y galas son
2365
como tabla de mesón,
que llama y fuera se queda.
Redondilla
Todo lo paga el honor,
en él duerme el pasajero.

BLANCA
¿Eso pasa? Pues yo quiero
2370
asegurar tu temor.
Redondilla
Hoy conocerás por cierto,
en mudar todo el vestido,
si te obedezco dormido
lo que te quiero despierto.

Vase.

ALMIRANTE
Redondilla
2375
¿Fuese? Ya pienso que es ida.
Otros, por disimular,
duermen, y yo por guardar
mi honor, más que hacienda y vida.
Redondilla
Ya, para nuestra batalla,
2380
pues está el rey en su tema,
fue notable estratagema
fingiendo sueño, avisalla.
Sale Teodoro.
Redondilla
Pero ¿no es este Teodoro?
¿Cómo te has entrado aquí?

TEODORO
2385
Para que veas que fui
leal a tu honor, que adoro,
Redondilla
te vengo a dar un aviso
del campo de tu contrario.

ALMIRANTE
Bien te será necesario,
2390
porque en este paraíso
Redondilla
donde solo Adán consiente
que entre Blanca su mujer,
vinieras, Teodoro, a ser
entre los dos la serpiente.

TEODORO
Redondilla
2395
Sabe que el rey ha sabido
que de la pared estás
tan cansado, que hoy no más
verá este muro rompido.
Redondilla
Una mina ha comenzado
2400
que entre a dar entre estas hiedras.

ALMIRANTE
Hablarán ¡por dios! las piedras.

TEODORO
Mucho te has alborotado.
Redondilla
Eres fuerte general,
mas no capitán discreto,
2405
porque, a serlo, con secreto
fueras remediando el mal.
Redondilla
Haz, señor, la contramina,
y no digas que lo sabes.

ALMIRANTE
Teodoro, en cosas tan graves
2410
el más cuerdo desatina.
Redondilla
¿Mina en mi casa?

TEODORO
¿No es guerra,
como tú dices de honor?
Pues reviéntala, señor,
que él es cielo y ella es tierra.

ALMIRANTE
Redondilla
2415
Mejor revienta en el pecho
la mina del corazón.

Sale Blanca vestida honestamente.

BLANCA
Yo vengo a buena ocasión.

ALMIRANTE
¿Qué es esto? (Ya lo sospecho.)
Redondilla
¡Ay, Blanca! Solo pudiera
2420
tu discreción consolarme.
La fuerza quieren ganarme,
mi desdicha considera.
Redondilla
Ya me declaro, señora;
ya estoy loco, ya estoy ciego;
2425
que me perdones te ruego.

TEODORO
(¡Qué lástima! ¡Carlos llora!)

BLANCA
Redondilla
Si os habéis enternecido
por verme de esta manera,
antes hoy alzáis bandera
2430
de aquel mi rico vestido.
Redondilla
Ponedle en esa muralla
para bandera de honor,
que este que traigo es mejor
para vencer la batalla,
Redondilla
2435
y decir a los ciudadanos
del rey, tan rebelde y terco,
que, como ha durado el cerco,
están rotos los soldados.
Redondilla
Alzad los ojos, amores;
2440
yo soy, no eclipséis sus lumbres,
Blanca en nombre y en costumbres.

ALMIRANTE
Créolo, Blanca, no llores;
Redondilla
creólo, que en mi afición,
aunque el rey mi honor destruya,
2445
basta una lágrima tuya
para más satisfacción.
Redondilla
¿Qué puedo decir de mí
más de haberme declarado?
Que es mucho que un hombre honrado
2450
llegue a declararse así.
Redondilla
Enternecime de verte,
y en tal traje, tu valor,
no con luto de mi honor,
mas en honras de mi muerte.
Redondilla
2455
¡Ay, Blanca! Si tan borrada
no quiere dejarte el rey,
¿Qué dios, qué razón, qué ley
teme ti afición, qué espada?
Redondilla
Teodoro me ha dicho aquí
2460
que nos va haciendo una mina,
que ya el rey se determina
a volar tu honor de mí.
Redondilla
No sé qué habemos de hacer.

TEODORO
El rey, señores, ha entrado.

Entra el rey con Arnaldo y Enrique.

REY
2465
Mucho ¡por dios! me ha pesado,
por eso lo vengo a ver.

ARNALDO
Redondilla
De repente se cayó.

ALMIRANTE
Señor, ¿vos en mi jardín?

REY
La pared de este jazmín
2470
hoy Arnaldo me contó
Redondilla
que se cayó de improviso,
y véngoos a visitar,
que aun vos no me queréis dar
de estas desgracias aviso.
Redondilla
2475
¿Hizo daño a algún criado?
Doña Blanca ¿Cómo está?
Visitarla quiero ya,
que ha mucho que estoy culpado
Redondilla
mal cumplo la obligación
2480
de deudo.

BLANCA
Yo estoy muy buena,
para serviros.

REY
¡Qué pena
me habéis dado, y con razón!
Redondilla
¡Por dios, que no os conocía!
¿Cómo estáis de esta manera?

BLANCA
2485
¿No estoy bien así?

REY
Eso fuera
a no ser vos sangre mía
Redondilla
y mujer del almirante,
sino pobre y mal casada.

BLANCA
No estoy en casa obligada,
2490
aunque a vuestra alteza espante.
Redondilla
Mi deseo y mi cuidado,
eso me ha tocado a mí;
pero vuestra alteza aquí
viene para ser culpado:
Redondilla
2495
que un rey no ha de visitar,
sino en muerte, a su inferior,
y si le ha de hacer favor,
¿por qué no le ha de avisar?
Redondilla
Viénese sin dar aviso,
2500
y así no es mucho que halle
cas y dueño de este talle,
pues los cogió de improviso.
Redondilla
Cuentan de Julia que un día
el gran César visitó
2505
tan llena de oro, que dio
al padre melancolía.
Redondilla
Entendió de su respuesta
que César se había enfadado,
y otro día, sin cuidado,
2510
entró a verle muy honesta.
Redondilla
“Agora venís muy bien”,
dijo el César, y ella, viendo
que lo entendió, componiendo
la risa con el desdén
Redondilla
2515
dijo: “En lo que ahora os muestro
veréis que ayer he venido
a gusto de mi marido
y hoy vengo, señor, al vuestro.”
Redondilla
Con esto habéis entendido
2520
que este vestido, señor,
si no es por vuestro valor,
es gusto de mi marido.

Vase.

REY
Octava real
¿Por qué se va tan presto vuestra esposa?
Aun no diera lugar a mi respuesta.

ALMIRANTE
2525
Aun conmigo, señor, es desdeñosa.

REY
Tanta pobreza no parece honesta.
A la fe, Carlos, que no ha sido honrosa,
aunque discreta, en ocasión como esta,
la respuesta ni el traje.

ALMIRANTE
¿De qué modo?

REY
Octava real
2530
Y que debéis de ser culpa de todo.
Mal trata a doña Blanca el almirante,
siendo mi prima y sangre, caballeros.
Que la apartemos de él será importante,
que es mucha necedad celos tan fieros.
2535
Pues que la tiene en traje semejante,
no es menester información haceros:
testigos pienso para que al consorcio
matrimonial pueda pedir divorcio.
Octava real
Enrique, ¿no la viste maltratada?

ENRIQUE
2540
Señor, así estaría por su gusto.

REY
Conde, ¿vos no la vistes afrentada
en pobre traje?

ARNALDO
César siempre augusto,
en su casa estaría descuidada,
que no por tratamiento o por disgusto.

REY
2545
Mal lo entendéis. Yo sé que el juramento
os hará confesar el pensamiento.
Octava real
No sé si prenda a Carlos.

ENRIQUE
No te ciegues
¡oh, gran señor! con tanto desatino.

REY
Vete con dios, Enrique, no me niegues;
2550
no siento en mi remedio otro camino.

ENRIQUE
Que así al amor de una mujer te entregues!

REY
De Blanca, Enrique, soy diamante fino;
muestro en la resistencia, como palma,
las fuerzas del poder y las del alma.
Octava real
2555
Venid conmigo, que veréis muy presto
cómo le prendo y deposito a Blanca.

ENRIQUE
¿No te vence el no verle descompuesto?
Solo suspiros de su pecho arranca.

REY
Mi sangre he de amparar. Yo voy dispuesto
2560
a descasallos. La corona franca
cubrirá su cabeza por que quede
reina de Francia.

ENRIQUE
Amor todo lo puede.

Vase el rey con sus criados.

TEODORO
Romance (tirada)
¿Por qué no vuelves por ti
en ocasión como aquesta?
2565
¿Por qué al rey no le respondes?
¡Ah, señor! ¿Duermes o velas?
¡Ah, Carlos! ¡Ah, mosiur Carlos!
¿Qué es esto? ¿Así se remedia
tanto mal? ¿Qué es del valor
2570
de Valois y de Angulema?
¡Ah, señor, no duermas tanto!
¡Recuerda, Carlos, recuerda,
que para dar la batalla
suenan cajas y trompetas!

ALMIRANTE
2575
¡Válgame dios!

TEODORO
Valga y lleve.

ALMIRANTE
¿Quién está aquí?

TEODORO
¡Linda flema!

ALMIRANTE
¿Quién eres, di?

TEODORO
Todavía
pienso que duermes y sueñas.
Recuerda, Carlos, que vienen
2580
los enemigos tan cerca,
que por esa torre Blanca
buscan de tu honor la puerta.
¿No sientes el son del arma?

ALMIRANTE
¿Cómo quieres que sienta
2585
si ya no tengo sentidos?
Mas ¿qué importa que los tenga?
Donde no hay igual poder
para resistir violencias,
piérdase el seso.

TEODORO
¿Qué haces?

ALMIRANTE
2590
¿Nunca has visto en la carrera
del mar encenderse el fuego
en una nave flamenca,
que las cajas encendidas,
joyas, paños, sedas, telas
2595
van arrojando a la mar
por que ellas solas se pierdan?
¿Nunca has visto en una casa
que el hambriento fuego quema
arrojar por las ventanas
2600
camas, cofres, ropas, mesas?
Pues eso mismo hago yo
por que el alma no se encienda.

TEODORO
Pues cuando has de pelear
y cuando armar te debieras,
2605
¿de esa suerte te demudas?

ALMIRANTE
Bien dices, Teodoro; apresta
mis armas, dame un caballo.

TEODORO
¿A la brida o a la jineta?

ALMIRANTE
Bridón, que soy hombre de armas,
2610
y soy francés. ¡Buta sela!,
ea, tenme de ese estribo.

TEODORO
(¡Loco está! Ved lo que cuesta
no resistir con valor
a los principios la pena.
2615
Pero si la pena es grande,
¿qué pecho hará resistencia?
Seguirle quiero el humor.)
¡Buta sela, buta sela!
Ea, ya está aquí el caballo.

ALMIRANTE
2620
Dame, Teodoro, la rienda,
y ten ese estribo.

ALMIRANTE
Salta
con notable ligereza.

ALMIRANTE
¿Estoy bien?

TEODORO
Como una torre.

ALMIRANTE
¿Apretarele las piernas?

TEODORO
2625
No tan presto, que es rijoso;
un poquito le sosiega.

ALMIRANTE
Tienes razón; ya lo hago.

TEODORO
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!

ALMIRANTE
¿De qué te quejas?

TEODORO
Diome una coz.

ALMIRANTE
¡Majadero,
2630
desvíate media legua!

TEODORO
Esa dicen que en la vida
toda apenas se rodea
para apartarse los hombres…

ALMIRANTE
Di lo demás.

TEODORO
Esta es.
2635
¡Pese a tal, y qué derecha!

ALMIRANTE
¿Tiene banderilla?

TEODORO
Sí.

ALMIRANTE
¿Qué color?

TEODORO
Es blanca y negra.

ALMIRANTE
Yo me calo la celada.
¿Hay plumas?

TEODORO
Un jardín llevas,
2640
en que se te ve que tienes
bien florida la cabeza.

ALMIRANTE
¿Plumas en ella con celos?
Mala gala.

TEODORO
No es muy buena.

ALMIRANTE
Acórtame este estribo.

TEODORO
2645
¿Está largo?

ALMIRANTE
A suelo llega.

TEODORO
Dos puntos acorto.

ALMIRANTE
Bien.

TEODORO
Puntos en cara o en media
dicen que tienen remedio;
los malos son de corneta.
2650
Ya estás a caballo, armado.

ALMIRANTE
Oye, pues, de qué manera
la batalla de su honor
el almirante comienza.
Ya mi sargento mayor,
2655
llamado ilustre nobleza,
el escuadrón forma en cuadro.

TEODORO
¿Las picas?

ALMIRANTE
Mil y seiscientas.

TEODORO
No lo vas trazando mal!

ALMIRANTE
Tú que sabes de aritmética,
2660
¿Cuál será la raíz cuadrada?

TEODORO
¿Qué raíz cuadrada?

ALMIRANTE
Escucha, bestia.
Es el número mayor
que en la cantidad que cuentan
cabe si le multiplican
2665
por sí mismo.

TEODORO
¡Extraña ciencia!

ALMIRANTE
De mil y seiscientas picas
tendrá por frente cuarenta,
que es el número mayor
que cabe en mil y seiscientas.

TEODORO
2670
¿Qué nombre tendrán las picas?

ALMIRANTE
Cuidados.

TEODORO
Y ¿quién los lleva?

ALMIRANTE
Recelos.

TEODORO
¡Bravos soldados!

ALMIRANTE
El mismo honor los engendra.
de las banderas de guardia
2675
va formando las hileras,
y luego las compañías
que van sucediendo a estas
guarnece ya el escuadrón
de cuatro mangas tudescas,
2680
de arcabuces y suspiros,
que las esquinas rodean.
Ya da el orden; ya la fama
a tambor mayor comienza
a decir que se recojan
2685
para marchar más apriesa.
Ya el capitán de campaña,
llamado Honrosa Defensa,
hace cargar el bagaje
de pensamientos y penas;
2690
por vanguardia va delante
la imaginación ligera,
las banderas en el centro
del escuadrón, todas negras.

TEODORO
Pues ¿quién son?

ALMIRANTE
Honestidad.

TEODORO
2695
¿Quién la retaguardia lleva?

ALMIRANTE
La satisfacción de Blanca
para las espaldas buenas,
las escoltas de a caballo
por las súbitas refriegas
2700
lleva los celos, que son
de notable ligereza;
estas tienen ya el forraje
y armadas todas las tiendas.

TEODORO
Haz alto ¡cuerpo de tal!,
2705
que han marchado cuatro leguas,
y será bien que descansen,
que coman, beban y duerman.

ALMIRANTE
Quien tiene mujer hermosa
que poderosos pasean,
2710
Teodoro, Teodoro…

TEODORO
Dilo.

ALMIRANTE
Ni coma, beba, ni duerma.

TEODORO
Mal año para las lindas,
que yo dejara por ellas
de comer y de beber.

ALMIRANTE
2715
Ea, todas las banderas
se pongan luego en las frentes
de los cuarteles. ¿Qué esperan?

TEODORO
Aguarda, que ya se alojan.

ALMIRANTE
El cuerpo de guardia ordena.

TEODORO
2720
¿Qué soldados?

ALMIRANTE
Veinticinco.

TEODORO
¿Y a qué pasos?

ALMIRANTE
A sesenta.

TEODORO
¿Habrá escolta y correrías?

ALMIRANTE
Vayan por agua y por leña;
pida el maestre de campo.

TEODORO
2725
¿Cómo se llama?

ALMIRANTE
Sospecha.
Nombre el general Honor.

TEODORO
¿Qué nombre dio?

ALMIRANTE
Resistencia.
Ea, póngase las guardas.

TEODORO
¿Qué son las guardas?

ALMIRANTE
Centinelas.

TEODORO
2730
¿Cómo las llamas?

ALMIRANTE
Antojos,
que ven lo que apenas llega.
Ya se comienzan las rondas.
¡Plega a dios que no se duerma
la centinela perdida,
2735
que es de Blanca la vergüenza.
-¿Quién vive?-¿Quién ­lo pregunta?
-El rey. -¿El rey? Que se tenga
el rey. -Pues ¿a mí, vasallos?
-Diga el nombre. -¿El nombre? Espera.
2740
-Blanca, tírale. -Tirele.
-¿Erraste? -Sí, porque es fuerza,
que al rey no le aciertan balas
de quien su lealtad profesa.

TEODORO
Todo el campo del contrario
2745
al són del tiro se altera.
¡Al arma!, tocan ¡al arma!
Perderaste si peleas.
Retírate, gran señor.

ALMIRANTE
¿Adónde?

TEODORO
A la fortaleza
2750
de Blanca.

ALMIRANTE
¿Mujer y fuerte?

TEODORO
Y ¿por qué no cuando es buena?

ALMIRANTE
Baluartes, plataformas,
frontes, casamatas, puertas,
cortinas, fosas, bastardos,
2755
caballetes y troneras
que asesta la artillería,
el poder, la edad, la fuerza,
la tiranía, el amor,
defendedme de su ofensa.
2760
¿No lo sientes?

TEODORO
¡Pese a tal,
hanme volado una pierna!

ALMIRANTE
Pues vete a cura, Teodoro.

TEODORO
¡Ay!

ALMIRANTE
¿Qué fue?

TEODORO
Toda una almena´
me ha dado, señor.

ALMIRANTE
¿Adónde?

TEODORO
2765
¿Cómo adónde? En la cabeza.
No ves la sangre?

ALMIRANTE
Yo no.

TEODORO
Ni yo de toda tu guerra
veo más de que estás loco.
¡Vuelve en ti, señor! ¡despierta!

ALMIRANTE
2770
¿Cómo loco?

TEODORO
Del dolor
de ver lo que el rey intenta.

ALMIRANTE
Si eres cobarde, Teodoro,
vete en buen hora a tu tierra,
yo quiero guardar la mía.
2775
¿No ves que suben, que trepan
por escalas a los muros,
que asaltan, que llegan, que entran?
¡Favor, cielos! ¡Ven tras mí!

TEODORO
No puedo andar sin muletas,
2780
que he peleado gran rato
y me han herido las piernas.

ALMIRANTE
Camina ¡cuerpo de tal!
¡Mueran los contrarios!

TEODORO
¡Mueran!

ALMIRANTE
¡Ay, batalla de mi honor,
2785
cuánto trabajo me cuestas!

Salen Enrique y Arnaldo, conde.

ARNALDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Esta merced me habéis de hacer Enrique.

ENRIQUE
Que os declaréis deseo, porque tengo
obligación, Arnaldo, de serviros.

ARNALDO
Vos sois del rey la puerta, y justamente
2790
por quien se entra a su gracia. Ya las cosas
corren de suerte en Carlos, almirante
de Francia, que no está para pedille,
ni aunque se la pidiese, para dalla
a su hermana bellísima. Ya todo
2795
está en cuenta del rey. Decidle, Enrique,
que deseo casarme con Estela,
y que yo se la pido porque creo
que nos concierta amor en el deseo.

ENRIQUE
(¡Cielos! ¿Qué escucho?)

ARNALDO
¿Qué dices?

ENRIQUE
Admiro
2800
la brevedad por donde habéis llegado
a merecer a Estela ese deseo,
porque pensaba yo que le tenía
de casar con un hombre que la sirve,
no desigual, Arnaldo, a vuestro mérito,
2805
y en la gracia del rey más recibido.
Difícil me parece que le tenga
Estela de casar con vos, Arnaldo.
¿Cuándo o cómo sabéis que os ama Estela?

ARNALDO
Por las razones que decís conozco
2810
que sois de Estela pretendiente, Enrique,
y que en lugar de hacer el justo oficio
de protector y amigo con su alteza
haréis, como contrario, lo contrario.
No os pido ya que al rey habléis sobre esto;
2815
que me desengañéis, Enrique, os pido.

ENRIQUE
Si yo os pidiera, Arnaldo, que me diérades
cuenta de vuestro amor y pensamiento,
ya me obligaba a no encubrir el mío.
Yo no os forcé con ruegos vuestro gusto,
2820
o ya vuestro interés, la causa fueron,
y así me habéis desobligado, conde.

ARNALDO
Harto confiesa quien así responde.

Sale el rey y Prudencio.

REY
Ya estoy determinado. Partan luego
por Blanca y deposítenla en palacio.

ENRIQUE
2825
(El rey es este.

ARNALDO
Y firme en su propósito.)

REY
¿Mi sangre ha de tratarse de esa suerte?

PRUDENCIO
¿Cómo quieres que venga?

REY
La justicia
eclesiástica tiene sus ministros,
ellos darán la traza.

ARNALDO
Pues envías
2830
por Blanca, te suplico, y aun es justo,
mandes que traigan a su hermana Estela.

REY
Pues ¿qué te mueve a ti?

ARNALDO
Tengo deseo
de hacerla dueño de mi estado y vida.

REY
¿Enrique?

ENRIQUE
¿Gran señor?

REY
¿Qué dices de esto?

ENRIQUE
2835
Que pues el conde por mujer la pide,
que él debe de tener causas bastantes;
pero entre tanto a vuestra alteza pido
también se deposite como Blanca,
y el que tuviere acción que goce a Estela.

REY
2840
¡Pluguiera a dios, Enrique, que yo fuera
tercero pretendiente en vuestro gusto
y que el amor de Blanca se trocara
en Estela, pues fuera sin cautela
el que de todos tres gozara Estela!

Entra Teodoro muy triste.

TEODORO
2845
Si alguna vez a lastimosos casos
diste, invicto señor, piadoso oído,
no le niegues agora a mis palabras.
Luego que de su casa te partiste
del almirante Carlos con propósito
2850
de hacer que por justicia se apartasen,
tal imaginación cayó a su alma,
llanto en sus ojos, fuego en sus sentidos,
que comenzó a dar voces como loco.
Desnudose furioso los vestidos
2855
y, últimamente, en un ataque, el triste,
de aquel jardín precipitarse quiso.
Detienle llorando sus criados,
su hermana, su mujer, y están de suerte,
que ella también se quiso dar la muerte.

REY
2860
¿Carlos loco, Teodoro?

TEODORO
Pon remedio
en tanto mal, así los altos cielos
tus años logren, tu corona aumenten.

REY
Caso que obliga a lástima. ¿Qué quieres,
tirano amor, conmigo, que no dejas
2865
que tenga la razón que tú prefieres,
lugar para escuchar tan justas quejas?
¿Qué tirano ha quitado las mujeres
a sus vasallos? ¿Cómo, vil, te alejas
de la piedad de un dios, justo atributo?
2870
¿Este ha de ser de mi esperanza el fruto?
Mas ¿cómo culpo a amor si hay dos amores
y yo sigo el que vive en su apetito?
Dichosos, no los altos vencedores
de Roma, Atenas, Babilonia, Egipto,
2875
sino los que, con ánimos mayores,
se vencieron a sí dejando escrito
su nombre en las columnas de la fama.
¡Déjame, amor, que la virtud me llama!
¡Ay, dios! ¿Quién dejará tus bellos ojos?
2880
Vamos, amigos. Venga Blanca luego
para triunfo de bárbaros despojos.
¿No es más razón que no rendirse ciego?
No sé cómo templar tantos enojos
como me da, mujer, tu dulce fuego.
2885
Pensar quiero en el fin de mis engaños.
¡Repare dios la furia de mis años!

ENRIQUE
El rey se va.

ARNALDO
Sigámosle.

TEODORO
Señores,
aconsejadle bien, que los consejos
hacen buenos los príncipes mejores,
2890
los locos cuerdos y los mozos viejos.
No pueda el gusto vil de unos amores
romper tantos clarísimos espejos
de sus pasados.

ENRIQUE
Tú verás que sigo
lo que es razón.

ARNALDO
Y yo lo mismo digo.

Sale el almirante y Leonelo y Dionís, que le detienen.

ALMIRANTE
Quintilla
2895
No me detenga ninguno.

LEONELO
Deténgate la razón.

ALMIRANTE
Ya estás, Leonelo, importuno.
Blanca me ha hecho traición,
yo lo sé.

LEONELO
¿De quién?

ALMIRANTE
De alguno.
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