Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

LA AMISTAD Y OBLIGACIÓN




Autoría: Probable
Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, III, Madrid, RAE, 1917, pp. 324-354.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

DON MARTÍN DE PEREA
LOPE, lacayo
DON PEDRO
DON BERNARDO
DON FÉLIX
RODRIGO, criado
EL CONDE AURELIO
SILVIA, villana
TUTELIO, bandolero
FURIO, bandolero
CAMILO, bandolero
LEONARDA, damas francesas, sus hijas
CLAVELA, damas francesas, sus hijas
ROSELO, criado
FLORO, criado
SILVIO
BELARDO, villano
ROBERTO
FABIO
ALEJANDRO
PÍO
SEVERO

Acto I

Salen don Martín de Perea y Lope, lacayo.

DON MARTÍN
Décima
¿Qué decís?

LOPE
Eso pasó.

DON MARTÍN
¡Don Félix queda afrentado!

LOPE
Siempre fui poco letrado
del duelo, mas pienso yo
5
que si don Pedro le dio
con el sombrero, se entiende
que con la mano le ofende
o que disculpado esté
si mano de fieltro fue,
10
con que es afrenta de duende.

DON MARTÍN
Décima
¿Con el sombreroN
X
Nota del editor

Falta un verso en esta décima.

?

LOPE
Y la mano
en la cara le metió
luego que el mentís llegó,
que fue agravio cortesano,
15
aunque le hablaron primero;
porque hubiera caballero
que si alguno le afrentara,
con el mentís se quedara
por uno quitarse el sombrero.

DON MARTÍN
Décima
20
¿Qué hizo don Félix?

LOPE
Ciego
de honra y cólera, sacó
la espada.

DON MARTÍN
¿Y no le mató?

LOPE
¿Cómo? Si se puso luego
más gente en medio, que al fuego
25
suele acudir, dando voces.
Porque le matara a coces,
cuanto y más con los aceros,
a no haber mil caballeros.
Pero ya tú le conoces.

DON MARTÍN
Décima
30
No sé cómo sin morir,
Lope, se pudo escapar.
¿A Félix pudo afrentar
quien luego pudo vivir?
¿Cómo podré resistir
35
a la fuerza del dolor?
Tanta amistad, tanto amor
no me permite que vea
cubrir de mancha tan fea
tan esclarecido honor.
Décima
40
¿De don Félix en la cara
sombrero?

LOPE
El agravio ha sido
más cortés y comedido
que en todo el mundo se hallara.

DON MARTÍN
Si toda Navarra ampara
45
ese traidor, hoy le doy
mil muertes.

LOPE
Seguro estoy
que en ella no ha de parar.
O a Francia se ha de pasar
o a Aragón.

DON MARTÍN
¡Perdido estoy!
Décima
50
¿Dónde don Félix se fue?

LOPE
Como afrentado, a su casa.

DON MARTÍN
Fuego que mi pecho abrasa
por los ojos se me ve.
No sé si verle podré:
55
pero vamos.

LOPE
Oye.

DON MARTÍN
Di.

LOPE
Que don Pedro viene aquí
con don Bernardo su amigo.

DON MARTÍN
Vendrá a buscar su castigo.

LOPE
Pues ¿piensas hablalle?

DON MARTÍN
Sí.

Salen don Pedro y don Bernardo.

DON PEDRO
Redondilla
60
Y os he dicho la verdad.

DON BERNARDO
No era razón engañarme.
¿Qué habéis de hacer?

DON PEDRO
Ausentarme
por un mes de la ciudad
Redondilla
mientras esto se compone;
65
que él gustará que se acabe
si alguna persona grave
su autoridad interpone,
Redondilla
que tiene deudos y amigos
don Félix.

DON BERNARDO
Tenéis razón,
70
pues de esta necia cuestión
tuvisteis tantos testigos.

DON PEDRO
Redondilla
De lo que estoy consolado
es que la ocasión me dio.

DON BERNARDO
Ya, por lo menos, quedó
75
su injusto agravio vengado.

DON PEDRO
Redondilla
O suceda bien o mal,
pensar bien es menester
si puedo opinión perder
no estando el agravio igual
Redondilla
80
en ausentarme de aquí,
no parezca que es temor.

DON MARTÍN
Si se consulta el honor
dirá mil veces que sí,
Redondilla
señor don Pedro, que es hombre
85
don Félix que, no presente,
sino mil leguas ausente,
aunque os mudéis traje y nombre,
Redondilla
os ha de quitar la vida.

DON PEDRO
Todo lo que habéis hablado
90
pudiera estar excusado,
supuesto que es conocida,
Redondilla
don Martín, vuestra amistad;
porque los hombres discretos
suelen templar los efectos
95
del odio y la enemistad
Redondilla
y no aumentar los enojos.
Que si traté de mi ausencia,
no es cobarde diligencia
cegar al vulgo los ojos;
Redondilla
100
mas ya, por vos me estaré
en Pamplona tan de espacio,
que de la plaza o palacio
eternamente saldré.

DON MARTÍN
Redondilla
Si vos fuéredes allá
105
tenedme por hombre infame,
y desde aquí me lo llame
ese que con vos está.
Redondilla
Pues como yo soy amigo
de don Félix, él lo es vuestro,
110
aunque es un agravio nuestro
igualaros a quien digo,
Redondilla
porque a los dos quitaré
la vida para vengalle.

DON PEDRO
Sea en el campo y no en la calle.

DON MARTÍN
115
Yo riño donde os hallé.

DON BERNARDO
Redondilla
]Pues riñeréis con los dos.

DON MARTÍN
Para vos basta un lacayo.

LOPE
¿Qué es lacayo?: diga un rayo.
¡Hombre, perdónete Dios!

Entranse acuchillando y salen don Félix y Rodrigo, criado.

RODRIGO
Décima
120
Mira que pierdes el seso.

DON FÉLIX
No le debo de tener,
pues no acabo de perder
la vida con tal suceso.
Rodrigo, yo te confieso
125
que ha sido tal mi furor,
que de aqueste corredor
me he querido echar mil veces.

RODRIGO
Bastantemente encareces
el agravio de tu honor.

DON FÉLIX
Décima
130
Que allí no pude vengarme;
mas, con la vista turbada,
no pude sacar la espada
cuando pudiera arrojarme.
Que fue el sombrero tirarme
135
como al toro el rostro tapa
el hombre, que se le escapa;
que como los caballeros
le hieren con los aceros,
la gente vil con la capa.
Décima
140
¿Qué dirán de mí, Rodrigo,
en toda Navarra ya,
en tanto que no le da
mi espada justo castigo?
Llama a don Martín, mi amigo;
145
pero no, que no es razón
meterle en esta cuestión,
que sé que me quiere bien
y que ha de sentir también
mi mal perdida opinión.
Décima
150
¿Si habrá mi padre venido?
¡Oh, qué pena tengo de él!
¡Qué sentimiento cruel
le espera si lo ha sabido!
Que como soldado ha sido
155
en aquellas guerras grandes
del duque de Alba, y a Flandes
con el condestable fue
de Navarra, hoy le quité
la vida con el honor,
160
pues no heredé su valor
y a mi contrario maté.
Décima
Cuanto el buen viejo ganó
con tanta sangre vertida,
aventurando la vida,
165
hoy mi desgracia perdió.
Pero ¿que pude hacer yo
cuando un mundo le defiende,
pues cuando cuestión se enciende
está ya tan recibido
170
detener al ofendido
y defender al que ofende?
Décima
Y es error que si llegara
a satisfacerse luego,
no fuera mayor el fuego
175
y al encenderse cesara;
ni yo ahora me vengara,
ni el ofensor me temiera;
de donde se considera
que cuando hay terceros labios
180
no dejan que los agravios
salgan de la puerta afuera.

Sale don Martín, con la espada desnuda, y Lope.

LOPE
Romance (tirada)
Bien puedes entrar , que aquí
está don Félix.

DON FÉLIX
¿Qué es esto?

DON MARTÍN
Yo soy, no os alborotéis.

DON FÉLIX
185
¿Cómo que no, cuando os veo
descolorido y la espada
desnuda?

DON MARTÍN
A don Pedro he muerto.

DON FÉLIX
¿A don Pedro?

DON MARTÍN
Sí ¡por Dios!

DON FÉLIX
¿De qué manera?

DON MARTÍN
Riñendo.

LOPE
190
Y yo he dado a don Bernardo
cierto corroscón, que pienso
que aunque le digan mentís
no habrá menester sombrero.

DON MARTÍN
Contándome vuestro agravio
195
Lope, tal ventura tengo,
que veo venir los dos,
y a pocas palabras llego
donde vengué vuestro honor,
y a daros las nuevas vengo.

DON FÉLIX
200
Por ellas os doy los brazos.
Pero, decidme: ¿qué haremos?

DON MARTÍN
¿Qué, don Félix? Ausentarme,
ya por amigos y deudos,
ya por no verme en prisión:
205
porque mi hacienda, respeto
de tener padre, no importa.

DON FÉLIX
Pues, Rodrigo, ensillen luego
dos caballos.

DON MARTÍN
¿Cómo dos?
¿Qué culpa tenéis de esto?

DON FÉLIX
210
¿Luego había de dejaros?
¿Por tan ingrato y grosero
me tenéis? Si vos por mí
habéis a don Pedro muerto,
perdéis vuestra casa y patria,
215
y soy a quien quiero y debo
más en el mundo, ¿es razón
que os deje?

LOPE
Perder el tiempo
en razones excusadas
caballeros tan discretos
220
locura me ha parecido,
porque yo, pobre escudero,
os tengo de acompañar
si cuatro mil vidas pierdo.
Rodrigo quede en Pamplona
225
que os escriba los sucesos,
que yo también soy culpado,
y si en la ciudad me quedo
podrá ser que con los pies
dé la bendición al pueblo.

DON MARTÍN
230
¿Dónde iremos?

DON FÉLIX
A Aragón.

DON MARTÍN
Tan cerca es notable yerro.

DON FÉLIX
Pues alto, vamos a Francia.

DON MARTÍN
A peligro nos ponemos
por tierra.

DON FÉLIX
Vamos por mar,
235
pues embarcarnos podremos
en Fuenterrabía.

LOPE
Es cerca;
el camino es buen consejo,
pues quien os ha de servir
irá camino derecho.

RODRIGO
240
Dios sabe lo que siento
quedarme en esta ocasión.

DON FÉLIX
¡Camina!

RODRIGO
¡Guárdalos el cielo!

LOPE
Dile, Rodrigo, a Isabel
que atravesada la llevo
245
desde el corazón al alma,
desde los ojos al pecho.
Que la escribiré de Francia
mi desdicha en prosa y verso,
con dineros, porque, en fin,
250
son los mejores conceptos.
Pero no le digas nada,
que hay amigo de este tiempo
que de llevar un recado
se queda en casa por dueño.

Vanse, y salen el conde Aurelio, Leonarda y Clavela, damas francesas, sus hijas, Roselo y Floro, criados.

CONDE
Lira
255
Pienso que en esta quinta,
a quien el mar con muros de diamante
ciudad propone y pinta
de la imaginación del caminante,
podrás algunos días
260
pasar tus penas y excusar las mías.
Lira
Por la parte de tierra
caza te ofrece el monte, el prado flores,
nieve la inculta sierra,
frutas el campo, fiestas los pastores,
265
bailes las aldeanas,
junio, como en abril, frescas mañanas.
Lira
Allí los pajarillos,
poetas dulces, pintarán auroras,
y los armados grillos
270
de breves noches te darán las horas;
que, quien sueño no tiene,
con cualquiera ruido se entretiene.
Lira
Por la parte que mira
al mar, Leonarda, en cuanto su horizonte
275
nubes con torno gira,
ya fingiendo de plata un valle, un monte,
ya por llanos cristales
flores de nieve en ramos de corales,
Lira
tendrás la dulce pesca,
280
que en barcos te traerán los pescadores
entre las redes fresca;
los bastiones, las conchas de colores,
los nácares con perlas,
que en su breve prisión podrás cogerlas.
Lira
285
Deja tristeza tanta,
que conviene tan mal con tu hermosura;
el ánima levanta
adonde mi grandeza te asegura
un alto casamiento,
290
desvelo de mi justo pensamiento.
Lira
Conde soy de San Polo,
el más célebre ahora de Bretaña;
tú aquel único y solo
bien que mis años dulcemente engaña.
295
¿Qué quieres? ¿Qué no quieres?
¡Tal suele ser el gusto de las mujeres!

LEONARDA
Lira
Padre y señor, si fuera
con causa mi tristeza, confiada
en tu amor la dijera,
300
mas siendo enfermedad, no importa nada
las tierras y las mares,
que es fingir gustos aumentar pesares.
Lira
A la ciudad te vuelve,
que aquí nos quedaremos yo y mi prima.

CLAVELA
305
Leonarda se resuelve
solo a vivir la soledad que estima.
Aquí estaremos solas
ya mirando las flores, ya las olas.
Lira
Vete, señor, pues sabes
310
que entre tristezas y melancolías,
y más siendo tan graves,
hay mucha diferencia.

CONDE
De las mías
saldré, Leonarda, tarde.

LEONARDA
No te vayas tan triste.

CONDE
El cielo os guarde.

Vase.

CLAVELA
Redondilla
315
Ya que sola estás aquí,
y por tu gusto has quedado
en la soledad que has dado,
Leonarda, indigna de ti;
Redondilla
ya que en tierra y mar, tirana
320
de ti misma, quieres dar
en ser sirena del mar
y de la tierra Diana,
Redondilla
merezca yo la ocasión
de tu pena y descontento,
325
que a partir el pensamiento
le obliga toda afición.

LEONARDA
Redondilla
¡Ay, Clavela! A Dios pluguiera
que las flores despreciadas
imitar las despeñadas
330
sirenas del mar pudiera,
Redondilla
o que aquí, sin compañía,
por estos bosques Diana
viera nacer la mañana
y viera morir el día.
Redondilla
335
¿Qué me preguntas a mí
viendo con qué fingimiento
muestra el conde sentimiento
y niega el que mira en mí?
Redondilla
Un casamiento a disgusto
340
dispone a morir, propuesto
que ejecutado, y tan presto
para morir viene al justo.
Redondilla
Si no me quiere entender
el conde, olvídeme aquí,
345
que yo sabré hacer por mí
lo que él no ha sabido hacer.
Redondilla
Dice que fue prisionero
en Flandes de un capitán,
cuyos favores le dan
350
la causa de que yo muero.
Redondilla
Porque allá se concertó
entre ellos mi casamiento
con un hijo suyo, a intento
de ser su rescate yo.
Redondilla
355
No lo entiendo; solo sé
que quiere el conde matarme,
pues en llegando a forzarme
fuerza [es] que muerte me dé.

CLAVELA
Redondilla
¿Cómo te puede forzar
360
teniéndote tanto amor?

LEONARDA
Porque tengo por mejor
obedecer y callar.

CLAVELA
Redondilla
Pues no calles ni obedezcas
si te ha de costar la vida.

LEONARDA
365
¡Ay, Clavela! Estoy perdida.

CLAVELA
Leonarda, no te entristezcas.
Redondilla
Ningún padre, y más tan noble
como el conde, lo ha intentado.

LEONARDA
Ver que la palabra ha dado
370
crece mi desdicha al doble.

Sale Silvia, villaneja, con don Martín y Lope, medio desnudos, como que salen del mar.

SILVIA
Redondilla
Bien os podéis olvidar
de la tormenta pasada.

DON MARTÍN
En tal puerto y tal posada
ángeles tiene la mar,
Redondilla
375
como otro tiempo sirenas.

LOPE
Ángel, ¿adónde es tu cielo?
que a su ardiente sol apelo
de estas mojadas arenas.
Redondilla
Tiende las alas y lleva
380
aquestos dos infanzones
a una esfera de colchones.

SILVIA
Esta cerca hermosa y nueva
Redondilla
es una quinta famosa
del conde Aurelio, y sospecho
385
que aún no es ido.

DON MARTÍN
Si en su pecho
hay la piedad generosa
Redondilla
de caballero francés
y gran señor en Bretaña,
moveralo el ver de España
390
un noble hidalgo a sus pies.

LOPE
Redondilla
Ángel, si el conde está aquí,
sin duda habrá qué comer.

SILVIA
No es el conde menester.
Españoles, fiad de mí;
Redondilla
395
hija soy del que está en guarda
de esta quinta. Mas ¡ay, Dios!

DON MARTÍN
¿De qué te admiras?

SILVIA
Las dos.

DON MARTÍN
¿Quién son?

SILVIA
Clavela y Leonarda,
Redondilla
hija y sobrina del conde.
400
Llegad.

DON MARTÍN
Estoy descompuesto.

SILVIA
Que no temáis. Llegad presto.

LOPE
Por lo desnudo me esconde
Redondilla
la vergüenza.

SILVIA
No penséis
que tenemos en Bretaña
405
las gravedades de España.
Llegad.

LOPE
¡Ah! ¡Qué bien hacéis!
Redondilla
Ver un señor espetado
en una lanza jineta
y una señora discreta
410
hacha ermita de un estrado;
Redondilla
ver el estudio que ponen
en rodear cortesías,
son diligencias tan frías
que las piedras descomponen.
Redondilla
415
¡Bien hayan pocos que vi
que, sin que les cueste nada,
con sola una sombreada
llevan mil almas tras sí!
Redondilla
Ni jamás vi caballero
420
ni señor en mi lugar
empañado por gastar
el tafetán del sombrero.

DON MARTÍN
Romance (tirada)
A vuestros pies generosos,
gallardas señoras, llega
425
un caballero navarro
que, con furiosa tormenta
arrojado de la mar,
toma en vuestro cielo tierra,
enjugando en vuestro sol
430
el agua de su inclemencia.

LEONARDA
Lástima me ha dado el veros.
¿Quién sois?

DON MARTÍN
Si me dais licencia,
la historia de mis fortunas
os dará bastantes nuevas.

LOPE
435
¿Ahora cuentas historias?

LEONARDA
Decid, que de vuestras penas
ya la tenemos las dos.

CLAVELA
(Buen talle.

LEONARDA
¡Gentil presencia!

DON MARTÍN
Es mi nombre Federico,
440
no muy propio, que quien deja
la patria, tal vez también
el nombre con la nobleza.
Huyendo mil enemigos
con una justa defensa
445
de mi honor, fié del mar
los peligros de la tierra.
Que en la plaza de la mía
salí una tarde a las fiestas
que por los reyes de España
450
su regimiento celebra.
Salí galán de colores
y plumas, en que pudieran
mirarse mis esperanzas
cuando daba el viento en ellas.
455
Prosigo en contra mi historia
solo porque os miro atentas,
que obliga mucho a quien habla
ver que le escuchan sin pena.
Salí en un caballo bayo,
460
pintado de manchas negras,
que entre algunas ruedas pardas
formaba arábigas letras.
De cintas de verde y nácar
llevaba las crines presas
465
por los rizos, que las galas
animan hasta las bestias.
Tan lozano iba el caballo
donde una dama me espera,
que parece que sabía
470
cuál era de aquellas rejas.
Pero él y yo, que fue dicha,
tropezando en unas piedras,
a un tiempo a la dama hicimos
cortesía y reverencia.
475
“¡Dios te guarde!” dijo, y luego
dos claveles con tal fuerza
me tira, que, como habló,
pensé que los labios eran.
Agradeciendo el favor,
480
veo que la envidia atenta
de un caballero que andaba
con mi amor en competencia,
al camino me salía
como salteador que intenta
485
al caminante, seguro,
quitar la vida y hacienda.
Era alán y entendido,
aunque de poca prudencia,
grave desdicha de un hombre
490
tener ingenio sin ella.
Vio el favor, vio los claveles
y vio que la primavera
me tenía por su abril
y que de sus manos eran.
495
Yo tuve toda la tarde
tal brío y dicha en las fiestas,
que pudiera, sin claveles,
darle igual envidia en ellas,
porque en los toros de España,
500
fiestas que allá se profesan,
ya con el rejón pintado,
ya con la espada sangrienta,
hice suertes de mil suertes,
de suerte que, en una de ellas,
505
por el arrugado cuello
le dividí la cabeza.
Llegó la noche a mi sol,
sucediendo las tinieblas
al partirse de la plaza,
510
que toda sintió su ausencia.
Ya las estrellas salían
cuando las suyas, más bellas,
encubrieron a mis ojos
la luz que siempre desean.
515
Salí para desnudarme
y volver a ver sus puertas,
y aunque fuese a media noche
rogar al sol que amanezca.
Los claveles me animaban,
520
que, en fin, como flores eran,
para esperar el rocío
miraban también sus rejas.
Allí los dos fuimos Argos,
mas con esta diferencia:
525
que yo tuve los cuidados
y ella tuvo las estrellas.
Mas primero que pudiesen
mis desvelos merecellas,
veo el hidalgo celoso
530
de mi dicha, sombra incierta.
Capa de color con oro,
plumas de arrogancia llenas,
que, a no haber aire en el mundo,
su presunción se le diera.
535
Sonando un broquel al lado,
cosa que el honor condena,
que hablar antes que la espada
pone en el valor sospecha.
No venía sin criados...
540
Pero es relación muy necia
referir cuestión a damas
ni en favor propio pendencias.
El murió, yo me ausenté,
y, en una nave francesa,
545
mis esperanzas, mi amor
y yo corrimos tormenta.
Que las desdichas a veces
aún no es bien que lo padezcan;
como necedades son,
550
que por una mil se engendran.
En medio del mar me vi,
rotas las jarcias y velas,
entre suspiros y voces
pidiendo al cielo clemencia,
555
donde llegaba la nave,
de suerte, que bien pudiera
asirme de sus aldabas
a tener visibles puertas.
Mas con esa confusión
560
dio un golpe de mar con ella
de aquesta tierra en la playa
y, hecha granada, en su arena.
Salimos este hombre y yo
a la dichosa ribera
565
que de vuestra quinta y casa
besa la famosa cerca;
hallamos esta aldeana
que hasta la presencia vuestra
nos ha traído, en que ya
570
ningún mal se nos acuerda
con la dicha del mirar
que entre ángeles vida tenga
quien la tuvo por perdida
entre sirenas y peñas.

LEONARDA
Redondilla
575
Por cierto, español, que mueve
a compasión y dolor
tanto mal, si bien a Amor
no menos pena se debe.
Redondilla
¡Gracias al cielo que estáis
580
donde aliviarla podéis!

CLAVELA
Razón es que descanséis
para que después sepáis
Redondilla
al puerto que habéis venido.-
Lleva, Silvia, a este español.

DON MARTÍN
585
Quien se enjugaba a tal sol
ya tuvo puesto en olvido
Redondilla
todo descanso y regalo.

SILVIA
Vamos, español cortés,
que tiempo tendréis después.

DON MARTÍN
590
Mi bien a mi mal igualo.

SILVIA
Redondilla
Parece que os inclináis
a la condesa.

DON MARTÍN
¡Cualquiera!
Es un ángel, a quien diera
mil almas.

SILVIA
¡Qué tierno habláis!
Redondilla
595
Y ¿qué os parece de mí?

DON MARTÍN
Que sois de esta causa efeto.

SILVIA
No me habléis a lo discreto.

DON MARTÍN
Una estrella miro en ti.

LOPE
Redondilla
¿Quieres oír dos razones
600
antes que entres?

SILVIA
¿Qué me quieres?

LOPE
(Dime: ¿eres bronce, o quién eres,
que a tales tiempos te pones
Redondilla
a historias y disparates?

DON MARTÍN
Es menester que te avises
605
de la prudencia de Ulises
y sus discursos retrates.

LOPE
Redondilla
¿Otra historia sin comer
y llenos de agua?

DON MARTÍN
El camino
facilita al peregrino
610
el hablar y el responder
Redondilla
con gracia y con humildad.

LOPE
Bien de Ulises aprendiste
las mentiras que dijiste.)

SILVIA
Ea, españoles, entrad,
Redondilla
615
que luego os quieren hacer
una visita mis amas.

LOPE
(Como a enfermos, en las camas
nos quieren venir a ver.

DON MARTÍN
Redondilla
¡Qué hermosa mujer Leonarda!

LOPE
620
Más que la dama fingida.

DON MARTÍN
No he visto en toda mi vida,
Lope, Mujer tan gallarda.)

SILVIA
Redondilla
Entrad, pues, que ya me enojo.

DON MARTÍN
¡Qué mujer!

SILVIA
¡Lindo gobierno!

LOPE
625
No me espanto que estés tierno,
como has estado en remojo.

Vanse, y salen tres bandoleros: Furio, Rutilio, Camilo, con pistolas, y don Félix.

FURIO
Octava real
Acabe de sacar ese dinero.

DON FÉLIX
¿A un hombre que del mar salió nadando
dinero le pedís?

RUTILIO
Dineros quiero.

CAMILO
630
Poco a poco se vaya desnudando.

DON FÉLIX
No fue con mi desdicha el mar tan fiero
ni sus soberbios huracanes cuando
me vieron trasladar a las estrellas
y mi nave miré figura en ellas.
Octava real
635
Si me hallasteis mirando la ribera,
no bien enjuto al sol, ni bien con habla
y a mi lado no más por compañera,
sobre la arena, una piadosa tabla,
¿qué plata, qué oro vuestro engaño espera?
640
Pues cuando rompe, quiebra y desentabla
al mar una perdida nave, el oro
pierde el valor en el mayor tesoro.
Octava real
El que saqué del agua fue la vida.
Si la queréis quitar, no se defiende,
645
que está de sus desdichas ofendida
tanto, que de la muerte no se ofende.

RUTILIO
Átale en ese robre y di que pida
favor al cielo si piedad pretende,
y servirá de blanco a nuestros tiros.

DON FÉLIX
650
El cielo abrirá la puerta a mis suspiros.

Entre el conde y sus criados.

ROSELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Aquí suenan las voces.

FLORO
Aquí he visto
gente que parece sospechosa.

CONDE
Matar quieren a un hombre por roballe.-
¿Qué es esto amigos?

RUTILIO
¡Vive Dios, Camilo,
655
que es este el conde!

CAMILO
Pues mudad estilo,
que no he de ser traidor, aunque agraviado.

RUTILIO
Huyamos a la mar.

FURIO
Dejadle atado.

CONDE
Caballero, ¿qué es esto?

DON FÉLIX
Mi fortuna
que ha puesto, señor, atado a un roble.

CONDE
660
(El hombre es español.

FLORO
Parece noble.)

CONDE
No os aflijáis. Yo soy el conde Aurelio,
señor de aquesta tierra.

DON FÉLIX
A la que pisan
vuestros pies, gran señor, pongo la boca,
si bien no sé la que es la que yo piso.

CONDE
665
Bretaña es esta parte de Francia.
Báñala el río Ligeri; divídese
en baja y alta. La alta, en el Océano,
más se acerca al canal de Inglaterra.
Entre las dos ciudades Rens y Nantes
670
tengo mi tierra yo, si bien más gusto
de vivir los lugares de este puerto.
Y vos ¿quién sois? ¿Qué caso de fortuna
os arrojó del mar a nuestra tierra?

DON FÉLIX
Si me dais atención oiréis la historia,
675
aunque vuelva a matarme la memoria.
Romance (tirada)
Ilustre honor de Bretaña,
generoso conde Aurelio,
cuya fama de este polo
vuela veloz al opuesto.
680
Yo soy Beltrán de Veamonte,
un navarro caballero
que tuvo origen en Francia
y en España padre y deudos.
Crieme en los ejercicios
685
de los nobles, al ejemplo
de condestable, mi tío,
Marte y honor de aquel reino.
En la verde primavera
de mis años, cuando el tiempo
690
pasa veloz por los días
y por las noches sin sueño,
puse los honestos ojos,
puse los castos deseos
en un ángel de hermosura
695
y una condición de hielo.
Servila como quien tiene
padres; pero no por esto
(que nunca falta a quien ama)
falté al honor que profeso.
700
Trajo el amor muchos días
dudosos mis pensamientos
de que fuesen admitidos
por el valor del sujeto,
porque si yo la miraba,
705
aunque siempre con recelo,
todo el jardín de su rostro
era claveles honestos.
Y si acaso la decía,
atrevido, algún requiebro,
710
los jazmines de las manos
se transformaban en ellos.
Díjome amor que escribiese;
consulté mi atrevimiento,
y aunque le hablé tan cobarde,
715
venció la esperanza el miedo.
En esta guerra de amor,
donde alistaba tormentos
por conquistar su hermosura,
defendida de su pecho
720
por montañas de imposibles,
fui gigante de su cielo,
fulminad de sus ojos
y junto a un sol deshecho.
Y con ser mi triste estado
725
tan triste, que sin remedio
iba perdiendo la vida,
dieron mis desdichas celos.
Caso extraño que envidiase
mis desdenes un mancebo
730
noble y rico y no dichoso
gentil hombre y no discreto.
Dio en mirar mis propios ojos;
pero así fuera más cierto
como hubiera para todos
735
rayos, cometas y fuegos,
no puso sus esperanzas
con mi dama en mejor puesto;
sus servicios sí, que un rico
viste del oro el deseo.
740
En medio de esta conquista,
donde jamás hubo medio,
sufriendo mis celos yo
por menos rico, más cuerdo.
Mantener una sortija
745
quiso gallardo en efeto
el día que años cumplía
quien de los dos era dueño.
Salió galán, de leonado,
pajizo y blanco, vistiendo
750
los criados de lo mismo,
como suele prado ameno
formar naturales cuadros
de mil campanillas hechos,
donde es la hierba la tela
755
y el dibujo el desconcierto.
Iba lozano el caballo
con los mismos paramentos,
hecho un Pegaso de plumas,
pisando en la tierra el viento.
760
Por padrino, la esperanza,
que llevaba entre unos fuegos
un fénix con esta letra:
“Vivo en lo mismo que muero.”
Salí yo después de muchos,
765
bordadas de blanco y negro
las cadenas de Navarra;
la letra fue mi silencio.
Corrí tres lanzas; gané
al mantenedor un premio;
770
dile a la dama en sus ojos,
y fue tan grosero y necio,
que derribó con la lanza
la joya desde su cielo
al suelo, en que vino a estar
775
herido o muerto tan presto.
Contarte la confusión
de espadas, voces y deudos,
era cansarte. Salí
con vida de ellas y de ellos.
780
Busqué un amigo del alma,
porque ya sin alma vengo,
que pienso que le he perdido
y el mar le tiene en su centro,
y en un navío bretón
785
que se hizo a la vela luego,
salí por San Sebastián
de aquel peligro y del reino.
Mas como suele el traidor,
en la paz y en el sosiego,
790
ejecutar lo que tuvo
oculto en el pensamiento,
así el mar, tranquilo y manso,
y en medio del golfo sereno,
se nos comenzó a mostrar
795
furioso, airado y soberbio.
Suenan las tirantes jarcias,
y en el mismo instante dentro
la confusión de una cárcel
cuando se vistan presos.
800
Allí las velas amainan;
allí, turbados y ciegos,
alargan al mar las cajas,
cuerdas de un loco instrumento.
Por la amarra de babor,
805
en este confuso estruendo,
vino una ola soberbia
que dio conmigo en el suelo.
Estremécense las ondas,
y todo el salado reino
810
parece un monte de espumas,
como cuando nieva al cielo.
En él pensé que me vía;
pero en el mismo momento
temí que la abierta nave
815
se estrellaba en el infierno.
Finalmente, abierta y rota,
llorando al amigo muerto,
haciendo velas los brazos
entre las ondas navego.
820
Llego a la orilla sin alma,
a la tierra doy mil besos;
camino a buscar poblado,
doy en estos bandoleros,
átanme para matarme
825
y llegáis vos, a quien debo
la vida, que a vuestros pies,
para serviros, ofrezco.

CONDE
Redondilla
Admiración me ha causado
el discurso que habéis hecho,
830
y hame enternecido el pecho
vuestra desdicha y cuidado.
Redondilla
Descansaréis en mi casa,
y si en ella estar queréis
entre tanto que sabéis
835
lo que en vuestra tierra pasa,
Redondilla
tendréis un amigo en mí.

DON FÉLIX
Tendré, si vos sois servido,
un señor.
Con esto os pido,
840
conde, que os sirváis de mí,
Redondilla
ya en regir vuestros caballos,
ya para vuestros papeles.

CONDE
¿Floro?

FLORO
¿Señor?

CONDE
Pues tú sueles
discurrir por los vasallos
Redondilla
845
y hacerme falta en la pluma,
Beltrán te podrá ayudar.

FLORO
Beltrán me podrá enseñar.

DON FÉLIX
No quiera Dios que presuma
Redondilla
más que de solo serviros.

CONDE
850
Vamos, que anochece ya.

DON FÉLIX
¡Cielos, llevad donde está
don Martín estos suspiros!

Vanse, y entran Clavela y Leonarda.

CLAVELA
Décima
En extremada locura
ha dado tu pensamiento.

LEONARDA
855
Yo tuve su atrevimiento
de Federico a ventura,
que cuando estaba segura
de que mi amor conocía,
me dijo temblando un día:
860
“¡Leonarda, por vos me muero!”

CLAVELA
En fin, ¿le quieres?

LEONARDA
No quiero
mayor bien, Clavela mía.

CLAVELA
Décima
¿Por ser hombre que llegó
por modo extraño, y de suerte
865
que parece que la muerte
a tus puertas le arrojó?

LEONARDA
No soy tan culpada yo
si en sus méritos reparas.

CLAVELA
Son sus virtudes tan raras,
870
que cuando no le quisieras...

LEONARDA
Di lo demás.

CLAVELA
Le ofendieras.

LEONARDA
Mejor dijeras le amaras.

CLAVELA
Décima
Yo, ¿por qué?

LEONARDA
Celos me has dado.

Salen Silvia y Lope.

SILVIA
Déjame llorar.

LOPE
No quiero,
875
porque cualquiera puchero
al alma imprime un traslado.

SILVIA
Aquí, señora, ha llegado
gente del conde por ti.

LEONARDA
¿Qué dices, Silvia?

SILVIA
Que aquí
880
está, señora, tu gente.

CLAVELA
(Celos, haced que se ausente
porque no me mate a mí.)

LEONARDA
Décima
¿Fabio?

LOPE
¿Señora?

LEONARDA
¿Ha sabido
Federico mi partida?

LOPE
885
Allí le dejó sin vida,
sobre las flores tendido.

LEONARDA
Llámale.

LOPE
Voy.

LEONARDA
Yo he perdido
la vida.

CLAVELA
(Yo la he ganado.)

SILVIA
(Yo tendré menos cuidado
890
con la ausencia de los dos,
que amo a Federico. ¡Ay, Dios!
¡Qué locura me ha tomado!)

Salen Lope y don Martín.

DON MARTÍN
Décima
Despedido de la vida,
con las penas de mi muerte,
895
vengo como en sombra a verte,
dulce del alma homicida.
A tu forzosa partida
no puedo yo replicar;
puedo morir y callar.

LEONARDA
900
Óyeme aparte.

CLAVELA
(Sus celos
me matan.)

SILVIA
(¿Qué es esto, cielos,
que me abrasa el verle hablar?)

LOPE
Décima
(Que la mar me traiga a mí
a querer a una villana
905
que me dijo esta mañana:
“¡Demonio, vete de aquí!”
Amor, ¿qué será de mí?)

LEONARDA
(Este remedio he pensado.

DON MARTÍN
Pues yo estaré disfrazado
910
en hábito labrador,
confiado que tu amor
tendrá de mi amor cuidado.

LEONARDA
Décima
Diré a mi padre que quiero
que se cultive el jardín
915
de palacio, porque, en fin,
no me agrada el jardinero,
y que de España el primero
está en Francia, y está aquí.
Con esto enviaré por ti
920
y tú en mi casa estarás.
¿Puedo yo hacer por ti más?
Mas, ¡ay, amor! que es por mí.)

DON MARTÍN
Décima
(A tantas obligaciones,
¿qué puedo yo responder?
925
Pues almas habían de ser
las letras de las razones.
Mil en el rostro me pones.

LEONARDA
Pues de labrador te viste.)

CLAVELA
(Quien ama qué mal resiste
930
cualquiera ocasión de celos.)

LEONARDA
Voime. Guárdente los cielos.

DON MARTÍN
¿Cómo, si se van? ¡Ay, triste!

CLAVELA
Décima
Adiós, Federico amigo.

LEONARDA
Calla que allá le verás.

Vanse las dos.

SILVIA
935
Ya, en efeto, solo estás,
y, aunque no quieras, conmigo.

DON MARTÍN
Perdona, Silvia, que sigo
mi sol.

Vase.

LOPE
Ya sola has quedado.

SILVIA
Perdona, Fabio, que he dado
940
en seguir también mi sol;
que me lleva este español
la vida que me ha quitado.

LOPE
Décima
No seas necia, detente.

SILVIA
¿Tú me quieres detener
945
con esa cara, que es ver
un tigre convaleciente?

LOPE
Escucha, ninfa de fuente;
no corras, detén la pata.

SILVIA
Perdona si amor te mata,
950
y el ir tras quien voy me abone.

Vase.

LOPE
Si alguien me quiere, perdone;
que me voy tras esta ingrata.


Acto II

Salen don Félix y Clavela.

CLAVELA
Redondilla
Tengo a dicha haberte hallado
tan cortesano y discreto.

DON FÉLIX
955
Cuando hubiera en mi sujeto
partes de que me has honrado.
Redondilla
Tal estoy de mis fortunas,
si a la verdad me provocas,
que hubieran quedado pocas
960
y para mi muerte algunas.
Redondilla
Que tener entendimiento
en desventuras iguales,
hace mayores los males,
porque aumenta el sentimiento.

CLAVELA
Redondilla
965
Después que del mar venimos
Leonarda, mi prima, y yo,
de la tristeza en que dio
no menos que cuando fuimos,
Redondilla
y la que no falta en mí,
970
por un imposible necio,
con la que vida desprecio,
hallamos consuelo en ti.
Redondilla
Sin esto, la estimación
en que el conde te ha tenido,
975
y justamente ha crecido
nuestro amor, y tu opinión
Redondilla
como a oráculo, Beltrán,
te consultamos las dos.

DON FÉLIX
Todas son cosas, por Dios,
980
que mayor pena me dan.
Redondilla
Mas, ¿qué quieres preguntarme?

CLAVELA
Dime: si quisiese bien
un imposible, de quien
jamás pudiese olvidarme,
Redondilla
985
¿qué remedio hallar podría
para no sentir mi daño?

DON FÉLIX
No bastando el desengaño,
por buen consejo tendría
Redondilla
aplicar la voluntad
990
a otra cosa diferente.

CLAVELA
Fingir lo que no se siente
es mucha dificultad.

DON FÉLIX
Redondilla
Mira, Clavela; tratando
una cosa, aunque no sea
995
lo que se ama y se desea,
vase una amistad formando.
Redondilla
De esta amistad, con los días,
se va engendrando amor,
y del ajeno rigor
1000
se templan las fantasías.

CLAVELA
Redondilla
¿Quieres tú bien?

DON FÉLIX
Sí, señora.

CLAVELA
¿Quiérente a ti?

DON FÉLIX
Ni aun lo sabe
la causa.

CLAVELA
¿Es treta?

DON FÉLIX
Es tan grave,
que el pensamiento lo ignora.

CLAVELA
Redondilla
1005
¿Por qué ese mismo consejo
no has tomado para ti?

DON FÉLIX
Porque nunca para mí
con mi ingenio me aconsejo.

CLAVELA
Redondilla
Haz cuenta que te le das.
1010
Quiere en otra parte bien.

DON FÉLIX
Para fingir, no sé a quién.

CLAVELA
A mí, que también lo estoy
Redondilla
de un ausente enamorada.
Y entretengamos los dos
1015
nuestra pena.

DON FÉLIX
¡Bien, por Dios!
Mas tú no has de ser amada
Redondilla
de burlas.

CLAVELA
Ni tú tampoco.
Mas, ¿qué se pierde en querer
nuestra pena entretener?

DON FÉLIX
1020
Fuera descortés, y aun loco,
Redondilla
si de veras no te amara;
pero, pues los dos queremos,
en otra parte probemos
a ver, Clavela, en qué para
Redondilla
1025
este amor o esta amistad,
si della se engendra amor.

CLAVELA
Por lo menos es mejor
engañar la voluntad.
Redondilla
Leonarda es esta; no quiero
1030
que me vea hablar contigo.

Vase.

DON FÉLIX
Adiós. ¡Qué necio testigo
tuviera el mal de que muero!
Redondilla
¡Ay, Leonarda! Desde el día
que venir del mar te vi
1035
fuistes mayor para mí
que aquel en que me perdía.
Redondilla
Yo he de morir y callar,
pues no diciendo quien soy
en bajo lugar estoy
1040
para poderla igualar.
Redondilla
Ya vuelve. ¡Qué divertida
estuvo viendo un papel!
¡Ay, Dios; si leyera en él
los discursos de mi vida!

Entra Leonarda.

LEONARDA
Lira
1045
Beltrán, ¿aquí tan solo?

DON FÉLIX
La soledad al triste es compañía.
No la hay de polo a polo
para mí de más gusto y alegría
después de mis fortunas.

LEONARDA
1050
Ya de tus versos he entendido algunas.
Lira
Grande afición me debes.

DON FÉLIX
Beso tus pies mil veces.

LEONARDA
Quiero darte
un papel que me lleves,
mira lo que te estimo, a cierta parte.

DON FÉLIX
1055
Justamente confías
tus pensamientos de las prendas mías.
Lira
Hombre soy bien nacido.

LEONARDA
Bien se conoce en ti, y el confiarme
por esa causa ha sido;
1060
que no he querido a nadie declararme
de cuantos tiene el conde.

DON FÉLIX
A mi deseo tu favor responde.

LEONARDA
Lira
Un labrador que vive
la quinta de Belflor de este secreto
1065
es dueño, y a él se escribe.

DON FÉLIX
Llevársela, señora, te prometo.
¿El nombre?

LEONARDA
Federico.

DON FÉLIX
Ya las espuelas al caballo aplico.

LEONARDA
Lira
Pues parte, que me importa
1070
la vida este papel, y vuelve presto,
pues la jornada es corta.

DON FÉLIX
A tu servicio el corazón dispuesto,
al viento haré cobarde.

LEONARDA
No lo sepa mi padre.

Vase Leonarda.

DON FÉLIX
Lira
1075
¿Qué es esto, amor? ¿Qué intentas,
si quiere bien Leonarda a quien escribe?
Mas, ¿por qué me atormentas,
cuando de ti tan descuidada vive,
con celos y desvelos?
1080
Mas ¿cómo puede haber amor sin celos?
Lira
La carta no parece
que tiene dentro alguna; mas si puedo
abrirla, ¿quién me ofrece
duda a mis celos, a mis penas miedo?
1085
¿Es diamante, por dicha,
que no puede romperle mi desdicha?
Lira
Mas quien se ha confiado
de un hombre como yo no ha merecido
trato tan mal pensado.
1090
Perdona, amor, que quiero más perdido,
tu esperanza perdida,
que no faltar a la lealtad debida.

Vase, y sale don Martín, de villano y Silvia.

SILVIA
Redondilla
En fin, te burlas de mí,
pudiendo tenerme amor,
1095
después que eres labrador.

DON MARTÍN
¿Yo, mi Silvia?

SILVIA
Ingrato, sí.
Redondilla
Cuando fuiste caballero
bien fuera que te burlaras;
pero ahora, ¿en qué reparas,
1100
con hábito tan grosero?

DON MARTÍN
Redondilla
¿Pues muda el hábito al hombre?

SILVIA
¿Eso ignoras?

DON MARTÍN
Eso ignoro.

SILVIA
La seda, la tela, el oro,
mudan el hombre y el nombre.
Redondilla
1105
Pone el título el dosel,
muestras de que es otro ya,
y el que en el Consejo está
la ropa, que es honra en él.
Redondilla
Así todos los estados;
1110
y si a las mujeres miras,
verás disfrazar mentiras
entre vestidos bordados.
Redondilla
No hay hermosura sin galas;
que para poder lucir,
1115
aun es menester vestir
las paredes de las salas.

DON MARTÍN
Redondilla
Silvia: Fabio, mi criado
y mi amigo y compañero,
te quiere bien; yo no quiero
1120
darle con celos cuidado.
Redondilla
Que yo caballero sea
y que tú me quieras bien
no puede estar bien a quien
defender su honor desea.
Redondilla
1125
Con esta resolución
ya entiendes tu desvarío.

SILVIA
¡Plegue a Dios, ingrato mío...

DON MARTÍN
Quedito, si es maldición.

SILVIA
Redondilla
...que quieras y no te quieran
1130
y que de celos te maten,
que con engaño te traten
y otro en tu ausencia prefieran!
Redondilla
Que te encarezca tu dama
gracias del competidor;
1135
tengas a una necia amor,
que es gran desdicha en quien ama.
Redondilla
¡Plegue a Dios que cuendo vengas
de cazar o de pescar
no halles cosa que cenar!
1140
¡Plegue Dios que un pleito tengas
Redondilla
y los solicitadores
del contrario, con su malicia,
te confundan la justicia,
vocingleros y habladores!
Redondilla
1145
¡Plegue a Dios...!

DON MARTÍN
Silvia, no más;
que tras esa maldición
ya las demás no lo son.

SILVIA
Pues ya que tan firme estás,
Redondilla
entretén el amor mío,
1150
siquiera con engañarme.

DON MARTÍN
¿Qué haré yo, sino obligarme
a seguir tu desvarío?

SILVIA
Redondilla
¿No tienes dos manos?

DON MARTÍN
Sí.

SILVIA
¿Es mucho que una me des,
1155
pues tienes dos?

DON MARTÍN
¿Y después?

Entra Lope.

LOPE
¡Oigan, lo que pasa aquí!

SILVIA
Redondilla
¿Piensas que me he de quedar
con ella?

DON MARTÍN
Yo no querría.

SILVIA
Redondilla
Siempre mi sombra has de ser.

LOPE
1160
¿Yo, Silvia?

SILVIA
Para no verte
me voy.

Vase.

LOPE
Y por no ofenderte,
Silvia, no te quiero ver.

DON MARTÍN
Redondilla
Déjala, Lope, y hablemos
de esta ausencia y de esta vida.

LOPE
1165
Si la tienes por perdida,
de su remedio tratemos.
Redondilla
Si la tienes por ganada,
sufre, señor don Martín,
tu fortuna hasta tu fin.

DON MARTÍN
1170
Siento el ver tan olvidada
Redondilla
a Leonarda de que estoy
en este traje esperando
verla.

LOPE
A quien espera amando
jamás consejo le doy,
Redondilla
1175
fuera de tener paciencia.

DON MARTÍN
Esa a mí no me faltara
si don Félix me dejara
vivir sin llorar su ausencia.

LOPE
Redondilla
¿Qué ausencia, señor, si ya
1180
murió don Félix?

DON FÉLIX
No digas
que es muerto, porque me obligas
a matarme si él lo está.

LOPE
Redondilla
En la confusión, señor,
de aquella tormenta fiera,
1185
me dijo: “Aunque yo pudiera
librarme, me manda amor
Redondilla
que a saber si muere espere
don Martín, para morir
con él, que no he de vivir
1190
si en esta tormenta muere.”
Redondilla
Con esto, entre los pilotos,
siempre los ojos en ti,
se puso, y después le vi
entre los árboles rotos.

DON MARTÍN
Redondilla
1195
¡Ay, mi verdadero amigo!
¿Qué amor es este? ¿Es traición,
que me lleva a la afición,
Félix, de morir contigo?
Redondilla
¡Ay, Leonarda! ¡Si supieses
1200
lo que me debes aquí,
cómo pienso que de mí
otra memoria tuvieses!
Redondilla
¡Ojos que a Félix tenéis
por muerto en el mar, llorad
1205
otro mar, si la amistad
que le debéis conocéis!

Sale Silvia.

SILVIA
Romance (tirada)
¿Está Federico aquí?

LOPE
Aquí estoy yo.

SILVIA
¡Buena lanza!
Mira que viene a buscarte
1210
un criado de Leonarda.

DON MARTÍN
(No pudiera otro consuelo
detenerme en la pena tanta
para no perder la vida.)

SILVIA
Yo soy por él.

LOPE
No te vayas
1215
sin que mis penas te digan,
Silvia cruel, dos palabras.

Vase Silvia, y sale don Félix.

SILVIA
Déjame, necio.

DON FÉLIX
(Aquí dicen
que está Federico.)

DON MARTÍN
(El alma
se me ha turbado.)

DON FÉLIX
(Si es este
1220
del gabán tosco y polainas...)
¿Sois Federico?

DON MARTÍN
Yo soy.

DON FÉLIX
Esta carta de Leonarda,
mi señora, vengo a daros.

DON MARTÍN
Mostrad.

DON FÉLIX
¡Jesús!

DON MARTÍN
¡Cosa extraña!
1225
¡Si es visión!

LOPE
¡Si es sombra!

DON FÉLIX
¡Ay, cielos!

DON MARTÍN
¿Lope?

LOPE
¿Señor?

DON MARTÍN
¡Quién pensara
tal yerro en naturaleza!

LOPE
Pues ¿qué piensas?

DON MARTÍN
Que retratan
su imaginación los ojos
1230
y que esta sombra me engaña.

LOPE
Antes presumo que es él,
en que te mira y no habla.

DON MARTÍN
¿Es don Félix?

DON FÉLIX
¿Es por dicha
don Martín?

DON MARTÍN
Yo soy. ¿Qué aguardas,
1235
movimiento de mi vida,
en dar a este cuerpo el alma?

DON FÉLIX
Con temor te doy los abrazos,
que para poner templanza
en este bien mi fortuna,
1240
tengo una secreta causa.
¿Cómo estás aquí?

DON MARTÍN
Del mar
salimos sobre dos tablas
Lope y yo.

DON FÉLIX
No fue milagro
menor llegar yo a la playa.

LOPE
1245
¿No me dices nada?

DON FÉLIX
Lope,
mis brazos fieles te aguardan
lo que te deben de amor.

LOPE
Con el mismo amor te pagan
los míos.

DON FÉLIX
En fin, servimos
1250
hoy en una misma casa,
por gracia de la fortuna,
yo a su padre y tú a Leonarda;
pero si de verdad te digo,
muero por ver esta carta
1255
que me ha dado para ti,
a quien Federico llama.

DON MARTÍN
Fue nombre que yo mudé
por mi fortuna contraria.

LOPE
Y yo en el de Fabio el mío.

DON FÉLIX
1260
Como las desdichas andan
las cifras, que yo también
hice la propia mudanza,
y allá me llamo Beltrán.
Mas mira que esta mañana
1265
me llamó Leonarda y dijo
con encarecidas ansias
que aquesta carta te diese,
que mil cuidados me causa.

DON MARTÍN
Pues ábrela tú ¿qué importa?

DON FÉLIX
1270
Abrirela en confianza
de nuestra amistad.

DON MARTÍN
¿Qué tienes?

DON FÉLIX
Está la mano alterada
de las riendas del caballo.

DON MARTÍN
¿Tanto de leerla te tardas?

DON FÉLIX
1275
¿Su letra es esta?

DON MARTÍN
No he visto
su letra.

DON FÉLIX
(Ya tiembla el alma.)
Lee la carta Félix.
“Como dejamos concertado, Federico mío, hablé al Conde, mi padre, y él tiene gusto de que venga a palacio el jardinero que le doy; este has de ser tú. Disfrazado en labrador ven luego con ese criado, engañándole con tu discreción para que no te conozca, y no te detengas, que te aguardan mis brazos.”

DON MARTÍN
No parece que has leído
con gusto.

DON FÉLIX
Pensando estaba
el peligro a que te pones.

DON MARTÍN
1280
Yo solo no lo intentara;
pero ahora que te veo,
y estás en la misma casa,
¿qué puedo temer, don Félix?

DON FÉLIX
¿Tanto quieres a Leonarda?

DON MARTÍN
1285
Muero por ella, y aumenta
mi amor el ver que me paga
con la fineza que ves.

DON FÉLIX
Aparte
(¡Obligaciones honradas,
dad silencio a mis desdichas
1290
y no repliquéis palabra!)
Ahora bien, vamos de aquí.

DON MARTÍN
Vamos, que mis esperanzas
caminarán viento en popa,
pues llevan ángel de guarda.-
1295
Tú, Lope, quédate aquí,
que no será bien que vayas
hasta que Leonarda quiera.

DON FÉLIX
¡Quien, cielos, imaginaria
tal desdicha en tanto amor!

DON MARTÍN
1300
¡Triste estás!

DON FÉLIX
Tu amor lo causa.

DON MARTÍN
Que no hay peligro contigo.

DON FÉLIX
Hallé el alma que buscaba,
y que lo es de aqueste cuerpo,
y, hallándola, pierdo el alma.

Vanse los dos y entra Silvia.

SILVIA
Redondilla
1305
¿Adónde, Fabio, se van
Federico y el criado
del Conde?

LOPE
Pues ¿qué cuidado,
Silvia, esas cosas te dan?
Redondilla
Llévale a ser jardinero
1310
de Leonarda.

SILVIA
¿De Leonarda?

LOPE
Sí, que Leonarda le aguarda.

SILVIA
Que me engañas decir quiero;
Redondilla
no me agrada la invención.

LOPE
Malicias no han de faltar;
1315
pero pues ya no hay lugar
de ejecutar tu afición,
Redondilla
pon esos ojos en mí,
pues ves mis merecimientos.

SILVIA
No querrán mis pensamientos
1320
bajar desde el cielo a ti.

LOPE
Redondilla
¿Qué me falta para ser
más galán que Federico,
si gracias al talle aplico,
y eres bronce y no mujer?
Redondilla
1325
Esta cara, este semblante
magnífico y generoso;
este pelo guedejoso,
ojo pícaro, brillante;
Redondilla
esta nariz dulce y sola
1330
por quien diera, y verlo espero,
un brazo cualquier logrero
aunque empeñara la cola;
Redondilla
esta barba de bienquisto,
no barba de dar consejos,
1335
ni con soto de conejos,
como algunas que yo he visto,
Redondilla
ni como otras tan marchitas
que así en la espesura exceden,
que en su Monserrate pueden
1340
hacer las liendres ermitas.
Redondilla
No con peludos bigotes
aforrados por debajo
de otro bigote más abajo;
bocas de caras de botas
Redondilla
1345
que las visten de silencio
porque hagan penitencia
sus damas, aunque su ausencia
piensan hacerle servicio.
Redondilla
Esta pierna natural,
1350
sin naguas de pantorrillas;
esta espalda sin costillas
de laúd de Portugal,
Redondilla
¿no son prendas que en rigor
merecen que solicite
1355
tu afición, alma en confite,
mi desesperado amor?
Redondilla
¿Qué respondes?

SILVIA
Federico
me lleva el alma. Ya estoy
sin alma.

LOPE
¿Y te vas?

SILVIA
Me voy.

LOPE
1360
¡Oye!

SILVIA
¡Tente!

LOPE
¿Ni tantico?

SILVIA
Redondilla
Ni tantico.

LOPE
¡Qué rigor!

SILVIA
Pues tome esta bofetada.

LOPE
¡Ay!

SILVIA
¿Qué fue?

LOPE
Media quijada.

SILVIA
Calla, bobo, que es favor.

Vanse, y salen Clavela y Leonarda, cada una por diferente parte.

LEONARDA
Soneto
1365
Enamorado está mi pensamiento
de sí mismo jugándose empleado
en los mayores méritos que han dado
los cielos a mortal merecimiento.
Y vence mi temor mi atrevimiento,
1370
que amor de la disculpa confiado
está de no temer determinado
los accidentes si perderme intento.
¡Oh! Cuán suave cosa es la esperanza
de un bien de amor que la sustenta firme
1375
en tanto que el dichoso efecto alcanza!
Bien puede la fortuna perseguirme,
que harán los cielos de su ser mudanza
primero que yo pueda arrepentirme.

CLAVELA
Soneto
Pensamiento de amor mal empleado,
1380
adonde conducís mis desatinos
en la tierra por ásperos caminos
y en el cielo por temple siempre helado.
El pájaro celeste descansado
yace en verdes laureles o altos pinos;
1385
vosotros, por los aires, peregrinos,
no halláis descanso a mi mortal cuidado.
Quéjase en la prisión de su enemigo
el cautivo de Argel, a quien parezco,
el triste, el preso, el pobre al noble amigo.
1390
Yo sola, en tanto mal como padezco,
no me puedo quejar si no es conmigo;
no puedo remediarme, y enmudezco.

LEONARDA
Décima
¿Clavela?

CLAVELA
¿Prima Leonarda?

LEONARDA
¿Quejábaste?

CLAVELA
¿Yo? ¿De quién?

LEONARDA
1395
Pues yo me quejo del bien,
porque es mal mientras se tarda.

CLAVELA
Quien a Federico aguarda,
¿de qué se puede quejar?

LEONARDA
De que se puede tardar
1400
por algún vario accidente,
que, aunque es bien, es bien ausente
y hay peligro hasta llegar.
Décima
Hay peligro y hay temor
en la justicia, tal vez,
1405
de que revoque el juez
una sentencia en favor;
en el amigo mayor
que informe a un príncipe sabio
para haceros un agravio
1410
y para caer en mengua
desde el concepto a la lengua
y desde la mano al labio.

CLAVELA
Décima
Solo el tener esperanza
sustenta al pobre cautivo;
1415
al enfermo mientras, vivo,
piensa que salud alcanza;
al pleito, la confianza
de la ley y el buen gobierno,
y es su amor tan dulce y tierno,
1420
que, por no la destemplar,
jamás la han dejado entrar
en las penas del infierno.
Décima
Ten esperanza segura,
pues Federico vendrá
1425
y la vida te dará
(quien la muerte me procura).

LEONARDA
¿Qué dices?

CLAVELA
Que fue ventura
hallar invención tu amor,
que en traje de labrador
1430
le tendrás aquí seguro.

LEONARDA
No mucho, que al fin procuro
guardar respeto a mi honor.

Entran don Félix y don Martín.

DON FÉLIX
Décima
Aquí, mi señora, está.

LEONARDA
¿Es Federico?

DON FÉLIX
(Y quien es
1435
mi muerte.)

DON MARTÍN
Aquí tienes, pues,
quien juntas cultivará
flores y esperanzas.

CLAVELA
(Cielos,
si no pueden estos hielos
templar mi amor, ¿qué aguardáis?)

DON FÉLIX
1440
(¿Para qué vida me dais,
necio amor, en tantos celos?)

LEONARDA
Décima
¿Es posible que te ven
mis ojos?

DON MARTÍN
Mi luz, los míos
en tu ausencia fueron ríos.

CLAVELA
1445
(¿Quieres que hablemos también?

DON FÉLIX
Ya sabes que quiero bien.

CLAVELA
Y tú sabes lo que quiero.

DON FÉLIX
Pues ¿cómo en rigor tan fiero
nos podemos engañar?

CLAVELA
1450
Pues ¿qué se pierde en probar,
pues ningún remedio espero?

DON FÉLIX
Décima
Mucho te quiero yo a ti.

CLAVELA
Y yo a ti.

DON FÉLIX
¡Qué necio va!

CLAVELA
Como no sale de acá,
1455
no me suena a mí.

DON FÉLIX
Ni a mí.

CLAVELA
No está mil leguas de aquí
lo que yo quiero.

DON FÉLIX
Y yo veo
algo del bien que deseo.

CLAVELA
¿Quieres a Leonarda?

DON FÉLIX
No.
1460
¿Y tú a Federico?

CLAVELA
¿Yo?
No lo creas.

DON FÉLIX
No lo creo.
Décima
Dime otro requiebro.

CLAVELA
Digo
que te adoro.

DON FÉLIX
¿Adónde miras,
si hablas conmigo, y suspiras?

CLAVELA
1465
Suspiro y hablo contigo.

DON FÉLIX
O soy amante o testigo.

CLAVELA
Beltrán, con menos desvelos,
que no me has de pedir celos.
Y tú ahora, ¿a quién miraste?

DON FÉLIX
1470
También tú te descuidaste.

CLAVELA
¡Qué loco remedio, ay cielos!)

DON MARTÍN
Décima
No tengo que desear
si aquí tengo que vivir.

DON FÉLIX
(¡Oh, qué mal puedo sufrir!)

CLAVELA
1475
(¡Oh, qué mal puedo callar!)

LEONARDA
Seguro puedes estar
en el hábito que tienes.

DON FÉLIX
(Amor, a matarme vienes,
advierte mi obligación.)

CLAVELA
1480
(Mi esperanza, sin razón
amor celoso entretienes.)

Sale el Conde.

CONDE
Décima
¿Está el secretario aquí?

DON FÉLIX
¿En qué te sirvo, señor?

LEONARDA
Y aquí está aquel labrador
1485
que para el jardín te di.

DON MARTÍN
Confía, señor, de mí
que el jardín vuelva a su ser.

CONDE
Huélgome de conocer
hombre tan hábil y diestro.

DON MARTÍN
1490
Presto verás cómo muestro
la habilidad y el cuidado.

CONDE
Beltrán, a mí me le ha dado
ahora un negocio nuestro.-
Décima
Dejadme con él aquí:
1495
en tanto los cuadros mira.

LEONARDA
Vamos, prima.

CLAVELA
(El ver me admira
que se disimule así.)

Váyanse las dos, y haga don Martín que mira el jardín con un azadón, y diga el Conde aparte a don Félix:

CONDE
Oye, Beltrán, que de ti
tengo mucho que fiar.

DON FÉLIX
1500
Seguro puedes estar.
Pero ¿hase de estar allí
aquel hortelano?

CONDE
Sí,
que poco puede estorbar.
Octava real
Partí en favor del duque Federico
1505
a Alemania, Beltrán, ahora diez años,
de armas, vasallos y dinero rico;
así la inclinación ofrece engaños.
Carlos, a quien por su virtud me aplico,
amor de propios y terror de extraños,
1510
consiguió sobre Albis la victoria,
digna de fama y de inmortal memoria.
Octava real
Ya tú sabrás que allí pidió, postrado,
perdón al César, en el rostro herido,
y cómo fue de Carlos perdonado,
1515
y vencedor de su piedad vencido,
quedando el de Sajonia castigado,
como de su valor Carlos temido:
que cuando el vencedor a gloria obliga,
más que las armas el perdón castiga.
Octava real
1520
Fui preso de un navarro caballero
que con el Duque de Alba fue a la empresa,
el cual, mientras que fui su prisionero,
me honró de su favor, su lado y mesa,
concentrando la tasa del dinero,
1525
Beltrán, como en la guerra se profesa.
Venimos a tratar de hijos y dicha,
que tuve por consuelo en mi desdicha.
Octava real
Él dijo que en Pamplona se criaba
un gallardo mancebo, único y solo,
1530
que su casa y blasones heredaba
para su amor como en el cielo Apolo,
y yo le dije que en Bretaña estaba
una hija mía que de polo a polo,
la que es del alba y de la noche estrella,
1535
no la miraba tan discreta y bella.
Octava real
De suerte los loamos, finalmente,
que cuando mi rescate concertado
en darle yo mi hija al suyo ausente
con sucesión futura de mi estado,
1540
quedó su casamiento solamente
con un anillo que le di firmado
y él otro a mí, que es este que en el dedo
por firma de su fe mostrarte puedo.
Octava real
Yo, viendo, pues, que le tendré quejoso,
1545
he tratado estos días con Leonarda
que venga a Francia su español esposo,
aunque el ser extranjero le acobarda.
Pero siendo, Beltrán, cumplir forzoso
la palabra que siempre el noble guarda,
1550
con él se ha de casar, por más que intente,
si a mi gusto replica inobediente.
Octava real
Esto te he dicho así para que luegoN
X
Nota del editor

Faltan dos versos en la octava.

a Navarra le escribas una carta
en que sepa don Pedro que le ruego
1555
que don Félix, en viéndola, se parta,
ni que me muestro ingrato a su buen trato,
que pierde la nobleza el que es ingrato.

DON FÉLIX
Octava real
¿Don Pedro era, señor, el caballero
que en Alemania entonces fue soldado?

CONDE
1560
Don Pedro, digo.

DON FÉLIX
El apellido espero.

CONDE
De Peralta Beltrán y de Alvarado.

DON FÉLIX
¿Y el hijo era don Félix?

CONDE
También quiero
que escribas a don Félix mi cuidado,
que trayendo el anillo, será cierto
1565
el fin del casamiento y del concierto.

DON FÉLIX
Octava real
Yo conozco don Félix de Peralta.

CONDE
¿Es gallardo, es galán, es entendido?

DON FÉLIX
Bastantemente su opinión esmalta
las armas y el valor de su apellido.

CONDE
1570
Sólo el despacho al cumplimiento falta,
Beltrán, de lo que tengo prometido;
ya corre por tu cuenta.

Vase.

DON FÉLIX
Está seguro
que tu servicio con lealtad procuro.
Octava real
(¡Cielos! ¡Qué prueba es esta de la mía!
1575
Yo soy don Félix, a quien quiere el Conde
dar a Leonarda y por quien hoy envía.
¡Ay, necio amor, tu sentimiento esconde!)
¿Qué dijo, don Martín? ¿Oyes? Responde.

DON MARTÍN
¿Qué puedo yo, don Félix, responderte
1580
oyendo la sentencia de mi muerte?
Octava real
Tú estás casado con Leonarda. Sea,
don Félix, para bien tanto mal mío.
Dile quién eres, dile que lo crea, que yo le contaré mi desvarío;
y para que Leonarda no me vea
1585
me apartaré de ti, cuyo desvío
será mayor fineza que el perdella,
puesto que sabes tú que adoro en ella.
Octava real
Que no será razón que desconcierte
mi necio amor las bodas concertadas
1590
entre el Conde y tu padre, de tal suerte,
que con pleito homenaje están juradas.
Dame esos brazos. Queda adiós, y advierte
que oirás nuevas de mí tan desdichadas,
que lo mejor será...

DON FÉLIX
Tente a mis brazos,
1595
que te quiero prendar con estos lazos.
Octava real
¿No fuiste tú quien de mi honor perdido
la fama con la muerte restauraste
de aquel don Pedro bárbaro, atrevido,
y el que en tantas fortunas me ayudaste?
1600
Pues ¿cómo piensas tú que ingrato olvido
de lo que me quisiste y obligaste
podrá sacar de mi amoroso pecho,
siendo quien soy, los bienes que me has hecho?
Octava real
Yo te daré, Martín, tu prenda amada.
1605
Leonarda será tuya, aunque no entiendes
lo que te doy; pero no es darte nada
cuando mi vida con mi honor defiendes.
Yo tengo la sortija aquí guardada,
con que conseguirás lo que pretendes;
1610
aunque en darte a Leonarda y el estado,
según mi obligación no estás pagado.
Octava real
Escribiré la carta y la respuesta,
y haré que Lope venga en forma mía
con ella y la sortija, y la propuesta
1615
boda se haga con el mismo día.
Después, saliendo al mar con siempre honesta
conversación, haremos compañía
los dos a Lope, donde es fácil cosa
que él vuelva a ser quien es y ella tu esposa.

DON MARTÍN
Octava real
1620
Echareme a tus pies desde tus brazos
para que en ellos sirvan de despojos,
siendo los míos de sus plantas lazos
y lágrimas razones de mis ojos.

DON FÉLIX
Vuélveme a dar tus brazos con abrazos
1625
que templen en el alma los enojos
que me diste en pensar que humanos bienes
valieran más que el corazón que tienes.
Octava real
Yo venderé las joyas de secreto
y haré ricos vestidos y libreras
1630
para que venga Lope a dar efeto
a las felices bodas que deseas.
Redondilla
Y no le digas tú, si eres discreto,
nada a Leonarda, aunque llorar la veas;
que si secreto de mujer confías,
1635
en vano son las diligencias mías.

DON MARTÍN
Redondilla
Yo llevo en el alma escrito,
don Félix, cuanto me adviertes.

DON FÉLIX
¡Plegue a Dios que tú lo aciertes
como yo lo solicito!

DON MARTÍN
Redondilla
1640
Ella viene. Adiós te queda.

Vase.

DON FÉLIX
Vete, no presuma el caso.
¡Cielos! ¿Qué haré, que me abraso,
sin que amor valerme pueda?
Redondilla
Adoro en Leonarda; el Conde
1645
me da a Leonarda; a Leonarda
doy a don Martín, ¿qué aguarda
la muerte?; pero responde
Redondilla
por los dos mi obligación,
como por él la amistad,
1650
cuando me dio libertad
de más confusa prisión.
Redondilla
Diome el honor que perdí;
mató mi fiero contrario.

Sale Leonarda.

LEONARDA
¿Has escrito, secretario,
1655
la carta a España?

DON FÉLIX
(¡Ay de mi!)
Redondilla
Ahora a escribirla voy.

LEONARDA
Pues será cansarte en vano.
Dile a mi padre tirano
que de Federico soy.

DON FÉLIX
Redondilla
1660
¿Y si a la palabra falta?

LEONARDA
Falte, y di que no intente,
que no seré eternamente
de don Félix de Peralta.

DON FÉLIX
Redondilla
Como no le conocéis
1665
y en este vil labrador
tenéis puesto tanto amor,
tan airada respondéis;
Redondilla
que os juro, a fe de quien soy,
que es discreto y es galán.

LEONARDA
1670
Sea quien fuese, Beltrán,
que determinada estoy.

DON FÉLIX
Redondilla
Yo me holgara de excusar
su venida; no es posible.

LEONARDA
Pues, Beltrán, será imposible,
1675
que yo no me he de casar.
Redondilla
Y aqueste vil labrador
que dices, que sepas quiero
que es un grande caballero
y allá en su tierra señor
Redondilla
1680
de la casa y apellido
más ilustre.

DON FÉLIX
Sí será.
Yo voy a escribir que está
el correo apercibido.

Vase.

LEONARDA
Soneto
Veranse haciendo verde primavera,
1685
las nubes de colores revestidas,
las flores en el cielo desasidas
las luces fijas de su eterna esfera.
El sol en la mitad de su carrera
las ruedas detendrá de oro vestidas,
1690
y a cuantas cosas hoy infunde vidas
hará volver la confusión primera.
Verase el carro celestial sin guarda
y, desclavado de su cerco oblicuo,
andar la luna perezosa y tarda;
1695
amando un pobre, y despreciado un rico
antes que de don Félix sea Leonarda
y que deje de ser Federico.

Vase, y entran Silvia y Lope.

LOPE
Redondilla
De piedra debes de ser,
pues no te mueven mis daños.

SILVIA
1700
Fabio, ¿qué sirven engaños?
Yo no te puedo querer.

LOPE
Redondilla
Si tú supieras quién soy...

SILVIA
¿Quién eres?

LOPE
Un caballero
tan noble...

SILVIA
Como grosero.
1705
Sí es esto, bien cierta estoy.

LOPE
Redondilla
¿Piensas tú que soy criado
de Federico?

SILVIA
Pues ¿no?

LOPE
Él lo es mío, porque yo
lo tengo así concertado
Redondilla
1710
para no ser conocido.

SILVIA
¡Fabio! ¡Fabio! ¿Puede ser?
Mas no se te echa de ver
ser hombre tan bien nacido.

LOPE
Redondilla
Traigo ahora por disfraz
1715
la cara de esta manera;
porque mejor la trujera
a estar mis cosas en paz.

SILVIA
Redondilla
¿Otra tienes?

LOPE
¿Tú no ves
que se usa en el mundo así?
1720
Muchos que ves por ahí
tienen la cara al revés.
Redondilla
Verás junto a un gran señor
un criado muy fundado
en o humilde, y bien hablado,
1725
sin dar a nadie favor.
Redondilla
Verás un amante amigo
que mil montes prometió,
y que la cara mudó
en siendo del mal testigo.
Redondilla
1730
Mientras que les dan, verás
buena cara en mil mujeres,
y la de quitaplaceres
el día que no les das.
Redondilla
Verás un recién casado
1735
alegre por todo un mes
si acierta, y no después
con cara de asaetado.
Redondilla
Con la de un ángel verás
al que una mohatra dio,
1740
y el día que ejecutó
con cara de Satanás.
Redondilla
Verás risueño un letrado
en su casa al que negocia,
y como lebrel de Escocia
1745
en el Tribunal sentado.
m}Finalmente, si reparas
en lo que mi intento fundo,
hallarás en todo el mundo
pocos hombres sin dos caras.

Entra don Félix, de camino.

DON FÉLIX
Romance (tirada)
1750
(Según traigo información,
está en forma de criado.
¿Si es aquél? Él es, sin duda.)
Dadme, don Félix, los brazos.

LOPE
¿Cómo don Félix? ¿Qué es esto?

DON FÉLIX
1755
(Lope, advierte que te hablo
para cosa que me importa.)

LOPE
¿Ves que don Félix me llamo?
¿Ves como soy caballero?

DON FÉLIX
(Oye aparte.)

SILVIA
(¡Extraño caso!
1760
No entiendo estos españoles.
Sin duda que me engañaron,
y que es gente de valor,
pues su mismo secretario
envía el Conde por ellos.)

LOPE
1765
(¿Qué me dices?

DON FÉLIX
Habla paso.)

SILVIA
(Beltrán le está persuadiendo,
y él debe de estar negando
que no se llama don Félix.)

LOPE
(¿Yo galán, yo desposado?

DON FÉLIX
1770
No hay aquí peligro, Lope;
yo lo intento, yo lo trato,
yo sé que es cosa segura.

LOPE
Mira que soy desdichado
en cosas de testimonios,
1775
y habrá dos testigos falsos
que digan...

DON FÉLIX
¿Qué han de decir?

LOPE
Puesto que adoro a mi amo;
temo cárceles y pleitos,
temo un agente contrario
1780
presentando peticiones
con mil enredos y engaños,
metiéndose en el infierno
por dos reales que le han dado.
No me obligues, por tu vida,
1785
a verme en peligros tantos.

DON FÉLIX
Acaba ya, no seas necio.
Calla; ven conmigo.

LOPE
Vamos;
que tú me pondrás en cosa
que la lloremos entrambos.)
1790
Silvia, adiós.

SILVIA
¿Vaste?

LOPE
¿No ves
que al Conde la han enviado
cartas de que soy don Félix,
y que mientras mudo el hábito
me han de tener mes y medio
1795
en una casa encerrado?

SILVIA
Perdóname los desprecios
que te hice siendo Fabio.

LOPE
¿Lloras por mi?

SILVIA
¿No lo ves?

LOPE
¿Ves como ahora has sacado
1800
la otra cara que tenías?
Pero pues me quieres tato,
lloremos los dos.

SILVIA
Lloremos.

LOPE
¡Ay!

SILVIA
¿Rebuznas?

LOPE
¿Pues soy macho?


Acto III

Salen Clavela y Leonarda.

CLAVELA
Redondilla
Si por hacer amistad
1805
que obligaciones imprima
las cosas que más estima
suele dar la voluntad
Redondilla
porque a las cosas queridas
ningún valor la acobarda,
1810
no será mucho Leonarda,
dar las que tienes perdidas.
Redondilla
Ya has perdido a Federico,
porque ya nueva ha llegado
que viene tu desposado,
1815
galán, mozo, hermoso y rico.
Redondilla
Luego ya no te hará falta,
y me le dejes amar,
pues, en fin, te has de casar
con don Félix de Peralta.
Redondilla
1820
Que bien echaste de ver,
prima, en todas mis acciones
mi afición y mis razones,
celos de verle querer.
Redondilla
Que el decirte yo que amaba
1825
a Beltrán fue fingimiento,
pues todo mi pensamiento
solo en Federico estaba.
Redondilla
Si te mata este rigor,
pues no ha se ser para ti,
1830
déjamele, prima, a mí;
haz testamento de amor.
Redondilla
El que me tienes se arguya
de esta liberal acción,
que haré de él la estimación
1835
que de cosa que fue tuya.

LEONARDA
Redondilla
No pensé jamás, Clavela,
que hubieras conmigo usado,
en haber mi prenda amado,
de esta encubierta cautela.
Redondilla
1840
Por la cual, aunque perder
a Federico pudiera,
ni le diera ni sufriera
que fuera de otra mujer.
Redondilla
Si me mata este rigor,
1845
como dices, de un airado
padre, y quieres mi cuidado
por testamento de amor,
Redondilla
el que yo tengo de hacer
ha de ser para morir,
1850
y lo que pienso decir
de esta manera ha de ser:
Redondilla
Que mando mis bien nacidos
pensamientos a su amor
y a su nobleza el favor
1855
de haber sido agradecidos.
Redondilla
Que mando mis esperanzas
a mis desesperaciones,
y mis locas pretensiones
al tiempo y a sus mudanzas.
Redondilla
1860
Que mando esta falsa gloria
a quien más estima las ajenas,
y mis lágrimas y penas
a su obligada memoria.
Redondilla
Y que si después se emplea,
1865
pueda Federico ser
de otra cualquiera mujer,
como Clavela no sea.

CLAVELA
Redondilla
No ha sido digno el estilo
de tu noble pensamiento;
1870
para ser tu testamento,
haz, Leonarda, un codicilo.
Redondilla
Mándame lo que no puedes
gozar, pues te has de casar;
porque si se ha de emplear
1875
donde más celosa quedes,
Redondilla
mejor es en mí, que ansí,
pues que soy tu sangre yo,
la prenda que se perdió
parece que queda en mí.
Redondilla
1880
A los hijos y parientes
se mandan casas y haciendas.

LEONARDA
Pues si hay más cerca otras prendas,
no es razón que tú lo intentes;
Redondilla
que si hoy a casar me aplico,
1885
aunque algún día la espere,
a la hija que tuviere
quiero dar a Federico.
Redondilla
Mira si mejor se emplea
y como no le he pedido,
1890
pues, no siendo mi marido,
quiero que mi yerno sea.

CLAVELA
Redondilla
No creyera tu locura
con menos demostración.

Sale el conde.

CONDE
Polos de mi vida son
1895
verdad y poca ventura.
Redondilla
Apeose el desposado
de una posta, y veo en él
el labrador más cruel
que puso mano al arado.
Redondilla
1900
Mas, pues yo trato verdad,
y la palabra he cumplido
del rescate prometido
y agradecida amistad,
Redondilla
sea mi yerno el que fuere,
1905
por dicha será entendido,
que de un hombre bien nacido
así es justo que lo espere.
Redondilla
Y con el entendimiento
mucho se puede suplir,
1910
que un lindo y necio es sufrir
un destemplado instrumento.
Redondilla
Leonarda ¿aquí estás así?

LEONARDA
Pues ¿cómo quieres que esté?

CONDE
Dame albricias.

LEONARDA
¿Yo, de qué?

CONDE
1915
¿No lo entiendes?

LEONARDA
Señor, sí.

CONDE
Redondilla
Ya vino tu desposado.

LEONARDA
(Mi muerte dirás mejor.)

CLAVELA
(Pues su ha venido, abre, amor,
el testamento cerrado.)

Salen Floro y Riselo, criados; don Félix, y detrás Lope, galán, de camino.

DON FÉLIX
Romance (tirada)
1920
El conde y sus hijas son
las que veis, señor don Félix.

LOPE
Deme los pies vueseñoría.

CONDE
(Mejor a pie me parece.)
Seáis, hijo, bien venido.
1925
¿Cómo venís?

LOPE
Como vienen
los que tanta dicha esperan, los que tal gloria pretenden,
y vengo para serviros,
señor, de cualquiera suerte,
con salud, y con deseo
1930
del honor que habéis de hacerme.

CONDE
(Volved en vos, esperanza
¡Lindo entendimiento tiene!,
que es el alma de los hombres.)

LOPE
¿Cuál, señor, de estos celestes
1935
ángeles es mi Leonarda,
para que los pies le bese?

CONDE
Habla, Leonarda, a tu esposo.

LEONARDA
(No sé por dónde comience.)
Aquí, señor...

LOPE
No prosigue.
1940
La vergüenza la detiene;
no me espanto, que está en jerga
de novia; de aquí a diez meses
estará más despejada,
que habrá conocido al huésped.

CONDE
1945
(No lo es poco el español,
Beltrán.

DON FÉLIX
Mejor es que muestre
el gusto con que ha llegado.)
(Ya mejor fin me promete.)

LOPE
¿Quién es esotra señora?

CLAVELA
1950
Su prima soy.

LOPE
Pues despeje
los brazos y dé licencia
a que con ella empariente.

CLAVELA
Seré vuestra servidora.

LOPE
Favor exquisito es ése;
1955
tratémonos como primos.

CONDE
(Yo he topado yerno alegre.)

LOPE
Suplico a vueseñoría
me diga si hay más parientes.

CONDE
Después los conoceréis.

LOPE
1960
Haced, señor, que me apresten
aposento en que descanse
y alguna cosa que cene.

FLORO
(¡A fe que no es vergonzoso!

RISELO
Más me parece que tiene
1965
de bellaco que de bobo.)

LOPE
Quisiera, antes que me acueste,
que se hiciera el desposorio,
que en su víspera acontecen
mil desgracias a los novios.

CONDE
1970
Acá más despacio suelen
y con más fiestas las bodas,
señor don Félix, hacerse.

LOPE
Las fiestas de un desposado
es que se vaya la gente.
1975
Váyanse todos de aquí.

CONDE
(Extremadas gracias tiene!
Beltrán, tú eres español:
¿úsanse allí de esta suerte
los novios?

DON FÉLIX
Son desposados;
1980
por discreción se encarece.)

CONDE
¿Don Félix?

LOPE
¿Señor?

CONDE
Venid
conmigo, porque conviene
a lo que los dos tratamos,
para que más firme quede,
1985
ver lo que don Pedro escribe.

LOPE
Tu anillo, señor, es este.

CONDE
Es verdad, yo lo conozco;
que estas dos torcidas sierpes
abrazan este diamante.
1990
Descansa, que tú mereces,
por tu buen ingenio y gusto,
mis estados justamente.

LOPE
Adiós, esposa; adiós, prima.

FLORO
(Qué hallado está!

RISELO
¡No parece
1995
sino que aquí se ha criado!)

Vanse todos acompañándole.

DON FÉLIX
¿Qué es lo que del novio sientes?

LEONARDA
Décima
Beltrán, ¿Qué puedo sentir,
si sabes mi sentimiento?
Lo que siento es que me siento
2000
de lo que siento morir.
Cuando pudiera sufrir
a Federico perder,
cosa que no puede ser,
gentil consuelo tuviera
2005
si de este español me viera
solo un instante mujer.
Décima
No sé que ha de ser de mí,
pues hoy las iras del cielo
aumentan mi desconsuelo
2010
con esta sombra que vi,
pues tan desdichada fui,
que me entregan a una fiera,
que si de otra suerte fuera
por dicha me consolara;
2015
más ya solo en ver su cara
me ha condenado a que muera.

Vase.

DON FÉLIX
Décima
Desesperada se fueN
X
Nota del editor

«Falta un verso en esta décima.»

.

CLAVELA
Pienso que tiene razón.

DON FÉLIX
¿Cómo nos va de afición?

CLAVELA
2020
¿Quiéresme?

DON FÉLIX
¿Y tú?

CLAVELA
No, en mi fe.

DON FÉLIX
Pues no nos digamos nada.
¡Yo estoy muerto!

CLAVELA
¡Yo, enterrada!

DON FÉLIX
Adiós, dama.

CLAVELA
Adiós, señor.

DON FÉLIX
¡Que tanta pena de amor
2025
no pueda ser engañada!

Vanse, y sale don Martín, en hábito de villano.

DON MARTÍN
Décima
Cuadros de aqueste jardín,
cultivados de mi llanto,
¿por qué, floreciendo tanto,
dais a mi esperanza fin?
2030
Alto y cándido jazmín,
purpúrea rosa, y clavel
rojo, verde mirabel,
si habéis debido a mi mor
tanto abril y tanta flor,
2035
creed mi esperanza en él.
Décima
Pues testigos habéis sido
de mis dichas, escuchad
mis penas, justa amistad
que me habéis siempre debido.
2040
Mi bien tengo por perdido,
aunque espero que me den
hoy las nuevas de mi bien;
pero ¿qué importa el remedio,
con un imposible en medio
2045
y una ingratitud también?
Décima
¿Cómo tengo de quitar
a don Félix el estado
ya por Leonarda heredado,
con quien se puede casar?
2050
Mas si él me la quiere dar
por tan justa obligación,
¿de qué teméis, corazón?
pues si él a Leonarda amara,
también yo se la dejara,
2055
aunque no fuera razón.
Décima
Por la casa alborotada
que ha venido he conocido
el desposado fingido.
¡Oh, amistad bien empleada!
2060
Llora Leonarda, engañada,
que no ha conocido a Fabio,
porque el temor del agravio
y el hábito diferente
engañan ligeramente
2065
al más advertido y sabio.

Sale Leonarda.

LEONARDA
Lira
Pienso, si no me engaño,
que conozco una hierba ponzoñosa,
por el color extraño,
que puede ser epítima piadosa
2070
de las desdichas mías,
principio de mi bien, fin de mis días.
Lira
Desesperada vengo,
y con resolución para matarme.
Ya ¿qué remedio tengo,
2075
pues me manda mi padre desposarme?
Y en tomándola, quiero
llamar a Federico, por quien muero.
Lira
Direle, entre mi llanto,
que me pague este amor en que Clavela,
2080
pues que me debe tanto,
no logre por mi muerte su cautela.
¿Quién vio que tenga, ¡ay, cielos!,
una mujer después de muerta celos?

DON MARTÍN
Lira
¿En ocasión que aguardaN
X
Nota del editor

«Faltan dos versos en esta estrofa.»

,
2085
Leonarda, a desposarte, al jardín viene,
desposarte o matarme,
o vienen mis desdichas a engañarme?

LEONARDA
Lira
Vengo a buscar mi muerte
y mi vida también aborrecida.
2090
La vida busco en verte,
que es el alma de mi propia vida;
la muerte entre estas flores,
pues hay venenos para mal de amores.
Lira
Dame el postrer abrazo,
2095
y vete del jardín.

DON MARTÍN
Oye, señora.

LEONARDA
No me alargues el plazo,
que es imposible dilatarse una hora;
pues mi padre, tirano,
me fuerza a dar al español la mano.
Lira
2100
¿Yo, mi vida, perderte?
¿Yo, Federico, ser de otro en el mundo?
¡Ven, deseada muerte,
que solo en ti mis esperanzas fundo!
Vete, vete; no impida
2105
mi muerte la presencia de mi vida.

DON MARTÍN
Lira
(¡Ay, Félix! ¿Cómo puedo
dejar de declararle cuanto pasa?
Perdona, que este miedo
y este dolor que el alma me traspasa
2110
a que diga el secreto
me obliga, porque no hay amor discreto.)
Lira
Dulce señora mía,
mucho me admira el ver que yo merezca
que con tanta osadía
2115
amor para morir os enloquezca,
y no menos me espanta
que os engañe la pena, por ser tanta.
Lira
Pues viendo al desposado
¿no habéis, bella Leonarda, conocido
2120
que es Fabio, mi criado,
que estaba en vuestra quinta entretenido;
que así Beltrán lo ha puesto
a mi remedio y vuestro bien dispuesto?
Lira
El verle en otra forma,
2125
el mirarle llorosa, y con mal gusto,
y aun él que se transforma,
en cuanto quiere y le parece al justo,
causa, mi bien, ha sido,
de no le haber entonces conocido.
Lira
2130
Dadle la mano, os ruego.
Beltrán es español, y él ha trazado
que nos partamos luego.
Don Fabio, como antes, sea criado
y vos mi dulce esposa.

LEONARDA
2135
¿Que soy en tal desdicha tan dichosa?

DON MARTÍN
Lira
Esto, señora, es cierto.

LEONARDA
¿Que Fabio me engañase?

DON MARTÍN
No os espante;
de oro y seda cubierto,
y llorosa en fortuna semejante,
2140
fuera del poco trato.

LEONARDA
¡Cómo mis brazos a tu amor dilato!

DON MARTÍN
Lira
Vete a casarte, y mira
que a Beltrán no le digas que lo sabes.

LEONARDA
Lo que ha hecho me admira.

DON MARTÍN
2145
Españoles, y más siendo hombres graves,
así nos ayudamos,
y más cuando en ajena tierra estamos.

LEONARDA
Lira
Voy a darle la mano.

DON MARTÍN
Finge que estas contenta.

LEONARDA
Y ¿y a qué efeto
2150
si ya es verdad?

Vase.

DON MARTÍN
En vano
jura un amante de guardar secreto;
pero de otra manera,
Leonarda se matara o se perdiera.

Entran Silvia y Belardo, villano.

BELARDO
Redondilla
La boda, al fin, te ha traído
2155
a la ciudad y a palacio.

SILVIA
No estaba yo tan despacio,
ni su convidada he sido.
Redondilla
Vuélvete, Belardo, allá,
que la buena compañía
2160
pienso pagarte algún día.

BELARDO
O tarde o nunca será.
Redondilla
Perdona el dejarte así
y que la Corte no vea,
que aún temo que hasta la aldea
2165
venga algún pleito tras mí.

SILVIA
Redondilla
En el palacio repara.

BELARDO
Antes huyo de la gente;
que, con no ser delincuente,
todo se me antoja vara.
Redondilla
2170
No hay pilar que no imagine
que es algún procurador.
Allá me estaré mejor.
¡Dios tus cosas encamine!

Vase.

SILVIA
Redondilla
Quiero entrar en el jardín,
2175
que de aquel mi labrador
me podré informar mejor,
aunque es diferente el fin.
Redondilla
¡Oh! Hele allí trasponiendo
hortalizas y cuidados.
2180
Pensamientos engañados,
necio imposible pretendo.
Redondilla
Pero ¿qué se puede hacer?
¡Ah, labrador de mis penas!

DON MARTÍN
¿Quién llama?

SILVIA
Aún apenas
2185
te acabo de conocer.
Redondilla
Ya tendrás los ojos hechos
a brocados, no a sayales,
y a perlas [y] techos reales,
no por los pajizos techos.
Redondilla
2190
Ya como hombre que se vio
en bajo estado y en plazos
breves, la fortuna en brazos
como a niño le subió.
Redondilla
De nadie te acordarásN
X
Nota del editor

«Faltan dos versos en esta redondilla.»

,
2195
ni al conde hablarás por mí.
Redondilla
Batía el mar nuestra quinta,
que a veces te despertaba.
Dime: ¿es esta mar tan brava
como la quietud la pinta?
Redondilla
2200
¿Hay acá más fuertes olas
de envidias y de invenciones?

DON MARTÍN
Yo, Silvia, mis pretensiones
las paso conmigo a solas.
Redondilla
Mal me pagas, mal confías
2205
de mi amor.

SILVIA
¡Quítate allá!;
Redondilla
que es treta vieja de acáN
X
Nota del editor

«Faltan dos versos en esta redondilla.»

humildad y cortesías.
Redondilla
Hablar menos y hacer más
por el amigo es mejor.

DON MARTÍN
2210
¿Puedo yo darte favor?
¡Perdida de loca estás!
Redondilla
Soy un pobre labrador
que sirvo de jardinero.

SILVIA
Todo lo sé, caballero,
2215
y lo de Beltrán mejor.
Redondilla
Yo sabré por qué han vestido
a Fabio con tantas galas.

DON MARTÍN
Tú, Silvia, que a Circe igualas,
esa invención has fingido,
Redondilla
2220
que Fabio se ha vuelto a España.

SILVIA
¿A España?
El conde sabrá
lo que pasa, que aquí está,
y yo sé que al conde engaña.

DON MARTÍN
Redondilla
Déjate de eso, mi bien,
2225
y andemos por el jardín.
Mira este blanco jazmín,
y estas mosquetas también.
Redondilla
Mira estos mirtos, que son
árboles de Venus bella.
2230
Mira esta fuente, y en ella
la desdicha de Anteón.
Redondilla
Mira en mármol a Diana,
que le volvió, por mirar,
ciervo, que si fuera hablar,
2235
aún fuera más inhumana.
Redondilla
Eco suena por aquí,
ninfa dicen que antes era,
y ya porque fue parlera,
es voz que responde así.
Redondilla
2240
Este famoso jaulón
es como un grande aposento;
si sus pájaros te cuento
te darán admiración.
Redondilla
Aquí, con rojo matiz,
2245
vuela el tierno jilguerillo,
la calandria y el pardillo,
solitario y codorniz.
Redondilla
Aquí el dulce ruiseñor
llora tragedias pasadas.
2250
Aquí hay tórtolas casadas
seguidas del pardo azor.
Redondilla
Los verdecillos aquí
cantan como los maestros:
poca voz, pero muy diestros.

SILVIA
2255
Todas estas cosas vi
Redondilla
allá con más libertad.

DON MARTÍN
Entra, amores; verás luego
aquel ave que en su fuego
nace.

SILVIA
¿Luego eso es verdad?

DON MARTÍN
Redondilla
2260
Aquí la tengo escondida;
no es como las otras aves.

SILVIA
¿Canta?

DON MARTÍN
Con voces suaves,
que darán a un muerto vida.
Redondilla
¡Ah, perra; aquí quedarás
2265
como pájaro parlero!

SILVIA
¡Ah, traidor!

DON MARTÍN
Cerrarte quiero;
llora, y no cantes jamás.
Redondilla
Y agradéceme, villana,
que no te quito la vida.

SILVIA
2270
¡Ay de mí!

DON MARTÍN
Queda escondida,
ave no, fiera inhumana,
Redondilla
en esta jaula, entre tanto
que mi fortuna se duele
de mis desdichas.

Sale don Félix.

DON FÉLIX
No suele
2275
quejarse con tierno llanto
Redondilla
más dulce en verde laurel
Filomena que yo, triste,
después, amor, que me diste
satisfacción tan cruel
Redondilla
2280
de mi silencio y lealtad.
¡Ay, Leonarda! Mas ¿qué digo?
¿Don Martín?

DON MARTÍN
¿Félix?

DON FÉLIX
¿Amigo?

DON MARTÍN
¿Qué hay, honor de la amistad?
Redondilla
¿En qué están mis esperanzas?

DON FÉLIX
2285
En lo que suele temer
quien sabe que la mujer
tiene tan varias mudanzas.
Redondilla
Con tanto contento y gusto
Leonarda se desposó,
2290
que pienso dos cosas yo,
y entrambas me dan disgusto.
Redondilla
Si el contento ha procedido
de querer el desposado,
tan presto haberte olvidado
2295
notable mudanza ha sido.
Redondilla
Si procede del secreto
que le has, don Martín, contado,
habérsele revelado
no ha sido de hombre discreto.
Redondilla
2300
Y todo tiene en rigor
la pesadumbre que digo,
pues te has mudado conmigo
o Leonarda con tu amor.
Redondilla
Cualquiera de las que vi
2305
es perderme o es perdella:
o el no haber amor en ella
o no haber secreto en ti.
Redondilla
Pero, lo que fuere sea,
Lope queda desposado;
2310
volverá a ser tu criado
luego que en la mar te vea.
Redondilla
Bien quisiera esta jornada
acompañarte y servirte,
obligarte y persuadirte
2315
mi voluntad, siempre honrada.
Redondilla
Pero es fuerza, don Martín,
irme a París, y no puedo,
si bien satisfecho quedo
de que no es la ausencia fin
Redondilla
2320
de nuestra amistad, que ha sido
ejemplo en Francia y España.
Mi corazón te acompaña;
que le trates bien te pido.
Redondilla
Pues que su verdad conoces,
2325
tus brazos el pecho aguarda,
y ¡plegue a Dios que a Leonarda
por muchos años la goces!

DON MARTÍN
Décima
Detén los brazos un poco,
don Félix, que estoy de suerte
2330
que si no me doy la muerte
tengo de volverme loco.
La pena a que me provoco
del haber dicho el secreto,
que lo confieso, en efeto,
2335
bastaba para castigo,
que no se pierde un amigo
por tan pequeño respeto.
Décima
Quísose matar aquí
Leonarda, y forzoso fue
2340
decir que yo concerté
que Félix viniese así.
Mas, ni de ti, ni de mí,
ni del le dije los nombres;
luego no hay de que te asombres;
2345
si de esto, Félix, lo estás,
que para no errar jamás
no son ángeles los hombres.
Décima
Si no piensas ir conmigo,
quédese Leonarda así,
2350
que no quiero bien sin ti,
ni puede haber mal contigo.
Mas ¿cómo tan grande amigo,
sin haber grande ocasión,
me dejara en pretensión
2355
de una empresa tan extraña,
pues también está España,
como Navarra, Aragón?
Décima
No, Félix; más hay aquí
de lo que ahora sospecho:
2360
algo tienes en el pecho
que no te agrada de mí.
Pues ¡vive Dios! que sin ti
ni aun el alma ha de ir conmigo;
habla, que aquí no hay testigo;
2365
mira que en este secreto
cumplirás las de discreto,
mas no las leyes de amigo.

DON FÉLIX
Décima
Pues hoy llega, don Martín,
la ocasión a ser tan fuerte,
2370
mis desventuras advierte
y en su principio mi fin.
Pues está solo el jardín,
oye sin pena la mía;
pero advierte que sería
2375
gran sinrazón replicarme,
cuando no puedo excusarme
de perder tu compañía.
Décima
Salimos los dos de España,
porque vengaste mi afrenta;
2380
corrimos los dos tormenta;
dimos los dos en Bretaña.
En la ribera que baña
un dueño los dos tuvimos,
los dos a Leonarda vimos
2385
y la quisimos los dos,
que nos hizo un cuerpo Dios
o con un alma nacimos.
Décima
Cuando te traje el papel
no me había declarado;
2390
como te vi amar, amado,
encubrí mi amor por él.
Fue mi pena tan cruel,
que cuanto más la encubría
más me mataba y rendía;
2395
pero viendo tu amistad,
forzaba la voluntad
y la inclinación vencía.
Décima
Probome amor, finalmente,
en la más fina lealtad
2400
que se ha escrito de amistad
ni se ha visto eternamente.
El conde, mi padre ausente
a mi padre le escribía,
y siendo yo a quien quería
2405
dar su hija, te la di;
y para dártela a ti
me holgué de que fuese mía.
Décima
Ya es tuya, y tuya ha de ser;
luego no será razón
2410
que ella sepa mi afición,
aunque no te ha de ofender.
Pues si antes de tu mujer,
ni que tu amor la posea,
como mi alma desea
2415
para dos prendas tan mías,
mi secreto le decías,
¿qué harás después que lo sea?
Décima
No quiero que sepa nada
de lo que pasó por mí
2420
ni que la tuve y la di
por la obligación pasada.
Ya está contigo casada;
de don Martín y de vos
me aparto; Leonarda, adiós,
2425
que somos uno, de suerte,
que temo ausente ofenderte,
pues has de hablar con los dos.

DON MARTÍN
Décima
Tente, tente, que estás ciego
y lo presumes de mí,
2430
que a saber esto de ti,
yo lo remediara luego.
La amistad, Félix, no niego;
niego la poca lealtad,
porque a tratarme verdad
2435
Leonarda se desposara
contigo, y yo retirara
de su amor mi voluntad.
Décima
Pero pues hay ocasión,
será tuya fácilmente
2440
cuando por mar, sin gente,
le cuente yo tu afición.
Cumplirá su obligación
el conde, y esta señora,
que de marido mejora,
2445
tendrá lo que mereció,
pues que vuelvo a darte yo
lo que tú me diste ahora.

DON FÉLIX
Décima
Adiós, adiós, que es locura.

DON MARTÍN
¿Qué es locura? No seas necio,
2450
que un amigo es de más precio
que riqueza y hermosura.

DON FÉLIX
Que no te entiendan procura.

DON MARTÍN
¿Cómo no? ¡Aquí está
don Félix...!

DON FÉLIX
¡Calla!

DON MARTÍN
¡Y se va
2455
por mí!

DON FÉLIX
¡Qué pena me has dado!

DON MARTÍN
¡El fingido es mi criado!

DON FÉLIX
¡Calla, por tu vida, ya!

Entren Lope y cinco criados: Roberto, Fabio, Alejandro, Pío y Severo.

LOPE
Romance (tirada)
Aquí, en este jardín,
quiero ver los que me agradan.

DON FÉLIX
2460
¿Qué es esto, señor don Félix?

LOPE
¡Oh, buen Beltrán! Pongo casa.

DON FÉLIX
¿Casa, señor, a qué efeto,
tan cerca de la jornada?

LOPE
Quiere el conde, mi señor,
2465
que vayan conmigo a España.

DON FÉLIX
¡Buena gente, por mi vida!

LOPE
No era muy mala la escuadra
para ir a pescar atunes.

ROBERTO
Mucho el español me enfada.

LOPE
2470
Harto más me enfadáis vos.

ROBERTO
(¡Óyelo!

SEVERO
Mirad que habla
muy bien la lengua francesa.)

LOPE
Vos, enfadado sin causa,
¿cómo os llamáis?

ROBERTO
Yo, Roberto.

LOPE
2475
¿Sois, por dicha, de la casa
de Roberto el Diablo?

ROBERTO
Yo
soy, señor, de León de Francia.
Estudié leyes un tiempo.

LOPE
¿Causídico sois?

ROBERTO
Estaba
2480
bien puesto, y ciertos amores
me hicieron perder mi casa.

LOPE
¿Enamoradizo sois?
¿No era mejor, noramala,
hacer vuestras peticiones,
2485
que no andar a servir damas?
¿Distes algunas por celos
en los Digestos de espadas,
con algún texto en la testa
o párrafo por la cara?

ROBERTO
2490
Poco más.

LOPE
¿Cómo?

ROBERTO
Matele.

LOPE
Farinacio de la hampa,
no os he menester aquí.
Y ese otro, ¿cómo se llama?

FABIO
Fabio, señor.

LOPE
Socorrido
2495
nombre en las comedias, ¡vaya!
Vinculado está en los pajes. Acudí al Maestresala.
¿Y vos?

ALEJANDRO
Yo soy Alejandro.

LOPE
Ios afuera noramala,
que no quiero tener hombre
2500
de tanto toldo en mi casa.

ALEJANDRO
Advierta vueseñoría
que he sido hombre de importancia;
quebré; hice pleito de espera
después de muchas mohatras;
2505
las más de las escrituras
eran supuestas y falsas;
porque esperasen las ciertas
entreváronme la chanza,
y vengo a servir huyendo
2510
desgracia alguna.

LOPE
¡Oh, qué gracia!
Y vos, ¿cómo os llamáis?

PÍO
Pío.

LOPE
Nombre de pollo o de papa.
Confirmaos y volved luego.

DON FÉLIX
(¡Los desatinos que ensarta!)

SEVERO
2515
También me llamo Severo.

LOPE
Ya lo dice vuestra cara.

SEVERO
Soy músico, soy poeta.

LOPE
¿De qué región?

SEVERO
No se trata
de un arte tan celestial,
2520
señor, con tanta abundancia.

LOPE
¿Sois vulgar culterano?

SEVERO
Culto soy.

LOPE
Quedaos en casa,
y escribiréis mis secretos.

SEVERO
¿Tus secretos, ¿por qué causa?

LOPE
2525
Porque nadie los entienda.

Salen el conde, Clavela y Leonarda.

CONDE
Tu esposo está aquí, Leonarda.

LOPE
Aquí tenéis, mi señora,
la prenda que más os ama.

LEONARDA
Pagáis mi amor justamente,
2530
que sois de esta vida el alma.

LOPE
A tanto favor, señora,
mis discreciones se gastan,
mis gustos se multiplican
y multiplicados callan.
2535
Encállame en vuestro puerto
las puertas de mi esperanza,
esperando que algún día,
como a los puercos de España,
me venga mi san Martín.

FÉLIX
2540
(Por ti dice.

DON MARTÍN
Félix, calla;
que Leonarda ha de ser tuya.

FÉLIX
¿Cómo si es tuya Leonarda?)

LEONARDA
Por lo menos, yo soy vuestra,
supliendo lo que me falta
2545
de ingenio con mucho amor.

LOPE
Por merced tan extremada
hago mañana un torneo,
y luego un juego de cañas
a la usanza de Castilla,
2550
donde yo tengo esperanza
que he de casar a Clavela,
mi prima; que en los Peraltas
hay un mozo como un oro,
lindo talle, linda gracia;
2555
no de aquestos guedejones,
apóstoles de la Mancha,
sino galán como azor,
libre la cabeza y cara.

CLAVELA
Si el bien es de vuestra mano,
2560
será con muchas ventajas,
y más si os parece a vos,
que sois de un ángel la estampa.

LOPE
Estampada estéis, señora,
en las nubes de la fama,
2565
que sois una Venus de oro.

CLAVELA
Vos, un Narciso de plata.

LOPE
Vos, un Serafín de alcorza.

CLAVELA
Vos, un Hércules de pasta.

LOPE
¿Qué pasta?

CLAVELA
De mazapán.

LOPE
2570
Por el pan y por la maza
vuestro perro y vuestra mona
seré de hoy más.

LEONARDA
Paso, hermana;
que voy ya teniendo celos.

CONDE
Grande contento me causa
2575
veros a todos conformes.
Voces dan.

Silvia dentro.

SILVIA
¡Ay, que me matan!

CONDE
¿Qué es esto?

DON MARTÍN
Es un ave nueva,
que encerré en aquella jaula.

CONDE
No me agrada, Federico,
2580
porque aquella es voz humana.
Abrid esa jaula luego.

LEONARDA
Silvia está en ella encerrada.

Sale Silvia.

CONDE
¿Qué es esto, Silvia?

SILVIA
Señor,
la destrucción de tu casa.
2585
Este novio es un lacayo,
no es don Félix de Peralta,
porque Beltrán le ha vestido
con estas joyas y galas
para robarte la hacienda,
2590
para llevarte a Leonarda.
Este traidor jardinero,
que Federico se llama,
es caballero español;
los tres para irse a España
2595
han hecho aquesta traición.

LOPE
Ave parlera, que cantas
en agüeros y desdichas,
mira mejor lo que hablas.

DON MARTÍN
Señor, ¿crédito merece
2600
un parlera villana,
que porque yo no la quise
testimonios me levanta?

DON FÉLIX
Señor, advierte primero...

CONDE
No hay que advertir; esto basta
2605
para quitaros las vidas.
Venga un verdugo, que traiga
un potro de dar tormento;
será del novio la cama
en que de Leonarda goce.

LOPE
2610
No era para mí Leonarda;
señor, mira que no es justo.
ponerme en el potro mandas
por una yegua que es de otro.
¡Mi inocencia y mi desgracia!
2615
¡Duélete, por Dios, de mí!

CONDE
Pues ¿quién eres? Habla.

DON MARTÍN
¡Calla!

LOPE
Habla, calla, di, soy…

CONDE
Yo sabré volverte el habla.

LOPE
Señor, no traigan el potro,
2620
que yo diré lo que pasa.
En fe de hidalgo, yo soy
hidalgo y noble en mi patria;
mas no me ha venido el miel,
como dicen en Vizcaya.
2625
Lope me llamo, y ¡pardiez!,
que me ha dado la montaña
sangre que puede servir
a más de dos si salas.
Es Federico mi amo,
2630
pero don Martín se llama;
ni ese otro es Beltrán tampoco,
que es don Félix de Peralta.
Son tan notables amigos,
que porque quiere a Leonarda
2635
don Martín, hizo este enredo
para llevársela a España.
Y por el paso en que estoy,
pues un potro es horca echada,
que allá cuelgan del pescuezo
2640
y aquí de brazos y espaldas,
que he dicho cuanto sabía,
aunque no estuve en la jaula,
y que estos dos caballeros
son dos cuerpos con un alma.

CONDE
2645
¿Hay semejante amistad?

DON FÉLIX
Perdona, si procuraba
el gusto y bien de un amigo,
pues que tú, por tu palabra,
darme a Leonarda querías,
2650
que está mejor empleada
en mi primo don Martín.

DON MARTÍN
Don Félix, señor, se engaña
con el amor que me tiene,
que ya Leonarda le aguarda.

LEONARDA
2655
No aguarda tal, que sois vos
a quien busca mi esperanza.

DON MARTÍN
¿Cómo, si sois de don Félix?

DON FÉLIX
¿Puedo yo querer, si os ama,
una dama que esto dice,
2660
y más que, aunque se burlara,
Clavela, yo sé que es mía?

CLAVELA
Burlas y ensayos se llaman
para venir a quereros.

DON MARTÍN
Ahora bien; Leonarda amada,
2665
dadme la mano.

LEONARDA
¡Qué dicha!

SILVIA
Lope, o Fabio…

LOPE
Silvia, o diabla…

SILVIA
Quiéreme por vida tuya.

LOPE
Para tenerte en la jaula,
donde no salgas jamás.

DON MARTÍN
2670
Aquí, senado, se acaba
Amistad y obligación,
si perdonáis nuestras faltas.
Fin de la famosa comedia
de la Amistad y obligación.