Félix Lope de Vega y Carpio

ARAUCO DOMADO POR EL EXCELENTÍSIMO SEÑOR DON GARCÍA HURTADO DE MENDOZA




Texto utilizado para esta edición digital:
Arauco domado por el excelentísimo señor don García Hurtado de Mendoza. Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. Edición digital a partir de: Parte veinte de las comedias de Lope de Vega Carpio. Madrid, viuda de Alonso Martín, 1625 [en Base de Datos Teatro Español del Siglo de Oro (Teso)].
Marcación digital para Artelope:
  • López Jover, Ester (Artelope)

Elenco

TIPALCO, indio
PILLARCO, indio
TALGUENO, indio
CAUPOLICÁN, indio
TUCAPEL, indio
RENGO, indio
OROMPELLO, indio
PILLALONCO, indio
ENGOL, indio
LAUTARO, en sombra, indio
GALBARINO, indio
PUQUELCO, indio
PURÉN, indio
QUIDORA, india
FRESIA, india
GUALEVA, india
MILLAURA, india
DON GARCÍA DE MENDOZA.
DON FELIPE DE MENDOZA.
DON ALONSO DE ERCILLA.
EL CAPITÁN BIEDMA
EL CAPITÁN ALARCÓN
REBOLLEDO, soldado
AVENDAÑO, soldado
EL DEMONIO EN UN ÍDOLO.
MÚSICOS, Músicos indios

Acto I

Salen REBOLLEDO, soldado, [y] TIPALCO, indio yanacona.

TIPALCO
Terceto
  ¿Que este soldado, amigo, es don García?

REBOLLEDO
Este es aquel Hurtado de Mendoza
que a gobernar su padre a Chile envía.

TIPALCO
Terceto
  La libertad que el rebelado goza
5
en el gobierno de la gente anciana
aumentarase con la gente moza.
Terceto
  Si toda la chilena y araucana,
con ser Aguirre y Villagrán dos viejos
de igual respeto y de experiencia cana,
Terceto
10
  previenen armas y hacen sus consejos,
y sacudiendo el yugo de Filipe,
su rey, que deste polo está tan lejos,
Terceto
  no quieren que de Chile participe
como ya del Pirú y de Nueva España,
15
¿quién duda que a las armas se anticipe
Terceto
  viendo que aqueste ejército acompaña
un mancebo tan tierno?

REBOLLEDO
Este mancebo
el César ha de ser de aquesta hazaña;
Terceto
  este Mendoza, este Alejandro nuevo,
20
este Hurtado que hurtó la excelsa llama
no solamente a Júpiter y a Febo,
Terceto
  sino a todos los Nueve de la Fama,
viene a domar a Chile y a la gente
bárbara que en Arauco se derrama.
Terceto
25
  Si Aguirre y Villagrán tan excelente
nombre de capitanes merecieron,
muerto Valdivia, general valiente,
Terceto
  las discordias de entrambos, pues quisieron
ser cada cual gobierno desta tierra,
30
de aqueste rebelión la causa fueron,
Terceto
  digo, de que creciese a tanta guerra,
que ya Caupolicán se llame y nombre
su general de cuanto Arauco encierra.
Terceto
  Y no hay por qué, Tipalco, el ver te asombre,
35
siendo como eres indio yanacona,
que esto se cifre en el valor de un hombre,
Terceto
  pues, fuera del que has visto en su persona,
por solo lo que ha hecho en la Serena
de capitán merece la corona.

TIPALCO
Terceto
40
  Mucho me agrada el ver que en todo ordena
nuestra justicia y paz, pues nos alivia
a los indios de paz de tanta pena.
Terceto
  Allá a los que mataron a Valdivia
(y con Caupolicán y Tucapelo
45
están más fieros que áspides en Libia)
Terceto
  podrá mostrar la sangre de su abuelo,
que, pues su padre a tanto sol le envía,
ya habrá probado esta águila al del cielo.
Terceto
  Mas, dime: ¿qué es la fiesta deste día?

REBOLLEDO
50
Por la inquietud del indio rebelado
vuestra mayor iglesia no tenía
Terceto
  el santo sacramento en que, encerrado,
está el cuerpo santísimo de Cristo,
y que le tenga ha hecho y ordenado,
Terceto
55
  con muchas diligencias que habéis visto,
se ha de poner en la custodia agora,
que el llanto apenas de placer resisto,
Terceto
  este divino pan que el Cielo adora.
Acompaña el cristiano don García,
60
en tanto que la iglesia le atesora;
Terceto
  la guarda, armas y galas deste día
es esta procesión.

(Salen PILLARCO y TALGUENO, indios.)

TALGUENO
Anda, Pillarco,
que revientan las calles de alegría.

PILLARCO
Terceto
  Dejé por verla, aunque se pierda, el barco.

TALGUENO
65
¿Tipalco no es aquel?

PILLARCO
¡Oh, caro amigo!
¿Qué hay de fiesta?

TIPALCO
¡Por verla diera el arco!

TALGUENO
Pues bien podrás.

PILLARCO
Terceto
  ¿Quién viene aquí contigo?

TIPALCO
Un soldado: mi huésped.

PILLARCO
Di, soldado:
¿cuál es el General?

REBOLLEDO
Si yo os lo digo,
Terceto
70
  correranse los Cielos que han formado
su talle y rostro tan gallardo en todo
y la fama que vuela al norte helado;
Terceto
  mas, si queréis mirarle de otro modo,
pues ya la procesión se acaba y pasa,
75
hecho: mirad el generoso godo,
umbral por donde Dios entra en su casa.

(Toquen chirimías y córrase una cortina, detrás de la cual se vea un arco de yerba y flores, y en una alombra debajo dél, tendido, DON GARCÍA en el suelo, y a los lados del arco los soldados que quedan muy galanes, uno con el bastón y otro con la espada y otro con el sombrero.)

PILLARCO
Quintilla
  ¿Qué es aquello?

TALGUENO
¿Hay cosa igual?

TIPALCO
¿Cómo vuestro General
está tendido en el suelo?

REBOLLEDO
80
Al pasar el Rey del Cielo,
le quiso servir de umbral,
Quintilla
  que, para daros ejemplo,
indios, por él ha pasado,
en que su humildad contemplo,
85
el sacerdote sagrado
con la custodia a su templo.
Quintilla
  Retiraos, que se levanta.

PILLARCO
A la iglesia voy.

TIPALCO
Entremos.

(Póngase en pie, y lleguen todos a darle sus insinias.)

DON FILIPE
Ella ha sido hazaña santa.

DON ALONSO
90
Divino ejemplo tenemos;
yo no he visto humildad tanta.

DON GARCÍA
Quintilla
  Caballeros, siendo yo
polvo y nada, el que del suelo
me levantó y me formó
95
hoy me ha convertido en cielo,
pues, como veis, me pisó.
Quintilla
  Oficio de ángeles es
este que agora he tenido,
pues fui trono de los pies
100
del mismo Dios.

DON FILIPE
Justo ha sido
que a todos ejemplo des:
Quintilla
  al español, porque entienda
cómo se debe estimar
aquesta angélica prenda;
105
y al indio, porque al altar
llegar con respeto emprenda.

DON ALONSO
Quintilla
  Capitán que ha comenzado
del culto de Dios no puede
ser, gran señor, desdichado.

DON FILIPE
110
Hoy el Cielo te concede
el título más honrado,
Quintilla
  que es defensor de la fe.

DON GARCÍA
Dos cosas en Chile espero
que su gran piedad me dé,
115
porque con menos no quiero
que el alma contenta esté.
Quintilla
  La primera es ensanchar
la fe de Dios; la segunda,
reducir y sujetar
120
de Carlos a la coyunda
esta tierra y este mar
Quintilla
  para que Filipe tenga
en este Antártico Polo
vasallos que a mandar venga.

DON FILIPE
125
De cuanto alumbrare Apolo
rico imperio se prevenga,
Quintilla
  que de más le harán señor
las muestras de tu valor,
que, pues con rayos tan grandes
130
en Rentin, en Sena, en Flandes
diste tanto resplandor
Quintilla
  al aurora de tus años,
en llegando al mediodía
harás efetos estraños.

DON GARCÍA
135
Dar alomenos querría
de mi intento desengaños,
Quintilla
  y para principio dél
traedme aquí a Villagrán
y venga Aguirre con él,
140
pues presos los dos están
y está aprestado el bajel,
Quintilla
  que al Pirú se han de partir,
y desde allí luego a España.

DON ALONSO
¡Oh, cuánto lo han de sentir!

DON FILIPE
145
Pensaron verse en campaña.

DON GARCÍA
Pues cesen de competir,
Quintilla
  que esta vez juntos irán
dentro de un mismo navío.

DON ALONSO
Sentiralo Villagrán.

DON GARCÍA
150
Viéndose juntos confío
que paz y amistad harán,
Quintilla
  que a dos hombres, cuyo brío
no cupo en tal señorío
por ambición del poder,
155
los tengo de hacer caber
en la tabla de un navío.

DON FELIPE
Quintilla
  ¿Harás luego tu jornada?

DON GARCÍA
A la ciudad despoblada
de la Concepción iré,
160
adonde esperar podré
la demás gente embarcada,
Quintilla
  que espero en Dios, y el valor
que en la sangre de Mendoza
me dio el Marqués mi señor,
165
que la libertad que goza
Chile rebelde y traidor
Quintilla
  se reduzga a Carlos Quinto
y a Filipe, su heredero,
en término tan sucinto,
170
aunque le pese al mar fiero,
por quien se juzga distinto,
Quintilla
  que todo el polo se espante
de que esta rebelde gente
venga a humildad semejante.

DON FILIPE
175
El Cielo tu vida aumente.

DON ALONSO
La Fama tu nombre cante.

(Vanse, y salen CAUPOLICÁN y FRESIA y PUQUELCO.)

CAUPOLICÁN
Canción (canzone)
  Deja el arco y las flechas,
hermosa Fresia mía,
mientras el sol con cintas de oro borda
180
torres de nubes hechas
y, declinando el día,
con los umbrales de la noche aborda.
A la mar siempre sorda
camina el agua mansa
185
de aquesta hermosa fuente
hasta que su corriente
en sus saladas márgenes descansa;
aquí bañarte puedes
tú, que a sus vidros en blancura excedes.
Canción (canzone)
190
  Desnuda el cuerpo hermoso
dando a la luna envidia
y cuajarase el agua por tenerte.
Baña el pie caluroso
si el tiempo te fastidia;
195
vendrán las flores a enjugarte y verte,
los árboles a hacerte
sombra con verdes hojas,
las aves armonía
y de la fuente fría
200
la agradecida arena, si el pie mojas,
a hacer con mil enredos
sortijas de diamantes a tus dedos.
Canción (canzone)
  De todo lo que miras
eres, Fresia, señora;
205
ya no es de Carlos ni Filipe Chile.
Ya vencimos las iras
del español, que llora,
por más que contra Arauco el hierro afile,
el ver que aún hoy distile
210
sangre esta roja arena
en que Valdivia yace,
del polo en que el sol nace,
adonde sus caballos desenfrena.
No hay poder que me asombre:
215
yo soy el Dios de Arauco, no soy hombre.
Canción (canzone)
  Pídeme, Fresia hermosa,
no conchas, no crisoles
de perlas para alfombras, sino dime:
«Caupolicán, enlosa
220
de cascos de españoles
todo este mar, que por tragarlos gime.
La fuerte maza esgrime,
hazme reina del mundo,
pásame dando asombros
225
sobre tus fuertes hombros
desotra parte deste mar profundo;
y adonde Carlos reina
di que de Chile soy y Arauco reina».

FRESIA
Canción (canzone)
  Querido esposo mío
230
a quien estas montañas
humillan las cabezas presurosas,
por quien de aqueste río,
que en verdes espadañas
se acuesta coronándose de rosas,
235
las ninfas amorosas
envidian mi ventura:
¿qué fuente, qué suaves
sombras, qué voces de aves,
qué mar, qué imperio, qué oro o plata pura
240
como ver que me quieras,
tú, que eres el señor de hombres y fieras?
Canción (canzone)
  No quiero mayor gloria
que haber rendido un pecho
a quien se rinde España, coronada
245
de la mayor vitoria,
pues cupo en ella el hecho
por quien la India yace conquistada.
Ya la española espada,
el arcabuz temido
250
que truena como el cielo
y rayos tira al suelo
y el caballo arrogante en que, subido,
el hombre parecía
monstruosa fiera, que seis pies tenía,
Canción (canzone)
255
  no causarán espanto
al indio que rebelas,
cuya libre cerviz del cuello sacas
del español que tanto
le oprimió con cautelas,
260
cuya ambición de plata y oro aplacas;
ya en tejidas hamacas
de tronco a tronco asidas
destos árboles altos,
de inquieta guerra faltos,
265
dormiremos en paz, y nuestras vidas
llegarán prolongadas
a aquel dichoso fin que las pasadas.

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¡Puquelco!

PUQUELCO
¿Señor...?

CAUPOLICÁN
Advierte
si alguien me viene a buscar;
270
no des a que entre lugar.

PUQUELCO
Bien puedes entretenerte,
Redondilla
  que yo en esta orilla quedo,
donde os podéis desnudar.

FRESIA
Ven, mi bien.

CAUPOLICÁN
Que has de abrasar
275
su agua en tu sol tengo miedo.

(Vanse CAUPOLICÁN y FRESIA y salen TUCAPEL, RENGO, TALGUENO, OROMPELLO y PILLALONCO, viejo.)

PILLALONCO
Redondilla
  Llamad a Caupolicán.

RENGO
Aquí está Puquelco.

TUCAPEL
Amigo,
¿qué hace el General?

PUQUELCO
Yo os digo
que otros cuidados le dan
Redondilla
280
  los recelos que traéis.
Con Fresia se está bañando.

TUCAPEL
¿Bañando cuando abrasando
de inquietud a Arauco veis?
Redondilla
  Dejalde, que donde estoy
285
no es menester general.

RENGO
Ni donde yo, porque igual
con cuantos nacieron soy.
Redondilla
  Haz tu oficio, Pillalonco:
consulta a nuestro Pillán.

PILLALONCO
290
¿Traéis la lana?

TALGUENO
Aquí están,
sacerdote: lana y tronco.

PILLALONCO
Redondilla
  Retiraos todos allí
mientras comienzo el conjuro.

OROMPELLO
Pues presto, porque te juro
295
que el furor revienta en mí.

PILLALONCO
Redondilla
  Yo daré prisa, Orompello;
no te fatigues, que ya
Pillán la verdad dirá.

OROMPELLO
Pues aquí aguardo a sabello.

(Retírense, y el viejo ponga un ramito en el suelo y una vedija de lana encima.)

[PILLALONCO]
Terceto
300
  Ya pongo el ramo y la vedija encima
de la lana más cándida apartada.
¿Qué aguardas, pues? ¿Que tu tiniebla oprima?
Terceto
  Ponte en ella, Pillán, y, la dorada
faz descubierta, dime lo que sabes
305
deste español y su vecina armada.
Terceto
  ¿Para qué quieres que, con voces graves,
te importune, si amigo y dueño eres,
pudiendo responder a las suaves?

(Salga por el escotillón PILLÁN, demonio, con un medio rostro dorado y un cerco de rayos como sol en la cabeza y el medio cuerpo con un justillo de guadamací de oro.)

PILLÁN
¿Qué me oprimes, amigo? ¿Qué me quieres?

PILLALONCO
Romance (tirada)
310
  Cuéntame, Pillán divino,
quién es aqueste famoso
capitán que del Pirú
viene a Chile sobre el hombro
del mar Antártico dando
315
tanto miedo a nuestro polo
que los fieros araucanos,
de Valdivia vitoriosos,
los nunca vencidos pechos
bañan en cobarde asombro.

PILLÁN
320
Noble sacerdote mío,
generoso Pillalonco:
este capitán que viene,
puesto que le veis tan mozo,
en vuestros rebeldes cuellos
325
pondrá el yugo poderoso
de Carlos Quinto y Filipe
no más de en dos años solos.
Es el virrey del Pirú;
su padre, aquel generoso
330
marqués de Cañete, que él
le envía contra vosotros.
Muy bien sabe a quién envía,
que su brazo poderoso
vencerá nueve batallas,
335
al fin rindiéndoos a todos
en vuestro desierto suelo.
Ved si es hombre prodigioso:
fundará siete ciudades.

PILLALONCO
¿Qué me dices? ¿Cuándo? ¿Cómo?

PILLÁN
340
El cuándo, agora será;
el cómo, del presuroso
tiempo lo sabréis; mas creo
que, después destos enojos,
le habéis de querer de suerte
345
por tantos hechos heroicos
que le llaméis San García
y le hagáis estatuas de oro.
Yo solo seré el que pierda,
y no pienso perder poco,
350
pues, si entra la cruz de Cristo,
luego mis banderas rompo.

(Disparen un arcabuz y ciérrese o echen por allí una llama.)

PILLALONCO
¿Vaste? ¡Espera! ¿Así me dejas?
¡Hola! ¡Llegad! ¡Llegad todos!

TUCAPEL
¿Qué es aquesto?

PILLALONCO
Grandes males
355
os pronostica este monstro.
Un hombre dice que viene
del Pirú que tendrá en poco
vuestros pechos araucanos
y de quien seréis despojos;
360
que os ha de vencer, me dijo,
y que estos montes y sotos
han de ser siete ciudades
de españoles vitoriosos.

TUCAPEL
Detén la cobarde lengua
365
o, ¡vive el Sol!, que si tomo
una flecha del carcaj
y por el aire la arrojo,
que, clavándola, con ella
pase tu cuello medroso
370
y vaya a dar al navío
adonde viene ese loco
para que, en viéndola, digan
que es del brazo riguroso
del soberbio Tucapel.

RENGO
375
Si errares, y yo la pongo,
tirarela al Sol, y el Sol,
con su diestra mano de oro,
la tomará y volverá
a la tierra tan furioso
380
que, como rayo, la clave
en ese español y, roto
su pecho, en su sangre escriba:
«Rengo soy; rayo me nombro».

TALGUENO
Para que sino que yo
385
tire aquesta tras vosotros
y en el cabo de la flecha
que hiriere su pecho un poco
dé tal golpe con la mía
que pasen de un cabo a otro
390
juntas y en sangre teñidas
las plumas, donde en un tronco
escriban: «Soy de Talgueno».

OROMPELLO
De veros hablar me corro.
No dejéis nada a Orompello,
395
pues yo he de hacer más que todos,
que si se arrima a algún muro
ese general tan mozo,
tengo de pasarle el pecho
con golpe tan espantoso
400
que, dando el hierro en el muro,
vuelva la flecha a nosotros
porque en la sangre que traiga
diga: «Este tiro famoso
es del brazo de Orompello».

PILLALONCO
405
Si a tanta furia os provoco
con las verdades que os digo,
de siempre mentir propongo.
Esto me ha dicho Pillán.

TUCAPEL
No hay Pillán; yo basto y sobro
410
contra el mundo.

PILLALONCO
Tucapel,
yo los de España conozco.

RENGO
Déjale, que es viejo.

TUCAPEL
Rengo,
por sus canas me reporto.

RENGO
¿Miedo nos pones, villano?

TUCAPEL
415
¿Cómo miedo? Harele polvos.

(Sale[n] CAUPOLICÁN y FRESIA.)

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Que me abraso!
¡Déjame, Fresia!

FRESIA
¡Señor!

OROMPELLO
¿Qué es esto?

TALGUENO
¡Estraño rumor!

FRESIA
¿Dónde vas? ¡Detén el paso!

CAUPOLICÁN
Redondilla
420
  ¡Ay, Fresia! No me detengas.

TUCAPEL
¿Qué tienes, Caupolicán?

CAUPOLICÁN
Hame abrasado Pillán.

RENGO
¿No es mucho que ardiendo vengas?

CAUPOLICÁN
Redondilla
  Bañábame, Rengo amigo,
425
con Fresia en aquesta fuente
cuando miro de repente
todo el infierno conmigo.
Redondilla
  Del agua brotaban llamas,
y en medio dellas, Pillán
430
me dijo: «¡Oh, gran Capitán,
que tu heroico nombre infamas!
Redondilla
  El español don García,
aunque la mar alteré
con tempestad que formé
435
que al cielo temor ponía,
Redondilla
  ya llegó a la Concepción,
tomó puerto en Talcaguano,
pasó a tierra firme; en vano
intento su perdición,
Redondilla
440
  que en Penco ha formado un fuerte
donde defenderse piensa
de vuestra araucana ofensa,
a quien promete la muerte.
Redondilla
  Toma las armas, intenta
445
que antes que su gente llegue
mueran y el paso les niegue
que buscan con vuestra afrenta.
Redondilla
  Arremete al fuerte luego,
no quede vivo español
450
antes que al valle de Engol
pongan los que vienen fuego.
Redondilla
  Mirad que es para mí daño
la venida desta gente».
Dijo, y de alquitrán ardiente
455
quedó rechinando el baño.
Redondilla
  Salí sintiendo en el pecho
mil víboras, de quien ya
a no ver lo que aquí está
fuera abrasado y deshecho.
Redondilla
460
  ¡Oh, valientes araucanos!
Agora es tiempo; mirad
que es gran bien la libertad
y que hoy está en vuestras manos.
Redondilla
  ¡Tocad a guerra! ¡Saquemos
465
las armas que dieron muerte
a Valdivia y este fuerte
de Penco por tierra echemos!
Redondilla
  Tengo una capa de grana
que quiero dar al primero
470
que, con maza, arco o acero,
sacare sangre cristiana.
Redondilla
  Picas tenemos, y espadas
que ganamos en la guerra
pasada, que desta tierra
475
fueron ya tan estimadas.
Redondilla
  ¡Ea, Rengo y Tucapel!
¡Ea, Talguén y Orompello!
La ocasión os da el cabello:
poned las manos en él.
Redondilla
480
  ¡Al arma! ¡Al arma!

TUCAPEL
¡Detente,
general Caupolicán,
que los que contigo van
son muchos para esa gente!
Redondilla
  Déjame ir solo; no digan
485
que fuimos dos araucanos
para treinta mil cristianos.

RENGO
Oye, que a todos obligan.
Redondilla
  Ten paciencia, pues yo voy,
que también pudiera solo
490
hacer temblar este polo,
pues todos sabéis quién soy.

TALGUENO
Redondilla
  ¡Mueran! ¿En qué os detenéis?
El que primero llegare
los mate sin que repare
495
en que uno por mil valéis.
Redondilla
  No imaginéis que esto es guerra,
sino castigo.

OROMPELLO
Talgueno
habla de arrogancia ajeno.
Quede en libertad la tierra
Redondilla
500
  y cada cual, por su parte,
muestre su heroico valor.

CAUPOLICÁN
Sígueme, Fresia.

FRESIA
Mi amor
me esfuerza, esposo, a ayudarte.

PILLALONCO
Redondilla
  Plega al Cielo que algún día,
505
araucanos, me creáis,
cuando el valor conozcáis
del español don García.

TUCAPEL
Redondilla
  ¡Calla, infame Pillalonco!
¡Huye! Empieza a retirarte,
510
o, ¡vive Dios!, de flecharte
con ese primero tronco.
Redondilla
  Deja que Caupolicán
mate al español crüel.

PILLALONCO
Presto verás, Tucapel,
515
si dijo verdad Pillán.

(Vanse, y salen DON GARCÍA y DON FILIPE DE MENDOZA.)

DON FILIPE
Endecasílabos sueltos (tirada)
  El fuerte está bastantemente fuerte.
Bien podrás defenderte en cuanto lleguen,
señor, los que navegan en tu ayuda.

DON GARCÍA
Mientras la gente acuda, don Filipe,
520
que temo se anticipe la contraria,
fue cosa necesaria a la defensa.

DON FILIPE
Ya sin alguna ofensa aficionados
de todos los estados indios bajan,
que las campañas cuajan, para verte.
525
No el temor de la muerte los provoca
ni el ser la fuerza poca de su gente;
tu persona excelente y la nobleza
alta y real grandeza con que has dado
perdón al rebelado los incita,
530
y a venir solicita, reducidos
a la paz y movidos de tus dones.

DON GARCÍA
Si las fieras naciones del Estado
de Arauco, no domado eternamente,
con rebelada frente se desvían;
535
si al Rey, a quien servían, la obediencia
niegan con tal violencia; si mataron
a Valdivia y llamaron a altas voces
a un bárbaro, feroces, rey y dueño,
¿qué importa que el isleño se nos rinda
540
que con Arauco alinda, pues se espera
guerra dudosa y fiera? Mas el Cielo
verá mi honesto celo, el rey de España
esta imposible hazaña y todo el mundo
aquel valor profundo del que ha dado
545
la sangre y nombre Hurtado a los Mendozas.

DON FILIPE
Si el fin dichoso gozas que pretendes
y el nombre Hurtado estiendes en el Polo
Antártico, tú solo decir puedes
que de Alejandro excedes las memorias,
550
que con tantas vitorias su bandera
pasó la India fïera, y este día
Alejandro sería justa cosa
que la Fama ambiciosa te llamase,
que aunque el Hurtado pase al mayor hombre,
555
no será Hurtado sino propio nombre.

(Sale DON ALONSO DE ERCILLA.)

DON ALONSO
Prevé, invicto Príncipe, las armas
y defiende tu vida en este fuerte
y la de aquestos pocos españoles,
que los rebeldes indios araucanos,
560
fïados en la muerte de Valdivia
y en que también a Villagrán vencieron,
vienen, como deciende en el verano
granizo en árbol de medrosos pájaros,
a no dejarte piedra sobre piedra,
565
que es ver la variedad de armas estrañas:
de pellejos de lobos y leones,
de conchas de pescados y de fieras,
las mazas, las espadas y alabardas
ganadas en batallas de españoles,
570
los instrumentos varios que ensordecen
el aire, las alegres y altas voces;
y que es de ver delante aquel membrudo
gigante fiero y general que traen,
que desde el hombro arriba excede a todos.
575
¡Ea, señor! ¿No escuchas ya los gritos
con que niegan a Carlos la obediencia?

DON GARCÍA
Hermano don Filipe de Mendoza,
hoy es el día de mostrar los pechos.
¡Ea, españoles fuertes...!

DON FILIPE
Don Alonso,
580
¿qué gente viene?

DON ALONSO
Un infinito número.

DON FILIPE
¿Y no se sabe el que es?

DON ALONSO
Veinte mil indios.

DON FILIPE
Para cada español habrá trecientos.

DON GARCÍA
¡Al fuerte, caballeros! ¡Armas! ¡Guerra!
Chile, yo vuelvo a conquistar tu tierra.

(Salen indios músicos delante con unos tamborilillos y, por ser fuerza para cantar, con sus guitarras, y detrás CAUPOLICÁN con todos sus soldados, y pónganse arriba en el fuerte los españoles con sus armas.)

UNA VOZ
Copla (estructura abierta)
585
  Pues tantas vitorias goza
de Valdivia y Villagrán,...

TODOS
¡Caupolicán!

UNA VOZ
... también vencerá al Mendoza
y a los que con él están...

TODOS
590
¡Caupolicán!

UNA VOZ
Si sabías el valor
deste valiente araucano
a quien Apón soberano
hizo de Arauco señor,
595
¿cómo no tienes temor?
Que si venció a Villagrán,...

TODOS
¡Caupolicán!

UNA VOZ
... también vencerá al Mendoza
y a los que con él están...

TODOS
600
¡Caupolicán!

CAUPOLICÁN
Españoles desdichados,
en ese corral metidos
que es confesaros vencidos
y que estáis juntos atados,
605
¿adónde vais engañados?

UNA VOZ
A que los dé muerte irán...

TODOS
¡Caupolicán!

UNA VOZ
También vencerá al Mendoza
y a los que con él están...

TODOS
610
¡Caupolicán!

TUCAPEL
Ladrones que a hurtar venís
el oro de nuestra tierra
y, disfrazando la guerra,
decís que a Carlos servís,
615
¿qué sujeción nos pedís?

UNA VOZ
Temblando de verte están...

TODOS
¡Caupolicán!

UNA VOZ
También vencerá al Mendoza
y a los que con él están...

TODOS
620
¡Caupolicán!

RENGO
¡Infames puesto que altivos!
Y tú, García: si tú
piensas que es Chile el Pirú,
¿por adónde saldréis vivos?
625
Hoy os llevará cautivos...

UNA VOZ
... al Cerro de Andalicán...

TODOS
¡Caupolicán!

UNA VOZ
También vencerá al Mendoza
y a los que con él están...

TODOS
630
¡Caupolicán!

(Sale DON GARCÍA en lo alto.)

DON GARCÍA
Redondilla
  ¡Con qué estraños instrumentos,
música, voces y grita
su general solicita
a sus soldados contentos!
Redondilla
635
  Si de aquesta suerte fueran
los indios que vio Colón,
tarde en aquesta región
los españoles se vieran.

DON FELIPE
Redondilla
  Permitió Dios que la entrada
640
fuese por tanta inocencia.

CAUPOLICÁN
Ya se han puesto en resistencia.

TUCAPEL
¡No se hiciera espada a espada,
Redondilla
  flecha a flecha y pecho a pecho!

RENGO
Ya los tiros y arcabuces
645
entre banderas de cruces
coronan su cerco estrecho.

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¡Al arma, que en eso estriban!
¿Quién ha de saltar el fuerte?

TUCAPEL
Yo, que soy rayo y soy muerte.

DON GARCÍA
650
¡Carlos y Filipe vivan!

(Disparen los arcabuces de arriba y los de abajo acometan tirándoles flechazos y alcancías, y entren finalmente, bajando los de arriba a la defensa, y salgan RENGO y DON FILIPE batallando.)

DON FILIPE
Redondilla
  ¿Tú osaste entrar, araucano?
¿Tú en el fuerte has puesto el pie?

RENGO
Pues entré, yo buscaré
por dónde salir, cristiano.

DON FILIPE
Redondilla
655
  Bárbaro, ¿sabes que soy
don Filipe de Mendoza?

RENGO
Español, mucho te goza
de que venciéndote estoy,
Redondilla
  que soy Rengo, el que ha tenido
660
más despojos de vosotros
en Chile.

DON FILIPE
Venciste a otros
para ser de mí vencido.

(Vanse, y salen DON GARCÍA y CAUPOLICÁN.)

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¿Tú eres García?

DON GARCÍA
Yo soy,
que he de quitarte la vida.

CAUPOLICÁN
665
¿Sabes que está al Sol asida,
en cuyos rayos estoy?
Redondilla
  ¿Sabes que es mi padre y que es
suyo este cetro que rijo?

DON GARCÍA
¿Sabes tú que yo soy hijo
670
del gran virrey don Andrés?

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¡Lástima a tus años tengo!

DON GARCÍA
Tenla, bárbaro, de ti,
que yo Mendoza nací
y he de hacer a lo que vengo.

(Vanse, y salen algunos soldados sobre TUCAPEL y TALGUENO. [Aparecen] DON ALONSO y BIEDMA.)

TUCAPEL
Redondilla
675
  Herido, Talguén, estoy.

TALGUENO
Yo defenderé tu vida.

DON ALONSO
¡Oh, espada en fieras teñida!
¡Ánimo! ¡Mirad quién soy!

BIEDMA
Redondilla
  Ya van, Ercilla famoso,
680
saltando el fuerte. ¡Teneos!

DON ALONSO
Llevábanme los deseos
del ánimo generoso
Redondilla
  que estos bárbaros saltasen
el fuerte.

BIEDMA
No hay onzas fieras,
685
que, sangrientas y ligeras,
en ganado humilde entrasen
que mayor estrago hiciesen;
Redondilla
  mas no se irán alabando.
¿Qué voces dan?

DON FELIPE
(Dentro.)
¡Santo Cielo!
690
¡Nuestra vida vino al suelo!

DON ALONSO
¡Si van el fuerte ganando!

BIEDMA
Redondilla
  Si los veinte arcabuceros
que ha ordenado don García
que tiren a puntería
695
a los bárbaros más fieros
Redondilla
  no son muertos, no creáis
que pueda ganarse el fuerte.

(Salen DON FILIPE y soldados que traigan a DON GARCÍA en los brazos desmayado.)

DON FILIPE
Yo vengaré vuestra muerte,
hermano, si vós lo estáis.

DON ALONSO
Redondilla
700
  ¿Es el General?

BIEDMA
Él es.

DON ALONSO
¿Y es muerto?

DON FILIPE
¡El Cielo no quiera
que al Pirú nueva tan fiera
vaya tan presto al Marqués!
Redondilla
  Una piedra disparada
705
de un bárbaro le arrojó
de la trinchea y cayó
sobre la tierra cuajada
Redondilla
  de la sangre que ha sacado
su brazo.

DON ALONSO
¡Oh, gran confusión!

BIEDMA
710
Desatalde el morrión.

DON ALONSO
Él está todo abollado.
Redondilla
  No tiene señal de herida;
del golpe ha sido el desmayo.

DON FILIPE
Si ha hecho efeto de rayo,
715
mi hermano estará sin vida.

DON GARCÍA
Redondilla
  ¡Jesús!

DON FILIPE
¿Habló?

DON ALONSO
¿No lo ves?

DON FILIPE
¡Pedid albricias, señor,
a vuestro mucho valor
y a nuestra pena después!

DON GARCÍA
Redondilla
720
  ¿Entraron el fuerte?

DON FILIPE
No,
que los que dentro han entrado,
o vida o sangre han dejado.

DON GARCÍA
Pues esas dos tengo yo.
Redondilla
  Hoy se empleen hasta echarlos
725
del fuerte y de la campaña.
¡Cierra España!

TODOS
¡Cierra España!

DON GARCÍA
¡Viva Carlos!

TODOS
¡Viva Carlos!

(Vanse, y salen las indias GUALEVA, QUIDORA, FRESIA y MILLAURA con unas cestillas de fruta y unas botellas o barros de agua.)

GUALEVA
Redondilla
  ¡Triste de mí, que no salen
del fuerte!

FRESIA
Calla, Gualeva,
730
que no será cosa nueva
que el muro a la tierra igualen
Redondilla
  y algo se han de detener
en pasarlos a cuchillo.

GUALEVA
Madi traigo en mi cestillo,
735
pérper traigo que beber;
Redondilla
  mas no veo a mi querido
Tucapel.

MILLAURA
Yo traigo aquí
el ulpo mejor que vi
por si cansado o herido
Redondilla
740
  de aquesta batalla sale,
Fresia, mi adorado Rengo.

QUIDORA
Yo aquí mi cocaví tengo,
que no hay cosa que le iguale;
Redondilla
  y también truje muday
745
porque beba mi Talgueno,
aunque es de mi amor ajeno,
si sangre en mis venas hay.

GUALEVA
Redondilla
  ¿Cuánto me apuestas, Quidora,
que aquel mi amor temerario,
750
como es en él ordinario,
entra por el fuerte agora
Redondilla
  y que sacarle de allí
hasta que vida no quede
ni Talguén su amigo puede
755
ni el amor que tiene en mí?

MILLAURA
Redondilla
  Consuelo puedes tomar
conmigo.

GUALEVA
¡Ay, Millaura mía!
Cuando Tucapel porfía,
no es tan invencible el mar.
Redondilla
760
  Bien sé que Rengo es un tigre,
mas mi esposo es un león
y temo en esta ocasión
que por su furia peligre.

FRESIA
Redondilla
  Asentémonos aquí
765
mientras del asalto vienen.

(Asiéntense las cuatro indias, y en lo alto DON GARCÍA, DON FILIPE y los demás.)

DON FILIPE
Bien vistas las muestras tienen
del gran valor que hay en ti.

DON GARCÍA
Redondilla
  Gracias a Dios, que nos dio
vitoria para que entiendan
770
cuando otra vez nos emprendan
qué gobernador soy yo.

DON ALONSO
Redondilla
  ¿Si llevarán ya creído
que por tu brazo ha de ser
domado Arauco?

DON GARCÍA
Hasta ver
775
a Caupolicán vencido
Redondilla
  les parecerá imposible.
¡Notable bárbaro!

DON FILIPE
¡Fiero!

DON GARCÍA
Que vuelva esta noche espero,
y así será convenible
Redondilla
780
  poner velas en el fuerte
en tanto que descansamos.

DON FILIPE
Bien dices: guarda pongamos.

DON GARCÍA
Esos soldados advierte.

DON ALONSO
Redondilla
  Aquí viene Rebolledo,
785
hombre a quien puedes fïar
el fuerte.

(Sale REBOLLEDO.)

REBOLLEDO
Seré en velar
un Argos.

DON GARCÍA
Luego, ¿bien puedo
Redondilla
  dejarte este cuarto aquí?

REBOLLEDO
Está seguro, señor,
790
de mi lealtad y mi amor.

DON GARCÍA
Y del valor que hay en ti.
Redondilla
  Vamos, y haz como soldado;
mira el peligro en que estoy.

(Vanse todos, y quede REBOLLEDO.)

REBOLLEDO
Ojos, advertid que soy
795
hombre de honor y cuidado;
Redondilla
  alzad las cejas, mirad
esa campaña muy bien.

QUIDORA
¡Cómo tarda mi Talguén!

FRESIA
Yo muero de soledad.

MILLAURA
Redondilla
800
  Yo, de temor de la vida
de mi Rengo.

GUALEVA
Yo, de ver
que Tucapel ha de ser
de un inocente homicida.

REBOLLEDO
Redondilla
  Señores ojos, ya veo
805
que han estado desvelados;
pero los ojos honrados
no por cumplir un deseo
Redondilla
  ponen su dueño en el potro.
Adviertan, cuerpo de Dios,
810
que hay una vida y son dos;
duerma el uno y vele el otro.
Redondilla
  Cierro el derecho a la fe,
que el otro empieza a plegarse.
¿No podrían concertarse
815
que duerma y despierto esté?
Redondilla
  ¿No se cuenta del león
que duerme abiertos los ojos?

(Salen RENGO y OROMPELLO.)

RENGO
Todos fuéramos despojos
suyos en esta ocasión
Redondilla
820
  a no se haber divertido
cuando el General cayó.

OROMPELLO
¿Que Caupolicán entró
y salió del fuerte herido?

RENGO
Redondilla
  Hiriole el gran español,
825
el gallardo don García,
porque herirle no podía
menos que un hijo del Sol.
Gente hay aquí.

GUALEVA
Redondilla
  ¡Ay, Cielo santo!

RENGO
¿Quién va?

MILLAURA
Tu voz conocí,
830
Rengo mío. ¿Vives?

RENGO
Sí.

GUALEVA
¡Quién escuchara otro tanto!

FRESIA
Redondilla
  ¿Adónde, Rengo, has dejado
a Caupolicán, mi esposo?

RENGO
Fresia, el Mendoza famoso
835
le ha vencido y retirado.

GUALEVA
Redondilla
  ¿Dónde queda Tucapel?
Dime, Rengo: ¿cómo queda?

RENGO
No sé, ¡por Dios!, cómo pueda
dar, Gualeva, nuevas dél;
Redondilla
840
  pero sé que muy herido
de aquel asalto salió.

GUALEVA
¿Que le dejaste?

RENGO
Pues, ¿yo
qué pude hacer?

GUALEVA
Siempre has sido
Redondilla
  de sus hechos envidioso.
845
Dejástele con cuidado
del desafío aplazado,
de su valor temeroso.
Redondilla
  ¡Ah, cobarde! Pues yo vivo;
y si Tucapel murió,
850
por él saldré al campo yo.

RENGO
¡Amor notable!

OROMPELLO
¡Excesivo!

GUALEVA
Redondilla
  ¿Ríeste? Dame, Orompello,
esa macana.

(Quítale la macana.)

RENGO
¿Qué intentas?

GUALEVA
Hacer, infame, que sientas
855
que este femenil cabello
Redondilla
  cubre un alma varonil.

RENGO
Perdono a tu loco amor,
mujer, que con mi valor
uses termino tan vil.

GUALEVA
Redondilla
860
  ¿No sales? ¿Qué estás mirando?

RENGO
¡Vete, Gualeva, de aquí!

GUALEVA
Pues diré que te vencí
y que te dejé temblando,
Redondilla
  que por no me detener
865
en buscar mi dueño amado
no te mato, ¡afeminado!

RENGO
Eres, Gualeva, mujer.
Redondilla
  Habla, di lo que quisieres;
que para hablar con dolor
870
ha días que dio el amor
gran licencia a las mujeres.

(Vase GUALEVA.)

MILLAURA
Redondilla
  Perdónala, esposo mío,
y escucha aparte.

(Sale DON GARCÍA en lo alto.)

DON GARCÍA
El cuidado
de un capitán desvelado,
875
a quien ni el invierno frío
Redondilla
  ni el verano ardiente obliga
a descanso, me ha traído
a ver si mi vela ha sido
firme y cuidadosa amiga.
Redondilla
880
  ¡Válgame el Cielo! ¿Qué es esto?
Durmiose; durmiendo está.
Vela que se ha muerto ya,
volver a encenderla presto.
Redondilla
  Mas quiero tener la espada,
885
considerando que ha sido
grande el trabajo sufrido
de nuestra larga jornada.
Redondilla
  No desdice a capitán
dar la vida a quien la muerte
890
merece, si en este fuerte
pocos tan buenos están.
Redondilla
  Haré que con el bastón
despierte y escondereme.

(Píquele y escóndase.)

REBOLLEDO
¡Dormí, por Dios! ¡Descuideme!
895
¡Ojos, no tenéis razón!
Redondilla
  Mas si el sueño me obligó
a cerraros, él ha sido
el que abrirlos ha podido,
que él mismo me despertó.
Redondilla
900
  Soñaba que era jumento
y mi amo un labrador,
que, después de su labor,
iba a su casa contento,
Redondilla
  y que, en efeto, mi dueño,
905
para que anduviese más,
me picaba por detrás.
Desperté. ¡Qué estraño sueño!

RENGO
Redondilla
  Ven conmigo, Fresia hermosa,
con Quidora y con Millaura
910
donde el General restaura
esta pérdida llorosa,
Redondilla
  que de todos los estados
bajan cuarenta mil hombres
con caudillos cuyos nombres
915
tiene Arauco celebrados,
Redondilla
  que presto verás por tierra
el fuerte, aunque este García
dicen que por gente envía
para continuar la guerra.

FRESIA
Redondilla
920
  Vamos, y permita el Sol
que Chile se libre dél,
que deste asalto crüel
tembló el Mendoza español.

(Vanse RENGO, FRESIA, QUIDORA y MILLAURA.)

REBOLLEDO
Redondilla
  Otra vez, ojos, tornáis
925
a vencerme. ¿Aquesto es vida?
¿Hay muerte más conocida
que la que sufriendo estáis?
Redondilla
  ¡No estuviera yo en España!
¿Quién me trujo por mil mares
930
a sufrir tantos pesares
en esta estéril campaña?
Redondilla
  Yo como yerbas aquí
de nombres que indios les dan,
que ni se los puso Adán
935
ni en mi vida los oí.
Redondilla
  ¿Hay nombre como 'jamón'?
¿Hay yerba como lunada?
¿Hay maíz como empanada
de una trucha o de un salmón?
Redondilla
940
  Los que las Indias hallaron
vinieron por oro y plata;
halláronla tan barata
que por vidros la compraron.
Redondilla
  No viene así don García
945
ni plata intenta buscar,
que viene a pacificar
su bárbara rebeldía,
Redondilla
  pues es verdad que estos [no] son
de los indios desarmados
950
que hallaba en selvas y prados
como corderos Colón,
Redondilla
  sino los hombres más fieros,
más valientes, más estraños
que vio este polo en mil años.
955
Ojos, no puedo venceros.
Redondilla
  Dicen que en la Antigüedad
daban tormento de sueño;
no era tormento pequeño.
Pero en tanta soledad,
Redondilla
960
  ¿qué es lo que puedo temer?
Los indios, ya recogidos,
más curarán sus heridos
que cuidarán de volver.
Redondilla
  Durmámonos un poquito.

(Sale DON GARCÍA en lo alto.)

DON GARCÍA
965
Mi vela vuelvo a buscar,
que para verle velar
sueño y descanso me quito.
Redondilla
  ¡Vive Dios que está durmiendo!
Esto es insolencia clara.
970
¿Quién de un hidalgo pensara
dos veces lo que estoy viendo?
Redondilla
  Darele una cuchillada.

(Sacúdele.)

REBOLLEDO
¡Matome Caupolicán!

DON GARCÍA
¡Oh, infame!

REBOLLEDO
¡Oh, gran Capitán!

DON GARCÍA
975
¡Oh, perro!

REBOLLEDO
¡Detén la espada!

DON GARCÍA
Redondilla
  ¿Guárdase mi honor así
y de un general la vida?

REBOLLEDO
Basta, señor, esta herida,
que en verdad que no dormí.

DON GARCÍA
980
Pues, ¿qué hacías?

REBOLLEDO
Redondilla
  Acechaba
si Caupolicán venía,
que así mejor descubría
la campaña que miraba.

(Salen DON FILIPE, DON ALONSO y BIEDMA y soldados.)

DON FILIPE
Redondilla
  Llegad presto, que sin duda
985
el indio vuelve al asalto.

DON ALONSO
¿Quién está aquí?

DON GARCÍA
Yo, bien falto
de descanso y aun de ayuda.

BIEDMA
Redondilla
  ¿Qué hacéis aquí, gran señor?

DON GARCÍA
A ver la vela he venido,
990
que dos veces se ha dormido.

DON FILIPE
¿Dormido? ¡Oh, perro!

DON ALONSO
¡Oh, traidor!

DON GARCÍA
Redondilla
  Dejalde, que de otra suerte
lo ha de pagar.

BIEDMA
¿Cómo quieres?

DON GARCÍA
¡Ahorcalde!

REBOLLEDO
Mendoza eres,
995
a mis servicios advierte.
Redondilla
  Mándame tú hasta morir
con mil indios pelear;
mas no me mandes velar,
que me tengo de dormir.

DON GARCÍA
1000
¿Dormir, perro?

REBOLLEDO
Redondilla
  ¿Quién ignora
que tres santos se durmieron
puesto que de Dios oyeron
que le velasen un hora?
Redondilla
  Si aquesto puede valerme,
1005
no es milagro, gran señor,
que se duerma un pecador
que ha tres meses que no duerme.

DON GARCÍA
Redondilla
  ¡Por vida del Rey...!

DON FILIPE
No jures,
que por este buen humor
1010
le has de perdonar.

REBOLLEDO
Señor,
¿así es razón que aventures,
Redondilla
  a donde tan pocos tienes,
un soldado?

DON GARCÍA
Ese es tu abono.
Ahora bien: yo te perdono.

REBOLLEDO
1015
De virrey y reyes vienes.

DON ALONSO
Redondilla
  Descansa, que ya encendida
el alba sale a mirarte.

DON GARCÍA
Chile, yo he de sujetarte
o tú quitarme la vida.


Acto II

Salen el CAPITÁN ALARCÓN y DON FILIPE DE MENDOZA.

DON FELIPE
Redondilla
1020
  Viose, señor Capitán,
en peligro don García
que él solo salir podía.

ALARCÓN
Tanto más nombre le dan
Redondilla
  cuanto con menos soldados
1025
ha ganado las vitorias
que escurecerán las glorias
de muchos siglos pasados.
Redondilla
  ¡Dios sabe la mucha pena
que teníamos allá!

DON FILIPE
1030
Buena gente junta está.

ALARCÓN
Buena, y con estremo buena.
Redondilla
  Pero, ¿qué dijera España
si hubiera visto esta tarde
seiscientos hombres de alarde
1035
para tan notable hazaña
Redondilla
  y venir un escuadrón
de cuarenta mil indianos,
por lo menos, araucanos,
que es formidable nación?
Redondilla
1040
  Mas suplícoos, don Filipe,
prosigáis la relación
porque, en aquesta ocasión,
de tanto bien participe.

DON FILIPE
Romance (tirada)
  Resuelto ya don García
1045
de acabar con gloria tanta
la empresa, el fuerte dejó
que fue su defensa y guarda;
y entrando la tierra adentro,
belicosa y rebelada,
1050
al río de Bío-Bío
valerosamente marcha.
Pero apenas ve su margen
cuando mira en la otra banda
más indios que arenas y hojas
1055
en sus aguas y en sus plantas.
Para ver si se podía
pasar sin peligro en balsas
dejó su gente el Mendoza
donde haciéndolas estaba
1060
y intentó la más notable
y más prodigiosa hazaña
que de general se cuenta,
César perdone, en su barca,
que en otra de árboles verdes
1065
con solos tres hombres pasa
(Cano, Ramón y Bastida)
a las riberas contrarias.
Viendo, pues, disposición,
vuelve a pasar sus escuadras,
1070
que fuera cosa imposible,
pues apenas lo intentaran
cuando los indios con flechas
los dejaran en sus aguas
como el cazador las aves
1075
que sobre sus ondas andan.
Mas mira qué estraño ardid,
que, en tanto que los miraban,
hacía bajar cien hombres
dos leguas por la campaña
1080
y en balsas, su poco a poco,
secretamente pasaban,
de suerte que, cuando el indio
quiso conocer su falta,
ya estaba de la otra parte
1085
la más parte puesta en armas.
A Andalicán marchan todos,
las banderas se levantan,
los valles de Arauco atruenan
las trompetas y las cajas.
1090
Reinoso a reconocer
la campaña se adelanta;
cargan sobre él dos mil indios
diciendo tales palabras:
«¿Adónde venís, ladrones,
1095
cobardes, por vuestra infamia?
Con esta paz os recibe
la tierra mal conquistada.
Venid, que, como a Valdivia,
os sacaremos las almas
1100
donde la codicia viene
del oro antártico y plata».
Al retirarse Reinoso
dos soldados se desmandan
a comer alguna fruta,
1105
a quien los indios asaltan.
Guillén valerosamente
se defiende con la espada;
Orompello se aficiona
y de los demás le guarda,
1110
pero, al tiempo que le envía
al General la arrogancia
de Galbarino (indio fuerte,
aunque de malas entrañas),
pasó a Juan Guillén las flechas
1115
de un golpe por las espaldas.
Quiere matarle Orompello;
defiéndenselo las canas
y autoridad de otros indios;
Román de Vega se escapa
1120
y al General se lo cuenta;
parte a saber lo que pasa;
el capitán Juan Ramón
halla los indios, disparan,
pelean, dase principio
1125
a tan sangrienta batalla
que al mar de Chile corrían
arroyos de sangre humana.
Alabarte al General,
encarecerte su espada,
1130
lo que hizo, lo que dijo,
era mi propia alabanza,
porque soy hermano suyo,
mas solo decirte «¡Basta!»
que tembló Arauco su nombre
1135
y le llamó 'Sol de España'.

(Dentro toquen al arma.)

ALARCÓN
Señal, don Filipe, han hecho.

DON FILIPE
Al valle de Arauco marchan.
En el camino os diré
cierta aventura más blanda,
1140
porque es de amor.

DON ALONSO
Suele amor
trocar con Marte las armas.

(Salen TUCAPEL y GUALEVA.)

TUCAPEL
Quintilla
  Aunque de tantas heridas,
Gualeva, curaste el pecho,
donde es justo que residas,
1145
mayor la del alma has hecho,
por quien te ofrezco mil vidas,
Quintilla
  que el haber della curado
fuera no haberte pagado,
señora, con justo amor
1150
aquel divino valor
que en mi remedio has mostrado.

GUALEVA
Quintilla
  Tuviera tanta alegría
que, en mil siglos, aumentara,
Tucapel, la vida mía
1155
si en tus ojos no mirara
tanta tristeza este día,
Quintilla
  que el ver que no te merecen
los míos que me la digas
nuevas sospechas me ofrecen,
1160
porque a imaginar me obligas
que otros, mi bien, te entristecen.
Quintilla
  ¿Quieres bien otra mujer
o acaso, que puede ser,
te aflige el ver que se goza
1165
don Filipe de Mendoza
de que te pudo vencer?
Quintilla
  ¿Envidias a don García,
su famoso general,
el talle o la valentía,
1170
que ninguno te es igual,
por tu vida y por la mía?
Quintilla
  Los españoles, ¿qué son?
Pues yo con esta macana
te saqué de un escuadrón
1175
aquella propia mañana
que te llevaba en prisión.
Quintilla
  ¡Alégrate, que ninguno
volverá con vida a España!

TUCAPEL
Ni amor ni español alguno
1180
de aquesta tristeza estraña
hoy fuera dueño importuno
Quintilla
  siendo, Gualeva, quien eres
y yo el que soy, cuyos nombres
haces mal si no prefieres
1185
el mío a infinitos hombres
y el tuyo a muchas mujeres.
Quintilla
  Tuyo soy, como lo fui,
que por belleza y valor
no hay más, Gualeva, que en ti
1190
ni para lo que es amor
hay más que penar que en mí.
Quintilla
  Si don Filipe me hirió,
no digas que me venció,
que si me arrojé en su fuerte
1195
fue en desprecio de la muerte,
pero de mis armas no.
Quintilla
  Yo salí, que, pues salí,
mayor mi vitoria fue,
y aunque herido, yo vencí,
1200
pues basta decir que entré
para estar con honra aquí.
Quintilla
  Envidiar a don García
de qué manera podría,
que si es Mendoza español,
1205
yo soy Tucapel, que al Sol
en nobleza desafía.
Quintilla
  Mi tristeza es no saber
de la vida de Talgueno.

GUALEVA
Más causa debe de haber.

TUCAPEL
1210
De otra causa estoy ajeno,
y qué mayor puede ser
Quintilla
  que la vida de un amigo
a quien debo la que tengo.

GUALEVA
Celos me has dado.

TUCAPEL
Si digo
1215
por lo que suspenso vengo,
¿de qué te enojas conmigo?

(Salen PUQUELCO y otros indios con REBOLLEDO atado.)

PUQUELCO
Quintilla
  ¡Camina, español!

REBOLLEDO
Espera,
que no me habéis convidado
si no es a la muerte fiera.

GUALEVA
1220
Con un español atado
viene Puquelco.

TUCAPEL
¡Quién viera
Quintilla
  desta suerte al General!
¿Qué es esto?

PUQUELCO
A buscar su mal,
aunque sustento buscaba,
1225
salió este español, que estaba
comiendo en un plantanal.
Quintilla
  Flecharle quiso Leleco;
yo se le quité por ver
si vale para algún trueco.

REBOLLEDO
1230
Hoy tengo de perecer.

TUCAPEL
Algo me parece seco;
Quintilla
  mas, mientras voy a la junta
que hace Caupolicán,
Puquelco, al pecho le apunta.

PUQUELCO
1235
¿Qué parte dél asarán?

TUCAPEL
Graciosa está la pregunta.
Quintilla
  Ásale entero, que quiero
comérmele todo entero
de rabia de don Filipe,
1240
y Gualeva participe
si aquí me espera.

GUALEVA
Aquí espero,

(Vase TUCAPEL.)

REBOLLEDO
Quintilla
  Acabose; hoy imitamos
al bendito San Lorenzo.

PUQUELCO
Arrímale a aquellos ramos.

INDIO
1245
Comienza a flechar.

PUQUELCO
Comienzo.

REBOLLEDO
¿Comienzo?

PUQUELCO
Ya comenzamos.

REBOLLEDO
Quintilla
  Pues, ¿qué música o qué historia?
Señora, doleos de mí.

GUALEVA
Cuando traigo a la memoria
1250
que por Filipe me vi
cerca de perder mi gloria,
Quintilla
  a todos juntos quisiera
flecharos desa manera.
No le tiréis.

REBOLLEDO
Todo el Cielo
1255
te guarde, que tal consuelo
me has dado en pena tan fiera.

GUALEVA
Quintilla
  No le tiréis, porque quiero
que le aséis vivo.

REBOLLEDO
Pensé
que era piedad lo primero.
1260
En lo que te dije erré;
ya que me tiréis espero.
Quintilla
  Tiradme, que es menor mal
asarme muerto que vivo;
pero, ¿qué venganza igual
1265
a vuestra crueldad recibo
como comerme sin sal?
Quintilla
  Dejadme ir, que os prometo
de traérosla en un punto.

GUALEVA
Acá la habrá.

REBOLLEDO
¡Bravo aprieto!
1270
¡Pero si valgo difunto
más que vivo! Porque efeto
Quintilla
  no sirvo al Rey, que es razón
a mi patria y mi nación.

GUALEVA
¿Muerto los puedes servir
1275
más que vivo?

REBOLLEDO
Si a morir
me faltaba el corazón,
Quintilla
  ya le tengo por vengarme
en mataros. ¡Ea, llegad!
¡Llegad! ¡Empezad a asarme!
1280
¡Encended fuego! ¡Acabad!
¿Qué os detenéis en matarme?

GUALEVA
Quintilla
  Pues, ¿muerto nos darás muerte?
¿No me dirás de qué suerte?

REBOLLEDO
Tengo cierta enfermedad
1285
de tan mala calidad
que por mis venas se vierte
Quintilla
  a manera de veneno,
y si algún ave en España
o animal della está lleno,
1290
tanto al que le come daña
que muere de seso ajeno.
Quintilla
  Asadme, porque dé muerte
a Tucapel desta suerte
y sirva a mi General
1295
en quitaros hombre igual,
tan atrevido y tan fuerte.

PUQUELCO
Quintilla
  ¡Mira lo que haces, señora!

GUALEVA
¿Qué nombre ha puesto la Fama
a esa enfermedad traidora?

REBOLLEDO
1300
'Escapatoria' se llama.

GUALEVA
Ahora bien, dejalde agora.

REBOLLEDO
Quintilla
  ¿Cómo dejar? ¡Eso no,
vive Dios, que me han de asar!

GUALEVA
¿No es mejor vivir, si yo
1305
la vida te quiero dar?

REBOLLEDO
Quien desdichado nació,
Quintilla
  ¿en qué acertará a servir
a su Rey y a su nación?
¡Oh, qué mal hice en decir
1310
mi enfermedad!

GUALEVA
La traición
aún no la supo encubrir.
Quintilla
  ¡Traedle preso!

REBOLLEDO
¡Oh, qué gloria
me quitáis!

GUALEVA
Toda la historia
a Tucapel contaréis,
1315
y que está lleno diréis
de ponzoña escapatoria.

(Vanse, y salen CAUPOLICÁN, TUCAPEL, RENGO, TALGUENO y OROMPELLO. Siéntese CAUPOLICÁN enmedio y los cuatro a los dos lados.)

CAUPOLICÁN
Endecasílabos sueltos (tirada)
  Sentaos y oíd, pues sois los principales
destos estados, el acuerdo mío.

RENGO
¿Qué puedes tú decir en que no aciertes
1320
con la esperiencia y el ingenio tuyo?

TUCAPEL
Propón, Caupolicán, lo que te agrada,
que todos estaremos de tu voto.

CAUPOLICÁN
Romance (tirada)
  Ya veis, valientes chilenos
y gallardos araucanos,
1325
cómo al español Filipe
nos habemos rebelado,
porque muchos de nosotros
éramos ya sus vasallos
y aun el bautismo de Cristo
1330
no pocos indios tomaron.
Pareció famosa hazaña
al generoso Lautaro
y a otros sacar el cuello
de los españoles lazos.
1335
Sucedió como sabéis:
murió Valdivia en Arauco,
vencimos a Villagrán;
libres entonces quedamos;
pero, sentido el virrey
1340
del Pirú destos agravios
(que aquellos reinos gobierna
en nombre del Quinto Carlos),
a su hijo don García,
ese que llaman Hurtado
1345
de Mendoza, envía a Chile.
Él dice a pacificarnos,
y, aunque es verdad que lo ha hecho
con piedad y ingenio tanto,
yo no sé determinarme
1350
si a su valor nos rindamos.
Proseguir la guerra es cosa
de gran duda, imaginando
el valor deste mancebo
y sus principios estraños,
1355
las batallas que ha vencido,
los ardides, los reparos
que a nuestras ofensas hace,
venciendo, hiriendo, matando;
pues el rendirnos también,
1360
aunque él lo pretende tanto,
grande infamia me parece,
ni ser de nadie vasallos,
que aunque es verdad que el Mendoza
lo ha de ser en perdonarnos,
1365
¿quién ha de poder sufrir
que estos indomables brazos
sujete el yugo español
ni el imperio de hombre humano?
Decid vuestro parecer,
1370
porque yo, indeciso, acabo
con decir que os seguiré
en el provecho y el daño.

TUCAPEL
Octava real
  Mi voto, General, si tiene fuerza
entre pechos tan graves, voto mío
1375
es que jamás de la razón se tuerza,
que siempre el bien en la razón confío.
Si la vertida sangre no os esfuerza,
de que ha llevado más que de agua el río,
a pretender venganza destos hombres
1380
que aquí nos hacen conocer sus nombres,
Octava real
  pueda el veros esclavos, araucanos,
de estraños hombres a tan justa hazaña
mover el pecho y levantar las manos
hasta morir con honra en la campaña.
1385
¿Por qué vienen a Chile los cristianos,
pues que no vamos los de Chile a España?
¿Que vengan por mil mares no es bajeza
a ponernos los pies en la cabeza?
Octava real
  Si el soberano Apón juntar quisiera
1390
chilenos y cristianos españoles,
no con tan largo mar nos dividiera.
Un sol nos diera luz y no dos soles,
acá y allá de un alba amaneciera;
mas cuando aquí se ven sus arreboles,
1395
allá es de noche, luego quiere el Cielo
que se sustenten en distinto suelo.
Octava real
  Razón es que miréis que Dios se ofende
que os sujetéis a un hombre, y hombre estraño,
que enriquecerse del sudor pretende
1400
de nuestra mina de oro y fértil año.
A lo menos si alguno lo pretende,
no haga a los demás agravio y daño.
Váyase luego y sirva como esclavo
al español, entre cobardes bravo.

RENGO
Quintilla
1405
  Yo no entiendo, Tucapel,
si en lo que dices aciertas,
siendo a tu patria crüel
cuando del Mendoza adviertas
las grandezas que hay en él.
Quintilla
1410
  Si el General, si tú y yo,
si Orompello, si Talgueno
y otros que Arauco crio
como a fieras con veneno
que este corazón nos dio
Quintilla
1415
  nós podemos eximir
de que nos pueda oprimir
la fuerza del español,
no todo Arauco y Engol,
que muchos han de morir.
Quintilla
1420
  La guerra, ¿qué puede hacer
sino robos, muertes, daños...?
Los grandes han de comer;
en los pequeños los daños
se vienen a resolver.
Quintilla
1425
  No es sujetarse a cristianos
bajeza, si ellos son tales
que han llegado por sus manos
desde sus setentrionales
montes a nuestros indianos.
Quintilla
1430
  La mejor luz en el cielo,
¿no es el sol? Pues si es el sol
que te causa desconsuelo,
que sea el hombre español
el mejor hombre del suelo.
Quintilla
1435
  Confesad su pulicía,
su lenguaje, su hidalguía,
su República, sus leyes;
pues, ¿por qué no han de ser reyes
de cuanto el sol mira y cría?
Quintilla
1440
  Soy de parecer que luego
esta tierra pertinaz
vaya con humilde ruego
a pedir paz, que la paz
será su bien y sosiego.

TUCAPEL
Quintilla
1445
  ¿Téngote de responder
o ha de hablar Talgueno agora?

TALGUENO
No sé yo si es menester
que hable yo, pues no mejora
el mío tu parecer,
Quintilla
1450
  que cuando lo que has propuesto
no fuera justo y honesto,
ser tu amigo era ocasión
de sustentar tu opinión.

RENGO
¿Qué dices?

CAUPOLICÁN
¡Paso! ¿Qué es esto?
Quintilla
1455
  ¿Es campo o consejo?

OROMPELLO
Mira,
Tucapel, que muchas veces
no te da lugar la ira
a ver las causas que ofreces
a quien a la paz aspira.
Quintilla
1460
  Rengo propone muy bien
que no es hombre don García,
aunque es mancebo, con quien
burlarse Arauco podría,
sino perderse también.
Quintilla
1465
  Si habéis visto tanta hazaña,
¿por qué no se han de rendir
por él a Carlos de España?

TUCAPEL
Gana tenéis de vivir.

OROMPELLO
El pensamiento te engaña;
Quintilla
1470
  ya conoces a Orompello.

RENGO
¿Para qué tratamos dello
si la guerra de allá fuera
nuestras entrañas altera
y se ha de asir de un cabello?
Quintilla
1475
  Antes, pues, que Tucapel
dé con su furia ocasión
a atravesarme con él,
digo que tiene razón
y que te rijas por él.
Quintilla
1480
  Acomete a don García,
no entienda que es cobardía
la paz que propongo aquí,
que entre amigos hablo ansí
por bien de la patria mía;
Quintilla
1485
  pero cuando esté en la guerra,
yo solo al bravo español
arrojaré donde cierra
con llave la noche al sol
porque no vuelva a esta tierra.
Quintilla
1490
  ¿No es coronel de su campo
don Luis, que con el blasón
de los Toledos estampó?
Y el capitán Juan Ramón,
¿no es su maestre de campo?
Quintilla
1495
  ¿Don Pedro de Portugal
no es el alférez mayor
y el sargento principal,
Pedro de Aguayo, en valor
con los de Córdoba igual?
Quintilla
1500
  ¿Los capitanes no son
de a caballo en su escuadrón
Rengifo, Ulloa, Reinoso,
con el Quiroga famoso
de la pasada ocasión?
Quintilla
1505
  A don Filipe su hermano
y a don Alonso Pacheco
y a Vasco Suárez, indiano
que hasta el Pirú trujo el eco
del gran nombre lusitano,
Quintilla
1510
  ¿no ha dado la infantería?
¿Para sargento no envía
a Obregón, hombre de pecho?
¿Y a Berrio no le ha hecho
capitán de artillería?
Quintilla
1515
  Pues de cuantos he nombrado
tengo de traer aquí
la cabeza.

TUCAPEL
Estás airado;
deja alguno para mí.

CAUPOLICÁN
Tucapel, ya estás pesado.
Quintilla
1520
  Levántome, que no quiero
que tengáis más ocasión.
Antes que salga el lucero
he de estar con mi escuadrón
sobre el castellano fiero.
Quintilla
1525
  De noche quiero marchar,
que, cogidos de improviso,
los pienso desbaratar,
y allí tendremos aviso,
pues aquí no dais lugar,
Quintilla
1530
  para saber si conviene
la guerra o la paz.

OROMPELLO
Quien tiene
culpa tu enojo merezca.

TALGUENO
Lo que más justo parezca:
eso es razón que se ordene.

OROMPELLO
Quintilla
1535
  ¿Qué capitanes irán?

CAUPOLICÁN
Colocolo, Paycaruán,
Alomaca, Leocotón,
Tomé, Lincoya, Atilguón,
Pilloldo, Elpoma y Teguán;
Quintilla
1540
  los caciques Caniotaro
y Millalermo también.

TUCAPEL
Pues como antes del sol claro
en los españoles den,
¿adónde hallarán reparo?
Quintilla
1545
  Camina, que el santo Apón
valor inmortal te dio
para que nadie te dañe.

RENGO
Basta que yo le acompañe.

TUCAPEL
¿Para qué, donde estoy yo?

CAUPOLICÁN
Quintilla
1550
  Bueno está.

OROMPELLO
¿No callarán?

RENGO
Yo puedo hablar, Tucapel.

CAUPOLICÁN
¡Callad ya,...

TALGUENO
¡Recios están!

CAUPOLICÁN
... que no va nadie con él
donde va Caupolicán!

(Vanse, y salen REBOLLEDO y GUALEVA.)

GUALEVA
Redondilla
1555
  Lejos vamos divertidos.
Cansancio siento, aunque es mengua
la que lleva de tu lengua
tan colgados los oídos.
Redondilla
  Estrañas cosas refieres
1560
de don Filipe si sabes
que unas señas tan suaves
son anzuelo en las mujeres.
Redondilla
  Yo adoro mi Tucapel,
y con ser mi fe tan rara,
1565
presumo que no contara
tantas maravillas dél.

REBOLLEDO
Redondilla
  Estas tiene y muchas más,
porque dél lo menos digo.
¿Quieres, Gualeva, conmigo
1570
irle a ver?

GUALEVA
¿Tan necio estás?
Redondilla
  ¿No ves que fuera en mi honor
gran delito?

REBOLLEDO
Si tuvieras
buen gusto, ¿cómo pudieras
llamar delito al amor?

GUALEVA
Redondilla
1575
  Luego, ¿fuera una mujer
a ver en España a un hombre
de buen talle, fama y nombre?

REBOLLEDO
Poco debes de saber
Redondilla
  de las costumbres de allá,
1580
porque van muchas mujeres
a los honestos placeres
donde el honor firme está.
Redondilla
  Van a las fiestas y ocupan
ventanas, plazas y calles;
1585
tal vez por montes y valles
de todo se desocupan
Redondilla
  y, como cabras saltando,
meriendan aquí y allí.

GUALEVA
¿Y hablan con cualquiera?

REBOLLEDO
Sí,
1590
con cualquiera van hablando.
Redondilla
  Ellas no dejan jardín,
abejas son de sus flores,
tal vez por hablar de amores
y tal vez a honesto fin.
Redondilla
1595
  Unas toman el acero,
que más de seis yerros cubre,
y lo que han hecho en otubre
quieren curar por hebrero;
Redondilla
  otras se van a pacer
1600
apio y bredos mercuriales
antes que el sol los cristales
del alba salga a romper.
Redondilla
  No hay cosa donde no estén;
ellas saben cuanto pasa.
1605
Hasta quemarse una casa
tienen por fiesta, y lo ven.
Redondilla
  Si entra un señor, allá van;
si ajustician algún reo,
con piedad o con deseo
1610
de verle en la plaza están.
Redondilla
  Ferian, compran, andan, trotan...,
porque todas son, en fin,
devotas de San Trotín;
hablan, piden, alborotan...
Redondilla
1615
  No digo, como encareces,
ir a ver una persona
famosa; pero una mona
la irán a ver treinta veces.

GUALEVA
Redondilla
  ¿Vuestro Mendoza, en efeto,
1620
todos los indios recibe
que vienen de paz?

REBOLLEDO
No vive
aquí ninguno sujeto.
Redondilla
  Dos mil veces los perdona
y los carga de regalos,
1625
aunque algunos son tan malos
que los honra y aficiona
Redondilla
  y ellos vuelven otro día
con las armas contra él.

GUALEVA
De miedo de Tucapel
1630
nunca he visto a don García.

REBOLLEDO
Redondilla
  Si le vas a ver y hablar,
pues ningún temor lo veda,
de cuanto en España queda
no tienes que desear.
Redondilla
1635
  Persona, virtud, valor,
gracia, ingenio, autoridad
y una real majestad
vestida de resplandor
Redondilla
  verás en aqueste Hurtado
1640
tan suya, en honor del suelo,
que de algún girón del Cielo
dirás que fue hurtado Hurtado.
Redondilla
  Ven y vendrás de sus manos
cargada de ricos dones.

GUALEVA
1645
Dulces deseos me pones
de ver y hablar los cristianos.

REBOLLEDO
Redondilla
  Poco a poco te he traído
con engaño hasta el lugar
donde los puedes hablar.

GUALEVA
1650
Engaño fue consentido:
Redondilla
  yo me he dejado traer.
¿Son estos?

REBOLLEDO
Sí, aquestos son.

GUALEVA
¡Oh, siempre hermosa nación!

REBOLLEDO
Desde aquí los puedes ver.

(Salen DON GARCÍA, DON FILIPE, DON ALONSO y capitanes.)

DON GARCÍA
Endecasílabos sueltos (tirada)
1655
  Pues es mañana, ¡oh, nobles caballeros!,
de aquel apóstol soberano el día
que, muriendo en la cruz con tanto gusto,
le dijo mil requiebros, como a esposa;
aquel que, siendo Lino para el cielo,
1660
quiso pasar martirios como Lino
hasta morir aspado. La grandeza
del día por mil causas nos obliga
a celebrar su fiesta, y no es pequeña,
que el marqués, mi señor, Andrés se llama.
1665
Todos es justo que os halléis en misa
y que con regocijo nuestro ejército
le haga salva al apuntar el día
con las cajas, trompetas y clarines.
Podranse disparar algunas piezas
1670
y a la tarde saldremos a caballo.
Tenga de todo el cargo don Filipe;
don Alonso de Ercilla le acompañe
y cada cual se esfuerce, como es justo,
a salir muy galán por darme gusto.

DON FILIPE
1675
Estimo en gran favor que esto me mandes,
como quien devoción tan justa tiene
al nombre deste apóstol soberano
que fue cual dicen el primer cristiano.

DON ALONSO
Bien puedes recogerte, que, dos horas
1680
antes que el alba muestre en el oriente
la cabeza de sándalos ceñida
ni se haya abierto flor a ver sus lágrimas,
habrán los instrumentos militares
hecho salva al apóstol y a los bajos
1685
de las piezas llevado dulces tiples
las chirimías en alegre música.

DON GARCÍA
Pues yo me voy con esto, caballeros.
Mirad que Andrés es hoy el patrón mío
y que es mi padre Andrés.

DON FILIPE
Está seguro
1690
que no le harán más fiestas en España
Carlos su rey y el príncipe Filipe,
celebrando el tusón que traen al cuello
por su patrón, Andrés, con aspas de oro.

DON GARCÍA
¡El Cielo os guarde!

DON FILIPE
A prevenirlo vamos.

(Al irse le ase REBOLLEDO a DON FILIPE.)

REBOLLEDO
1695
Escucha una palabra.

DON FILIPE
¿Qué me quieres?

REBOLLEDO
¿No me conoces?

DON FILIPE
¿Rebolledo?

REBOLLEDO
El mismo.

DON FILIPE
¡Válate Dios! Dijeron que eras muerto.

REBOLLEDO
Allá estuve cautivo entre esos bárbaros,
que me engañó la hambre y unos plátanos,
1700
adonde me asaltaron tres mil indios,
de los cuales maté... Ya me conoces:
no me quiero alabar.

DON FILIPE
Cuando te alabes,
puedes muy bien, porque haces lo que dices.
Mas, ¿cómo te has librado de sus manos,
1705
que son crüeles estos araucanos?

REBOLLEDO
Redondilla
  Sentenciado estuve a asar,
pero, al tiempo de espetarme,
yo supe, señor, librarme.

DON FILIPE
¿Que te pudiste escapar?
Redondilla
1710
  ¿En qué gente diste?

REBOLLEDO
Creo
que te cause admiración:
¡de Tucapel!

DON FILIPE
¡Fieros son!

REBOLLEDO
¿Quieres cumplir un deseo
Redondilla
  a cierta dama araucana
1715
que, aunque anochece, es un sol
que, para verte, español,
hará la noche mañana?

DON FILIPE
Redondilla
  ¿Dama de Arauco? ¿Quién es?

REBOLLEDO
Mi ama.

DON FILIPE
¿Cómo tu ama?

REBOLLEDO
1720
Es de Tucapel la dama.

DON FILIPE
¡Voces tendremos después!
Redondilla
  Pero, ¿dónde está?

REBOLLEDO
Gualeva:
don Filipe, mi señor,
te habla.

GUALEVA
Tu gran valor
1725
me da ocasión que me atreva
Redondilla
  a buscarte desta suerte.
Gracias al Sol que te veo,
porque ha días que deseo,
español, hablarte y verte.

DON FILIPE
Redondilla
1730
  Este soldado decía
que el mismo sol me buscaba
y que de noche llegaba
para convertirla en día,
Redondilla
  y que se engañó recelo,
1735
porque, buscándome vós,
podemos decir los dos
que me busca todo el cielo,
Redondilla
  que sol, estrellas, esferas,
luna y planetas también
1740
en esta noche se ven.

GUALEVA
¡Qué palabras lisonjeras!
Redondilla
  Yo pensé que los soldados
menos blandura tenían.

DON FILIPE
Cuando al campo los envían
1745
de acero y de honor armados
Redondilla
  muestran braveza a los hombres;
pero hablando con mujeres,
¿cómo, hermosa dama, quieres
ver su arrogancia y sus nombres?
Redondilla
1750
  Cuando hablo a Tucapel,
y él lo sabe ya de mí,
soy león; mas, para ti,
¿para qué he de ser crüel?
Redondilla
  Allá deseo rendir;
1755
aquí, estar siempre rendido.

GUALEVA
¿Que fue de tu mano herido?
¿Que tú le pudiste herir?

DON FILIPE
Redondilla
  Si tú me has herido a mí,
¿qué te espantas? No es más nombre
1760
que no herir un hombre a otro hombre.

GUALEVA
Luego, ¿yo te herido?

DON FILIPE
Sí.

GUALEVA
Redondilla
  No me acuerdo.

DON FILIPE
Pues no ha tanto.

GUALEVA
¿Y es mucho?

DON FILIPE
¿No lo suspecha
si tienen tus ojos flechas?
1765
¿Para qué preguntas cuánto?
Redondilla
  Basta que a vengar veniste
la herida de Tucapel.

GUALEVA
Soy noble y no soy crüel.

DON FILIPE
Tal hermosura te viste.

GUALEVA
Redondilla
1770
  Ahora bien, ¿cómo veré
al General?

DON FILIPE
Bien podrás,
y de mí y dél llevarás
prendas de amistad.

GUALEVA
No sé
Redondilla
  por qué os tiene nuestra gente
1775
por crüeles.

DON FILIPE
Porque son
de indomable condición.

GUALEVA
Vamos, capitán valiente,
Redondilla
  y veré tu General.
Honradme por Tucapel.

DON FILIPE
1780
Por ti, señora, y por él.

REBOLLEDO
¿Qué te ha parecido?

GUALEVA
Mal.

REBOLLEDO
Redondilla
  ¿Por qué?

GUALEVA
Porque me consuela
de lo que no ha de ser mío
decir mal.

REBOLLEDO
Mira aquel brío.

GUALEVA
1785
Todo español me desvela.
Redondilla
  Pero no quieras señal
de rendirse una mujer
como en lo que no ha de ser
mirar bien y decir mal.

(Vanse, y salen con secreto CAUPOLICÁN, RENGO, TUCAPEL, OROMPELLO, TALGUENO y indios soldados con armas.)

CAUPOLICÁN
Terceto
1790
  Pisad de suerte que la misma tierra
no sienta las pisadas, conocidas
del viento algunas veces en la guerra,
Terceto
  porque en la blanda yerba detenidas
apenas lleguen a estamparse en ella,
1795
y no por el peligro de las vidas,
Terceto
  mas por la gloria desta empresa bella,
pues no siendo sentidos os prometo
que volveremos vitoriosos della.

TUCAPEL
Terceto
  Llegado habemos todos con secreto
1800
al español alojamiento, y tanto,
que hará nuestra venida grande efeto.
Terceto
  Cubrió la noche de su escuro manto
la esclarecida lámpara del día
y bañose la tierra en negro espanto.
Terceto
1805
  Duerme seguro el español García,
cansado del cuidado de la guerra;
ni suena vela ni parece espía.
Terceto
  En tanto, pues, que el sueño ocupa y cierra
sus ojos de Argos, acomete, embiste
1810
y libra de sus armas esta tierra.

RENGO
Terceto
  Toda la guerra en el ardid consiste.
Ellos duermen; ¿qué aguardas?, ¿prevenciones?

TALGUENO
Antes que el alba que los campos viste
Terceto
  declare al español tus escuadrones,
1815
pasa a cuchillo al General dormido
con los demás que siguen sus pendones.

(Dispárense tres o cuatro arcabuces y tóquense las chirimías, altérense los indios y digan dentro luego los músicos.)

OROMPELLO
¡Válgame el Cielo! ¡Si nos han sentido!

MÚSICOS
Romance (tirada)
(Cantan.)
  Al santo apóstol Andrés
hace salva con el alba
1820
el general don García,
día de su fiesta santa,
que los veinte corazones
que pone Hurtado en sus armas
quisiera que fueran mil
1825
para darle con el alma.
(Tornen a disparar, y luego las chirimías, tornando a alterarse los indios.)
¡Suenen los tiros, toca las cajas,
dale fuego, dale fuego, hagamos salva
al apóstol Andrés y viva España!

CAUPOLICÁN
Romance (tirada)
  Vendidos habemos sido;
1830
algunos nos acompañan
que nos deben de vender.

TUCAPEL
¡Esta es traición!

RENGO
Cosa es clara.

TALGUENO
Fuera de senda venimos;
hasta las plumas quitadas
1835
porque no las viese el viento.

OROMPELLO
Sin duda que están en arma.

(Tornen a tocar cajas y disparar, y luego las chirimías.)

[MÚSICOS]
¡Suenen los tiros, toca las cajas,
dale fuego, dale fuego, hagamos salva
al apóstol Andrés y viva España!

[UNA VOZ]
1840
(Dentro.)
¡Notable alboroto suena!

DON ALONSO
¡Hola! Pase la palabra,
que hay en el campo alboroto.

DON FILIPE
Soldados, ¿es arma o salva?

DON ALONSO
Arma, señor don Filipe;
1845
cubierta está la campaña
de indios que, con la noche,
los buenos días nos daban.

DON FILIPE
¡Ah, famoso General!

DON GARCÍA
¿Quién es?

DON FILIPE
Don Filipe os llama.

DON GARCÍA
1850
¿Qué hay, hermano?

DON FILIPE
Indios de guerra,
que, aunque secretos llegaban,
los descubrió el santo Andrés,
porque su divina salva
pensaron que era la nuestra.

DON GARCÍA
1855
¡Qué presto los buenos pagan!
¡Bien haya quien sirve a buenos!
¡Toca al arma!

DON FILIPE
¡Al arma!

DON ALONSO
¡Al arma!

(Toquen al arma y salgan todos a ellos, trabándose una gran batalla, acabada la cual salgan FRESIA y MILLAURA.)

MILLAURA
Quintilla
  ¿Dónde tan apriesa vas?

FRESIA
Millaura, no tiene amor
1860
sosiego y quietud jamás,
porque es un dulce furor
que, oprimido, crece más.
Quintilla
  Arco y flechas he tomado
con ansia de que mi esposo
1865
habrá al español llegado.

MILLAURA
Ya el asalto riguroso
debe de estar acabado,
Quintilla
  y no tienes que temer,
que, cogiéndolos dormidos,
1870
vitorioso ha de volver.

FRESIA
No me dicen los sentidos,
Millaura, que ha de vencer.
Quintilla
  Los ojos, si el campo miro,
todas las yerbas teñidas
1875
de sangre ven; si respiro,
me están quitando mil vidas
y en lugar de hablar suspiro.
Quintilla
  Solo escuchan los oídos
tristes aves agoreras
1880
con cantos aborrecidos
y tal vez oigo las fieras
dar por este monte aullidos.
Quintilla
  Si algo toco, me parece
que luego se desvanece;
1885
si lo gusto, que es veneno,
todo está de sombras lleno;
sangriento el sol me parece.
Quintilla
  Perlas, Millaura, he soñado;
lágrimas tendremos hoy.

MILLAURA
1890
Los agüeros que has mirado
y los que mirando estoy
crecen más nuestro cuidado.
Quintilla
  Agrádame en los cristianos
el no andar desvanecidos
1895
en estos agüeros vanos.

FRESIA
Tenemos los recibidos
como por ley los indianos.
Quintilla
  Iré al asalto sin duda.

MILLAURA
Calla, que vencido habrán
1900
dándoles la noche ayuda.

FRESIA
Temo que este capitán
todos sus consejos muda.
Quintilla
  Quidora fue con Talguén.

MILLAURA
Ya no tardará Quidora,
1905
o Gualeva, que también,
como a Tucapel adora,
le fue siguiendo.

FRESIA
Hacen bien.
Quintilla
  Yo sola vengo a mostrar
en tal tiempo cobardía.

(Sale ENGOL, indio muchacho, hijo de CAUPOLICÁN.)

ENGOL
1910
¿Qué nos queda que esperar?

FRESIA
¿Es este Engol?

ENGOL
Ya que el día
ni el Sol nos quiere ayudar,
Quintilla
  parece que le ha mandado
a la noche y a la luna
1915
nos pongan en más cuidado.

FRESIA
¿Qué es esto, Engol?

ENGOL
La Fortuna
varía en el más firme estado.

FRESIA
Quintilla
  ¿Qué ha sucedido?

ENGOL
Llegó
mi padre, Caupolicán,
1920
adonde ayer se alojó
ese español capitán
que con tal dicha nació,
Quintilla
  y cuando pensó que había
de degollarlos a todos
1925
y que el General dormía,
buscando tan varios modos
de hurtalle la cara al día,
Quintilla
  hallolos todos de suerte
que, saliendo y dando en él,
1930
ni Rengo su sangre vierte
ni es valiente Tucapel
ni Caupolicán es fuerte,
Quintilla
  que todos huyendo van
desbaratados, vencidos,
1935
sin orden, sin capitán,
con tantos muertos y heridos
que infamia a su nombre dan.
Quintilla
  Desde que el alba la hermosa
risa a los montes mostró
1940
hasta la tarde dudosa,
nuestra vitoria llegó
y la batalla famosa.
Quintilla
  Mas fue tal la valentía
del heroico don García
1945
que, para aumentar su gloria,
quedó por él la vitoria
y la desdicha por mía.

FRESIA
Quintilla
  ¡Cobarde! ¿Tú me refieres
que vuelve vivo y sin honra
1950
tu padre, infame? ¿Tú eres
mi hijo y esa deshonra
nos cuentas a dos mujeres?
Quintilla
  ¿Yo te engendré? ¿Tú eres hijo
de Fresia?

ENGOL
Yo te he contado
1955
lo que Pillolco me dijo;
y aunque a la edad no he llegado,
que esta macana que rijo
Quintilla
  como mi padre la esgrima.
Tú verás que voy por él
1960
si el mundo...

MILLAURA
[A FRESIA.]
¡Su vida estima!
¡Detenle, que eres crüel!

FRESIA
Este deshonor me anima.
Quintilla
  Parte, villano, y si vive,
dile que por qué es infame
1965
y en su cara le apercibe
a que mujer no me llame
quien tal afrenta recibe,
Quintilla
  y si es muerto, que es más cierto,
que entres a morir te advierto.
1970
Muere y no quedes cautivo,
porque no te quiero vivo
si Caupolicán es muerto.

ENGOL
Quintilla
  Pues la licencia me has dado
que otras veces te he pedido
1975
y que siempre me has negado,
tú verás si me has parido
y él verá si me ha engendrado.
Quintilla
  Vive el soberano Apón,
que, si respeto me tienen,
1980
como le merezco yo,
que con los que huyendo vienen,
y que el español venció,
Quintilla
  he de volver atrevido
sobre el español Hurtado,
1985
pues que de hurtármelo ha sido
el valor que tú me has dado
y yo por mí he merecido,
Quintilla
  que bien sé que, aunque me dan
por padre a Caupolicán,
1990
soy hijo del Sol, que el Sol
solo pudo hacer a Engol
donde sus rayos están;
Quintilla
  que al Mendoza, si me esperas,
sacaré con manos fieras
1995
a la venganza dispuesto
más corazones que ha puesto
por armas en sus banderas.
Quintilla
  ¿Qué es para mí don Hurtado?
Yo soy el sol de la tierra
2000
que al del cielo he sido hurtado.

FRESIA
Aguarda, que en esta guerra
me has de llevar a tu lado.

MILLAURA
Quintilla
  Mira que es muy niño Engol.
¿Estás loca?

FRESIA
Ven tras mí.

ENGOL
2005
Guarda; y aguarda, español,
que baja Engol sobre ti,
hijo de Fresia y del Sol.

(Vanse.)
(Sale CAUPOLICÁN con sangre.)

CAUPOLICÁN
Terceto
  ¡Oh, valor invencible de españoles!
¡Oh, generoso mozo don García,
2010
sol que das resplandor a tantos soles!
Terceto
  Mas, ¿qué se ha hecho la arrogancia mía?
¿Cómo alabando voy a mi enemigo
en este de mi infamia último día?
Terceto
  Huélgome que tendrás justo castigo,
2015
soberbio Tucapel, de tu arrogancia.
Mas, ¿dónde voy o qué camino sigo?
Terceto
  Mi tambo está de aquí larga distancia.
Sangre me falta, descansar es justo
si ya es mi vida a Chile de importancia.
Terceto
2020
  Quiérome echar al pie deste robusto
antiguo tronco para ver si el sueño
templase de mis penas el disgusto.
Terceto
  No volveré jamás, palabra empeño,
a Arauco, al Sol, a hacer a Hurtado guerra.
2025
Sea de Chile el rey de España dueño
y yo descanse en esta humilde tierra.

(Un árbol esté arrimado al vestuario y el tronco se abra en dos puertas, donde se vea LAUTARO.)

LAUTARO
Romance (tirada)
  ¡Ah, fuerte Caupolicán!
¡Ah, noble amparo de Chile!
¡Ah, general generoso
2030
que en mi valor sucediste!

CAUPOLICÁN
¡Válgame el Sol! ¿Quién me llama?

LAUTARO
¿No me ves? No te retires.

CAUPOLICÁN
Pues, ¿no quieres que me espante
de ver que por alma vives
2035
de un árbol y que su centro
en forma de un hombre habites?
¿Quién eres? ¿Eres Pillán?

LAUTARO
Pues ya me desconociste.
¿No adviertes que soy Lautaro,
2040
que ya de los lazos, libre
del cuerpo, tomé esta forma
para hablarte?

CAUPOLICÁN
¿Puedo asirte?
¿Puedo abrazarte?

LAUTARO
¡Detente,
que el Cielo no lo permite!
2045
Mas este poco lugar
que tengo de persuadirte
escucha.

CAUPOLICÁN
¿Qué es lo que quieres?

LAUTARO
¿Por qué, Capitán, desdices
de quien eres? ¿Por qué juras
2050
que al español que persigues
no volverás a hacer guerra?

CAUPOLICÁN
Porque si el mundo le embiste
con la dicha de Alejandro
y con las armas de Aquiles,
2055
volverá como yo vuelvo.

LAUTARO
Advierte que en lo que dices
degeneras de tu nombre,
y que si agora no impides
los pasos de sus intentos,
2060
después te será imposible.
¿Al cerro de Tucapel
consientes que ya camine,
y que donde tuvo casa
Valdivia, a quien muerte diste,
2065
funde una ciudad que llama
Cañete, del nombre insigne
del estado de su padre?

CAUPOLICÁN
¿Ciudad funda?

LAUTARO
¿De qué sirve
la vida, Caupolicán,
2070
si es sujeta, esclava y triste?
¿No es mejor la muerte honrosa?
Esto he venido a decirte
para que libres la patria,
pues en tu valor consiste.

(Ciérrense las puertas.)

CAUPOLICÁN
2075
¡Detente!

LAUTARO
No puede ser.

CAUPOLICÁN
¡Escúchame!

LAUTARO
No es posible.

CAUPOLICÁN
¿Ciudad Mendoza en Arauco?
El Cielo... El Sol me castigue
si lo consintiere. ¿España
2080
ciudad? ¡Deshonor terrible!
Juré no tomar las armas,
mas, pues los Cielos me oprimen
con las voces de los muertos,
¡ánimo, pecho invencible!
2085
¡Al arma, araucanos fuertes!
¡Muera España, viva Chile!


Acto III

Salen DON GARCÍA y los españoles.

DON GARCÍA
Terceto
  Por tan prósperas vitorias
doy muchas gracias al Cielo.

DON FILIPE
¡Qué de inmortales memorias
Terceto
2090
  dejas para siempre al suelo
de tu nombre y de tus glorias!
¿A qué capitán romano
Terceto
  dan el nombre que tendrás,
heroico César cristiano?

DON GARCÍA
2095
¡Paso, Filipe! No más,
no digan que sois mi hermano.

DON FILIPE
Quintilla
  Cuando sangre no tuviera
de Mendoza, cuando fuera
indio de Chile o mirara
2100
vuestros hechos con la cara
que suele la envidia fiera,
lo mismo dijera aquí.

DON GARCÍA
Traed el preso.

DON ALONSO
Aquí está.

(Sale GALBARINO.)

DON GARCÍA
¿Eres Galbarino?

GALBARINO
Sí.

DON GARCÍA
2105
¿Y qué es lo que dices, ya
que estás delante de mí?
Quintilla
  ¿Parézcote agora el hombre
que os ha de rendir?

GALBARINO
No creas,
Mendoza, que el verte asombre
2110
a Galbarino, aunque seas
tan grande como tu nombre.

DON GARCÍA
Quintilla
  Ya sé tus malas entrañas,
y que en este rebelión
has hecho cosas estrañas.

GALBARINO
2115
¿Estrañas dices que son
las que son propias hazañas?

DON GARCÍA
Quintilla
  ¿Fue hazaña dalle la muerte
a traición a Juan Guillén?

GALBARINO
Todo es guerra.

DON GARCÍA
Pues advierte
2120
que haré yo que te la den,
pues es guerra, de otra suerte.
Quintilla
  Cortalde luego las manos
y envialde a Caupolicán
para que a sus araucanos
2125
diga que este premio dan
a un rebelde los cristianos.
Quintilla
  Tomen ejemplo y entiendan
de la suerte que castigo
para que otra vez no emprendan
2130
tomar las armas conmigo
ni en su rincón se defiendan,
Quintilla
  que, ¡vive Dios!, que han de ser
de Carlos de Austria o que a todos
así los he de poner.

GALBARINO
2135
Tú has hallado justos modos
de castigar y vencer,
Quintilla
  pero quedan tantas manos
por las que cortas en mí
en los demás araucanos
2140
que espero que por aquí
saldrán tus intentos vanos.
Quintilla
  Quítase el grano a la espiga
para que el maíz se aumente,
y así esta mano enemiga
2145
que cortas deste valiente
brazo a lo mismo se obliga,
Quintilla
  que en la tierra destos pies
donde con su sangre des
tantas manos nacerán
2150
que las tuyas atarán
para cortallas después.

DON GARCÍA
Quintilla
  ¡Llevalde!

DON FILIPE
¡Notable fiera
fue siempre este Galbarino!

(Llévenle.)

DON GARCÍA
Todos son desta manera,
2155
todos por este camino.
Filipe, hablaros quisiera.

DON FILIPE
Quintilla
  ¿Qué me mandas?

DON GARCÍA
¿Qué se ha hecho
la india de Tucapel?

DON FILIPE
Lo que presumes sospecho.

DON GARCÍA
2160
No es porque el indio es crüel,
no es por temor de su pecho;
Quintilla
  pero porque los soldados
de vuestro ejemplo movidos
no intenten...

DON FILIPE
Justos cuidados
2165
y justamente advertidos;
pero ya están remediados,
Quintilla
  porque, luego que la hablaste,
la honraste, la regalaste
con mayor honestidad
2170
que el romano, cuya edad
con esta hazaña igualaste,
Quintilla
  la envié con Rebolledo
a Tucapel, y allá está.

DON GARCÍA
Encareceros no puedo
2175
lo que de tenerla acá
tuve a vuestros años miedo.
Quintilla
  Filipe, si Cipïón,
si Alejandro, aunque gentiles,
dignos de alabanza son,
2180
no se manche en hechos viles
la cristiana estimación.
Quintilla
  Su ejemplo merece un templo.

DON FILIPE
La Fama le dé a tu ejemplo.

(Sale DON ALONSO.)

DON ALONSO
Ya las manos le han cortado
2185
al indio.

DON GARCÍA
¿Y cómo ha quedado?

DON ALONSO
Una piedra en él contemplo,
Quintilla
  porque, apenas en la mano
siniestra del inhumano
cuchillo el golpe cayó,
2190
cuando la diestra asentó
sobre el tronco el araucano.

DON GARCÍA
Quintilla
  ¡Caso por Dios peregrino!

DON ALONSO
Partiose al fin Galbarino
a ver los amigos pechos
2195
dejando dos rastros hechos
de sangre en todo el camino.
Quintilla
  Pero advierte que ha llegado
un yanacona de paz
que por muy cierto ha contado
2200
que el indio más pertinaz
de todo Arauco ha trazado
Quintilla
  una fiesta y borrachera
de las que suelen hacer
en Cayocupil.

DON GARCÍA
¡Espera!
2205
¿Cuándo dicen que ha de ser?

DON ALONSO
Esta noche es la primera.
Quintilla
  Hay instrumentos chilenos
y españoles para asarse:
soldados, y aun de los buenos.
2210
Tienen para emborracharse
de chicha cántaros llenos.
Quintilla
  Estorba este desatino.

DON GARCÍA
Vaya don Filipe luego.

DON FILIPE
Partir luego determino.

DON GARCÍA
2215
Pues id en tanto que llego
a este cerro convecino
Quintilla
  donde ruïnas están
de la casa de Valdivia,
que presto ciudad verán.

DON FILIPE
2220
En la más desierta Libia
poblará tal capitán.

(Vanse, y salen TUCAPEL y GUALEVA y REBOLLEDO.)

GUALEVA
Redondilla
  Con todos aquestos dones
y mil honras que me han hecho,
con que traigo en alma y pecho
2225
cadenas de obligaciones,
Redondilla
  me envía, querido esposo,
a tus brazos don García.

TUCAPEL
Ya estaba, Gualeva mía,
de tu hermosura celoso.
Redondilla
2230
  ¿Es posible que el Mendoza
desa manera te ha honrado?

GUALEVA
Es, Tucapel, el soldado
que más justamente goza
Redondilla
  el laurel de capitán
2235
en esta edad, y quisiera
que tu consejo pudiera
vencer a Caupolicán
Redondilla
  para que al rey español,
antes que la espada afile,
2240
se rindiera todo Chile,
Ancud, Arauco y Engol.

TUCAPEL
Redondilla
  Como se gobierna el suelo
por estrellas de mil nombres,
así, Gualeva, los hombres
2245
por las de tu hermoso cielo.
Redondilla
  Lo que queréis, eso hacemos;
lo que mandáis intentamos,
porque, luego que os amamos,
de vuestro gusto pendemos.
Redondilla
2250
  Háblale a Caupolicán
agradecido a García.

GUALEVA
Pagarás la deuda mía
sirviendo a tal Capitán.

TUCAPEL
Romance (tirada)
  Dime, español: ¿que tan noble
2255
es este Mendoza?

REBOLLEDO
Toma
veinte y tres generaciones
la prosapia de Mendoza.
No hay linaje en toda España,
Tucapel, de quien conozca
2260
tan notable antigüedad;
de padre a hijos se nombran
sin interrumpir la línea
tan excelentes personas,
y de tanta calidad,
2265
que fuera nombrarlas todas
contar estrellas al cielo
y a la mar arenas y ondas.
Desde el señor de Vizcaya,
llamado Zuria, consta
2270
que tiene origen su sangre.

TUCAPEL
Yo no entiendo de esas cosas.
¿Qué es Vizcaya?

REBOLLEDO
Aquella parte
de España que, limpia y sola,
se libró del africano
2275
en su pérdida llorosa.

TUCAPEL
Dime: ¿en la sangre del rey
de España y Castilla toca
este Mendoza?

REBOLLEDO
¡Pues no!
Juan Hurtado de Mendoza,
2280
alférez mayor y ayo
del Rey, tuvo por esposa
a la gran doña María
de Castilla. Esta señora
fue hija del conde Tello,
2285
hermano del Rey.

TUCAPEL
Sus obras
muestran bien su calidad,
porque estas la sangre adornan.
¿Cómo se llama ese Rey?

REBOLLEDO
Enrique.

TUCAPEL
Pues como pongas
2290
un rey de España en su sangre,
no le pidas mayor gloria.
Ahora bien, soldado amigo,
yo no tengo ricas joyas
que darte, que, como sabes,
2295
Arauco produce pocas.
Este arco y estas flechas
te doy por prenda amorosa
de nuestra firme amistad,
y porque tengas memoria
2300
de que si la guerra dura
y nuestras armas se tornan
a ver pecho a pecho, el día
que en sacallas te dispongas,
en viéndome, no las muevas,
2305
que por los ojos que adoran
los míos de no ofenderte...

REBOLLEDO
Mucho yerra el que os provoca
a no rendiros en paz,
que si te dijese cosas
2310
que estos Mendozas han hecho
con la gente alarbe y mora,
las batallas que han vencido,
las ciudades, las coronas
que han añadido a sus reyes
2315
con tan ilustres vitorias,
echaríades de ver
que es imposible que agora
os libréis deste mancebo
de cuyo sol seréis sombra.

TUCAPEL
2320
Ahora bien, yo quiero hablarlos.
Vete, soldado, en buenhora,
que aquí vienen a consejo.

REBOLLEDO
Presto veréis que os importa.

(Vase, y salen CAUPOLICÁN, FRESIA, RENGO, OROMPELLO y ENGOL, muchacho.)

CAUPOLICÁN
Redondilla
  ¿Español contigo estaba?
2325
Tucapel, ¿andas de paz?

TUCAPEL
De la guerra pertinaz
que Rengo vituperaba
Redondilla
  estoy de suerte cansado
viendo, General, las glorias
2330
del español, que en vitorias
tan prósperas le han honrado;
Redondilla
  y de ver que en nuestro suelo
funde fuertes y ciudades,
que le tendrán mil edades,
2335
pienso, del airado Cielo.
Redondilla
  Y ansí me sujeto a Rengo
en cuanto al rendirse toca.

RENGO
Tras tanta arrogancia loca,
Tucapel, ¿a escuchar vengo
Redondilla
2340
  de tu boca esa humildad?

TUCAPEL
Múdase el tiempo. ¿Qué quieres?

RENGO
¿Tú eres Tucapel? ¿Tú eres
de cuya ferocidad
Redondilla
  tembló Valdivia?

ENGOL
No quiero,
2345
Rengo, que hables tú con él.

CAUPOLICÁN
¡Calla, Engol!

ENGOL
Di, Tucapel:
¿eres tú el soberbio y fiero
Redondilla
  que tantas veces bebiste
sangre de aquestos ladrones
2350
que de remotas naciones
vienen donde libre fuiste
Redondilla
  solamente a hacerte esclavo?
¿Eres el que por ver queda
de su fortuna la rueda
2355
juraste ponerle un clavo?
Redondilla
  ¿Eres el que los asabas
y que, aún crudos, los comías?
¿Eres el que los decías
tantas arrogancias bravas?
Redondilla
2360
  ¿Eres el que hiciste hacer
de las canillas famosas
de Valdivia dos hermosas
trompetas para tañer?
Redondilla
  ¿Eres el que las llevaba
2365
a las batallas delante,
a cuyo son tu arrogante
pecho tanto se animaba?
Redondilla
  ¿Eres el que, puesto en oro
el casco de su cabeza,
2370
hiciste una hermosa pieza
en que, por grande tesoro,
Redondilla
  bebías chicha y perper
con los caciques de Chile?
Pues, ¿quién hay que te aniquile
2375
de aquel tu insigne poder?
Redondilla
  ¿Paz quieres, volviendo atrás
del asunto comenzado?
¿De paz agora has tratado?

TUCAPEL
¡Engol, quedo! ¡No hables más!
Redondilla
2380
  No porque tu padre sea
Caupolicán es razón
que hables con presunción
donde ninguno lo vea,
Redondilla
  que a no ser imagen suya,
2385
como a pequeño conejo,
con pies, manos y pellejo,
tragara viva la tuya.

ENGOL
Redondilla
  Por Dios que había de hacerte
muy mal estomago allá
2390
y buscar por donde acá
saliera dándote muerte.
Redondilla
  Mas, ¿cuándo conejo has visto
hijo de león cual yo?
Pues león fue el que me dio
2395
el pellejo que me visto.
Redondilla
  ¡Vive Apón! ¡Si no estuviera
mi padre aquí...!

CAUPOLICÁN
¡Calla, Engol!

ENGOL
¡Sujetarse al español...!

FRESIA
¡Calla, Engol, por mí siquiera!
Redondilla
2400
  Y no crea Tucapel
que falta causa al rapaz
para no admitir la paz
de aqueste español crüel,
Redondilla
  que si ya por pareceres
2405
queréis rendir vuestros nombres,
dejad las armas los hombres
y daldas a las mujeres,
Redondilla
  que yo seré capitán
de muchas a quien faltaron
2410
sus maridos, que emplearon
mejor que los que aquí están,
Redondilla
  que irán contra don García
y contra el mundo.

GUALEVA
No creo,
Fresia, que con mal deseo
2415
mi esposo la paz quería,
Redondilla
  mas por escusar el daño
que del Mendoza se espera.

CAUPOLICÁN
Fresia, Fresia, menos fiera
después de tal desengaño.
Redondilla
2420
  Ya no es justa la arrogancia;
tratemos de paz.

FRESIA
¡Cobarde!
¿Qué es paz?

ENGOL
Paz dicen que tarde
está infinita distancia.

(Sale GALBARINO con las manos en unos troncos de sangre.)

GALBARINO
Romance (tirada)
  Pues he llegado con vida,
2425
nobles de Chile y Arauco,
donde hacéis vuestros consejos
que a la patria importan tanto,
volved los ojos a ver
un amigo desdichado
2430
que os ayuda con la lengua,
ya que le faltan las manos.
Estas me han cortado agora
para que venga a avisaros
que, si venís a las suyas,
2435
pasaréis el mismo daño.
Por embajador me envían,
mas si las manos hablando
ayudan tanto a la lengua,
¿cómo os hablaré sin manos?
2440
Pienso que tratáis rendiros;
quisiera poder mostraros
a los que sois los caudillos
que es cobardía en el campo,
porque fundarlo en razón
2445
todos sabéis que es engaño
y querer cubrir el miedo
con tan vil razón de estado,
porque, cuando confeséis
que este mancebo cristiano
2450
os vence en tantas batallas,
os rinde en tantos asaltos,
¿cuánto mejor es morir
con las armas peleando
que vivir sirviendo un noble
2455
como bestia y como esclavo?
Siendo forzosa la muerte
a todo lo que es humano,
¿cuál hombre, aunque nazca rey,
muere mejor que un soldado?
2460
Morir de una enfermedad,
sin lengua, desnudo, flaco,
en una cama, es el fin
de los más dichosos años;
pero un soldado en la guerra
2465
muere animoso y gallardo,
vestido y lleno de plumas,
con su lengua y con sus manos.
Desdichados de vosotros,
araucanos engañados,
2470
si vendéis la libertad
de vuestra patria a un estraño,
pues que, pudiendo morir
llenos de plumas y armados,
queréis morir como bestias
2475
en poder destos tiranos.
¿Será mejor que esas plumas
de que os miráis coronados,
esas macanas famosas,
esas flechas, hondas y arcos,
2480
llevar las cargas a cuestas
destos españoles bravos
y morir en los pesebres
de sus galpones y tambos?
¿Será mejor que esos hijos
2485
vayan de leña cargados
y que sus madres les den
con vuestra afrenta y agravio,
siendo amigas de españoles,
otros mestizos hermanos
2490
que los maten y sujeten
con afrentas y con palos?
Mirad lo que hacéis, chilenos;
morid con honra, araucanos,
que yo, aunque manos no tengo,
2495
esta lengua con que os hablo
haré que sirva en la guerra
solo hablando y animando
lo que hace el atambor,
que anima al que tiene manos.
2500
Vaquetas serán mis voces,
caja la boca, los labios
parches, pífaro los dientes.
¡Toca! ¡Marcha! ¡Al arma! ¡Vamos!

(Vase GALBARINO.)

CAUPOLICÁN
Indios, ¿qué decís?

TUCAPEL
¿Cuál hombre,
2505
Caupolicán, si es honrado,
no se anima cuando tocan
¡al arma!, ¡al arma! en su campo?
Pues yo que tocar he visto
aquesta caja sin brazos
2510
ya los míos apercibo.

RENGO
Y yo, Tucapel, alargo
los que ves para abrazarte.

OROMPELLO
¿Que el español temerario
estos castigos promete
2515
y de las paces tratamos?
¡Desdichados de vosotros
si los cuellos no domados
rendís una vez al yugo
de los fieros castellanos!

ENGOL
2520
Toma ejemplo, padre mío,
en este sangriento caso.
¡Guerra! ¡Guerra!

TODOS
¡Guerra! ¡Guerra!

CAUPOLICÁN
¿Juraislo así?

TODOS
Sí, juramos.

CAUPOLICÁN
Las quebradas de Purén
2525
para hacer cualquier contrato
son secretas y seguras;
allí podemos juntarnos.
Yo tengo engastado en oro
de Valdivia el mismo casco,
2530
donde, con alegre fiesta,
quiero que todos bebamos
sangre de algún español,
y con música y aplauso
juremos morir o echar
2535
los españoles de Arauco.

RENGO
García dicen que es ido
a Ancud con grandes trabajos,
donde la ciudad de Osorno
quieren decir que ha fundado
2540
por un abuelo que tiene
conde de Osorno. Entre tanto,
nos podremos prevenir.

CAUPOLICÁN
Pues secretamente vamos.
¡Viva Arauco y Chile!

TODOS
¡Viva!

ENGOL
2545
Padre, oíd: yo solo basto
a matar mil españoles.

CAUPOLICÁN
Logren los cielos tus años.

(Vanse, y salen DON GARCÍA y los españoles.)

DON FILIPE
Octava real
  En fin, ¿es rey el ínclito Filipe?

DON GARCÍA
Estas cartas lo dicen.

DON FILIPE
¡Grande hazaña!

DON GARCÍA
2550
Bien es que el Quinto Carlos le anticipe
al Imperio ilustrísimo de España
y que este nuevo mundo participe
con el remoto mar que a Chile baña
del contento y placer que el otro tiene,
2555
pues que tan gran corona le previene.
Octava real
  Cuando en todo el discurso de su vida
no hubiera Carlos otra hazaña hecho,
era esta sola tan esclarecida
que mostrara el valor de su alto pecho.
2560
Si allá se muestra España agradecida,
no menos de su imperio satisfecho
se ha de mostrar Arauco, aunque arrogante
del yugo agora la cerviz levante.
Octava real
  ¡Hagamos fiestas! ¡Levantemos arcos
2565
al gran Filipe, fuertes españoles!
¡Tambos en tierra y en el agua barcos
se coronen de ramos y faroles!
Nosotros cañas y los indios arcos
jugaremos, lucidos como solos.
2570
Salgan nuestros caballos dando al viento
envidia al son del bélico instrumento;
Octava real
  pase por nuestro campo la palabra,
que ya reina Filipe, y que apercibe
Júpiter rayos que en España labra
2575
para que al indio bárbaro derribe.
Todo soldado los oídos abra:
¡Filipe reina ya! ¡Filipe vive!

DON FILIPE
¡Filipe vive y reina!

[VOCES]
(Dentro.)
¡Viva! ¡Viva
Filipe!

DON GARCÍA
¡Y por su rey Chile reciba!

(Sale DON ALONSO en tocando una caja.)

DON ALONSO
Quintilla
2580
  En medio deste placer
de nueva tan deseada
más cuidado es menester.

DON GARCÍA
No pienso envainar la espada
hasta morir o vencer.

DON ALONSO
Quintilla
2585
  Caupolicán ha juntado
en Purén todo el senado
de sus caciques, que quiere,
según de aquesto se infiere,
salir en campo formado.
Quintilla
2590
  Están agora en la fiesta
donde el casco de Valdivia
sirve de copa, en que, puesta
sangre humana fresca y tibia,
quieren beber sobre apuesta.
Quintilla
2595
  Allí tienen instrumentos
para celebrar mejor
estos bárbaros intentos.
No les des lugar, señor,
a sus locos juramentos,
Quintilla
2600
  que es gente que, si lo jura
con esta solenidad,
por la muerte más segura
entrará con libertad
o verá el fin que procura.

DON GARCÍA
Quintilla
2605
  Caso estraño en que conviene
diligencia, que gran daño
desta junta se previene.
El capitán Avendaño,
cuya compañía tiene
Quintilla
2610
  los famosos vizcaínos
que han honrado esta jornada,
vaya por varios caminos
para cercar la quebrada
entre sus robles y pinos,
Quintilla
2615
  que agora pienso que están
seguros.

DON FILIPE
Caupolicán
nunca vive sin defensa,
y en la quebrada, ¿qué ofensa
le ha de hacer el Capitán?

DON GARCÍA
Quintilla
2620
  No me llaman San García
los indios porque soy santo,
pero porque en profecía
adivino y digo cuanto
intenta su rebeldía.
Quintilla
2625
  Cuando me habló Elicura
de paz, envié tras él;
dijistes que era locura
y fue una guerra crüel
y una vitoria segura.
Quintilla
2630
  Cuando estaba en la imperial,
al fuerte gente envié
que llegó en ocasión tal
que a los cercados libré
de muerte y desdicha igual.
Quintilla
2635
  Vaya a Purén Avendaño.

DON ALONSO
Tú gran valor manifiestas.

DON GARCÍA
Yo sé bien que no me engaño;
soldado en convite y fiestas
muy cerca está de su daño.

(Vanse, y salen todas las indias y indios y los músicos con sus instrumentos.)

CAUPOLICÁN
Redondilla
2640
  Sentaos, pues el verde suelo
os da alfombras de colores
donde compiten las flores
con las estrellas del cielo.
Redondilla
  Toma, Fresia, este lugar.

TUCAPEL
2645
Ponte a mi lado, Gualeva.
Serás primavera nueva
del campo que has de mirar,
Redondilla
  porque los ojos apenas
pondrás en cuanto divisas
2650
sin salir mil manutisas,
clavellinas y azucenas.

RENGO
Redondilla
  Aquí, Millaura, te asienta.

OROMPELLO
Y tú aquí, bella Quidora,
puesto que el ausencia agora
2655
de Talgueno te atormenta.

ENGOL
Redondilla
  Déjame, Orompello, estar
junto a Quidora.

OROMPELLO
No es justo.

ENGOL
Hazme por Dios este gusto.

OROMPELLO
Si da Quidora lugar...

QUIDORA
Redondilla
2660
  Por quitaros de quistión,
que celos es largo pleito,
daré principio al areito
si me ayuda Leocotón.

LEOCOTÓN
Redondilla
  Ya estoy por servirte en pie,
2665
Quidora bella.

QUIDORA
Pues toca.

LEOCOTÓN
Que tu hermosura provoca.
Ayuda, Purén.

PURÉN
Sí haré.

(Todos asentados, QUIDORA y LEOCOTÓN bailen cantando los músicos.)

MÚSICOS
Romance (tirada)
  Piraguamonte, piragua,
piragua, xevizarizagua.
2670
En una piragua bella
(toda la popa dorada,
los remos de rojo y negro,
la proa de azul y plata)
iba la madre de Amor
2675
y el dulce niño a sus plantas,
el arco en las manos lleva,
flechas al aire dispara.
El río se vuelve fuego,
de las ondas salen llamas.
2680
¡A la tierra, hermosas indias,
que anda el amor en el agua!
Piraguamonte, piragua,
piragua, xevizarizagua,
Bío-Bío,
2685
que mi tambo le tengo en el río.
Yo me era niña pequeña
y enviáronme un domingo
a mariscar por la playa
del río de Bío-Bío.
2690
Cestillo al brazo llevaba
de plata y oro tejido.
Hallárame yo una concha,
abrila con mi cuchillo;
dentro estaba el niño Amor
2695
entre unas perlas metido;
asiome el dedo y mordiome;
como era niña, di gritos.
Bío-Bío,
que mi tambo le tengo en el río.
2700
Piraguamonte, piragua,
piragua, xevizarizagua.
Entra, niña, en mi canoa
y darete una guirnalda,
que lleve el sol que decir
2705
cuando amanezca en España.
Iremos al tambo mío,
cuyas paredes de plata
cubrirán paños de plumas
de pavos y guacamayas.
2710
No tengas miedo al Amor,
porque ya dicen las damas
que le quiebra el interés
todos los rayos que fragua.
Piraguamonte, piragua,
2715
piragua, xevizarizagua.
Bío-Bío,
que mi tambo le tengo en el río.
La blanca niña en cabello
salió una mañana al río,
2720
descalzó sus pies pequeños,
comenzó a quebrar sus vidros.
Andaba nadando Amor
y, acercándose quedito,
asiole dél uno dellos,
2725
a quien llorando le dijo:
«Deja el pie, toma el cabello,
pues que la ocasión he sido,
y porque mejor la goces,
vente a mi tambo conmigo,
2730
Bío-Bío,
que mi tambo le tengo en el río.
Piraguamonte, piragua,
piragua, xevizarizagua».

CAUPOLICÁN
Quintilla
  Bien habéis los dos bailado.
2735
¡Hola, dadnos de beber!

RENGO
Aquí está el casco engastado
de Valdivia.

CAUPOLICÁN
Este ha de ser
el día más celebrado
Quintilla
  que en Arauco se haya visto.

RENGO
2740
Toma, y esa sangre bebe.

CAUPOLICÁN
Con ella la sed resisto,
que aunque está caliente, es nieve.

TUCAPEL
De ese regalo desisto,
Quintilla
  que si esa sangre crüel
2745
bebiese, estoy satisfecho
que, con la de Tucapel,
no tendré paz en mi pecho
mientras la tuviese en él.

(Toquen una caja de guerra dentro.)

AVENDAÑO
Quintilla
  ¡Santiago! ¡Santiago! ¡A ellos!

CAUPOLICÁN
2750
¡Santo Apón!

DON FILIPE
La ocasión goza,
pues te ofrece los cabellos.

AVENDAÑO
¡España! ¡España! ¡Mendoza,
no se escape un hombre dellos!

RENGO
Quintilla
  ¡Vendidos habemos sido!

CAUPOLICÁN
2755
Sin armas nos han cogido;
aviso al Mendoza han dado.

TUCAPEL
El galpón está tomado;
nuestro secreto ha sabido.

CAUPOLICÁN
Quintilla
  ¿Cómo encubrirse podía,
2760
siendo profeta del Sol,
mi secreto a San García?

FRESIA
Hoy se venga el español
en tu vida y en la mía;
Quintilla
  mas muere como quien eres.

CAUPOLICÁN
2765
Dame, Engol, una alabarda.

ENGOL
Padre, si primero mueres,
solo un momento me aguarda.

OROMPELLO
¿Para qué dejarnos quieres?
Quintilla
  Por esa puerta te escapa.

AVENDAÑO
2770
¡Cierra España, que se van!

CAUPOLICÁN
La muerte la infamia tapa.

(Todos sobre él y cérquenle.)

DON ALONSO
Aquí está Caupolicán.

CAUPOLICÁN
¡Oh, noche, del mundo capa!
Quintilla
  ¿No me ayudarás aquí?

AVENDAÑO
2775
¡Date, bárbaro!

CAUPOLICÁN
¿Tú sabes
quién soy, por ventura?

AVENDAÑO
Sí.

CAUPOLICÁN
Pues trata a los hombres graves
como te tratara a ti
Quintilla
  si se trocara la suerte.

AVENDAÑO
2780
Ya te digo que te des.

CAUPOLICÁN
Primero veréis mi muerte.

DON ALONSO
Ya no te valdrán los pies
ni el sitio, aunque estraño y fuerte;
Quintilla
  Rengo, Tucapel y aquellos
2785
de quien favor esperabas
ya serán muertos.

CAUPOLICÁN
Si en ellos
muriendo el valor alabas,
déjame morir con ellos.

DON FILIPE
Quintilla
  El matarte justo fuera,
2790
pues fuiste aquel insolente
que le diste muerte fiera
a Valdivia y, con tu gente,
alzaste infame bandera
Quintilla
  contra tu rey y señor,
2795
de quien eras ya vasallo;
pero, pues fuiste traidor
(sin otras cosas que callo
porque ofenden nuestro honor),
Quintilla
  preso irás para que seas
2800
ejemplo a Chile.

CAUPOLICÁN
No creas
que tengas tanto poder.

DON FILIPE
Pues eso pretendo ver.

CAUPOLICÁN
No quiera Apón que lo veas.

AVENDAÑO
Quintilla
  ¡Ea, soldados! ¿Qué hacéis?

CAUPOLICÁN
2805
Sois muchos.

AVENDAÑO
¡Acaba, loco!

(Batallando con él se entren todos.)

CAUPOLICÁN
Pero muriendo veréis
que tengo la vida en poco.

AVENDAÑO
Soldados, no le matéis.

(Sale DON GARCÍA.)

DON GARCÍA
Décima
  Gracias os doy, gran señor,
2810
que me habéis dejado ver
día de tanto placer
y a España de tanto honor.
Cuando el gran emperador
Carlos Quinto se retira
2815
a Yuste y el mundo mira
que a Filipe le ha dejado
nuevo mundo conquistado,
su divina hazaña admira.
Décima
  Si de aquel águila santa
2820
quisiere el pollo que agora
corona España y adora
alzar el vuelo que espanta,
de donde el sol se levanta
adonde en escuro olvido
2825
se acuesta, verá que ha sido
señor absoluto y solo,
para que en cualquiera polo
tenga el águila su nido.
Décima
  Pacífica tengo ya
2830
la más indomable tierra;
sangre me cuesta su guerra,
mas bien empleada está,
pues Filipe, en fin, sabrá
que le doy nueve ciudades,
2835
y entre estas ferocidades
mueve batallas vencidas,
aunque envidias atrevidas
escurezcan mis verdades.

(Salen los españoles con CAUPOLICÁN atado.)

AVENDAÑO
Redondilla
  Yo pienso, heroico señor,
2840
que hoy pacificas a Chile.

DON GARCÍA
¡Oh, nunca el tiempo aniquile
la fama de tu valor!
Redondilla
  Dame los brazos, y al cuello
dé los míos; y de oro,
2845
mientras de verde tesoro
ciñe el tiempo tu cabello,
Redondilla
  toma, valiente Avendaño,
esta cadena.

AVENDAÑO
Señor,
del sol de tu gran valor,
2850
aunque nace en polo estraño,
Redondilla
  hurté la luz que he tomado,
que aqueste rayo español
es hurtado de tu sol,
porque tú eres sol, Hurtado.
Redondilla
2855
  Si algo hice, pues lo hurté
a ti como a dueño suyo,
lo vuelvo y lo restituyo.

DON GARCÍA
Más propio que hurtado fue.
Redondilla
  ¿Qué es esto, Caupolicán?

CAUPOLICÁN
2860
Guerra, señor; y desdicha.

DON GARCÍA
No merecen tener dicha
los que contra el Cielo van.
Redondilla
  ¿No eras vasallo del rey
de España?

CAUPOLICÁN
Libre nací;
2865
la libertad defendí
de mi patria y de mi ley.
Redondilla
  La vuestra no la he tomado.

DON GARCÍA
Si por ti no hubiera sido,
Chile estuviera rendido.

CAUPOLICÁN
2870
Ya lo está, si estoy atado.

DON GARCÍA
Redondilla
  Mataste a Valdivia, echaste
muchas ciudades por tierra,
tú diste fuerza a la guerra,
tú la gente rebelaste,
Redondilla
2875
  tú venciste a Villagrán
y tú morirás por ello.

CAUPOLICÁN
Aun bien que tienes mi cuello
en tus manos, Capitán.
Redondilla
  Venga a Filipe, derriba
2880
a Chile, ponle a sus pies,
que en esta vida que ves
todo su poder estriba.

DON GARCÍA
Redondilla
  Fuerza me será entregarte
a mi maese de campo,
2885
que a vista de todo el campo
querrá también castigarte.
Redondilla
  Pésame, Caupolicán,
que perdonarte no puedo.

CAUPOLICÁN
Agradecido te quedo,
2890
generoso Capitán.
Redondilla
  Ni te aconsejo me des
la vida, porque sería
conservar la rebeldía
que en estos bárbaros ves,
Redondilla
2895
  aunque por Dios que no he sido
quien más los ha rebelado,
que a todo acudí forzado
y de sus ruegos vencido.

(Sale FRESIA con un niño en los brazos en alto.)

FRESIA
Romance (tirada)
  ¡Ah, españoles! ¡Ah, Mendoza!

DON GARCÍA
2900
¿Qué es aquello?

FRESIA
En una peña
con un muchacho en los brazos
una india hablarte intenta.

DON GARCÍA
¿Qué quieres?

DON FILIPE
Que me llaméis
a Caupolicán.

DON GARCÍA
Ya espera
2905
que le hables.

CAUPOLICÁN
¿Qué me quieres
en tantas desdichas, Fresia?

FRESIA
Cobarde marido mío
que el valor de Chile afrentas:
tú que prenderte dejaste
2910
pudiendo morir sin ella,
¿cómo perdiste el sentido
al salir de aquella puerta,
que te han atado las manos
esos que temblaron dellas?
2915
Manos de Caupolicán
ató la española fuerza;
mirando estoy si son tuyas:
no es posible que lo sean.
Yo pienso que Engol, tu hijo,
2920
muerto en la campaña queda
entre los demás caciques;
pues, ¿hay infamia como esta,
que un niño tenga valor
para morir sin afrenta
2925
y que a un gigante le falte?

CAUPOLICÁN
Mira lo que dices, Fresia,
porque esto no ha consistido
en mi valor ni en mis fuerzas,
sino en las de mi fortuna,
2930
a quien estaban sujetas.

FRESIA
Calla, infame, y no me des
disculpa de tanta mengua,
que tan afrentada estoy
de que mi marido seas
2935
que este hijo que de ti
entre los brazos me queda,
por no tener de un cobarde
a mis ojos tan vil prenda,
le estrello en estos peñascos.

CAUPOLICÁN
2940
¡Tente!

DON GARCÍA
¡Matole!

DON FILIPE
¿Qué fiera
hiciera aquella crueldad?

DON GARCÍA
¡Terrible mujer!

AVENDAÑO
¡Soberbia!

FRESIA
Españoles, si no hubiere
alguno allá que se atreva
2945
a ser de Caupolicán
verdugo, llamad a Fresia,
que yo misma iré a quitarle
la vida, porque con ella
vengue Chile sus agravios,
2950
pues él su patria no venga.

(Vase.)

CAUPOLICÁN
Quintilla
  Mal he hecho en no morir,
pues, para morir sin honra,
quise, españoles, vivir.

DON GARCÍA
No arguyes bien tu deshonra;
2955
otra cosa has de decir.

CAUPOLICÁN
Quintilla
  ¿Cuál es?

DON GARCÍA
Del alma la muerte,
pues, muriendo desta suerte,
pierdes de gozar a Dios.

CAUPOLICÁN
Tratemos eso los dos,
2960
y de la verdad me advierte.

DON GARCÍA
Quintilla
  ¿Tiénesme por noble?

CAUPOLICÁN
Sí.

DON GARCÍA
¿Por entendido?

CAUPOLICÁN
También.

DON GARCÍA
Pues, ¿cómo presumes, di,
que a no entender que voy bien
2965
quisiese perderme a mí?

CAUPOLICÁN
Quintilla
  Yo, García, te he tenido
en opinión de tan sabio,
tan noble y tan entendido,
que fuera notable agravio
2970
pensar que fueses perdido;
Quintilla
  y pues acertado vas
y yo errado, aunque enemigo,
muestra el lugar en que estás,
da muerte al cuerpo en castigo,
2975
da vida al alma, que es más;
Quintilla
  así baja y alza el vuelo
la fortuna de la guerra,
pues hoy me derriba al suelo.
Piérdase el cuerpo, que es tierra;
2980
gánese el alma, que es Cielo.

DON GARCÍA
Quintilla
  Conozco, Caupolicán,
tu valor y entendimiento.
Ven conmigo.

CAUPOLICÁN
Capitán,
aunque bárbaro, bien siento
2985
los consejos que me dan.
Quintilla
  Inmortal alma tenemos;
ya que la vida acabamos,
de darla al alma tratemos.
Serás mi padrino.

DON GARCÍA
Vamos,
2990
y este parentesco haremos.
Quintilla
  Echad un bando, Avendaño,
que cuantos indios quisieren
vengan a verle sin daño.

(Vanse, y salen GUALEVA y REBOLLEDO.)

GUALEVA
¿Que, en fin, castigarle quieren?

REBOLLEDO
2995
Y lo demás es engaño.

GUALEVA
Quintilla
  Si yo hablo al General,
¿no mostrará la real
sangre que tiene en el pecho?

(Tocan la caja.)

REBOLLEDO
Gualeva, en cuanto se ha hecho,
3000
no se ha hecho ejemplo igual.

GUALEVA
Quintilla
  ¿Qué toca aquel atambor?

REBOLLEDO
Un bando en que, sin temor,
dice el maese de campo
que al indio asegura el campo
3005
para verle.

GUALEVA
¡Qué rigor!

(Sale[n] ENGOL y QUIDORA.)

ENGOL
Quintilla
  ¿Mi padre preso?

QUIDORA
¡Detente!

ENGOL
¿Y a la muerte sentenciado?

QUIDORA
Dar quiere ejemplo a su gente.

ENGOL
¡Oh, cobarde afeminado!
3010
¿Qué es del corazón valiente
Quintilla
  que se dejase prender?

QUIDORA
¿Qué pudo entonces hacer,
cercado de cien cristianos?

ENGOL
¿Es posible que estas manos
3015
no le pudieron valer?
Quintilla
  Si hoy muere tal capitán,
cúbrase de luto el sol.

REBOLLEDO
¿Quién son los dos que allí están?

GUALEVA
Quidora bella y Engol,
3020
hijo de Caupolicán.

(Sale[n] MILLAURA, OROMPELLO y FRESIA.)

MILLAURA
Quintilla
  Con el bando llegar puedes,
pues que la vida asegura.

OROMPELLO
Con la paz que nos concedes,
para tanta desventura
3025
a la mayor guerra excedes.

FRESIA
Quintilla
  No me basta el corazón
para ver afrenta igual.

MILLAURA
¡Ay, Fresia, tienes razón!
¡Quita el amor natural
3030
el discurso a la razón!

FRESIA
Quintilla
  Dime, español, que Dios guarde:
¿hacen justicia esta tarde
del gran General de Chile?
¿Vístele por dicha?

REBOLLEDO
Vile
3035
en triste y lloroso alarde.
Quintilla
  A la plaza le han llevado,
donde en un palo verás
su cuerpo fuerte clavado.

ENGOL
Señora...

FRESIA
Engol, ¿aquí estás?

ENGOL
3040
¿Adónde está un desdichado,
Quintilla
  sino en sangre y en tragedias?

FRESIA
Bien a tu padre remedias.

ENGOL
Voces no son de provecho
si enteras salen del pecho;
3045
llévase el aire las medias.
Quintilla
  ¡Mísero yo, que nací
para verme en tanto mal!

REBOLLEDO
Pues habéis llegado aquí,
indios, con desdicha igual,
3050
¿veisle allí?

ENGOL
¿Mi padre?

REBOLLEDO
Sí.

(Ábranse dos puertas y véase CAUPOLICÁN en un palo, diciendo así.)

CAUPOLICÁN
Soneto
  Señor, si yo era bárbaro, no tengo
tanta culpa en no haberos conocido,
ya que me han dicho lo que os he debido.
Sin pies a vuestros pies clavados vengo.
3055
Yo confieso que tarde me prevengo,
pero dicen que, estando arrepentido,
debo creer que en este día he nacido.
Perdonadme, Señor, si me detengo.
Pasé adorando al Sol mis años tristes
3060
contento de mirar sus rayos de oro,
pero ya sé que Vós al Sol hicistes.
Mi edad pasada arrepentido lloro.
¡Oh, Sol, autor del Sol! Pues luz me distes,
con esa misma vuestro rayo adoro.

(Tornen a cerrar.)

FRESIA
Romance (tirada)
3065
  ¿Hay ojos que aquesto vean
sin que se aneguen llorando?

ENGOL
Padre, yo te vengaré
si cubre el bozo mis labios.
Yo te juro por el Cielo
3070
y el Sol que me está mirando
de no me llamar tu hijo,
de no dormir en tu tambo,
de no vestirme las armas
que a españoles has quitado,
3075
de no mirar a mujer
y de no salir del campo
hasta que vengue tu muerte
pasando este mar a nado,
que de matar a García
3080
pequeña venganza aguardo.
A España tengo de ir,
donde están Filipe y Carlos;
allí verás que en su trono
pongo mis dorados rayos,
3085
que si soy el Sol, bien puedo
llegar al polo contrario.

(Vase.)

FRESIA
¡Qué bien pareces mi hijo!

MILLAURA
¿Qué gente es esta, cristiano?

REBOLLEDO
Hoy celebra don García
3090
el nuevo reino heredado
de Filipe.

MILLAURA
¡Tantas glorias!
¡Huye, Quidora!

QUIDORA
Hoy quedamos
esclavas del español.

FRESIA
Si crece Engol, dél aguardo
3095
la venganza de mi esposo,
muerto en la flor de sus años.

(Salga toda la compañía, muy galanes, de soldados con música, con nueve banderas, y detrás DON GARCÍA. Vuélvase a descubrir aquel arco y, sobre una basa, se vea armado con un bastón el REY FILIPE SEGUNDO muy mozo, como que fuese estatua.)

DON GARCÍA
Invictísimo Filipe,
nuevamente coronado
por Rey de España y del mundo,
3100
que a vuestros abuelos santos
halló Colón, y después
tantos españoles brazos,
a costa de sangre suya,
os dieron y conquistaron:
3105
veis aquí nueve banderas,
nueve batallas de Arauco
que en vuestro nombre he vencido
pacificando su estado;
nueve ciudades también
3110
os doy, ofrezco y consagro,
y todo aquesto, señor,
en término de dos años.
Acetad la voluntad,
que, como estas nueve os traigo,
3115
os trujera nueve mundos
si los hubiera crïados.
Vosotros, soldados míos,
llegad a besar su mano,
porque los repartimientos
3120
que de los indios os hago
confirme en ausencia suya
este famoso retrato.

DON FILIPE
Señor, mirad que os servimos
tiñendo estos verdes campos
3125
de sangre de cien mil indios
por daros un reino estraño.
Quien calla, señor, otorga.

DON GARCÍA
Pues con esto al templo vamos,
y decid en altas voces,
3130
pues ya se retira Carlos,
¡viva el invicto Filipe,
rey español, rey indiano!

TODOS
¡Viva el rey Filipe!

DON FILIPE
Aquí
da fin Arauco domado.