ALMENAS DE TORO, Comedia famosa, LAS



DATOS BIBLIOGRÁFICOS

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Título

Título: ALMENAS DE TORO, Comedia famosa, LAS. Procedencia: Parte 14 (1620); final Acto III; copia manuscrita de la BNE

Autoría

Autor: Félix Lope de Vega y Carpio. Fiabilidad: De autoría fiable

Peregrino

Citado en El peregrino I: No
Citado en El peregrino II: No

Parte

Parte XIV (1620)

Manuscrito

Tipo: Copia
Localización: Madrid, Biblioteca Nacional (España)
Ref. bibliográfica: Paz y Mélia, A.: Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. (La primera edición en: Madrid, Colegio nacional de sordomudos, 1899.). Madrid, 2ª edición, Blass, S.A. Tipográfica, 1934. 15.
Nota: Signatura mss. 15.766 . Procedente de la Biblioteca Osuna.

Otras ediciones del siglo XVII

Título: LAS ALMENAS DE TORO
Suelta: Suelta
Atribución: Lope de Vega
Ref. bibliográfica: A. Castro y H. A. Rennert: Vida de Lope de Vega (1562-1635) (Notas adicionales de F. Lázaro Carreter). Salamanca, Anaya, 1969. 446.
Nota: CR señalan la existencia de una suelta que fue propiedad de Gayangos, pero que no se encuentra en la BNE, y no aportan más indicaciones. No aparece en Expo1935. Pero Pérez y Pérez cataloga una Suelta, en Madrid, s.i., 1621, 4º (Fz. Duro: Zamora)

Colecciones modernas

*Ref. bibliográfica: Menéndez Pelayo, M., ed.: Obras de Lope de Vega publicadas por la Real Academia Española. ( 15 vols.). Madrid, RAE, 1890-1913. VIII (BAE CXCVII).

Ref. bibliográfica: Lope de Vega: Obras escogidas (Estudio preliminar... de Federico C. Sainz de Robles). Madrid, Aguilar, 3 vols., I-1946;II-1955;III-1958. III.

Ref. bibliográfica: VVAA: Teatro Español del Siglo de Oro (Base de datos de texto completo publicada en CD-ROM). ProQuest LLC, Chadwyck-Healey, 1997.

* Edición utilizada

Ediciones singulares modernas


- Las almenas de Toro, ed de Case, Thomas E., Chapel Hill, University of North Carolina Press, [1971]
Nota: Tít. orig.: A critical and annotated edition of Lope de Vega's Las almenas de Toro. Colección Studies in the romance languages and literatures; 104.

Versiones y traducciones

No se conocen

Bibliografía secundaria


- Case, Thomas . "The Early Date of Composition of Lope's Las almenas de Toro". Romance Notes. núm. 6. p. 156-159. 1965.

- Case, Thomas E. . "Lope's Las almenas de Toro: An Example of the Poetic Interpretation of History". Romance Notes. núm. 11. p. 333-338 . 1969.

- Case, Thomas. "A Time for Heroines in Lope: The Perception of Women in Spanish Theater of the Golden Age ". Stoll, Anita K.; Smith, Dawn L.. The Perception of Women in Spanish Theater of the Golden Age. Lewisburg (PA) / London: Bucknell UP; Associated UPs. 1991. p. 202-219 .
Nota: Sobre: Las famosas asturianas y Las almenas de Toro.

- Coates, Geraldine. "Lope de Vega, the Chronicle-Legend Plays and Collective Memory". Samson, Alexander; Thacker, Jonathan. A Companion to Lope de Vega. Woodbridge (UK): Tamesis. 2008. p. 131–146.

- Gilman, Stephen. "Las almenas de Toro: Poetry and History". Molloy, Sylvia; Fernández Cifuentes, Luis. Essays on Hispanic Literature in Honor of Edmund L. King. London: Tamesis. 1983. p. 79-90.

- Kirschner, Teresa J.; Clavero, Dolores. "Las almenas de Toro, comedia lopesca con resonancias de teatro medieval". Sirera, Josep Lluís (ed.). Teatro medieval, teatro vivo. Elx: Institut Municipal de Cultura. 2001. p. 95–108.
Nota: Actas del Seminario celebrado del 28 al 31 de octubre 1998, con motivo del V Festival de Teatre i Música Medieval d'Elx, (Elx, 24 octubre - 2 de noviembre).

- Lauer, A. Robert. "The Use and Abuse of History in the Spanish Theater of the Golden Age: The Regicide of Sancho II as Treated by Juan de la Cueva, Guillén de Castro, and Lope de Vega ". Hispanic Review. núm. 56, 1. p. 17-37 . 1988.
Nota: Sobre: Las mocedades del Cid, de Guillén de Castro, Comedia del rey don Sancho y reto de Zamora, de Juan de la Cueva, y Las almenas de Toro de Lope.

- Moya García, Cristina. "Amor y muerte en la Castilla de Sancho II: Las almenas de Toro de Lope de Vega". Anuario Lope de Vega. núm. 19. p. 94-115. 2013.
Nota: http://revistes.uab.cat/anuariolopedevega.

- Peña Pimentel, Miriam . "Sancho II y el cerco de Zamora: El rey/tirano en el teatro del Siglo de Oro". Escudero, Juan Manuel; Roncero, Victoriano. La violencia en el mundo hispánico en el Siglo de Oro. Madrid: Visor. 2010. p. 183-194.
Nota: Sobre: El cerco de Zamora, de Juan Bautista Diamante; Las almenas de Toro de Lope comparado con Juan de la Cueva.

- Silveira y Montes de Oca, Jorge A. . "El Romancero y el teatro nacional español: De Juan de la Cueva a Lope de Vega". Criado de Val, Manuel. Lope de Vega y los orígenes del teatro español. Madrid: Edi-6. 1981. p. 73-81.
Nota: Sobre: Comedia de la libertad de España por Bernardo del Carpio, de Juan de la Cueva; Las almenas de Toro, El bastardo Mudarra, Los siete Infantes de Lara de Lope de Vega.

- Tapia, Stella Maris. "Lope de Vega y Guillén de Castro: Figuras del Cid y de la autoridad real en las Almenas de Toro y Las mocedades del Cid". Brizuela, Mabel et al. (coords.). El hispanismo al final del milenio. Córdoba (Argentina): Comunicarte. 1999. 1, p. 371–380.
Nota: Actas del V Congreso Argentino de Hispanistas. Córdoba, 1998.

- Vega García-Luengos, Germán. "Imitar, emular, renovar en la "comedia nueva": Cómo se comunican dos estrellas contrarias, reescritura calderoniana de Las almenas de Toro". Anuario Lope de Vega. núm. 11. p. 243-264. 2005.


ANOTACIONES PRAGMÁTICAS

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Datación

Fecha: 1610?-1619?, probablemente 1610?-1613?
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 276.

Dedicatorias

A Don Guillén de Castro, caballero valenciano.

Cómputo de versos

Número: 3023
Ref. bibliográfica: Morley, S. G.; Bruerton, C.: Cronología de las comedias de Lope de Vega (La 1ª edición, en inglés, es de 1940). Madrid, Gredos, 1968. 276.


CARACTERIZACIONES

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Personajes no computables

  • Ballesteros
  • Labradores
  • Soldados
  • Personajes computables

  • Bellido Dolfos, [consejero del Rey Don Sancho], [noble castellano], [traidor con Dª Elvira]; que actúa de [Diego Ordóñez], [noble al servicio de Dª Urraca]

  • Conde Ansúrez, [noble castellano al servicio de don Sancho]

  • Don Diego Ordóñez, [noble leonés al servicio de doña Urraca]

  • Don Enrique, [duque de Borgoña], [galán], [peregrino a Santiago]; que actúa de [Ramiro], [disfrazado de labrador]

  • Don Íñigo, [caballero partidario del Rey D. Alfonso]

  • Don Nuño Velázquez, [general al servicio de doña Elvira]

  • Don Pedro, [caballero partidario de Alfonso]

  • Don Vela, [caballero viejo], [padre de doña Sancha], [tío del Cid], [señor de tierras]

  • Doña Elvira, Infanta, [infanta [señora de Toro]], [dama], [hermana de doña Urraca y don Sancho]; que actúa de [Pascuala], [disfrazada de labradora]

  • Doña Sancha, [dama], [hija de D. Vela], [sobrina de el Cid]. Nota: Debería ser prima de el Cid y no sobrina, ya que D. Vela es tío del Cid. De todas formas, en la obra aparece como "sobrina"

  • Doña Urraca, [infanta [señora de Zamora]], [hermana de Sancho y Elvira]

  • El Cid Ruy Díaz, [caballero castellano al servicio del rey Sancho], [sobrino de D. Vela]

  • [Flores], [soldado]

  • [Laín], [soldado]

  • Nuño, [labrador]

  • Ordoño, [caballero partidario de D. Alfonso]

  • Rey D. Sancho, [rey de Castilla y León], [hermano de Urraca y de Elvira]

  • Silo, [caballero]

  • Sol, labradora

  • Suero, [labrador], [gracioso]

  • Tello, [labrador]
  • Universo social

  • Universo de la nobleza. Alta nobleza
  • Universo de la nobleza. Nobleza media
  • Universo del poder soberano. Reyes cristianos
  • Universo rural. Villanos
  • Tiempo histórico

    Edad Media
    Nota: Reinado de Sancho II de Castilla y León, 1065-1072. Siglo XI. La acción se centra en el cerco de Toro, en el de Zamora, y en la muerte del Rey D. Sancho, en 1072.

    Marco espacial

    Acto 1
    Topónimo: Toro. [España]. Europa. Espacio: Interior del castillo de doña Elvira; a las puertas del castillo de Toro; en las almenas del castillo.
    Topónimo: Villalonso. [España]. Europa. Espacio: Campo, en la quinta de D. Vela.

    Acto 2
    Topónimo: Villalonso. [España]. Europa. Espacio: Casa de D. Vela, campo.
    Topónimo: Toro. [España]. Europa. Espacio: Ante el muro del castillo de doña Elvira; en las almenas del castillo.

    Acto 3
    Topónimo: Villalonso. [España]. Europa. Espacio: Campo, casa de D. Vela.
    Topónimo: Toro. [España]. Europa. Espacio: Interior del castillo de doña Elvira.
    Topónimo: Zamora. [España]. Europa. Espacio: Interior del castillo de doña Urraca.

    Duración

    Obra: Número indeterminado de semanas
    Acto 1: Número indeterminado de días. Nota: La llegada de Sancho al castillo de doña Elvira se produce al amanecer. No se da ninguna indicación más, pero lo más lógico es que el Acto I transcurra en un día
    Entreacto 1 a 2: Número indeterminado de semanas. Nota: Sabemos que Enrique se curó rápidamente y que Sancho continúa con el cerco del castillo de doña Elvira, pero no hay ninguna indicación explícita.
    Acto 2: 2 días. Nota: 1º día: en el campo, Vela se marcha a su heredad y anuncia que no volverá "hasta la tarde". La conquista de Toro por Sancho sucede ese mismo día, por la noche. Así lo afirma Bellido: "la noche ha cubierto el cielo".
    2º día: en el campo, Sancha acude al "amanecer" para llevarle el almuerzo a los labradores

    Entreacto 2 a 3: Número indeterminado de días
    Acto 3: 2 días. Nota: 1º D. Vela envía a D. Enrique a Zamora.
    2º Enrique vuelve de Zamora con las nuevas noticias. La recuperación de Toro por Elvira transcurre el mismo día.

    Género

    Género principal:

    • Drama > historial > profano > hecho famoso público > España > medieval.

    Extracto argumental

    Acto 1
    En Toro, a las puertas del castillo de la infanta Elvira, se encuentra su hermano, D. Sancho, rey de Castilla, acompañado del Cid, el conde Ansúrez y otros soldados armados. El monarca castellano, violando la promesa hecha a su padre Fernando antes de su muerte, de no atentar contra el gobierno de sus hermanas, Elvira y Urraca, en Toro y Zamora, pretende arrebatarles el dominio de ambas ciudades. La infanta Elvira, al ver llegar a su hermano armado, ha cerrado las puertas del castillo para impedirle el paso. A pesar de los consejos de sus caballeros, Cid y Ansúrez, para que se mantenga fiel a lo prometido a su padre, so pena de caer bajo el influjo de una maldición, Don Sancho no ve más allá de su propia voluntad, por ello le ordena al Cid que acuda a hablar con la infanta para convencerla de que le ceda el gobierno de Toro. Aunque el caballero no ve con buenos ojos los planes de su rey, se debe a él como vasallo y, por ello, acude a cumplir su orden.
    Mientras, en el castillo, la infanta recibe la visita de don Diego Ordoñez. El caballero, siguiendo el mandato de su reina, doña Urraca, ha acudido a Toro desde Zamora, para advertir a Elvira del peligro en el que se encuentra. La infanta, atemorizada por la amenaza de Sancho , envía a don Diego de nuevo a Zamora para que informe a su hermana de su situación y para que ésta pueda enviarle ayuda. A su salida del castillo, el joven caballero se encuentra con el Cid. A pesar del recelo inicial de ambos, su actitud cambia completamente cuando desvelan su identidad: siendo ambos caballeros de honrosa fama no pueden menos que respetarse mutuamente. Así don Diego continúa su marcha hacia Zamora, mientras que el Cid acude a hablar con doña Elvira que en ese momento se encuentra en las almenas del castillo, contemplando la partida de su emisario.
    Frente al muro del castillo, el Cid habla a la infanta tratando de convencerla bajo falsos argumentos, para que ceda a su hermano el gobierno de Toro. Pero todas sus palabras son vanas ante Elvira que, orgullosa, promete defender su ciudad hasta la muerte. El Cid, que en el fondo profesa un cariño especial a la infanta, no puede evitar confesarle su desacuerdo con los planes del rey. En ese momento, llega Sancho, acompañado del conde Ansúrez y soldados. Al ver a Elvira en lo alto del castillo, el monarca se queda prendado de su belleza. Pronto la admiración se convierte en desprecio cuando el Cid le advierte que esa bella joven no es otra que su hermana. Impaciente y furioso, Sancho se marcha, no sin antes ordenar a sus ballesteros acometer con sus flechas el castillo. El Cid, sin embargo, al ver que doña Elvira desaparece del muro, manda a los soldados detener la orden real.
    En el campo, a orillas del Duero, se encuentra don Vela, caballero viejo. Alejado ya del mundo de la corte donde transcurrió su juventud al servicio del monarca, ahora disfruta de la vida en el campo en compañía de su hija Sancha, que en ese momento se acerca acompañada de los labradores Nuño, Suero y Tello. La joven viene divertida de la siega, oyendo los requiebros del villano Suero, que la pretende. Mientras don Vela discute cómicamente con el labrador acerca de su capacidad de amar, aparece Enrique, vestido de peregrino, herido y con la espada desnuda. El joven iba camino de Santiago cuando fue atacado por unos bandoleros. Don Vela, compadecido por su grave estado, le ofrece auxilio en su casa.
    En Toro, la ciudad continúa cercada por Sancho y sus hombres. Furioso ante las negativas de Elvira a su rendición, el rey pide ayuda a uno de sus consejeros, Bellido Dolfos; sin embargo, las tretas de éste tampoco logran engañar a la infanta. Viendo que las palabras no logran convencer a Elvira, Sancho decide pasar a la acción. Ordena al Cid que coloquen escaleras en el muro para poder atacar el castillo.
    Elvira, lejos de amedrentarse, lucha junto a sus hombres, defendiendo la ciudad desde las almenas de la fortaleza. Ante la clara derrota de las tropas reales, el Cid y Ansúrez aconsejan al rey detener los ataques. Sancho se retira, furioso, mientras Elvira celebra, orgullosa, su victoria.


    Acto 2
    En el campo, Enrique ya se halla completamente recuperado. El joven, que no ha querido desvelar su verdadera identidad, se ha hecho pasar por hombre humilde bajo el nombre de Ramiro y en agradecimiento a la ayuda que don Vela le ha prestado, se ha ofrecido a quedarse en su casa para servirle. Sancha, que se ha enamorado del misterioso joven, celebra la noticia, contenta, ante el villano Suero que, celoso por los nuevos intereses de su ama, trata de hacerle ver sus sospechas hacia aquél que había llegado "en hábito tan honrado".
    Así están discutiendo ama y criado, cuando aparecen don Vela y Enrique, en hábito de labrador. El caballero tiene que acudir a ver sus propiedades y para ello deja a su hija al cargo de su hacienda. Sancha, temerosa, advierte a su padre de ir con cuidado, ya que el cerco de Toro por el rey don Sancho continúa y muchos soldados acuden al monte en busca de provisiones. Tras un pequeño debate acerca de la situación de la infanta Elvira, en el que D. Vela, como fiel vasallo, se muestra partidario de Sancho, frente a su hija Sancha, que alaba la valentía y el coraje de la infanta, el viejo caballero parte. Cuando Sancha se queda a solas con Enrique, la joven aprovecha para hacerle saber sus sospechas respecto a su identidad. Temeroso de que la muchacha pueda descubrirlo, Enrique se inventa un pequeño engaño para justificar la ropa que llevaba el día en que llegó hasta ellos. Sus palabras no llegan a convencer del todo a Sancha, sin embargo, su amor por él hace que lo deje ir.
    En Toro, el rey Sancho continúa el asedio al castillo de Elvira. Hasta ahora todos sus intentos por hacerse con la ciudad han sido vanos y por eso, furioso, busca, junto a su consejero, Bellido Dolfos, una solución. Finalmente, el infame vasallo le propone un pacto al rey: le conseguirá el gobierno de Toro, si a cambio él le ofrece la mano de la infanta. Sancho, accede. El caballero le pide entonces mil hombres y le advierte de no decir nada al Cid, pues, conocida su afición por la infanta, es seguro que trataría de impedir su plan. A medianoche Bellido parte hacia el castillo acompañado de mil soldados, ante la mirada atenta del rey que sabe que, aún habiéndolo prometido, nunca le cederá la mano de su hermana.
    Ante los muros del castillo, Bellido se hace pasar por Diego Ordoñez, vasallo de doña Urraca, venido desde Zamora para traerle a Elvira una carta de parte de su hermana. En ella, el infame caballero, imitando la letra de la infanta, le anuncia su llegada, acompañado de mil hombres para ayudarla frente al asedio de Sancho. Al ver la letra, la infanta no tiene ninguna duda y, confiada, les abre las puertas. Bajo el grito de ¡Viva Sancho, viva el rey don Sancho!, Bellido penetra en el castillo. Toro ha caído.
    Al amanecer, Enrique y los labradores se disponen a trabajar. Suero sigue sin creerse que el joven sea quien afirma ser. Sus sospechas divierten a sus compañeros, Tello y Nuño, que conocen la pasión del villano por su ama. La conversación desemboca en todo un debate acerca de si los hombres bajos tienen o no capacidad de amar. En eso están, cuando aparece Sancha para avisarles del almuerzo. Aunque la joven espera poder quedarse a solas con Enrique, éste se marcha con los labradores. En ese momento, aparece Elvira. Aunque Toro ha caído, ella ha conseguido escapar de las manos de su hermano Sancho. Temerosa de ser reconocida, se hace pasar ante Sancha por Pascuala, una humilde labradora, a la que un señor la había robado de brazos de su padre para llevársela, vestida ya en hábito de dama, a sus tierras. Sancha, conmovida por su mala fortuna, le trae un traje de labradora, acorde a su condición. Sin embargo, el porte y la forma de moverse de la joven le hacen sospechar que quizás Elvira sea algo más que una simple labradora.
    En Toro, Sancho ya se ha hecho con el gobierno de la ciudad. Su consejero, Bellido, está enfadado ya que no ha conseguido la recompensa prometida, casarse con Elvira. Sus pretensiones matrimoniales enfurecen al Cid, tanto o más que la forma vil y deshonrosa por la que el infame vasallo consiguió penetrar en Toro. Bellido, ofendido por tales ataques, ante los que el monarca se muestra indiferente, se marcha a Zamora dispuesto a ayudar a doña Urraca a defender la ciudad. Tras él, parten todos en busca de Elvira.
    En Villalonso, Sancha trata de hacer que su padre acepte a Elvira dentro de su servicio. D. Vela accede a entrevistarla. Al verla, se queda prendado de la belleza de la joven que, vestida ahora de labradora, responde al nombre de Pascuala. La llegada de Enrique alborota al viejo, que se marcha por miedo a que su nueva pasión pueda ser descubierta. La belleza de Elvira también ha despertado el amor en el joven y así se lo hace saber. Ésta, orgullosa, lo rechaza, pues, siendo de baja condición, declara tener el pensamiento más "altivo", cosa que no parece impresionar a Enrique, que a punto está de confesarle su auténtica condición. La llegada de Sancha interrumpe la conversación de los dos jóvenes. Enrique se marcha.


    Acto 3
    El encuentro entre Elvira y Enrique ha despertado los celos de Sancha. Aunque Elvira le advierte de la diferencia de clases entre ambos, la joven le confiesa sus sospechas acerca de la condición de Enrique. Viendo el interés de su "ama" por el joven, Elvira promete no entrometerse.
    En ese momento, aparece el rey don Sancho, acompañado del Cid, el conde Ansúrez y un grupo de soldados. Al ver a su hermano, Elvira huye despavorida. Sancha, sin embargo, permanece, presentándose ante ellos como hija de don Vela, señor de esas tierras. El Cid se entusiasma al reconocer a su sobrina. Su alegría aumenta cuando ve aparecer a don Vela, su tío. El anciano, emocionado ante la presencia del monarca en su casa, les ofrece posada. Sin embargo, Sancho la rechaza agradecido, ya que deben partir para Zamora; la ciudad ha sido cercada bajo sus órdenes, pero su hermana, Urraca se niega a claudicar.
    Ya a solas con su criado, Suero, D. Vela aprovecha para confesarle las esperanzas que alberga de casarse con Elvira. El labrador trata de hacerle desistir, especialmente, porque "fuera de que es de reír / que, tu hija por casar, / te cases tú". Al anciano no le preocupa este argumento, ya que días antes había concertado el matrimonio de su hija con el noble caballero don Rodrigo de Lara. Para confirmar este acuerdo, Vela envía a Enrique a Zamora, con la idea además de alejarlo de Elvira, por la que el "labrador" parece sentir una gran afición.
    Sancha pasea desconsolada por su amor a Enrique, cuando lo ve aparecer tras la bella Elvira. La joven se esconde para escuchar su conversación. Enrique le está confesando su amor. Ante su insistencia, ella le declara ser de sangre noble, motivo por el que Enrique le revela toda la verdad: él es Enrique de Borgoña, heredero del ducado, venido a España como peregrino, donde deudos de su misma sangre intentaron asesinarlo. Cuando, por fin, el joven se marcha, Sancha sale de su escondite. A pesar de las excusas de Elvira, la joven le recrimina, furiosa, haber faltado a su promesa de alejarse de Enrique.
    Mientras, en Zamora, Urraca escucha atenta los consejos de Bellido para evitar que su hermano entre en la ciudad. El infame vasallo ha mentido a la infanta, achacando la caída de Toro al Cid y al conde Ansúrez, del mismo modo que le hace creer que abandonó la tiranía del rey Sancho para ir a servirla. Aunque Urraca no teme el asedio de Sancho, estando Zamora bien protegida por caballeros de la talla de Arias Gonzalo y Rodrigo de Lara, teme no obstante que puedan traicionarla. Finalmente, Bellido le promete descercar la ciudad sin guerras ni armas.
    En Villalonso, D. Vela le está contando a su hija su intención de casarla con el de Lara, para poder desposarse él después con la joven Elvira. A la vista de las expectativas de su padre, Sancha le confiesa su amor por Enrique, al que está segura de que su padre aceptará como yerno, una vez que conozca su condición privilegiada como duque de Borgoña. Antes de aceptar dicho matrimonio, Vela le pide a su hija que le hable a Elvira de sus deseos. Cuando la infanta oye las pretensiones del anciano, trata de librarse de la situación con vanas excusas.
    En ese momento, llega Enrique desde Zamora a donde había acudido el día anterior para darle a Rodrigo las cartas de don Vela en las que le confirmaba el concierto con su hija. El joven trae noticias desastrosas: Sancho ha muerto a manos del traidor Bellido Dolfos. Elvira que lo ha oído todo, no puede evitar lamentar la muerte de su hermano. Sin embargo, en cuanto consigue quedarse a solas con Enrique, convence al joven para marcharse.
    Cuando Vela y su hija se enteran de la huída de los dos jóvenes, parten rápidamente para Toro.
    Allí, los caballeros don Pedro, Silo, Ordoño e Íñigo, celebran la llegada del nuevo monarca, Alfonso. Muerto Sancho y desaparecida Elvira, el joven se ha convertido en el heredero del reino, a pesar de la desaprobación del pueblo. Nuño Velázquez, antiguo consejero de Elvira, trata de convencer a los caballeros para que retiren su apoyo a Alfonso y busquen a la infanta perdida. En ese momento, llegan Elvira y Enrique, dispuestos a recuperar Toro y, tras ellos, Vela, Sancha y Suero. Desvelado todo el enredo, Sancha queda prometida al de Lara, mientras que Elvira recupera, para alegría de todos, el gobierno de la ciudad, junto a su nuevo esposo, Enrique.


    OBSERVACIONES A LA OBRA

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    Observaciones:
    Se lee, tras el elenco de la Parte XIV: "Representóla Morales e hizo la gallarda Jusepa Vaca a Doña Elvira".
    En la Dedicatoria a Guillén de Castro, y entre los elogios que le dedica como poeta trágico, Lope se detiene a reflexionar sobre la Comedia, la Tragedia y la Tragicomedia.


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