Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL AMOR DESATINADO




Texto utilizado para esta edición digital:
De Vega, Lope, El amor desatinado, Obras completas de Lope de Vega, Manuel Arrollo Stephens (ed.), Madrid, Turner, Colección Biblioteca Castro, 1993, vol. V, pp. 363-458.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Durá Celma, Rosa (Artelope)

Elenco

ROSA, dama
ROBERTO, rey de Inglaterra
TEODORO, camarero
FILIBERTO, viejo, padre de ROSA
ENRICO, su hijo
ARSINDO, duque
ISABEL, reina
CAMILA, criada
ENRIQUE, rey de Francia
TIBALDO, duque de Orliens
LIBERIO, barón de Fox
LEARDO, conde de Aste
MARCELINO, criado de TISALDO
Cuatro o cinco PAJES
ALABARDEROS, no hablan
ESFORZA
DELFÍN
CELIO
FERRANTE
Un BARQUERO
[CAJA]

Acto I

ROSA, dama, y TEODORO.

Teodoro
Quintilla
A la puerta queda solo.

Rosa
¿Pues qué aguarda?

Teodoro
Tu licencia
desde que en el otro polo
5
cubrió su luz y presencia
la hermosa cara de Apolo.

Rosa
Quintilla
¿Un rey, en mi puerta?

Teodoro
Sí,
que mereces verle así,
si el mismo Alejandro fuera
10
y todo el mundo trayera
para ofrecértele a ti.

Rosa
Quintilla
¿Que yo tengo ese valor?

Teodoro
Pregúntalo al resplandor
de ese rostro que da en él,
15
pues la luz que sale de él
me abrasa en su mismo amor.
Quintilla
Como el cristal vuelve el fuego
del sol que le toca luego,
así en él tus rayos son,
20
que su reverberación
me tiene del todo ciego.
Quintilla
Eres, Rosa, tan hermosa
que no en balde fuiste digna
de tener nombre de Rosa,
25
aunque en nacer de una espina,
de coger dificultosa.
Quintilla
Y así mis deseos embargas
y al Rey de despojos cargas,
y él te alcanza de este modo,
30
que los reyes para todo
tienen las manos muy largas.

Rosa
Quintilla
¿Y si yo mi honor adoro
no son tus recelos vanos,
si, rosa, entre espinas moro?

Teodoro
35
No se picará las manos,
que las tienen armadas de oro.

Rosa
Quintilla
¿Mucho puede un rey?

Teodoro
Aquello
que puede comprehendello
su misma imaginación,
40
porque cualquiera ocasión
le está ofreciendo el cabello.

Rosa
Quintilla
¿Podrame vencer a mí?

Teodoro
Tú sabes el no o el sí.

Rosa
No sospecho que podrá.

Teodoro
45
¡Mira que a la puerta está!

Rosa
Bien dices, ya lo entendí.
Quintilla
No creo que ha de bastar
quererme yo pertrechar
de mi honor, que es cosa cierta
50
que si es rey, y está a la puerta,
habrá por fuerza de entrar;
Quintilla
que poseen, en efecto:
Dios, el alma; el cuerpo, el rey.
Pero tiene un gran defecto.

Teodoro
55
¿Qué defecto, si no hay ley
de que un rey no quede excepto?
Quintilla
¿Querrá decir que es casado?

Rosa
¿Y es poco?

Teodoro
¡Qué habrá importado!
¿Hase de casar contigo?

Rosa
60
Por otra cosa lo digo.

Teodoro
¿Pues qué defecto?

Rosa
Un criado.

Teodoro
Quintilla
¿Criado puede estorbar,
o privado o bien nacido,
que el Rey te pueda gozar?
65
Cuando fuera tu marido,
¿hay más de hacerle matar?
Quintilla
No pongas inconvenientes,
que hoy levantas tu linaje
y ennobleces tus parientes,
70
que amor de un rey no es ultraje,
pues libre de honor te sientes.

Rosa
Quintilla
¿Qué llamas libre de honor?

Teodoro
No ser casada, que obliga
a más respeto y temor,
75
que aquel yugo el alma liga
para que no alcance error.

Rosa
Quintilla
¿Y mi padre, no es honrado,
y por haberme engendrado
merece ese buen respeto?
80
¿Ni un hombre noble y discreto
que por hermano me ha dado?

Teodoro
Quintilla
No les toca el desagravio,
aunque agravio suele ser,
a un hermano y padre sabio;
85
del que goza la mujer
es solamente el agravio.
Quintilla
Hermano o padre en rigor,
si la mujer hace error,
es en la sangre ofendido,
90
pero el hombre, que es marido,
en la lealtad y el honor.

Rosa
Quintilla
¿Y si yo tengo un intento
que es de casarme, por dicha,
no ofendo mi pensamiento?

Teodoro
95
No es agravio, que es desdicha,
si es antes del casamiento.

Rosa
Quintilla
Eso es quien no lo sabe,
porque en siendo sabedor
en su misma afrenta cabe.

Teodoro
100
No disputemos de honor,
que es materia aguda y grave.
Quintilla
Es meterme hasta los codos
querer entender sus modos.
No me meto en lo que fue,
105
porque el honor y la fe
no es disputa para todos.
Quintilla
La pasión de Rey es cierta;
no sé quién yerra o acierta.
Manda abrir, señora mía,
110
que es mucha descortesía
tener un rey a la puerta.

Rosa
Quintilla
Espera, así Dios te guarde.
¿No es falta para un marido
que antes su honor no le guarde?

Teodoro
115
Falta en la mujer ha sido,
que es bien que al hombre acobarde,
Quintilla
porque puede, como ves,
presumir, aunque era ajena
y no le toca interés,
120
que si antes no fue buena,
no será buena después.
Quintilla
Pero con un rey que es fuerza,
toda disculpa se esfuerza,
que no es igual el error,
125
pues con un rey es menor,
y rey que con serlo fuerza.

Rosa
Quintilla
¿De esa suerte bien podré
casarme?

Teodoro
Y lo firmaré
de mi nombre.

Rosa
Pues, Teodoro,
130
como a marido te adoro:
¿quieres que entre el Rey?

Teodoro
No sé.
Quintilla
Pon por un instante pausa
al efecto, que se causa
de la que a mí me condena,
135
que pensé que era ajena
y he sentenciado mi causa.
Quintilla
¿Que tú me quieres a mí?

Rosa
Y tan bien me has parecido
que al Rey dejaré por ti,
140
y si no ofende al marido,
también le querré.

Teodoro
¡Eso sí!
Quintilla
¡Cárgame bien, por tu vida!

Rosa
Pues ¿cómo me has de querer?

Teodoro
No con mi honra ofendida,
145
que mal serás mi mujer
del Rey gozada o querida.

Rosa
Quintilla
¿Pues no decía que sí,
y que antes no importaba?
¿No me aconsejaste así?

Teodoro
150
Era cuando te engañaba.

Rosa
¿Y ahora?

Teodoro
Engáñome a mí.
Quintilla
¡Es posible que me quieres,
luz del alma!, ¿qué te he dado?

Rosa
¡Teodoro, mi vida eres!

Teodoro
155
¿Qué locura ye ha engañado
que a un rey, un paje prefieres?

Rosa
Quintilla
¡Es amor poca locura?

Teodoro
Dame aquesa nieve pura
de esa mano, para helar
160
este deseo.

Rosa
¿Ha de entrar
este Rey que entrar procura?

Teodoro
Quintilla
¡Tantito, por Dios, espera!

Rosa
¿Tú quieres ser mi marido?

Teodoro
¿No bastará que te quiera?
165
Rosa, el Rey está perdido,
lo que ha de hacer considera.
Quintilla
Cuéntame muerto si acierta
a ver lo que se concierta.

Rosa
Pues entre.

Teodoro
¡Aguarda, luz mía!

Rosa
170
¿No ves que es “descortesía
tener un rey a la puerta”?

Teodoro
Quintilla
Ahora bien, voyle a llamar,
porque vanamente intentas,
que si el rey deje de entrar.

Rosa
175
¡Mira bien! ¡No te arrepientas!

Teodoro
¿Qué haré? Morir y callar.

Vase.

Rosa
Soneto
Defensa tiene, de una espada, el filo
y la punta cruel de una alabarda,
la bala de una horrísona bombarda
180
y el delito mayor sagrado asilo.
Defensa tiene el mar, defensa el Nilo
y el salteador que el camino aguada;
el tigre fiero, la leona parda,
y, del traidor, el engañoso estilo.
185
Al agua, al fuego, al viento, al tiempo, a un toro
se puede hallar un hombre que los venza;
hasta con fama se venció el olvido.
Todo tiene defensa, pero el oro,
después que sujetó la honra y la vergüenza,
190
no puede ser de nadie defendido.

El REY, muy galán, de noche, y TEODORO.

Rey
Redondilla
¿Podreme desembozar?

Teodoro
Muy bien puede Vuestra Alteza.

Rosa
¡Jesús! Señor, ¿tal grandeza
se pudo tanto humillar?
Redondilla
195
A vuestro valor decidle
que es esta mucha humildad

Rey
A vuestra rara beldad
es toda grandeza humilde.
Redondilla
Bien podréis darme una mano.

Rosa
200
Es muy indigna de vos.

Rey
Bien la defendéis, por Dios,
que ese engaño está muy llano.
Redondilla
Para besarla quería
que vuestro honor me la diera,
205
pero no porque excediera
del respeto y cortesía.

Rosa
Redondilla
Yo las diera a toda ley
si estuvieran avisadas;
porque han de estar muy lavadas
210
para la boca de una rey.
Redondilla
Vuestra Alteza me perdone.

Rey
Así hicieran bien su oficio
que a mí, cualquier artificio,
o me cansa o descompone.
Redondilla
215
Sin él esa mano bella
será perfecta y hermosa,
que la mano de una rosa
siempre estará como ella.
Redondilla
Rosa gentil que los cielos
220
hicieron por mi martirio,
aunque rosa, como a lirio
vistiéndola de sus celos.
Redondilla
Rosa que en toda la tierra
fragancia de azahar derrama.
225
Rosa, gloria, honor y fama
del jardín de Inglaterra.
Redondilla
Rosa angélica y divina,
Rosa que Venus formó
de la sangre que sacó
230
de entre sus plantas la espina.
Redondilla
¡Muestra tu blandura, Rosa!
¡Haz, Rosa, tu efecto en mí
y no seas para mí
como adelfa venenosa!
Redondilla
235
Que en fe de lo que pudiera
ofrecer a tu persona,
es poco cetro y corona;
hacerte inmortal quisiera.
Redondilla
Cuando no fuera casado,
240
no puedes duda poner
en que fueras mi mujer,
más que en haberte mirado.
Redondilla
Esta enojosa francesa
que mi libre cuello oprime,
245
no creas que yo la estime,
pues de que viva me pesa.
Redondilla
De repudiarla me alegro,
si un Rey de Francia no fuera
quien su agravio me pidiera,
250
que es su padre y es mi suegro.
Redondilla
Y que la matara advierte
para gozarnos los dos,
si también no hubiera Dios
que me impidiera su muerte.
Redondilla
255
Pero, pues, no ha de estorbar
mi gusto, viva o no viva,
pues no es más de una cautiva
que tú la puedes mandar...

Rosa
Redondilla
A tan alto ofrecimiento
260
y de un rey, cual vos, señor,
no hay en mi humildad valor
para darle acogimiento.
Redondilla
No quiero que de imposibles
me haga merced Vuestra Alteza,
265
pues que son a su grandeza
todas las cosas posibles.

Rey
Redondilla
Si tú lo eres para mí,
creeré lo que puede un rey.
[...]
270
[...]
Redondilla
Cumplirás con la lealtad
que tiene obligación,
porque es cometer traición
negarme la voluntad.
Redondilla
275
Y pues el reino, en mi jura,
por ti obediencia juró,
cumple lo que él prometió,
so pena de ser perjura.
Redondilla
Que en él serás, si obedeces,
280
mi gusto, tan estimada,
que vendrás por envidiada
a saber lo que mereces.

Rosa
Redondilla
Con tu licencia, señor,
hablar a Teodoro quiero.

Rey
285
¡Teodoro!

Teodoro
¡Señor!

Rey
Espero
que ha de ablandar su rigor.
Redondilla
¿Qué te querrá?

Teodoro
Por ventura,
debe de estar vergonzosa.

Rey
¿Pues pedirá alguna cosa?

Teodoro
290
¿Eso dudas que procura?

Rey
Redondilla
Háblala y dale mi estado,
mis reinos, tesoros, vida;
no tenga vergüenza, pida,
pida este mundo cifrado;
Redondilla
295
porque en este ardor profundo
adonde soy salamandra,
yo tengo un alma Alejandra
que puede ofrecerle el mundo.

Teodoro
Redondilla
(¿Qué es, señora, lo que quieres?

Rosa
300
Teodoro, resolución,
pues sabes la condición
que tenemos las mujeres.
Redondilla
¿Quiéreste casar conmigo
o hago el gusto del Rey?

Teodoro
305
¡Ah, lealtad! ¡Tirana ley
y de los hombres castigo!
Redondilla
¿Cómo le podré quitar,
Rosa mía, al Rey su gusto?
Y si le hago este disgusto,
310
¿no ves que me ha de matar?

Rosa
Redondilla
¿Por qué, si a entender le das
que estás casado conmigo?...

Teodoro
Bien dices.)

Rey
Teodoro amigo,
¿qué te dice?

Teodoro
Aún pide más.

Rey
Redondilla
315
No le niegues cosa alguna.

Teodoro
Así lo hago, señor,
que no repara el amor
en dificultad ninguna.
Redondilla
(¿Qué haré, señora querida,
320
del alma que has de costarme?

Rosa
Casarte o licencia darme.

Teodoro
¡No hay remedio entre muerte y vida!)

Rey
Redondilla
Tercero poco sutil,
¿no acabas? ¡Caso insufrible!

Teodoro
325
Pide un extraño imposible.

Rey
Pues prométele diez mil.
Redondilla
Si un animal se desalma
por el peligro que ve,
algo es razón que se dé
330
para la salud de un alma.

Teodoro
Redondilla
(Ya soy tuyo.

Rosa
Y tú, bien mío,
¿querrasme?

Teodoro
O morir.

Rosa
Pues vete.)

Teodoro
¿Prometeré más?

Rey
Promete,
promete que yo te fío.

Teodoro
Redondilla
335
¿Y si se acerca la paga
un imposible he de hacer?

Rey
¿Qué te importa prometer?
Promete y nunca se haga.

Teodoro
Redondilla
Pues, señor, ¿qué sirve que ande
340
dando con tu amor vaivenes?

Rey
¿Cómo así?

Teodoro
Sabe que tienes
un inconveniente grande.
Redondilla
Rosa está casada ya.

Rey
¿Y con quién?

Teodoro
Con un criado
345
tuyo.

Rey
¡Imposible extremado!
¡Haz cuenta que muerto está!

Teodoro
Redondilla
Decírselo quiero. (Amiga,
dar la muerte ha prometido
al que fuere tu marido...

Rosa
350
¡Tirana pasión le obliga!
Redondilla
¡Luego no me he de casar?

Teodoro
Lo que me ha dicho, te digo.

Rosa
Pues cuando no sea contigo,
con otro me pienso honrar.
Redondilla
355
¡No es la presunción bizarra!

Teodoro
Son desposorios perdidos.
[...]
[...]

Rosa
Redondilla
Dile que eres tú, y por dicha
360
la privanza y el amor
le mudarán de rigor,
y a mí, de pena y desdicha.

Teodoro
Redondilla
¡Bravo desatino intento,
pero al fin no puedo más!)

Rey
365
¡Teodoro!

Teodoro
¡Rey!

Rey
¿En qué estás?

Teodoro
Tratando del casamiento.

Rey
Redondilla
¿Pues qué dice?

Teodoro
Rey Supremo,
quiere Rosa que te cuente
quién es el inconveniente.

Rey
370
Dile, pues, ¿qué aguardas?

Teodoro
Temo.

Rey
Redondilla
¿A quién?

Teodoro
A ti.

Rey
¿Pues tú a mí?

Teodoro
Sí, que eres el ofendido.

Rey
¿De quién?

Teodoro
De mí.

Rey
¿Cómo?

Teodoro
He sido
el mismo que te ofendí.

Rey
Redondilla
375
¿Que estás casado con ella?

Teodoro
Sí, señor.

Rey
¡Traidor, villano!

Teodoro
Detén, gran señor, la mano,
que te probaba.

Rey
¿Quién?

Teodoro
Ella.

Rey
Redondilla
¿Pues qué es?

Teodoro
Conocer tu amor.

Rey
380
Rosa, deja de probarme,
que he de gozarte o matarme.

Rosa
Mi padre viene, señor.

FILIBERTO, viejo, y ENRICO, su hijo.

Rey
Redondilla
¿Qué haré?

Rosa
¡Ya no hay que guardarme!
385
Mi hermano viene con él.
¡No me dejes, que es cruel,
y temo que ha de matarme!

Filiberto
Octava real
Ya que mi humilde casa honrar querías
con tu real presencia, César claro,
390
por dicha por pagar lo que debías
a los huesos del dueño noble y raro,
¿por qué de noche y con disfraz venías?,
dándome tu grandeza, como avaro,
que en mi casa hay valor, si rey no fueras,
395
para que entrando pobre, rey salieras.
Octava real
¡Hola! ¡Llegá una silla, que, a sabello,
dosel hubiera puesto, no tan rico
como para tal rey, por no tenello,
si no es que a su humildad mi honor aplico!
400
Mas de un brocado antiguo, ilustre y bello,
de un limpio honor que guardo y amplifico
con cielo de un valor que llega al cielo,
rojo y azul de mi lealtad y celo,
Octava real
diera en el campo en un festón bordadas
405
las armas, que tener por vos podría
en carmesí. De golas tres espadas:
la de mi abuelo, de mi padre y mía,
que en sangre de los bárbaros bañadas
aún resplandecen en mi casa, hoy día,
410
en recámara pobre, donde herede
valor este hijo, que otro bien no puede.
Octava real
No permitáis, pues lo es de padre honrado,
que por quien le ha de honrar, no le viniese,
que los dos serviremos para estrado
415
que vuestro nobles pies humilde bese.
¡Gran poder es el vuestro! En vos sagrado
no corta nuestra espada, aunque le pese
de veros en la casa de su dueño,
que es con vos el magnánimo, pequeño.

Rey
Octava real
420
Filiberto, si sabes la privanza
que ha tenido conmigo Teodoro,
tendrás de mi valor más confianza,
que ni tu honor afrento ni desdoro.
A hablarte vine, y huélgome que alcanza
425
tu limpio honor a mi real decoro;
y así con el dosel que aquí me has dado
en mi vida me he visto más honrado.
Octava real
Concédote esas armas y te elijo
por mi gobernador, y marqués hago
430
de Nordobico a tu gallardo hijo,
y así de vuestro abuelo el valor pago.
Y para responder a lo que dijo,
que en esto a mi nobleza satisfago,
vengo a pedir a Rosa, porque adoro
435
las imaginaciones de Teodoro.
Octava real
No quise enviar por ti, ni que ella fuese,
sino hacer como amigo, y así vengo
para que, si tú gustas, hoy le diese
la mano, que por él recibir tengo.
440
Si esto es así, no es justo que te pese,
ni que culpes a un rey.

Filiberto
¡Qué me detengo!
¡Llega, Enrico, a sus pies; llega tú, Rosa!
¡Dádnoslos a los tres!

Rey
¡Oh, Rosa hermosa!
Octava real
Alzaos todos del suelo, y pues es justo
445
dé la mano a Teodoro y él la pida.

Teodoro
(¡Mira, señor!...

Rey
¡Villano, muestra gusto,
porque te haré, por Dios, quitar la vida!)

Rosa
¿Gustas de esto?

Filiberto
Si el Rey quiere, yo gusto.

Teodoro
¡Tú eres mi esposa y mi mujer querida!

Rosa
450
¡Tú, mi marido!

Rey
Y yo os hago por eso
marquesa de Dunel.

Rosa
Yo esos pies beso.

Enrico
Octava real
Ya, gran señor, que como rey has hecho
lo que era digno de tu heroica mano,
¿qué nos mandas hacer?

Rey
Sosiega el pecho
455
y el animoso de tu padre anciano.

Filiberto
¿Pues en qué te seremos de provecho?

Rey
En que tengáis por bueno, justo y llano
que en un coche que aquí a la puerta queda,
Rosa con su marido salir pueda.

Enrico
Octava real
460
¿Pues antes, gran señor, del desposorio?

Rey
¿No es su marido en mi real palabra?

Enrico
No es eso ahora público y notorio,
y una afrenta del vulgo en piedras labra.

Rey
No deis a tantas bocas locutorio.
465
Quedaos y nadie los estribos abra,
que Rosa y yo y Teodoro, que esta noche
se ha de casar, nos vamos en el coche.

Filiberto
Octava real
Señor, de aquí a mañana bien pudiera
Teodoro reportar su ansia amorosa.

Teodoro
470
Señor, yo aguardaré.

Enrico
¡Señor, espera,
que Teodoro lo pide!

Rey
¡Extraña cosa!
¿No veis que me hace señas que no quiera?
¡Perro, yo os mataré!

Enrico
Detente, Rosa.

Filiberto
Señor, ¿que el vulgo infame no te obliga?

Rey
475
¿No eres gobernador?

Filiberto
Sí.

Rey
Pues castiga.

El REY, ROSA y TEODORO se van.

Filiberto
Lira
Si castigar pudiera,
tu tiránico intento castigara;
mas ¿quién justicia espera
del mismo dueño de la injusta vara?
480
¡Gentil modo de honra:
hacerme más, para mayor deshonra!
Lira
¿Qué miras, hijo infame,
con la espada envainada? ¿Por ventura
aguardas que derrame
485
esta mano arrugada, flaca y dura,
la sangre de un mancebo,
Heliogábalo vil, Cómodo nuevo?
Lira
Un decrépito viejo
que ha tantos años que colgó la espada
490
y se honra del consejo,
¿podrá con su caduca lengua airada
hacer lo que tu filo,
cuando mi vela acaba su pabilo?
Lira
Pudo naturaleza
495
dar lengua a un hijo mudo por la vida
de un padre, ¿y tu flaqueza
no esfuerza por la sangre conocida
a que por mi honor vuelvas
y a matar un tirano te resuelvas?
Lira
500
¿No quemó por famoso
el raro templo de Diana Efesia,
Erostrato animoso?
Pues muere y goza en nuestra antigua iglesia
un rótulo que diga:
505
“Vengó su honor, que hasta morir obliga.”

Enrico
Lira
Padre, no hay hasta el cielo,
para apelar del rey, tribunal digno.
Dios vive y juzga el suelo,
y la venganza que a su mano vino
510
jurado tiene hacella,
que mal la cera en el diamante mella.
Lira
¡Cuán al revés se vive!
Yo que soy mozo, padre, os aconsejo,
y a quien la edad prohíbe
515
las ramas, por ser ya caduco y viejo,
las toma y las desea;
pero danos la vida que así sea.
Lira
El símbolo que ponen
de Néstor y de Aquiles se ha trocado,
520
mas pues ellos componen
un tardo viejo, un mozo acelerado,
hoy a la áncora vuestra
se oponga mi delfín, empresa nuestra.
Lira
Conozco que nos deja
525
afrentados el Rey con tiranía,
mas no con tanta queja,
pues el gobierno de este reino os fía,
dejando en vuestra mano
la espada del cruel siracusano,
Lira
530
Alzad los nobles ojos,
que no sois vos Catón ni sois Pompeyo,
sino de los despojos,
aunque noble, del vulgo vil plebeyo,
y no hay hoy monarquía
535
que no toque en alguna bastardía.
Lira
Gobierne a Inglaterra
ese valor, y yo marqués me nombre,
que así de humilde tierra
a grandes cosas se levanta un hombre.
540
¿No es un rey quien la goza,
y ella una pobre, aunque gallarda moza?
Lira
Si con algún criado
la hallaras, ¿qué hicieras? Ya Teodoro
es en esto él cargado,
545
y Rosa no es Pasife con el toro,
ni a Semíramis liga
con un caballo, mas de un rey amiga.

Filiberto
Lira
Altamente has hablado;
mis canas te han prestado su consejo.
550
¡Oh, viejo arrebatado!
¡Qué presto que se abrasa el árbol viejo!;
que poco a poco el verde
ve que más gana nuestro honor que pierde.

ISABEL, reina, y CAMILA, dama.

Isabel
Redondilla
Ya no me aprovechan fraudes
555
para engañar mi tristeza.

Camila
Acuéstese Vuestra Alteza,
¿no ve que tocan a laudes?

Isabel
Redondilla
¿Dónde fue el Rey?

Camila
En un coche.

Isabel
¿Y Teodoro? A toda ley
560
no ha tardado tanto el Rey
desde que sale de noche
Redondilla
y va fuera del lugar.

Camila
No, señora.

Isabel
Pues ¿qué es esto?

Camila
No sé.

Isabel
Trae espejo presto
565
que me quiero destocar.

Camila
Redondilla
Eso sí, ¿y acostaraste?

Isabel
No le traigas.

Camila
¿Por qué no?

Isabel
¿Yo sin el Rey? ¿Dormir yo?
Vete de aquí.

Camila
Voyme.

Isabel
¿Vaste?

Camila
Redondilla
570
¿No lo mandas?

Isabel
No caí,
Camila, en lo que mandé.
¿En qué entretener podré
lo que hay desde el alba aquí?

Camila
Redondilla
Juega un poco.

Isabel
¿A qué?

Camila
A las tablas.

Isabel
575
Di que las traigan.

Camila
Yo voy.

Isabel
No vayas; muy necia estoy.

Camila
Bien se te ve en lo que hablas.

Isabel
Redondilla
¿Qué dices?

Camila
Que estás terrible,
impaciente y sospechosa.

Isabel
580
¡Oh, Camila, di celosa;
dirás todo lo posible!
Redondilla
¿Suena en la cuadra rüido?

Camila
No, señora.

Isabel
Escucha bien.
Vamos al corredor.

Camila
Ven.

Isabel
585
Pero no, que engaño ha sido.

Camila
Redondilla
Acuéstate, que ya el alba
llama al cristal de estos marcos,
y de esta torre en los arcos
hacen los pájaros salva;
Redondilla
590
y le dará gran disgusto
al Rey hallarte aquí.

Isabel
¿Suenan pasos?

Camila
Ahora sí.

El REY y TEODORO.

Rey
¡Brava noche!

Teodoro
¡Bravo gusto!

Rey
Redondilla
595
¡Qué hermosura, Teodorico!
¡Vive Dios, que vengo loco!

Teodoro
¡Por mi fe que medro poco!,
de grande me vuelves chico.

Rey
Redondilla
Grande te he pensado hacer,
600
que te hablo así con regalo.

Teodoro
El mayor basta a hacer malo
la envidia de tu placer.
Redondilla
¿Es muy discreta en secreto?

Rey
Es un ángel, mi Teodoro.

Teodoro
605
¿Quiéresla bien?

Rey
¿Qué? La adoro.

Teodoro
Mucho es después del efecto,
Redondilla
que suele un violento amor,
acabado de gozar,
como fímera pasar,
610
mudando especie el calor.

Rey
Redondilla
Pues yo quedo más perdido,
y esta mi vida quisiera
que una noche eterna fuera
o fuera un eterno olvido.
Redondilla
615
Cuando en sus brazos suaves
vi que el alba amanecía,
mil veces maldije el día
a quien bendicen las aves.
Redondilla
¡Oh, qué regalos, qué amor,
620
qué belleza, qué blancura!

Teodoro
(Ay, de mi negra ventura,
y en blanco diré mejor!)

Rey
Redondilla
No fuera yo libre ahora,
reina la hiciera en dos días.

Teodoro
625
¿Aborrecerla querías?

Rey
¿Por qué, si el alma la adora?
Redondilla
Eso es, Teodoro amigo,
cuando con disgusto viene.
[...]
630
[...]

Teodoro
Redondilla
Y aunque venga con mil gustos.

Rey
¿En qué topa esa razón?

Teodoro
En la negra posesión.

Rey
¿Que los bienes son disgustos?,
Redondilla
635
¿que la posesión da pena?

Teodoro
El jardín y la mujer
tienen lindo parecer
cuando están en casa ajena.

Rey
Redondilla
Ahora aquesto se concluya:
640
propia o ajena me abraso.
¡Oh, qué mujer!

Teodoro
Señor, paso.

Rey
¿Cómo?

Teodoro
Que está aquí la tuya.

Rey
Redondilla
¡No me hubieras avisado!...

Teodoro
Hasta ahora no la vi.

Rey
645
Mi vida, ¿tan presto aquí?
¡Que ya os habéis levantado!

Isabel
Redondilla
Contento venís a fe,
si os comenzáis a burlar.
Mal me pude levantar...

Rey
650
¿Cómo?

Isabel
... si no me acosté.

Rey
Redondilla
¡Jesús!

Isabel
De veras lo digo.

Rey
¿Pues por qué?

Isabel
Por esperaros.

Rey
Desvelados ojos claros,
dadme de todo el castigo.
Redondilla
655
Entraos, mi señora, pues.

Isabel
Bien estoy, señor, aquí.

Rey
Camila, ¿es aquesto así?

Camila
Sí, mi señor, así es.

Teodoro
Redondilla
(Quebrará dos mil cerebros;
660
requiébrala ahora un rato.

Rey
Es mucho le dé barato
de los pasados requiebros.)
Redondilla
¡Ah, mis ojos!, si por dicha
tenéis algunos enojos,
665
pues no os ofenden mis ojos,
no os ofenda mi desdicha.
Redondilla
Miradme, mi alma hermosa;
que no os he ofendido, en fin,
porque estuve en un jardín
670
solo cogiendo una rosa.
Redondilla
Si en otra cosa entendí
desde que salí en el coche,
mi bien, en toda la noche,
el cielo me mate aquí.
Redondilla
675
¿No es esto así, Teodoro?

Teodoro
Sí, señor.

Isabel
¡Qué buen testigo!
Ni es privado, ni es amigo,
ni aun alcahuete.

Rey
Eso ignoro,
Romance (tirada)
y si lo hubiera sabido
680
conmigo no le trajera.

Isabel
¡Bueno es de lo que se altera,
si siempre de él lo ha sido!

Rey
Redondilla
¡Ea, mi bien, que os hará mal
el no haberos desnudado!

Isabel
685
¡Jesús!, ¿eso os da cuidado?
Nunca imaginara tal.
Redondilla
Muy oloroso venís
y algo de camisa ajado,
¡brava rosa habéis cortado!

Rey
690
Ya sospecho que os dormía.
Redondilla
¿Caéis bien en lo que habláis?

Isabel
En lo que hacéis he caído,
pues cuando yo no he dormido,
de dormir os levantáis.

Rey
Redondilla
695
¡Ea ya!, que es gran enfado
templar la propia mujer.

Isabel
Y más cuando eso ha de hacer
quien viene tan destemplado.

Rey
Redondilla
¡Por Dios, que ya me tratáis
700
como si hombre común fuera!

Isabel
Aprendo de esta manera
las lecciones que me dais.

Rey
Redondilla
Siempre me aguáis mis placeres.
Entraos a acostar ahora,
705
que los reyes, mi señora,
no riñen con sus mujeres.
Redondilla
Allá es eso en otra gente
desigual de este valor.

Isabel
Donde quiera es uno amor
710
y el alma su agravio siente.

Rey
Redondilla
¡Oh tanta bachillería!
Entraos allá.

Isabel
Sí haré,
que poco enfado os daré.

Rey
No lloréis, Isabel mía.
Redondilla
715
¡Ea, no más!

Isabel
¡Cómo no!
¡Ya no hay remedio que cuadre!
Enviadme a Francia, a mi padre.

Rey
¡Oh pesia a quien me casó!
Redondilla
¿Eráis allá más honrada,
720
ni otro igual daros pudiera?

Isabel
Si más honrada no era,
era menos desdichada.

Rey
Redondilla
¡Entraos allá, o vive Dios...!

Isabel
Sí haré, que ya no ha faltado
725
sino que...

Teodoro
(¡Extraño has estado!)

Camila
Ven, señora.

Rey
¡Entraos las dos!

Éntrese la REINA y CAMILA.

Teodoro
Redondilla
Llorando va.

Rey
Llanto hechizo.
Yo quedo ahora riendo.

Teodoro
¡Por Dios, que voy presumiendo
730
que te han dado algún hechizo!

Rey
Redondilla
No tenga esa condición
la Reina, ni haga misterios,
o escoja en sus monasterios
una eterna reclusión.
Redondilla
735
¡Bueno es que la ya regale
y me quiera sujetar!
¡Esto se llama casar!
¡No hay cansancio que le iguale!
Redondilla
¿Para qué es la majestad
740
del poner y quitar ley?
¡Muy gentil cosa es que un rey
aún no tenga libertad!
Redondilla
Si Dios, para gusto mío,
tan libre me quiso hacer,
745
¿por qué quiere mi mujer
forzar mi libre albedrío?

Teodoro
Redondilla
¿Tú no ves que esto es amor?

Rey
El amor no da disgusto,
que siempre procura el gusto
750
de lo amado el amador.

Teodoro
Redondilla
A la mujer diola Dios
para tenerla respeto,
que este amor santo, en efecto,
es recíproco en los dos;
Redondilla
755
y no hay amor verdadero
si no es el de los casados.

Rey
¡Hola, traed, traed, criados,
púlpito a este majadero!
Redondilla
¡De mañana me predica!

Teodoro
760
Ahora bien, esto está hecho:
ya el fuego mortal del pecho
con palabras significa.

Rey
Redondilla
¡Llámame acá al mayordomo!

Teodoro
¿Al duque Arsindo?

Rey
A ese, pues.

Teodoro
765
¡Dios ponga tiento en mis pies!

Vase.

Rey
Ya todo el veneno tomo.
Soneto
No queda más lustroso y cristalino
por altas sierras el arroyo helado,
ni está más negro el ébano labrado,
770
ni más azul la flor del verde lino;
mas rubio el oro que de Oriente vino,
ni más puro, lascivo, regalado
espira olor el ámbar estimado,
ni está en la concha el carmesí más fino,
775
que frente, cejas, ojos y cabellos,
aliento y boca de mi Rosa bella,
angélica figura en vista humana;
que puesto que ella se parece a ellos,
vivos están allí, muertos son ella:
780
cristal, ébano, lirio, oro, ámbar, grana.

El duque ARSINDO y TEODORO.

Teodoro
Redondilla
El Duque está aquí.

Arsindo
Aquí vengo
a ver, señor, lo que mandas,
que pues en disfraces andas,
no es poco lo que hacer tengo.
Redondilla
785
¿O no se ha el Rey acostado,
o va fuera, Teodoro?

Rey
¡Duque!

Arsindo
¡Señor!

Rey
Si el tesoro
de Creso hubiera heredado,
Redondilla
yo castigara a Solón
790
cuando consejo me diera,
y de ninguna manera
le quiero en esta ocasión.

Arsindo
Redondilla
¿Antes de decirme nada,
que no hable me previenes?
795
¿Qué traes? ¿De dónde vienes?

Rey
Traigo el alma enamorada.

Teodoro
Redondilla
Menester ha hipomaratro.

Arsindo
¿De esa Troya eran los fuegos?

Teodoro
Sí, que han entrado los griegos
800
tres a tres y cuatro a cuatro.

Rey
Redondilla
Con prevención, Duque amigo,
que consejo no ha de haber,
parte a ver cierta mujer,
que Teodoro irá contigo.
Redondilla
805
Cuélguese, que a mí la igualo,
mi rica tapicería;
sírvale la plata mía
y con el mi propio regalo.
Redondilla
Pónganle un rico dosel;
810
mujeres lleva y criados
con ricas camas y estrados.

Arsindo
¿Y dónde está?

Rey
En mi vergel.

Arsindo
Redondilla
¿Mi señora ha de sabello?

Rey
En nada has de reparar.
815
mira que es aposentar
mi persona.

Arsindo
Voy a hacello.

Sale CAMILA.

Camila
Redondilla
¿Está aquí el el Rey

Teodoro
Sí.

Camila
¡Señor,
socorre que mi señora
se queda muriendo ahora!

Rey
820
(¡Oh, fuese el postrer dolor!)
Redondilla
¿Es desmayo?

Camila
Así parece.

Rey
Pues ella volverá en sí.
Ve, Duque, y tú a Rosa di
que estará como merece,
Redondilla
825
que será de esta alma dueño,
que mi reino ha de mandar...
y que me voy a acostar,
porque me he ha rendido el sueño.
Redondilla
¡Venga alguien a desnudarme!

Teodoro
830
Camila, calla, y adiós.

Camila
¿De donde venís los dos?

Teodoro
Yo, a lo menos, de matarme;
Redondilla
él de holgarse.

Camila
¿Y tú?

Teodoro
De estar
toda la noche al sereno.

Camila
835
En habiendo gusto ajeno,
tendremos bien que llorar.

Teodoro
Redondilla
Vase el Duque. ¡Adiós, amor!

Camila
¿Y entre casados no hay leyes?

Teodoro
En las cosas de los reyes
840
el callar es lo mejor.

ENRICO y FILIBERTO.

Enrico
Endecasílabos sueltos (tirada)
En esta casa dicen que ha dormido.

Filiberto
Y, finalmente, ¿el Rey durmió con ella?

Enrico
De eso, de finalmente, no sé nada.
Yo quiero conservar lo que es el cuello,
845
y si me diere un príncipe sobrino,
criarle, padre, entre mis propios brazos.

Enrico
Tú hablas como hombre de este tiempo.

Filiberto
De este o del otro. Hablo como hombre.
Ya se pasó la edad del otro antiguo,
850
cuando por el honor mato Virginio
su hija hermosa, en la presencia de Apio,
y la vestal llevaba el agua en cribas.
Ya huele mal la sangre de Lucrecia,
y se ríen de Atilio y Quinto Fabio,
855
que mataron sus hijas por lo mismo;
tienen por mentecata a Medulina,
aunque el astucia del anillo espanta.
¡Vaya la edad de hierro, como yerro,
y todos, plega a Dios, se acierten tanto!

Filiberto
860
¡Cuántas veces se pone ante mis ojos,
Enrico, la figura despreciada
del santo honor de padres y de abuelos,
tengo vergüenza de mirar los suyos!
Paréceme que vierte perlas de ellos,
865
y que de ver mi infamia se lastima
la virtud, la acompaña hasta hoy guardada,
y la virtud que he conservado siempre.

Enrico
Muy trágico te pintas, más que un Séneca.
¡Deja, por Dios, ahora el traje escénico
870
y andemos con el tiempo en sus mudanzas!
¿Qué le dieran tus padres, tus abuelos,
y qué le dieras tú a Roberto?

Filiberto
Diérale
lo que ellos le ofrecieron, la vida.

Enrico
¿Vida no es sangre?

Filiberto
Sí, que vive en ella.

Enrico
875
¿Pues qué es tu hija? ¿No es tu propia sangre?

Filiberto
Sí que es mi sangre.

Enrico
Pues ya das lo mismo.

Filiberto
No me agrada el sofístico argumento,
que es diferente dar sangre sin honra,
o dar al rey la sangre sin deshonra.

TEODORO y el DUQUE.

Teodoro
Redondilla
880
Llamará para que baje,
pero estos, Duque, que ves
su padre y su hermano es.

Arsindo
¡Bien han puesto su linaje!
Redondilla
¡Oh, señor gobernador!

Teodoro
885
(Bien haces, háblale así.)

Filiberto
¡Oh, Duque!

Arsindo
Creed de mí,
que estimo vuestro valor.
Redondilla
¡Oh, marqués de Nordobico!

Enrico
A vuestro servicio.

Arsindo
Muestra
890
hoy el Rey la virtud vuestra.

Filiberto
(Lo contrario siente, Enrico.
Redondilla
Saliendo me han mil colores.)
Vamos, no se enfade el Rey.

Arsindo
Merecéis, por justa ley,
895
que os haga grandes señores.

Enrico
Redondilla
Todo será por serviros
con mayor comodidad.

Filiberto
(Ya doy, como adversidad,
por la bonanza suspiros.)

Enrico
Redondilla
900
Pasábamos por aquí
y el jardín quisimos ver.

Teodoro
Aún no debe de saber
que está la Archirreina aquí.

Enrico
Redondilla
¿Qué mandáis en que os sirvamos?

Arsindo
905
¡Que os guarde el cielo!

Enrico
¡Adiós, pues!

Arsindo
¡Gallardo es, cierto, el Marqués!

Enrico
Vamos, padre.

Filiberto
Enrico, vamos.

Vanse.

Teodoro
Redondilla
Parece que andan corridos.

Arsindo
Es gente de gran valor,
910
y, como es violento honor,
no les cabe en los sentidos.
Redondilla
Ya sale nuestra Virreina.

Sale ROSA.

Rosa
Pues, Teodoro, ¿acá has entrado?

Teodoro
Aparte os traigo un recado
915
del que en vos y en Londres reina.

Rosa
Redondilla
¿Quién viene contigo?

Teodoro
Viene
el duque Arsindo.

Rosa
¿A qué efecto?

Teodoro
Es negocio, te prometo.
que harta pesadumbre tiene.

Rosa
Redondilla
920
¿Cómo?

Teodoro
Como siempre amor
aborrece cuando alcanza
efectos de su esperanza,
en el Rey le hizo mayor.
Redondilla
Que del todo arrepentido
925
y disgustado Su Alteza,
de tu frialdad y aspereza,
amor trocado en olvido,
Redondilla
manda llevarte en prisión
cuarenta leguas de aquí,
930
y aun darte la muerte allí,
que es un gentil galardón.
Redondilla
El Duque por lastimado,
más que porque él lo mandó,
viene por ti.

Rosa
¿Qué he hecho yo,
935
si no es haberle obligado?
Redondilla
¿El consentir en su gusto
obliga a un hombre que es rey
a usar tan bárbara ley?
¿Esto es rey?, ¿esto es ser justo?
Redondilla
940
¿A mí prenderme?, ¿a qué efecto?
¿A mí matarme?, ¿por qué?
Si no le agradé, no fue
falta de amor: fue respeto.

Teodoro
Redondilla
¡Ah, cruel, qué amor le tienes!

Rosa
945
¿Pues tú no fuiste culpado?

Teodoro
No fui, sino desdichado.

Rosa
Llega, Duque, di a qué vienes.

Arsindo
Redondilla
El Rey, señora, me envía
a que te sirvas de mí,
950
y para que cuelgue aquí
su rica tapicería.
Redondilla
Manda que su propia plata,
mesa, regalo y sustento
te sirva, y por tu contento
955
darte sus criados trata.
Redondilla
Diez acémilas cargadas
de cofres de gran tesoro
traigo, con ropa y con oro,
y tres coches de criadas.
Redondilla
960
Y para que la prefiera
en honra tu señoría,
viene Heraclia, hermana mía,
a servir de camarera.

Rosa
Redondilla
¿Es cosa cierta?

Arsindo
Y segura,
965
y con tu licencia voy
que estoy muy deprisa.

Vase el DUQUE.

Rosa
Estoy
por castigar tu locura.
Redondilla
Traidor, ¡qué susto me has dado!

Teodoro
El que tú me has dado a mí;
970
mándame matar aquí,
no viva tan desdichado.
Redondilla
¿Soy tu marido o qué soy?

Rosa
Yo tengo disculpas hartas.

Teodoro
Soy cual cubierta de cartas,
975
que al sobrescrito las doy.
Redondilla
¿Qué? ¿Te gozó?

Rosa
¡Qué podía
contra su poder hacer,
que el resistir su poder
era muerte tuya y mía!
Redondilla
980
Pero mira, mi Teodoro,
lo que es alma, tuya es.

Teodoro
Si das el cuerpo, después
que des lo demás a un toro.
Redondilla
¡No hay consuelo para mí!

Rosa
985
¿Pues no es consuelo quererte
y engañar de aquesta suerte
al Rey?

Teodoro
¿Y lo harás así?

Rosa
Redondilla
Mejor que lo haré, lo digo,
y tú mi gloria serás,
990
que puedo hacer por ti más.
Mas calla, al mayor amigo,
Redondilla
que si en esto eres discreto
podrás gozar mi favor.
pues lo que dura el amor
995
es lo que vive el secreto.

Teodoro
Redondilla
Yo callaré, Rosa bella.
Dame esa mano en señal.

Rosa
Y aqueste anillo real
con que el Rey sus cartas sella.

Teodoro
Redondilla
1000
El Duque mi bien limita.
¿Quiéresme?

Rosa
¡No he de quererte?

Teodoro
¿Hasta cuándo?

Rosa
Hasta la muerte.

Teodoro
¡Ah, Rosa, que estás marchita!


Acto II

ENRIQUE, REY de Francia; TIBALDO, duque de Orliens; LIBERIO, barón de Fox; LEARDO, conde de Aste, y gente.

Tibaldo
Octava real
La diferencia que hay del rey supremo
1005
a un hombre moderado, oh, claro Enrique,
es que a lo adverso o próspero en extremo
el rostro igual de su grandeza aplique.
Y aunque de esta tristeza el rigor temo,
que no me puedo excusar que no os suplique
1010
por mí, y en nombre de estos caballeros,
queráis, señor, comunicable haceros.

Liberio
Octava real
Si en mar, si en tierra, algún agravio os hace
rey extranjero, aquí tenéis vasallos;
que si de esta ocasión el dolor nace
1015
bien presto os darán naves y caballos.
Todos los males el placer deshace
que suele hacer al hombre comunicallos;
el más secreto acaba poco a poco
y el sufrimiento vuelve a un hombre loco.

Leardo
Octava real
1020
Veros, señor, sin gusto y alegría
días y noches en eterna pena,
y que vuestra cruel melancolía
os tiene el alma en su mortal cadena,
la de estos caballeros y la mía
1025
de suerte aflige y al dolor condena,
que si callando crecen sus extremos,
todos a nuestra tierra nos iremos.

Enrique
Octava real
Duque de Orliens, barón de Fox y conde
de Aste, nobles vasallos, siempre amigos,
1030
no nace el mal que el Rey de vos esconde
del poder de extranjeros enemigos,
aunque si el que es amigo corresponde
tan mal, como seréis los tres testigos,
¿qué mayor enemigo, ni más fiero?
1035
Baste el silencio, descubrirle quiero,
Octava real
Que si callé, Dios sabe que no ha sido
falta de amor, mas ser tan vergonzoso
que al enojo mayor me ha reducido
que entró jamás en pecho valeroso.
1040
El rey de Inglaterra, que ha tenido
nombre de hijo y yerno generoso
de mi casa hasta ahora, le ha tomado
de cruel enemigo declarado.
Octava real
No términos de tierras mal partidos,
1045
no codicia de puertos en su tierra
de mis presidios y armas oprimidos;
no mal acogimiento o injusta guerra
mueven su corazón y sus sentidos,
sino el hechizo que en los dos encierra
1050
de una mujer que a Inglaterra acaba,
como en España y Troya, Elena y Cava.
Octava real
Ha crecido este incendio de manera,
que el vulgo libremente desbocado
habla en su rey, como si de ellos fuera,
1055
y le llaman El amor desatinado.
Que el Rey, mi yerno, esta mujer quisiera,
no era milagro para dar cuidado,
que un mozo como él tiene disculpa,
aunque en todo es, del rey, mayor la culpa;
Octava real
1060
pero que siendo de Isabel, mi hija,
marido y ella hermosa y virtuosa,
Rosa, su amiga, el reino mande y rija,
que así me escriben que se llama Rosa,
y que de suerte su mujer aflija
1065
que ha dos años y más, ¡extraña cosa!,
que no solo con ella no ha dormido,
mas ni en secreto o público comido.
Octava real
Ya no pueden las lágrimas paternas
deciros más. Tomad aquesta carta
1070
llena de quejas y palabras tiernas,
que no hay tan dura pena que no parta.

Tibaldo
Por eso tiene Dios penas eternas
y quien a tales pechos las reparta.
¡Oh, cruel Roberto! ¡A un ángel...!

Liberio
Leed.

Tibaldo
Escucha.
1075
vese en la letra que la pena es mucha:
[Carta]
Romance (tirada)
“Si quedó noticia en ti
de que Isabel engendraste,
reina que fue de estas islas
y ahora de tantos males;
1080
si pone naturaleza
alguna fuerza en los padres,
como la pone en los tigres,
en los hombres racionales;
si no eres monte de hielo,
1085
como los nevados Alpes;
si no eres mar sorda y fiera
a las voces de las naves;
si eres rey y no tirano;
si te acuerdas que mi madre
1090
fue la mujer más insigne
que el mundo hasta ahora sabe,
vuelve los piadosos ojos,
monte, mar, rey, hombre, padre,
a la mísera Isabel,
1095
cautiva de un hombre alarbe.
Si hasta ahora no te he dicho
mi afrenta y sus crueldades,
es porque es el sufrimiento
digno de personas tales.
1100
Dos años callé mi pena
llorando mis soledades,
y callara eternos siglos
si no fuera por tu ultraje.
Ya que todo el mundo tiene
1105
noticia de lo que hace
ese tirano conmigo,
no es razón que yo lo calle.
En el vergel de Belmira,
dos años habrá cabales
1110
que tiene a Rosa, y es bien
que en vergel las rosas nacen.
Dios sabe que a los principios
le di pesadumbres grandes,
mas después bien sabe Él mismo
1115
que he callado como un ángel.
Recogime a un oratorio
con asperezas iguales
a un padre antiguo del yerno,
para que Dios le alumbrase.
1120
Y estando en aquesta vida
hoy, treinta de junio y martes,
me ha llevado a su vergel
en pobre y humilde traje.
En el servicio me ha puesto
1125
de su amiga, sin que falte
a la comida y la cena
de sus personas reales;
y aunque lo quise, quisiera...;
mas no se atreve a fiarse,
1130
que solo del llanto mío
veneno pudiera darle.
La mujer, cierto, es hermosa
y aunque es de humilde linaje,
tiene rico entendimiento
1135
y es hechicera notable.
No digo que sabe hacellos,
pero que decillos sabe,
que a saber dar gusto en todo,
no hay hechizo que le iguale;
1140
pero en lo que falta tiene
es en que al rey no le guarde
el decoro que le debe
y con otros hombres trate.
Quisiera que le quisiera,
1145
mas siempre en la boca trae:
‘los hombres quieren ver hombres
para que de veras amen.’
No te quiero decir más,
señor, por no lastimarte.
1150
Basta saber que algún día
no como por no sobrarme.
Esta es Isabel, tu hija,
y esta es Rosa, honesta y grave;
este es Roberto, tu yerno,
1155
y tú, Enrique, eres mi padre.”

Enrique
Octava real
¡Esto sufre, de Francia, un rey! Descienda
un rayo sobre el vil Sardanapalo
que su vergel y vida y Rosa encienda,
que ninguno del mundo fue tan malo.
1160
¿Aconsejáisme que la guerra emprenda
contra este infame, que a Mecencio igualo?

Tibaldo
No, señor, porque puede, si le aprietas,
matar tu hija, o si la guerra aceptas.
Octava real
Mejor es que partamos de secreto
1165
a Inglaterra algunos caballeros
y el matarla pongamos en efecto.

Enrique
Caudillo de esta empresa quiero haceros;
habláis, duque de Orliens, como discreto.

Tibaldo
La sangre de esta Rosa he de traeros,
1170
o no ha de quedar gota en mi linaje.

Liberio
Bien dice el Duque, que disfrazando el traje...

Leardo
Octava real
¿Cómo podremos ir?

Tibaldo
Como tratantes
en paños, joyas y otras mercancías
para la estratagema semejantes,
1175
que, muerta, no habrá más hechicerías.

Enrique
Pues, Duque, tomarás naves bastantes,
amigos y dineros.

Tibaldo
Pocos días
pienso tardar en darte su cabeza.

Leardo
Pues denos a los tres los pies Su Alteza.

Enrique
Octava real
1180
Id en buen hora, y favorezca el cielo
tan justa pretensión.

Tibaldo
En él confío,
pues sabe ya, de nuestra empresa, el celo.

Enrique
Su bien del Rey procuro como el mío.
El escribir a mi Isabel recelo,
1185
porque dar ocasión es desvarío.

Liberio
Secreto importa aquí.

Leardo
Vamos nosotros.

Enrique
Yo haré que a Dios se ruegue por vosotros.

Salen el REY de Inglaterra, ROSA, dama, TEODORO y ARSINDO.

Rey
Redondilla
Tráigannos sillas aquí,
que corre viento más fresco.

Rosa
1190
¿Bueno estás?

Rey
Como un tudesco
en competencia bebí,
Redondilla
que agotara de estos vinos
bebiendo por tu salud,
no su milagro y virtud.
1195
[...]
Redondilla
Y es para mí cosa nueva,
que soy en extremo aguado.

Rosa
Sed, de escucharte, me has dado.
Tomen sillas el REY y ROSA.
¡Hola! ¡Tráiganme en qué beba!

Rey
Redondilla
1200
¿Quieres con qué?

Rosa
No, señor.
Tráigame el agua Isabel.

Teodoro
¿Dices la Reina?

Rey
¡Oh, cruel!,
¿qué Reina?, ¡esclava en rigor!
Levántese el REY.
Redondilla
Donde está Rosa, ¿quién reina?
1205
¡Vive Dios!

Rosa
¡Paso, mi bien!

Teodoro
Por costumbre fue también,
señor, el llamarla Reina.

Rosa
Redondilla
Perdónale esto a Teodoro.

Rey
Sea, pues tú lo has mandado;
1210
no se le llame criado
de hoy más, que esta reina adoro.
Redondilla
Sola Rosa es y ha de ser
reina en mi alma y mi reino.
¡Ni aun a mí, que ya no reino,
1215
no me habéis de obedecer!

Rosa
Redondilla
¡Siéntate ya, por mi vida!

Rey
¿Que tales ojos me ruegan?,
pero ellos solo sosiegan
el alma de ellos asida.
Redondilla
1220
Para templar mis enojos,
si destemplado me siento,
es mi alma el instrumento
y las clavijas, tus ojos.

Rosa
Redondilla
¡Ea, ya!

Rey
Pues no me riñas,
1225
que si el instrumento acuerdas,
de mis deseos las cuerdas,
suben y bajan tus niñas.
Redondilla
Sentado estoy y dormido,
aunque piensas enojado.

Rosa
1230
La comida lo ha causado.
Duerme, harete aire.

Rey
Eso pido.
Redondilla
¿Quieres que el sueño resista?

Rosa
No.

Rey
Por Dios, que no durmiera,
si acá dentro no te viera
1235
con otra más pura vista.
Redondilla
¿Dormiré?

Rosa
Duerme.

Rey
Ya duermo.

ISABEL, con una toalla y un vaso.

Teodoro
Isabel trae el agua.

Rosa
Muestra.
Ya en servirme está más diestra.

Isabel
¿Qué tiene el Rey? ¿Está enfermo?

Rosa
Redondilla
1240
¿Vate mucho en su salud?

Isabel
Por la tuya la deseo.

Rosa
Bien pensarás que te creo
con tu fingida virtud.
Redondilla
¡Hazte santa, por tu vida!
1245
Di que esto por Dios padeces.
Tú tienes lo que mereces:
soberbia infame abatida.
Redondilla
Toma allá el agua, que acaso
me traes veneno aquí.

Isabel
1250
De rodillas te serví.
Muestra, probaré yo el vaso.
Redondilla
Yo hago con humildad
lo que por servirte puedo.

Rosa
¡Harto bien servida quedo
1255
de tu cuidado y lealtad!
Redondilla
¡Por mi fe, linda criada,
para hacerme salva a mí!

Isabel
Con la intención te serví,
si la palabra fue errada.
Redondilla
1260
Y si la intención me salva
por justo derecho y ley,
también por hija de rey
merezco hacerte la salva.

Rosa
Redondilla
¡Gran soberbia! ¿Te parece
1265
eso con que siempre sales?
Si las almas son iguales,
ese es rey que lo merece.
Redondilla
¿Qué méritos son los tuyos?

Isabel
Perdone tu Majestad.

Arsindo
1270
(¡Oh, peregrina humildad,
divinos efectos suyos!
Redondilla
¡Oh, Rey!, ¡oh, mozo engañado,
fábula de todo el suelo,
que mal fin promete el cielo
1275
a tu amor desatinado!)

Rosa
Redondilla
¿Por qué te dejara así
tu marido, si tuvieras
partes, porque amada fueras
como el Rey me adora a mí?

Isabel
Redondilla
1280
Tienes, señora, razón.
Mía fue la culpa de eso,
que no merezco, confieso,
de mi señor, la afición.
Redondilla
Pues te sirvo no me arguyas;
1285
por bien, es bien que me lleves,
pues a mis desdichas debes
la ventura de las tuyas.
Redondilla
No te den mis partes pena,
pues hizo mi vida fin,
1290
que si yo no fuera ruin,
no pudieras tú ser buena.
Redondilla
Trátame como a criada,
no como a mujer que he sido,
que si el Rey es mi marido,
1295
quedas tú menos honrada.
Redondilla
Si yo te deseo mal,
puesto que este mal me has hecho,
muera rabiando mi pecho
de una congoja mortal.
Redondilla
1300
Lo que es tenerle amor
al Rey, no puedo excusallo,
que como obliga a un vasallo,
a mí me obliga mejor,
Redondilla
No esperes verte ofendida
1305
por mí, ni por mano ajena,
porque al paso de mi pena
se va acabando mi vida.
Redondilla
Y no me seas crüel,
que yo se lo ruego a Dios,
1310
porque le sirváis los dos
casándote tú con él.
Redondilla
Que aunque parece que nace
de celos mi descontento,
se sabe que solo intento
1315
la ofensa que se le hace.

Rosa
Redondilla
¿Lloras delante de mí
con tu fingida humildad?

Isabel
Debe de ser la humedad
del agua que tengo aquí,
Redondilla
1320
que como el calor, si es tanto,
levanta vapores luego,
así mis ojos de fuego
levantan, de este agua, el llanto.

Arsindo
Redondilla
(¡Ah, cielo, que tal consientes!
1325
¡Ah, pobre Reina afligida!
¡Qué estás llorando, mi vida,
entre las hermosas fuentes!
Redondilla
Su hermosura, su humildad,
su desdicha y sufrimiento
1330
han hallado acogimiento
en mi alma y voluntad.
Redondilla
Una tengo y una vida;
esa perderé por ella.)

Rosa
¡Vete, no quiero bebella!

Isabel
1335
¿Pues mándasme que otra pida?

Rosa
Redondilla
¡Vete de aquí!

Isabel
Ya me voy.

Arsindo
Y yo, a consolar tu daño.

Isabel
Remedie el cielo tu engaño.
¿Quién eres?

Arsindo
Arsindo soy.

Isabel
Redondilla
1340
¡Oh, Duque!, ¿qué es lo que quieres?

Arsindo
Hablarte a solas.

Isabel
¿Tú?

Arsindo
Sí,
que hoy ha hecho el cielo en ti
un ejemplo de mujeres.

Vanse la REINA y ARSINDO.

Teodoro
Redondilla
¡Bravo sueño al Rey oprime!

Rosa
1345
Si es fuerte, yo sé qué haría.

Teodoro
Pues pruébalo, Rosa mía,
porque a tus brazos me anime.
Redondilla
¿Pero el aliento no sientes?

Rosa
Búscame algo por ahí.

Teodoro
1350
¿Paja?

Rosa
Sí; déjalo. Aquí
he hallado este mondadientes.

Teodoro
Redondilla
¿Dónde estaba?

Rosa
En el cabello.

Teodoro
Envidio su dulce calma;
del enebro de mi alma
1355
pudiera el amor hacello;
Redondilla
aunque otro lugar mejor
le suelen los dientes dar,
si su punta ha de ensartar
las perlas del mar de amor.

Rosa
Redondilla
1360
¡Lindos disparates dices!

Teodoro
¡Tu amor me tiene tan loco!

Rosa
Habla, Teodoro, bajo y poco.

Teodoro
Duerme, no te escandalices.
Redondilla
Pícale.

Rosa
¿Dónde?

Teodoro
En la oreja.
1365
¡Pesia tal, no hay piedra igual!

Rosa
¡Brava ocasión!

Teodoro
¿Y qué tal?

Rosa
Háblame.

Teodoro
La silla deja.

Rosa
¡Mi vida!

Teodoro
¡Hermosa señora!

Rosa
¡Muero por ti!

Teodoro
¡Yo, por ti!

Rosa
1370
Tú en mí vives.

Teodoro
Y tú, en mí.

Rosa
¿Sin duda?

Teodoro
El alma te adora;
Redondilla
pero cree que mis celos
han de ser mi sepultura.

Rosa
Eso es, Teodoro, locura:
1375
no son celos.

Teodoro
¿Pues qué?

Rosa
Duelos.
Redondilla
Celos las sospechas son,
mas lo que es averiguado
es un haber arrendado
con alguna condición.
Redondilla
1380
Haz cuenta que soy casada
y que sufres lo forzoso.

Teodoro
Es mi amor tan riguroso
que no puede sufrir nada,
Redondilla
pero ¿qué se puede hacer?
1385
¡Dame esos brazos ahora!

Rosa
¡Toma!

Rey
¡Señora, ah, señora!

Rosa
Duerma tu Alteza a placer.

Rey
Redondilla
¡Mal sueño me ha despertado!

Rosa
¿Qué soñaba Vuestra Alteza?

Rey
1390
No en balde este sueño empieza
a despertar mi cuidado.
Redondilla
La Reina, soñé, que hablaba
con el duque Arsindo ahora,
y que el traidor, que la adora,
1395
dándome la muerte estaba,
Redondilla
De ella se puede creer,
pero el Duque es muy leal.

Rosa
Si no me estuviera mal
decirlo de tu mujer,
Redondilla
1400
quizá te desengañara.

Rey
Rosa, pues si bien me quieres,
que es justo que consideres...
¡Habla, dímelo en mi cara!

Rosa
Redondilla
Teodoro sabe si es leal.

Teodoro
1405
(Sin duda que es testimonio
a que la induce el demonio,
porque yo no he visto tal.)

Rey
Redondilla
¿Qué sabes de esto, Teodoro?

Teodoro
Entiendo que eso es así,
1410
aunque juntos no los vi,
pero que se hablan no ignoro.

Rey
Redondilla
¡Basta! A cuento me ha venido;
esto es lo que deseaba.
Prenderlos quiero.

Rosa
No osaba
1415
decirte lo que he sabido,
Redondilla
por no te causar enojos,
pero pues te avisa el sueño,
tratemos verdad al dueño
que lo es del alma y los ojos.

Rey
Redondilla
1420
¡Llámame tú a Arsindo aquí!

Teodoro
¡Oh, extremada falsedad!
El sueño ha hecho verdad:
defiéndame Dios de ti.

Vase.

Rey
Redondilla
Cumplido se ha mi deseo,
1425
pero de ti estoy quejoso.
¿Cómo en caso tan honroso
muda y desleal te veo?
Redondilla
¿Eso es amor? ¿Eso es justo?
¿Eso es lealtad y afición?
1430
¿Así a tanta obligación
acude tu ingrato gusto?
Redondilla
¡Oh, Rosa, secreto en ti
y más que a mi honra toca!

Rosa
Entre la lengua y la boca
1435
mil veces le tuve aquí,
Redondilla
pero porque no dijeses
que era mi interés, callé;
no creyendo de tu fe
que a mi fe crédito dieses.
Redondilla
1440
Peor pues permite el cielo
avisarte de esa suerte,
el confirmarlo es hacerte
gran servicio de mi celo.

TEODORO y el duque ARSINDO.

Arsindo
Redondilla
¿Mandas algo, gran señor,
1445
en que se ocupe tu esclavo?

Rey
(En sus palabras acabo
de conocer que es traidor.)
Redondilla
El Gobernador llamad
y al marqués Enrico.

Teodoro
Aquí
1450
vienen los dos.

Salen FILIBERTO y ENRICO.

Filiberto
¡Ay de mí!
¿Qué manda tu Majestad?

Rey
Redondilla
Con el Duque iréis los dos;
prender la Reina codicio,
porque importa a mi servicio
1455
y mayormente al de Dios.
Redondilla
Ponedla a muy buen recado
en un torre muy fuerte.

Arsindo
(¡Reina, el día de tu muerte
fue el día de mi cuidado!)

Rey
Redondilla
1460
¡Filiberto!

Filiberto
¡Señor!

Rey
Mira
lo que has de hacer al oído.
Arsindo (¡Que hoy entrase en mi sentido
tu virtud que al mundo admira,
Redondilla
que no digo tu hermosura,
1465
porque aunque te tengo amor,
es piedad de tu valor
que solo tu bien procura!
Redondilla
De lo que sufres aquí
solo me estoy condoliendo
1470
que ni a Dios con esto ofendo,
ni al Rey, mi señor, ni a ti.)

Filiberto
Redondilla
Todo lo he entendido ya.
¡Vamos de aquí, caballeros!

Arsindo
¡Llamad diez alabarderos!

Rey
1475
¡Qué seguro el necio va!
Redondilla
¡Enrico!

Enrico
¡Señor!

Rey
Aquí
me traigan luego las llaves.

Enrico
Yo las traeré, que bien sabes
que puedes fiar de mí.

Rey
Redondilla
1480
Tú, Teodoro, porque estoy
con el alma entre los dientes,
haz que suelten esas fuentes,
corran todas juntas hoy.
Redondilla
Venga música al jardín
1485
y dadme, Rosa, esa mano.

Rosa
Mal gusto llevas.

Rey
¿No es llano?;
oh, amiga, es honor, en fin.
Redondilla
Pero ni él, ni cuanto puede
conmigo hacer la fortuna,
1490
en cuanto cerca la luna
por alto o bajo que ruede,
Redondilla
aunque me traiga a vivir
como Belisardo ciego,
podrán apagar el fuego
1495
que en el alma ha de salir.

Teodoro
Redondilla
Así lo mandan las leyes
del amor.

Rey
¡Rosa, yo te adoro!

Rosa
(¡Más te quiero yo, Teodoro,
que al Rey, ni a trescientos reyes!)

Al entrarse, salen en hábito de mercaderes TIBALDO, LIBERIO y LEARDO, y MARCELINO, criado.

Tibaldo
Endecasílabos sueltos (tirada)
1500
En todo nos ha sido el viento próspero
desde zarpar los ferros y izar gumeras,
hasta que al puerto inglés dimos las áncoras.
Si el cielo favorece el buen propósito,
hoy libraremos de su suyo bárbaro
1505
nuestra Isabel francesa, hija legítima
del Rey entre los reyes cristianísimo.

Liberio
Lástima es ver, gran Duque, cuánto escándalo
causa en el mundo el riguroso término
con que este mozo, por sus padres célebre,
1510
quiso venir a ser del vulgo fábula.
Casado con mujer tan bella y ínclita
en sangre y en virtudes, despreciándolas
por esa Rosa, como Circe mágica.

Leardo
¡Que una Rosa tan vil y venenífera
1515
con nuestra flor de lis compita espléndida,
sin que al cielo ni al Rey se muestre tímida,
no es mal para decir son muchas lágrimas!
Pero pues ya con disfrazada máscara
pisamos del vergel las verdes márgenes,
1520
¿dónde está la Medea que al Rey mísero
siembra en el pecho venenoso áspides?
Los tres somos: Jasón, Teseo y Hércules.
¡Muera esta rosa del jardín hespérido,
a pesar de su yerba quiromántica!

Tibaldo
1525
¡Marcelino!

Marcelino
¡Señor!

Tibaldo
Esté la góndola
siempre a la orilla, y nuestra nave acérquese
cuanto pudiere al arenoso límite,
porque en habiendo de esta fiera górgona
cortado el cuello con el filo rígido,
1530
nos libre de la mar el curso rápido,
que Dios, que es rey sobre Neptuno y Éolo,
enfrenará su furia entre sus cóncavos,
llevándonos a puerto salutífero.

Marcelino
El barco está cubierto entre dos árboles,
1535
amainadas las velas y metiéndose
dentro, en los bordes de él, los remos ágiles.
No hay que avisar, porque es hacerlo público.

Tibaldo
¿Quién trae la caja?

Liberio
Yo.

Tibaldo
Joyas rarísimas,
cebo del pez, que con el falso título
1540
de mercaderes, si no falta el ánimo,
caerá contento en nuestras redes frágiles.
¿A quién licencia pediremos?

Liberio
Pídela
al mayordomo o camarero.

Tibaldo
Cuéntame
por otro Ulises, o Sinón argólico,
1545
si de esta empresa gozo el laurel délfico.

Leardo
Matarla, aunque es justicia, Duque, es lástima,
y puede ser que el Rey con esta cólera
mate a la Reina. Advierte en esto y piénsalo,
no des principio a algún suceso trágico.

Tibaldo
1550
Matarla es darle causa bastantísima
si, como dice el vulgo, está frenético
para cualquiera mal.

Liberio
Pues si está tímido
del daño nuestro y de este loco Príncipe,
afréntala no más, Duque, y castígala,
1555
de suerte que los dos queden inútiles
para gozarse más.

Tibaldo
Ya el color pálido
muestra la alteración de alma y espíritu,
quiero decir del corazón magnánimo.
Pero no hay que temer. Entremos. ¡Ánimo!

La REINA y el duque ARSINDO, Gobernador, y ENRICO, y alabarderos.

Arsindo
Redondilla
1560
En esta torre, señora,
manda el Rey aprisionarte.
Quien es en tus daños parte
queda en sus brazos ahora.
Redondilla
No repliquéis; pide a Dios
1565
justicia, que allá la encierra
desde que huyó de la tierra.

Filiberto
¡Guardá esa puerta los dos!

Isabel
Redondilla
Ya sabía yo del Rey,
duque Arsindo, esta malicia,
1570
que el amor y la codicia
jamás obedecen ley.
Redondilla
¿Qué causa da a mi prisión?

Arsindo
Hasta ahora no la ha dado.

Isabel
Pues el reino está obligado
1575
a darle alguna razón.

Arsindo
Redondilla
No le faltarán disculpas,
pues él lo intenta, él lo sabe.

Isabel
¿Sabralo este viejo grave?

Arsindo
Sí, que es autor de tus culpas.

Isabel
Redondilla
1580
¡Ah, señor Gobernador!

Filiberto
¿Qué mandas?

Isabel
¿Por qué me prende
el Rey?

Filiberto
Señora, él se entiende.

Isabel
Y tú le entiendes mejor.
Redondilla
Tu hija, que es su mujer
1585
y reina de aqueste Imperio,
¿no te ha dicho este misterio?

Filiberto
Si no lo es, podrá ser.

Isabel
Redondilla
Que lo sea en hora buena
y la veas coronar,
1590
que no lo ser me ha de dar,
por la ofensa de Dios, pena.
Redondilla
¡Buen Virginio representas!
¡Bien tu hija el morir toma!

Filiberto
Que ya no es tiempo de Roma;
1595
déjate, Isabel, de afrentas.

Isabel
Redondilla
¿Ya soy Isabel no más?

Filiberto
Así el Rey nos lo mandó.

Isabel
Más que el de reina me honró,
ese nombre que me das.
Redondilla
1600
¿Es tu hijo este mancebo?

Enrico
Su hijo soy.

Isabel
¡Qué gallardo!

Enrico
Así me quieren.

Filiberto
¿Qué aguardo?
¿Cómo adentro no la llevo?

Isabel
Redondilla
¿Eres tú hermano de Rosa?

Enrico
1605
Sí, de Rosa soy hermano.

Isabel
¡Qué buen Scévola romano!,
¡qué mano tan hazañosa!
Redondilla
¿Diz que eres marqués?

Enrico
Sí soy.

Isabel
¿Por qué servicios? ¿Qué has hecho?

Enrico
1610
Mucho hablas.

Isabel
Morir sospecho;
testamento haciendo estoy.

Enrico
Redondilla
Pues hazle de bienes tuyos,
que no es bien de los ajenos.

Isabel
Eran del Rey, a lo menos,
1615
y tengo parte en los suyos.
Redondilla
Y porque tras la prisión,
sin duda, la muerte espero,
escribir a Rosa quiero,
no al Rey, que está sin razón.

Filiberto
Redondilla
1620
Déjate de dar consejo.
Entra.

Arsindo
¡Filiberto, paso!

Isabel
Pasaré el estrecho paso.
¡Tú mira que hay Dios, buen viejo!

Éntrese.

Filiberto
Redondilla
¡Entra ya!

Arsindo
¡Sin rempujalla!,
1625
que esa es mala cristiandad.

Filiberto
¡Hablad bien, Duque, o callad!

Arsindo
¡Qué es callad a mí, canalla?,
Redondilla
¡villano de ayer, nacido
en nobleza por infame!

Enrico
1630
Miente quien eso le llame:
mi padre es noble y lo ha sido.

Filiberto
Redondilla
Daos a prisión, que el Rey manda
que en esta torre lo estéis.

Arsindo
¿A mí prenderme queréis?

Filiberto
1635
¡Anda, infame!

Arsindo
¿Infame?

Filiberto
Anda,
Redondilla
que pues te prendo, no quiero
matarte. Envaina la espada,
que, de la Reina infamada,
has sido adúltero fiero.

Arsindo
Redondilla
1640
¿Yo?

Filiberto
¡Tú!

Arsindo
¡Testimonio grande!
Ya el Rey frenético siento,
y si está loco, haga ciento.
No entraré, aunque el Rey lo mande.
Redondilla
Morir, la espada en la mano,
1645
es hecho de caballero.

Filiberto
¡Muera!

Enrico
Huyendo va ligero.

Arsindo
¡No huyo! ¡Aquí estoy, villano!

Peleando con ellos, se entren, y salgan ROSA y TIBALDO y MARCELINO con las joyas.

Rosa
Quintilla
Quiero volverlas a ver,
que, con tenerlas yo tales,
1650
jamás las he visto iguales.

Tibaldo
De ellas puedes escoger
las que fueren principales.

Rosa
Quintilla
¡Bravo caudal es el tuyo!

Tibaldo
De la fortuna es, que es suyo
1655
cuanto el mercader alcanza;
ahora está esta de bonanza,
mañana tendrá otro cúyo.

Rosa
Quintilla
Las piedras son peregrinas.

Tibaldo
Y holgara vieras aquí
1660
una que al Turco vendí,
que en mil Zeibanes y Chinas
no ha nacido piedra así.
Quintilla
Pero ese amatiste es bueno,
y ese zafir tan sereno
1665
que al cielo puede igualarse;
y este rubí compararse
con esa boca.

Rosa
¿Qué, bueno,
Quintilla
o requebráis o vendéis?

Tibaldo
Señora, si os llaman Rosa,
1670
el rubí es honesta cosa
compararle a vos, pues veis
igual su color hermosa.

Rosa
Quintilla
¿Pues qué tengo que ver yo
o la boca?

Tibaldo
Aquí mostró,
1675
si esto también no os enoja,
el cielo solo una hoja
de la rosa que formó.
Quintilla
¡Este diamante es gentil!

Rosa
¡Qué acerado, y qué buen fondo!
1680
No le había visto redondo;
¡bien diera yo por él mil!

Tibaldo
No lo acabéis; ya, respondo.

Rosa
Quintilla
¿Pues qué decía?

Tibaldo
Servíos de él.

Rosa
¿Hombre sois que puede darle?

Tibaldo
1685
Por qué no, si quiero honrarle,
porque serviros con él
es darle para engastarle.
Quintilla
¿Mas queréis un trueco hacerme
para solo enriquecerme?

Rosa
1690
¿Cómo?

Tibaldo
Tratando yo en oro,
descubrí cierto tesoro
como le sueña el que duerme.
Quintilla
Y fue una isla en el mar
cercada de altos cipreses,
1695
que si sus aves oyeses,
podrías de ellas juzgar
que junto al cielo estuvieses.
Quintilla
Adornan su paraíso
mil fuentes, que sin aviso
1700
hacen a la sed convites
con cristales, que a Tersites
pudiera hacer Narciso.
Quintilla
Allí corre el Unicornio,
y en sus peñas de zafir
1705
se ven corderos subir,
que el celestial Capricornio
no puede allí competir.
Quintilla
La cabra montés, el gamo
dorado, el ganchoso ramo,
1710
el toro salvaje y bello
y el humillado camello
al servicio de su amo.
Quintilla
Pero para no cansarte,
hay en medio cierta fuente
1715
que el agua de su corriente
puede en algo aprovecharte
para el negocio presente.
Quintilla
Y es que, lavada con ella
esa cara hermosa y bella,
1720
ninguno habrá que te mire
que no se pierda y suspire
y no se muera por ella.
Quintilla
De esta te daré, aunque poca,
en un pomo de olmo seco
1725
–bien que en atreverme peco–
por el rubí de esa boca.
Mira si te agrada el trueco.

Rosa
Quintilla
¿Que esa agua es tan virtuosa?

Tibaldo
No te ha de hacer más hermosa,
1730
más hará que tanto hechice,
que el que te amare eternice
su voluntad amorosa.

Rosa
Quintilla
¿Pues cómo? Si eso es así,
¿no te has lavado la cara
1735
para que yo me agradara
tanto de mirarte aquí
que por tuya me entregara?

Tibaldo
Quintilla
No se entiende su rigor
conmigo.

Rosa
¡Lindo embaidor!,
1740
¿pues qué, solo con mujer?

Tibaldo
La prueba puedes hacer
y conocer su valor.

Rosa
Quintilla
¿Tienes algún familiar?

Tibaldo
¿Dios no puso gran virtud
1745
hasta en piedras?

Rosa
La salud
suelen las yerbas curar.

Tibaldo
¿Pues qué te causa inquietud?
Quintilla
Si familiar tengo, o no,
el agua te ofrezco yo
1750
que del Rey te hará mujer.

Rosa
Eso solo he menester.

Marcelino
(¡Sutilmente la engañó!)

Rosa
Quintilla
¿De dónde eres?

Tibaldo
Soy francés.

Rosa
¿Qué se dice allá de mí?
1755
¿Murmuran?

Tibaldo
Señora, sí,
pero todos dicen que es
bien empleado por ti.
Quintilla
Alábase tu hermosura,
y aféase la locura
1760
de Isabel en no saber
ni ser reina ni mujer.

Rosa
¿Qué dice el Rey? ¿Qué procura?
Quintilla
¿Presume tomar venganza?

Tibaldo
No llega hasta acá su lanza,
1765
que hay mucha mar de por medio.
Por negocio sin remedio,
ha perdido la esperanza;
Quintilla
y lo que decir oí
es que por su hija envía.

Rosa
1770
¡Ojalá llegase el día!

Tibaldo
¡Qué bien se empleara en ti,
del mundo, la monarquía!

Rosa
Quintilla
Y en tu buen talle y persona
cualquier estado y corona,
1775
que tú no eres mercader.

Marcelino
(Del oro es este poder,
Quintilla
que el oro todo lo abona.)

Rosa
Ven esta noche a la puerta
de este jardín, que yo haré
1780
que abierta a tu seña esté,
y será tu entrada cierta
si el Rey duerme.

Tibaldo
Yo vendré,
Quintilla
pero, señora, querría
que esa pobre hacienda mía
1785
te sirviese.

Rosa
¿Toda?

Tibaldo
Toda,
o lo que más se acomoda
a tu gusto y gallardía.

Rosa
Quintilla
¡Hay tal mercader!

Tibaldo
Por ver
si te pudiera agradar
1790
traté en comprar y vender.

Rosa
Mil almas puedes comprar,
cuanto más una mujer.
Quintilla
No es codicia de estas joyas,
si acaso en ellas apoyas
1795
tu intención, la que me mueve,
sino un Paris que me lleve
donde se pierdan mil Troyas.
Quintilla
Pero el agua no se olvide
esta noche.

Tibaldo
(¡Ahí te duele!)

Marcelino
1800
(¡Que este engaño no recele!)

Rosa
Ya el Rey esta cuadra mide
para verme, como suele.
Quintilla
Vete.

Tibaldo
Pues dame a besar
esa mano.

Rosa
Antes te quiero
1805
abrazar. ¡Mira que espero!

Tibaldo
Yo soy quien ha de esperar,
que soy el que por ti muero.
Quintilla
Vamos de aquí, Marcelino.

Marcelino
No se ha hecho mal.

Tibaldo
Adivino
1810
que he de salir con la empresa.

Marcelino
Yo por las joyas me pesa
y el cansancio del camino.

Váyanse MARCELINO y TIBALDO. Sale el REY.

Rey
Quintilla
¿Billete a mí tan cerrado
y dentro de mi aposento?

Rosa
1815
¡Oh, mi Roberto!

Rey
Hame dado
este papel descontento,
y lo que es he sospechado.

Rosa
Quintilla
Pues rásgale, por mi vida,
que un papel sin firma es hijo
1820
de una envidia conocida.

Rey
¿Tan mal mis vasallos rijo?
¿Hay quien agravios me pida?

Rosa
Quintilla
Preguntándole a un discreto
cómo la edad se confirma,
1825
que era ya viejo perfecto,
dijo: “Nunca oí secreto,
ni leí papel sin firma”.
Quintilla
No le leas.

Rey
¡Déjame!

Rosa
¿Pues tú airado contra mí?

Rey
1830
¿Yo, Rosa, yo contra ti?
Contra quien el autor fue.

Rosa
¿Yo no te avisaba?

Rey
Sí,
Quintilla
pero bien es que le lea,
porque conocida sea
1835
tu virtud, con esta envidia
que a tantos pechos fastidia.

Rosa
¡Muestra!

Rey
No le leas.

Rosa
¡Ea!

Rey
Quintilla
Pues no te enojes, que yo
te leeré lo que hay en él.
1840
¡Más bien, hablándome de él,
ahora me aconsejó
que no leyese papel!
Quintilla
¿Ves cómo quien da consejo
aun no le sabe tomar?
1845
Mal te quieres acordar
de lo que decía el viejo,
que este es papel sin firmar.

Rosa
Quintilla
Sea lo que fuere, di.

Rey
Pues, Rosa, él comienza así.
1850
No te enojes, pues no creo,
sino es la envidia que veo,
de cuanto escriben aquí.
Quintilla
“No ver que su dama es fea
un galán enamorado
1855
no es milagro, cuando sea;
mas que tu infamia no vea
es amor desatinado.
Quintilla
Si Rosa es fea o hermosa,
pues es amada, no es cosa
1860
que en razón se ha de poner,
¿mas quién no echará de ver
las espinas de la rosa?
Quintilla
Cuéstale al Rey un tesoro
y está a casarse propinco,
1865
y ella trata a cuatro o cinco,
aunque dicen que a Teodoro
tiene por su joya y brinco.
Quintilla
Este es quien ella regala
y a quien ninguno se iguala.
1870
¡Qué buena lealtad y ley!
Abra los ojos el Rey,
que no fue Circe tan mala.
Quintilla
¡Oh, Isabel, el mundo asombre
tu santidad y tu nombre,
1875
tu sufrimiento y molestia!
¡Oh, Rey!, ¡rosas te hacen bestia,
y a Apuleyo hicieron hombre!”
Quintilla
¡Bravo pasquín!

Rosa
¿Y tú acaso
crees algo?

Rey
Lo que creo
1880
es que por tu amor me abraso,
y que me mata el deseo,
si un hora de ausencia paso.
Quintilla
Lo que creo es que te adoro,
lo que creo es que enamoro
1885
las aves, hombres y fieras.

Rosa
¡Oh, qué graciosas quimeras!,
¿yo, con Teodoro? ¡Teodoro,
Quintilla
tu paje, tu camarero,
un hombrecillo, un cuitado,
1890
un desdichado escudero,
que del polvo has fabricado
por truhan y lisonjero!
Quintilla
¡Ese, ese triste!, ¿yo a él?
¿Yo, a otro? ¡Ah, envidia!

Rey
¡Mis ojos!
1895
Paso, ¡cesen los enojos!

Rosa
Muestra, dame ese papel.

Rey
¡Darete de él los despojos,
Quintilla
ea, que ya está rompido!

Rosa
Enojado me has.

Rey
No ha sido
1900
malo el consejo del viejo;
si tomaras su consejo
no te le hubiera leído.

Rosa
Quintilla
Que no hay consejo en la honra.

Rey
¡Sosiégate, por mi vida!

Rosa
1905
Toda esta gente atrevida
por tu causa me deshonra.
¡Nunca yo fuera nacida!,
Quintilla
¡y aun pluguiera a Dios que fuera
esto así, y que no temiera
1910
que tú propio lo escribieses!

Rey
¡Eso falta que dijeses,
ah, falsa, ah, perjura, ah, fiera!
Quintilla
¡Ah, mi vida, ah, mi señora,
vuelve esos ojos acá!

Entre TEODORO.

Rosa
1915
¡Déjeme, señor, ahora!

Rey
Teodoro, enojada está
la luz que mi alma adora.

Teodoro
Quintilla
¿Por qué?

Rey
Porque en un papel
dicen que te quiere a ti.

Teodoro
1920
Verdad te dicen en él,
porque yo la causa fui
de tu amor.

Rey
¡Vuelve, cruel,
Quintilla
mira que el alma te entrego!
¡Ten lástima de mí un poco!

Rosa
1925
¡No me toques!

Rey
No te toco,
que me abrasará este fuego,
o me habré de volver loco.
Quintilla
¡Rosa mía! ¡Rosa hermosa!
¡Teodoro, llégate a ella,
1930
ruégaselo tú!

Teodoro
Si en ella
vive algún alma piadosa,
como sabia, honesta y bella,
Quintilla
verá que no eres culpado.
¡Ah, reina, ah, Rosa, ah, señora!

Rosa
1935
(¿Sabes que enojo que ha dado?

Teodoro
¡Háblale, por Dios, ahora,
que es loco y está enojado!

Rosa
Quintilla
Calla, que yo me he entendido.
¡Ea, ya le vuelvo a hablar!)

Rey
1940
Ya mi sol oscurecido
vuelve de nuevo a alumbrar
las tinieblas de mi olvido.
Quintilla
¿Por qué te enojaste así?

Rosa
Porque eso crees de mí.

Rey
1945
Antes, para tu decoro,
honraré más a Teodoro
sin apartarle de ti.

Rosa
Quintilla
Pues hazle alguna merced.

Rey
Ya eres conde de Anglisea,
1950
y del reino ambos haced
lo que vuestro gusto sea:
mandad, quitad y poned.
Quintilla
No reine yo, reina tú,
reine Teodoro.

Teodoro
(¡Jesú,
1955
este amor hechizo es!)

Rey
¡Quisiera echar a tus pies
las riquezas del Perú!

Rosa
Quintilla
¡Sea, Conde, en hora buena!

Teodoro
Esos pies me da a besar.

Rey
1960
Toma, Rosa, esta cadena,
que solo verte envidiar
echo de ver que eres buena.

Teodoro
Quintilla
¡Tal le venga la salud!

Un paje
Aquí aguardan los de guerra.

Rey
1965
Siempre estorban mi inquietud;
paz tengo ahora en mi tierra.
¡No tanta solicitud!
Quintilla
¡Cuelguen la espada y la gala!

Otro paje
Aquí está, sobre otro intento,
1970
el Parlamento en la sala.

Rey
¡Pues ve y dile al Parlamento
que se vaya noramala!

Otro paje
Quintilla
Dos músicos han venido.

Rey
Aguarden en el jardín,
1975
que ya apercibo el oído.
Todo lo que es gusto, en fin,
me roba el alma y sentido.

Otro paje
Quintilla
Que firmes, aguarda afuera
el secretario.

Rey
¡Firme él!

Otro paje
1980
El embajador espera.

Rey
¡Oh, qué gracioso tropel!
¿Qué es esto, canalla fiera?
Quintilla
¡Salíos todos de ahí!

Teodoro
Filiberto viene aquí.

Sale FILIBERTO.

Rey
1985
¿Qué hay de nuevo, Filiberto?

Filiberto
Tres hombres Arsindo ha muerto.

Rey
¿Por prenderle?

Filiberto
Señor, sí.

Rey
Quintilla
¿Huyose?

Filiberto
Ya van tras él.

Rey
Pena me ha dado. Allá voy.
1990
¡Loco de coraje estoy!
¡Vayan mil hombres por él;
hoy le prendan, muera hoy!

Váyase.

Teodoro
Quintilla
Desesperado se va.

Rosa
Eso me importa muy poco.

Teodoro
1995
¿Qué fue el papel?

Rosa
¡Quién podrá
refrenar el vulgo loco,
si mal enfrenado está!
Quintilla
Que me gozas, le decía,
mas no temas, vida mía.

Teodoro
2000
¡Que seguro y conde quede!

Rosa
Como eso, Teodoro, puede
una lagrimilla mía.


Acto III

El REY y TEODORO.

Rey
Lira
¡Por el supremo Dios que rige el cielo,
que he de abrasar el suelo
2005
hoy con su fuego mismo!
¡Soy demonio, soy furia del abismo!
¿En mi casa esta afrenta?
Primero moriré que tal consienta.
Lira
Y qué digo en mi casa..., en mi persona,
2010
en mi real corona,
en mi alma, en mi vida,
en la que vive mi esperanza asida,
en la que es movimiento
de mis potencias y mi entendimiento.
Lira
2015
En quien me alienta y rige, y es autora
del alma que la adora,
como...

Teodoro
Detente un poco.
Mira, señor, que estás del todo loco,
porque Dios solamente
2020
es autor de las almas excelente.
Lira
Dios rige, Dios gobierna en cualquier modo,
Dios es dueño de todo.
Sin Dios no se müeve
la hoja de una planta, el viento leve.

Rey
2025
¡Predícame tú un poco...!
Cristiano soy, pero cristiano loco.
Lira
Bien sé que es Dios autor de todo,
pero fáltame el modo
de encarecer mi pena.

Teodoro
2030
Pues no digas, señor, lo que mal suena.

Rey
Necio, déjame ahora,
que el mar descansa cuando el alma llora.
Lira
¡A Rosa tal engaño tres franceses,
y por sus intereses
2035
y viles mercancías
corren el mundo por diversas vías,
la han gozado y robado
y su cuerpo de azotes lastimado!
Lira
¡Azotado aquel cuerpo y carne hermosa!
2040
¡Oh, Rosa, vuelta en rosa
de sangre y cardenales!
¡Oh, verdugos infames tan iguales!

Teodoro
Señor, no digas eso, porque Rosa
no fue tan religiosa
Lira
2045
que a ellas se compare.
Tu Majestad, por Dios, señor, repare
que es mujer y no suya.

Rey
¡Oh, sombra! ¡Oh, perro, el cielo te destruya!
Rosa es mi esposa, Rosa es mi señora,
2050
ella es mi emperadora.
Lira
Poco es de Inglaterra,
señora es absoluta de la tierra;
Rosa es por quien yo vivo.
¡No soy yo rey; de Rosa soy cautivo!

Teodoro
2055
¿Y si esos la han gozado, es mujer tuya?

Rey
No es bien que se atribuya
Lira
a vicio lo que es fuerza.
¿Quién culpará a Lucrecia, si la fuerza
Tarquino por engaño?
2060
No es esa, no, mi afrenta ni mi daño.
Su injuria fue mi afrenta. El verla herida
me consume la vida.
Lira
Esto me da la muerte;
este es mi dolor, el trance fuerte.
2065
¿Cómo podré vengalla?

Teodoro
Ahora es bien que trates de curalla.

Rey
¡Que se fuesen así, que así se huyesen!
¡Que a punto les tuviesen
Lira
los barcos y la urca!
2070
¡Cautivo muera en una playa turca
quien da loores tan largos
al primero que fue a Colcos en Argos!
¡Maldito el que inventó que el mar sin dueño
pasase un tosco leño
Lira
2075
con alas como ave!
¡Maldito el que inventó galera y nave,
las municiones marcias,
remos, velas, cubierta, popa y jarcias!
¡Maldito el que primero el árbol puso
2080
y la proa compuso
Lira
del bauprés y la entena!
¡Maldito el que a la bomba dio carena
y en la mesana y trinquete
puso las cuerdas que subió el grumete!
2085
¡Oh, casa voladora entre agua y viento,
sombra del pensamiento!
Lira
¡Oh, saeta pesada,
sepultura entre vivos fabricada,
donde otros vivir prueban!
2090
¡Pluma de hierro que los vientos llevan!
¡Oh, nunca hubiera imán, ni se inventara,
aguja que bastara
Lira
a coser tu vestido,
ni el cielo hiciera Norte conocido
2095
por donde ver pudieras
las playas y naciones extranjeras!

Teodoro
Señor, Rosa está enferma y no se cura
con tu pena y locura.
Lira
Hiriéronla franceses.
2100
Al rey es bien que de esto culpa dieses,
que no al que hizo naves,
que caminan sin pies, con cuerpos graves.
Piensa en otra venganza de tu afrenta,
aunque primero intenta
Lira
2105
que caminen tras ellos.

Rey
¿Quién, Teodoro, dará noticias de ellos?

FILIBERTO y gente, y MARCELINO, preso.

Filiberto
Aquí trae Filiberto
preso un francés.

Rey
¿De dónde?

Filiberto
Junto al puerto.
A los demás mi hijo sigue en vano,
2110
que ya por el mar cano,
Lira
levantando su espuma,
vuela su nave como al viento pluma.

Rey
¿Que este traidor es de ellos?

Filiberto
No debió de poder partir con ellos.
2115
Hallámosle en la playa, entre unas peñas,
que con voces y señas
Lira
de un lienzo procurabaN
X
Nota del editor

Esta lira resulta anómala por incorporar un verso de más fuera de rima.

la nave que del puerto se alejaba,
cual si rémora fuera
2120
detenella o volvella a la ribera.

Rey
¿Quién eres, di, enemigo?

Marcelino
Un francés pobre.

Rey
¡Que aliento de hablar cobre
Lira
con la lengua atrevida!
¿Quién eres, di?

Marcelino
2125
Francés, soy por la vida.

Rey
¿Eres noble de casta?

Marcelino
¿Para ser noble, ser francés no basta?

Rey
¿Quién son los que llamabas, o quién eres?

Marcelino
Son unos mercaderes,
Lira
2130
de quien yo soy criado.

Rey
¡Sabes que en mi real vergel ha entrado
anoche el uno, y luego
entraron otros? Di verdad, te ruego.

Marcelino
¿A hurtar mis amos? No, señor, que pueden,
2135
tanto en riqueza exceden,
Lira
comprar la isla toda.

Rey
¡Qué bien a la mentira se acomoda!
No digo a hurtar, villano,
sino a poner en Rosa lengua y mano.

Marcelino
2140
Si tu vergel, como el de Hesperia, cría
pomas de oro, sería
Lira
posible que esa Rosa
fuese mercadería ociosa,
como era el ramo de oro.
2145
Mas yo no he visto Rosa ni tesoro,
que en tanto que yo fui a comprar sustento,
teniendo en popa el viento,
Lira
se fueron y quedeme.
A dobla llevan puesto el norte, y Leme:
2150
seguirlos mandar puedes.

Rey
¡Qué bien se ve que de lo cierto excedes!
Este no dirá nada de esta suerte.
El temor de la muerte
Lira
podrá obligarle, y no otroN
X
Nota del editor

Faltan dos versos a la lira.

.
2155
¡Alto! Traed una garrucha o potro.

Marcelino
Sin potro ni garrucha,
diré verdad.

Rey
Confiesa.

Marcelino
Oye.

Rey
Di.

Marcelino
Escucha.
Romance (tirada)
Al rey Enrique de Francia
llegó, con notables quejas,
2160
de tus mocedades, Rey,
una carta de la Reina.
Con lágrimas iba escrita
y aun sangre, porque las letras
en el color y palabras
2165
en extremo eran sangrientas.
Contaba cómo ha dos años
que por una Rosa inglesa,
más deshonesta que hermosa,
estás transformado en bestia.
2170
Dijo que servirla hacías
en su cámara y mesa,
y que a veces se quedaba
sin comer, por no tenella.
Viendo estas lástimas y otras,
2175
intentaba hacerte guerra,
o que matasen a Rosa,
o por engaño o por fuerza.
Mas porque no te vengases,
de Isabel, en su inocencia,
2180
trazaron que por engaño
hiciesen a Rosa afrenta.
El duque de Orliens, Tibaldo,
ayudándole a esta empresa
barón de Fox, conde de Aste,
2185
nombres y vestidos truecan.
Y en fin, como mercaderes,
juntando joyas y piedras,
para pasar hasta Londres
se embarcan en La Rochela.
2190
Tibaldo trajo un hechizo
con que dicen que pudiera
provocar cualquier mujer
a que fuese deshonesta.
Si ellos gozaron a Rosa,
2195
no creas que fue despierta,
aunque esto yo no lo digo
para alivio de tu pena.
Verdad es que tantas joyas
allanaran a Lucrecia,
2200
pero yo sé bien que ha sido
fuerza de embustes y yerbas.
Esto hicieron por venganza
y por hacer que no puedas
casarte con esta dama
2205
por el divorcio que intentas.
Los azotes que la dieron
fue venganza con vergüenza,
pero fue porque entendieses
que no fue amor, sino tema.
2210
Con esto a la media noche
partieron a la ribera
en tres caballos de España,
que entre esos álamos dejan;
porque entrando en el batel
2215
fuesen más a la ligera,
hasta llegar a la urca
en que a París dan la vuelta.
Yo como a pie los seguía,
llegué tarde, y en las peñas
2220
que el mar combate me hallaron
como estoy en tu presencia.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Que esto se ha hecho por mandato y orden
del Rey, mi suegro, y por haber escrito
Isabel esa carta y esas quejas!
2225
¡Llevad este hombre preso a buen recado,
y crea el Duque y Barón villanos,
y el conde de Aste que les dio su ayuda,
que espero en esta plaza en breve tiempo
quemar sus cuerpos en cadalso público!

Filiberto
2230
Señor, aunque a tu amor y valor grande
no es menester el agua de mis lágrimas,
siendo como es la fragua de tal fénix,
te suplico te duelas de mi hija
y que te acuerdes que no está culpada,
2235
pues estos la engañaron con hechizos.
Mira su pecho, si te fue algún día
de algún regalo, que ella misma viene
a pedirte venganza de su sangre.

Rey
¡Esto he de ver con ojos que te adoran!
2240
¿Qué haré, Teodoro?

Teodoro
Esfuérzate y escucha.

Rey
¡Cómo podré, que mi pasión es mucha!

Sale ROSA, con alguna sangre y los cabellos sueltos.

Rosa
Canción (canzone)
Si tuviese algún díaN
X
Nota del editor

Canzone en la que alternan las estrofas de seis y siete versos.

algún regalo o gusto
en estos brazos, rey de Inglaterra,
2245
y si del alma mía,
no siendo tu amor justo,
amado fuiste siempre, en paz y en guerra,
los ojos que te cierra
la piedad de mirarme,
2250
vuelve a los mismos brazos
que ha hecho mil pedazos
la tiranía de Francia, por quitarme
el dulce sueño mío,
que lo será, si vivo. ¡En Dios confío!
2255
¡Por ti, por solo amarte,
por seguirte y quererte,
por darte en mis entrañas acogida,
o al hijo que, ya parte,
–si debe enternecerte
2260
ver que tiene, sin Dios, eterna vida
en la oscura acogida
de aquellos sin bautismo–,
me han hecho aqueste agravio!
Y pues eres rey sabio,
2265
¡mira que aqueste agravio es a ti mismo!
¡Ya estás muerto, Roberto,
en este hijo que en mi vientre han muerto!
Dicen que me han forzado,
aunque no lo he sentido,
2270
porque eran estos hombres hechiceros;
pero no me han quitado,
para el haberme herido
entonces, mis sentidos verdaderos;
que los verdugos fieros,
2275
con las vainas crueles
de sus armas cobardes,
el cuerpo, que no aguardes
ser vivo entre los brazos como sueles,
me han puesto como un lirio
2280
con afrentoso y áspero martirio.
Bien sé que se han huido,
mas no es la primera
que Inglaterra a Francia desafía.
Si estás enternecido,
2285
si mi sangre te altera
y no la tienes del espanto fría,
tu honra con la mía
repare tu venganza,
y muera yo contenta,
2290
que vengaste mi afrenta,
o que lleve, muriendo, esta esperanza.
¡Mira, Roberto mío,
que fuiste dueño de este cuerpo frío!

Rey
¿Es muerta o desmayose?

Teodoro
2295
No, señor, que es desmayo.

Rey
Llevadla adentro, y por el alto cielo
que no duerma o repose
hasta que como rayo
vuelto en fuego discurra el francés suelo.
2300
¡Oh, blanco vidrio!, ¡oh, hielo!,
¡oh, cristal soberano
por tantas partes roto!
¿Será que hizo boto
el acero y castigo de un villano?
2305
¡Oh, Rosa blanca en rojas,
leche en que cae de un clavel las hojas!
Ni cortaré cabello,
ni mudaré vestido,
ni de este lado quitaré la espada,
2310
hasta que vea el cuello
de Tibaldo, atrevido,
pasado hasta la cruz de una estocada.
Y porque sea vengada
la víctima inocente
2315
de quien la sangre corre,
llevad luego a la torre,
con buena prevención de armas y gente,
aquella Reina odiosa,
por quien aquel francés mató mi Rosa.
2320
¡Ay de ti si muriese,
mal entendida Francia,
no ha de quedarte piedra sobre piedra!
Que si se desasiese
en tan breve distancia
2325
de aquestos brazos la amorosa yedra,
que en ellos crece y medra,
quedando libre, entonces
fuera rayo en el vuelo,
que si volviese, el cielo,
2330
los hombres, piedras y los muros, bronces,
bastaba a combatiros
el fuego de mis ansias y suspiros.

Filiberto
Señor, siendo tan fuerte
la cárcel donde queda
2335
presa Isabel, ¡qué importan fuertes torres?

Rey
Si quiero darle muerte,
¿no es mejor donde pueda
con más seguridad?

Filiberto
¡Qué airado corres!
2340
Mira bien que no borres,
de tu grandeza, el lustre
con su muerte violenta,
que no es aquella afrenta
hecha en persona tan real y ilustre,
2345
aunque mi hija y noble.

Rey
Esa humildad mi enojo aumenta el doble.

Filiberto
Si Francia te hace guerra,
¿quieres que la maldiga,
como a la Cava la perdida España,
2350
la triste Inglaterra?

Rey
¡A qué furor me obliga
la bárbara humildad, que así me engaña!

Filiberto
En lágrimas me baña
ya la piedad paterna.
2355
Si la verdad te digo,
aún es poco el castigo
y más siendo ofendido el que gobierna,
la justicia debida
al Rey, que debe asegurar la vida.
2360
Yo no te doy consejo
que mates a la Reina.
Si muere Rosa, pídote justicia.
Como padre me quejo.
Rey eres; vive y reina
2365
a pesar de la envidia y la malicia.

Rey
Pues, dime, ¿qué injusticia
has visto en mí?

Filiberto
Ninguna.

Rey
Pues parte y muera luego,
y da su cuerpo al fuego
2370
y el aire con sus polvos importuna.
Lleva un verdugo, siega
la vil espina que mi Rosa anega.

Filiberto
En fin, ¿la mato?

Rey
Corre.

Filiberto
En fin, ¿hoy muere?

Rey
Parte.

Filiberto
2375
¿Qué muerte le daré?

Rey
La que quisieres.

Filiberto
Yo la llevo a la torre.

Rey
Levanta mi estandarte
luego que el cuerpo envuelto en sangre vieres.
Con Francia ya no esperes
2380
amistades odiosas,
sino perpetua guerra;
y pues Inglaterra
pone por armas en su escudo rosas,
y Rosa está sangrienta,
2385
por una rosa más y en campo aumenta.

Sale.

Teodoro
No fue posible darles un alcance,
que se aprestaron tarde tus navíos.
Enrico los siguió, cuajando el agua
de leños que la mar volvieron monte,
2390
o cual si fuera de peñascos isla.

Rey
¿Que se fueron, en fin? ¿Qué, en fin, se fueron?
Mas no importa, Teodoro; aquí dejaron
una prenda de Francia y la más rica.
¿Aquí no está Isabel?

Teodoro
Aquí la tienes
2395
Bien te puedes vengar.

Rey
Ya está vengado.

Teodoro
¿De qué suerte?

Rey
Mandele a Filiberto
que una torre su cabeza corte.

Teodoro
¡Válgame Dios!

Rey
Si bien te pareciere.

Teodoro
2400
Pero si no...

Rey
¿Quién me atormenta el alma,
que, sin duda, es demonio envuelto en ira?
¡Ay que me abraso! Di, Teodoro amigo,
¿qué hay de mi bien, es muerto?

Teodoro
¿Qué me mandas
si te doy buenas nuevas?

Rey
Yo te hago
2405
mi condestable, si mi Rosa vive.

Teodoro
Pues ella vive.

Rey
Vámosla a ver, que por oírla muero.

Teodoro
¡Oh, amor desatinado,
qué fin has de tener tan desdichado!

Cuatro guardias con cuatro arcabuces; un tambor con la caja a cuestas; ESFORZA, CELIO, DELFÍN, FERRANTE.

Esforza
Redondilla
Tiendan ese rancho aquí,
2410
¡pesar de quien me parió!,
que siempre que pierdo yo
se están burlando de mí.

Caja
Redondilla
En esto verde, la estampo.

Celio
Yo tomo, en nombre de Dios,
2415
párame.

Caja
Parad los dos.

Sale el duque ARSINDO en hábito de villano, con una cestilla.

Arsindo
Lleno está, de gente, el campo.
Redondilla
¡Con bizarra soldadesca
guarda el tirano cruel
la pobre reina Isabel!
2420
¡Brava guarda juego y gresca!
Redondilla
Aquí la fuerza y valor
para morir hallan medio,
mas no para dar remedio
a la vida y al honor.
Redondilla
2425
La industria sola podría.
Esta me trae disfrazado
al testimonio obligado
que sufre por causa mía.
Redondilla
Dijo al Rey la injusta Rosa
2430
que yo a la Reina gozaba
y que por eso ayudaba
a su pretensión forzosa.
Redondilla
Dios sabe que en mí no ha habido
ni aun primero movimiento,
2435
ni en la Reina pensamiento
de haber al Rey ofendido;
Redondilla
que es una santa señora,
mártir del alma, y aun creo
que del cuerpo, o del deseo
2440
con que ya su muerte adora.
Redondilla
Pues hoy ha de ser la mía,
o la tengo de librar.

Delfín
¡Un azar, tras otro azar,
pesia...!

Ferrante
Echadle a sangre fría,
Redondilla
2445
ahora que se os acordó.

Delfín
Paro cuanto tengo aquí.

Esforza
Digo.

Delfín
Tópale.

Celio
Ocho.

Esforza
Sí.

Delfín
A la trocada.

Esforza
Eso no.

Celio
Redondilla
¿Es la errona?

Ferrante
¿No lo veis?

Arsindo
2450
¡Oh, si la acertase mía!
¡Dios guarde la compañía!

Celio
¿Pues, buen hombre, qué queréis?

Arsindo
Redondilla
¿Podría al alcaide dar
esta cestilla de fruta?

Delfín
2455
¡Pesar de la disoluta
que aquí nos mandan guardar!
Redondilla
¡Bujarrona! ¿A qué trajiste
estos soldados aquí?

Arsindo
¿Podré entrar?

Esforza
¿Juega más?

Delfín
Sí.

Arsindo
2460
¿Que sí dijo?

Delfín
¿En qué consiste
Redondilla
que pierda un cristiano más
que un moro de Argel perdiera?
¡Volvéreme moro!

Ferrante
¡Espera!
¿Queda algo?

Delfín
Sí.

Ferrante
Luego irás.

Arsindo
Redondilla
2465
Entrar quiero, que lo dudo.
¡Dios, que la inocencia sabes
de este ángel, rompe estas llaves
y vuelve este alcaide mudo!

Éntrese.

Delfín
Redondilla
¡Pesia mi negra ventura,
2470
desdichada, infame y loca!

Celio
Más a diez.

Sale FILIBERTO, ENRICO, gente y verdugo.

Filiberto
Al Rey provoca
mi venganza y su locura.
Redondilla
No le quise replicar,
que no es capaz de consejo.

Esforza
2475
¿Cómo ahora no me quejo?
Pues también es este azar.

Enrico
Redondilla
¡Que, en efecto, ha de morir!
¡Mirad, padre, lo que hacéis!

Esforza
Más a seis.

Delfín
Tópale a seis.

Filiberto
2480
Aquí has de callar y oír,
Redondilla
que yo sé lo que me importa,
que Isabel muera y que viva
Rosa, mi hija. ¡Alto, arriba
y el cuello infame le corta!
Redondilla
2485
¡Ah de la guarda!

Enrico
¿Qué es esto?
¿Tiempo es este de jugar?

Celio
Por sobrar tiempo y lugar,
a jugar nos hemos puesto.
Redondilla
¿Vueseñoría es soldado?
2490
¡Juzgue esta suerte no más!

Enrico
¡A muy buen tiempo estará
en juzgar suerte ocupado!

Filiberto
Redondilla
Calla, que importa mucho
ser con los soldados llano,
2495
bienquisto, amigo y humano.

La REINA en hábito de villana salga de la prisión, mirando si la ven.

Isabel
La voz del traidor escucho.
Redondilla
¿Si me han de ver?, ¿si he de osar...?

Delfín
¿Más a diez?

Celio
Esto le paro.

Delfín
¡Tópale! Perdí.

Celio
Reparo.

Delfín
2500
Digo hasta siete y llevar.

Isabel
Soneto
A Dios, no hay imposible ninguna cosa;
librarme puede y dar al Rey su pago,
así como sacó a Daniel del lago
y a Jonás de la mar tempestuosa.
2505
De los jueces, a Susana hermosa,
de las llamas ardientes, a Abdenago,
al justo Loth, del abrasado estrago
y a Tobías, del daño de su esposa.
A Jacob, de Labán airado y ciego;
2510
de Cenobia, a José, mujer liviana.
Así, Señor, romper podías
lago, mar, testimonio, horno, amor, fuego,
como a Daniel, Jonás, Loth y Susana,
Jacob, José, los niños y Tobías.

Vase.

Filiberto
Redondilla
2515
Si perdías, entre mí
la esperanza aventuré
de cierta cosa.

Delfín
Bien fue:
tú ganaste y yo perdí.

Filiberto
Redondilla
Repartid esos doblones,
Saque de la faltriquera y arrójelos en la caja.
2520
y lo perdido cobrad.

Celio
Hoy tu liberalidad
con la de Alejandro pones.

Filiberto
Redondilla
¿Sabéis a lo que he venido?

Esforza
¡Filiberto, vive y reina!

Delfín
2525
Habla.

Filiberto
A matar a la Reina,
de vuestro Rey oprimido.
Redondilla
Pésame, mas no es posible
dejarle de obedecer.

Ferrante
¿Que eso venís a temer?
2530
¡Parece cosa imposible!
Redondilla
Muera y reine tu hija bella,
digna de un mundo y aún más.

Delfín
¿Que muera, dudando estás?

Filiberto
No dudo, partid por ella,
Redondilla
2535
que este ha de ser el teatro
donde justamente muera,
y del curso de esta fiera
el romano anfiteatro.

Enrico
Redondilla
En fin, padre, que esto es hecho.

Filiberto
2540
Enrico, siempre las leyes
van al paso de los reyes,
y entre la fuerza, el derecho.
Redondilla
No repliques, que a gran bien
hoy la fortuna nos llama.

Las guardas, con ARSINDO.

Arsindo
2545
La vida di por la fama;
haz que la muerte me den.

Esforza
Redondilla
¡Hay tal maldad!

Filiberto
Oíd, ¿qué es esto?
¡Todo me hiela el temor!

Esforza
¡El duque Arsindo, traidor,
2550
que a la Reina en salvo ha puesto!

Filiberto
Redondilla
¿No está aquí la Reina?

Arsindo
No.

Filiberto
¿Luego huyose Isabel?

Arsindo
Sí.

Filiberto
¿Y por dónde?

Arsindo
Por aquí.

Filiberto
¿Quién le dio la industria?

Arsindo
Yo.

Enrico
Redondilla
2555
¡Morirá!

Filiberto
¡No, ten la espada!
Sepa el Rey de él mismo el caso;
pero en tal furia me abraso
que ya su muerte me agrada.
Redondilla
¡Dadle, muera! ¡No, teneos!
2560
¡Ah, traidor! ¿Tan gran maldad
has hecho?

Arsindo
Dices verdad.
Contra tus viles deseos,
Redondilla
¿di, traidor, cuál de los dos
ha hecho más noble hazaña?

Filiberto
2565
Quien sirve al Rey.

Arsindo
No se engaña
con falsas palabras Dios,
Redondilla
que Dios ve los pensamientos
y da el premio y el castigo.

Filiberto
¿Y los tuyos, enemigo,
2570
tienen más merecimientos?
Redondilla
¡No eres adúltero, infame?

Arsindo
No, traidor, sino leal,
y por una hazaña igual
todo el mundo me lo llame.
Redondilla
2575
Rosa, tu hija, levanta
por reinar, o algún demonio
que está en ella, un testimonio
tan falso a mujer tan santa.

Enrico
Redondilla
¡No le escuches! ¡Muera luego,
2580
o llévale al Rey!

Filiberto
¡Camina!

Arsindo
Por hazaña tan divina,
tengo por descanso el fuego.

La reina ISABEL y un BARQUERO.

Isabel
Redondilla
O me da la barca a mí,
o conmigo pasa el mar.

Barquero
2585
¿Adónde queréis pasar,
afligida reina, así?
Redondilla
¿Todo este golfo hasta Dobla
podrá mi rota barquilla
pasar de una a la otra orilla,
2590
si en ellas se rompe y dobla?

Isabel
Redondilla
¿No es mejor que no morir
a manos de este tirano?

Barquero
Bien decís, que al inhumano
le ofende vuestro vivir.
Redondilla
2595
Entrad, y el cielo se duela
de vos. Los remos coged
y de esta suerte romped
el mar, terciando la vela,
Redondilla
que en la orilla quedaré
2600
rogando a Dios que os anime.

Isabel
Bien es que el secreto estime.

Barquero
Pues, Reina, yo callaré.

Isabel
Redondilla
Si fueras noble, creyera
que el secreto me guardaras;
2605
si en ir conmigo reparas,
que has de morir considera.
Saque una daga.
Redondilla
Y determínate presto,
porque muerto has de quedar.

Barquero
Más quiero entrar en el mar.
2610
De morir con vos protesto,
Redondilla
que por poneros temor
todo lo que veis decía.
Tiemble el mar, señora mía,
de ese invencible valor,
Redondilla
2615
que si ayuda la fortuna
a la atrevida esperanza,
caminaréis con bonanza
sin temer borrasca alguna.
Redondilla
De donde la dejo atada
2620
corto el cabo, y si le dobla,
no dudéis de entrar en Dobla
con el alba declarada.
Redondilla
Y así seréis César vos,
y yo Amiclas, su barquero.

Isabel
2625
Camina, que en Dios espero.
¡Mi inocencia sabe Dios!

Vanse. El REY, FILIBERTO, ARSINDO preso y ENRICO.

Rey
Endecasílabos sueltos (tirada)
¿De qué sirvió traerme a Arsindo preso?
¡Caminad, enemigos, por la Reina,
que quiere el cielo castigar mi furia!

Filiberto
2630
Diga el traidor por dónde y en qué traje
iba la Reina, que las guardas dicen
que le hallaron a él con sus vestidos.

Arsindo
En casa de Tancredo, el secretario,
hallaréis a la Reina. El traje creo
2635
que ya no será el mismo que llevaba
al salir de la torre: una esclavina.

Rey
Id por ella y despáchense correos
para todos mis puertos y ciudades,
que, sin duda, la llevan los franceses
2640
que a Rosa maltrataron.

Filiberto
Ven, Enrico.

Enrico
¡Reina la llama ya, padre! Ya el cielo
le va volviendo aquella luz perdida.

Filiberto
Bien dices, que si Reina la ha llamado
no está lejos de estar arrepentido,
2645
¡oh nunca yo subiera a su privanza!

Enrico
¡El que subió cayó!

Filiberto
¡Ya es hecho!

Enrico
¡Vamos!

Rey
¡Es posible, traidor, que te atreviste
a dar tu vida por aquella adúltera!
¿Tanto te obliga amor?

Arsindo
¡Ah, Rey perdido,
2650
Rey hechizado y loco! ¡Ah, mozo noble,
ejemplo un tiempo de cristianos reyes,
imagen de casados virtuosos!
¿Adúltera, la Reina? ¿En una santa,
que has hecho mártir, pensamiento pones
2655
de que para tu ofensa le ha tenido?
¡Y yo traidor, señor, a tu corona,
a tu amor, a tu honra, a tus mercedes;
de suerte que por dar remedio a un ángel
merezco que me des nombre de adúltero!
2660
¡Los testigos son buenos!: Rosa, y Rosa,
que de tu perdición ha dado el fruto.

Rey
¿Posible es que han podido tus palabras
bañar en agua mis crueles ojos?
¡Duque, oh, Duque!, ¿es verdad lo que me dices?

Arsindo
2665
Despierta de ese Lethos miserable
que en tanto olvido ha puesto tus sentidos.
Rosa te ha muerto, Rosa te ha hechizado,
y mujer que...

Rey
Prosigue, ¿qué lo dudas?

Arsindo
¡No es mal indicio que escucharme quieras!

Rey
2670
Arrepentido estoy... ¡Oh, reino pobre;
estos traidores este mal te han hecho!

Arsindo
Si no lo dices por saber acaso
lo que de Rosa aquí decirte espero,
alabaré tu intento cristianísimo
2675
en que de mi señora tengas lástima,
que es justo que la llame mi señora.

Rey
¡Ay, Arsindo!, ¡que estoy dando suspiros
que penetran el cielo, que aun apenas
oso mirar con mis traidores ojos!
2680
¡Oh mocedad tirana de la vida!
¡Quien se escapa de ti, diga que sale
de un moro que en Argel le tuvo preso!

Arsindo
Señor, ¿de qué ha nacido esta mudanza?

Rey
De conocer que me ha engañado Rosa
2685
por una cosa que hoy, Arsindo, he visto.

Arsindo
¿Una cosa, señor? ¡Estabas ciego
cuando no veías infinitas cosas!
¿Pues di, señor, tan ciego estás y loco
que no veías de Rosa las maldades,
2690
o que, si por ventura no las veías,
no las oías en la voz del vulgo
y en los pasquines de tu propia casa?

Rey
¿Pues qué ha hecho Rosa?

Arsindo
Cuando no tuviera
más que de ser mujer... Por este engaño
2695
de un Rey tan alto, injusto pensamiento,
mereciera la muerte. Y pues a un hombre
tan mal parece, puesto que era justo
decir de una mujer muchos defectos,
solo te digo que este tu privado,
2700
este Teodoro la posee y goza
desde el segundo día de tu gusto,
y entre ellos ha sido este concierto
de decir que la Reina te ofendía.

Rey
¿Cierto?

Arsindo
¡Que no es el mismo sol tan claro!

Rey
2705
¡Oh traidora mujer! ¡Malhaya el hombre
que pone confianza en ellas!

Arsindo
Bueno,
dícelo Dios del hombre con el hombre,
¿y ahora quieres que se tenga de ellas?
No, porque no hay mil buenas y mil santas
2710
como la que tenías.

Rey
Es, sin duda.
¡Oh, mi santa Isabel! ‘Oh, mi inocente!
¡Oh, cordera bellísima, teñida
de la mancha del falso testimonio
de estos traidores!

Arsindo
¡Dios te alumbra y rige!
2715
Arsindo, libre estás. ¡Hoy muera Rosa!,
¡Teodoro muera, muera Teodorico!
¡Muera ese vil ingrato que así paga
la crianza, el favor, el tarto, el gusto
y tantas buenas obras recibidas!
2720
¿Dime, do está mi bien?, ¿dímelo, amigo?

Arsindo
Señor, si ella acertó con una nave
que orilla el puerto le dejaba a punto,
sin duda es ida a Dobla.

Rey
Pues partamos
en seguimiento suyo. Junta gente,
2725
ármese treinta naves artilladas
y lleva presos a los dos en ellas,
que pienso en la presencia de su padre
averiguar con ellos su inocencia.

Arsindo
¡Eres cristiano rey!

FILIBERTO, ENRICO y guarda.

Filiberto
La ciudad toda
2730
habemos discurrido con tu guarda;
la casa de Tancredo habemos visto,
pero no hay de la Reina nueva o sombra.

Rey
¡Prended esos villanos al momento!

Enrico
¿A nosotros?

Rey
¡Prendedlos o matadlos!

Filiberto
2735
¡Oh, Enrico, nunca yo engendrar a Rosa!

Enrico
Padre, de la verdad es este este afecto,
que en las alas del tiempo se levanta.

Rey
¡Vamos, Arsindo, a ver si cobrar puedo
mi honor y mi Isabel!

Arsindo
¡Oh, Rey, ahora
2740
muestras la sangre de tu padre y tíos!

Filiberto
¡Paga es esta del cielo!

Enrico
¡Y justa paga!

Filiberto
Jamás a menos daño que este vino
privanza que creció por mal camino.

REY ENRIQUE, TIBALDO, LIBERIO y LEARDO.

Enrique
Redondilla
¿Que en este estado quedó
2745
sin que se sepa otra nueva?

Tibaldo
Esta ha sido la más nueva,
porque hoy de Londres llegó.

Enrique
Redondilla
¡Ah, Rey infame, atrevido
a Dios y a tu mismo honor!
2750
¡Ya tuviera por mejor
no haber a Dobla venido!
Redondilla
¡Aunque locura se llame,
irá sola mi corona
a romperle la corona
2755
sobre la cabeza infame!
Redondilla
Aquí me quiero embarcar.

Liberio
Señor, a reino enemigo
vaya la gente contigo
que te pueda acompañar.
Redondilla
2760
Haz una lúcida armada,
y de tus presidios venga
cuanta gente en Francia tenga
o que en ella ciña espada.

Leardo
Redondilla
No me espanto que el dolor
2765
tanto tu cólera instigue,
que a decir eso te obligue
con las ansias del honor.
Redondilla
Pero para tan empresa
y que, en efecto, es tan justa,
2770
vaya juventud robusta
de nuestra nación francesa.
Redondilla
Destruya tu flor de lirio
la rosa de Inglaterra,
y la que en su hechizo encierra,
2775
de tu Isabel, el martirio.
Redondilla
Levántese tu pendón
en esa derecha mano,
porque nunca rey cristiano
tuvo más justa ocasión.

Enrique
Redondilla
2780
Engaño fue aquel consejo
con que fuistes a afrentar
la sangre que ha de obligar
la helada y fría de un viejo.
Redondilla
¡Oh, nunca hubiérades ido
2785
para tener tal efecto!
¡Oh, si tuviera respecto
a un rey el mar atrevido,
Redondilla
así como estoy me echara
hasta ver la playa fiera
2790
donde a mi blanca cordera
aquel lobo desquijara!

Tibaldo
Redondilla
Desvíate de la orilla;
no mires, señor, al mar
que te obliga a imaginar.

El BARQUERO, mojado todo, con un medio remo en la mano.

Barquero
2795
¡Triste, que no puedo asilla!
Redondilla
¡Ella se me ha de ahogar!;
pero aquí se ofrece gente.

Tibaldo
¿Qué hombre es este?

Liberio
¡Hola, detente!

Enrique
Hombre parece del mar;
Redondilla
2800
si es inglés no llegue a mí.

Leardo
¿Quién eres?

Barquero
Que aliento cobre
me deja. Un barquero pobre.

Leardo
¿Pues cómo vienes así?

Barquero
Redondilla
¿Qué sois vosotros?

Tibaldo
Franceses.

Barquero
2805
¿Franceses?

Tibaldo
Sí.

Barquero
¿Dónde estoy?

Tibaldo
En Dobla.

Barquero
¡Gracias te doy,
cielo, que aquí me trajeses!
Romance (tirada)
Sabed, franceses ilustres,
que Roberto, inglés soberbio,
2810
por casarse con su amiga
una gran maldad ha hecho;
que con falsa información
trajo bulas a su reino,
acusando a su mujer
2815
con un duque de adulterio.
Prendiola, y para vengarse
de Enrique, porque vinieron
tres caballeros de Francia
a hacer afrenta a Roberto,
2820
mandó a su gobernador
cortar su inocente cuello;
pero el mismo noble duque
entró en la torre primero
y, quedando en su lugar,
2825
a la Reina en salvo ha puesto;
que, no topando la nave
que la esperaba en el puerto,
vino a dar con la barquilla,
donde dos palmos de lienzo
2830
alas de su vida han sido,
y pies dos varas de un remo;
pero al llegar a la playa,
con la mareta y el viento,
cuasi desnuda y sin vida
2835
la dejo entre el mar y el puerto.

Enrique
¿Duque, mi hija está aquí?

Barquero
¿Quién es?

Tibaldo
El Rey.

Barquero
Rey supremo,
fluctuando está a la orilla.

Enrique
Pues id, y sacadla presto.

El REY solo se quede; los otros vayan por ella.

Enrique
Soneto
2840
Después del mal, el bien está más cierto;
tras el invierno se sosiega el año,
por el engaño es dulce el desengaño;
por la desconfianza, el gusto incierto.
Agrada la ciudad tras el desierto,
2845
el remedio se estima por el daño,
la patria propia, por el reino extraño,
y por la mar airada, es dulce el puerto.
Estímase la vista por el ciego,
por saber la verdad, es la porfía
2850
y el liberal se ve por el avaro.
Por la quietud, se estima el buen sosiego,
después de larga noche, sale el día,
y después del nublado, el sol más claro.

La REINA, desnuda y mojada; BARQUERO y caballeros.

Isabel
Redondilla
¿El Rey, mi señor?

Enrique
¡Quién puede
2855
sin mil lágrimas mirarte,
porque verte, y en tal parte,
no es bien que sin ellas quede!
Redondilla
¡Oh, cautiva, que esta mano
te saca de aquel Argel!
2860
¡Oh, esclava de aquel cruel
indio, scita o bracamano!
Redondilla
¡Oh, verdad, limpia y exenta
de la mentira a pesar!
¡Oh, tesoro, que en el mar
2865
se escapó de la tormenta!
Redondilla
No estimara tanto el verte
a no traer libertad
del yugo y cautividad
de tu deshonra y mi muerte.
Redondilla
2870
¿No hablas?

Isabel
El gran placer
la razón al paso toma,
como el agua en la redoma
que no la deja caer.
Redondilla
El alma les da a mis ojos
2875
lágrimas en vez de voz.

Enrique
¡Ah, rey tirano feroz!,
¿a un ángel has dado enojos?
Redondilla
¿Pero qué salva es aquesta
que hacen naves en la mar?

Sale LIBERIO.

Liberio
2880
Hoy, entre el mismo pesar,
esperas contento y fiesta,
Redondilla
treinta naves han llegado
con el rey de Inglaterra,
que para entrar en tu tierra
2885
flámulas blancas ha alzado.
Redondilla
Dice Arsindo, un caballero
valón, que a la orilla está
en una barca, a quien ya
debes tu bien y el que espero,
Redondilla
2890
que el Rey viene arrepentido
en busca de su mujer.

Enrique
¡No cabe tanto placer
en tan pequeño sentido!
Redondilla
¿No aqueste Duque aquel
2895
que te dio, Isabel, la vida?

Isabel
La vida y honra perdida
hoy tengo, padre, por él.

Enrique
Redondilla
Partid y decid al Rey
que ya piadoso respondo
2900
–aunque fuera echarle al fondo
más justo derecho y ley–
Redondilla
que con diez personas solas
le dejaré en Dobla entrar.

Liberio
De eso le voy a avisar.

Enrique
2905
¡Maldiga el cielo las olas,
Redondilla
maldiga el mar y aun el viento,
que no le ahogaron pasando!,
pero debo de ir trazando
mi venganza y su escarmiento.
Redondilla
2910
Hoy le tengo de prender,
hoy ha de morir aquí.

Isabel
¿Señor, en qué te ofendí
que eso pretendes hacer?

Enrique
Redondilla
A mí no me has ofendido;
2915
tú eres mi bien y regalo.

Isabel
¡No le mates, que aunque es malo,
en efecto es mi marido!
Redondilla
Confieso que me ha dejado,
que a Nerón en cruel excede,
2920
pero eso y más, señor, puede
un amor desatinado.
Redondilla
Si el Rey estuviera en sí,
culpado pudiera ser;
¿qué culpa puede tener
2925
si le han hechizado así?
Redondilla
¡No lo trates con rigor
que, aunque es verdad que he perdido,
de padecer, el sentido,
aún no he perdido el amor!
Redondilla
2930
¡Cobre yo lo que perdí,
si ha despertado del sueño!
¡Tú me le diste por dueño,
no me castigues a mí!

Enrique
Redondilla
De tu virtud había oído
2935
grandes cosas por la fama;
pero ya corta la llama
la vista, pues tanta ha sido
Redondilla
que ruegas por un traidor,
por un enemigo fiero.

Isabel
2940
¡Ese fue mi amor primero
y será el fin de mi amor!

Sale ARSINDO, duque, con bastón; criados; TEODORO y ROSA atadas las manos; el REY detrás, con un saco de sayal y una saga al cuello.

Rey
Redondilla
Invicto, Enrique, a tus pies
tienes un yerno villano,
un mal hijo, un rey tirano,
2945
un hombre, un Roberto inglés.
Redondilla
Vesme aquí con esta soga
y este saco penitente,
que a v