Félix Lope de Vega y Carpio Lope de Vega y Carpio, Félix

EL AMANTE AGRADECIDO




Texto utilizado para esta edición digital:
Cotarelo y Mori, Emilio (Ed.), Obras de Lope de Vega, III, Madrid, RAE, 1917, pp.100-140.
Adaptación digital para EMOTHE:
  • Barreda, Cristina (Artelope)

Elenco

DON JUAN, caballero
GUZMANILLO, criado
DORISTEO
CLENARDO
RISELO
DON LUIS
LUCINDA, dama
LEONARDA
CLARIDANO, viejo
TEODORA, mesonera
Un ALGUACIL
FABRICIO, criado
BELISA, vieja
JULIA, su hija
CARPIO, escudero
LISEO
GERARDO, caballero
LEONARDO, caballero
MÚSICOS
ENRIQUE, pajecillo
GENTE que trata de flota

Acto I

Salen Don Juan, y Guzmanillo, lacayo, de camino.

JUAN
Redondilla
¡Bella ciudad!

GUZMÁN
¡En extremo!

JUAN
No la hay mejor en Italia,
ni en la baja ni en la alta Galia;
perdonen Rómulo y Remo.

GUZMÁN
Redondilla
5
Como ellos fueren servidos.

JUAN
Cesaraugusta la llama.
Estrabón.

GUZMÁN
Nombre de fama.
¡Qué bien suena a los oídos!

JUAN
Redondilla
Allá, Pomponio también
10
le da la difinición.

GUZMÁN
De Pomponio ni Estrabón
se me da un prisco.

JUAN
Está bien.
Redondilla
Tú eres bestia, y para ti
los libros no es buen manjar.

GUZMÁN
15
¿Qué luego me has de encajar
un latín de aquí o de allí?
Redondilla
Pues ¡por Dios! que muchos hombres
que han leído no han sabido
muchas cosas, ni aún tenido
20
la noticia de sus nombres.

JUAN
Redondilla
Para decir que esta es
Zaragoza, es cosa justa
llamarla Cesaraugusta
y dar la causa después.
Redondilla
25
Y esto ¿quién hay que alborote?

GUZMÁN
Yo sé que eso es testimonio,
aunque le pese a Pomponio,
a ese Estrabón o Estrambote.

JUAN
Redondilla
¿Cómo testimonio?

GUZMÁN
Sí,
30
que Zaragoza se llama,
del nombre de cierta dama
que tuvo el rey moro aquí.

JUAN
Redondilla
¿Qué dices?

GUZMÁN
Esto que digo;
que estando el moro acostado
35
le vino a ver un privado,
y, hablando con otro amigo,
Redondilla
le dijo que no podía
entrar, ni hablarle, ni aun ver,
porque de cierta mujer
40
gozaba el rey aquel día.
Redondilla
Él dijo: “Yo lo apostara;
pero Amete, ¿de quién goza?”
Él respondió: “A Zara goza”,
que ella se llamaba Zara.
Redondilla
45
Oyolo ella, y al rey
pidió por mercé que fuese
aquel su nombre, y valiese
por premática y por ley.
Redondilla
¿Ves cómo esta es la verdad
50
y esotro es borrachería?

JUAN
¡Qué ignorancia!

GUZMÁN
¿Tuya o mía?

JUAN
Ahora bien, esta ciudad
Redondilla
es bellísima, Guzmán,
de antigüedad y edificios.

GUZMÁN
55
No son pequeños indicios
los nobles que en ella están.

JUAN
Redondilla
¡Hermosa caballería
hemos visto!

GUZMÁN
Singular;
mas yo quisiera estar…

JUAN
60
¿Adónde?

GUZMÁN
En la pajería.
Redondilla
El diablo te mandó a ti
dejar tu estudio y querer
ver a Italia.

JUAN
Antes fue hacer
mejor lo que pretendí.
Redondilla
65
Los que quieren heredar,
y más si no tienen madres,
den pesadumbre a sus padres,
que esto es saber negociar.

GUZMÁN
Redondilla
También hay padre tan llano
70
en materia de placer,
que da en comer y en beber
y en acostarse temprano.
Redondilla
Y juega, cuando se ofrece,
a la polla un real de plata,
75
y de Pascua a Pascua trata
una muchacha de a trece.
Redondilla
Y con regimiento sano,
que no le hiciera más bien,
Galeno a Matusalén
80
suele ganar por la mano.

JUAN
Redondilla
Aún bien que acá [no] tenemos
que temer, pues ya murió,
como a Italia me escribió,
mi tío.

GUZMÁN
Gracias le demos
Redondilla
85
al que le curó.

JUAN
Es engaño.
Así habemos de ir los dos.

GUZMÁN
Él era padre ¡por Dios!
de un grandísimo tacaño.
Redondilla
Pero vamos a Sevilla;
90
pues heredaste, don Juan,
ponte en extremo galán,
y en la dorada vajilla,
Redondilla
mesa limpia y regalada,
come de aquel avariento
95
lo que has comido de viento
en toda aquesta jornada.
Redondilla
Y con la carroza sal
con pajes que crujan seda,
una tarde a la Alameda
100
y otra tarde en el Arenal.
Redondilla
Hagámonos de los godos,
y haya pescadas también,
que salir de un mal a un bien
es el mayor bien de todos.

JUAN
Redondilla
105
Eso, Guzmán, de Sevilla
no nos está bien agora;
dejar llorar a quien llora,
y vámonos a Castilla.
Redondilla
Andemos algunos días,
110
mientras que dura el dinero,
por toda España, que quiero
extender las alas mías.
Redondilla
Veré a Valencia, que es bella,
y desde allí iré a Madrid;
115
pasaré a Valladolid,
que está la Corte en ella.
Redondilla
En Salamanca veremos
amigos con quien oí
la Gramática, y de allí
120
a Toledo volveremos.
Redondilla
Veré la iglesia mayor,
de Juanelo el artificio.

GUZMÁN
Paso, paso, ¿tienes juicio?

JUAN
¿Cuándo le tuve mayor?

GUZMÁN
Redondilla
125
¡Qué de tierras encarrilas!
¿De qué orden ¡pesa tal!
te soñabas Provincial?
¿Bebiste anoche y destilas
Redondilla
por alambique el tintillo
130
del huésped?

JUAN
Luego ¿no iremos?

GUZMÁN
Pues ¿qué dinero tenemos?

JUAN
¿Ya es malo aquel dinerillo
Redondilla
que en Génova nos dio Mario
por la cédula de Alberto?

GUZMÁN
135
No; pero es malo el concierto
de andar camino tan vario.
Redondilla
Y si a ver te persuades
ciudades, vete a Sevilla,
que en ella, por maravilla,
140
verás todas las ciudades.
Redondilla
Y aun otro mundo está en ella,
y esto no es cuento ni engaño,
que dos veces en un año
se entran las Indias por ella.
Redondilla
145
¿Qué Salamanca ni corte
como aquel famoso río?
Ver la galera, el navío
del mar del sur o del norte.
Redondilla
Ver aquella variedad
150
que es imposible dehesilla,
porque el río de Sevilla
tiene otra tanta ciudad.

JUAN
Redondilla
Paso, bestia, que se acerca
una dama de buen talle..

GUZMÁN
155
Ya la hablaste en otra calle,
si no me engaño, a esta puerca.
Redondilla
Ella sabe que has venido
de Italia, y habrá pensado,
don Juan, que vienes cargado
160
(como te ve bien vestido)
Redondilla
de jubones de Milán,
de medias napolitanas,
de raso, de oro.

Salen Lucinda y Leonarda con mantos.

LUCINDA
¿Ce?

GUZMÁN
Hermanas,
¿llaman al señor don Juan?

LUCINDA
Redondilla
165
Al mismo.

GUZMÁN
Pues no está en casa.

JUAN
Necio, ¿esta merced no acetas?

GUZMÁN
Señoras, si son discretas,
echen de ver lo que pasa
Redondilla
por la bolsa del señor
170
en ver el talle al criado.

LUCINDA
El del señor me ha obligado,
que es muy bueno.

JUAN
¡Gran favor!
Redondilla
Este talle no es de aquellos
que de lindos pasan a plaza.
175
Hízome Dios a esta traza,
negro de ojos y cabellos.

LUCINDA
Redondilla
No sois negro, sois morenos.

JUAN
Es más llano que la palma;
pero soy negro con alma,
180
y para esclavo muy bueno.

LUCINDA
Redondilla
¿De dónde sois?

JUAN
¿No se ve?
Soy, señora, sevillano.

GUZMÁN
¿Qué la digo?

LEONARDA
Quedo hermano;
sin tocar, y escucharé;
Redondilla
185
no me pique ni me guinche.

GUZMÁN
¿Guinche? Pues has de saber
que yo he menester mujer
que la albarde y que la cinche.

JUAN
Redondilla
De Italia vengo con nuevas
190
que mi padre murió.

LUCINDA
¿Heredaste algo?

JUAN
No.

GUZMÁN
Ya andamos en estas pruebas
Redondilla
a la segunda palabra.-
Y ella ¿no me dice a mí
195
quién se me ha muerto?

LEONARDA
¿Yo?

GUZMÁN
Sí.

LEONARDA
¡Bueno!

GUZMÁN
Estate queda, cabra.

LEONARDA
Redondilla
Óigase el señor cabrito.

GUZMÁN
Mire que de Italia vengo,
y que sé de duelo, y aún tengo
200
más que cabellos me quito.

JUAN
Redondilla
Hijo soy de un padre indiano;
digo, fui, que esta color
me dio para ese favor,
que en tan rico dueño gano.
Redondilla
205
Que esclavo soy y seré
de quien dice que la agrado.
Decidme qué habéis comprado
y al mercader pagaré.-
Redondilla
¡Hola! Daca ese dinero.

GUZMÁN
210
En la nave ese quedó
con la ropa; pero yo
tengo un real, no sé si entero;
Redondilla
pero habrá para avellanas,
o lo que es agua y anís.

JUAN
215
¡Qué buen humor! ¿No le oís?

LUCINDA
Sí, que somos cortesanas.

GUZMÁN
Redondilla
Déjense imaginar
que burlo, y si llevan algo,
dénselo a este pobre hidalgo,
220
que sale en cueros del mar,
Redondilla
que a fe que es obre piadosa.

LUCINDA
Bien puedo darle, si quiero,
joyas, crédito y dinero.

GUZMÁN
¡Oh, mujer la más hermosa
Redondilla
225
que ha criado el Potosí!
Daca esos pies reverendos.

LUCINDA
¡Haced allá esos remiendos!

GUZMÁN
Luego ¿hay remiendos aquí?
Redondilla
Debajo pensaba yo
230
que era el trabajo y el lacre.
(Esta mujer es un sacre.
Cogerte quiere.

JUAN
Eso no,
Redondilla
que la he visto enamorada.

GUZMÁN
Mal conoces las garduñas.
235
Tiene encogidas las uñas
para darte guiñarada.
Redondilla
Tente en buenas, que estas tretas
yo las sé.)

LUCINDA
¿Qué le decís?

GUZMÁN
Que no hay más de agua y anís,
240
porque somos…

LUCINDA
¿Qué?

GUZMÁN
Poetas.
Redondilla
Lo que tocaré a un soneto,
en buen hora; más dinare,
si vuesancé lo tocare,
en público ni en secreto,
Redondilla
245
téngame por moscatel.

LEONARDA
Antes parece moscón.

LUCINDA
Él es lindo socarrón.

LEONARDA
(Déjame un rato con él.

LUCINDA
Redondilla
Entretenle, que en mi vida
250
tal cosa me sucedió.

LEONARDA
¿Haste enamorado?

LUCINDA
No.

LEONARDA
Pues ¿qué ha sido?

LUCINDA
Estoy perdida.)
Redondilla
Andaluz, indiano o quien
quiso el poder celestial
255
que viniese por mi mal
a parecerme tan bien,
Redondilla
¿dónde vives?, ¿dónde posas?,
que estoy por decir que en mí.

JUAN
¿Que tan venturoso fui?
260
Beso esas manos hermosas.
Redondilla
¿Queréis algo?

LUCINDA
A ti te quiero.
Vete con Dios. ¡Qué locura!

JUAN
Así Dios me dé ventura
en lo que de vos espero,
Redondilla
265
que os pago bastantemente
para amor recién nacido.
Decidme algo.

LUCINDA
Ya te pido…

JUAN
¿Qué?

LUCINDA
Que me quieras. Detente,
Redondilla
que viene aquí no sé quién.

Salen Doroteo y Riselo, caballeros.

DOROTEON
X
Nota del editor

Este en el reparto aparece como Doristeo.

270
Con él habla, ¿qué dudáis?

RISELO
Pues ¿por qué no lo estorbáis?

DOROTEO
Porque no me quiere bien.
Redondilla
Mi celoso pensamiento
de ese parecer ha sido;
275
pero en hombre aborrecido
no querrá el atrevimiento.
Redondilla
Ayer vi este forastero
de tal talle, que temí
que le viese por aquí
280
esta fiera por quien muero,
Redondilla
y tengo tan buena suerte,
que no solo le ha mirado,
pero hablado y aún tratado.

JUAN
(En aquesta gente advierte.

GUZMÁN
Redondilla
285
Deben ser los rufianes
de esta hermana pecatriz.
Pues si saco la de Ortiz,
más que corren los Guzmanes.

JUAN
Redondilla
No alborotes.)

DOROTEO
Dime, esquiva,
290
¿qué es esto?

LUCINDA
Vete con Dios,
Doroteo.

Vanse Lucinda y Leonarda.

RISELO
Ya las dos
se van por el coso arriba,
Redondilla
y aun él ¡por Dios!, con razón,
pues les dices muy compuesto:
295
“Dime, esquiva, ¿qué es aquesto?”,
más maduro que un melón.
Redondilla
¡Cuerpo de Dios!, enojado
le pudiérades decir
que se reporte en salir,
300
pues está casi trazado
Redondilla
este negro casamiento,
y que no hable en la calle.

DOROTEO
Celos me da aquel buen talle
y aquel desdén suficiente.
Redondilla
305
Voy tras ella.

RISELO
Y esta gente,
¿hase de quedar ansí?

DOROTEO
Pues ¿qué importa?

GUZMÁN
(¿Vanse?

JUAN
Sí.

GUZMÁN
¡Pensar de quien tal consiente!

JUAN
Redondilla
¿Qué quieres hacer?

GUZMÁN
Quitalles
310
la mujer.

JUAN
Si yo supiera
quien era…

GUZMÁN
Ya voy.

JUAN
Espera,
que tienen gallardos talles,
Redondilla
y aseguran el valor
de esta señora.

GUZMÁN
¡Señora!

JUAN
315
Pues, luego ¿no?

GUZMÁN
Calla agora;
será una mujer de amor,
Redondilla
de las que nunca le tienen.

JUAN
Sin duda que es principal,
pues que no la hablaron mal
320
éstos que en su busca vienen.

GUZMÁN
Redondilla
Ya estarás como un albur,
asido de las agallas.

JUAN
No hay mejor hombre, si callas,
Guzmán, desde el norte al sur.
Redondilla
325
Quedo, que vuelve otra vez.)

Salen Lucinda y Leonarda.

LUCINDA
Hacedme placer, hidalgo,
si os tengo obligado en algo,
que donde no hay juez
Redondilla
más que el cielo que nos cubre,
330
aquesta noche me habléis.

JUAN
¿Dónde vivís?

LUCINDA
No sabéis,
ni es en parte que se encubre;
Redondilla
pero yo saldré a la puerta,
de este famoso hospital,
335
y allí, si no os está mal,
veréis lo que amor concierta.

JUAN
Redondilla
Yo no puedo errar aquí,
aunque nuevo en Zaragoza.

GUZMÁN
(¿Ha de venir con su moza?
340
Pregúntaselo.

JUAN
¿Yo?

GUZMÁN
Sí.

JUAN
Redondilla
Borracho, ¿tienes sentido?

GUZMÁN
Si hay leyes que esto permiten,
huélgate, y los otros titen.)

LEONARDA
(¿Qué le has dicho?

LUCINDA
Lo que has oído.

LEONARDA
Redondilla
345
¿Para qué quieres hablar
un forastero? ¿A qué efeto?

LUCINDA
A que es gallardo y discreto
y a que no me ha de forzar.
Redondilla
Mil veces me han pretendido
350
casar, y yo te confieso
que en mil hombres, y en exceso
de amor que al fin me han tenido,
Redondilla
si acaso no es al dinero
que mi padre me dejó,
355
nunca hombre me agradó
como aqueste forastero.

LEONARDA
Redondilla
¿Es posible?

LUCINDA
¡Ay, caro honor!
¿Por qué al amor no atropellas?

LEONARDA
Bien dicen que las estrellas
360
son alcahuetas de amor.
Redondilla
Esto de agradarse en viendo,
está del cielo trazado.

LUCINDA
No entiendo lo que he mirado;
entiendo que no me entiendo.)

JUAN
Redondilla
365
(¿Qué se pierde en que yo venga?

GUZMÁN
Ser de noche, y no saber
si tras aquesta mujer
vendrá algún dueño que tenga
Redondilla
y que a su gusto la goza,
370
y de una en otra costilla
nos dará para Sevilla
despachos de Zaragoza.

JUAN
Redondilla
Ahora bien, ello ha de ser,
Ánimo, Guzmán.

GUZMÁN
Por eso
375
no ha de faltar.

JUAN
Pues con eso,
y con gentil proceder…

GUZMÁN
Redondilla
Déjalos tú que me esperen,
que a fe que has de ver y oír.

JUAN
Pues ¿qué has de hacer?

GUZMÁN
Yo, sufrir
380
los palos que me cupieren.)

Salen Clenardo y Leonicio.

CLENARDO
Redondilla
No me da buena esperanza;
pero no me desespera.

LEONICIO
El que tanta gloria espera,
basta que a esperalla alcanza.
Redondilla
385
¿Y qué responde su tío?

CLENARDO
Sólo repara en su sí.
Pero ¡por Dios!, está aquí
el hielo del fuego mío.
Redondilla
¿Hay ventura semejante?

LEONICIO
390
Aquestos hombres ¿quién son?

CLENARDO
¡Lucinda en conversación!

LEONICIO
¿Eso es razón que te espante?
Redondilla
¿No es mujer?

CLENARDO
No, que ha de ser
mía.

LEONICIO
Forastero es este.

CLENARDO
395
Aunque la vida me cueste,
que lo siento ha de saber.

GUZMÁN
Redondilla
(Ce, señor,

JUAN
¿Hay algo?

GUZMÁN
Sí,
otros dos.

JUAN
¡Válame Dios!

GUZMÁN
Concierta de dos en dos,
400
y todos vienen aquí.
Redondilla
¿Ves cómo esta es de retorno?)

CLENARDO
¡Ea! ¿Caballero?

JUAN
¿Quién llama?

CLENARDO
¿Conocéis aquesta dama?
Advertid que a hablaros torno.

JUAN
Redondilla
405
(¿Qué tengo que responder?

GUZMÁN
Que nos vamos otro día,
y que el plus ultra quería
pescarnos esta mujer.)

LUCINDA
Redondilla
¿Quién te mete a ti, Clenardo
410
en desatino tan grande?

CLENARDO
Basta que amor me lo mande,
y la posesión que aguardo.-
Redondilla
Dejen la calle y la dama,
y vuélvanse a su mesón.

JUAN
415
Mesón es, porque al fin son
extranjeros los que llama.
Redondilla
Pero si vuesa merced
va a mi tierra y no le agrada
de mi casa hacer posada,
420
que yo lo tendré en merced,
Redondilla
también estará en mesón.

CLENARDO
Deje respuestas a parte
y váyase.

JUAN
En esta parte
dio la ignorancia ocasión
Redondilla
425
¿Sois hermano, sois marido
sois deudo de esta señora?

CLENARDO
Soy quien soy, que quiero agora
que se vaya.

JUAN
Yo he tenido
Redondilla
el término que debía,
430
y pues que no le acertáis
y tanta ocasión me dais
con vuestra descortesía,
Redondilla
yo sé que vos os iréis.

CLENARDO
¡Mátale!

JUAN
¿Qué es matar? ¡Fuera!

LUCINDA
435
¡Ay, Leonarda!

JUAN
¡Ah, bravo, espera!

GUZMÁN
Esperá un poco y veréis.

Acuchillándose, entren los hombres.

LEONARDA
Redondilla
No hagas extremos, advierte
que en toda aquesta ciudad
no hay mayor publicidad.

LUCINDA
440
¡Matáranle!

LEONARDA
¿De qué suerte?
Redondilla
Que por mi fe que los lleva
como a dos liebres.

LUCINDA
También
tiene eso de hombre de bien,
¿y no quieres que me mueva?
Redondilla
445
Si este hombre, Leonarda mía,
aquí estuviera de asiento,
¡ay de mi buen pensamiento
del honor y opinión mía!
Redondilla
Milagro fue que no sea
450
de la ciudad; él se irá.

LEONARDA
Luego ¿no le hablarás ya?

LUCINDA
Sí, que el alma lo desea.
Redondilla
Cúbrete, y en el Pilar,
por disimular, entremos.

LEONARDA
455
Bien dices, por que no demos
ocasión de murmurar,
Redondilla
que cuando todo esté en calma
podrás salir sin cuidado.

LUCINDA
¡Ojos, mal habéis guardado
460
la fortaleza del alma!

Vanse, y entren Claridano, viejo, tío de Lucinda, Doristeo y Clenardo, Leonicio y Riselo.

CLARIDANO
Octava real
Envainad las espadas, que parecen
desnudas mal, y en tierra tan honrada,
contra los forasteros, que merecen
más segura acogida que la espada.

CLENARDO
465
Ya los que veis humildes agradecen
tan justa reprensión.

CLARIDANO
¿Qué fue?

CLENARDO
No, nada.

DORISTEO
Yo sé por qué sacastes los aceros,
que antes de ahora vi a los forasteros.
Octava real
Y a fe que si llegara, que no fuera
470
a alabarse a su tierra el sevillano.

CLENARDO
Bésoos las manos, que eso y más espera
quien es tan servidor de vuestro hermano.

CLARIDANO
A buen tiempo ¡por Dios!, Clenardo, altera
mi pretensión.

CLENARDO
Yo pienso, Claridano,
475
que he perdido contigo mucho en esto.

CLARIDANO
Quisiera yo que fuera más compuesto.

CLENARDO
Octava real
¡Válgame Dios! Si por el Coso acaso
voy siguiendo a Lucinda, tu sobrina,
con quien ya saben todos que me caso
480
y que esto entre los tres se determina,
y un forastero llega y paso a paso
le viene dando con hablar mohína,
¿tengo yo de sufrir su atrevimiento
o enseñarle a tener comedimiento?
Octava real
485
¿Tienen los forsteros, por ventura,
la libertad y la ley de embajadores?
¿Es honra de una tierra, aunque segura,
que decir puedan en la calle amores?
Juzga si fue razón o fue locura
490
castigar forasteros habladores,
que el que lo es, si es cuerdo, en cualquier tierra
abre los ojos y la boca cierra.

DORISTEO
Octava real
Yo no sabía la ocasión que ahora
a Clenardo movió; pero el deseo
495
con que te dije que a Lucinda adora,
ha gran tiempo que vive en Doristeo,
y aunque con él sus méritos mejora,
que ella consienta en este amor no creo,
porque pienso que soy el que ha elegido
500
con título amoroso de marido.
Octava real
Y no se espante de esto Claridano,
que viendo que Clenardo libremente
trata de posesión, palabra y mano,
cosa a su honor y a mí tan indecente,
505
debo darte, término tan llano,
satisfacción a dónde estoy presente,
o por lo menos desengaño justo
de que ella tiene de admitirme gusto.

CLARIDANO
Octava real
¿Qué es aquesto, Clenardo? A ti te toca
510
lo que dice en aquesto Doristeo,
cuya intención conozco de su boca,
porque nunca he sabido su deseo,
que si esto ha hecho mi sobrina loca
contra la honestidad que en ella veo,
515
no ha sido por mi acuerdo, ni se entienda
que busco tantos dueños a una prenda.
Octava real
Mi hermano, y padre suyo, vive en Lima,
ciudad en Indias, próspero en sucesos;
tienes esta hija, que en el alma estima,
520
de cuyo amor decís que vivís presos.
Como a casarla ya la edad le anima,
señala el dote en más de once mil pesos;
por éstos yo me obligo, mas no es justo
que le dé quien la goce a su disgusto.
Octava real
525
Los dos sois caballeros hijoshidalgo,
conocidos los dos en Zaragoza;
no al gusto y elección al dote salgo.
San Pedro la bendiga al que la goza.

Vase Claridano.

DORISTEO
Espera.

CLENARDO
Escucha.

CLARIDANO
Cuando importe en algo,
530
buscadme en casa.

LEONICIO
El viejo se alboroza
con justa causa.

CLENARDO
Dime, Doristeo,
¿que Lucinda agradece tu deseo?

DORISTEO
Octava real
Lucinda le agradece.

CLENARDO
¿Cuándo o cómo?

DORISTEO
¿Tengo yo de decirte cómo o cuándo?
535
Mide esta espada de la punta al pomo,
y sabrás la razón que estás dudando.

CLENARDO
No pienso que si en público la tomo
saldré con lo que estoy imaginando.
Mal término has tenido y mal intento
540
en deshacer así mi casamiento.

RISELO
Octava real
Clenardo, dos a dos nos tienes juntos,
amistad y ocasión de honra, no quieras
de una razón en otra andar en puntos.
Fin tiene la ciudad, y Ebro riberas.

LEONICIO
545
Riselo acierta, y menos que difuntos
o vencedores de arrogancias fieras,
no volveremos yo y Clenardo.

DORISTEO
Parte.

CLENARDO
Yo te voy a esperar.

DORISTEO
Y yo a matarte.

Vanse dos a dos, y salen Don Juan, Guzmán con una maleta, y la huéspeda, que es Teodora y un Alguacil.

GUZMÁN
Redondilla
No le den voces a quien
550
de toda costura entreva.

TEODORA
Paso, mancebo.

GUZMÁN
Manceba,
ella es paso, y yo hablo bien.
Redondilla
Esta maleta tenía
trescientos escudos.

ALGUACIL
Quedo,
555
que yo estoy [aquí] que puedo
averiguarlo.

TEODORA
Aquel día
Redondilla
que entraron estos soldados,
o quien son, que nunca entraran
en mi casa.

GUZMÁN
Y aún ganaran
560
más de trescientos ducados.

TEODORA
Redondilla
Les di su aposento y llave,
que es toda mi obligación.

JUAN
Esa es muy vieja canción,
la contracifra se sabe.
Redondilla
565
¿No podéis otra tener?

TEODORA
No, porque en esta posada
hay mil honras.

JUAN
Harto honrada,
por cierto, debéis de ser;
Redondilla
mas mi hacienda no parece.

TEODORA
570
¿Dístemela vos a mí?

JUAN
No se entiende que os la di,
pues esta duda se ofrece,
Redondilla
mas metila en vuestra casa.

TEODORA
Y ¿con quién lo probaréis?

JUAN
575
¿Yo? Con nadie.

ALGUACIL
¿Qué queréis
que haga en esto que pasa?

JUAN
Redondilla
Que os vais, señor Alguacil;
que esto no tiene remedio.

ALGUACIL
Probarlo fuera buen medio.

GUZMÁN
580
¡Oh, llave y ladrón sutil!

JUAN
Redondilla
¿Con quién lo puedo probar?

ALGUACIL
Pues si no hay con quién, adiós.

GUZMÁN
¿Más que van horros los dos?

Váyase el Alguacil.

TEODORA
Gentil manera de hurtar.
Redondilla
585
Decir que en casa metieron
gran dinero, de malicia,
para echarme la justicia.
Pues, hijos, en blando dieron,
Redondilla
que por aquí no tendrán
590
un dinero por concierto.

GUZMÁN
¿Hay tal cosa?

JUAN
Bien, por cierto.
¿Qué te parece, Guzmán?

TEODORA
Redondilla
¡A mí con esos turrones!
¡Esto es bueno!Es el demonio;
595
tras un hurto un testimonio.

TEODORA
Esa flor a otros ladrones;
Redondilla
y apenas sea de día
cuando muden de posada.

Vase Teodora.

JUAN
¡Notable mujer!

GUZMÁN
¡Taimada!

JUAN
600
¿Hay dicha como la mía?
Redondilla
Mira mil veces, Guzmán,
esa maleta o maldita;
vuelve y la cadena quita,
quizá en algún diablo están,
Redondilla
605
que dentro de ella se ha entrado.

GUZMÁN
Si es diablo, en esta ocasión,
sin duda, es el mal ladrón,
y nuestro dinero ha hurtado.
Redondilla
Que a fe que no entrara en ella,
610
hasta llegar a Sevilla,
si fuera esta cadenilla
la cadena de Marsella.
Redondilla
En toda la ropa blanca
no hay una blanca tan sola,
615
que como es blanca española
no tiene dentro una blanca.

JUAN
Redondilla
¿Qué papeles son aquellos?

GUZMÁN
Una recetilla es
para la sarna.

JUAN
Ea, pues,
620
o mirallos o rompellos.

GUZMÁN
Redondilla
Aquesta es la limpiadera.
Harto mejor nos limpió
la maleta el que le dio
tal golpe y dentro no fuera.
Redondilla
625
¡Oh, benditos serafines!

JUAN
¿Pareció?

GUZMÁN
Sí.

JUAN
¡Santo Dios!
Dame un abrazo.

GUZMÁN
Y aun dos.
Ten, que son los escarpines.
Redondilla
Aquesta es una receta
630
que un saltimbanco me dio
en Sicilia.

JUAN
Ese soy yo.

GUZMÁN
Receta bella y perfeta
Redondilla
para hacerse uno invisible,
que no le ve el compañero.
635
Este fue vuestro dinero,
y cómo si fue posible.

JUAN
Redondilla
Deja, Guzmán, la maleta.
¡Pesar de quien me parió!

GUZMÁN
¿De coces las das?

JUAN
Pues ¿no?
640
Lleve el diablo la receta,
Redondilla
los papeles y los cuentos.

GUZMÁN
Tente.

JUAN
¡Qué mal parirá!

GUZMÁN
No, señor, que ya no está
preñada de los trescientos.

JUAN
Redondilla
645
¡Triste de mí! ¿Qué he de hacer
sin blanca y en tierra ajena?

GUZMÁN
Rogarle aquel alma en pena
que esta noche te ha de ver
Redondilla
que te dé algún dinerillo.

JUAN
650
Para mujeres estoy.

GUZMÁN
Luego ¿no la verás hoy?

JUAN
¡Por Dios, que me maravillo
Redondilla
de tu flema y necedad!
Mira si habrá qué vendamos
655
para que salir podamos
en paz de aquesta ciudad,
Redondilla
y déjate de mujeres,
que los ricos y contentos,
sin cuidado y pensamientos
660
han de buscar sus placeres.

GUZMÁN
Redondilla
¿Qué vender, si de importancia
te pueden ser, o te fueron,
estas calzas, que sirvieron
al rey Pepino de Francia;
Redondilla
665
esta cuera con que entró
en Sajonia el Taborlán,
y esta capa de fustán,
pergamino o qué se yo?
Redondilla
Vende, empeña, cambalacha,
670
que yo andaré como Adán,
en el puro cordobán,
o me pondré una capacha.

JUAN
Redondilla
Ahora bien, grande bajeza
es perder en la fortuna
675
el ánimo.

GUZMÁN
En parte alguna
vences la naturaleza.
Redondilla
¿Ánimo quieres tener?

JUAN
Ven, que me quiero acostar.

GUZMÁN
Bien lo podrás remediar;
680
rico habrás de amanecer.
Redondilla
¿Más que sueñas un tesoro?

JUAN
Consultar el almohada
a muchos sabios agrada.

GUZMÁN
¿Cuándo se pierde algún oro?

JUAN
Redondilla
685
Cuando el diablo te lleve.

GUZMÁN
¿Y la mujer?

JUAN
Necio, calla,
que ni he de vella ni hablalla.

GUZMÁN
Muy justa razón me mueve.
Redondilla
¡Ay, maleta sin sustancia
690
del oro, podré decir,
que ojos que le vieron ir
no le verán más en Francia!

Vanse, y salen Lucinda y Leonarda.

LEONARDA
Redondilla
¿Qué esperas?

LUCINDA
No sé qué espero.

LEONARDA
Ya es tarde.

LUCINDA
Vine temprano.
695
¡Ah, villano sevillano!
¡Ah, fingido forastero!
Redondilla
Sin duda que se partía
al punto que te habló.

LEONARDA
¿Qué te llevó?

LUCINDA
Pienso yo
700
que el alma.

LEONARDA
¡Por vida mía!

LUCINDA
Redondilla
¿No me ves venir aquí
contra mi recogimiento?

LEONARDA
Desconozco el pensamiento,
y desconózcote a ti.
Redondilla
705
Las razones y los pasos
que nunca te he visto hacer
milagros tan de mujer
en más amorosos casos.
Redondilla
Y así creo que en distancia
710
breve, las más recogidas
suelen dar estas caídas
del cielo de su arrogancia.
Redondilla
Mas ya que este hombre no viene,
¿qué quieres hacer?

LUCINDA
No sé.
715
¿Cómo sabré si se fue
o si otro requiebro tiene?

LEONARDA
Redondilla
Si te atreves a quedar
aquí sola, yo me atrevo
a ir al mesón.

LUCINDA
No es nuevo
720
juntarse atrever y amar.
Redondilla
¿Sabesle?

LEONARDA
Creo que sí,
que al mozo le pregunté.

LUCINDA
Pues ve, que aquí esperaré.

LEONARDA
Pues voy, aguárdame aquí.

LUCINDA
Soneto
725
Amor, si no eres rayo, ¿cómo has hecho
tan breve incendio, y Troya mi sentido?
Y si eres rayo, amor, ¿cómo has tenido
tan poca fuerza que no está deshecho?
Pero haberme abrasado en fuego el pecho
730
y no le haber del todo consumido,
o mi desdicha o tu milagro ha sido,
pues muere bien quien bien vive a su despecho.
Hoy a mi honor la calidad le quito,
pues apenas he visto, cuando quiero,
735
y apenas quiero, cuando solicito.
Pero si en adorar un extranjero
de Elisa Dido la desdicha imito,
cuando se vaya el mismo premio espero.

Sale Riselo con Doristeo, herido, en brazos, animándole.

RISELO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Ánimo, Doristeo; ya está cerca
740
mi casa.

DORISTEO
Sangre y fuerzas me han faltado.

LUCINDA
¡Válame Dios! ¿Qué es esto?

DORISTEO
Si os parece,
no demos en la vuestra pesadumbre.

RISELO
Antes no es bien que entiendan en la vuestra
tan presto esta desgracia.

DORISTEO
Si yo muero
745
no digáis que me dio muerte Clenardo,
pues que riñó conmigo honradamente,
y pudiera llegar también mi espada.

RISELO
Pues ¿quién diré?

DORISTEO
Decid que el forastero,
que ya será partido, y pues de nadie
750
en aquesta ciudad es conocido,
seguro estoy que no le venga daño.

RISELO
¿Decís el caballero de Sevilla?

DORISTEO
El mismo.

RISELO
Será industria importancia,
y libraréis a quien no tiene culpa,
755
dándola a un hombre que no tendrá pena,
pues nadie en esta tierra reconoce.

LUCINDA
(¡Mísera yo! ¿No es este Doristeo
y su amigo Riselo? En lo que dicen,
Clenardo le dí muerte, y, por libralle,
760
los dos conciertan este testimonio.)

DORISTEO
¿Dónde llegamos?

RISELO
Al Pilar llegamos.

DORISTEO
¡Oh, Virgen! Metedme dentro.

RISELO
Decís muy bien; buen ánimo.

DORISTEO
Deseo
confesarme.

RISELO
Si haréis.

Vase, y queda Lucinda.

LUCINDA
¿Extraño caso!
765
Toda la sangre el corazón me ahoga
y un hielo ocupa en su lugar las venas.
Apenas las turbadas plantas
de tantas veces que a moverlas pruebo,
y si las muevo, pienso que me nombra
770
la sombra de este mozo desdichado,
que ha dado, por mi causa, en tantos daños
a la mitad de sus floridos años.

Sale Leonarda.

LEONARDA
Redondilla
Basta que topé el mesón,
y hasta su aposento entré.

LUCINDA
775
Pues, Leonarda, ¿no se fue?

LEONARDA
No es ido.

LUCINDA
¿Dió la ocasión
Redondilla
de no haber venido aquí?

LEONARDA
Y muy justa.

LUCINDA
¿De qué suerte?

LEONARDA
Pienso que ha de enternecerte.

LUCINDA
780
Habla de presto, ¡ay de mí!

LEONARDA
Redondilla
Hanle robado, con la llave
falsa, trescientos escudos,
y están amo y mozo mudos,
uno llorando, otro grave.
Redondilla
785
Desnudábase afligido;
buena camisa, y señal
de hombre en todo principal.
Quiere vender un vestido
Redondilla
y irse mañana de aquí;
790
y no es aquesto quimera,
que la misma mesonera
lo dice y lo llora ansí.
Redondilla
No es hombre, o su trato yerra,
que le ha de descomponer
795
el dinero, sino el ver
que está lejos de su tierra.
Redondilla
La justicia vino allí;
la información le ocupó,
y esto por disculpa dio
800
de no haber venido aquí.
Redondilla
Don Juan se llama.

LUCINDA
Está bien.

LEONARDA
Vive a San Juan de la Palma;
vase, y dice que sin alma
y sin dinero también.
Redondilla
805
Que si alguna cosa tuya
fuere a Sevilla algún día,
que le guste, o tuya, o mía,
que casa coma y alma no es suya.
Redondilla
¡Por mi vida, que yo vengo
810
tan triste como él está!

LUCINDA
Más desdichas tiene acá,
y yo, Leonarda, las tengo.
Redondilla
Ese hombre tiene cielo
todo contrario.

LEONARDA
¡Ay, señora!
815
¿Eso me dices agora?

LUCINDA
¡Gran mal hay!

LEONARDA
Cúbreme un hielo…

LUCINDA
Redondilla
Yo le tengo de librar.

LEONARDA
¿De qué, que no lo adivino?

LUCINDA
Vamos, que por el camino
820
tengo bien que te contar.

Vanse Clenardo, Leonicio y Claridano.

CLENARDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
Esto ha pasado.

CLARIDANO
¡Extraña desventura!
¿Y en efeto murió?

CLENARDO
No lo he sabido.
Yo entiendo que iba mortalmente herido.

CLARIDANO
¡Oh, pobre Doristeo! No dejándo
825
de sentir el dolor de tu desgracia
por amistad y lo que manda el cielo,
digo que fuiste causa de tu muerte
con tus palabras llenas de arrogancia
¿Tú qué quieres hacer?

CLENARDO
Aquesta noche
830
por jaca pienso retirarme a Francia;
que habiendo tal testigo, como puede
ser su amogo Riselo a gran peligro
pongo a la vida si en la cárcel caigo.

CLARIDANO
¿Quieres dineros? ¿Quieres otra cosa?

CLENARDO
835
Yo tengo, mi señor, lo necesario.
Hablar quisiera a mi Lucinda.

CLARIDANO
Pienso
que estará recogida. Ya no es hora,
ni es justo que le des aquesta pena.
Si se acabare en bien, como lo espero,
840
este negocio, en paz podrás gozalla.

CLENARDO
¡Guárdate Dios!

CLARIDANO
Y a ti te libre y guíe.

Vanse Clenardo y Leonicio y sale Fabricio.

CLARIDANO
¿Fabricio?

FABRICIO
¿Qué mandas?

CLARIDANO
Mi sobrina
salga aquí al punto. ¡Vive el alto cielo,
que no ha de estar una hora en Zaragoza!
845
Fuera de que podría ser prendella
y en su reputación perder la mía.

FABRICIO
Está escribiendo, y dice que perdones,
que es un papel deprisa y de importancia.

CLARIDANO
Dile que salga luego y que lo deje.
850
Harto más ¡por mi vida! le importara
haber nacido pobremente y fea.
¡Desdichada hermosura en las mujeres,
para tantas desgracias de los hombres!

LUCINDA
¿Qué es lo que mandas?

CLARIDANO
¡Qué despacio sales,
855
y esta por tu ocasión difunto un hombre
y toda la justicia en los umbrales!

LUCINDA
Terceto
Pues ¿de qué quieres tú que yo me asombre?
Sobre el dinero de mi dote riñen,
¿porqué me das a mi su injusto nombre?
Terceto
860
Hombres son, manos tienen, armas tiñen,
como los mueve la ambición del oro,
las que piensan dorar de sangre tiñen.

CLARIDANO
Terceto
¿Y será muy conforme a tu decoro
que venga la justicia y que te prenda?
865
¿No ves que es la opinión un gran tesoro?

LUCINDA
Terceto
Cuando la causa Zaragoza entienda,
¿quién ha de saber que la verdad no rinda?
Nunca la fama toma buena enmienda.

CLARIDANO
Terceto
De Zaragoza has de salir, Lucinda.

LUCINDA
870
Y aun del mundo; dame la muerte.

CLARIDANO
¿La muerte? A fe que la respuesta es linda.
Terceto
Tu padre escribe que desea verte
y que vendrá con la primera flota.
Vete a esperalle y de que vas le advierte.
Terceto
875
Con esto la ciudad, que se alborota,
asegurada de que faltas de ella,
no podrá en ti la más pequeña nota.

LUCINDA
Terceto
¿Yo a Sevilla, señor?

CLARIDANO
Si, porque en ella
vivirás más quitada de estas cosas,
880
pues que tienes aquí tan mala estrella.

LUCINDA
Terceto
(¡Oh, manos santas del amor piadosas!
¿De dónde tanta gloria me ha venido?)

CLARIDANO
Las fuerzas tienes algo temerosas.
Terceto
¿Lloras el fugitivo, o el herido?

LUCINDA
885
Entra, señor, diréte lo que siento.

CLARIDANO
Siente el partir por el mejor partido.

LUCINDA
En eso tengo puesto el pensamiento.

Váyanse y salga Leonarda.

LEONARDA
Redondilla
Cansada estoy de llamar,
que ya la puerta han cerrado;
890
una ventana he topado,
quiero esta piedra tirar.
Redondilla
Ved que pasos de mujer
a tal hora y en tal calle.
¡Tanto pudiste, buen talle!

Asómase Guzmán con un tocador.

GUZMÁN
895
¿Quién le llama? ¿Quién puede ser?

LEONARDA
Redondilla
Una mujer soy, buen hombre.

GUZMÁN
Buen sea si a tal hora
lo puede ser. ¿Qué hay, señora?

LEONARDA
¿No lo conoce?

GUZMÁN
Diga el nombre,
Redondilla
900
porque sino ¡vive Dios!
Que haya original temerario.

LEONARDA
Pues, cigüeña en campanario,
¿nombre agora entre los dos?

GUZMÁN
Redondilla
Pues, avestruz al sereno,
905
si el primer sueño dormido,
¿yerro porque el nombre pido?

LEONARDA
Y más con cuero tan lleno.

GUZMÁN
Redondilla
Quedo, señora tinaja.

LEONARDA
Ea, necio, que yo soy.

GUZMÁN
910
¿Quién?

LEONARDA
A los diablos te doy.
Llama acá a don Juan, y baja,
Redondilla
que le traigo aquí un papel.

GUZMÁN
Ya él sale medio vestido,
que cuanto ha oído.

LEONARDA
915
¿Y tú?

GUZMÁN
Yo también con él.

Sale Don Juan con espada y troquel medio desnudo.

JUAN
Redondilla
Leonarda de mis entrañas,
¿qué buena venida es esta?

LEONARDA
Quien con desdichas se acuesta,
anchas tiene las entrañas.
Redondilla
920
Lee este papel.

JUAN
¿Aquí?

LEONARDA
Aquí, pues.

JUAN
Trae luz, Guzmán.

Sale Guzmán con una linterna.

GUZMÁN
Dos linternas aquí están.

LEONARDA
Y tres también.

JUAN
Dice ansí:
”La desgracia de tu dinero no era de importancia sino sucedido que el caballero que hoy riñó contigo ha muerto a otro; que dice la justicia que tu le has muerto; quiérente ir a buscar parte al punto, que para que tomes caballos lleva Leonarda los trescientos que te hurtaron y otros trescientos de joyas; que por ser mujer no te ofrezco mi persona, que a cuyo lado perdiera la vida”.
Redondilla
¿Hay tal cosa? ¿Hay tal mujer?
925
¿Hay tal reina? ¿Hay tal señora?
Pero ¿hay tal desdicha ahora?

GUZMÁN
Señor, ¿qué piensas hacer?

JUAN
Redondilla
Las joyas vuelve, Leornarda,
y di que tomo el dinero
930
como pobre y forastero
a que tal peligro aguarda.
Redondilla
Que Dios me quite la vida
si otra fuera mi mujer
en acabando de ver
935
esa fortuna vencida.
Redondilla
Que no escribo por la prisa
y no me poder sacar
la sangre con que firmar
esto que mi fe le avisa.
Redondilla
940
Ya te he dicho que es don Juan
mi nombre, y que es mi apellido
Urbina; que aunque he nacido
en Sevilla, y allí están
Redondilla
algunos deudos que tengo,
945
soy montañés, y montaña
de firmeza, a quien no daña
la fortuna con que vengo.
Redondilla
Vino a San Juan de la Palma
y esta palma le darán
950
a don Juan, de que don Juan
ha dado a Lucinda el alma.
Redondilla
Allí me puede escribir,
y desde allí escribiré.
No puedo más; esto sé,
955
y aquesto puedo decir.
Redondilla
Con lágrimas lo prosigo,
allá lo puedes llevar,
que salen a confirmar
estas palabras que digo.
Redondilla
960
Dame esos brazos, y da
este brazo al ángel bello
de cuyo piadoso cuello
mi vida colgando está.

LEONARDA
Redondilla
Señor, importa la vida
965
que yo no te digo nada;
no vuelvas a la posada,
que allí la tienes vendida.
Redondilla
Sal luego de la ciudad.

JUAN
¡Adiós mi Leonarda adiós!

GUZMÁN
970
¿Y no hablaremos los dos?

LEONARDA
Buen Guzmán, acompañad
Redondilla
a don Juan como Hombre honrado.

GUZMÁN
Honrada su vida sea.
(Pues a fe que no era fea.
975
Yo perdí un gentil pescado.)

LEONARDA
Redondilla
Ven, que tocan a maitines.

GUZMÁN
Entro en el mesón, señora.

LEONARDA
¿Cómo?

GUZMÁN
Acuérdase agora
que dejo unos escarpines.


Acto II

Salen Don Juan y Guzmanillo.

JUAN
Redondilla
980
¡Oh, bellísima ciudad!

GUZMÁN
No tiene su igual el mundo.

JUAN
Puede ser mundo segundo
en grandeza y variedad.
Redondilla
Que si al hombre, porque es cifra
985
del inferior, se concede
llamar mundo, mejor puede.
La que tantos hombres cifra.

GUZMÁN
Redondilla
¡Oh, qué hermosa confusión!
Ojos, ¿qué es lo que decís?

JUAN
990
Que Nápoles y París
le hacen comparación.
Redondilla
¡Qué llana, qué bien cercada
y qué edificios también!

GUZMÁN
Sea muchas veces bien
995
vuesa merced bien hallada.

JUAN
Redondilla
¿A quién tu pecho se humilla
y tanta humildad pregona?

GUZMÁN
A la más alta persona
que tiene toda Sevilla.

JUAN
Redondilla
1000
Yo apostaré que se corre.
¿Es de capa y gorra, o falda?

GUZMÁN
Que no, sino la Giralda,
que está encima de la torre.

JUAN
Redondilla
Bien alta debe de estar,
1005
pues las nubes la bendicen.

GUZMÁN
Noche de San Pedro dicen,
que es el fuego elementar.

JUAN
Redondilla
Pues ¿qué razón dan?

GUZMÁN
Su altura,
y los círculos de fuego.

JUAN
1010
¡Oh, patria! ¡Qué triste llego
a contemplar tu hermosura!

GUZMÁN
Redondilla
¿Triste? ¡Pesia a mi linaje!
¿Hay hombre más venturoso?

JUAN
¡Mas que dé un bien tan dichoso
1015
a tantas desdichas baje!

GUZMÁN
Redondilla
¡Por Dios, que es lindo recambio!
Tú llegaste a Zaragoza,
donde topaste una moza
con más créditos que un cambio.
Redondilla
1020
Diote trescientos escudos,
que he pensado, por ventura,
que están, de ver tal locura,
los mismos escudos mudos.
Redondilla
Y a tiempo que no tenías
1025
con qué estar ni en qué salir,
y que hubieras de venir
tú en tus mulas, yo en las mías,
Redondilla
llegas a esta gran ciudad,
que, aunque en ella no nacieras,
1030
te alegraras cuando vieras
su grandeza y majestad.
Redondilla
Hallas cuatro mil ducados
de renta y un padre muerto,
que vivo fuera muy cierto
1035
que te comiera a bocados.
Redondilla
Y por la gracia de Dios
no te duele pie ni mano,
y hace treinta este verano
que sólo has tenido dos.
Redondilla
1040
Llegas donde hay este pan
y estos limpios angelitos,
y estás haciendo sonetos
a tus desdichas, don Juan.
Redondilla
Merecieras de importuno,
1045
si no hablas con cautelas,
morir de dolor de muelas,
de que no ha muerto ninguno.

JUAN
Redondilla
¡Ay Guzmán! Esa ventura,
esa mujer liberal,
1050
en ocasión de mi mal.

GUZMÁN
¿Cómo ansí?

JUAN
Con su hermosura.

GUZMÁN
Redondilla
¿Pues de una vez que la viste?

JUAN
¿No ves que la obligación
de aquel bien dos causas son
1055
en que mi pena consiste?

GUZMÁN
Redondilla
De suerte, ¿qué te fatiga
la hermosura y el dinero?

JUAN
Yo por la hermosura muero,
pero el dinero me obliga.

GUZMÁN
Redondilla
1060
¡Ea, pesia tal! Aunque soy
inorante, aquí quisiera
que todo el mundo me oyera;
pésame que solo estoy.
Redondilla
Si el dinero te ha obligado
1065
porque vino a coyuntura,
y más que de su hermosura
del oro vives prendado,
Redondilla
¿de qué se espantan los hombres
cuándo ven que una mujer
1070
viene obligada a querer
y le dan infames nombres?

JUAN
Redondilla
Guzmán, yo no sé qué ha sido.
El oro no lo ha causado,
sino el haberme obligado
1075
y la hermosura vencido.

GUZMÁN
Redondilla
Yo lo atribuyo también
a que el veneno mortal
se da si se quiere mal,
y el oro, queriendo bien.
Redondilla
1080
Si se da el oro potable
para aumento de la vida,
vida es amor, y bebida
el oro, armado y amable.

JUAN
Redondilla
Agudo estás.

GUZMÁN
Más agudo
1085
que una punta de orinal.
Pero dame ¡pesia tal!
este aire, y costumbres mudo.
Redondilla
¡Ah, buen río el mar profundo
se te rinde a ti primero!
1090
Nuca tan rico arrïero
como tú ha tenido el mundo.

JUAN
Redondilla
¿Arriero?

GUZMÁN
Sí; pues ¿quién
tantas Indias acarrea
a esta ciudad, que yo vea
1095
con diez mil flotas, amén?

JUAN
Redondilla
¿Veinte mil años querías
vivir?

GUZMÁN
¿Ya echaste la cuenta?

JUAN
Si a dos por año se cuenta.

GUZMÁN
Pues ¿qué de dos a dos días?
Redondilla
1100
Entra en casa, vive y goza
mil años.

JUAN
De aquella cara.

GUZMÁN
¿Qué es lo dices?

JUAN
Que entrara
mejor…

GUZMÁN
¿Dónde?

JUAN
En Zaragoza.

GUZMÁN
Redondilla
Calla, que hay acá mejor
1105
de esto de limpieza y brío.

JUAN
Sí, mas no hay el amor mío,
y amor, salga de amor.

GUZMÁN
Redondilla
En viendo vuesa merced
la caza, sin duda creo
1110
que hará un tiro.

JUAN
¿Yo?

GUZMÁN
El deseo
le irá metiendo en la red
Redondilla
que antes los enamorados
andan siempre a montería,
porque traen la puntería
1115
hecha en sus mismos cuidados.

JUAN
Redondilla
Maldito seas, amén.
¡Qué agudeza tan extraña!

GUZMÁN
En estando en la montaña,
todo hombre hace leña.

JUAN
Bien.

GUZMÁN
Redondilla
1120
Ya te ha visto la mulata.

JUAN
Entra sin hacer rumor.
Dicen dentro:
¡Ay, señora, mi señor!

GUZMÁN
Hoy comeremos en plata.
Redondilla
¡Hola! ¿Ah, señora, la vieja?
1125
Decid que viene don Juan.

JUAN
Ya por las albricias van,
y ella se asoma a la reja.

GUZMÁN
Redondilla
Espera.

JUAN
¿Qué quieres?

GUZMÁN
Di,
¿he de hablar italiano?
1130
¿Diré fratelo, o hermano?

JUAN
Pienso que es mejor ansí.
Redondilla
Entiendan que hemos estado
en Nápoles, que hay persona
que dirá que a Barcelona
1135
apenas hemos llegado.

GUZMÁN
Redondilla
La verdad ¡por Dios! recelas.
Luego pido macarroni,
llamo a los mozos poltroni,
a las mozas fratichelas,
Redondilla
1140
pido de comer rostuto;
y al dormir…

JUAN
Acaba, pues,
que baja mi madre, y es
descompostura del luto.

GUZMÁN
Redondilla
El negro y las esclavillas
1145
salen.

JUAN
¿Y el que fue mi ayo?

GUZMÁN
¿Cómo es eso? El papagayo
está haciendo maravillas.

Vánse, y salen Claridano, Lucinda y Belisa, vieja, con tocas y antojos, y Julia, su hija.

CLARIDANO
Redondilla
Alza el rostro y no te aflijas
por quererme enternecer,
1150
que Belisa ha de tener
en ti y en Julia dos hijas.
Redondilla
En su compañía queda;
Sevilla es bella ciudad,
donde no hay necesidad,
1155
Lucinda, que temer puedas.
Redondilla
Yo quisiera estar aquí;
ya ves que no puede ser.

LUCINDA
¿Y cuándo pensáis volver,
tío y mi señor, por mí?

CLARIDANO
Redondilla
1160
Cuando allá quede acabado
aquel negocio, o de acá
me des aviso que está
tu padre desembarcado.
Redondilla
Ventura habemos tenido
1165
en hallar estas señoras,
con quien pasarás las horas
de esta ausencia en dulce olvido.

JULIA
Redondilla
La ventura ha sido nuestra.

BELISA
Yo a lo menos decir puedo
1170
que honrada y contenta quedo.

LUCINDA
Vuestra nobleza lo muestra.

BELISA
Redondilla
No pienso que quiero más
esta niña que parí,
Lucinda hermosa, que a ti.

LUCINDA
1175
Mostrando, madre, lo vas.

BELISA
Redondilla
Digo que si te pariera
no te tuviera mayor
amor que te tengo.

LUCINDA
Amor
solo obligarme pudiera
Redondilla
1180
a que de verme en Sevilla,
Belisa, me consolara.

BELISA
¿Porqué si está fénix rara,
es otava maravilla?

CLARIDANO
Redondilla
Hora es partirme yo,
1185
que me guarda, y tengo pena,
en la puerta Macarena
un hombre que ayer me habló,
Redondilla
que es de la tierra, y no es bien
perder un viaje largo
1190
la compañía. No encargo
lo que vos sabéis también.-
Redondilla
Suplícoos, Belisa noble,
miréis el recogimiento
de Lucinda, y que su intento
1195
jamás de quien es se doble.
Redondilla
Viva, en fin, como con vos,
y mirad si acaso os falta
dinero.

BELISA
Si allá hace falta,
yo le daré.

CLARIDANO
No ¡por Dios!,
Redondilla
1200
antes dejaros quisiera
de lo que traigo.

BELISA
¿No veis,
Claridano, que podéis
correrme de esa manera?
Redondilla
Antes, si para el camino
1205
algo fuese menester…

CLARIDANO
Yo llevo, y pienso hacer
lo que callar determino.
Redondilla
Escribiré, y enviaré
lo que necesario fuere.
1210
Adiós.

BELISA
El cielo os prospere
y alegre viaje os dé.

CLARIDANO
Redondilla
Sobrina, adiós. No te quiero
decir más de qué eres noble;
con esto entiendes al doble
1215
lo que en tu virtud espero.

LUCINDA
Redondilla
No tengo qué responder;
lágrimas os dan respuesta;
de ellas sabréis lo que cuesta
ir a hablar y no poder.

CLARIDANO
Redondilla
1220
Adiós, Julia; adiós, Belisa.

JULIA
El cielo os aguarde, señor.

Vase Claridano.

BELISA
Yo tuviera por mejor
trocar en ese llanto de en risa.

LUCINDA
Redondilla
Risa, señora, ¿por qué?
1225
Fuera de quedar con vos,
¿no he de sentir que los dos,
nos apartemos?

BELISA
No, a fe.
Redondilla
Porque esta tierra es amable,
y del poder escapáis
1230
de aqueste viejo, y quedáis
con gente noble y tratable.
Redondilla
Aquí no os apretarán
a que no habléis si queréis;
no hay aquí entréis ni no entréis,
1235
si es pariente o si es galán.
Redondilla
Es casa, aunque muy honrada,
libre y no con ceremonias.
Vendrán aquí las Antonias,
gente de gusto y que agrada,
Redondilla
1240
vendrá Felicia, que es bella,
canta bien y habla mejor.
Hácese poca labor,
porque no se come de ella.
Redondilla
No hay noche que esté acostada
1245
esta muchacha a las tres;
yo, con mis cincuenta y tres,
también ando desvelada.
Redondilla
Músicas, cuantas queráis;
barco y río, cada tarde;
1250
alameda… Haréis alarde
de cuánto bueno queráis.
Redondilla
Indianos como picones,
bobos, vienen a la red.
Aquí, junto a la Merced,
1255
tienen dos cien mil doblones.
Redondilla
Hay perla como este puño,
diamante como una nuez,
bálsamo, en un almirez
no cabe a cualquier rasguño.
Redondilla
1260
Ambar que cuatro ballenas
no arrojan más en un mes;
tejos que de tres en tres
nos tiran a estas almenas.
Redondilla
De los caballeros mozos
1265
no digo nada, aunque el miedo
me obliga a lo que no puedo,
por sus fieros y destrozos.
Redondilla
Pandorgas y pataratas,
matracas y cantaletas,
1270
porque son los más poetas
y andan las musas baratas.
Redondilla
Anteanoche una pandorga
Julia a una vecina dio,
que presumo que se oyó
1275
desde esta ciudad a Astorga,
Redondilla
de donde soy natural,
que yo no he nacido aquí,
que a fe que vine ¡ay de mí!
como rosa en el rosal.
Redondilla
1280
Aún catorce no tenía,
mal pecado que pasó
conmigo en que me vi yo,
¿quién no me amaba y servía?
Redondilla
Era gordilla, fresquilla,
1285
aguda, amable, hechicera.
En fin, pasé mi carrera
con mi petral y mi silla,
Redondilla
y quédame esta muchacha
de un traidor que se me fue
1290
a las Indias.

LUCINDA
(Por mi fe,
que mi negocio despacha.
Redondilla
Yo he quedado en muy buen puesto.
¡Ah, tío engañado y loco!
Pero todo importa poco
1295
donde hay pensamiento honesto.
Redondilla
Para que pueda decir
una mujer que es honrada
así se ha de ver cercada,
pero no se ha de rendir.
Redondilla
1300
Yo estoy sola; mientras veo
otro remedio mejor,
sufrir tengo.)

JULIA
¡Por mi amor!
que se ha entrado Floriseo.

BELISA
Redondilla
¿Viene solo?

JULIA
No, con él
1305
viene su amigo Gerardo.

LUCINDA
(¡Triste! ¿Qué espero, qué aguardo?
¿Hay fortuna más cruel?
Redondilla
¿Dónde, Claridano loco,
me dejaste de esta suerte?)

Salen Floriseo y Gerardo.

FLORISEO
1310
¿Era ya tiempo de verte?

BELISA
He andado ocupada un poco.

GERARDO
Redondilla
¡Oh, madre, dame esos brazos!

BELISA
A muy buen montón de tierra
por cierto.

GERARDO
Apriétame, cierra,
1315
no aflojes tanto los brazos,
Redondilla
que más valen esas canas
que cuantos rubios cabellos
se hacen red, para con ellos
prender esperanzas vanas.

BELISA
Redondilla
1320
¡Ay, mancebo lisonjero,
gracias a Dios que salí
de creeros!

FLORISEO
Yo te vi,
Julia, en casa de un lencero
Redondilla
anteayer en cal de Francos.

JULIA
1325
¿Quién duda que te escondiste?

FLORISEO
La verdad ¡por Dios! dijiste.
Luego me das en los blancos.

GERARDO
Redondilla
(Repara ¡por vida mía!
¿Quién es aquesta señora?

BELISA
1330
Bueno. ¿Qué quiere él ahora?
Aguardándole estaría.

GERARDO
Redondilla
Es belleza soberana.

BELISA
Desvíe.

GERARDO
Ya lo estoy.
¿Es de aquesta tierra?

BELISA
No.

GERARDO
1335
¿De dónde?

BELISA
Zaragozana.

GERARDO
Redondilla
Bien haya el gentil lugar
que tan buenas mozas crías.
Dejadme, por cortesía,
ya que no llegar, hablar.

FLORISEO
Redondilla
1340
Ya querrá mostrarse tierno
el hermano Caumedón.

JULIA
Es de aquella condición.)

BELISA
¡Qué triste estás!

LUCINDA
¡Ved qué infierno!

BELISA
Redondilla
Habla, alégrate, no estés
1345
pensando en melancolías,
mas son los primeros días.

LUCINDA
Bien dices, pase este mes,
Redondilla
que estoy agora encogida.

GERARDO
¿De Zaragoza, señora,
1350
fué vuestro oriente y aurora?

LUCINDA
Allí, señor, soy nacida.

BELISA
Redondilla
¿Cómo es aquello de Oriente?
¿Es Rey Mago esta mujer?

GERARDO
Oriente dije al nacer,
1355
como sol resplandeciente.

BELISA
Redondilla
Anda ya, que esa poesía
es para aquí muy cansada.
Con mujeres no me agrada,
hijo, esa filatería.
Redondilla
1360
Hablar llano, pagar mucho,
no cansar y dar lugar,
es un fino negociar.

LUCINDA
(¡Triste! ¿Dónde estoy? ¿Qué escucho?)

FLORISEO
Redondilla
Tiene esa ciudad mil famas
1365
de tener casas tan bellas,
que igualan estrellas,
pero no tan bellas damas.
Redondilla
Aunque engaño fue ¡por Dios!
tal sinrazón entender;
1370
muy bellas deben ser
si todas son como vos.
Redondilla
¿No responde?

BELISA
Está tan triste
de que ahora se partió
su tío, que pienso yo
1375
que hasta lágrimas resiste.—
Redondilla
Ha menester desenfado,
ver la ciudad, ver el río,
que uno y otro pondrá brío
al corazón más helado.

GERARDO
Redondilla
1380
Al río, dices muy bien;
yo enviaré coche, y habrá
barco a punto, en qué podrá
ir esa estación también.

LUCINDA
Redondilla
No, señor, que no estoy buena.

JULIA
1385
Ruégale, madre, que vaya.

BELISA
Hija, tú has de ver la playa
y aquella dichosa arena.
Redondilla
Mírala por cosa extraña,
que, sin ser el Potosí,
1390
recibe y sustenta en sí
toda la plata de España.
Redondilla
No son estos mozalbitos
los que te han de importar mucho,
yo te buscaré un machuchos.

LUCINDA
1395
(Quisiera llorar a gritos.)

BELISA
Redondilla
¡Ea! Venga el coche luego.

GERARDO
¿Dijo sí?

BELISA
Calla, que irá
al infierno.

GERARDO
Si va allá,
más cerca hallará mi fuego.

FLORISEO
Redondilla
1400
¿Qué, ya estáis enamorado?

GERARDO
No sé qué tengo ¡por Dios!
Vendremos de dos en dos
a esta devoción.

BELISA
Cuidado,
Redondilla
y no nos vean entrar.

FLORISEO
1405
Entrad vosotros primero.

LUCINDA
(Cielo enemigo, ¿qué espero?
¿He de hablar, o he de callar?
Redondilla
Pero no, que hasta saber
lo que importa al honor mío
1410
bien es callar, porque el río
no es fuego en que puedo arder.)

JULIA
Redondilla
Alégrate, mi Lucinda.

GERARDO
¿Lucinda se llama?

JULIA
Sí.

GERARDO
Pues si luce tanto en mí,
1415
¿qué milagro que me rinda?

BELISA
Redondilla
Llevadle de merendar.

GERARDO
Déjame hacer. Eso es poco.

FLORISEO
¿Qué tenéis?

GERARDO
No sé; estoy loco.

LUCINDA
(Yo tengo bien que llorar.
Redondilla
1420
¡Alma! ¿Cómo disimulas?)

BELISA
¿Lloras?

LUCINDA
Esta gente extraño.

BELISA
Calla, niña, que en un año
tendrás coche con diez mulas.

Vanse, y salgan Carpio, escudero, y Guzmán; salga más bien compuesto.

GUZMÁN
Redondilla
¿Voy entendete que cuesto
1425
è alcuna furfantería,
caro fiol?

CARPIO
¡Por vida mía,
qué andamos buenos! ¿Qué es esto?

GUZMÁN
Redondilla
En Chichilía, mío trovato.

CARPIO
¿Qué trovato, Guzmanico?

GUZMÁN
1430
O trovato un cherto amico
que voy estato malato.
Redondilla
Meadeto è, per Dio vero,
que me ho pensato morire.

CARPIO
(Este quiere que le tire
1435
una noche un candelero.)
Redondilla
Habla cristiano, borracho.

GUZMÁN
Digo que en Sibila hablé
un hombre a quien pregunté
por vos.

CARPIO
Eso sí, muchacho.

GUZMÁN
Redondilla
1440
Il cuale ripose al ponto.

CARPIO
¡Oh lleve el diablo tu lengua,
mira que el seso me amengua;
habla en nuestra lengua, tonto.
Redondilla
Y di, ¿qué me traes de allá?

GUZMÁN
1445
Todo este vocabulario,
que os será muy necesario.

Sale Don Luis.

LUIS
¿Está el bienvenido acá?

GUZMÁN
Redondilla
En casa está, que no habemos
salido a ver la ciudad.

LUIS
1450
¿Es Guzmán?

GUZMÁN
Buena amistad.

LUIS
¡Jesús!

GUZMÁN
Ya no conocemos.

LUIS
Redondilla
Vienes de Italia tan hombre.

GUZMÁN
Ho baruato, adeso, adeso.

CARPIO
¡Oh! Pues si le mete en eso,
1455
dirá cosas que le asombre.
Redondilla
Hoy, comiendo mi señor,
que he vergüenza de decillo,
pienso que pidió un palillo
y le trajo un calzador.

Sale Don Juan con un pellico y ropa.

JUAN
Redondilla
1460
¿De qué es la conversación?

LUIS
¿Es don Juan?

JUAN
¿Es don Luís?

LUIS
¡Jesús, qué bueno venís!
Abrazadme.

JUAN
Es gran razón,
Redondilla
que sois amigo del alma.—
1465
¡Hola! Traed sillas aquí.

GUZMÁN
Porta sella, bestia.

CARPIO
Ansí,
y para vos una enjalma.

Sale Leonardo, gentilhombre.

LEONARDO
Redondilla
¿Podémosle todos ver?

JUAN
¡Oh, Leonardo!—Sillas. ¡Hola!

CARPIO
1470
(Hoy hay linda tabaola.
¡Más que nos han de moler!)

Metan sillas.

GUZMÁN
Redondilla
Vendrale a ver todo el mundo.

LEONARDO
En verdad que venís bueno.

JUAN
¿Estáislos vos?

LEONARDO
Estoy lleno
1475
de humor pesado y profundo
Redondilla
desde que os fuisteis de aquí.

JUAN
Estaréis enamorado.

LEONARDO
Casi en el blanco habéis dado.

Sale Liseo.

LISEO
¿Esto se ha de hacer sin mí?
Redondilla
1480
¡Pesia tal! Dadnos a todos
un abrazo.

JUAN
¡Oh, buen Liseo!

LISEO
Siquiera por el deseo
con que de tan varios modos
Redondilla
diligencia habemos hecho
1485
para saber qué os hicistes,
hallaréis de paños tristes
la casa del sueño al techo.
Redondilla
¡Tenga Dios al señor don Diego
en el cielo!

JUAN
¡Plega a Dios!

LISEO
1490
Y guárdeos, don Juan, a vos.
Ved con qué pésames llego.
Redondilla
¿Ya estaréis vos consolado?

JUAN
¡Buen padre perdí!

GUZMÁN
¡Y qué bueno!

LISEO
¿Cómo?

GUZMÁN
Túvome al sereno
1495
una noche en un tejado
Redondilla
porque llevé por allí
una rodela a don Juan.

LEONARDO
¿Llevastes allá a Guzmán?

JUAN
Allá lo llevé.

GUZMÁN
Allá fui.

LUIS
Redondilla
1500
¿Vistes toda Italia?

JUAN
No;
pero harta parte corrí,
y algo de la Francia vi.

LUIS
¡Que no fuera con vos yo!

JUAN
Redondilla
Vos, aunque el rey os despache
1505
a la jornada más llana,
no pasaréis de Triana
o de San Juan de Alfarache.

LISEO
Redondilla
¿Para qué Sevilla encierra
naciones de varios nombres?

JUAN
1510
¡Qué bien es salir los hombres
algún tiempo de su tierra!

GUZMÁN
Redondilla
Sábenle bien a don Luis
el mollete y mantequilla.

LEONARDO
Muy buena Italia es Sevilla.

JUAN
1515
Verdad ¡vive Dios! decís.
Redondilla
¿Acabose la grandeza
que se comenzaba aquí
casi al tiempo que me fui?

LEONARDO
Con admirable extrañeza.
Redondilla
1520
¿No es el túmulo real
del segundo rey Felipe?

JUAN
Sí.

LEONARDO
Pues cuando le anticipe,
o no le consienta igual,
Redondilla
al más alto mausoleo
1525
que se celebra en historia,
no daré debida gloria
a su famoso trofeo.
Redondilla
Y así, habiendo de alabar
a Sevilla de las cosas
1530
que en ella son más famosas,
ésta podéis celebrar,
Redondilla
porque las otras se han hecho
para quedar por memoria,
y ésta sola por la gloria
1535
de su rey.

JUAN
¡Piadoso pecho!
Redondilla
¡Qué bien la llamada leal!

LISEO
Filipo lo mereció.

JUAN
¡Quién le viera!

LEONARDO
En el mostró
Sevilla el mayor caudal
Redondilla
1540
del amor y del poder.

JUAN
¿Cómo fue?

LEONARDO
En cifra podría
deciros algo.

JUAN
A fe mía
que lo deseo saber.

LEONARDO
Romance (tirada)
A las honras de Filipo,
1545
gran coluna de la Iglesia,
Sevilla, en la mayor fueria,
hizo estass dignas obsequias.
Levanta, entre los dos coros,
un túmulo que venciera
1550
las Pirámides de Egipto,
si llegara a competencia.
La planta, cuarenta y cuatro
pies castellanos encierra,
y ciento y cuarenta y uno
1555
tiene de alto la montea.
Y si a un gran pensamiento
no atajara la cubierta,
yo sospecho que a las nubes
diera la fábrica nuevas.
1560
Las calles que acompañaban
de este cuerpo la grandeza,
al Norte y al Mediodía
la que más pudieron muestran
ciento y seis pies en el largo;
1565
de ancho, sobre dos cuarenta;
del grueso del muro, nueve,
treinta y cinco de montea.

JUAN
¡Por Dios, que es gallarda vista!

LEONARDO
Fue su imitación de piedra;
1570
basas, capiteles, armas,
pintura y historias de ella,
fueron de color de bronce,
y las figuras diseñan
la que tiene el mármol blanco.

JUAN
1575
Toda la traza es discreta.

LEONARDO
Pintura del cuerpo abajo,
entre las colunas, era
dos manos con un manojo
de flores, y espigas tiernas,
1580
un águila rodeada
de un círculo de culebra;
Italia en forma de dama,
con lanza y corona bella;
a los Estados de Flandes
1585
otra dama representa;
luego una pirámide se halla
por la reina portuguesa,
primera mujer del rey,
que Dios en su gloria tenga.
1590
En el pedestal se vía
pariendo una hermosa oveja,
un leoncillo que la mata,
que un príncipe representa.
Otra corresponde a éste,
1595
dedicado a la princesa
de Francia, que de Filipo
fue, don Juan, mujer tercera.
Víase el arco del cielo
y aquella paloma tierna
1600
que trajo la verde oliva.

JUAN
Según eso, ¿otras dos quedan
para los otros dos lados?

LEONARDO
Dos cosas quiero que adviertas:
que sólo un lienzo te pinto
1605
y que no te digo letras,
porque ni fuera posible
ni bastaran muchas lenguas.
Las pirámides son cuatro,
porque lo fueron las reinas,
1610
con sus globos en sus puntas,
sus armas y sus empresas.
Luego viene la escultura,
y el segundo cuerpo empieza,
donde, entre varias colunas
1615
que la máquina sustenta
de diez y seis pies en alto,
ocho figuras se muestran.
La religión el labaro
tiene en la mano derecha;
1620
la severidad, que al hombro
muestra una espada sangrienta;
tiene la sagacidad
en la mano una barrena,
y un globo la monarquía,
1625
coronado en la siniestra.
En los cuatro pedestales
cuatro inscripciones, y entre ellas
la que ofrece Sevilla
con alma y lágrimas tiernas.
1630
La tumba cubre un brocado;
puestas a la cabecera
dos almohadas, y encima
su corona de oro y piedras.
Luego el estoque desnudo,
1635
y al lado derecho puesta,
con plumas de sus colores,
una celada de guerra.
A los pies, un león, de quien
sale una lanza, y en ella
1640
un guión del estandarte
real con armas y empresas,
sobre carmesí bordadas
de oro las armas, la vuelta
con la imagen de Santiago.

LUIS
1645
Ya el tercer cuerpo comienza.

LEONARDO
La figura de la fe
y la Justicia le cercan,
aquella con cáliz y hostia,
con peso y espada ésta.
1650
La templanza, que una palma
tiene, compás, freno y riendas,
y con su coluna y armas
vestida la Fortaleza.
La imagen de San Lorenzo
1655
sobre cinco gradas puesta,
de catorce pies en alto
en medio cuerpo relieva.
Alzábase un obelisco,
quien el extremo se asienta,
1660
en cuya punta, en un globo,
se vía una grande hoguera
en que un fénix se quemaba,
de la bóveda tan cerca,
que a ser verdadero el fuego
1665
pudiera abrasar la iglesia.

JUAN
Siendo tan alta ¿llegaba
al techo?

LEONARDO
Y aunque lo fuera.
La tercer región del aire
que Sevilla hasta el sol vuela,
1670
acá en la calle se vían
puestas dos figuras bellas
dos deciséis pies de bulto.

JUAN
¡Por Dios, que es máquina inmensa!

LEONARDO
Una era de Lealtad.

JUAN
1675
¿Y la otra?

LEONARDO
La Riqueza.

JUAN
¿Y pinturas?

LEONARDO
Eso admiran.
Hieroglíficos y letras
con la guerra de Granada,
se miraba su ribera;
1680
las rebeliones de Flandes,
liga con Roma y Venecia
el socorro dado a Malta,
la naval y el triunfo de ella,
con la toma del Peñón.

JUAN
1685
Tenéisme el alma suspensa.

LEONARDO
Ocho altares, en lo bajo,
a los pilastros se allegan,
a San Leonardo y Isidro,
a Justa y Rufina bellas,
1690
Jerónimo, Hermenegildo,
San Diego, Felipe, Esteban
y otros santos dirigidos,
y aquí por deciros quedan
las estatuas que tenían
1695
a las dichas contrapuestas,
como era la vigilancia,
sabiduría, prudencia,
constancia, clemencia, paz,
verdad, victoria y largueza.
1700
Los hieroglíficos bellos,
que fueron mas de sesenta,
en mil círculos y cuadros.
La infinidad de la cera,
y desde lejos un cielo
1705
todo bordado de estrellas.
Los asientos, no te digo,
de la ciudad y el audiencia.
No la musica, don Juan,
ni lo que toca la iglesia;
1710
pero puédote decir,
que fue esta máquina inmensa
para un rey que mando el mundo
y que no cupo en la tierra,
y agora en El Escorial,
1715
en una caja pequeña
cupo y le sobra lugar.
¡Dios le dé su gloria eterna!

Salen Floriseo y Gerardo.

FLORISEO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Par Dios, que tratais mal a los amigos!
Pues ¿fuera mucho darme aviso de esto?

JUAN
1720
¡Oh, Floriseo!

GERARDO
Y yo, don Juan amigo,
¿cuándo pude ese olvido mereceros?

JUAN
¡Oh, Gerardo!—Guzmán metan más sillas.

GERARDO
Antes no ¡por mi vida!, que ya es tarde.

FLORISEO
¡Por Dios! que supe en parte donde estaba
1725
con cosas de mi gusto, y qué me importa
vuestra venida, y que lo dejo todo
por besaros las manos. Pues, hermano,
¿cómo fue por allá, por las Italias?

JUAN
De todo ha habido. Hubiérame importado
1730
estar en casa en la improvisa muerte
de mi señor, que Dios tenga consigo.

FLORISEO
Quedaldo a Dios, no lo penséis agora;
así pasemos todos la carrera.
Mas barbado venís.

JUAN
Estoy ya viejo.

FLORISEO
1735
¿Vino con vos aquel desvergonzado
de Guzmanillo?

JUAN
No, que fue a Ginebra.

FLORISEO
Y cómo si lo creo del bellaco.
Cara de luterano tuvo siempre.

GUZMANILLO
Por su virtud, señor saltacharquillos,
1740
que en verdad que la suya no es muy buena,
ni aún pienso que allá dentro es muy católico.

FLORISEO
¡Oh, borracho, borracho!

GUZMANILLO
¡Oh, cuero, cuero!

JUAN
Pues, Gerardo, ¿qué hay nuevo?

GERARDO
A fe de hidalgo,
que sólo he de oír decir: “Don Juan de Urbina
1745
que está en Sevilla”, me pudiera agora
quitar de lo que estaba negociando.

JUAN
¿Todavía tenéis esas flaquezas?
Terriblemente salud os cansa.

GERARDO
¿Vos la habéis regalado?

JUAN
No he tenido,
1750
gracias a Dios, aquellas niñerías
que os hicieron sudar ahora tres años.

GERARDO
No es hombre el que no tiene algún achaque.

JUAN
¿Qué ropa es ésa?

GERARDO
Es cierta forastera.

JUAN
Peor mil veces.

GERARDO
Digo que es un ángel.

JUAN
1755
¿Y dio fianzas ya de la limpieza?

GERARDO
Bueno es eso; es mujer de tierra fría.
En un coche hemos ido aquesta tarde
ella, Julia, Belisa y Floriseo.

JUAN
¿Quién son que no conozco?

GERARDO
Ciertas damas,
1760
y esta noche en la calle habrá requiebro,
y aún si habemos de andar como solíamos,
os llevaré conmigo por si acaso
no estuviere segura alguna esquina.

JUAN
Deseo ver esta ciudad famosa.
1765
Saldremos yo y Guzmán aquesta noche,
y con vos, aunque aparte y escondidos,
el pico oiremos de esa forastera.

GERARDO
Está triste, habla poco; mas no importa,
que ya se va alegrando.

LISEO
Caballeros,
1770
ya es tarde; alto, a cenar.

GERARDO
Lo dicho, dicho.

CARPIO
Mi señora te aguarda.

JUAN
Arriba, subo.—
Yo acudiré, Gerardo.

GERARDO
Allá os aguardo.
Adiós, don Juan.

JUAN
Adiós, señor Gerardo.

Vanse, y salen Lucinda y Belisa.

BELISA
Redondilla
¿No te has holgado?

LUCINDA
Muy poco.
1775
Fui al río, y volvime un mar.

BELISA
No te debió de agradar
aquel mozalbito loco;
Redondilla
daríate algún espanto
verle en agua vuelto en fragua.

LUCINDA
1780
Sólo me agradaba el agua
por ser materia de llanto;
Redondilla
ni sus razones oí,
ni sus penas escuché,
ni a sus palabras di fe,
1785
ni sus promesas creí.

BELISA
Redondilla
Tú eres mujer a mi gusto,
besar te quiero esa cara;
mujer que eso no para
va con mi intención al justo.
Redondilla
1790
Hay mujer que a dos razones,
o una lágrima fingida,
ella propia se convida;
siempre se ha de decir nones.
Redondilla
Que en la mujer el amor
1795
ha de ser como el tormento,
y que el galán ande a tiento
en materia de favor.
Redondilla
Que en entendiendo un mancebo
que le quieren de redondo,
1800
deja el anzuelito mondo
y vase comiendo el cebo.
Redondilla
Siempre la mujer discreta
tiene a su galán en duda,
para que con esto acuda,
1805
que es excelente receta.
Redondilla
Tus principios me contentan;
serás mujer, no lo dudes;
que esas varas de virtudes
la vida y la hacienda aumentan.
Redondilla
1810
Las bobas que se apasionas,
que se humillan y se ablandan,
y tras los hombres se andan,
cosen, labran, almidonan,
Redondilla
son esclavas de su gusto.
1815
Páguenlo los bellacotes.
Nones, Lucinda, hija, nones.

LUCINDA
(¡Qué infernal pena y disgusto!)
Redondilla
Madre, ¿para qué te cansas?
Que no me conoces bien.

BELISA
1820
Hija, con ese desdén
verás como un tigra amansas.
Redondilla
Harto predico a esta boba
de Julia, mas no aprovecha;
uno quiere, otro desecha,
1825
y escogiendo siempre es boba.

Sale Julia.

JULIA
Redondilla
¿Qué murmurabas de mí?

BELISA
Hablo de tus liviandades.

JULIA
Rece y calle.

BELISA
Estas verdades
no te saben bien a ti.

JULIA
Redondilla
1830
Ve, Lucinda, a la ventana,
que te aguarda no sé quién.

LUCINDA
Pues, ¿de noche será bien?

BELISA
¿Y es mejor a la mañana?
Redondilla
La noche la hizo Dios
1835
así, negra, ciega y fea,
porque flaquezas no vea.
Ve, Lucinda. Entrad las dos.

JULIA
Redondilla
Vete tú acostar también.

BELISA
Algo tenéis que encubrir.

LUCINDA
1840
(Todo aquesto he de sufrir
hasta saber de mi bien.)

Salen Don Juan y Guzmán y Gerardo, con broqueles y hábito, de noche.

JUAN
Endecasílabos sueltos (tirada)
Sosegado está todo.

GERARDO
Sosegado,
si no soy yo, que no tendré sosiego
hasta que goce esta mujer. ¿Has dicho,
1845
Guzmán, a esa mirada que yo era?

GUZMANILLO
Ya me habló en el portal, y relucían
de manera sus ojos a lo escuro,
que entendí que era gato, y hube miedo.

JUAN
Muy bonito eres tú. Yo te prometo
1850
que no estuviste lejos de abrazalla.
Blanqueaban también los buenos dientes,
y ¡por Dios! que no pude más conmigo;
mas diome colación y despedida.

JUAN
¿qué colación?
No entiendes de grajea,
1855
que en verano es negocio temerario.

GERARDO
Don Juan, ya sale la mujer que adoro.
Tomad esas esquinas.

Sale Lucinda a la ventana.

LUCINDA
¡Ah, de abajo!
Desvíate.

JUAN
¿Por qué?
Luego ¿no quiere
tirar alguna cosa?

JUAN
¿Eso pensaste?
1860
En mi tierra ¡ah de abajo!, entre albañiles,
es arrojar cascotes o capachos.

GERARDO
Redondilla
Aparte
(Aquí estoy para serviros,
hermosa zaragozana,
llamando a esa ventana
1865
con deseos y suspiros.
Redondilla
No juzguéis a atrevimiento
cansaros, señora, ansí,
que solo viniendo aquí
descansa mi pensamiento.)

JUAN
Redondilla
1870
(¡Ay, Guzmán! ¡Quién estuviera
a la puerta de Lucinda!

GUZMÁN
La imaginación es linda.
Deja esa vana quimera.
Redondilla
Está la otra olvidada,
1875
en Zaragoza, de ti,
y tú suspirando aquí.

JUAN
Olvidada y adorada.
Redondilla
Si con oír la trompeta,
Guzmán, se anima el caballo
1880
y es menester arrendallo
porque luego no acometa,
Redondilla
quien ama, si oye de amor,
¿cómo quieres que no sienta?)

LUCINDA
Lo que vuestro amor intenta,
1885
hidalgo, es contra mi honor.
Redondilla
La casa en que me habéis visto
esa licencia os ha dado;
conmigo estáis disculpado,
yo con vos si me resisto.
Redondilla
1890
Y si aquí he salido a hablaros,
es sólo para deciros
que allá podéis divertiros
y que aquí podéis cansaros.

GUZMÁN
Redondilla
(A fe que está la mujer
1895
harto enamorada.

JUAN
¿A esto
nos trae el negocio a este puesto?

GUZMÁN
Liciones deben de ser
Redondilla
de aquella bendita vieja.)

GERARDO
Si es porque no os he servido,
1900
que salgáis mañana os pido,
que no volveréis con queja.
Redondilla
Hasta quinientos escudos
tomad en la alcaicería
de oro y de mercadería.

GUZMÁN
1905
(¿Piensa que lo dice a mudos?)

LUCINDA
Redondilla
Con diez mil haréis lo mismo.
Suplícoos que no os canséis.

GUZMÁN
(Yo sé quien tomara seis
y se echara en el abismo.

JUAN
Redondilla
1910
Gente suena y confusión.

GUZMÁN
Música debe de ser.)

JUAN
¿Qué dice aquesta mujer?

GERARDO
No sé. Mis desdichas son.
Sale una cuadrilla con varios instrumentos y pandorga, y diga la música:
Romance (tirada)
“¡Vida bona, vida bona,
1915
esta vieja es la Chacona!
Primera de cuatro sietes,
¿de qué sirve que te pongas
con la mano del mortero
en la mejilla dos rosas?
1920
¿De qué sirve que te hagas
tortuga entre blancas tocas,
y con este monjil negro
finjas gravedad y honra?
¿De qué sirve que te mirles
1925
y que te frunzas de boca,
si jugando con los años
ganaste por setentona?
¡Vida bona, vida bona,
esta vieja es la Chacona!
1930
De las Indias a Sevilla
ha venido por la posta;
en esta casa se alberga;
aquí vive y aquí mora.
Los que venimos a darle
1935
esta matraca y pandorga,
de en casa del desengaño
hemos sacado estas coplas.
Recoge, Matusalén,
en tu corral buenas pollas,
1940
que ya no hay gallo en el mundo
que se atreva a tu persona.
¡Vida bona, vida bona,
esta vieja es la Chacona!”

Váyanse con grande grito.

GERARDO
Endecasílabos sueltos (tirada)
¡Vive Dios! que he tenido tentaciones,
1945
don Juan, de meter mano.

JUAN
Eso es locura,
que no sabéis quién son, y ser podría
que fuesen camaradas.

GERARDO
No es posible,
y por eso, aguardadme, que al descuido
quiero reconocerlos.

JUAN
Aquí guardo.

GUZMANILLO
1950
¿Iré con él?

JUAN
No dejes a Gerardo.

Váyanse Gerardo y Guzmán.

LUCINDA
Redondilla
¿Ah, caballero?

JUAN
Señora,
¿llamáisme a mí?

LUCINDA
¿No sois vos
quien me hablaba?

JUAN
No ¡por Dios!,
que se va del puesto ahora
Redondilla
1955
para saber quién juntó
esta honrada gentecilla.

LUCINDA
Hidalgo, ¿sois de Sevilla?

JUAN
Solía, pero ya no.

LUCINDA
Redondilla
Pues ¿de dónde?

JUAN
Aragonés,
1960
como francés por la vida.

LUCINDA
¡Ay, triste!

JUAN
¿Estáis ofendida
de alguno?

LUCINDA
No.

JUAN
Pues ¿quién es
Redondilla
de aquese suspiro dueño?

LUCINDA
Un hombre.

JUAN
Con eso estáis
1965
tan cruel con los que habláis.

LUCINDA
Aún más soy de lo que enseño.

JUAN
Redondilla
Seguro que vos estoy;
no me diréis disfavores,
porque yo no os diré amores,
1970
supuesto que amante soy.

LUCINDA
Redondilla
Pues yo sola trato mal
hablándome en querer bien.

JUAN
¿Queréis bien?

LUCINDA
Sí.

JUAN
Yo también.

LUCINDA
Y ¿sois de aquí natural?

JUAN
Redondilla
1975
De aquí soy; pero está ausente
lo que quiero.

LUCINDA
¡Gran pasión!
Y¿dónde está?

JUAN
En Aragón.

LUCINDA
Pues yo ausente, estoy presente.

JUAN
Redondilla
¿Cómo?

LUCINDA
Porque adoro un hombre
1980
que está aquí y no sé de él.

JUAN
Preguntadme a mí por él,
por dicha os diré su nombre.

LUCINDA
Redondilla
Eso no, que ser podría
en ofensa de mi honor;
1985
pero vos podréis, señor,
hacerme una cortesía.

JUAN
Redondilla
¿Cómo os puedo yo servir?

LUCINDA
Podeisme decir los normes
de los más gallardos hombres,
1990
y si yo acertara a oír
Redondilla
el que adoro, luego al punto
os confesaré verdad,
porque me haga amistad
de traerle.

JUAN
Oíd, pregunto,
Redondilla
1995
que se me puede olvidar,
y diciéndole vos, no.

LUCINDA
De que no le diré yo
bien os puedo asegurar.

JUAN
Redondilla
Pues escuchad, que comienzo.

LUCINDA
2000
Decid.

JUAN
Don Diego, don Luís,
don Esteban, don Dionís,
don Francisco, don Lorenzo;
Redondilla
Leonardo, Alberto, don Egas,
don Bernardo, Salvador,
2005
De Biesma, Enrique Factor
y Rodrigo de Villegas.
Redondilla
¿No está en esta letanía?

LUCINDA
No.

JUAN
Pues de mártires es.

LUCINDA
¿No conocéis más?

JUAN
Después
2010
los toparé cada día.
Redondilla
¿Don Jerónimo es acaso?

LUCINDA
Tampoco.

JUAN
¿Ni Floriseo,
Gerardo, Estacio y Liseo,
don Sancho de Silva y Laso,
Redondilla
2015
don Juan?

LUCINDA
¿Qué don Juan?

JUAN
De Urbina,
aunque hay otros mil.

LUCINDA
Teneos,
que se echarán mis deseos
tras él.

JUAN
(Esta desatina.)
Redondilla
Pues ¿cómo podéis querer
2020
un hombre que hoy ha llegado
a Sevilla, y que no ha hablado,
fuera de vos, con mujer?

LUCINDA
Redondilla
Ese es el mismo que quiero.

JUAN
No puede ser.

LUCINDA
¿Cómo no?

JUAN
2025
Porque le conozco yo.

LUCINDA
¡Ay, señor! ¿Es caballero?

JUAN
Redondilla
El honrado se imagina.

LUCINDA
¿Tiene?...

JUAN
Cuatro mil de renta.

LUCINDA
Ese don Juan me atormenta.

JUAN
2030
¿Don Juan de Urbina?

LUCINDA
De Urbina.

JUAN
Redondilla
No lo debe de saber.

LUCINDA
Sí sabe.

JUAN
Digo que no.

LUCINDA
Digo que sí.

JUAN
Si soy yo,
¿no veis que no puede ser?

LUCINDA
Redondilla
2035
¿Tú, mi bien? ¿Qué haré? ¡Ay de mí!
¿Cómo bajaré a tus brazos?

JUAN
Bajarás hecha pedazos
como te arrojes de ahí.
Redondilla
(¿Es loca aquesta pobreta,
2040
o quiere que así me rinda?)

LUCINDA
¡Ah, mi bien, que soy Lucinda!

JUAN
(Toda el alma me inquieta.)
Redondilla
¿Lucinda la de Aragón?

LUCINDA
La misma.

JUAN
Pues ¿cómo aquí?

LUCINDA
2045
Por buscarte, mi bien, fui
buscando mi perdición.
Redondilla
Aquí me trajo mi tío;
pensó que era principal
esta casa.

JUAN
Pensó mal.

LUCINDA
2050
Entra dentro, entra, bien mío,
Redondilla
entra, que quiero abrazarte.

JUAN
Que no puedo agora digo,
porque vengo por testigo
y no puedo hacerme parte;
Redondilla
2055
mas también es crueldad
no verte; en viniendo iré
con él, y luego vendré
a verte.

Salen Gerardo y Guzmán.

GERARDO
Buena amistad;
amigos de poco seso.

GUZMÁN
2060
Son para tiempo de higos.

JUAN
¿Quién eran?

GERARDO
Dicen que amigos;
mas no lo muestran en eso.

JUAN
Redondilla
Si no saben que aquí habláis,
no os ofenden.

GERARDO
Así es.
2065
¿Fuese?

JUAN
Dijo que después,
o que mañana, volváis.
Redondilla
¿Vos tenéis algo con ella?

GERARDO
Hoy la empiezo a requebrar.

JUAN
Pues vámonos a acostar,
2070
que hoy no habéis de merecella.

GERARDO
Redondilla
Vamos, que tenéis razón,
fuera de que voy mohíno.

JUAN
Yo te diré en el camino,
Guzmán, mis dichas quién son.

GUZMÁN
Redondilla
2075
¿Dirás que se ha enamorado
la forastera de ti?

JUAN
Perdida queda por mí.

GUZMÁN
¿Es buñuelo?

JUAN
Hemos trazado
Redondilla
vernos mañana los dos.

GUZMÁN
2080
¿Qué habrá que tu amor no rinda?

JUAN
Es Lucinda.

GUZMÁN
¿Quién?

JUAN
Lucinda.

GUZMÁN
¿Cierto?

JUAN
Sí.

GUZMÁN
¡Válame Dios!


Acto III

Salen Lucinda, con manto, y Belisa con su báculo, Don Juan, y Guzmán requebrando a la vieja.

LUCINDA
Redondilla
Lo primero que te pido
es que me saques de aquí.

JUAN
2085
Harelo, señora, ansí,
que no estoy poco ofendido.

LUCINDA
Redondilla
Culparás a Claridano.

JUAN
¿Por qué, pues era extranjero?

LUCINDA
Por no mirarlo primero.

JUAN
2090
Todo le parece llano
Redondilla
a quien anda en tierra ajena.
Esta vieja es un demonio.

LUCINDA
Y no es poco testimonio
su cara de engaños llena.

JUAN
Redondilla
2095
¿Tú que la has dicho de mí?

LUCINDA
Dije a la vieja y la moza
que al pasar por Zaragoza
dos o tres veces te vi.

JUAN
Redondilla
¿Dónde?

LUCINDA
En casas de un deudo mío,
2100
donde eras huésped.

JUAN
Muy bien.

BELISA
Belisa y Guzmán aparte.
(Mala pedrada te den,
pícaro, infame, baldío.
Redondilla
¿Tú amores a mí?

GUZMÁN
Pues ¿qué,
eres santa, eres matrona,
2105
siciliana, o amazona?
¿Tienes pechos? ¿A ver?

GUZMÁN
¿Qué?
Redondilla
Por el siglo de mi madre
que me parió, si levanto
el báculo…

GUZMÁN
¿Rigor tanto
2110
con tu hijo de compadre?
Redondilla
¡Jesús! Olvidada estás
de aquellas tres niñerías.

BELISA
Como eso llevan los días,
como eso dejan atrás.
Redondilla
2115
¿Ya es burla cuarenta y dos?

GUZMÁN
¿Cómo es eso? Añade un cero;
pero bien haces, y espero
que me has de querer ¡por Dios!

BELISA
Redondilla
¿En qué lo puedes fundar?

GUZMÁN
2120
En que te quitas los años,
y es señal, muy sin engaños,
que me quieres agradar.

BELISA
Redondilla
Confiésote, Guzmanico…

GUZMÁN
¿Qué?

BELISA
Que no hay llave maestra
2125
para la flaqueza nuestra
como un desgarrado pico.
Redondilla
Ya entenderás que me agradas.
¿Qué puedes de mi querer?

GUZMÁN
Ver una honrada mujer
2130
entre unas tocas honradas.

BELISA
Redondilla
Honrada tu vida sea.

GUZMÁN
Siempre enojosas me han sido
muchachas; güelen al nido;
no sé quién su amor emplea
Redondilla
2135
en quien no sabe sentir,
amar y corresponder.
Muchachas todo es comer,
dormir, tocar y vestir,
Redondilla
e ir a las fiestas, al río,
2140
a la procesión, al campo.
Yo, amiga, mejor me zampo
donde hay dos años, gusto y brío.
Redondilla
Mucho me cansa ¡cheriba!
y esto de hacerme pucheros,
2145
tras sacarme los dineros
por la vía ejecutiva.
Redondilla
Luego hay madre que persigue;
luego hay hermano mayor;
ni falta competidor
2150
que a cuchillos obligue.
Redondilla
Quieren confites por puntos,
rompen medias y zapatos.
que no hay plata en treinta platos
ni en treinta plateros juntos.
Redondilla
2155
Una buena cincuentaina
cose a un hombre y le remienda,
siente la espuela y la rienda
mejor que una mula zaina.
Redondilla
Con unos zapatos tiene
2160
para lo que ha de vivir,
excúsase de pedir
y siempre con algo viene.
Redondilla
Los azores de Noruega
son de gran volatería,
2165
porque es allá corto el día
y luego la noche llega.
Redondilla
Como queda poca vida
para que puedas volar,
sienten lo que han de dejar
2170
y van haciendo su herida.

BELISA
Redondilla
Enfrena, Guzmán, el curso.

GUZMÁN
Déjame decir, señora,
que más de una vieja agora
se holgará de este discurso.)

LUCINDA
Redondilla
2175
Lucinda aparte.
Habla a tu madre, don Juan.

JUAN
Tomaralo fuertemente.

LUCINDA
¿No tiene algún pariente
donde esté?

JUAN
Todos están
Redondilla
muy metidos en casarme;
2180
tan puestos en mi los ojos,
que con menores enojos
los obligara a matarme.
Redondilla
Soy rico, estoy heredado,
y a un hombre de estos alimentos
2185
le cargan más casamientos
que pleitos a una buen letrado.
Redondilla
No sé qué tengo de hacer.

LUCINDA
¡Ay, don Juan! Yo te he entendido.
Basta, para agradecido,
2190
haberme venido a ver.
Redondilla
Y aún esto no sucedió
menos que acaso. Ahora bien,
casarte es justo, y también
es justo que muera yo.
Redondilla
2195
Grande fue mi atrevimiento.

JUAN
¿Cómo me hablas ansí?

LUCINDA
Belisa, vamos de aquí.

JUAN
Escucha.

LUCINDA
Ya sé tu intento.
Redondilla
Yo soy mujer principal;
2200
de esta pobreza el rigor
parará en hacer labor,
susténteme bien o mal.
Redondilla
Y si lágrimas acaban
vidas, yo me moriré
2205
con saber que me fié
de un hombre que tanto alaban.—
Redondilla
¡Ea! Belisa.

BELISA
¿Qué es esto?
¿Porqué reñís? No haya más.

JUAN
Terrible, señora, estás.

LUCINDA
2210
Tú muy blando y muy compuesto.
Redondilla
Obedece tú, siendo hombre,
a tu madre; pues, mujer,
no supe yo obedecer
a un padre de tanto nombre.
Redondilla
2215
Mi deuda es cosa distinta
de deudos que son primero,
que las deudas de dinero
no son sangre, sino tinta.
Redondilla
Aunque una deuda de amor
2220
más es que sangre si es vida,
y más cuando viene asida
con tanta fuerza de honor.
Redondilla
Adiós, don Juan.

JUAN
Oye, pues.

LUCINDA
Esto en este se concluya.
2225
Perdona ¡por vida tuya!
si en irme soy descortés.

BELISA
Redondilla
(Guzmán, no entiendo esta gente.
Venme tú después a hablar.

GUZMÁN
Adiós, sirena del mar.
2230
Digo, atún.

BELISA
Adiós, valiente.)

Vanse Lucinda y Belisa.

JUAN
Redondilla
Enojada va.

GUZMÁN
¿Por qué?

JUAN
Pidiome que la sacase
de aquí.

GUZMÁN
Con razón. ¿Y vase
porque al momento no fue?

JUAN
Redondilla
2235
Díjele la condición
que de mi madre y mis parientes.

GUZMÁN
¡Qué cosas tan diferentes
de su gusto y pretensión!
Redondilla
Mal lo has hecho.

JUAN
Has de saber
2240
que sin que el mundo me rinda
de aqueste intento, Lucinda
es y ha de ser mi mujer.
Redondilla
Sola una dificultad
al honor se le ha ofrecido,
2245
de la casa en que ha vivido,
viviendo en esta ciudad.
Redondilla
Por eso estoy tan cobarde,
que aquesta hechicera vieja
pienso que mal la aconseja
2250
y que hemos llegado tarde.
Redondilla
Pues dado que yo la adoro
y quiero para mujer,
sólo quisiera saber
si el alma es hierro o si es oro.
Redondilla
2255
Cuanto a ser muy bien nacida,
ya habemos hecho probanza
pero hay gran desconfianza
para el resto de la vida
Redondilla
de lo que ha vivido aquí.

GUZMÁN
2260
¿Téngote de responder?

JUAN
Agora quiero yo ver
que Cicerón vive en ti.

GUZMÁN
Redondilla
Cuanto a temer si es doncella,
llevarla a casa podrías
2265
que encerrarla quince días
para que lo diga ella.

JUAN
Redondilla
¿Qué dices, bestia?

GUZMÁN
Señor,
cuando quiere dar tormento
un juez a un hombre, está atento
2270
que hay aquí un grande primor.

JUAN
Redondilla
¿Cómo?

GUZMÁN
Enciérrala tres días
donde a nadie pueda hablar,
por que no pueda tomar
incienso ni hechicerías.
Redondilla
2275
Así, teniendo encerrada
esta bendita mujer
donde no pueda tener
hierba ni agua destilada,
Redondilla
ni otras cosas abstringentes,
2280
fructíferas, juntatrices,
podrás saber lo que dices
con los medios aparentes.

JUAN
Redondilla
Bestial consejo.

GUZMÁN
Escogido,
o lee a Bautista Porta
2285
si aquel sahumerio importa.

JUAN
Hoy bravamente has bebido.

GUZMÁN
Redondilla
Y cuanto toca saber
si es varía condición
y admite conversación
2290
por orden de esta mujer,
Redondilla
fíngeme indiano, y verás,
con hábito disfrazado
de ti y de otro acompañado
que estéis oyendo detrás,
Redondilla
2295
cómo le saco la vida,
el alma y la condición.

JUAN
No has dicho mejor razón,
Guzmán.

GUZMÁN
¿Es buena?

JUAN
Escogida,
Redondilla
porque si de noche vienes,
2300
llamas, y entras, y la hablas,
y con promesas entablas
la intención de amor que tienes;
Redondilla
si se rinde a tus combates,
gran desengaño tendré.

GUZMÁN
2305
¡Gracias a Dios que acerté
entre tantos disparates!

JUAN
Redondilla
Si es tal como yo he pensado,
yo lo veré en los aceros;
si admite amor y dineros
2310
daré de mano al cuidado,
Redondilla
y con trescientos escudos
que la pagare me iré
donde me case.

GUZMÁN
Yo sé
que habemos de volver mudos,
Redondilla
2315
porque es mujer al revés.

JUAN
Vamos.

GUZMÁN
Aunque aquesta vieja
almagra cualquier oveja
del hierro del interés.

Vase, y sale Leonardo y Gerardo.

GERARDO
Terceto
Hice elección de vos, Leonardo amigo,
2320
entre los muchos que en Sevilla tengo.

LEONARDO
Habéisme hecho mercé.

GERARDO
Vila, cual digo.

LEONARDO
Terceto
Apasionado estáis.

GERARDO
Tanto lo vengo,
que si hallara a don Juan dentro en su casa
hiciera…

LEONARDO
Paso.

GERARDO
Aquí el furor detengo.
Terceto
2325
Pero ¡vive los cielos! que si pasa
por la plaza más pública, que arrisco
vida y honor.

LEONARDO
Quedito.

GERARDO
Amor me abrasa.

LEONARDO
Terceto
Aquí suele acudir a San Francisco.
Habladle ¡por mi vida! con sosiego,
2330
que no son vuestros ojos basilisco.
Terceto
No se ha de caer muerto este hombre luego
que le miréis, dejadle viva un hora.

GERARDO
¿Así me habláis?

LEONARDO
Que le escuchéis os ruego.

GERARDO
Terceto
En el país de donde viene ahora
2335
debe de usarse que un amigo honrado
le lleve a ver una mujer que adora,
Terceto
y que, desde una esquina rebozado,
por guardar la calle, escuche atento
el despejo, la voz, gusto y agrado,
Terceto
2340
y que al hechizo de su entendimiento,
mientras que voy a ver qué gente pasa,
la llegue a hablar con mucho atrevimiento.
Terceto
Y que otro día la visite en casa,
y de suerte la mande, que en su puerta,
2345
y aún en su voluntad, le ponga tasa.
Terceto
No la veréis ni aún por milagro abierta;
tanto, que está la vieja por su enfado
enojada, sentida y rostrituerta.
Terceto
¿Esta es hazaña de un amigo honrado?
2350
¿A esto vino acá don Juan de Urbina
de las Italias, dónde fue soldado?

LEONARDO
Terceto
Ellas son cosas para dar mohína
al hombre más pacífico del mundo;
pero si la mujer se determina
Terceto
2355
a no querer sino al galán segundo
y a vos no os cuesta nada, aunque primero,
¿dejalla no es mejor?

GERARDO
Yo en honra fundo
Terceto
y en ser, cual soy, honrado caballero.
¿Atreverse don Juan así conmigo?
2360
Que amor forzado ¿para qué le quiero?
Terceto
De dejar sus agravios sin castigo
viene en su patria a ser tenido en poco
quien es de su quietud tan grande amigo.
Terceto
Si es bueno parecer cobarde o loco,
2365
juzgaldo vos.

LEONARDO
Bastantemente a furia
con la razón, Gerardo, te provoca.
Terceto
Bien sé que es justo castigar la injuria
por no perder reputación un hombre,
y mucho más cuando su igual le injuria.
Terceto
2370
Pero el amigo no merece el nombre
no mirando el provecho del amigo.

GERARDO
¿Cómo podré yo hacer que éste se asombre?

LEONARDO
Terceto
La noche lo dirá; venid conmigo.
GERADO¿Vamos a casa por broqueles?

LEONARDO
Vamos,
2375
y podremos llamar a don Rodrigo.
Terceto
¿Qué espada llevaréis?

GERARDO
La que miramos
ayer en cas de Antandro.

LEONARDO
Buenos filos.

GERARDO
Después que os fuistes, él y yo quedamos.
Terceto
Corté de nueve velas los pabilos.

LEONARDO
2380
Contad los pasos hoy de este gallardo,
por que aprenda a tener buenos estilos.

GERARDO
Cuarteto
Hoy le haré conocer quién es Gerardo.

LEONARDO
¿Tiene la vieja alguna culpa en esto?

GERARDO
No poca.

LEONARDO
Pues ¡por la vida de Leonardo!
2385
que le pienso medida al gesto.

Vanse, y salen Lucinda, Belisa y Julia, su hija.

BELISA
Redondilla
Acaba, no seas villana.

JULIA
¡Ea, Lucinda!

LUCINDA
¡Estoy muerta!
Digo que si abrís la puerta
me echaré por la ventana.

JULIA
Redondilla
2390
No seas tan recogida.
¿Qué se te puede pegar
de solo un honesto hablar?

LUCINDA
¡Manchar una honesta vida!

JULIA
Redondilla
Otra vez a llamar vuelven,
2395
y dicen que es un indiano.
Yo voy a abrir.

LUCINDA
Ten la mano.

BELISA
¿Cómo, si a entrar se resuelven?
Redondilla
Acaba, que sin perder
de su punto ni su nombre,
2400
puede entretener un hombre
cualquiera honrada mujer.

LUCINDA
Redondilla
De esos entretenimientos
se engendra la mala fama.
¡Harto infama quien infama
2405
sus honestos pensamientos!
Redondilla
Del verse, nace el hablar;
de hablarse, el atreverse;
del atreverse, el perderse;
del perderse, el infamarse;
Redondilla
2410
de infamarse la memoria
del bien perdido, y del bien
el fin del alma también.

BELISA
Aquí gracia, y después gloria,
Redondilla
¡Válate Dios treinta veces
2415
por aninfada, señora!—
Abre allí.

LUCINDA
Dile que agora
no puedes; pero que ofreces
Redondilla
gran fiesta para mañana.

BELISA
Son coléricos los hombres.
2420
Nunca en la puerta le asombres
al que le vio en la ventana.
Redondilla
Luego se irá, no hayas miedo.

JULIA
Ya están dentro.

BELISA
Ya han entrado.
Lucinda, ocupa el estrado.

JULIA
2425
(¡Muerta soy!)

Salen Guzmán, de indigno, con cuello muy grande y una cadena, y don Juan, y Carpio y don Luis, como criados.

JUAN
Notable enredo.

LUIS
Redondilla
En fin, ¿qué queréis saber
con apuestos disparates?
¿Si es oro y de qué quilates
el alma de esta mujer?

JUAN
Redondilla
2430
Eso pretendo, don Luis.

GUZMÁN
Paz en esta casa sea.

BELISA
(¡Bravo indiano!

JULIA
Trae librea.

BELISA
¡Oh, cómo huele a ámbar gris!)

CARPIO
Redondilla
Vueseñoría verá
2435
una gentil moza aquí.

JULIA
Este viejo fue el zahorí.

BELISA
¿Usanse estos viejos ya?

JULIA
Redondilla
Piénsolo.

BELISA
Buenas quedamos
si nos hurtan el oficio.

GUZMÁN
2440
Aparte lo diga.
(Carpio, en viendo algún indicio
que conocidos estamos,
Redondilla
gana la escalera y parte.

CARPIO
Disimula, pecador,
y da gusto mi señor.

GUZMÁN
2445
No me falta ingenio y arte.)

BELISA
Redondilla
Siéntese vueseñoría.

GUZMÁN
Aparte.
(Recibo, madre, el favor.)

JULIA
Ese indiano ¿es gran señor?

CARPIO
Es suya media Turquía,
Redondilla
2450
digo medio Potosí,
que no estoy bien a la cuenta.

JUAN
Pensé que era turco.

CARPIO
Intenta
ganar un reino Alfosí.
Redondilla
Al rey dicen que pretende
2455
dar cuenta de esto ansí viva,
que es nieto de Atalabaliba
y de las Ingas deciende.

GUZMÁN
Redondilla
Muy triste está la madama.

JUAN
(Miren aqueste quién es.

LUIS
2460
¿Cómo?

JUAN
Que la habla francés
y de las Indias se llama.)

GUZMÁN
Redondilla
¿Por qué no habláis?

LUCINDA
Estoy triste,
y fáltame obligación.

BELISA
Es de aquesta condición.

GUZMÁN
2465
Y esto, reina, ¿en qué consiste?

BELISA
Redondilla
Danle estas melancolías.

GUZMÁN
¡Hola!

JUAN
¿Señor?

GUZMÁN
Traigan presto
aquel divino compuesto
para las tristezas mías.

JUAN
Redondilla
2470
¿En qué lo mandas traer?

GUZMÁN
En aquel vasillo de oro
que, aunque valiera un tesoro,
es digno de tal mujer.
Redondilla
Tiene conchichí corí,
2475
que es polvos de oro, otras cosas
en extremo provechosas,
porque hay jacintos allí,
Redondilla
y algo de puca mullú,
que aquí se llama coral.

LUIS
2480
(Habla indiano.

JUAN
¡Pesia tal!
Nació en Indias.)

GUZMÁN
Corre, tú,
Redondilla
y trae por otra parte
algo que alegrarla pueda.

LUIS
Pienso que cerrado queda.

GUZMÁN
2485
Pues las llaves quiero darte.
Redondilla
Trae treinta uritus.

LUIS
¿Qué son,
que no entiendo?

GUZMÁN
Papagayos.

LUIS
¿Treinta?

GUZMÁN
¡Qué necios lacayos!
Treinta y cinco, y un millón;
Redondilla
2490
traigan un millón aquí
de papagayos. ¿Qué es esto?

LUIS
Pues, no te enojes tan presto.

BELISA
No, no, ¡por amor de mi!,
Redondilla
que si juntos han de hablar
2495
nos quebrarán la cabeza.

GUZMÁN
Pues traigan aquella pieza
que al rey pensé presentar.

JULIA
Redondilla
¿Es buena?

GUZMÁN
Una Catalnica
que tañe en una guitarra.

JULIA
2500
¿Cómo puede?

GUZMÁN
Con la garra
la templa, toca y repica,
Redondilla
y canta un tono tan bien,
como cuantos han cantado.—
¿Aún no os habéis alegrado?
2505
¡Ah, mi señora! ¡Ah, mi bien!
Redondilla
Alzad el rostro del suelo.

JUAN
(¡Brava cosa!

LUIS
¡Está mortal!
La mujer es principal,
y que la ofendéis recelo.)

GUZMÁN
Redondilla
2510
¿Carpio?

CARPIO
¿Señor?

GUZMÁN
Traed aquí
aquel zambo.

JUAN
¿Qué es, señor?

GUZMÁN
Un mono.

JUAN
¿Mono?

GUZMÁN
El mejor
que tuvo el rey Abení.

JUAN
Redondilla
¿Cómo?

GUZMÁN
Corta unos valones,
2515
y los cosa y los guarnece
como un sastre.

JUAN
(Aún no parece
que se alegra.

LUIS
Habla en doblones,
Redondilla
que es pítima cordial.)

GUZMÁN
Tráiganle mañana aquí
2520
mil escudos.

LUIS
(Eso sí.)

BELISA
¡Qué señor tan liberal!
Redondilla
¡Viva mil años, amén!—
Háblale, Lucinda mía,
mira que es descortesía.

GUZMÁN
2525
Para vos, madre, también
Redondilla
traerán un gentil jubón
de una telilla extremada.

BELISA
Y ¿qué color?

GUZMÁN
Encarnada.

JULIA
Que bien dice, azotes son.

GUZMÁN
Redondilla
2530
¿Es vuestra hija esta diosa?

BELISA
Sí, señor.

GUZMÁN
Denle un vestido
de llipic.

JULIA
No lo he entendido.

GUZMÁN
Llipic, raso.

JULIA
¡Linda cosa!

GUZMÁN
Redondilla
Aún no quiere responder;
2535
más quiérome levantar
y más de cerca la hablar.

BELISA
¡Qué condición!

JULIA
¡Qué mujer!

BELISA
Redondilla
En su vida valdrá nada.

De rodillas.

GUZMÁN
Sola una mano me dad.

LUCINDA
2540
Teneos afuera, y mirad
que soy principal y honrada,
Redondilla
y no os lleguéis tanto a mí,
que os haré un desatino.

GUZMÁN
¿Cómo?

JUAN
(¡Qué gusto en el alma tomo!)
2545
Quítate, Guzmán, de ahí,
Redondilla
déjame besar los pies
de esta mujer valerosa.

BELISA
¿Cómo es aquesto?

JULIA
¿Hay tal cosa?

BELISA
¿Es don Juan?

JULIA
Sí, don Juan es.

BELISA
Redondilla
2550
¿No es indiano?

GUZMÁN
Mentecatas,
¿no miran que soy Guzmán?

LUCINDA
¿Para qué, traidor don Juan,
de esta manera me tratas?
Redondilla
¿Qué pensaste hacer así?

JUAN
2555
Probar, mi bien, tu valor,
que me ha causado temor
el verte vivir aquí.
Redondilla
Hierra esta cara, castiga
mi duda, mi loco error,
2560
si no sabes que el honor
a satisfacción obliga.
Redondilla
Muero por ti ¡vive el cielo!
Más viéndote en esta casa,
cuanto amor mi pecho abrasa
2565
me vuelve el honor en el hielo.
Redondilla
Conozco mi obligación,
soy noble naturalmente;
pero el honor no consiente
vivir sin satisfacción.
Redondilla
2570
¿Cómo te ha dejado aquí
aquel ignorante viejo?
¿Por qué no tomó consejo,
o no preguntó por mí?
Redondilla
¿Quién dejó en tu compañía?
2575
¿Cómo a tu padre pretende
que aguardes? Pero no entiende
que vives con honra mía.
Redondilla
Mas ya es tarde para quejas
en las cosas que han pasado.
2580
¿Quién en esta casa ha entrado?
¿Quién te habló en puertas o rejas?
Redondilla
Di verdad, que yo hablaré
a los que son, y tus prendas
les diré, para que entiendas
2585
las de mi firmeza y fe.
Redondilla
Que quedando satisfecho
de tu desgracia y la mía,
y la historia de aquel día
que Amor juntó nuestros pechos,
Redondilla
2590
a pesar de madre y casa,
de deudos y amigos, quiero
mostrar que soy caballero
y que un justo amor me abrasa.
Redondilla
Serás mi mujer, si pesa
2595
al mundo.

LUCINDA
Con solo el llanto
puedo responderte a tanto
como tu lengua confiesa.
Redondilla
Que en el bien que estoy mirando,
y en igual obligación,
2600
lágrimas palabras son
con que habla el alma callando.
Redondilla
Por ti me he perdido a mí,
y adonde ves he llegado;
sólo Gerardo me ha hablado,
2605
y ése, delante de ti.
Redondilla
Bien has visto mi tristeza
y mis lágrimas, don Juan,
pues a mirar a Guzmán
no levanté la cabeza.
Redondilla
2610
Mira qué quieres hacer,
que en mí no hay falta ni error,
si no es que le hay en tu amor
para ser yo tu mujer.

LUIS
Redondilla
Don Juan, satisfecho estáis,
2615
y, según me habéis contado,
notablemente obligado.
Mal hacéis. ¿En qué dudáis?
Redondilla
Llevadla a una casa honrada,
o a la vuestra.

JUAN
¡Ay, don Luis,
2620
temo a mi madre!

LUIS
Decís
que para dueño os agrada,
Redondilla
y teméis el mundo todo.
O ha de ser o no ha de ser.
Si ha de ser vuestra mujer,
2625
para serlo buscad modo,
Redondilla
que cuanto más aquí esté
menos honra os ha de dar.

GUZMÁN
Gente es ésta.

JUAN
¿Pudo entrar?

JULIA
Sí, que yo abierto dejé.

JUAN
Redondilla
2630
Mucho a mi honor contradicen.

LUIS
Gerardo y Leonardo son.

JUAN
Y no son con buena intención.

LUIS
Las armas dobles lo dicen.

Salen Gerardo y Leonardo, con broqueles y espadas.

GERARDO
Octava real
¿Suelen, señor don Juan, los caballeros
2635
a quien su gusto enseñan sus amigos
trayéndolos a ser buenos terceros